Pardo Ouro, en la vanguardia española de la epidural

9 de Marzo , 2022

El ginecólogo de Palas de Rei y José María Bedoya la utilizan en la clínica madrileña de Botella Llusiá

EN LA PRIMAVERA de 1912 se casan Pura Ouro Arias y José Pardo Esperanza, secretario de Juzgado, recaudador de contribuciones y propietario del pazo de Santa Mariña del Castro de Amarante. Ella es hija del alcalde de Palas Manuel Ouro Besteiro, con casa solar en el lugar de Leilón, parroquia de San Cibrao da Repostería, al norte de Santa María de Pidre, donde se encuentra el lugar y pazo de Chorexe, hogar del novio.

Son los padres de seis hermanos, entre ellos, Carlos, Mercedes, María y Bernardino Pardo Ouro (Palas de Rei, 1916), citados en desorden cronológico.

Interno en el Colegio de la Compañía de Monforte solventa el bachillerato para estudiar Medicina en Santiago y acabarla en Madrid. Antes se cruza la guerra por medio y se hace teniente provisional, voluntario en la primera Bandera de Lugo y miembro de Falange para ser jefe de las Milicias del SEU y las Milicias Universitarias de Santiago.

En 1942 acabará la carrera dentro del equipo del reconocido obstetra José Botella Llusiá, que le dirige la tesis El parto sin dolor. Historiadores de la anestesiología en España como Franco, Cortés y Diz, citan a Bernardino Pardo Ouro y a su colega José María Bedoya entre los más destacados especialistas que utilizan la novocaína para la anestesia epidural sacra en la década de los 40, hasta que en 1948 es nombrado maternólogo del Hospital Provincial de Lugo, lo que supone su regreso a Galicia.

Por lo tanto el médico lucense forma parte de la moderna avanzadilla de la epidural en España, un aspecto semidesconocido en las biografías del ginecólogo de Palas.

En 1955 también va a intervenir en la VII Reunión de la Sección Ginecológica Española en Santiago con una comunicación sobre El Síndrome de Meigs por tumor maligno de ovario.

Nada más llegar de la capital y a través de Antón Penas Goás conoce a una chica que también viene de Madrid, aunque ha nacido en Obispo Aguirre. Se llama Conchita Teijeiro, con la que en pocos meses forma feliz matrimonio, siendo padres de ocho hijos. Chiqui, recientemente fallecida, Bernardino / Mano, Fico, Carlos, María, Cachucho, Alejandro y Paula.

A Paco Rivera le confesó que al lado de la fotografía de todos ellos, llevaba en la cartera la de “mis terneros más queridos” y que sabía los nombres de sus cuarenta vacas, una de las cuales fue noticia nacional por haber parido cinco terneros el mismo año, en un parto doble y otro triple.

El contacto con Chorexe es intenso, máxima a partir de 1955 cuando fallece Pardo Esperanza. Su entierro concentra a cientos de personas, lo que prueba también la enorme popularidad que su hijo estaba alcanzando.

Se le dice padre de varias generaciones de lucenses porque ve nacer a miles y está siempre preparado para intervenir en los trances. También lo está para participar de forma intensa en la vida social de Lugo.

Fue presidente del Casino e inaugura durante su mandato el nuevo salón de fiestas que le da renovado impulso a la sociedad. Participa en los cursillos de formación prematrimonial, preside la Cámara de la Propiedad Urbana, es directivo del Colegio Médico y en 1964 es nombrado director del Hospital Provincial San José.

Directivo-fundador del Aero Club, directivo del Club Deportivo Lugo, presidente del Banco Gallego y de Complesa fueron otros de sus cargos.

En marzo de 1985 se organiza un homenaje al doctor que vivía sus últimos días. Como en el caso de su padre, todo el mundo quiso estar en aquel acto que era, lo sabían, su despedida en vida.

Diplomacia

9 de Marzo , 2022

Que la envíen cuanto antes

Se busca al exégeta capaz de descubrir el arcano que se esconde detrás del concepto “diplomacia de precisión”, utilizado por Irene Montero para señalar con voz diáfana y sin titubeos el remedio eficaz contra los males de los ucranianos.

Dado que ninguno de los señores que se dedican a esto han oído jamás el término y no han podido profundizar, no sería disparatado suponer que la ministra se haya cargado de un plumazo el trabajo diplomático desarrollado hasta ahora por todas las naciones del mundo mundial sustituyéndolo por uno nuevo, la diplomacia de precisión, diplomacia de la buena.

