Cambio de vida

30 de Agosto , 2021

Nuevo traje

La España de Sánchez limita al este con el recibo de la luz; al norte, con los txistus para asesinos; al sur, con los chiringuitos ideológicos que se inventan sus socios para chupar de la vaca hasta desencuadernarla y al oeste, con el chantaje permanente de la panda de apoyadores, esos cuya acrisolada infidelidad los hace reos de todas las traiciones.

En el tintero han quedado otros límites al crecimiento, la coherencia y el buen gobierno, y aunque parte de la geografía es heredada, al mapa se le está dotando con la tonalidad típica de la ruina y la pobreza, al margen de otros tintes ideológicos atascaburras y engañabobos.

Estos días de rentrée se repite que a partir de ahora Sánchez va a vender moderación. Se dice como quien anuncia las hechuras de moda para la temporada otoño-invierno, y por el soniquete de quienes lo hacen, se nota que todos pertenecen al gremio de los bien-pagás, que por eso existen.

Para que Sánchez entrase en las vías de la moderación tendría que desdoblarse como se hace con las mollejas de pollo para limpiarlas a conciencia, es decir, revisar la legislatura desde el momento en que declara que no va a poder dormir con Pablo Iglesias al otro lado de la cama, hasta su último visto bueno al nuevo récord en el precio de la luz, que fue ayer, y modificar sus decisiones a la luz de la moderación.

Como el ejercicio es utópico, de nada vale que ahora estrene ese nuevo traje, salvo para resaltar lo que a la vista está, que ha sido un presidente en manos de radicales especializados en la creación de chiringuitos y en la destrucción de la convivencia.

Si está arrepentido de haberlo hecho, tiene un método muy sencillo de enmendarlo. Pero como ya sabemos que no lo va a hacer, dígales a los bien-pagás que no nos vengan con milongas.

Antonio Sánchez, el Manco de El Callao

30 de Agosto , 2021

El marinero de Viveiro participa en el combate de El Callao, la batalla que consagra como héroe a Casto Méndez Núñez

FUE UNO DE los supervivientes de la batalla de El Callao que llega a tiempos más modernos, porque Antonio Sánchez Pérez (Viveiro, 1838) participa en ella cuando tiene 28 años y va a vivir hasta los 98, la edad a la que fallece en San Xoán de Covas, cuando se inicia 1936, poco antes de que en España se inicie otra guerra.

Como siempre ocurre cuando se trata de narrar hostilidades entre dos o más bandos, las historias resultantes contienen puntos de vista también enfrentados. Este es el caso del 2 de mayo de 1866, otro segundo día de ese mes imborrable para la historia española.

La fecha se recuerda con tintes heroicos en la versión peruana y también en la española, aunque por distintos motivos y con distintos adjetivos.

El protagonista por parte española es el almirante de Vigo Casto Méndez Núñez, que morirá tres años después, y por parte peruana, Mariano Ignacio Prado, jefe supremo de la República. Estamos en la poco conocida Guerra Hispano-Sudamericana entre la Marina de la Corona y Perú, Chile, Ecuador y Bolivia.

Las repúblicas americanas acusan a España de intentar una nueva reconquista tras su independencia, mientras que España las acusa a ellas de provocación e incumplimiento de acuerdos.

Méndez Núñez ya es en esos momentos uno de los marinos españoles más destacados, con intervenciones en Fernando Poo, Buenos Aires, los Estados Pontificios y especialmente, Filipinas.

No es momento de analizar con detenimiento el origen de la Guerra del Pacífico, pero bástenos recordar que la Marina chilena apresa a la goleta española Virgen de Covadonga. Una derrota para la que el vicealmirante José Manuel Pareja solo encuentra consuelo en el suicidio, dada la escasa fuerza del enemigo vencedor.

Entonces es cuando Méndez Núñez se hace cargo de la flota española y decide restituir el honor perdido. Se encamina a Valparaíso para recuperar la Covadonga. Desde su famosa Numancia, el marino avisa con cuatro días de antelación para que sea evacuada, como hacen británicos y norteamericanos, no sin antes advertirle sobre la mala prensa que tendría el ataque y la posible intervención de ambos países.

Méndez Núñez pronuncia entonces la frase con la que pasa a la posterioridad:

_ España, la Reina y yo, preferimos honra sin barcos, que barcos sin honra.

Ni EE.UU., ni el Reino Unido intervienen y el 31 de marzo de 1866, Valparaíso es bombardeada, en una acción que recibe críticas de todos los frentes, incluido el español.

