El rostro impenetrable

2 de Septiembre , 2021

El rostro gutapérchico

Cuando les llegue el próximo recibo de la luz deben tener a mano las palabras pronunciadas ayer por el presidente, en especial ese parrafito donde asegura que ha actuado y que lo sigue haciendo para bajar su precio.

Vamos, que hay que darle las gracias, porque si no fuese por sus desvelos, en vez de subir un 190 por ciento, te expropiaban la bombilla en el momento de encenderla.

A la lengua de Sánchez le pasa lo mismo que al papel, que todo lo aguanta. De sus labios puede emerger cualquier frase que le salga del pirindolo porque ha aprendido a decir lo que sea con gesto de contenida seriedad y conseguir incluso que muchos se la crean.

Otra construcción gramatical incluida en su intervención de ayer lo demuestra a la perfección. Observémosla con detenimiento, porque la pieza, una variedad de retruécano, oxímoron o salida chulesca, lo merece.

Dice el hombre: “No estamos igual que hace un año, estamos mucho mejor”.

Corro a la iglesia más cercana y compruebo que no se ha rasgado el velo del templo. Observo las expresiones de quienes la oyen y tampoco denotan cambio alguno. La frase es correcta y seguimos para bingo.

De nada vale recordarle lo que le espetaba a Rajoy cuando bajo su mandato la luz había subido unos eurochines, pobrecito mío. Aquello era la hecatombe de los pueblos prediluvianos.

De nada vale, porque además de esa voz melosa y contenida para lo que sea menester, también se ha dotado de un rostro impenetrable, como de gutapercha, que armoniza con toda suerte de discursos, por inverosímiles que parezcan.

Quizá Sánchez pensaba al pronunciarla que hace un año tenía como vicepresidente al pelma de Iglesias y hoy solo está de comentarista. Desde luego que hemos mejorado.

Ángel Fernández, centenario y decano de los maestros españoles

2 de Septiembre , 2021

El de Palas de Rei estudia Magisterio para ser admitido como pretendiente de su novia por la familia de esta

EN SU MOMENTO fue el decano de los maestros españoles, pues llega y sobrepasa los cien años de existencia, pero Ángel Fernández Vázquez (Palas de Rei, 1865), atesora en su existencia otros motivos para ser incluido en esta colección de lucenses.

Nace en la parroquia de Santiago de Mosteiro de Devesa en el seno de una familia de humildes agricultores. Un día, en edad ya de mocear, se fija en una jovencita de la que se enamora perdidamente. Para su fortuna, es correspondido, pero para su desgracia, la familia de su enamorada se opone a las relaciones entre ambos, porque Ángel “es muy poca cosa” para la niña.

La niña es Purificación Pardo Canseco, también emparentada con los Rivadeneira y por lo tanto, con perspectivas de aspirar a lo que la familia considera una buena boda.

Pero ni Ángel ni Purificación renuncian a sus planes y si la condición es ascender en la escala social, él está dispuesto a hacerlo como sea. De ese modo, estudia por libre Magisterio y les demuestra a los Pardo Canseco hasta qué punto su amor no es flor de un día.

El matrimonio se consolida y juntos son padres de once hijos. Los destinos de Ángel son sucesivamente Pontedeume, O Incio y Palas de Rei, donde durante muchos años es la única escuela del municipio, aunque eso sí, con ausencia absoluta de cualquier instrumento de ayuda.

En O Incio tiene como alumno a Miguel Nóvoa Fuentes, que había nacido en Romariz y que será obispo auxiliar de Santiago. De ese período le queda el recuerdo de las jornadas dedicadas a la caza, a la que es gran aficionado.

Entre los miles de niños que aprenden con él los rudimentos del conocimiento se encuentran universitarios de todas las disciplinas.

Finalizando el XIX, con motivo de algo que no recuerda cuando es centenario, lo recibe en Madrid la Regente María Cristina, la madre del rey Alfonso XIII, se supone que en compañía de otros maestros.