Irene, que nunca tuvo entre sus oficios el de cónsul, ni entre sus textos el Derecho Internacional, ni cursó en la Escuela Diplomática como Isabel Sartorius, que sí lo hizo, nos ha llamado gilipollas; a los ucranianos, al cuerpo de Asuntos Exteriores, a los políticos y en general, a todos nosotros, que somos unos inútiles belicistas.

A ustedes no sé, pero a mí me ha convencido. Soy un desastre gilipóllico incapaz de detener ni una guerra pequeñita entre La Vaca y La Vecchia, que son dos islas deshabitadas.

Pero habida cuenta de que solo ella sabe de qué se trata la dichosa precisión, debemos solicitar a Sánchez que la libere de la pesada carga de su ministerio, que deje a otra encargada de repartir los cuartos, y que dedique los próximos días a parar la guerra en Moscú.

Por lo que se adivina en sus palabras no le llevará demasiado tiempo. La precisión es lo que tiene. Un tiro bien dado con trípode y mira telescópica en el deporte; una conversación atinada con adjetivos acabados en e, géneros repetidos hasta la saciedad y latiguillos soporíferos a manta, en la diplomacia.

La escucha Putin y en media hora ordena la retirada de sus tropas antes de que le estalle la cabeza. Irene for deal maker.

La insoportable levedad del ser

8 de Marzo , 2022

Y vuela

El único que parece saber moverse en esta hora aciaga de la humanidad es Putin. Y tan solo lo parece, porque como desconocemos sus objetivos finales, vete tú a negar que especula a cada paso. El resto sí que improvisa, porque solo el ruso marca los tiempos con fiereza.

Sánchez repentiza con su maestría habitual y sus famosas rectificaciones. Vive arrinconado en su insoportable levedad, pero al menos ha comprendido dónde y cómo debe posicionarse en el conflicto. Algo es algo.

Lo que no sabe todavía es cómo contrarrestar el efecto negativo que sobre todos nosotros, sobre sus planes y sus alianzas va a tener lo que unos llaman invasión de Ucrania y otros, guerra. ¿Cuál es el eufemismo? ¿Guerra o invasión?

Quienes lo apoyan no tienen ese problema. Ellos ya lo han resuelto con el mismo método de siempre, el chantaje. El envío de armas no les ha gustado un pelo y aunque no les queda otro remedio que ver a Putin como el insaciable imperialista que es, resolvieron que Sánchez les ha de pagar en especie la prolongación de su apoyo.

Así se comprende el odio manifiesto que todos estos bandarras expresaron siempre hacia las mayorías absolutas, una situación en la que ellos ni pinchan, ni cortan.

¿Y cuál es nuestro beneficio? Ninguno. Que todo hay que pagarlo el doble de caro. Una parte porque lo cuesta, y otra, por la mordida que conlleva la insoportable levedad del ser.

Hoy también se registran récords de carestía, sin que vislumbren más planes que mantenerse, manifestarse en alguna de las convocatorias del 8M y aparcar las subidas de impuestos con gran dolor de corazón. Poca cosa para lo que está cayendo, pero con la oposición descabezada un mes más y una ligera brisa de cola, es tan liviano el armazón, que vuela.

Juan Losada y el primer grito de ¡Viva la República!

8 de Marzo , 2022

El relevo en el curato de Toldaos (Láncara) desencadena un motín contra él, cuando es designado párroco

EL MARQUÉS DE Castelar, Luis María de los Ángeles Patiño y de Mesa, mantiene en 1912 el privilegio de proponer al obispo los nuevos párrocos de determinados curatos cuando se produce una vacante.

La fórmula utilizada es la confección de una terna de la que sale el elegido, pero ni que decir tiene que el nombre que figura en primer lugar es el preferido del marqués y el que, salvo grave enfrentamiento entre poderes, saldrá nombrado.

El curato de San Vicente de Toldaos, en Láncara, comprende también las parroquias de Monseiro y Vilouzán. Ese año queda vacante por el fallecimiento de Manuel Iglesias y se nombra al ecónomo José Toirán Pardo para que cuide de ellas mientras no se produce el nombramiento correspondiente.

Este proceso va a desencadenar un grave conflicto de orden público cuyo protagonista, además de los dos citados, será Juan Losada Castro (Triacastela, 1863), natural de la parroquia de Santalla de Alfoz, a diez km de Toldaos.