Tras el ataque pone rumbo a El Callao, una fortificación ya defendida por un militar de Lugo, el general Rodil, aunque ahora es en dirección inversa. Desde España se trata de evitar el combate, pero Méndez Núñez disimula orden y ataca El Callao. Él recibirá ocho graves heridas en el puente del Numancia a lo largo de las seis horas que dura el combate.

Mueren 43 españoles, mientras en tierra se habla de hasta dos mil bajas entre los peruanos. Los heridos en los barcos son ciento cincuenta, uno de los cuales es Antonio Sánchez, que pierde allí su brazo derecho.

De regreso a España, inútil para la Marina, el de Viveiro entra al servicio del orensano Joaquín Sotelo Valledor, que es vecino de la ciudad del Landro.

Sotelo estaba casado con la ribadense Manuela La Fuente y Rogina y ellos serán los abuelos maternos de los Calvo Sotelo. La familia tiene en gran aprecio al héroe de El Callao y éste, que conserva en perfecto estado su cabeza, puede contar muchas veces a sus miembros y a sus invitados la gesta de Méndez Núñez.

La muerte de Stalin

30 de Agosto , 2021

Humoratura

A Stalin no lo quería ni su hija, que se cambia el apellido, huye de la URSS y les cuenta a sus vástagos que su abuelo había sido un monstruo. Sus colaboradores y la gente más cercana del partido o del servicio lo odian fraternalmente unidos por el terror que les inspira. El pueblo que le sobrevive tirita en la misma línea, no en vano el cálculo más benévolo de su paso por esta vida le achaca cuatro millones de muertos, y el más severo, 66 millones.

Solo una suerte de desvalidos mentales se dijeron estalinistas y se adscribieron a su legado.

Hay una película con el mismo título de esta columna que además de ser una joya cinematográfica, refleja con mucho humor el alivio y las convulsiones que se desencadenan tras su muerte. Si no han tenido ocasión de verla, hagan por tropezársela.

Por todo ello el 23 de agosto se ha convertido en el Día Europeo de las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo, pero este año unos indocumentados de cuyas siglas no quiero acordarme han utilizado el balcón del ayuntamiento de Valencia para colgar un homenaje al tipejo, lo cual demuestra dos cosas. Que la bobada no tiene cura y que el alcalde valenciano tampoco.

Veámosle la parte positiva, que la tiene. Gracias a esos maravillosos activistas se ha propiciado una nueva ocasión para recordar al monstruo, pues no conviene arrojar al olvido personajes como él y su compañero de efeméride, el otro bigote infame.

No me resisto a contarles que El Progreso adelanta en primera plana el anuncio de la muerte de Stalin unos cinco meses, pues aunque esta se produjo de repente, tras una borrachera, el mentalista e hipnotizador catalán Fassman _ José Mir Rocafort _, la predice tres meses antes y se equivoca por poco.

En esa misma sesión de 1952 asegura que Hitler está vivo.

Nicandro Ares, cinco mil topónimos sin secretos

25 de Agosto , 2021

El sacerdote lucense investiga los nombres de la provincia y la RAG los recoge en 1.400 páginas

CUENTAN QUE UN día de lluvia diluvial, el joven sacerdote Nicandro Ares Vázquez (Lugo, 1926), por no permanecer callado, le comenta tras los cristales al obispo valenciano Rafael Balanzá y Navarro: “Monseñor, como ve, está lloviendo bien”.

La construcción de la frase refleja una notoria influencia gallega en cuando a la utilización indistinta de los términos Bien y Mucho. Pese a ser ya tan gallego como levantino, el obispo Balanzá aprovecha para hacer un chiste: “¿Y cómo llueve cuando llueve mal?”.

El sacerdote aún no es el experto filólogo consagrado al mundo de las etimologías y a la arqueología lingüística, pero siempre recordará esta conversación que ilustra los matices.

Es el quinto hijo de Ángel Ares Núñez y de Aurora Vázquez Fernández. No hay tradición de ese nombre en la familia, pero una tía suya se casa con el maestro de O Burgo, llamado Nicandro, y él hereda el nombre.

