Un día muy especial

3 de Marzo , 2022

Novedades

Dijo: “Vengo a ganar a Pedro Sánchez”. Y podría haber añadido: “Y a Putin”, porque el de ayer fue un día de euforias en muchas casas. En la del PP, en la Real y en otras.

En de la Podemos, no, porque se han visto ninguneados por el presidente, que al final no va a mandar a Ucrania esparadrapos, sino material bélico del que sirve para hacer frente a los rusos.

Lo de Núñez Feijóo no era ninguna sorpresa, claro; de modo que el énfasis se puso en lo que de él se espera y en lo que la gente de su partido quiere oír. Optimismo en los objetivos, contundencia en los planteamientos; eficiencia, seriedad y sentido común en los resultados.

El presidente gallego se presentó como el hombre capaz de dar a España un nuevo gobierno que no se parezca en nada al actual, que es el requisito sine qua non nadie puede ponerse al frente del partido con más posibilidades de conseguirlo. Y esa, por encima de errores y meteduras de pata, es la principal diferencia entre él y Casado, que no convencía ni a su señora de que lo iba a conseguir.

Quien mejor apreciará el cambio de escenario ha de ser por fuerza Pedro Sánchez, quien a buen seguro está revisando todos sus planes ante las novedades que se le vienen encima.

Por ejemplo, no sería de extrañar que la rectificación sobre las ayudas a Ucrania tuviese que ver con los nuevos tiempos, cuando será obligado que percibamos con gran nitidez, qué es de Sánchez y qué de Podemos, como ya quedó establecido desde que ambas formaciones se conjuraron para hacer gobierno.

Lo que nadie podía sospechar entonces es que la brecha entre los dos partidos se iba a acentuar el mismo día en el que el PP cambia de cartel electoral y el Rey emérito deja atrás las causas abiertas sobre su patrimonio.

Un día como para que te digan que vas a ser abuelo.

Manuel Oreste, auriga de Fole polos camiños de Galicia

2 de Marzo , 2022

O poeta de Paradela foi cronista das moitas viaxes que fai xunto ao escritor e que supoñen un engadido á obra foleana

ADEMAIS DE POETA, correspondente, colaborador e amigo, Manuel Oreste Rodríguez López (Paradela, 1934), sempre estará presente nas miñas lembranzas por levar a cabo un fermoso e antigo oficio, caso de existir nalgún país dos remotos tempos o cargo de Heraldo das Vacacións. Paso a explicalo.

Desde 1979, ano da miña volta a Lugo, logo dunha década de estudos e xornalismo en Madrid, ata ben sobrepasado o ecuador dos oitenta, Manuel aparecía na redacción de El Progreso, non como ave precursora de primavera, como acuñou Bécquer, senón de verán. Non sabería precisar se eran os últimos días de xuño, despois do San Xoán, ou nos primeiros de xullo _ aínda que apostaría por estes últimos _, pero indefectibelmente, unha mañá dese treito anual abríase a porta da redacción e alí estaba Manuel, acabado de chegar de Barcelona, onde vive coa súa muller, Irene López Gómez, do Páramo, e con seus fillos Enrique e Santiago.

Se pola trasfega do día a día no xornal puidese existir algunha dúbida sobre o momento do ano que tocaba vivir, a presenza de Manuel e o seu sorriso confirmaban con grande exactitude que en poucos días, virían as semanas de lecer, e claro, iso sempre era ben recibido.

A súa era unha visita de rendida admiración e sincera amizade por Fole. Por iso a chegada de Manuel cadraba sempre a última hora da mañá, antes de xantar e antes dos viños previos á comida, porque ese era o momento no que Fole viña á redacción naqueles anos, fóra da súa obrigada participación na tertulia da noite, co doutor Varela Buján, Jaime Sánchez Rey e outros.

O ritual repetíase unha e outra vez. Saúdos en El Progreso, viños no Castroblanco, Divey ou Castroverde, e finalmente, determinación do día, hora e destino da primeira viaxe que realizarían ambos os dous, sós, ou na compaña de Benxamín Andrade, case sempre por terras luguesas, ao longo do mes que Manuel pasaba aquí. As crónicas deses desprazamentos de verán están recollidas no seu libro ´Viaxes con Ánxel Fole´, e moitas delas foron publicadas antes en El Progreso.