Estudia en el Seminario de Lugo y dice su primera misa muy cerca de Toldaos. Es ecónomo en la cercana de Santalla de Lagos y regenta la de Santiago de Formigueiros, en Samos. En el posterior contencioso sus partidarios dirán que todos esos lugares guardan el mejor de los recuerdos de Losada Castro.

Entonces se inicia el proceso de sustitución y se sabe que las preferencias del marqués no favorecen a Toirán, el que venía administrando Toldaos, sino a Losada, lo cual provoca el malestar entre algunos de los vecinos, que prefieren mantener al interino.

Uno de los que más leña echa al fuego de la protesta es el sarriano Manuel López Peña, que ejerce en Madrid como agente de negocios y periodista, presente ya en esta colección. En El País, España Nueva y El Acreedor del Estado se acusa a Losada de pleiteante, protestante y masón, así como de sembrar cizaña allá donde va, sin que a la denuncia le acompañen pruebas contundentes, por lo que muchos interpretan que López Peña, en Madrid, tan alejado de Toldaos, lo que quiere es caciquear con Toirán. La efervescencia es tanta que el día de la toma de posesión del curato, Juan Losada se presenta arropado por miembros de la Guardia Civil, lo que no ayuda a calmar los ánimos, sino todo lo contrario, a poner sangre en el motín.

Un mozo que se adelanta a la llegada del sacerdote a punto está de ser linchado por los vecinos y cuando llega Losada hay una lluvia de piedras. Una le alcanza en la cabeza “dajándolo sin sentido por breves momentos”. Las informaciones de lo que sucede difieren bastante si se emiten desde medios afines al obispo y a Losada, como La Voz de la Verdad, o de López Peña. El Progreso se pregunta quién lo instiga, sin señalar directamente a Peña.

Se habla de una mujer herida de bala y Las Ocurrencias publica la ilustración que figura en el cromo, una imagen que da la impresión de que la Guardia Civil fusila a los amotinados. Peña afirma que el propio Losada es quien ordena a los agentes abrir fuego contra los vecinos y la guerra de noticias es constante y contradictoria durante días.

También se escribe que Losada busca refugio en las casas y que encuentra todas las puertas cerradas.

En una de las crónicas se dice que un amotinado grita ¡Viva la República! Estamos a 38 años de la I República y a 19 de la II. Se interpreta que con ella el marqués de Castelar no tendría el privilegio de la terna y de hecho va a perderlo poco después.

Losada muere en 1923 siendo párroco de San Vicente de Toldaos, aunque pasa mucho tiempo hasta que las aguas se calman.

Fuxan os ventos, medio século sementando e recollendo cancións

7 de Marzo , 2022

O grupo nace en Lugo como Folk-70 e recibe as augas bautismais en Mondoñedo

XA CONTEI NALGUNHA ocasión que durante a primeira visita do presidente Fernández Albor a Montevideo, a xente do Centro Galego organiza unha velada logo da cea de recepción que remata, antes do Himno de Galicia, coa interpretación de Sementeira, o éxito de Fuxan os Ventos que neses anos era imprescindible dentro e fóra de Galicia.

Os aplausos son atronadores. Cando acaban, Albor érguese e anuncia que alí se atopa, nin máis nin menos, que o autor de Sementeira, Luis Álvarez Pousa, sentado entre Albino Mallo e eu mesmo. Daquela collemos a Luis polos brazos e obrigámolo a saudar para recibir unha nova salva de aplausos que supera á anterior.

Din que Sementeira marca o cumio popular de Fuxan e probablemente é unha afirmación referendada polos números. O certo é que o entusiasmo provocado a miles de quilómetros de Galicia só o conseguen pezas moi sinaladas, como a Alborada, de Veiga; Negra Sombra, de Montes, e esta canción de Pousa e Xosé L. Rivas, Mini.

Se cadra este é un dos cromos máis complexos do Álbum, porque por Fuxan pasan máis de trinta persoas e a saída de Mini e Mero supón unha división entre dúas épocas, como contou hai pouco Sabela Corbelle. Abordada noutro cromo a peripecia vital de Xesús Mato, non parecía xusto deixar a ningún deses músicos fóra do recoñecemento na colección.

A historia está contada na biografía de Xesús Mato. Os comezos hai que situalos o ano 1972 baixo o nome de Folk-72, moi ao gusto da época _ Castañuela 70, Grupo 70, Los 5M. 70…_, logo de coincidir chamados por Mato para o coro do Colexio Menor Santísimo Sacramento.

