Horóscopo

22 de Marzo , 2022

Lo que dicen las estrellas


No me pregunten cómo, pero ha llegado a mi poder el horóscopo de Pedro Sánchez. No viene firmado, por lo que tanto puede ser de Esperanza Gracia, como de Isabel Azevedo, que es del Real Madrid y está llorando.

Les dejo con el documento:

SALUD.- Va a sentir un pitido molestísimo en los oídos por lo que debería revisar el aislamiento del palacio, renovar los burletes y repartir espuma de poliuretano a mansalva. Las estanterías repletas de libros constituyen una excelente barrera acústica, aunque leerlos va de perlas para entender lo que pasa a su alrededor y evitar que lo abucheen. Del estómago, bien. No hace falta que reduzca grasas porque con el desabastecimiento lo pondrán a sopitas a la fuerza.

DINERO.- Alguien de su entorno está gastando más de la cuenta y debería cortarle el grifo. Así podría bajar los impuestos y a lo mejor desaparecen los pitidos de oído. Dedicar 335.000 euros de los fondos europeos a remodelar el solárium del palacio de Las Marismillas ha sido una pasada. Modérese en pompa y ostentación, que esto es pan para hoy y hambre para mañana.

AMOR.- Momento favorable para establecer nuevas relaciones. La mitad del país le pide que abandone el palacio, lo cual debe interpretarse como una invitación a vivir experiencias nunca imaginadas. Una persona en concreto le está tirando los tejos para que salga, pero se llama Alberto y se apellida Feijóo.

TRABAJO.- Como Venus está en casa de Marte, veo que se abren ante usted infinidad de puertas giratorias por lo que deberá estudiar a fondo las ofertas y no meterse a lo loco en cualquier chiringuito, que los chiringuitos los quiebra el diablo. Sube el paro, pero como eso lo lleva Yolanda, usted tranquilo.

Pepe Carvalho, un detective cosmopolita que nace en Souto (Láncara)

22 de Marzo , 2022

El personaje de Manuel Vázquez Montalbán rinde homenaje a la aldea de sus abuelos paternos

EN LÁNCARA HAY dos Soutos reconocibles. El de San Xoán de Muro y el Souto de Ferradal. El primero está a una hora de caminata desde la estación de A Pobra de San Xiao y el del Ferradal dobla esa distancia. El detective Pepe Carvalho (Láncara, 1936) nace en el primero.

Pepe Carvalho goza de una notable peculiaridad para figurar en este álbum y es que no existe, como ya se habían maliciado los lectores de Manuel Vázquez Montalbán después de verlo en alguna de las 18 novelas que protagoniza, en sus cuentos, películas, series, cómic o libros de recetas que elabora entre una investigación y otra.

A Pepe Carvalho le ocurre lo que a Ramón Lamote y a Pelúdez. Su existencia es meramente literaria, aunque su fama ha crecido de tal manera que siempre hubo gente dispuesta a asegurar que charlan con ellos, o incluso que son amigos de uno de los tres.

A Pepe de Souto le bailan los apellidos, pues si bien es cierto que el paterno se mantiene con esa grafía lusa que también utiliza el coronel de Artillería y genealogista de Franco, Esteban Carvalho de Cora, el materno va de Tourón a Larios, porque así es citado el personaje de su madre, eso sí, siempre Ofelia.

El padre del detective es Evaristo Carvalho, un nombre que nos remite directamente al del propio escritor, que también es doble, ya sea citado como Evaristo Vázquez, o Estévez. Su madre es Rosa Montalbán.

El escritor viaja por primera vez a Galicia en 1947, con ocho años, y entonces se asombra de la tierra de sus abuelos, pues es la edad ideal para recordar un viaje así con una viveza especial.

Desde la estación que se debe a los Quiroga, entonces Puebla de San Julián, va hasta la aldea de los Vázquez en pollino, dice él. Y mucho después, cuando el año 1991 vuelve a Galicia para escribir sobre El mapa de España en El País, Montalbán se refiere con todas las letras a Souto como la aldea de sus parientes gallegos y aunque no sale a relucir Carvalho, a esas alturas ya sabíamos que un Souto y el otro, eran el mismo.

Por cierto, una de las noches que está en Santiago cena con Xosé Luis Barreiro y para documentarse en el personaje lee Barreiro contra Barreiro, el encargo que me había hecho Víctor Freixanes y que estaba recién publicado. Lo sé porque tiene el buen gusto de referirse en su artículo al “espléndido libro de Xosé de Cora”, cita que nunca le agradecí en vida.

Disculpen que la cuna del personaje se lleve más de la mitad de la semblanza, pero Souto es lo más lucense de Pepe y estamos donde estamos.

Por otra parte, del hombre ficticio se ha escrito ya casi tanto con pluma ajena que por mano montalbana y de su periplo existen referencias aquí y acullá.