Tras las primeras letras en Vilanova, dentro de la parroquia, pasa al Seminario Conciliar. Él y Amador López Valcárcel han sido premiados con sendos accésits en el curso de 1939, recibiéndolos en un acto presidido por el general Tella. Después de siete años en el centro, pasa otros siete en Comillas para licenciarse en Filosofía y ser profesor del Seminario hasta su jubilación. También lo es de otros centros, como el de los Maristas, donde tuve el honor de aprender algo de griego durante tres provechosos años. Además de la lengua y la literatura helenas, sus materias fueron el latín y muy especialmente la filosofía.

En su primera misa de 1951 participan como padrinos de manos, su madre y su primo Nicandro Pérez Vázquez, médico-director del Sanatorio Psiquiátrico de Ourense. En 1952 es nombrado ecónomo de la parroquia de San Cristovo de Cervela, en O Incio.

Nacido en Cabanas, dentro de la parroquia de Santa Eulalia de Bóveda de Mera _ no le gustaba traducido a Santalla, por no ser el nombre tradicional _, era impensable que no estudiase el monumento precristiano allí existente, y de esa forma, cuando en 1966 lo visita Helmut Schlunk, director del Instituto Alemán de Arqueología y pionero en 1935 de su interpretación en un trabajo que traduce Celestino Fernández de la Vega, quien le acompaña a Bóveda es él.

A raíz de un trabajo suyo sobre la presencia del relieve de una avestruz en aquel monumento, Álvaro Cunqueiro le dedica en el Faro un artículo que titula El Fénix en Bóveda. El de Ares había salido en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos de Lugo, donde se van a recoger muchos de ellos, como también en El Progreso, Grial y Lucensia.

Después, cuando Schlunk hace público su análisis de las lápidas de Saamasas en Madrider Mitteilungen, también será Nicandro Ares quien lo traduzca para este periódico.

Parte de su obra etimológica se resume diciendo que saca a la luz el origen de cinco mil topónimos lucenses, preparados por Antón Santamarina y recogidos en sendos volúmenes por la Real Academia Galega, de la que fue miembro correspondiente. En concreto son 1.400 páginas y 178 artículos dedicados a este tema.

El catedrático alemán Pile, profesor en Colonia y Coimbra, contacta con él para felicitarle por alguno de sus trabajos. En un primer momento, Pile envía su carta a “Nicandro Ares. Lugo”. Y llegó. Luego se cartean con frecuencia. Pile le escribe en portugués y Ares le contesta en gallego.

Sobre su topónimo natal le dice a Jaureguízar que “Eulalia é unha palabra grega e aquí se di en grego”.

Asimismo investiga la epigrafía romana y medieval de la provincia. Fallece el 23 de julio de 2017, a los 91 años de edad.

Última misión en Afganistán

25 de Agosto , 2021

Última, por ahora

Si hubiese algo de lo que presumir en Afganistán no ahorraríamos papel para que lo aguantase negro sobre blanco, pero presumir de lo bien que evacuamos a los refugiados que acabamos de fabricar es como si el ejército español dijese que en el desastre de Annual hizo un día estupendo, con sol desde la mañana.

Hoy he visto cómo lloraba a lágrima viva el periodista Antonio Pampliega, arrastrando en su desesperación a la presentadora Lorena García que lo entrevistaba. Antonio está implicado en sacar de Kabul al mayor número de personas y no se jacta de nada. Lo único que hace, además de prestar esa ayuda, es llorar.

Hay que ser muy mezquino para ponerse medallas en una situación como esta, donde al fracaso se le está levantando un zigurat de proporciones gigantescas y cuyas consecuencias, para los afganos y para todos nosotros, son todavía difíciles de atisbar, aunque en ningún caso se espera nada bueno.

Pampliega conoce el percal de primera mano y sabe que las promesas de moderación son patrañas con las que el propio Occidente endulza su derrota. La moderación no está en la esencia talibán y quienes se agolpan en las inmediaciones del aeropuerto y muchos más que optan por camuflarse lo saben al dedillo.

El pecado de haber caído en el liberalismo, en la moda europea y en el deseo de democracia se va a pagar con creces y las puertas se cerrarán para que nadie entre con ideas disolutas, para que nadie sepa qué se cuece allí y para que nadie salga contándolo.

Por todo eso y por muchas cosas más, solo un fatuo ignorante, abonado a la manipulación y a los trucos, puede decir que la evacuación de los colaboradores afganos supone reivindicar “lo mejor de la UE”, o esa inmensa tontería de que en estos veinte años de presencia allí se ha sembrado.

