Pollo con ciruelas

22 de Septiembre , 2021

Se está cocinando

Parece contradictorio que decretar el secreto sobre las declaraciones que realice el Pollo Carvajal sea una medida que beneficie los intereses y el derecho a conocer la verdad de los españoles, de todos, no solo de algunos.

Lo parece, pero estamos obligados a creer que García Castellón lo hace precisamente para garantizar que finalmente nos comemos el pollo con ciruelas, que es película iraní.

Ahora sabemos que el apodo de Hugo Armando Carvajal Barrios estaba puesto con vistas al futuro por la expectación que existe para saber lo que pía el Pollo.

Hay contenidos multirreincidentes y en una única dirección, cual es favorecer el mal, el terrorismo, la violencia, el chavismo, los antisistemas, todo lo que sirva para el advenimiento de las dictaduras de izquierda, antidemocráticas, totalitarias y tan absolutistas que Fernando VII a su lado parece el apóstol del sufragio universal.

ETA con las FARC, Maduro con Hezbolá e Irán, y claro, Bildu, Podemos y Sánchez al fondo. Precioso, preciosísimo, que diría Lence Santar. Esa es la punta del iceberg que atesora el Pollo y que preserva el secreto de García Castellón.

Puestas así las cosas, con el hombre a disposición del juez y con una nueva cita en el aire a la que debe acudir con documentación que acredite de alguna manera todo cuanto pía, el secreto solo puede tener como finalidad que acabemos sabiendo la letra de todo cuanto canta el Pollo.

En esta ocasión el índice de temas a interpretar va delante del libro y basta leerlos para echarse a temblar por el declarante, por los políticos españoles implicados y finalmente, por todos nosotros, si asistimos a un nuevo episodio de impunidad.

Debemos alegrarnos del secreto precisamente para conseguir que deje de serlo más pronto que tarde.

Antonio Macía Balado, el alcalde que recibe a Franco en 1939

21 de Septiembre , 2021

Lo nombra alcalde honorario y crea la Medalla de la Ciudad, que recibirá el jefe del Estado en primer lugar

FRANCO VISITA LUGO apenas tres meses después de acabada la guerra. Al frente de la ciudad se encuentra Antonio Macía Balado (Lugo, 1896), abogado de resonancias sarrianas, casado con María del Carmen Pérez-Batallón, que lleva en la alcaldía desde el año anterior y que la ocupará hasta dos después, cuando le sustituya Manuel Portela Nogueira. Otros dos alcaldes le preceden en los años de la guerra, el comandante Juan Yáñez Alonso y el también abogado Rodrigo de la Peña García.

Antonio hace el bachillerato en Lugo floreado con alguna matrícula en Preceptiva literaria, o sea, el arte de escribir correctamente, algo que hoy parece espantar. Luego, en Deusto, Valladolid y Madrid, se hace abogado.

El año 1926 lo recibe el gremio jurídico lucense, cuando ya es pasante en el despacho de Pepe Benito Pardo. Flanqueado por este y por su suegro, nadie duda que está bien pertrechado para hacer carrera política, primero como concejal, luego como diputado provincial y más tarde, siguiendo los escalones que marcan la secretaría y la vicepresidencia, estar al frente del Círculo das Artes, un trampolín idóneo para alcanzar la alcaldía, pues quien complace a su exigente masa social, bien puede hacerlo con toda la ciudad.

Es magistrado suplente de la Audiencia y el hombre del Bloque Nacional en Lugo. Como todo lector avisado conoce, esa agrupación está en el otro extremo de lo que hoy significan esas palabras, pero se llaman casi igual.

La primera parte de su mandato está presidida por la guerra y la segunda se inicia con la mencionada visita. Como los servicios de seguridad recelan de dar la más mínima pista sobre los movimientos del Jefe del Estado, como harán hasta muchos años después, el anuncio de su presencia en Lugo se realiza de una forma pintoresca. Así, una semana antes El Pueblo Gallego titula: “El próximo y grandioso acontecimiento que va a vivir Lugo”.