Enviuda en 1922, un año trágico por la familia, pues entonces también muere una de sus hijas, que era monja, y un hermano.

A él todavía le quedan por vivir cuarenta y tres años, la mayor parte de los cuales permanece en Palas y los 18 últimos, en Lugo, al lado de su hija Victoria Fernández Pardo, que precisamente trabaja como taquillera del Cine Victoria, de Cosme Iglesias Trevín. Solo le van a sobrevivir otros cuatro hijos, Amparo, Fidel, Demetrio y Julia, también maestra en San Xurxo de Asma, en Chantada.

Se jubila en 1935 con una paga de 300 pesetas y así vivirá sus tres últimas décadas, pues esa cantidad no se actualiza hasta 1963.

Cuando a los cien años se le reconoce como decano de los maestros españoles, confiesa que ha tenido una excelente salud, pues solo recuerda haber padecido una pulmonía doble y una indigestión. Y cuando un amigo acude a su domicilio de la calle Perpetuo Socorro para felicitarle por llegar a centenario, le replica:

_ ¿Cien años? ¡Cumplo muchos más!

Algunos alumnos no se olvidan de “Ángel el maestro”, aunque ellos mismos también son talludos, cercanos a los ochenta años y por ahí. Uno le regala dos quesos, lo cual agradece porque el centenario come “incluso tocino”, como le confiesa su hija al periodista Ángel de la Vega, que lo entrevista con motivo del cumpleaños.

Se encuentra bien en todos los sentidos, aunque patina un poco a la hora de calcular su edad, como queda dicho, y también porque en algún momento se queda adormilado para despertar de golpe y hacer algún comentario, siempre muy ingenioso, pues ha sido gran conversador.

Concepción Rodríguez, “a señora do milagro”

1 de Septiembre , 2021

Ánxel Fole descubre y entrevista en O Courel a una mujer que declara haber vivido un viaje al cielo y al infierno

SEGÚN ESCRIBE FOLE le llamaban “la señora del milagro”, aunque lo probable es que lo hiciesen en gallego. Hablamos de Concepción Rodríguez García (Folgoso do Courel, 1885). Nacida en Vilar do Courel, dentro de la parroquia de San Vicente de Vilamor, no tiene otro domicilio hasta que superados los setenta va a vivir a Pobra do Brollón.

En Vilar se casa una vez cumplidos los veinte años y poco después tiene una niña. A partir de los 25 años sufre tres episodios de trances visionarios, que ella denomina revelaciones y que la gente de su entorno resume diciendo que está diez horas muerta.

Esa manera de describir las alteraciones de Concha, como allí le llaman, nos permite sospechar que podría haber sido afectada por ataques de catalepsia, ya que los síntomas y la descripción coinciden con otros muchos casos tratados por médicos, aunque en ningún momento se habla de catalepsia, y mucho menos en su testimonio.

A partir de ese momento Concha es otra persona y a todos relata experiencias extraordinarias que dice haber vivido durante esos espacios que los vecinos definen como muerte interina.

Durante la época en que Ánxel Fole vive en Quiroga tras la guerra, escucha las noticias de Concha que le refiere su amigo David, dueño allí de un bar antes de trasladarse a Lugo. Al escritor le impresiona el relato de la mujer y concibe la idea de conocerla y entrevistarla para El Progreso. Sin embargo no lo va a hacer hasta dos décadas después, en septiembre de 1965.

El resultado se condensa en tres entregas que El Progreso publica en su última página bajo el epígrafe “Entrevistas insólitas”. En los tres artículos, Fole nos conduce a través de aquellas montañas hasta colocarnos delante del personaje para comprender mejor su peripecia.

También llama la atención su interés por los arcaísmos y los giros gallegos que  utiliza Concha para expresarse, de los que aquí prescindimos por mor del espacio.

