El verdugo escarlata

14 de Noviembre , 2021

¿Vendrá con antifaz?

Se empecinan en hacerse odiosos al común de la gente y lo consiguen. Allí donde reina la cordura, allí escarban cual índice en busca del moco.

Una especialidad que los hace inconfundibles es la mentira. Han tenido que aprenderlo en algún manual del perfecto político, del perfecto canalla en su caso.

Si les oyes garantizar que jamás de los jamases subirán los impuestos a la clase trabajadora y a la clase media _ así, con ese matiz de pedante redomado _, date por jodido. Es señal de que ya han hecho los cálculos sobre recaudación para varios ejercicios.

Lo acaba de demostrar Montero _ la de los dineros, no la de sus igualdades _, cuando arregla “lo de la plusvalía”. Qué voracidad, qué rapiña, qué presteza, qué prestimancia.

Y si de igualdades hablamos, ahí tenemos a Iceta para recordarnos lo ingenua que puede llegar a ser la gente que se las cree. Si usted no ha nacido en Cataluña, si no confiesa su acendrado espíritu de cuartear el territorio, de despreciar el castellano y de ciscarse en el Estado, se quedará a dos velas frente a quien así se muestre, que se llevará la caja entera. A Iceta igualdad le suena como mi santa voluntad. A él y al resto.

Ahora bien, nada comparable con lo sucedido a Jordi Sabaté Pons, enfermo de ELA, cuando al aprobarse la eutanasia escucha de labios de una trabajadora social que debería solicitarla. Pobrecita mía, una trabajadora social convertida de la noche a la mañana en dispensadora de pócimas mortales, como mis queridas envenenadoras.

Desde marzo a hoy han muertos miles de personas que no lo esperaban y Jordi sigue en su lucha contra la enfermedad y contra estos administradores, empeñados en matarlo. No exagero. Antes, cuando te veían muy mal, te enviaban un médico. Estos han decidido enviarte un verdugo. Y encima presumen de buenas personas.

Protocolo fantasma

13 de Noviembre , 2021

Era un secreto a voces

Es Sánchez en si mismo quien sufre un apagón, aunque sea mucho presuponer que alguna vez estuvo encendido. Son su política y su economía las que se reflejan en las previsiones de Europa y en el resto de indicadores desfavorables. No es suficiente llegar al Congreso y decirnos con aznariana frase y rostro impávido, el que acostumbra para las grandes mentiras, que España va mejor.

No es suficiente, porque viene la macroeconomía y en menos de 24 horas te lo tumba como una ola al castillo de arena que construyes con esmero.

En realidad estamos hablando de un problema de lógica filosófica y matemática. Era imposible desde el minuto uno que este gobierno, así formado, así mantenido y así inspirado, obtuviese resultados positivos en orden a la prosperidad. Y no solo por incapacidad, sino por ideología.

Por lo demás, todo bien. Hemos logrado renovar el Tribunal Constitucional a puñetazos y España gana a Grecia con un penalti espectral. No nos podemos quejar, aunque las pensiones se queden en fondas de postas, haya huelga de transportistas y nos cobren por pisar una carretera nacional con baches.

Es el ecuador de la legislatura y también el momento idóneo para que cada socio trate de echarle las culpas del desastre al otro, como en los divorcios. Iglesias, desde su privilegiada posición extramuros no lo ha dudado ni un segundo, como si él no fuese uno de los 40 principales con el número uno o dos.

Pero lo verdaderamente terrible, con ser grave lo conseguido, es pensar que este avance de miseria puede constituir la auténtica lista de objetivos en consonancia con el tantas veces mentado Foro de Sao Paulo, al que nadie presta atención como si no nos fuera la salud en ello.

Españolito que vienes al mundo, uno de los dos apagones ha de dejarte a oscuras.

Nariz de cuero

12 de Noviembre , 2021

Bien protegidos

Votar con una pinza en la nariz nunca va a suponer un problema, ni para renovar el Constitucional, ni para renovar el carné de identidad.

Hace dos años que nos hemos endilgado la mascarilla que tapa boca, narices y ojos para tragar con un gobierno infumable si de hacer por España se trata, y dentro de poco se cumplirán también los dos años de la otra mascarilla, la de aguantar miasmas que nos ha puesto a todos cara de atracadores, de calamares o de liquidadores de Chernobyl, aunque algunos todavía no nos acostumbramos y nos llevamos un susto al vernos reflejados en el espejo. ¿Quién será ese imbécil?

