El retorno del rey

5 de Enero , 2022

¡Ya se van los Reyes!

El gran Luis Fernández Somoza, cuya biografía aparece en la última de hoy, descubre muy pronto el valor que alcanza en el mundo del transporte la carga de retorno; esto es, si un camión llega a su destino cargado de pimientos morrones, que no regrese vacío a origen, sino llevando toneladas de patatas, que es la mercancía que allí abunda.

Pensando en el avispado empresario lucense y dadas las fechas que hoy vivimos, se nos ocurre escribirles a los Reyes Magos para suplicar a Sus Majestades que una vez hayan depositado las sacas de juguetes en los zapatos de los niños merecedores, no regresen de vacío a sus orientes y se lleven de retorno toda esta morralla de ministros cagones y alcaldesas meonas que la más espectacular pandemia política ha colocado en nuestras vidas como al faraón le cayeron las diez plagas, una tras otra.

Es un recurso desusado y fuera de las habituales competencias de su camellaje, pero piensen en el valor añadido de estas cargas de retorno y en el regalo que nos harían, casi gratis.

Ese ministro Garzón hablando mal de la carne española en un periódico del país donde la compran es la quintaesencia del mal encerrada en su físico menudo. Imagínense a su colega colombiano diciendo que muchos de los granos de café de Juan Valdés están podridos, o al de Francia despotricando contra los vinos Bordeaux. Es difícil, pero imagínenselo con un gran esfuerzo. No duran un segundo más.

Bueno, pues eso es el día a día español sin que nadie sea capaz de darle una patada en sus posaderas. Después dirán que no desean la ruina.

Dejen si quieren a la alcaldesa. La han votado quienes la padecen, así que ellos mismos se laman sus heridas, ¡pero estos ministros…! ¡Lo bien que podrían pasarlo en el desierto, sin vacas ni ganaderos con los que meterse! Al menos que vaya un rey cargado.

Nando Blas, gran collar de la Orden de Paul Bocuse

4 de Enero , 2022

El cocinero de Cervo lleva la queimada gallega a cientos de lugares de España y América

SIN DUDA EL momento culminante de su trayectoria como cocinero es cuando Sophie Boulé, la encargada de relaciones internacionales de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, le impone en 2019 el Gran Collar de la Orden al Culto del Gran Maestro Paul Bocuse, padre de la nouvelle cuisine y uno de los mejores chef de la historia.

Fernando Blas Fontán (Cervo, 1957), Nando a efectos no oficiales, entra así en el olimpo de los fogones después de convertir la excelente cocina de su familia en el restaurante O Almacén, que consigue producir ecos muy alejados de su lugar de ubicación, en Cervo, camino de Sargadelos, a orillas del río Xunco.

De hecho, la Pousada sobrepasa entonces los 35 años de existencia y Fernando ya tiene el Plato de Oro y el Toque Blanche, de Radio Turismo de Soria, entre otros galardones.

Rafael Blas e Isabel Fontán son la generación anterior, o sea, los padres de Rafael, Santiago y Nando. Su casa de comidas gana fama en los contornos y su almacén es visita obligada a lo largo de la quincena o de la semana, para abastecerse de aceite o de los productos que no hay en casa.

Se come en la cocina, al lado de los Blas, y el menú consiste en lo que Isabel hace cada día. Siso me lo descubre siendo mozo.

Nando estudia Magisterio, pero cuando termina la carrera sabe que no la va a ejercer. Muy al contrario, marcha a Santiago y se prepara para dar el salto que O Almacén reclama, esto es, transformarse en un establecimiento pionero dentro del turismo rural gallego y acompañar toda esa operación con una imagen enxebre, a la par que moderna, del ritual de la queimada, con su traje de paja, la gaita, el correspondiente par de cuernos y el conxuro que en 1967 escribe Mariano Marcos de Abalo, el más conocido de los existentes: “Mouchos, coruxas, sapos e bruxas…”

En realidad su iniciación en la queimada arranca antes, con las experiencias internacionales de la fábrica Sargadelos, donde se las prepara en unas amasadoras a los asistentes, a unos turistas franceses que veranean por allí y en definitiva a todos los asistentes a la fiesta de Cervo. No tiene más de 15 años.

Tiempo después, en colaboración con la Asociación de Veciños y Airiños do Xunco se crea la Queimada Popular de Cervo como cita festiva anual que el próximo curso de 2023 cumplirá los cuarenta y cinco de existencia.