Luisa Carballeira, víctima de un devastador rayo en O Buriz

24 de Agosto , 2021

El 24 de agosto de 1884 esa parroquia de Guitiriz sufre una histórica tormenta de verano

A LAS DOCE del mediodía de tal fecha como hoy, 24 de agosto de 1884, y en San Pedro do Buriz, entonces parroquia de Trasparga y desde 1945, de Guitiriz, está a punto de suceder una catástrofe de un segundo de duración que cambiará la vida a la mayoría de sus vecinos.

Minutos antes de esa hora, la joven Luisa Carballeira Rosende (Guitiriz, 1884+) cruza su andar apresurado con el de su tocaya, vecina y amiga, Luisa García Sanmartín, y juntas cubren bajo la lluvia el último tramo hasta el templo de San Pedro, a donde acuden como todos los domingos para oír la misa de precepto. A las dos se les ha echado la mañana encima y llegan iniciada la ceremonia.

Por ese motivo se quedan al fondo de la iglesia, nada más traspasar la puerta, lo cual no es muy habitual en ellas.

El edificio es del siglo anterior, pero conserva un viejo muro de la fábrica primitiva, que podría datarse en el XII o el XIII. En la fachada presenta la imagen esculpida del primer obispo de Roma, su patrono, y en los alrededores hay un interesante vía crucis de cruceiros y otros restos pétreos que la hacen muy particular.

La espadaña actual es de doble campanario, pero queremos creer que el de 1884 es sencillo. También se le añadirá poco después un nuevo elemento iconográfico con motivo del suceso que relatamos.

Del campanario desciende al centro de la nave una cadena de hierros que se ató al badajo de la campana para realizar los toques correspondientes sin necesidad de subir a la espadaña.

Las dos Luisas están ya atentas al desarrollo de la misa cuando una tormenta de verano se cierne sobre el cielo plomizo de O Buriz y tras escucharse el avance de unos cuantos truenos, la estancia se ilumina con el fogonazo de una chispa eléctrica y su estruendo paraliza de terror al centenar y medio de fieles que allí se encuentran.

El rayo ha desgajado la cruz del campanario, que destruye, y luego toma el camino que le marca la cadena de hierro del badajo. Cuando penetra en el templo se va hacia las dos mujeres, convirtiéndolas en sus dos primeras víctimas mortales. El retraso en llegar las ha condenado.

En un instante la chispa recorre los cuerpos de casi todos los presentes, la mayoría de los cuales están empapados por la lluvia. El alcalde de Trasparga informa en un primer balance que han fallecido las dos muchachas, que otras seis personas están graves y que los heridos pueden rondar entre las cuarenta o cincuenta personas.

La realidad es todavía peor, pues fallecen cinco mujeres más, cuatro de ellas en cinta y una quinta llamada Manuela Roan López, vecina de la cercana parroquia de Santa María de Labrada, donde existen unas hermosas pinturas como las que en su día hubo en San Pedro. Los heridos, de mayor o menor consideración, alcanzan el centenar de vecinos y no hay casa en O Buriz donde no exista algún afectado. La tragedia se enseñorea en la parroquia y no se habla más que de espantos.

No es el único lugar de Galicia señalado ese día con la muerte. Dos hombres mueren en Verín y una mujer en Celeirón, entre otras tragedias a su paso.

La prensa reclama que se generalicen los inventos de Thomas-François Dalibard y Benjamin Franklin, es decir, los pararrayos. Y como mal menor, que se sustituyan la cadenas de hierro por cuerdas de cáñamo que nunca se dejen colgando en la nave.

Tres años después, la parroquia encarga a un imaginero que esculpa la imagen de Santa Bárbara, protectora contra las tormentas, y la instale en la espadaña. Si el lector visita O Buriz y la ve, ya sabe por qué.

¿Qué hiciste en la guerra, Papi?

24 de Agosto , 2021

Y mandó a parar

Desde el año 1975 en Saigón, al 2021 en Kabul hemos aprendido a retroceder muy bien. A Occidente, me refiero. Si ahora a Estados Unidos le dan un plazo más allá del 31 de agosto, lo bordamos. Va a quedar todo limpio y recogidito para uso y disfrute exclusivo de los talibán, que para eso han ganado la guerra sin disparar un tiro, dicen.

Cómo estarán de acomplejados que hasta el altivo Biden, que se creía el rey del pollo frito y del Kentucky fried chicken, ha llamado a Sánchez para agradecerle la evacuación de 712 personas, cosa que tan solo 24 horas antes no pensaba hacer ni harto de Four Roses.