Tenemos la nariz de cuero. No hay necesidad de añadir una pinza más a la indumentaria, y mucho menos, como hacen algunos señoritos de pitiminí, para admitir en el tribunal a un magistrado de dudosa conducta.

Pero vamos a ver, ¿estamos de coña o nos ha caído miel en los ojos? ¿Se han parado a pensar un minuto estos de la pinza qué dicen, hacen o se proponen desde hace tiempo ciertas autoridades estatales, autonómicas y municipales, o qué les dejan hacer otras que ocupan los más altos estrados, o con qué miga comulgamos todos los demás?

Se ve que no, porque venir ahora con que se ponen una pinza por un magistrado es de un cinismo supino, como si el verdugo al servicio de Pol Pot llorase por pisar un caracol.

Lo de Bildu hablando de pinzas es la demostración de las tropelías que se comenten con el lenguaje para que el papel las aguante y caigan sobre el ciudadano como lluvia menuda que lo empapa y reblandece. Hay que ver lo malo que es Enrique Arnaldo y los dechados de democracia que somos nosotros, honra y prez de los comportamientos ajustados a derecho.

Dicen que Casado le prometió a Arnaldo hacerlo magistrado del TC. Claro, a los demás no se lo prometió nadie. ¡Jo, qué tropa!

José del Valle, un gobernador de 32 años

11 de Noviembre , 2021

El chantadino ya había sido alcalde de Santiago cuando solo contaba 25 años

LA CASA FAMILIAR de José del Valle Vázquez (Chantada, 1916), es el Pazo de Carral Travesa _ a veces en una sola palabra _, y se encuentra en Santa María de Sabadelle, donde compite con el homónimo, o Casa do Pacio, y otras edificaciones con lustre histórico.

Sus padres son Antonio Balbino del Valle, propietario de viñas cuyos jornaleros protagonizan esos años violentos enfrentamientos entre huelguistas y esquiroles, y Carmen Vázquez Mariño. El matrimonio también tiene a María del Carmen, sor Ana Mercedes _ franciscana misionera_, Darío, Luisa, Victoria, Francisco, Cruz, Concepción, Blanca y Antonio Carlos, que muere siendo niño.

Desde muy joven José se hace requeté e ingresa en la Comunión Tradicionalista Carlista. Hará la guerra con varios grados _ alférez provisional de Infantería y jefe de una Centuria de Falange _, hasta ser teniente de la Legión. Durante la contienda es herido tres veces y se gana la condición de caballero mutilado. También había sufrido persecución y cárcel durante la República, lo cual redondea un perfil idóneo ante el nuevo régimen que alborea.

Por eso tendrá una temprana y meteórica carrera. Llega a ser jefe carlista de Galicia y en esa condición el 23 de mayo de 1963 firma un manifiesto sobre la unidad religiosa, enfrentado a las corrientes vaticanas conciliares, que tuvo amplio eco.

No obstante, su militancia política había estado hasta ese momento más identificada con Falange y el Movimiento. De hecho es gestor de la Diputación coruñesa, delegado comarcal de Información e Investigación y alcalde de Santiago entre los años 1941 y el 43, es decir, con tan solo 25 de edad.

También es procurador en las primeras Cortes hasta 1944 en representación de A Coruña, y presidente de Aguas Potables de Santiago, antes de ser jefe provincial del Movimiento y gobernador civil de Cuenca.

A los 32 años recibe su nombramiento para los mismos cargos en Lugo, siendo el cuarto de los que los ocupan a la vez, es decir, Ramón Ferreiro, Santiago Vallejo y el futuro ministro José García Hernández.

Otro síntoma de su precocidad política es que se casa en 1950 con María Teresa Chousa García siendo ya gobernador, un caso único en la historia lucense s.e.u.o. Los apadrina su padre, y es madrina, María del Pilar García, esposa de Primo Roca y tía de María Teresa.

Estará catorce años como gobernador, entre Cuenca y Lugo, lo cual supone una marca poco corriente en esas funciones. Para comprenderlo también hay que citar su estrecha relación política con Blas Pérez, ministro de la Gobernación en ese tiempo, pese a su enemistad con Carrero Blanco, que finalmente consigue sacarlo del Gobierno a cambio del halcón Camilo Alonso Vega.

De su mandato se destaca su apuesta por los equipos de saneamiento ganadero, los centros de inseminación artificial, el crédito agrícola, las obras de colonización _ regadíos del Val de Lemos y Terra Chá _, y la creación de pastizales. En Castroverde se recuerda su intervención para reparar la imagen de la mutilada Virxe do Castelo, aunque sin duda hoy debe ser más recordado por la visita realizada a O Cebreiro con el ministro Blas Pérez, donde se decide la reconstrucción del santuario y el poblado de pallozas.