Ese mesmo ano participan e gañan o primeiro premio da III edición do Festival de As San Lucas de Mondoñedo. A canción elixida para interpretar alí é Fuxan os Ventos, orixinal de Xesús Mato, que se agocha debaixo dun pseudónimo recoñecible, J. Cabodevila, pois nace no lugar de Cabo de Vila de San Martiño de Castro en Paradela.

De volta a Lugo, o nome da canción recibe en La Palloza o visto e prace dos seus compoñentes para sustituír a ese Folk-72 que tiña certo desapego con Galicia, a cuxas aldeas queren chegar coa música galega para que non exista a máis mínima dúbida da súa variedade e riqueza, uns aspectos que neses momentos levanta controversia.

Polo tanto inician tamén un traballo de pescuda e recollida de cancións populares. Moitos dos compoñentes de Fuxan son mestres por toda Galicia e Mato está en Pedrafita, o que facilita o contacto coa xente que aínda as conserva na memoria, xa que a maioría non están recollidas en ningures.

Así, Mari Carmen, Teresa, Maruxa, Alfonso, Moncho, Xoán, Geluco, Mero, Mini, Freire e por suposto, Xesús Mato, os que forman Fuxan entón, anuncian dez anos despois que recolleron máis de mil cancións tradicionais. Coincide ese intre coa saída do seu disco número seis, Quen a soubera cantar. No camiño están Fuxan os ventos, O Tequeletequele, Sementeira, Galicia canta o neno e Chegaremos.

Logo virán, entre outros, Noutrora, Sempre e máis despois, Na memoria dos tempos, Terra de soños, O Meu Amor Mariñero, Pra Onde Vas Maria…

Na actualidade, ante o anuncio de que o novo auditorio de Lugo levará o nome de Fuxan, os actuais membros do grupo _ Alfonso Fernández, Antón Castro, Carme Vázquez, Maruxa Fociños, Pedro Lucas Domínguez, Moncho Díaz Fernández, Tereixa Novo, Xoán L. Fuertes Saavedra e Xosé Vázquez, comprometéronse a cantar o día da inauguración, aínda que tal como están as cousas, falar dese acto é como facelo das postrimerías do xuízo.

La raíz del mal

7 de Marzo , 2022

Como la del toxo verde

A cada paso es más frecuente encontrar estudios y opiniones que se esfuerzan por establecer parecidos entre Hitler y Putin. A simple vista es evidente que los hay, aunque el interés de muchos autores va detrás de las semejanzas psicológicas como si su objetivo final fuese localizar en ambos el gen del mal, aislarlo y extirparlo.

El ministro de Asuntos Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn, corroboró ese análisis y llegó a plasmarlo verbalmente al sugerir la eliminación física de Putin, aunque días más tarde se vio obligado a rectificar. Vino a decir que eliminación y física fueron dos palabras que se le escaparon de la boca. Es decir, que las sigue pensando, pero se arrepiente de haberlas verbalizado, porque un ministro de la diplomacia no puede expresarse de esa manera.

En efecto, Putin jamás ha deseado en público la eliminación física de nadie, aunque todos lo señalan detrás de muchas muertes de opositores y periodistas, y naturalmente, de todas las que está ocasionando la invasión de Ucrania.

La extirpación física de Hitler fue el sueño incumplido de muchos alemanes y de muchos más extranjeros. Estaban convencidos de que en él había anidado el gen del mal y que bastaba su muerte para que la pandemia nazi se rebajase a niveles asintomáticos en el resto de dirigentes hasta desaparecer por completo.

Nunca lo sabremos, pero es muy probable porque en otros casos, no en todos, así sucede.

Me vienen a la mente dos de mis personajes históricos favoritos, Juan Pujol y Araceli González Carballo. Ellos no se encomendaron ni a unos, ni a otros. Simplemente se preguntaron: “¿Te vienes a acabar con Hitler?” Y se fueron.

El resto son disculpas del mal pagador.

La vida es sueldo

6 de Marzo , 2022

Carpem legislaturam

Se quejan algunos colegas de que los altos cargos de Igualdad, sus asesores y liendres adjuntos, cobran unos sueldazos babilónicos a cambio de una nulidad legislativa, cuando en realidad la verdadera queja sería que además de llevárselo crudo, sacasen adelante alguna de las letales iniciativas que se les pasan por la cabeza.