Naqueles tempos era unha dolorosa obriga falar das dificultades polas que atravesaba a factoría OSSA de Barcelona, onde Manuel era xefe administrativo do seu departamento de persoal. Uns atrancos que finalmente remataron co peche de Orpheo Sincronic Sociedad Anónima, que ese era o complexo significado dunhas siglas características no mundo motociclístico español. Por certo que logo de vinte e cinco anos sen actividade, OSSA retomou a produción hai pouco.

Outros temas de conversa neses encontros eran a actividade da colonia galega en Barcelona e os contactos que Manuel mantiña con Costa Clavell, Basilio Losada, Manuel Blanco e Lorenzo García-Diego; cos centros galegos cataláns, e con xornalistas e empresarios da terra, como deixou escrito polo miúdo nos libros dedicados á súa segunda patria, onde quixo ser soterrado en Paradela.

A obra de Manuel Oreste, como asina algúns traballos xornalísticos, atópase espallada nunha ducia de cabeceiras galegas ou barcelonesas, e principalmente nun feixe de libros de poesía _ ‘Poemas populares galegos’ (1968), ‘Saudade no bulleiro’ (1970), ‘Soldada mínima’ (1979) e ‘Onte e hoxe vivencial’ (1995).

Algunhas das súas colaboracións xornalísticas tamén están recollidas en libros, como son os dous volumen dedicados aos Galegos en Catalunya.

Tamén foi tradutor de ‘A Atlántida’ (1995), o poema épico de Jacint Verdaguer, y do libro do xornalista Manolo Silva, ‘Volta a España a pé’ (1990).

Morre o ano 1990 e cinco despois convócase en Paradela o certame literario que leva o seu nome.

¿Teléfono rojo?

2 de Marzo , 2022

Nos la jugamos

No aclara Sánchez si su decisión de no enviar armas a Ucrania sale de sus entretelas, o es una imposición de Podemos. Da igual. Si fuera cosa suya, malo; si es de sus socios, mucho peor.

El sentimiento que produce es el mismo que viene derrochando con decisiones anteriores que nada tienen que ver con la guerra: vergüenza.

Es una vergüenza que España no se muestre de una manera nítida y sin complejos al lado de las potencias occidentales que representan los valores más cercanos a la libertad y la democracia; es una vergüenza que ante la actitud imperialista y por completo deshumanizada de Rusia, se nos descubra una tibieza propia de cualquier dictadura comunista; es una vergüenza que se nos arrincone como apestados ante la toma de posiciones en un conflicto donde la población civil de los débiles está siendo masacrada por el ejército más poderoso del mundo y lo es también, vernos asimilados en parte a países como Cuba, Nicaragua o Venezuela, cuyos regímenes son modelos poco recomendables.

La guerra le ha estallado en las manos a Sánchez, como no podía ser de otra forma desde que conforma un gobierno que cada día se hace más merecedor del apellido Frankestein, aunque siempre nos hemos resistido a emplearlo.

Esta navegación entre dos aguas será más y más difícil y si el conflicto bélico en Ucrania se prolonga en el tiempo, acabará por convertirse en insostenible, porque al precio común que nos costará a Europa, España deberá añadir una tasa suplementaria, al tiempo que se pondrán en peligro los cargos de responsabilidad internacional que nos aguardan.

Nada de eso se tuvo en cuenta a la hora de formar gobierno porque el objetivo era el poder en sí mismo. Lo saben en la Casa Blanca y en el Kremlin. ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú.

Moure-Mariño, primer biógrafo de Franco

1 de Marzo , 2022

El notario de Escairón fue cronista del traslado de José Antonio y oficial de Monforte

EN SUS ULTIMOS años adopta un género literario a medio camino entre las Cartas al director y las Memorias inconfesables. Durante cinco años recibo casi mensualmente una misiva suya desde Monforte, pero a diferencia de las que desea ver publicadas, que se encabezan con un Sr. Director, estas se dirigen al Querido amigo.

La verdad es que nunca le pregunté qué quería que hiciese con ellas, y eso que a esa correspondencia hay que añadir larguísimas parrafadas telefónicas que lamento no haber grabado, aunque dudo que le hiciese gracia.