En el texto se lee que se debe engalanar los balcones, pero no se precisa por qué. A Macía Balado se le pregunta si es verdad, y él lo confirma: “En breve plazo va a tener Lugo uno de sus más grandes días”. Nada más. En voz baja todos lo saben: “Viene Franco”.

Y en efecto, el 26 de junio de 1939, la comitiva del Caudillo llega al límite provincial y poco después, a la puerta de San Fernando, donde es recibido por el Ayuntamiento y la Diputación en corporación bajo mazas. Macía lo saluda en nombre de la ciudad y ambos pasan a ocupar la parte trasera de un coche descubierto, distinto al usado para llegar hasta allí.

A la izquierda de Franco se sienta el alcalde, con el bastón de mando entre las manos. El visitante viste uniforme de capitán general del Ejército, con camisa azul y boina roja, su imagen más oficial en aquella época.

De esa guisa recorren gran parte de los engalanados cardo y decumanus de la ciudad romana entre los vítores de la multitud hasta la catedral. Luego de orar, el recorrido hasta el ayuntamiento lo realizarán a pie, para pasar bajo un gran arco que preside la palabra Franco.

Macía transmitirá el interés del nuevo líder por los problemas de Lugo y a cambio se le nombra alcalde honorario. Días más tarde se crea la Medalla de la Ciudad para dársela a él y a Ángel López Pérez, pero la fórmula no le parece correcta a López Acuña. Démosle la de Franco, y otro día, la de don Ángel.

Antonio Macía y su mujer tienen tres hijos, Eugenio, Balbina y Manuel y poseen tierras en Arbo. Inaugura la Praza de Avilés frente al parque y suprime los coches fúnebres de caballos. Muere en 1953.

Bajo el volcán

21 de Septiembre , 2021

La Tierra también decide

La erupción de La Palma estaba prevista desde hace varios millones de años antes de la llegada del hombre a la Tierra. Antes de su creación, evolución o aparición.

Con este dato en la mano las tertulias se han quedado sin el acostumbrado argumento recurrente de la responsabilidad de ese ser vivo _ el occidental, por supuesto _, en el fenómeno.

Ya sea la nevada del siglo, el covid-19 o el incendio de sexta generación que devasta Sierra Bermeja, siempre nos vamos a encontrar responsabilizados por alguien en sus causas, aunque solo sea como herederos de unos antecesores lejanos.

En esta ocasión, no, y es un alivio, porque ya empezaba uno a dárselas de divino con tanta influencia sobre la atmósfera, la Tierra y sus aconteceres.

Es perogrullesco afirmar que influimos en el clima o en las mareas. Naturalmente, como las hormigas y el zorro ártico. Que nuestra influencia tiende a ser negativa de acuerdo con criterios que ensalzan el libre discurrir de los cambios naturales, también lo es, porque el hombre y la mujer _ repartamos protagonismo _, no actuamos solo por el instinto, sino que decidimos y a veces la decisión no es la mejor de las opciones.

Pero de no ser así no pasaríamos de hormiga o de zorro ártico, y en fin, dioses no, pero pulgas tampoco.

Estamos a la espera de conocer la cantidad y calidad de los gases de efecto invernadero que ha soltado el volcán palmero, más que nada para descontarlos de la cuenta anual que arrojan sobre la humanidad como diciendo: Sois lo peor.

Y lo seremos, porque viendo lo que algunos energúmenos abanderan, es como para pensarlo. No obstante nos queda una esperanza. Hemos ensuciado el mar de plásticos, pero los estamos recogiendo.

Rudo & cursi

20 de Septiembre , 2021

Y no estar loco

Hay una contradicción en estos tiempos del ventuncento que me escama e interroga. Quizás a ustedes no se lo parezca y lo entienden a la perfección, en cuyo caso, felicitaciones y albricias.

El pasmo radica en ver cómo muchos han llegado a tener la piel más fina de la historia en según qué asuntos, al tiempo que viven inmersos en la apoteosis de la grosería, en el pisoteo de los valores tradicionales y contrastados, y en el desprecio del intelecto y la cultura.