Adolescencia en el PCE y paso por la cárcel, como tantos otros que lo dicen sin ser cierto, o siéndolo. Juventud como agente de la CIA, que da mucho lustre. Madurez como detective en cientos de casos.

Tipo atípico, muy español, pero también muy cosmopolita, porque en sus libros se cuenta lo que aquí ocurre y mil cosas que pasan fuera.

Desengañado de todo y aderezado de una cultura variopinta y grandes saberes gastronómicos al lado de su ayudante Biscuter, es aficionado al bibliocausto, pues quema libros de su propiedad con la soltura de los bomberos de Fahrenheit 451.

Entre los actores que fueron Pepe, se encuentran Juan Diego, Eusebio Poncela y Juanjo Puigcorbé, que es quien nos presta su imagen para el cromo. La muerte del autor no detuvo sus aventuras, ya que fueron continuadas por Carlos Zanón.

Dolores Valcárcel, la abuela cocinera de la tele

21 de Marzo , 2022

A los 65 años, la sarriana da el salto para convertirse en presentadora de su propio programa

DE LA NOCHE a la mañana se convierte en un personaje televisivo y donde estaba María Dolores Valcárcel Díaz (Sarria, 1951) aparece La abuela Lolita para mostrar sus recetas a través de un programa homónimo en Canal Cocina. Sucede en 2016 y graban 22 programas con 44 recetas.

La verdad sea dicha, la transformación en cocinera no se produce de una forma tan radical. A los cinco años ya trata de serlo subida a una banqueta al lado de su abuela. Entonces asegura que de mayor se dedicará a los fogones. Es decir que el papel de abuela cocinera es heredado.

Se casa muy joven (1968) con Ramiro Gallego Serrano y desde entonces demuestra que tiene muy buena mano. Durante 26 años trabaja en la carnicería de los padres y más adelante, cuando cumple los 41, perfecciona sus conocimientos culinarios en los cursos de Alambique, en Madrid, y abre el hotel Villa de Sarria, donde cocina durante cinco años, hasta que crea la Confitería Lolita, “desde 1998”, como luce en su puerta.

Ahora bien, de ahí a plantarse delante de unas cámaras va un trecho, como bien sabe Alberto García y todos los que algún día dieron ese salto.

Cuando es mayor el boom de los programas de cocina, a Lolita le ronda en la cabeza la idea de presentarse a Masterchef, o de ofrecerse a Canal Cocina, a lo que finalmente se decide. Con la colaboración de su nieto Eloy, de 28 años, graba una presentación tal como le solicitan en la emisora.

Pasa el tiempo y como no recibe respuesta se considera sin opciones, pero finalmente la llama una responsable de CC: “Buscábamos desde hace 18 meses una abuela cocinera”. Y ahí está ella, La abuela Lolita, que así se llamará el programa.

Le piden un plato de prueba y elige el de callos a la gallega. La supera y todo se dispone ahora para seleccionar las 44 recetas que trasladará a la audiencia.

Cuando acude al Congreso Nacional de Cocina de Autor de Vitoria, antes de emitirse el programa, se codea con Ferrán Adriá y Juan Mari Arzak, que la piropea sin reparos: “Lolita lo borda”, le dice el segundo al primero. No hacen el mismo tipo de cocina, pero todos provienen del mismo tronco, los platos tradicionales.

En quince minutos debe sacar adelante la receta, explicarla a los espectadores, atender a las cuatro cámaras que la graban y caer simpática a la audiencia. Cree que va a contar con un guión por parte de la productora, pero no hay nada. Es ella frente a todos y con un equipo de 18 personas en plató que se encarga de añadir dificultades, en el mejor sentido de la palabra, para conseguir cinco programas al día.

Una máquina de producción al alcance de los profesionales más experimentados… y de ella, porque los 13 primeros minutos ya los hace de un tirón y aquello le da confianza para vencer el desafío en un horario de ocho de la mañana a cinco de la tarde.

Pronto se familiariza también con el indispensable pinganillo por donde escucha las indicaciones y en dos ocasiones se va con él en la oreja sin darse cuenta de que lo lleva.

Define su cocina como gallegavasca, un adjetivo que le sirve para expresar la calidad de los productos que utiliza y el orgullo por el trabajo que hace. Son las recetas de siempre con el añadido particular que ella procura sacarse de la manga para mejorarlas.

Además de los callos con los que se presenta, está muy satisfecha de cómo le salen los entrecots, los cogotes de merluza y el rabo de toro, muy alabado por los miembros de Canal Cocina.

Hoy está al frente de la confitería de Sarria que ha bautizado con su nombre.