Con el paso del tiempo interpreto que ambas comunicaciones, la escrita y la oral, son desahogos causados por la inminencia de un final que intuye próximo y que sin decidirse a utilizar otro formato, elige el de la correspondencia confidencial para que no se pierdan.

En cualquier caso, tampoco esta es la plataforma adecuada para darles publicidad.

El primer profesor de Luis Moure-Mariño (O Saviñao, 1915), es el lego jesuita Jesús Ustio, que su padre contrata en Vigo para dar aulas en Escairón. Después será un brillante y precoz estudiante de Derecho en Deusto y Valladolid, por cuanto en 1934 ya tiene el título con premio extraordinario.

Colabora con Onésimo Redondo en la fundación del semanario La Libertad, de Valladolid y con la llegada de la guerra se integra en la Delegación del Estado para Prensa y Propaganda, de Salamanca, desde donde escribe artículos y colaboraciones radiofónicas.

Moure colabora con eficacia en la mitificación del jefe _ Franco, nuevo Cid de la raza _, en la deificación de la patria _ España, brazo de Dios _, y en denostar al enemigo _ Pobres rojos descarriados _.

Como prolongación de ese trabajo publica en Burgos el ‘Perfil humano de Franco’, que es su primera biografía, y ‘Galicia en la guerra’, una vez acabada esta. Elisa von Pappen, hija del vicecanciller de Hitler, solicita permiso para traducirla al alemán.

En cuanto a ‘Galicia en la guerra’, es una crónica encomiástica de la contribución gallega al Alzamiento, muy criticada por la izquierda, en donde además tienen un lugar destacado personajes como el teniente coronel Teijeiro, los hermanos Pedrosa Posada, el comandante Manso o Antonio Roldán.

Cuenta también cómo el término despectivo de ´mariscos´ con el que Indalecio Prieto define a los soldados gallegos de Franco se convierte en título de orgullo para ellos.

Asimismo, el entonces periodista forma parte de la Asociación Cardenal Albornoz, fundada y presidida por Serrano Súñer, para fomentar la amistad italo-española, con otros intelectuales del régimen, como Jiménez-Arnau.

En noviembre de 1939 son nombrados los cronistas oficiales del traslado de José Antonio y él es uno de ellos, al lado de Sánchez Mazas, Miguel Primo de Rivera, Alfaro, Ridruejo, Aznar, Montes, Alcón, Foxá o Zunzúnegui.

En esa época gana el Luca de Tena, trabaja en La Hoja del Lunes y da clases en la universidad hasta 1944, cuando regresa a Galicia, donde ejercerá como notario en Pobra de Trives, Chantada y Monforte de Lemos.

A partir de entonces es autor de una obra bilingüe, de narraciones, de memorística y de recogida etnográfica, en la que destacan títulos como ‘Fantasías reales’, ‘La Corona de fuego’, ‘A Galicia prodixiosa’, ‘Arredor da lareira’, ‘Los señores abades’, ‘La desigualdad humana’ y ‘Apuntes para la historia de Monforte’, de donde fue cronista oficial.

Merece la Medalla Castelao en 1990, nueve años antes de morir en A Coruña.

Su hermano Pablo, gran amigo de Rajoy, fue vicepresidente del Parlamento gallego.

Intermezzo

1 de Marzo , 2022

Otra guerra de hace 80 años

Seguramente a ustedes también les llamó la atención el correctísimo castellano que emplean muchos de los ucranianos que para su desgracia son reclamados estos días por los periodistas.

No solo los que residen en España, que pueden llevar años entre nosotros, sino los que son entrevistados en Kiev y otras ciudades de Ucrania.

Para los españoles, tan poco reputados como políglotas, son saberes admirables y envidiables, pero que también nos traen a la memoria el caso de un sargento villalbés integrante de la División Azul que lucha contra Rusia entre 1941 y 1943.

Se trata de José Quintela Méndez, que cae prisionero de los soviéticos en algún momento de ese período. Quintela es reenviado al campo de concentración de Stalino, donde le espera un cautiverio de entre once y doce años hasta que los 229 supervivientes españoles de aquella expedición militar son repatriados desde Odessa a Barcelona a bordo del barco Semíramis el 2 de abril de 1954, entre ellos Quintela y otros siete lucenses.