La actuación de Nando arranca con su entrada a los sones de la Marcha del Antiguo Reino de Galicia y el ánimo de los presentes, aunque no sean nacidos en la tierra, se sobrecoge. El conxuro, las llamas y el alcohol acaban por crear el efecto desinhibido y purificador deseado.

Con los Amigos da Cociña Galega, Nando llevará el ritual a muchas partes de España y de América, y actuará, por así decirlo, delante de múltiples personalidades, sobre todo a raíz de declararse Festa de Interese Turístico. Mientras vive, muchas de esas queimadas de Nando son fotografiadas por Jorge Víctor Sueiro, autor de un libro sobre el augardente.

Seguidores del Atlético de Madrid están convencidos de que sus queimadas ayudan a que el equipo gane los partidos. Moncho Vilas, el hostelero de Santiago, le pide una para que derrote al Real Madrid y Nando le contesta:

_ Moncho, está ben que o crean eles, pero nós…

Otra se la hace en directo a Luis del Olmo cuando está en la Cope, y también a los oyentes de Radio Caracol de Colombia.

En 2006 escribe con Julio Parga, Geni Pérez y Jesús Río, A Mariña Occidental / A Mariña Central, una guía de esa zona de la provincia lucense para Ciro Ediciones.

La gran belleza

4 de Enero , 2022

¿A cómo sale el canon?

Irene Campañas ha multiplicado por 92 su patrimonio desde que se sienta en las poltronas oficiales para desde ellas diseñarlas cómodamente en sucesivas tormentas de ideas, rodeada de su gineceo de asesoras y asesoros. ¡Cómo se lo tienen que pasar!

Fantástico. Su riqueza crece a un ritmo directamente proporcional a la pérdida de poder adquisitivo de los españoles, por si había alguna duda sobre quién es la listilla y quiénes los bobillos.

Las campañas de Irene están cortadas por el mismo patrón. Son carísimas, no valen para nada, nos recriminan ser hombres y mujeres, y tratan de imponer sus criterios. ¿Cuáles? Da igual. Basta que sean los contrarios a los que existen, pues en ello radica su razón de ser. Bueno, eso es lo que Irene cree y lo que la cuenta corriente le dicta.

Su moralina gira en torno a la imagen que se ofrece de la mujer en la publicidad, en las novelas, en los telediarios… Menos en los países árabes, en donde a ella le salga del chorro de ideas.

Es un terreno tan difuso, tan obtuso y en manos de tanta gente que jamás se podrá decir que está mal, ni que está bien; ni se podrá comprobar su eficacia, ni obligar, ni imponer… Es decir, lo ideal para marear la perdiz durante siglos y para dar de comer a cientos de apesebrados que han montado chiringuitos con objeto de recoger el maná que emana de la Campañas.

Con la última que se anuncia se va a gastar 121.000 euros en la lucha contra los cánones de belleza femenina. Suponemos que no conlleva la destrucción de la Venus de Milo, ni de las obras de Fidias, ni de los múltiples cánones sucesivos, porque es poco dinero para lograrlo. Suponemos que bastará decir que la mujer está cosificada como objeto sexual.

Ya lo hemos dicho y no le cobramos nada. Pero eso no le vale, porque así no hay forma de multiplicar por 92.

Charo Torviso, la primera profesora de Ciencias en el Instituto

3 de Enero , 2022

Su padre, dueño del Gran Barato, había sido secretario de la Cámara de Comercio durante más de 40 años

SU PADRE, EL asturiano José María Torviso y Mon, fue durante más de cuarenta años el secretario general de la Cámara de Comercio. Ocupa ese cargo hasta su muerte, en 1946, mientras la presiden Augusto Pozzi, José Pujol y Jesús Bal, es decir, en esas cuatro décadas es el hombre fuerte de la Cámara, el que lo sabe todo y a quien los sucesivos titulares se encomiendan desde su toma de posesión, dada la acrisolada fidelidad del señor Torviso.

Está en la Cámara porque es el dueño del Gran Barato, un comercio de tejidos, calzados, quincalla, paquetería y lo que le pidas, que abre en la Plaza Mayor, 6 _ entonces, en castellano _, y por más señas, en la esquina de los soportales de abajo, como dice en su publicidad.

Más tarde, allá por 1929, también será presidente de la Empresa de Abastecimiento de Aguas. Su madre es Ramona Monge Caloto, lucense, fallecida en agosto de 1939 apenas finalizada la guerra.