David le había dicho a Fole:

_ La señora Concha estuvo más de diez horas muerta. Y ella afirma que “vivió” en el Infierno, en el Purgatorio y en la Gloria. Anda de noche y no tiene miedo a los lobos. Me gustaría que usted le oyese sus “revelaciones”…

Luego, cuando logra hablar con ella descubre que su primera alucinación, o iluminación, la tiene oyendo misa en la iglesia de Vilamor, aunque la mujer utiliza otro lenguaje, que respetamos en su integridad:

_Nada de visión, meu santo. Foille a primeira revelación que tiven. Sentín a voz de Nuestro Señor, que me decía: “Te escojo para reo de ejemplo. Vete a tu casa, y presenciarás la muerte del renegado. Sentirás en tu carne las penas del infierno.

(El renegado es el que muere sin arrepentimiento).

_ Después presenciarás la muerte del preparado y la del verdadero.

(El preparado es el arrepentido y el verdadero, el justo que dice siempre verdad). _ Subín aquela costa e tiben aquil quebranto… Funme prá casa e delteíme.

_ ¿E íballe moito mal?

_ Moitísmo, meu santo. Eu sentía aló drento que iba a padecer por moitas horadas… A primeira revelación foi de tres horas; as autras dúas, de pouco maís de dúas horas e media cada unha. Nove horas de revelación en sete anos. Deiteime. Eu tremaba coma un mimio, i-a cama conmigo. Berreille á miña sogra, que estaba no outro cuarto da casa…

_ ¿E qué hora sería?

_ Xa anoitecera e xa estaban acesos os candiles de carburo. Berreille á miña sogra: “Ergase, mi madre, que val vil-o demo”…

_ Sentimos todos os da casa estarabouzar ó demo no sobrado. Batorexaba enriba, i-era como si esnaquizase as portas, batindo n-elas.

_ ¿E cómo era o demo que vostede víu, señora Concepción? ¿E il sería cornudo, rabudo e barbudo, como se arrepresenta nas estampas?

La señora Concepción responde muy “apousada”:

_ O demo que eu vin non tiña rabo, cornos nin barbas.

Esta imagen del diablo, del Enemigo, lector, contradice la mía. Porque el diablo que yo he visto era un perillán, rabudo y cornudo, aunque no descubriese de primer momento sus atributos figurativos. Mi visión del diablo, auténtica figura en el relato de mi próximo libro de cuentos “De cómo lle vin o rabo ó demo e tamén os cornos”.

_ Éralle un home como outro calquera. Mais a ollada… a ollada era d-unha persoa que encobre algo que non pode decir endaxamáis.

Comprendido. La atravesada “mirada del que oculta una fechoría, aparte de los más aviesos propósitos.

_ ¿E, por casual, non víu vostede algús condenados?

_ Xa o creo qu-os vin, meu santo. Vin ós condenados que non pensan máis que se enriquecer i-en levar boa vida. Estaban no cortello do Inferno, on-día ós porcós, lles da ceba tamén. Os diaños míudos adeministrábanlle o manturio, ó tempo que lles decían: “A ver de qué vos sirven agora os sabrosos maxares e mail-ós viños eisquisitos… E todos grufiaban cando lles botaba a comida no maseiro, dispensando… “Comede, concupiscentes, comede”.

La señora Concepción nos confiesa que sentía los dedos de las manos afincados en las palmas. Las convulsiones, tan típicas de los ataques epilépticos.

_ E sentía decir: “Córtadelle as veas. E, daquela, presenciéi aquil debate do Ángel Custodio co demo, teimado cada un por levarse unha i-alma, un prá Gloria, outro pró Inferno.

_ As penas do Purgatorio, das Benditas Ánimas, non lle son como a xente cré. Alí non lle hai chamas que queimen o corpo. As penas do Purgatorio son unha tristura que non ten remate hastra que a i-alma vexa a Dios…

Lo comprendemos inmediatamente. La añoranza de la cara de Dios en el sentido de la filosofía platónica. Estamos a punto de decirle “Este mundo, señora Concepción, ya es Purgatorio. Suspiramos de continuo por la faz de Dios…

“Y Tú, por quien todos vemos. Señor, y que ves las almas dinos si todos un día hemos de verte la cara”.