Las familias de todos ellos viven esa larga década sin noticias, convencidas de que sus hijos, padres, esposos o hermanos figuran entre las bajas de la guerra. El regreso del Semíramis es para ellos un reencuentro cuasi milagroso.

Stalino es la antigua ciudad de Yuzovka, cuyo segundo nombre rinde homenaje, como es evidente, a Stalin, pero que hoy lo ha vuelto a perder para llamarse Donetsk, capital de esa República Socialista Soviética separada de Ucrania en 2014.

Pues bien, durante su estancia en Stalino, Quintela redacta una gramática española y enseña el idioma a otros prisioneros, en su mayoría alemanes.

Después de ser recibido en Vilalba con todos los honores, le llega una carta oficial de Westfalia, donde se le comunica lo mucho que se le aprecia por lo hecho en Stalino. Un maestro de políglotas.

David de Bartolomé, un salto a Hollywood de ida y vuelta

28 de Febrero , 2022

En 1993 publica en El Progreso con su padre una tira cómica sobre el personaje Xan Pirulo

UNA PANDEMIA HA acabado con la vida del ochenta por ciento de la humanidad. La causa un virus contra el que solo es eficaz una substancia llamada Absolon. Ese es el nudo argumental de la película homónima rodada en 2003 y cuya acción se sitúa en 2010. No se cumple con exactitud, pero con menos coincidencias Nostradamus se ha ganado el título de profeta.

La película tiene un director sorprendente, David de Bartolomé y Castro / Dave Barto (Viveiro, 1976), y un reparto de relumbrón, pues sus cuatro protagonistas son muy conocidos fuera de Hollywood: Christopher Lambert, Lou Diamond Phillips, Kelly Brook y Ron Perlman.

Finalizado el verano de 1993, el de la crisis económica jamás conocida, se presenta en la redacción de El Progreso quien dice ser Ricardo Bartolomé. Ofrece una tira cómica protagonizada por un personaje al que llama Xan Pirulo. La dibuja su hijo David y entre los dos se encargan de los guiones.

Ricardo se sale con la suya y comenzamos a publicarlas el 1 de octubre de ese año, cuando el periódico estrena diseño y el cambio facilita las novedades.

David estudia Bellas Artes en Barcelona y acaba de cumplir 18 años. Se le nota que aspira a picar alto, de momento, en el mundo del cómic. Admira al ribadense Suso Peña, que lo ha iniciado en ese arte, y a Mario Eijo, concejal de Cultura de Xove, que organiza una exposición de sus dibujos cuando él tiene trece años.

Ya está en contacto también con Miguel Anxo Prado y con Siro. Es decir, se mueve con soltura en los mejores ambientes. Xan Pirulo, un personaje basado en su abuelo Bartolo, no colma sus aspiraciones artísticas, pero le sirve para practicar y darse a conocer.

A los cuatro o cinco meses de publicarse, padre e hijo logran que el Ayuntamiento de Viveiro patrocine el libro ´Cousas de Xan Pirulo´, que ellos complementan con publicidad por emplazamiento, product placement, colocando letreros de tiendas de Viveiro en las diferentes viñetas. El libro está dedicado al que suscribe como agradecimiento por la acogida al personaje.

Un día Davo Barto desaparece de Lugo y de Viveiro hasta que resurge convertido en director de cine desde Hollywood. Quien haya seguido su trayectoria, sus contactos con el burelés Matías Nicieza y su viaje a Los Ángeles en 1999, no habrá experimentado como nosotros la sorpresa por el salto de Xan Pirulo a Christopher Lambert.

Esa parte de la biografía de David de Bartolomé está por escribir y no nos cabe duda de que contiene capítulos muy cinematográficos.

Antes de viajar rueda en España dos cortos, ‘Nunca es nunca’ y ‘Sussus’. El siguiente paso es la citada ‘Absolon’, que tuvo un presupuesto de ocho millones de dólares, y tras ella llegan colaboraciones con Guillermo del Toro, vídeos y cortos como ‘Work It Out’, ‘The World in Your Hands’, ‘The Picture (of Vayreda)’ y ‘La Incondicional’. Luego se le ocurre un proyecto muy querido por él como es ‘Viveiro Through Time’, un documental sobre la memoria de su ciudad en el que colaboran con sus testimonios infinidad de vecinos y nacidos a orillas del Landro. Con él colaboran su hermana, Claudia de Bartolomé y su primo Diego.