El chiringuito está montado y de él se benefician mujeres que adoptan la forma de colectivos y algún hombre que se colará en la pastaflora emergente del erario. Se justifica sobre dos pilares que hoy alcanzan rango de infalibilidad como la del Papa: la mujer está discriminada y la mujer sufre la violencia del hombre, lo cual no excluye que no haya hombres discriminados _ por millones _, ni que no exista violencia en todas las direcciones.

Los avances que se pueden producir en el primer caso, tanto si son mujeres u hombres, dependen casi en su totalidad de la actuación de otros ministerios que ya tienen competencias para ello. En el segundo, salvo la palabrería vacua, también.

Desde la existencia del ministerio, tres de los cuatro tipos de violencia contra la mujer que tienen en cuenta _ la física, la psíquica y la sexual _, han aumentado, tal como era su tendencia anterior. Tan solo una, la económica, parece haber registrado un ligero descenso.

No obstante, las estadísticas en este campo hay que tomarlas con pinzas, habida cuenta de la abundancia de las falsas denuncias, la ausencia de denuncia en casos flagrantes y la falta de información en líneas generales, y es así donde más necesaria es una actuación contundente. Pero ¿qué ocurre? Que esa información se llama educación y también depende de otros departamentos. De modo que los sueldazos nacen y mueren en sí mismos, pues como les ocurre a los sueños de Segismundo, sueldazos son.

Los caciques

5 de Marzo , 2022

Alguno creyó que ya no había

Putin campa por sus respetos sin importarle que bajo sus botas se aplasten vidas y haciendas, mujeres y niños, ancianos y adolescentes. Y como no le parece suficiente, nos amenaza con que puede ser mucho más letal si intentamos oponernos a su avance, o si ayudamos a Ucrania.

Se ha erigido en Dios y nos ha declarado peleles.

En España nos gobierna una especie de cosa _ es difícil definirla _, dividida en porciones como los de El Caserío, pero de sabor desagradable, alguna de las cuales está de acuerdo con Putin en que solo somos sus peleles y debemos agradecerle que nos aplaste, nos someta o nos torture a voluntad.

Ítem más, aprovechando la masacre ucraniana, las porciones que en teoría menos afines son al autócrata ruso se sacan de la manga una cacicada mayúscula e instalan el nombre de una mediocre escritora en uno de los más importantes nudos de comunicaciones de la capital, por ser procomunista y por tocar las narices a los madrileños, que son unos díscolos y votan a Ayuso.

Ya nos advertían nuestros predecesores que los malos ejemplos son los que se pegan con mayor facilidad. Y así, a la vista de un cacique superlativo, les entran las ganas de imitarlo.

En vida de Almudena Grandes varios críticos desmenuzaron su literatura para encontrar en ella su aplastante vulgaridad, plagada de lugares comunes, imágenes planas, expresiones ramplonas e ideas sin poso, no en una, sino en todas sus novelas. Recuerdo haber leído un trabajo de Manuel García-Viñó, fallecido poco después, donde la Grandes se revela como una auténtica novelista sin interés alguno que acaso en otras épocas, hubiese publicado fotonovelas, como mucho.

Pues ahí la tienen ustedes, encumbrada sobre miles de colegas por obra y gracia de su comunismo y de una cacicada propia de los burros que dicen gobernarnos.

Cambio de planes

4 de Marzo , 2022

Volantazo

Una rectificación más y van… las que sean, las que hagan faltan. Sánchez es un hombre capaz de defender la redondez de la Tierra el lunes, su cuadratura el martes y sus características líneas romboidales el miércoles.

Por ese lado no nos va a sorprender porque estamos acostumbrados a sus bandazos. Lo que sí logra estremecernos es que siempre lo haga con la misma convicción, como si cada uno de sus discursos fuese fruto de cabales reflexiones, algo imposible al ser tan distintos y consecutivos.

El último giro, por ejemplo, lo dejó caer en medio de otra frase, como para no darle importancia, ni llamar la atención. ¡Ah! Por cierto. Donde decíamos tiritas, ahora va a ser material militar ofensivo.

Así no hay manera de seguirle. Recuerdo al colaborador cinematográfico de una revista madrileña en la que coincidimos que siempre se refería al director de cada nuevo estreno como “orfebre sin parangón en el séptimo arte”, y cuando se lo echamos en cara: “Oye, que sin parangón era el anterior”, él se escuda exclamando: “¡Qué cosecha de directores, macho!”