Se escandalizan ante una presentadora que resalta la intensidad del color negro en la piel de un jugador de fútbol, que es una apreciación sin malicia de ningún tipo, pero al segundo están justificando que la gente se reúna en masa para vitorear a un asesino en serie más letal que una mamba cabreada.

Alguien los definió como los indignaditos y el nombre se acopla de perlas con su doble rasero, pues sus argumentos, su postureo, su endeblez meliflua y remilgada no llega ni a constituir la contundencia de una indignación y se queda en un melindre cursi.

Por supuesto se debe a una creación interesada de los poderes que tratan de subvertir el orden sin que nos demos cuenta. Los Castells de turno que trabajan en nómina de Belcebú, tenga Belcebú los apellidos que en el ventuncento le hayan dado sus papás.

Y dentro de la paparrucha tratan de instalar internacionalmente la hispanofobia que abandera ese mexicano de cuyo nombre no quiero acordarme y que se expresa en correcto castellano, creyendo quizás que lo podría estar haciendo de igual manera si España no llega a fundar 27 universidades y medio centenar de colegios que funcionaron como facultades, una obra sin parangón entre las otras potencias civilizadoras.

Pero qué vas a hablar con un ministro que desaconseja la memoria porque todo está en internet.

Antonio Casal, un actor de orígenes chairegos

20 de Septiembre , 2021

Su padre representa el Tenorio en un bajo de la compostelana rúa dos Lagartos, donde nace el protagonista de Botón de ancla

NOS HUBIESE GUSTADO que el personaje principal de este cromo fuese su padre y no el actor Antonio Casal Rivadulla (Santiago de Compostela, 1910), pero después de muchas vueltas no encontramos mimbres para el cesto. Bueno, teníamos los suficientes para hacer de su hijo un lucense adoptivo, porque los Casal Rivadulla eran de Vilalba y allí viven antes de trasladarse a Santiago finalizando el XIX.

Antonio estudia, o hace que estudia, Comercio y Navegación en A Coruña y Ferrol, hasta que se ofrece al circo Feijoó para ayudar en la colocación de las sillas y ganarse así un pase con el que ver la función.

Se asegura que cuando le confiesa a su padre que lo deja todo para hacer carrera en el teatro, de actor, de cómico o de tonto de circo… este le toma el pelo y se chotea:

_ Lo que tú eres es tonto de capirote.

Y no vamos a desmentir que hubiese sido así, entre otras razones porque la fuente no puede ser otra que el propio Antonio. Sin embargo estamos en condiciones de matizar algún extremo sobre la imagen que el lector puede hacerse sobre ese chairego trasplantado a Santiago.

En una columna que escribe el redactor local de El Compostelano en 1944 recuerda que medio siglo antes es testigo de una representación de Don Juan Tenorio en los bajos de un caserón en la calle de Los Lagartos. El periodista cita a tres de aquellos actores aficionados, Pepe Leis, Refojo y Casal, para añadir: “pues bien: hijo de Casal es ese rapas que hoy figura como notable artista cinematográfico en Norteamérica.”

Siendo así, Antonio tuvo al menos un antecedente en el mundo de las tablas, su padre, y es de suponer que no pudo sonarle tan rara la vocación de su hijo.

El actor nace en el número 22 de la actual rúa dos Lagartos, cercana a la Avenida de Lugo, y allí hubo intención de colocar una placa en su honor, aunque no podemos confirmar que se haya realizado.

Casal actúa o rueda una docena de veces en Santiago y en la mayoría de esas ocasiones siempre tuvo unos minutos para acercarse a la calle de los Lagartos y comprobar quién queda por allí que hubiese compartido su infancia con él. Una hermana suya, diez años mayor, tuvo un accidente en Lagartos y se parte tres dedos de una mano con una sella. En recuerdo de ella la hija del actor, también actriz, se llama María.

Forma dúo con Ángel de Andrés, pero Felipe Sassone dice de ellos que son una pareja “que se oponen armoniosamente”, y por supuesto rompen. El año 1959 actúa en Lugo y Ángel de la Vega descubre sus raíces villalbesas, aunque sin muchos detalles pues el hombre solo es capaz de señalar su origen “en una aldea de Villalba”. Quizás algún amable lector nos ayude a precisar el tiro.