El proyecto, que se inicia en 2018, consta de dos versiones, una reducida de dos horas y otra extensa, de cuatro. Tiene el patrocinio del ayuntamiento de Viveiro y de la Diputación Provincial.

El guitarrista de Led Zepellin, Jimmy Page; la cantante Claudette Robinson en The First Lady of Motown y el largo titulado ‘Renko’, con Carlos Bardem, son los ejes centrales de otras producciones suyas.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis

28 de Febrero , 2022

Y a la peste, y al hambre y a la muerte

No a la guerra es música sinfónica en los oídos de Putin y de todos los que como él la hacen sin reparar en dolor, ya sea en Siria, Chechenia, Crimea o Ucrania.

Y si además el grito va a acompañado de un No a la OTAN, ni te cuento.

No a la guerra es un grito inane cuando la hay. Dígase en tiempos de paz y alertemos todos a que nadie se le ocurra echar mano del jinete del Apocalipsis más canalla y cabronazi de los cuatro, pues es el único que compete única y exclusivamente a la voluntad de los hombres, ya que hambre, peste y muerte pueden cabalgar con independencia de que lo desee o no un megalómano sentado en su despacho.

Y eso que en los últimos tiempos se ha abierto la espita a que la peste también dependa de la voluntad humana.

Ante la guerra solo hay dos caminos, o hacerle frente, o rendirse. Quien la provoca ya sabe de antemano que habrá muchos que le gritarán en contra. Cuenta con ello y no le inquieta lo más mínimo, salvo que se sean miles de voces en plena Plaza Roja de Moscú.

Es más, se lo agradece, porque le están diciendo que por ellos no se preocupe, ya que renuncian a todas las guerras y en cualquier caso, de ir a alguna, sería a su lado y contra la OTAN.

No a la guerra no arregla nada. Se supone que todos somos pacifistas, o por lo menos, que cada día hay menos pueblo llano que está dispuesto a reclamar soluciones bélicas. Pero piensen que lo hizo el alcalde de Móstoles, Andrés Diego Torrejón García, y buena parte de los españoles se pusieron en pie de guerra para seguirlo y expulsar a los franceses.

Quizás un sondeo demoscópico de hoy no señalaría a Andrés Torrejón como héroe patrio. Quizás hoy ganaría un No a la guerra y Adolfo Napoleón Putin sería nuestro dueño y señor de Algeciras a Estambul.

Son puntos de vista muy dispares.

La gran mentira

27 de Febrero , 2022

Mayor es el engaño, mejor se cree

Los comunistas, flautistas y pancarteros, actorcillos millonarios, productores multienchufes, ministras de cuota y colza, vicepresidentas de voz meliflua y compugida, periodistas de militancia disimulada, maduristas vergonzantes y demás ralea impresentable se enfrentan a un difícil reto de coherencia, pero tras el desconcierto inicial, están mucho más aliviados porque han encontrado la aguja de marear y están saliendo adelante, o eso creen ellos.

El desconcierto fue lógico porque la invasión les pilló haciendo sus necesidades, como a aquel niño gallego que descubre el incendio en su casa cuando tenía los pantalones bajados. Putin les engañó como al resto del mundo con la torpe excusa de las maniobras militares y ahora se ven entre el No a la guerra y la pared.

No se puede justificar a Rusia como hacía Iglesias en las semanas prebélicas. Entonces sí, porque no se veían los tanques en las calles, ni los cadáveres por doquier, ¿pero ahora?

_ Pues algo hay que inventarse, macho. Llama a Moscú y que te den ideas.