Desde Saigon se ha perfeccionado lo indecible la máquina de producir refugiados y si echamos cuentas desde la creación de la Sociedad de las Naciones y la posterior ONU ya ni te cuento. Éxitos espectaculares de año en año. Se ve que el tarro de las esencias se agotó en Normandía.

Sin embargo, el episodio de Kabul tiene un valor añadido de difícil cuantificación todavía, pero que se intuye muy relevante e influyente en nuestras vidas. Ojalá les pase como con las previsiones económicas y se equivoquen al revés, pues si tan feo nos lo pintan, lo suyo sería que la paz y la estabilidad en el mundo mejorase como cuando Pericles.

Lo dicho, evacuamos muy bien y muchas personas se van a poder salvar del infierno que hemos creado con gran esfuerzo durante estas últimas décadas. Quizá podría haber sido algo antes, pero las cosas hay que rematarlas hasta los últimos detalles y los talibán no estaban preparados para hacerse cargo de la administración del país. Ahora sí y aquello va a funcionar como un reloj. Lo verán.

De momento están muy pendientes de la hora fijada para que finalice la evacuación. Hay que ser puntuales.

López Quiroga, 30 años como sumiller de cortina de Alfonso XII

23 de Agosto , 2021

El sacerdote de Láncara rechaza sucesivos obispados y reclama más atención para la provincia de Lugo y sus habitantes

EN LA IGLESIA de San Pedro de Bande existen varios objetos infrecuentes en un templo rural cuya presencia allí está relacionada con Antonio López Quiroga y Gayoso (Láncara, 1807), nacido en As Agrolazas, dentro de esa parroquia.

Estudia en el Seminario de Lugo y pronto lo vemos con destino en Madrid, donde están bien asentados sus hermanos Manuel y Ramón, acaudalados comerciantes. Comprador de arte el primero de ellos y casado con Estefanía Garat y Durquet, el segundo, que mantiene un singular pleito contra su sobrino, Manuel López y Garat, al que acusa de haberle injuriado.

Antonio salta a la prensa gracias a la conversión de una súbdita china y su hija en 1850, de cuyo adoctrinamiento le encarga el confesor del rey, Ulpiano López. Un caso sumamente exótico en aquellos años.

Desde ese momento la ascensión del sacerdote parece imparable, lo que nos informa de su sólida preparación intelectual.

En 1851 es nombrado vicepresidente primero de la Sociedad General de Socorros Mutuos del Clero, cuya junta directiva preside el cardenal arzobispo de Toledo, Juan José Bonel y Orbe, a quien da la impresión de que le saca las castañas del fuego. Posteriormente, siendo ya auditor honorario del Tribunal de la Rota, es nombrado arcipreste de la catedral de Astorga y a continuación, de la de Valladolid.

Todo se sucede a gran velocidad, pues también pasa a ser teniente vicario de la diócesis de Madrid (1854) y sin solución de continuidad, dos años antes de que nazca Alfonso XII, es nombrado sumiller de cortina y oratorio de Su Majestad.

Se trata de un cargo que proporciona gran cercanía a los miembros de la familia real, aunque de escaso contenido y nulo sueldo. Se ocupa de coordinar la agenda religiosa de los monarcas y otros asuntos, supliendo a veces al confesor si logran su confianza. También en 1883 es designado para asistir en nombre de la Rota a la ceremonia de boda y velaciones de la infanta Paz de Borbón, hermana del rey, con el principe Luis Fernando de Baviera.

Cuando muera Alfonso XII, el sacerdote lancarés llevará 30 años como sumiller y a falta de uno para morir él. Como decíamos, en la sacristía de San Pedro de Bande, existe semiabandonado un oratorio con imágenes y reliquias de santos que bien podría haber pertenecido a Alfonso XII y ser regalado como recuerdo por María Cristina a su sumiller de cortina más veterano.

También existe en ese lugar una extrañísima reproducción de la caída de San Pablo, de Rubens, invertida, es decir, pintada como se vería en un espejo, de igual manera que existe otra de Juan Antonio de Frías y Escalante en el Museo Cerralbo de Madrid.

En ese sentido debemos recordar que una vez fallecido Antonio en 1886 de fiebres perniciosas, su hermano Manuel, coleccionista de cuadros y tapices, sufre un incendio en una de sus casas de Madrid y pierde muchas obras. ¿Formó parte de su colección esta copia invertida de Rubens?