El actor dice que su vida ha sido muy ingrata hasta que a los catorce años comienza a hacer teatro. En 1941 debuta en el cine con Polizón a bordo, donde encarna al emigrante gallego Manucho Loreiro. Le pagan seis mil pesetas y Antonio cree que “voy a poder comprarme la Gran Vía”. No es así, claro, y le confiesa a De la Vega: “Me duran dos días”.

Polizón… es un éxito con todas las letras, pues se mantiene como la película española de mayor recaudación durante años.

Casal tiene en ese momento 49 años. El periodista se lo pregunta y él responde: “Pon veintiocho… ¡y todos contentos. La verdad es que paso algo de los cuarenta, pero eso no lo digas… porque estoy alcanzando la madurez como galán de cine”.

El resto es fácil de descubrir, Antonio muere el 11 de febrero de 1974 en Madrid.

Escrito sobre el viento

19 de Septiembre , 2021

Nunca tan previsible estuvo un mandato

Sánchez se retrató en cada uno de los pactos acordados para asegurarse la mayoría y la presidencia. Fueron fotogramas de una película que iba a rodarse en los cuatro años siguientes, si el destino es benévolo con los mortales.

ERC, Bildu, PNV, Más País, Compromís, Nueva Canarias, Teruel Existe, BNG y la guinda de Podemos. Entre todos no son capaces de decir España sin que les salga un eccema en el frenillo de la lengua, y aunque en algún caso admitas que son buenos chicos, para el oficio que se les reclama, que es administrar la nación entera, constituyen lo último de lo que cabría echar mano; vamos, algo así como agarrarse al ancla en un naufragio esperando que flote.

Él sabía con exactitud meridiana que esas fotos obtenidas en la penumbra y al reclamo de “Tenemos una oportunidad histórica”, iban a lastrar su presidencia de sapos como Henri Parot y lagartos como Aragonés; de indultos, traiciones, renuncias, chantajes y una ensalada de ilegalidades que en ningún caso, ni en el primero, suponen el menor beneficio para el territorio que dice gobernar.

A quienes les suene a rancio el argumento, les propongo el siguiente ejercicio. Traten de explicar qué son las pensiones, la Seguridad Social, las autopistas, el Salario Mínimo, la roja, el rescate de los afganos y varios millones de cosas más sin pronunciar la palabra España. Les va a quedar un argumento cojo y trastabillado, como se queda Sánchez cada vez que paga el peaje con banderas, Parots o humillaciones.

Estaba escrito sobre el viento y permanecerá así lo que dure la memoria de los hombres, porque Sánchez, mal que le pese, no tendrá otro papel en la historia que el que quiso darse, el de un pobre hombre tan ambicioso que se dejó devorar por su pasión antes de satisfacerla. Y con un país de tancredos como testigos.

Cambalache

18 de Septiembre , 2021

Sin pausa

Hay tantos frentes abiertos que todo se cubre de un smog grisáceo de enorme vulgaridad y uno ya no sabe si el Pollo Carvajal frecuentaba la sauna gay del suegro de Sánchez, o si Verstrynge padre se separa de Paloma Cuevas por culpa de Dolores Delgado.

Es difícil seguir con rigor tanto malaje y cambalache sin caer en el error. Por ejemplo, el último CIS que da un subidón al PSOE, ¿es por lo bien que está gestionando el precio de la luz? ¿Y en el PP de Madrid se tiran los trastos a la cabeza porque les aburren los éxitos electorales?

¿Por qué dice Verstrynge que la dimisión de Iglesias fue un acto de generosidad? ¿Coincide su opinión con la de todos los que también pensamos que nos hizo un gran favor?

La separación de Irene Montero es un arcano impenetrable, pero cualquiera se mete a investigar al partido con más dirigentes investigados.

Por cierto, sus cobros internacionales deberían ser explicados en Económicas. A ver si nos estamos perdiendo un chollo por ser demasiado tiquismiquis con las leyes.