Ingresa en el Colegio de Abogados y es delegado de Vivienda otros 15 años. También es administrador de Bienes de la diócesis de Lugo y gerente de Radio Popular.

La muerte le sorprende en Málaga el año 1982, tras un viaje en barco para visitar en Melilla a su hijo mayor, oficial del ejército.

Persecución hasta Valencia

11 de Noviembre , 2021

¿Cómo cantaremos ahora la canción de José Padilla?

No hay ninguna razón objetiva para pensar que podamos remontar el vuelo. El número de cabestros con poder aumenta en una progresión alarmante, no sé si geométrica o aritmética, pero en cualquier caso, muy por encima de cómo lo hacen las lumbreras.

Si será grave la cosa que hasta Lilith Verstrynge, la muy empoderada secretaria de Organización de Podemos, debe admitirlo sin tapujos. Se sabe ahora que Lilith afirmó en sede universitaria que los miembros de su partido carecen de formación para elaborar nuevos proyectos de ley.

Es decir, que se dedican a la política con los mismos mimbres que pondrían encima de la mesa para optar al puesto de gogó en una discoteca, mover el culo con frenesí.

No nos descubre nada nuevo, pero bueno es que se reconozca desde dentro la catadura de las manos en las que hemos puesto los dineros comunes.

Se puede recurrir a multitud de ejemplos, pero hay uno fresquito como una merluza de Celeiro, o de Burela, recién extraída del Cantábrico.

Atañe al Senado, una de las más altas instituciones del Estado, aunque tenga mala prensa y abunden quienes no le dan aprecio. Claro que a la vista de lo que les vamos a contar no es de extrañar que alguien tome al Senado por el pito del sereno.

Los muros de aquella casa, en cuya biblioteca se refugia Fraga para pasar sus últimos años de actividad, acogen estos días una grave y docta discusión sobre cómo ha de decirse, si Valencia, País Valenciá, Comunidad Valenciana, Països Valencianos o Països Cataláns, llegándose a aprobar, entre PSOE y PNV, que esta última fórmula es la fetén, lo que incluye la prohibición de usar Valencia, incluso en castellano.

Si ustedes encuentran por el mundo adelante una gilipollez similar, ganan una muñeca Chochona.

Agustín Salvador, el músico lucense de Pontevedra

10 de Noviembre , 2021

Participa en la presentación de un nuevo instrumento, la vocalina, invento de Severino Pérez

SU HERMANO JESÚS era empleado de Obras Públicas a las órdenes de Godofredo Álvarez-Cascos, el bisabuelo del ministro del PP y breve presidente asturiano con Foro Asturias. Su otro hermano, Antonio, oficial del Ejército, y él, Agustín Salvador Paz, (Lugo, 1843?), será músico de pies a cabeza en variadas disciplinas.

Su salto a la fama sucede al sustituir a Montes como pianista del Círculo das Artes en 1865. No es mal comienzo. Luego, al frente del orfeón recorre Galicia para recoger premios y aplausos. Castro Freire, Montes, Gumersindo López Pardo y él recibirán homenajes de agradecimiento y estandartes bordados con intención de perpetuidad.

Pero después de ser nombrado socio de mérito, la carrera musical de Agustín, muy intensa y dilatada, va a discurrir en Pontevedra, donde hará de todo. En 1882 es nombrado director del Orfeón Pontevedrés, cuando ya ocupa la plaza de pianista del Recreo de Artesanos en aquella capital.

Son años en los que la ciudad del Lérez se adorna con otros músicos de valía, como el violinista Manolo Quiroga, Isidro Puga, el también lucense Juan Serrano Marqués, Benigno López Sanmartín, Sánchez Manzano y naturalmente, Agustín Salvador.

Además de las instituciones citadas, el lucense va a estar al frente de casi todos los coros de la ciudad que intervienen en las fiestas de san Vicente Ferrer, San Roque, la Peregrina, el novenario de la Concepción y otras. También dirige la banda del Hospicio y el coro de la Casa de la Beneficencia.

A propuesta de Montero Ríos, en 1886 es nombrado caballero de Isabel la Católica.