No conozco otros versos más hondos y sinceros, hablando de la Divinidad y de nuestro destierro en el Mundo que éstos de Antonio Machado.

_ ¿E cómo era o Anxel Custodio?

_ Era un rapaciño fermosísimo, cas guedellas de ouro…

El rostro del primogénito _ la hija de la señora Concepción, una muchacha de singular hermosura _. Una transposición, bien explicable, de la realidad al ensueño.

Nuestra entrevistada nos habla largo y tendido de su visión o “revelación” de la Gloria. Se le aparece la Virgen Santísima con su amantisimo hijo. La Virgen, bajo la figura de una bellísima doncella.

_ ¿Y su hijo?

_ Un borne como hay moitos, pequenote il, moreno, nin groso nin flaco. . .

_ Un Cristo quizás demasiado humanizado. El Hombre, que redimió al hombre. . . Se acusa

aquí, quizás, el impacto de un sermón misional.

Cuando nos percatamos del “pneuma”, del “numen” que late en la expresión de nuestra interlocutora. La perentoria tendencia a hablar en verso. Una y otra vez habla en frases medidas sino también rimadas. Una y otra vez descubrimos versos en su prosa coloquial. Una manía muy relevante para un psiquiatra.

“A serpiente anda sin patas,

como a i-auga sin aliento.

O Inferno arde sin leña

pol-o seu consentimento”.

La señora Concepción es una “inaspirada”. . . Y, como Juana de Arco, cree que sus revelaciones salvarán a los suyos. Pero “los suyos” de la señora Concepción no son solamente los franceses _ o españoles _, sino toda la Humanidad.

_Eu quero que lles faga conocedores das miñas “revelaciós” ós rusos e tamén ós americanos. Que sepan que hai unha morte dos “verdadeiros” _ dos xustos _, dos que sempre dicen verdade. Agárdalles a Gloria Eterna. ¡Ai si vostede vise a Groria, meu santo!… Aquela color da Virxe. Aquelas cores dos anxos, que estaban ondia eu…

Legamos a la posteridad este interesantísimo, doble documento humano de las manifestaciones de nuestra interrogada. Lo que dice y cómo lo dice. La psicología y la filología.

En su visión del Infierno sufrió un ataque con contracciones y convulsiones. En su visión del Purgatorio estaba deprimida, melancólica, postrada. ¿Y en su visión del Paraíso? ¿Cómo se explica su sensación placentera de este “rapto” o arrebato? La secreción de adrenalina, que aumenta la presión sanguínea ¿es euforizante?

La descripción del epiléptico típico no ofrece grandes dificultades. El epiléptico suele ser tranquilo, minucioso, prolijo y también servil u oficioso. Escribe con calma y con buena letra. Pero padece “explosiones” de genio. Pero hay el tipo de epiléptico genial, representado por San Pablo, Mahoma o Dostoiewski. Aún cuando no diga nada de él Ernst Kretschmer, el famoso director de la Clínica Psiquiátrica de Tubinga, en sus más difundidos libros.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis

1 de Septiembre , 2021

Y falta el conductor

Se nos acumula el chollo. Arrecia la tontería y el asalto al palacio de Invierno apura la copa por vía de la devastación económica, ética y cultural.

La ministra Montero delira y se ve rodeada de varones talibanes. No lo dudo. El que vivió con ella varios años y otros a los que frecuenta son fundamentalistas del sector rancio, pero piense la ministra que hay mucha vida fuera de su conciliábulo y se llevaría una sorpresa si un día conociese el agua cristalina de las fuentes.

Ella misma es una declarada talibán del sector locuelo que produce cerrazones a donde llega, de modo que la entendemos. Hay mucho extremista a su alrededor.

El campo económico se lo dejan a Yolanda, que es la lista de la tropa. La destrucción va de fábula. Han conseguido cerrar más empresas que los barbudos en Cuba, que el Krakatoa en Indonesia, que la primera glaciación Huroniana si entonces las hubiese.