El matrimonio ha tenido cuatro hijas, las señoritas Torviso, Mercedes, María y Moncha, además de ella misma, que formarán nuevas familias con Emilio Figueroa Permuy, Luís Suárez García-Robés y Juan Neira Berbetoros. Rosario que será Charito y Charo desde entonces, se casa con el agente comercial Julio Varela Marey, propietario de un almacén de vinos y con distintas responsabilidades en Sindicatos.

Pero antes de que todo eso ocurra, Charo es ya una de las alumnas más destacadas de su generación, además de una convincente actriz que hace de reina en Del Rey abajo ninguno, de Rojas Zorrilla, con la que el profesor de Literatura trata de recabar fondos en el Teatro Principal para irse de excursión con sus alumnos a Santiago. Ella y las hermanas Núñez, Milagros y Ubaldina, son las actrices más destacadas.

Luego hará Magisterio, Químicas en Madrid y Físicas en Santiago, lo que la convierte en una mujer muy preparada, capaz de aspirar a cátedras el año 1932 al lado de Salvador Velayos Hermida, y de convertirse en la primera profesora de Ciencias en el Instituto de Lugo.

Charo Torviso se afilia a la Sección Femenina, de la que llega a ser secretaria provincial en los años inmediatos a la guerra.

Comienza dando clases en la calle San Marcos y en el caserón de Conde Pallares hasta que finalizan las obras del actual edificio del Instituto. Ella va a ser la tercera mujer que integre el claustro de ese centro de enseñanza y la primera, como ya dijimos, que lo haga en una asignatura científica que acabará siendo Biología, según los nuevos planes de estudio.

De 1931 a 1945 es profesora ayudante interina, dentro de la cátedra vacante de Física y Química, numeraria en 1938, profesora adjunta en 1953 y en 1961, encargada de cátedra de Ciencias Naturales, hasta jubilarse en 1976.

Fallece en Lugo el 30 de abril de 2006, tres meses antes de cumplir el siglo y muy cerca de donde su padre tenía el Gran Barato. Le sobreviven su hermana María Torviso Monge y sus sobrinos, Ramón Neira Torviso, Emilio Figueroa Torviso, María del Carmen Maseda García, Juani Morcillo, viuda de Juan Neira, y Chon, que estuvo a su servicio durante más de treinta años.

Apenas unos meses después de su fallecimiento, su sobrino Ramón Neira Torviso hace entrega de su biblioteca al Instituto Lucus Augusti, tal como es el deseo de la profesora.

Al mismo tiempo, Neira entrega al centro los recordatorios de los ejercicios espirituales que se celebraban en los años cuarenta y un cuadro del pintor y profesor Manuel del Río, trasladado a Oviedo en 1960 y que Rosario mantuvo con ella toda su vida.

El gato con botas

3 de Enero , 2022

Al marqués de Carabás le fue bien

Mi gato caza y devora ratones y pajarillos cuando le da la gana. Bueno, y cuando puede, claro. Ahora ha descubierto el insondable mundo de las moscas como objetivo cinegético y proteico. Con estos calores de fin de año han despertado, o lo que sea, y el tío se está poniendo las botas porque primero se divierte corriendo tras ellas contra los cristales y luego se las papa como el cazador a las perdices. Es decir, es un gato con botas.

Mi gato no tiene un ministro de Consumo que le afee comer carne y vive contento. Además, cuando se entere que los pedos de las moscas también perforan el agujero de ozono se va a llevar un alegrón, porque con su modo de ser nos alivia de males mayores. Lo malo son los pedos de los gatos, que a saber qué maldad nos acarrean.

Mi gato no hace uy, uy, uy, como el de Rosario, pero un día se cayó de un sexto piso a la calle y llegó abajo como Spiderman, sin despeinarse. Después se fue a vivir con una señora de Vigo que le cogió mucho cariño y no nos lo quería devolver cuando lo localizamos. Le había caído del cielo, decía.

Si a mi gato le gritas Garzón, se le eriza el espinazo. Después ronronea y como ve que no aparece el ministro, se ríe como la hiena del anuncio y viene a frotarse contra tus pantalones, feliz como un felino.

Mi gato no hace grandes cosas. Maúlla tres veces al día, recorre silencioso las estancias y desaparece el resto del tiempo para practicar sus safaris. Pero lo hace todo con una elegancia y una cordura que ya quisieran muchos que presumen de racionales.