Los bandazos de Sánchez son también son constantes, pero más trascendentes que los orfebres favoritos de aquel crítico. Todo lo que le relaciona con su socio de cama está incurso en un proceso bamboleante de inseguridades que van del insomnio a dormir a pierna suelta, y de enviar esparadrapos a movilizar a los Tercios de Flandes y sus doce guerras.

El día anterior salía a relucir la vergüenza producida por la postura meliflua y putinesca de España. Algo hay que rectificar. Solo era temporal.

Si a Podemos y a los golpistas catalanes les ha molestado el cambio significa que es bueno para el resto. Y ni siquiera se han ido del Gobierno, seguramente a causa del frío que hace fuera.

Eleuterio Vila, de víctima de Maura a homicida de un compañero

3 de Marzo , 2022

El panadero de Lugo recibe un disparo durante la revuelta estudiantil de 1903 que derriba al Gobierno Silvela

SE MARCHA MUY joven a Madrid para engrosar la amplia nómina de panaderos lucenses, un gremio que por ser habituales de la noche, del alcohol, las garrotas y los cuchillos, exige de sus miembros pruebas constantes de habilidad para detener los golpes, aunque Eleuterio Vila (Lugo, 1879), los va a dar y recibir en abundancia.

Su peripecia vital habría sido como la de otros muchos panaderos si la casualidad no lo convirtiese en involuntario protagonista de la revuelta estudiantil de 1903 que hace caer al Gobierno Silvela, sustituido por su ministro de Gobernación, Antonio Maura.

Con Maura se produce una dura represión de la protesta, especialmente en Madrid y Salamanca y al político conservador, como vemos en la caricatura, le vale el apodo de Mauser, un juego de palabras con su apellido y la fábrica de armas alemana Mauser-Werke Oberndorf Waffensysteme GmbH.

La noche del martes 31 de marzo de 1903, el estudiante de Derecho de Salamanca, José Mariano Layta y de la Rica, discute con otro y dado el carácter violento de la pelea, los dos implicados son detenidos y citados para comparecer al día siguiente ante el inspector de vigilancia Serapio Benito.

Las protestas de Layta contra el procedimiento dan origen a una bola de nieve que crece en consecuencias. Los estudiantes se manifiestan, hay lanzamiento de piedras y todo se enrarece. En conflictos posteriores mueren dos estudiantes. En el piso superior de la Universidad fallece el alumno de preparatorio de la facultad de Derecho, Federico García Gómez y en la carga del Instituto, Hipólito Vicente, alumno de segundo curso de Medicina. En el vestíbulo de la Universidad resulta herido con un balazo en el estómago el estudiante de cuarto curso de Medicina, Emilio Carreras, además de otros de menor gravedad.

Conocidos los hechos en Madrid, los estudiantes de las distintas facultades se reúnen con el objeto de iniciar acciones de apoyo y de protesta. Terminada la reunión, se dirigen en manifestación hacia las dependencias gubernativas en donde se producen gritos y apedreamientos sofocados por las fuerzas de orden público. Uno de los heridos de gravedad es Eleuterio Vila, que recibe un disparo en la pierna derecha y es internado en la cama número 1 del Hospital. ABC lo fotografía como una de las víctimas.

Dado el perfil de Eleuterio, creemos que solo la casualidad es la culpable de que esté entre los heridos, no su ánimo de participar en la protesta, aunque todo puede ser, pues ésta degenera en un motín, con pedradas y todo tipo de “vidas y mueras”, como se dice entonces.

La gravedad de los encontronazos tiene lugar en la calle Lavapiés, donde es herido Eleuterio y donde muere un vendedor de fruta de 19 años llamado Asunción Martín, apodado Hospicia. El de Lugo, vecino de la calle de la Paloma, sufre una grave herida de Mauser en la pierna izquierda y en la cara.

Pero Eleuterio obtiene el alta para que cuatro años después pelee en la calle del Mediodía con un colega y le aseste una puñalada en la región glútea. En 1909 repite enfrentamiento, esta vez en estado de embriaguez contra Ángel Peña, también panadero, pero miembro de una Sociedad de resistencia, o sindicato, distinta de la suya.

Los tres garrotazos que logra darle en la cabeza lo llevan a la tumba, por lo que es juzgado de homicidio un año más tarde. Se le piden 14 años de cárcel, pero se estima la concurrencia de eximentes y sale absuelto. No deja de tener suerte este Eleuterio.