Educación y cultura es cosa del jinete Castells. Sí, hombre, ese señor que al levantarse todos los días de la cama consulta en internet cómo se llama y qué cargo tiene, porque como no usa la memoria, se pasa todo el santo día en Google consultando la esencia y presencia de su existencia.

Hace falta ser muy cenutrio para desaconsejar a los estudiantes que no memoricen y que lo fíen todo a los buscadores. ¿Los buscadores de qué, si nada saben?

Este señor pretende elevar a rango de ley sus animaladas y todavía no he visto ni a la comunidad educativa, ni al gremio de eruditos, ni al de escritores, ni a las academias tan rimbombates que tenemos para que se sienten en ellas unos cuantos presumidos, que le hayan plantado cara y lo hayan mandado al parvulario. Así que les debe gustar.

Belarra no sé lo que hace, pero seguro que no será nada bueno.

Víctor Moro, la eterna esperanza blanca para Galicia

1 de Septiembre , 2021

El economista y político de Ribadeo parece predestinado a un cargo que nunca ocupa

EN UNA OCASIÓN Víctor Moro Rodríguez (Ribadeo, 1926), dijo de sí mismo que no valía para la política por ser demasiado profundo. Se trataba de una de esas frases enigmáticas al gusto de Pío Cabanillas, que desconciertan al rival. Parecen grandes declaraciones y suelen ser inocentes charadas.

Cuando Roca lo convence para luchar con Fraga por la Presidencia de la Xunta y antes de que la posibilidad se frustre por renuncia o rechazo de los propios compañeros de viaje, Pilar Cernuda firma una columna en la que se refiere a Moro como vigués. Y no una, sino en dos ocasiones.

Cernuda recoge en su artículo una errónea filiación de Moro que lo hace vigués por su vinculación con Pescanova, con la provincia de Pontevedra y con el propio Ayuntamiento de la ciudad olívica, que no gobierna pese a ganar las elecciones.

Si había una persona que no iba a quedarse callado de ningún modo ante la inexactitud era Dionisio Gamallo Fierros, que me envía a El Progreso un florido artículo, como todo los suyos, para poner los puntos sobre las íes.

Sorprendentemente, Dionisio le da la razón a Cernuda, pero no porque Moro hubiese visto la luz al lado del mercado da Pedra, sino porque sus ancestros ribadenses bien pudieron pertenecer a la parroquia de Santiago de Vigo, en la primigenia Vilavella de la ciudad que realmente fue su cuna.

Dionisio, jubilado ya, lo recuerda como aquel Vitín “de penetrante, vivaracho y negro mirar”, que es su alumno en el instituto y en la Academia de Santo Tomás, también de Ribadeo; que recita versos navideños en las iglesias, o monólogos chispeantes en las veladas literarias.

Luego se hace profesor mercantil y economista para ingresar en el cuerpo técnico del Banco de España, del que será interventor. De ahí, a la Gerencia de Pescanova hasta el inicio de la transición política, cuando realiza su acercamiento a la política para ser director general de Pesca, diputado por Pontevedra, subsecretario de Pesca y Marina Mercante y concejal en Vigo, todo ello en las filas de la UCD.

Lo conquistan entre Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo, que se encarga de ponerle casa en Madrid. Una casa espléndida, aunque su mujer, Virucha Suárez, le encuentra un defecto, incluso antes de que la vea él.

_ ¿Qué le falta, Virucha? _ le pregunta Leopoldo.

_ Vistas al mar.

Cierto, no las tenía.

Muy pronto, en 1979, se reincorpora al Banco de España para ser su director en Barcelona y ocho años después ocupa la Subdirección General.

En Barcelona hace nuevas amistades, como con un señor que se llama Jordi Pujol y que en esos momentos preside la Generalitat de Cataluña. Tanto es así que cuando su hijo cuasi homónimo se casa en la Colegiata coruñesa con la cuasi lucense María de la Concepción Morros Montenegro, Pujol es uno de los testigos, al lado de Fernández Albor y García Sabell.