Mi gato no es mío, sino de mi hija. Se llama Yelko y estoy tan encantado con él que le voy a pedir que me lo traspase para la próxima temporada, a ver si podemos formar una candidatura animalista y poner algo de sensatez a todo esto, porque lo que es el que tenemos contratado…

Coherence

2 de Enero , 2022

El plástico en el ojo ajeno

Son épocas de grandes incoherencias propiciadas por grandes embaucadores. La democracia es incompatible con esas marchas ciudadanas a favor de asesinos que han sembrado los alrededores de cadáveres, que no se arrepienten y que muestran orgullosos las muescas en los revólveres para contar sus víctimas. Póngase como se ponga la Fiscalía y el líder supremo que la inspira y estercola.

No es coherente perseguir machaconamente al hombre como autor natural de agresiones sexuales y luego rogar por la excarcelación de los más peligrosos.

No es de recibo mantener a una ministra que solo saber odiar.

El último día del año _ lo cuento para refrescar una columna que se iba caldeando demasiado _, escucho con motivo de una pregunta cómo Jordi Hurtado, el presentador de Saber y Ganar, expele un panegírico a favor de las cestas de mimbre en contra de las de plástico, porque antes de que el plástico desaparezca… patatín, patatán.

Hasta ahí todo correcto, pero el caso es que a continuación nos induce a comprar el Bolígrafo Solidario de Radio Televisión Española y la Fundación Crecer Jugando para inundar con ellos el norte y el sur de España. Si mi intuición no resbala, aquellos bolígrafos son de plástico y antes me acaba de regañar por usar cestas de ese material…

Entiendo que la campaña es buena, santa y solidaria a más no poder y que esos bolígrafos pueden transformarse en juguetes _ supongo que de madera _, para todos los niños del mundo, pero puestos a ser coherentes deberían aplicarse la lección y de paso, limpiar también su contenido de mensajes políticos, tanto subliminales como descarados, a favor del bipartito.

Señores. que son ustedes una televisión pública pagada por todos, no un panfleto a mayor gloria del inquilino transitorio.

007

31 de Diciembre , 2021

Peter Bond

Me preocupa cuál será el 0,7 por ciento de los compromisos cumplidos por el presidente. Dice que da por logrados el 42,7 por ciento de los adquiridos y esa precisión en los decimales me trae a mal traer desde que se lo oigo.

_ Cariño, te quiero un 12,8 por ciento más que el año pasado.

¿De dónde salen esas siete décimas? O lo que es lo mismo, ¿de dónde sale ese 42,7 por ciento que se esgrime como dato inequívoco e irrefutable?

Hace unos treinta años tuve la humorada de escribir un libro que se llamó Manual del Perfecto Político, aunque en gran parte era el del perfecto idiota, y allí explico _ magister dixit _, la magia de los decimales en boca de los políticos.

Un decimal es el certificado de veracidad de las estadísticas. Un 40 por ciento suena a falso por su redondez. Un 40,3 por ciento es dogma por sus aristas. Y mejor todavía si el decimal es impar.

Lo normal es que existan cuando hay que referirse a magnitudes contables, como el arroz, el carbón e incluso la inflación. Lo extraño es escucharlos al lado de conceptos tan etéreos o abstractos como pueden ser los compromisos políticos, pues aunque se pueden contar, no se pueden medir, y hablar del 42,7 es como no decir nada.

Imaginen un país en manos del narcotráfico. Un político promete liberarlo y noventa y nueve objetivos más de ínfima importancia al lado del primero. Al cabo del año los consigue todos, menos el temita de los narcos. ¿Puede presumir de haber logrado el 99 por ciento de sus objetivos? El matemático dirá que sí, pero el contribuyente dirá que no.

Sánchez ha sido señalado como el peor de Europa sin decimales, pero ni siquiera esa puntuación es válida. La nota auténtica, cifra redonda o con cenefa, debe salir de la sensibilidad de cada uno, lo más lejos posible de estas artimañas contables del 007 que pretenden camuflar sapos por cisnes.

Jacinto Calvo, decano de los senadores españoles

30 de Diciembre , 2021

En tal condición preside las sesiones constitutivas de la cámara alta en 1982 y 1986

EN SENTIDO ESTRICTO fue el senador más senador de todos los senadores cuando se abre la legislatura de 1982 llamada la Isidora, por ser Felipe González el hombre encargado de pilotarla en una amplia singladura, pues habrá que sumarle otras tres.

Jacinto Calvo López (Viveiro, 1903), tenía 79 años y una pipa de tribuno a la antigua usanza. Por eso preside la sesión constitutiva como volverá a hacer en 1986.