Lo de Villarejo es para cubrir el temario de varios másteres del universo. Confieso que en determinado momento creí haber comprendido quién és, a qué se dedicó y qué pretende. Craso error. Ya me lo explicaron varias veces y siempre de forma distinta, así que renuncio a entenderlo, como hice con las valencias en Química de Quinto.

La gente que va a los homenajes de asesinos me producen similar perplejidad. Que los convoque un partido como Bildu no es de extrañar, porque son los mismos que apretaban los gatillos, pero las personas así, como de fuera, ¿se sienten asesinos como ellos? ¿No se sienten, pero les gusta que maten a la gente? ¿También se manifestaron alguna vez en contra de la guerra?

No es que no pare, a la cabeza no la dejan parar.

El precio del poder

17 de Septiembre , 2021

Lo llama diálogo

Ya sabemos algunas de las cosas que vamos a perder aquellos españoles a los que Dios tuvo a bien menospreciar no haciéndonos catalanes.

Las perderemos a cuenta de mantener la presidencia de Sánchez hasta el límite marcado de la ley, así que no presuma mucho el señor Aragonés, que el mercadeo es de zoco africano.

Las perderemos además teniendo como fondo un escenario indigno recubierto de diálogo, como si para hablar entre el representante del Estado español en Cataluña y el presidente del Gobierno español hubiese que montar una conferencia de Yalta, y no sobrase para ello una conferencia de la Telefónica, como antes, o una de las actuales, de esas en las que te ves y todo.

De momento ya sabemos que perderemos euros, justicia y dignidad. ¿A cambio de qué? Nosotros, de nada. Sánchez tendrá apoyo y tiempo.

Para ese viaje tampoco hacían falta tantas alforjas. Pero sí para venderlo como algo excelso y sublime, como todo lo que hace este hombre.

Por eso, después de escuchar tantas veces la matraca de la mesa del diálogo, un periodista le preguntó ayer de qué habían dialogado, y no sabiendo qué responder, Carrillos Tortuosos pronunció otra más de sus frases históricas: “A veces las imágenes también son importantes”.

Ahí queda el pensamiento. ¿A cuáles se refiere? ¿A la que lo muestra sumiso acudiendo a una autonomía disfrazada de Polonia, como si no fuese tan presidente allí como en Madrid? ¿Al momento en el que dobla el espinazo ante la senyera en ausencia de la española? ¿O a ese impagable fotograma en el que vemos cómo un funcionario retira la española porque va a hablar el representante del Estado en aquellas provincias?

La dignidad que le quedaba está en almoneda.

Eliseo López González, o dentista de Aldosende

16 de Septiembre , 2021

El de Paradela ejerce sin título durante muchos años y reúne a una clientela numerosísima

FUE UNO DE estos personajes que harían las delicias de Cunqueiro y de cualquiera de sus lectores. Eliseo López González (Paradela, 1908), nace poco después que El Progreso en el lugar de Gondar, parroquia de Santiago de Aldosende, de donde toma el nombre con el que se hará famoso como el dentista de Aldosende.

Es obligado decir que las únicas fuentes utilizadas para trazar estas notas biográficas son la entrevista que le realiza Manuel Rodríguez López, el escritor de Paradela, y la Antoloxía da Memoria de Lugo.

Rodríguez López atribuye su ciencia odontológica a Camilo y Juanito, sobrinos de Xoán de Forcados, que se establecen como tales en Madrid y Chantada, y también a los 21 meses de guerra en los que permanece al cargo de la enfermería militar de León, donde se hace con un título de practicante.

Ese bagaje de conocimientos no le libra de que los dentistas lo tengan por un intruso y sean precisamente los de Lugo los que más porfíen en su persecución, mientras que los de Sarria, dice él, lo dejaron tranquilo.

Lunes y jueves atiende en Lugo. Los domingos, en Portomarín y el resto de la semana, en Aldosende, sin contar otras consultas ambulantes en Cabo de Vila y en Loio, ambas en Paradela.

Al igual que hace O Cacharulo, Eliseo convoca a consulta en el piso de una hija suya, con un pequeño taller de costurera. Allí acuden de dos en dos, y seguidamente pasan a otro lugar donde el dentista de Aldosende los examina.