Antonio recibe sepultura en la sacramental de San Justo en presencia del nuncio del Papa y el ministro de Fomento.

Dada la cercanía con el rey, su nombre suena muchas veces para ocupar un obispado, pero él siempre lo rechaza y Couceiro Freijomil le atribuye este razonamiento: “Nada quiero para mí. En vez de acordarse de mi persona, acuérdense de mi provincia, que la tienen olvidada por completo. Aquellos labradores que comen mal y trabajan tanto, que pagan religiosamente los tributos y dan los mejores soldados a la Patria, bien merecen que los gobiernos los atiendan con mayor solicitud”.

Identidad borrada

23 de Agosto , 2021

Solo si es lesbiana

Si tropiezan con una fotografía de Dalí pasándole el brazo derecho alrededor del cuello de Lorca, desconfíen. Es obra del Ministerio de Manipulación y Propaganda que usted paga para que le engañe y adoctrine hacia donde quiere un grupúsculo dedicado a torpedear todo aquello que tenga visos de tradicional porque cree que así podrán sustituirlo ellos, los talibanes de la Verdad Inclusiva.

Quien salía en la foto era Gala, pero a falta de una imagen en actitud tan cariñosa entre los dos hombres, allí están ellos para eliminar a la rusa y tapar el hueco con el granadino.

Cuando los retoques fotográficos suponen la eliminación de alguno de los presentes tengan por seguro que en el noventa por ciento de los casos se debe a una purga. Ya puede ser la de Lenin a Trotsky _ una de las más famosas _, la de Stalin a Yezhov, o la de Castro a Franqui.

Todos desaparecen de la escena porque han sido depurados, de la misma forma que en las familias se elimina mediante tijeras el rostro de uno de los miembros que ya no lo es o que ha caído en desgracia. Damnatio memoriae, decían los latinos sobre aquellos a los que había que olvidar. Desterrado del mundo de los recuerdos. Nunca exististe.

¿A quién se purga en este caso? No lo van a creer, pero el susodicho ministerio se carga a la mujer. Sí, a Gala, para poner en su lugar a un hombre. Porque Lorca, por muy homosexual que hubiera sido y por muy íntimas relaciones que mantuviese con Dalí, no deja de ser un hombre.

Hete aquí la que han liado estos menesterosos culturales, capaces de depurar un sexo por el que dicen luchar a muerte, con tal de armarla, como decía el ínclito Pablito al anunciar sus intenciones en Congreso y Gobierno. “Venimos a armarla…”. Solo le faltó completar la frase: “… con vuestro dinero, estúpidos”.

Días de vino y rosas

23 de Agosto , 2021

La moña para quien no trabaja

Sube el precio de la luz, botellón; si nos mata la pandemia, botellón; talibán entra en Kabul, botellón; han prohibido el español, botellón; el atraco es a las tres, botellón.

Las últimas generaciones tienen una fe enorme en el botellón como solucionador de problemas y es maravilloso que así lo piensen pues nada hay que relacione los problemas con el remedio, salvo la constatación cierta de que se agravan con uno nuevo, la cirrosis.

En algún momento, quien más quien menos también tuvo mucha fe en el botellón, o en alguna de sus variantes, como el caño libre o la merluza comunitaria, pero nunca como hasta ahora se rezó en ceremonias tan asiduas, tan numerosas y tan en descampado.

Tampoco habíamos tenido ministras tan proclives al método de succión etílica como la actual de Igualdad cuando proclama aquello de que sola y borracha quería llegar a casa, pues la chica en el fondo es muy hogareña.

Sí es cierto que Tierno abrió el camino para ordenar que todos los que no estuviesen colocados, se colocasen y al loro. Como no hablaba del paro, ni de buscar empleo, tuvo mucho éxito. A las bacanales, saturnales y lupercales no nos remontamos por no tener parangón, ya que en ellas se honraba a los dioses respectivos y no es el caso.

No. El botellón es laico y está a prueba de desgracias comunitarias. Al contrario, la pandemia le ha dado una fuerza especial, pues una vez superados los meses de confinamiento, muchos padres justifican la conducta de sus hijos, porque a los pobres se les ha ido parte de su juventud sin poder hacerlo.

Y es verdad. Hay que recuperar las moñas perdidas porque la solución a nuestros problemas está ahí, al alcance de los labios. Si logramos un botellón de Algeciras a Estambul, cuando lleguen de Kabul no nos va ni a doler.