Se había sentido atraído por la política muy joven a través de la prensa que su padre, el aragonés Manuel Calvo, recibe desde Madrid, además de la provincial. Su madre, María López, es oriunda de As Arieiras y ahijada de doña Rosita la pastelera, aunque en su caso no como Francisco Martínez de la Rosa, que así le llamaron de apodo, sino porque era verdad. Se llamaba Rosita y hacía pasteles.

Ese personaje va a unir las vidas de Manuel y María, lo que propiciará la existencia de Jacinto y sus hermanos. Después de diez años en Viveiro, se trasladan a Lugo y nace la famosa Confitería Calvo de Doctor Castro. Él solo tiene cuatro y es un traste de marca mayor, según su propio análisis ante Paco Rivera Cela, que le hace una extensa entrevista para la COPE, recogida en su libro de Lucenses 2.

Clases en Santo Domingo con el inválido Victoriano Tuñón y clases posteriores con el emblemático Antonio Couceiro Freijomil. Con 11 años se estrena en las letras de molde como miembro del Batallón Infantil de la Liga de Amigos, al lado, por ejemplo, de Álvaro Gil, Saturno Lois y Jesús Bal y Gay.

A los 15 cuelga los libros para trabajar con sus diez hermanos en el negocio familiar.

Desde 1930, además de interesarse por la política, la practica en la Agrupación Socialista de Campo Castelo y su Centro Obrero, de Quiroga Ballesteros, para ser su secretario desde el primer día, algo desusado en cualquier organización política. Era presidente Bautista González y tesorero, Ricardo López Pardo.

Con 15 años se integra en el coro de Cantigas e Aturuxos, de cuya directiva es vicesecretario, y también está en Orfeón Lucense como bajo profundo. Participa en la fundación del Deportivo Club, de San Roque, y llega a ser jugador de fútbol en Montirón, así como boxeador, hasta que le parte la cara Enrique Pintos, que era vigués y del Sporting. Se hizo árbitro para seguir pisando el cuadrilátero.

En 1934 forma tándem político con Juan Tizón Herreros, el principal implicado en Lugo de la llamada Revolución de Asturias, por lo que va a la cárcel.

Significado orador durante toda la República _ con Bóveda, por ejemplo _, elige el exilio hasta que transcurra la guerra y los primeros diez años de franquismo. Su escondite en el 36 es un secreto absoluto, tras la fatal experiencia en el 34.

A la vuelta de Francia y Portugal le saludan por la calle como si hubiese resucitado y se casa talludo con Olga Sánchez Vázquez, sin descendencia.

Vive sin ser molestado, aunque todavía tienen que pasar 25 años para poder presentarse como socialista. Se queda a las puertas del Congreso y luego se alza con el decanato del Senado, que llevaba con el humor que siempre le caracterizó.

Supo compaginar galeguismo y españolidad con una frase remedo del poeta normando Jean Joret; “Eu, que son o máis galeguista dos españois, tamén son o máis español dos galeguistas”. “Pódese ser as dúas cousas a un tempo”, como dijo a Manuel Rodríguez López.

Prueba de ello es su amistad con el también viveirense Ramón Villar Ponte, con quien visita por primera vez el Congreso de los Diputados.

Campeones

30 de Diciembre , 2021

El premio ha sido muy repartido

Carlos III era un tipo serio y bien organizado. O trabajaba o cazaba. Tuvo 13 hijos con María Amalia de Sajonia y vivió 28 años viudo en los que no se le conoce ni un salto de cama. Se le notaba mucho su paso por Italia, de ahí la ilustración, las reformas y Madrid, que a su paso quedó hecha un pincel, o pincela, que diría quien yo me sé.

Su nombre es también el de la Real y Distinguida Orden creada para condecorar a aquellas personas que hayan destacado por sus buenas acciones en beneficio de España y la Corona.

Su cruz incluye la leyenda Virtuti et Merito, y su centro lo ocupa una imagen esmaltada de la Purísima Concepción. La nómina de condecorados es amplia y en alguno de los casos te asalta la duda sobre lo bueno y benéfico de sus acciones en pro de España y su Corona, pero lo atribuyes a tu ignorancia y sigues para bingo.

Su Sanchidad acaba de anunciar ahora una nueva remesa de agraciados con la cruz y con el reintegro los acabados en ocho, como el Gordo.