Casado con Enriqueta Díaz Debén, la prensa informa de la suerte que le corresponde en un sorteo de la Lotería Nacional de 1901. El escritor Jesús Muruais, que juega el mismo número desde 1896, es uno de los que la reparten y la señora de Salvador se va a llevar a casa la bonita cifra de 5.000 pesetas. En ese momento, lo normal es que todos los agraciados aparezcan en el periódico con sus nombres, de modo que nadie se escapa.

En 1908 oposita y gana la cátedra de Música de las Escuelas Normales de Pontevedra. Él e Isolita González se hacen con las plazas masculina y femenina, pero también va a ser auxiliar temporero de las oficinas de Hacienda de Pontevedra el año 1909, y en el 1911, de Estadística.

Dentro de las múltiples actuaciones que lleva a cabo en Pontevedra, la más curiosa es sin duda el recital que organiza el inventor de Cotobade, Severino Pérez Vázquez, que ya había dado a conocer el primer sintetizador de voz del mundo, el Tecnefón, aunque muy limitado en sonidos pues solo se consiguen breves frases, como “mamá amasaba pan” y similares. La escasez de registros no le resta méritos de pionero.

Severino inventa también un piano y la vocalina, una fusión de flauta y ocarina que en 1899 se presenta mediante un concierto en el teatro pontevedrés.

Salvador acompaña al piano a Severino y su vocalina en dos piezas, la Aria di chiesa, de Alessandro Stradella y un duetino para vocalinas, con música de Navarrete, lo cual quiere decir que al menos ha construido dos, una de las cuales se conserva hoy en el Museo de Pontevedra.

En 1916 sufre un ataque al corazón y varias lesiones en la caída correspondiente. Es el prólogo a su muerte, que se produce dos años más tarde uno después de ver morir a su hija Rafaela, profesora numeraria de la Normal de Maestras de Lugo, después de ejercer en Sevilla y Córdoba. Entre los deudos figuran el médico José Lomas y Venancio Díaz Debén.

y Dios creó a la mujer

10 de Noviembre , 2021

Al hombre también, pero más a la ligera

A fuerza de leyes asumidas como propias por los aliados para garantizar su supervivencia, Irene Montero conseguirá los próximos meses que las españolas puedan abortar sin estar embarazadas.

Es tal su pasión teocrática por asimilarse a los héroes de la Biblia que hará vivíparos a los ovíparos, carnívoros a los herbívoros y hermafrodita al macho cabrío.

Solo por decreto, claro, que la pobre más allá no alcanza. Digo pobre en sentido craneoencefálico del término, pues a todos nos consta que de bolsa está suficientemente surtida. Tanto es así, que si se le aplican los nuevos criterios sobre plusvalía le quitan la hijuela. El maridojuelo no se lo pueden quitar porque ya no lo tiene, o eso dicen las fuentes generalmente bien informadas, que a saber tú cómo se organizan estas parejas parientes del mono, o monoparentales.

A mí no me importaría nada que también nos dejase abortar a los hombres, porque sería señal de que podemos quedar preñados y salir a la calle gritando como descosidos: Nosotros parimos, nosotros decidimos. Toma igualdad.

Pero no creo que ni así decidamos nada, porque desde que han soltado a esta panda por la Administración adelante, hasta los guionistas de las series se lo piensan dos veces antes de poner a un hombre de protagonista.

_ ¿Hacemos una biopic de Leonardo da Vinci?

_ Demasiado machismo. Mejor, de su mujer.

_ ¡Pero si era célibe!

_ Pues de su tía.

Las aportaciones de Irene Montero a la diversidad biológica pueden dejar chiquitos a Mendel y Darwin juntos, y es tal su celo en que nada se escape a su dominio sobre el mundo de los géneros, los feminismos y la carantoña 29, que ya ha exigido a Sánchez un protocolo de alarma para actuar en caso de que de que ocurra una apagona.

Ramón Pedrosa lleva al cadalso a Mariana Pineda

9 de Noviembre , 2021

El juez de Alfoz aplica sin titubeos las máximas penas del absolutista Fernando VII

DICE EL CANTAR popular y recoge Lorca en su Mariana Pineda: “Si Pedrosa me viera bordando la bandera de la Libertad…” Ese hombre al que teme la bordadora es Ramón Joaquín Bernardo Pedrosa y Andrade (Alfoz, 1786), nacido en el Pazo da Escoura de Santiago de Adelán, aquel de quien Eduardo Lence Santar escribe en el margen de un acta municipal al descubrirlo como alcalde de Mondoñedo:

“¡Aquí está el tirano y miserable Pedrosa de La Escoura en Adelán, el asesino de Mariana Pineda… Dícese que era soberbio, un vicioso y un hipócrita redomado!”.