_ Ahí van unas cuantas, pipiolos, que sois unos pipiolos. La primera, la que estamos utilizando nosotros; o sea, que el gobierno de Ucrania está trufado de nazis y que Putin es la salvación que viene del norte. Segunda, que han tenido tiempo y tiempo para consolidarse como país neutral. Todo tiene un límite. Y la madre de todas las falacias, salir a la calle y echarle la culpa a la OTAN. Eso es mano de santo. ¿A quién le va a extrañar que en plena invasión de un país a otro se culpe a una alianza militar que ni siquiera se atreve a poner un soldado en aquella tierra? La gente se quedará alelada, aturullada o boquiabierta. Incluso los más listos pensarán, ¿y si tienen razón estos y resulta que Putin es un honrado trabajador por la paz, como Otegi y tantos otros que fusilaron a docenas de inocentes por el bien del planeta?

Invasión, USA

26 de Febrero , 2022

Quién invade a quién

Era de esperar. La culpa la tiene la OTAN porque es un factor de inestabilidad y el pobrecito Putin, muy a su pesar, debe invadir Ucrania para mantener su statu quo.

Los socios del Gobierno piden manifestarse para difundir ese diabólico análisis y sin duda encontrarán ciudadanos dispuestos a enarbolar pancartas en esa dirección.

Cuando se produzca y salgan a la calle, no busquen en su cartelería las imágenes de las aterrorizadas familias de Kiev abandonando sus casas ante el negro panorama que se les abre por delante, ni las de los muertos que la invasión ha causado, ni las de una maquinaria de guerra sin parangón en la tierra.

No, solo habrá alusiones a la maldad intrínseca de nosotros mismos luchando para construir un mundo a la occidental, con nuestras libertades y nuestro modo de vivir tan alejado de la hoz y del martillo que se volvieron a ver sobre los tanques ¿soviéticos?

No serán sus portadores los miembros de un nostálgico grupo de stalinistas, que de todo debe haber en las sociedades donde se permite la discrepancia. No, serán afines a uno de los dos partidos que hoy forman el gobierno español, y a su presidente le quedará estrecho el cuello de la camisa para explicar cómo es posible participar en la OTAN y tener al lado a gente untada por Putin y su eje del mal que pasa por Venezuela, Cuba, Irán, China, Bielorrusia y los países de la OTSC.

Cuando ocurra y los vean desfilar por las calles no duden en pensar que también saldrían a dar su apoyo a Putin si el día de mañana, a la vista de lo bien que le ha salido anexionarse Ucrania, decide ampliar objetivos como hizo Hitler y no detenerse ante ninguna frontera europea que desestabiliza su poder.

¿No se han parado a pensar lo mucho que nos altera él nuestro statu quo? No, claro. El riego de dinero allana cualquier conflicto moral.

El hombre de Kiev

25 de Febrero , 2022

Todos somos ucranianos

Son horas difíciles, pero no tanto como para confundirse de bando y no saber en cuál hay que estar, por muchas falacias cocinadas al calor de las ayudas extranjeras que se digan.

Que no venga el señor Iglesias a predicar que no está ni de un lado, ni del otro, sino a favor de la paz, porque eso es una puñalada en el corazón de los ucranianos y en el de todos nosotros, porque el bombardeo ha sido generalizado contra todos los hogares libres, ya se encuentren en Kiev o en Jerez de la Frontera.

Hay un bando llamado Rusia que se ha portado con todos los requisitos de un canalla, y otro llamado Ucrania, que se ha visto atacado en su libertad e independencia. Hoy hay que llorar por el hombre de Kiev porque es nuestro vecino.

A estas alturas, después de haber justificado las amenazas y los movimientos militares de Rusia, no me venga usted con que está a favor de la paz, porque ni es verdad, ni ha hecho para creerle.

La situación tiene un añadido que compromete muy seriamente a su socio de gobierno, pues aunque Biden lo conoce lo suficiente como para cruzar con él las frases imprescindibles que distinguen la cortesía de la grosería, debe reconocer que su ardiente discurso en defensa de los ucranianos una vez finalizada la reunión del Consejo de Seguridad Nacional queda fuertemente dañado por la tibieza de sus socios, “partidarios de la paz”, como gran proeza.

Tampoco son despreciables dos guiños que la jornada nos había reservado, pues la invasión se produce cuando otra de la misma cuerda como es la alcaldesa de Barcelona ha logrado legitimar la okupación en su ciudad y cuando Montero anuncia la presencia de médicos dispuestos a practicar abortos a la carta a cuenta de todos. Bravo. No hace falta ir a Kiev para sentirse bombardeado.