Todos son exministros de las últimas hornadas y su mérito es precisamente ese, el haberlo sido, al margen de que su paso por la alta administración haya significado para España y la Corona un desastre sin paliativos, una amenaza constante a su estabilidad, un coqueteo diario con la ilegalidad, una nulidad de acción o un uso torticero del poder, la ley y la justicia.

De algunos apenas se puede decir nada malo, por el corto espacio de tiempo que estuvieron en el cargo y de otros tarda verlos luciendo en su pecho la Purísima Concepción, el mérito, la virtud y la corona para plasmarlos en bonitas fotografías.

La tomadura de pelo es tan grandiosa que en el pudridero de El Escorial se ha escuchado esta noche un crujir de huesos muy cerca de la urna de don Carlos.

Otilia Seijas, novelista para adultos y cuentista para niños

29 de Diciembre , 2021

La maestra lucense decide pronto ser escritora, pero retrasa años la actividad

EN EL ÍNDICE de personajes que incluye en su libro ‘Galicia, Galicia’, Manolo Rivas califica a María Otilia Seijas García (Lugo, 1938), como “pionera en Galicia de la literatura rosa”, una afirmación que puede confundir al no avisado, porque en realidad Otilia es una escritora que habla de la moral y a la que le gusta dejarse llevar por el didactismo, sin duda por ser una profesional de la enseñanza. Lo de Rivas no deja de ser un bromazo quevedesco.

Nace en la calle de San Froilán, como le gusta precisar para que resalte su lucensismo. Y en la calle de San Froilán, que antaño fue la del Sol, juega con sus amigos durante la larga posguerra de los cuarenta que luego recrea en el libro del que más satisfecha está, ‘Los amigos lejanos’.

Su padre es maestro y la familia de su madre proviene de Diomondi, en O Saviñao. Terminados los estudios en el Femenino con muy buenas notas, pues es becada en 1949, inicia Magisterio, para ejercer luego, por ejemplo, en la Aneja de la Normal. También va a Santa Cristina de Areas, en Antas de Ulla, cuando ya se ha casado con un licenciado en Derecho de Pacios de Santa María de Piñeira (Taboada), aunque tenido por chantadino, que va a dar mucho que hablar en política, Víctor Manuel Vázquez Portomeñe, con quien tendrá tres hijos.

Es diplomada universitaria en Ciencias de la Educación, con especialización en Preescolar y Filología francesa.

Su vocación literaria arranca en la infancia. Ella lo sitúa a los 9 años, cuando descubre el placer que siente al leer ciertos libros que la emocionan. Se compromete a ser escritora, aunque no lo llevará a la práctica hasta que cuelgue el oficio de maestra, bastantes años después.

“Cuando termine Magisterio yo tengo que escribir, porque hay mucho dentro de mí y tengo que exponerlo a los demás”, se decía entonces.

Se inicia en 1989 con una obra muy comentada en Galicia, ‘Viudas de vivos’, pues a la sazón su marido ya es conselleiro de Educación y el lector quiere ver en todo ello un trasfondo biográfico. “Menos mal que me encargó el prólogo para echar por tierra esos malos pensamientos”, comenta entonces el propio Vázquez Portomeñe, que volverá a prologar otras obras de su mujer.

En cualquier caso, en la obra de Otilia, como en la de cualquier autor, siempre se encuentran referencias a experiencias vividas, como ocurre en las dos siguientes, ‘Buceando en el pasado’ e ‘Hijos del poder’.

A la escritora le atrae también la literatura infantil, y gracias a ella recuerda cómo muchas veces recurre a los cuentos para dar sus clases de una forma más amena.

En este campo los títulos más destacados son sus ‘Cuentos de pocas lunas’ (2011), ilustrado por Antón Lamazares, y los recientes ‘Cuentos del Cuarto Azul’ (2019), un guiño a aquel misterio del cuarto amarillo, que escribe Gastón Leroux y que tanta influencia consigue entre el público español. Esta última edición de Ir Indo está preciosamente ilustrada por María José Pulido, de la misma forma que Antón Pulido es autor de la portada de ‘Los amigos lejanos’.

Al finalizar los ‘Cuentos de pocas lunas’, (Ir Indo) se da cuenta de que son trece, pero como no quiere ser supersticiosa, mantiene ese número.

Otilia Seijas también es articulista, preferentemente en El Correo Gallego y en El Progreso. Recibió la medalla de oro de la Cruz Roja, es dama de la Orden del Camiño de Santiago y en el 2006 merece la medalla de oro a la labor literaria del Foro Universitario Europeo Reyes Católicos, entre otras distinciones.