Es el mayor de los cuatro hijos de Juan Pedrosa y Saavedra y de Manuela de Andrade y Maldonado, algo más que unos campesinos acomodados, como se les define. Estudios en Mondoñedo y Santiago antes de ser procurador general de Mondoñedo, alcalde mayor interino, depositario y abogado en la Real Audiencia de Galicia.

Se casa en la catedral arrodillada con Dominica Miranda Ron y son padres de un par de hijos que mueren con 12 y 14 años. Su vida cambia al fijarse en su fidelidad absolutista Tadeo Calomarde, el que recibe la bofetada que no ofende, y en 1825 le sopla a Fernando VII que es su hombre para alcalde del crimen en la Real Chancillería de Granada, dada la cantidad de liberales, masones y bandidos que pueblan la provincia.

Allí va a pasar seis años de su vida, de los 39 a los 45, y de sus dedos saldrá la firma para un centenar de penas de muerte, muchas de ellas por delitos de pensamiento y/o militancia.

El personaje más famoso de los que apiola es sin duda Mariana Pineda, la bordadora de la bandera liberal que le desafía sin miedo a la muerte.

Dadas las características de la mujer y del delito, se especula entonces con la posible pasión amorosa no correspondida que se apodera del juez y lo lleva al crimen, vía garrote vil. O mía, o de nadie.

Aunque hay opiniones variadas, nada se ha encontrado que fundamente una versión tan novelesca, e incluso abundan quienes inciden en que la gravedad está en las leyes, no en quien las aplica.

En el cromo podemos ver la pintura de Juan Antonio Vera que nos muestra a la mujer en capilla y el rostro en redondel del actor Germán Cobos, que interpreta a Pedrosa en la serie de TvE Proceso a Mariana Pineda, con Marisol en el papel central (1984).

Llamado a Madrid para repetir la faena granaína en el foro, Pedrosa se acerca de forma inexorable a la caída de Calomarde, del absolutismo y de Fernando. Isabel II se deja abrazar por los liberales y ese matrimonio es su perdición.

Él se entrega al carlismo naciente y el resultado es de cárcel en el castillo de San Antón coruñés y de posterior destierro en las islas Marianas. Magnífica paradoja histórica habiendo dado garrote a Mariana. Por suerte no había barco para llegar tan lejos y se queda en las Filipinas, varios miles de kilómetros antes de los más lejanos confines españoles.

Tras seis años en las antípodas, regresa a España, pero no a Galicia. Teme represalias. Tampoco verá a su mujer, aunque se cartea con ella a menudo. Busca la compañía de carlistas en el sur de Francia y en Roma, de donde consigue para Galicia privilegios y reliquias, entre ellas, las de san Leoncio, cuyos despojos se reparten entre un monasterio de Alcaudete y algún rincón, pazo o templo mindoniense.

Muere sin conseguir que se le abra proceso de beatificación, que era su ansia, y sin que sepamos la fecha exacta. Sí se sabe que hasta mediado el XX, en Santiago de Adelán se dicen misas por él, que falta le hacen.

El p-a-isito

9 de Noviembre , 2021

Para mí, una casita en Canadá

Unamuno achaca el nacionalismo a indigestiones de mala historia y es muy generoso al conceder la posibilidad de que sus teóricos hayan estudiado alguna vez historia, buena o mala.

Claro que Unamuno conoció a los nacionalistas españoles previos a la gran eclosión sufrida en las tripas de una cantidad ingente de inútiles parciales, con recaídas intermitentes y diarreas permanentes, que surge en 1975 y que no ha parado de arrojar lava indigesta como si se hubiese dispuesto una veintena de Cumbres Viejas a trescientos kilómetros una de la otra.

Tanto es así que la vieja aspiración de los recién casados, cuando la gente se matrimoniaba, de montarse un pisito, en boca de estos se ha transformado hoy en montarse un paisito.

Las madres se lo recomiendan a sus hijos por ver si los sacan de casa y el día de mañana llegan a portavoz parlamentario, si no a ministro. El último es un señor muy sonriente de barbas y gafas llamado Antoni Noguera, que posa con la boba de Francina Armengol, también muy sonriente, no se sabe a razón de qué, pues al primero se le ha ocurrido la noche pasada la creación de la República Confederal Balear Independiente y la segunda sigue siendo del PSO Español.