La Operación Roca y su candidatura al frente de Coalición Galega para disputarle a Fraga la Presidencia de la Xunta en su estreno como candidato fue un episodio largo y muy probablemente doloroso, o eso hay que imaginar tanto en el momento de aceptar el reto, como cuando se ve rechazado en la propia CG.

Otras empresas de las que es o fue consejero son Polipropileno de Galicia S.A., Unión Fenosa (Madrid) y la Corporación Alimentaria Vima que dirige su hijo y en cuyo nombre se funden los dos de sus nietos, Víctor y María.

Sus trabajos en la transición le valen la orden del Mérito Constitucional y también recibe altas distinciones por su labor en torno a la pesca.

A media luz

1 de Septiembre , 2021

A media oscuridad

Los récords en el precio de la luz se anuncian y reciben con la frialdad propia del horario de las mareas. Hoy la pleamar será a la 12.15 y el récord de la luz a las 17.45.

Se pretende que lo recibamos con el mismo talante de aceptación resignada. El mar lo mueve la Luna por encima de nuestros deseos y la tarifa eléctrica la suben las nueve musas cuando Apolo no las atiende y se enrabietan.

Sánchez, un pobrecito mortal, es ajeno a los manejos de Melpómene, que es una de las más influyentes, no en vano la tragedia cae dentro de sus competencias y de tragedias está plagado el campo al paso de las facturas.

Es alucinante la inanición del Gobierno en este asunto, espeluznante lo que callan los ministros de ambas bandadas e irritante lo que antaño opinaron sobre el mismo tema.

El galope hacia la miseria tiene en el precio de la luz uno de los caballos más veloces, pues como el covid 19, afecta por igual a empresas, clase media y familias vulnerables. Nadie se libra, aunque por supuesto las fuerzas de aguante son distintas y las estratagemas para amortiguar el impacto nos devuelven a los tiempos de los Grandes Inventos del TBO, años de posguerra, ingenio y cinturones apretados.

Leemos: “Ballesteros de Calatrava (Ciudad Real), el primer pueblo en independizarse de las eléctricas”. Olé tus bemoles, alcalde de Ballesteros. Lástima que solo tengas 400 vecinos a los que salvar, pero entre tú _ alcalde necesario _, y Sánchez _ personaje contingente _, hay un abismo de cualidad que te debería servir para aterrizar mañana en la Moncloa y para que se fuese el otro de alcalde a tu pueblo, pobre Ballesteros de Calatrava.

Por cierto, otro titular de ayer. La Moncloa cuesta siete millones de euros más con este rapaz. Ya está dicho todo.

Alfredo Lorenzo L. Cornide, un tarsicio al frente del Museo Diocesano

30 de Agosto , 2021

El sacerdote lucense también fue abogado, periodista, arqueólogo, orador sagrado, profesor, académico…

DESDE NIÑO TUVO como objetivo trabajar en pos de Lugo, bien en el terreno espiritual o en el material. Para ello Alfredo Lorenzo López (Lugo, 1873), miembro de la adinerada familia Cornide, por cuyo apellido se le designa en muchas ocasiones, estudia bachillerato en el instituto, prosigue la carrera eclesiástica en el Seminario lucense y hace Derecho en la Universidad Central, con su hermano Julio, hasta licenciarse festoneado de matrículas.

En Madrid predica en varias iglesias y merece los elogios de El Globo, un diario poco dado al incienso eclesiástico.

Es redactor de El Lucense y El Norte de Galicia, dirige La Voz de la Verdad y finalmente será asiduo colaborador de El Progreso. En 1911 publica en varias entregas sus impresiones de un viaje a Lourdes y gana un certamen literario del Círculo das Artes.

Por estas fechas entrega en Hacienda el libro del Catastro de Ensenada Real referido a San Xiao de Roimil (Friol), cuyo ladrón se lo había devuelto a él bajo secreto de confesión.