Denunciado por Luis Alfonso Pardo, sus previsibles clientes declaran a los agentes que están allí para hacerse un traje. En ocasiones, sobre todo cuando había feria, se junta una cola de hasta sesenta personas con intención de que las vea.

En Loio es detenido y le confiscan su material de trabajo, aunque él logra sustituirlo por otro prácticamente inservible.

Un viajante de Vigo le suministra alguna medicina contra las hemorragias, aunque él asegura que jamás había tenido problemas. Tanto es así que un dentista de Sarria quiso asociarse con él, pero Eliseo no acepta compartir ganancias con nadie.

“Traballaba en toda clase de bocas, facía empastes, poñía pontes, paladares, esqueléticos, todo”, manifiesta a Manuel Rodríguez. Se considera una buena ayuda para los más desfavorecidos, pues su tarifa es la mitad de la usual.

Está muy satisfecho cuando le dicen que tal o cual médico no había podido solucionarle un problema y él lo afronta con éxito.

En otra ocasión fue denunciado por un vecino: “Lémbrome ben. A finais da década dos cincuenta, os dentistas de Lugo valéronse del e pagáronlle para que me denunciara. Pero eu tiña un comisario amigo e movinme. ¿Sabes como se arranxou? Con cartos”.

También llega a hacer otro tipo de cirugía, como cuando le quita un quiste en la cabeza a un muchacho sin cobrarle nada porque es pobre, o cuando le extrae a otro un trozo de acero que tiene incrustado en una pantorrilla.

En el transcurso de una persecución de O Piloto, le preguntan si lo ha visto en su casa y él dice a la Guardia Civil: “Pola miña casa pasou tanta xente, que non podo afirmar nin negar se o vin nalgunha ocasión”. El alférez le echa una mano: “Eliseo é a mellor persoa do lugar”.

Víctima de una hepatitis crónica, debe dejar las consultas y su mujer, Dolores, se vuelca en cuidarlo. Eso no evita que a su casa sigan llegando personas. Entonces Dolores se encarga de decirles que no, que el dentista de Aldosende ya no tiene consulta.

A sus exequias acude una multitud de toda la comarca sarriana.

Sentados frente al fuego

16 de Septiembre , 2021

Sesión de noche

Sánchez avanza una mesa de diálogo, de negociación o de lo que ustedes quieran, que va a mantenerse durante dos, cuatro o diez años. Por lo tanto no hay que preocuparse. No es que en diez años estemos todos calvos, como ocurre a los cien, pero vete tú a saber si entonces nos hemos puesto rastas.

En realidad estas mesas para hablar de lo imposible deberían durar toda la vida, que es el período que duran nuestras ilusiones. Cuando solo son difíciles, como puede ser acertar una de catorce, ganar en San Remo, o pasar una velada con Ava Gardner _ Paul Newman también vale _, algunos las consiguen, pero si pertenecen a la categoría que el torero Rafael Guerra definió con la magistral fórmula de “lo que no pué ser, no pué ser, y además es imposible”, se debe recurrir a los diálogos dilatados, como esas sobremesas de vagar filosófico, cuando los pocillos del café chocan con el primer plato de la cena.

Y mejor que hablar, platicar, que viene de practicar y sirve para estar entrenado en estas lides de la vida.

Ahora bien, no me tomen por agorero, pero en ese tiempo que el presidente abre por delante con tanta largueza, usted y yo sabemos que vamos a ver más de un contenedor ardiendo, porque desquiciados como la exvicerrectora de Calidad y Política Lingüística de la Universidad Politécnica de Cataluña, Núria Pla, que animaba al uso del argumento piroplástico, todavía quedan muchos, y por lo que se ve, en puestos de responsabilidad gracias a la existencia de formaciones incendiarias que reciben votos de partidarios de las lenguas de fuego, y no las del Espíritu Santo, precisamente.

Una duda final. La tal Núria Pla que anima a la pira urbana y a colapsar aeropuertos, ¿lo paga ella de su bolsillo, o pretende que lo hagamos los contribuyentes, como siempre?