No sé si me habré pasado en el calificativo a la señora, pues boba es un adjetivo que la beneficia. Dejémoslo así. A veces la indigestión de la que habla Unamuno afecta incluso a quienes en apariencia se han salvado de la epidemia.

Últimamente las apariencias engañan y es fácil encontrarse a un presidente del Gobierno _ del gobierno de todo _, que juega a separatista como el que más. A este le dijeron: Móntate varios paisitos y mientras que los hacen y no los hacen, a ti te dejan estar en la Moncloa, porque a otro más tonto no se encuentra así como así.

Ramiro Gayoso, un plagio que se mantuvo cuatro décadas

8 de Noviembre , 2021

Poeta bilingüe, telegrafista y autor de epigramas humorísticos, no vive más allá de los 32 años

EN SU CORTA vida muchos creen que el verdadero nombre de Ramiro Gayoso Pardo, (Lugo, 1872) es José López Pardo, y que Ramiro Gayoso es el seudónimo con el que firma sus composiciones poéticas, tanto en castellano como en gallego.

A ello contribuye la forma en la que aparece rubricado uno de sus sonetos, Salaios _ a veces Salayos o solayos _, que lleva ambos nombres, haciendo creer, bien que son dos personas, o bien que uno es el nombre literario del otro.

La razón última tardará en descubrirse bastante. Tanto como 26 años más allá de su muerte, que ocurre en 1904 y es en 1930, a raíz de que Salaios se vuelva a publicar en un periódico, cuando el músico Juan Latorre escribe al Heraldo de Vivero para protestar contra “unos señores mindonienses, D. Ramiro Gayoso y D. José López Pardo”, por firmar dichos versos, ya que son obra suya y del señor Arias, realizada en Ribadeo el año 1897, siendo Latorre director de la banda municipal.

Vamos, que es un plagio y que “Branca pombiña / dos meus amores; / que na ribeira /

xogas coas frores”, no es de Gayoso, ni de López Pardo, sino de Latorre y Arias.

¿Por qué lo hizo? Ramiro es un hábil versificador. Irregular y a veces, de pie forzado, pero es autor de algunos sonetos muy bien construidos y de epigramas bastante sonoros. Es probable, como veremos, que se dejase llevar por un arrebato literario que le va a salir caro.

Ramiro fue oficial de telégrafos en Lugo, Mondoñedo, donde escribe la mayor parte de su escasa obra, Ribadeo y Quiroga. Logra algunos premios menores por sus versos, aunque no hemos podido identificar a los convocantes y colabora allí donde se los acepten, como en El Eco de Santiago, La Revista Popular o La Chispa.

Sí, porque el poeta también tiene un marcado sentido del humor y escribe epigramas que buscan la sonrisa del lector. Versifica en uno: “Amor con amor se paga / dice un refrán español, / y en cambio me paga Lola / con mil desdenes mi amor”.

En 1898, cuando el desastre colonial, Gayoso lanza un “¡Viva España!” en forma de soneto sentido y bastante bien armado. Dice así:

“El yankee vil, mentecato e insolente, / que torpe y loco nuestra insignia abate, / ante ella, temblaría en el combate, / si el audaz se pusiera frente a frente. / Él no tiene en sus venas sangre ardiente, / y nunca de valor su pecho late, / pero al fin, ya verá cómo se bate, / la raza noble de nación potente. / En su asquerosa criminal campaña, / no se crea el cobarde nos aterra; / y no dirija insultos con tal saña, / que el honor ofenda en la hispana tierra, / porque entonces… sabrá cómo es la guerra, / del que lucha gritando: ¡Viva España!”

Dos años después de salir a la luz el plagio, en enero de 1932, José Vega Blanco publica en Vanguardia Gallega una escolma de poetas lucenses que lo incluye con la composición Miña xoya (sic), al lado de Jesús Maseda Vázquez de Parga, Aureliano Pereira de la Riva, José Castro Pita, Enrique Rodríguez Garrido, Luisa García Martínez, Jesús Rodríguez López, Amador Montenegro y Bautista Varela Balboa.

Su prematuro final tiene también un triste prólogo. En 1902 pierde la cabeza y debe ser ingresado en Conxo, donde fallece en 1904, con solo 32 años de edad. Puede pensarse que le pesan los remordimientos del plagio, pero el resultado es el que es.

Años antes había escrito un epitafio, el único que se le conoce, y quién sabe si está pensando en él mismo cuando lo compone:

“Aquí yace un estudiante. / que, olvidado de Minerva, / reventó comiendo yerba / en el campo protestante”.