En 1905 asiste en Roma al Congreso Eucarístico y visita las catacumbas. A su vuelta es nombrado cura ecónomo de San Nicolás de Portomarín y dos años después pasa a desempeñar la cátedra de matemáticas y ciencias naturales en el Seminario.

Esta actividad docente será decisiva en la vida del sacerdote, ya que en 1918 se realizan las obras del Campo da Feira y se derriba el tan nombrado Arco de Palacio que une el Episcopal y la basílica. En Santa María aparece un ángel de piedra y próxima al Seminario se descubre una necrópolis romana y monedas. Se estima que el Conciliar es el lugar idóneo para guardar todos los hallazgos _ almacenarlos, en la consideración del alcalde López Pérez _, y el obispo les encarga de su custodia a él y a Luis L. Martí.

Es el primer paso para la creación del Museo Arqueológico Lucense de Antigüedades, futuro Museo Diocesano y Catedralicio de la actualidad, cuyos principios, fundamentos y objetivos son obra suya.

El valor de las piezas arqueológicas, algo que hoy parece obvio, no lo es tanto en esos momentos y todas las autoridades deben recibir una lección en ese sentido por parte de Cornide.

Él y Martí solicitan ese año del alcalde que se les permita acoger en el Arquelógico unas lápidas halladas en la muralla. Vázquez Seijas no se opone, si son para exhibir en un museo público.

Interviene en la recuperación de Santa Eulalia de Bóveda, forma parte de la Junta del Museo Provincial cuando se crea, de la Comisión de Monumentos, de la Junta Diocesana de Arte Sagrado, y es académico correspondiente de la Real de San Fernando desde 1919.

Por otro lado, su actividad dentro de la Iglesia resulta difícil de resumir. Es notario mayor eclesiástico, colabora en la creación de los Tarsicios de Lugo y de la Obra de las Marías de los Sagrarios, es agente de Preces, vicedirector de Adoración Nocturna, secretario de peregrinaciones, beneficiado y maestro de ceremonias de la catedral y canónigo de la misma.

Evaristo Correa Calderón lo recuerda con infinita paciencia al frente de los tarsicios como él. En época de escasez, se desplaza por la provincia en coches de mulas.

En 1917 es vocal de la Caja de Ahorros del Monte de Piedad, creada por su amigo Pardo Becerra, y de la que será director en la sede donada por éste, entre San Roque y el Campo da Feira.

“Este hombre no va más que a su negocio”, dijo de él un inspector de escuelas. Extrañados quienes lo escuchan, aclara: “Sí, a salvar su alma. Y creo que ya lo ha conseguido”. Muere el año 1943.

El mundo es grande

30 de Agosto , 2021

Pero mal repartido

Una vez más las manos de muchos han viajado a sus cabezas tras comprobar que en el programa de TvE1 Saber y Ganar escriben Mugía donde se habla de Muxía.

Con esa actitud se critica el principio lingüístico de respetar el topónimo oficial en una lengua distinta al castellano cuando se escribe en este idioma, una regla dificilísima de cumplir en toda su extensión, pues tendríamos que decir y escribir Stockholm para referirnos a la capital sueca, o Kaapstad, para citar a la población sudafricana que todos pronunciamos Ciudad del Cabo y nos quedamos tan panchos.

Cierto que impera una regla general de cortesía con determinados casos de los idiomas peninsulares, aunque insistimos en que son determinados, porque Ibiza no pasa al catalán Eivissa, ni Cataluña a Catalunya.

Sin embargo los idiomas peninsulares suelen presumir de lo contrario, es decir, de plasmar con grafía autóctona los topónimos castellanos susceptibles de cambiar.

Leo hoy mismo en un medio que usa el catalán: Espanya, por España; Conca por Cuenca y La Corunya por A Coruña.

Las respectivas academias han emitido abundantes normativas al respecto, pero están plagadas de excepciones y además, como se resalta cada vez que se aborda este tema, el Institut d’Estudis Catalans no puede imponer a la Academia Española, ni a la Francesa, ni a la Galega, que debe escribirse Catalunya y no Cataluña o Catalogne.

En resumen, el tema es complejo porque no existe una norma fija e inmutable. Ni siquiera debe haberla para que las lenguas las sigan creando las gentes que las usan, como ha sido siempre.

Lo curioso es que Mugía levante indignación y La Corunya, no.

Arroz amargo

30 de Agosto , 2021

Atención paelleros

Me extraña que el Gobierno no haya tomado ya alguna medida en contra de la paella, ni de la tortilla de patatas, ni del salmorejo.

No es por dar ideas, pero todo se andará, porque si dedica sus afanes a menospreciar la enseñanza del castellano allí donde la ley indica que debe hacerse _ y es poco _, si ningunea todo lo que puede al Rey, que es el símbolo de la unidad; si pacta con sus enemigos declarados todo lo que sea con tal de mantenerse; si todo ello ocurre, el sector paellero debe comenzar a preocuparse, pues le toca.

Los turistas vienen a España con cuatro palabras aprendidas en sus países respectivos: Olé, flamenco, Prado y paella, epítomes hispanos del espectáculo, la diversión, el arte y la gastronomía.

A los toros ya están dándole lo suyo y al flamenco lo respetan mientras no se entienda las letras. Al Prado le estarán buscando nueva ubicación fuera de Madrid y a la paella… eso, choca que no la hayan declarado patrimonio de los països catalans para gravarla con un impuesto leonino a tanto el grano.

El nuevo golpe se fragua en doble dirección. La desobediencia a impartir en castellano el 25 por ciento de las clases en Cataluña y el sometimiento a la ley universitaria de Castells, donde se cuece un nuevo desprecio al Rey, a la lengua, a la libertad de cátedra, a la excelencia y por ende, al sentido común.

El furor antilatinista de los bárbaros y el odio a la libertad de los bibliocaustos se funden en la ideología de un personaje nefasto, cuya huella, si no se lava, puede dejarnos rencos a perpetuidad.

A la vista de este comportamiento compulsivo, ¿no les extraña como a mí que la paella se haya librado, hasta hora al menos, de los afanes destructivos de unos personajes que son capaces hasta de hacer amargo el arroz.

La caza

30 de Agosto , 2021

La que has liado, pollito

Os cazaremos, amenaza Biden con voz meliflua, como si estuviese doblando a Scarlett O’Hara y no le saliese.

Tengan por seguro que se quedará como una de las escenas del siglo XXI, pues no será necesario recordar dónde tenía en esos momentos su rabo el presidente.

Exacto. Entre las piernas.

Os cazaremos es sinónimo de Nos volveremos a ver las caras, pero entonces, ¿por qué te vas? ¿A coger carrerilla? El saber popular no lo recomienda, aunque en estos asuntos de alta política presuponemos demasiadas cosas sin garantía de que sean ciertas.

Por ejemplo, damos por hecho que los talibán quieren realmente detener el envío gratuito de refugiados afganos a los países de Occidente. Cierto que ellos los asustan como si fuesen tan infieles como los nacidos en Nebraska, pero no deja de ser un desembarco pacífico de musulmanes en países que son un objetivo futuro, pero inmediato.

Cuando Franco todavía estaba vivo, fíjense la protohistoria, ya lo dijo ante la ONU el presidente argelino Houari Boumédiène. La conquista vendrá por el vientre fértil de nuestras mujeres. Y las estadísticas de natalidad a fe que lo están demostrando.

Esto no tiene nada que ver con la ayuda y la solidaridad que los pueblos deben prestarse. Tiene que ver con la cara de gilipollas que se nos pone oyendo a Biden cuando comparece con ella puesta de antemano para anunciar la caza.

Como decía uno de esos chistes virales de estos días: Nos ha costado billones y veinte años de sacrificios sacar a los talibán para poder sustituirlos por los talibán.

Presuponemos que Biden está muy disgustado por lo que el viento se llevó y que los talibán son malos porque les gusta. Mucho presuponer me parece. Hablamos de alta política y eso es el infierno.