Los últimos de la Mejana

21 de Marzo , 2022

Penúltimos, de momento

Basilio Álvarez, el abad de Beiro, se sentía avanzado e inventor. Lo más comentado en su época fue su interpretación de la doctrina católica que le permitía saltarse el celibato, tener dos hijos y seguir dentro de la Iglesia… hasta que lo echan. Bueno, lo suspenden.

Otra aportación fue la palabra agrarismo, que tenía por suya. “Por mí está en el diccionario”. Agrarismo era sinónimo de la protesta del campo de hace un siglo, tan lejano estaba ya de la ciudad. Al abad lo tildan de pintoresco los cronistas parlamentarios, no solo por blandir su capa abacial sobre los estrados del hemiciclo, sino por agrario, por defender eso tan raro y peculiar a lo que llaman el campo, donde resisten los últimos de la Mejana.

Lo más parecido al campo que conocen sus compañeros diputados es el Paseo del Prado, que siendo prado no es pradera, ni Atocha es un atochal, sino paso previo para convertirse en Almudena Grandes, una señora más urbanita que un semáforo.

Creo que fue en Ribadavia, sede de la quinta asamblea agrícola, donde Basilio Álvarez somete a votación, y es aprobado, su malestar por el manifiesto divorcio existente entre el campesinado gallego y sus representantes en las Cortes. Y como el Gobierno no escucha al mundo rural, ni parece importante _ ahora viene lo bueno _, don Basilio considera conveniente que los ministros teman “que se preconice el imperio de la fuerza como medio eficaz para hacerse oír”.

La perífrasis esconde la amenaza de protestas y revueltas, el trueno basilisco. Hoy es peor si cabe, porque no solo no escucha el Gobierno, sino que adopta medidas que lo ahogan, reducen la exportación de carne, criminalizan a quienes lo explotan y desabastecen las ciudades. Increíble, pero cierto.

El único consuelo es saber que hoy solo protesta la extrema derecha. Don Basilio Álvarez se habría hartado mucho antes.

En tierra de nadie

20 de Marzo , 2022

Y menos, de los saharauis

Si la huelga es boicot y los transportistas, elementos de la ultraderecha, bien podría decirle el Gobierno a los saharauis que su entrega a manos de Marruecos no es una traición, sino un premio.

Qué más da. Este es un ejecutivo que se engaña a sí mismo buscando alternativas en el diccionario y practica la política gramatical. Si es cuestión de género, se encarga Irene, que inventa portavozas como si el masculino fuese portavozos, aunque la ignorancia no es coartada para entrar en la lengua como elefante en Sargadelos.

Hay palabras que hacen daño a la vista. Desabastecimiento, por ejemplo, debe transformarse en oferta de productos seleccionados, que queda bien mono, y paro, en opción personal de trabajo.

A los saharauis no les costará graves esfuerzos entender el volantazo del PSOE a su programa electoral. ¿Qué importa lo que ponga un papelito solemne, si cuando se crea la Asamblea General del Sáhara, dando los primeros pasos hacia una autonomía, su líder Jatri uld Said uld Yumani era procurador de las Cortes franquistas?

¿Dónde está hoy Franco, dónde está El Jatri y dónde está la autonomía saharaui?

Lo que debe hacer Sánchez, a la vista de las piruetas y saltos mortales a los que nos acostumbra, es no redactar más programas electorales, o en todo caso reducirlos a un único artículo común a todas las áreas: “Ya iremos viendo”.

Se ahorrará muchas mentiras, muchas negativas a pactar con Bildu ni en pintura, a acostarse con comunistas, a caer en brazos de batasunos, o a dejar colgados a los hombres del desierto.

Que quede todo abierto y que el sol de cada mañana ilumine el discurrir de las nubes que estará contando Zapatero desde su ventana, porque la tierra, querido El Jatri, no es de nadie.

Sopa de Ganso

19 de Marzo , 2022

Groucho hoy no haría gracia

Hasta ahora todo ha sido jijijí jajajá, pero el fuste de los gobiernos se conoce mejor en las duras que en las maduras.

No tiene pinta de que el temporal amaine, sino que arrecie, y si añadimos la falta de agilidad en la cintura para capearlo, la previsión meteorológica más probable es que la ciclogénesis explosiva te lleve por delante y cuando te des cuenta estés cubierto de barro entre los troncos de una playa.

El bipartito tiende a pensar que además del poder, tiene la razón, o mejor dicho, tiene dos razones, porque a poco que le apriete el zapato salta a la vista que no hay un criterio, sino dos. Es decir, que no hay ninguno.

La polémica sobre la falta de medidas ya no tiene sentido. Ni las han tomado, ni les apetece hacerlo porque las protestas las alienta Vox. Eso dicen estos lumbreras. La leche derramada la alienta Vox, como las pérdidas por cada kilómetro que se hace, o el desabastecimiento y la ruina. Para tanto asesor como se gastan han llegado a conclusiones que podrían haber realizado Irene Montero sin salir de Galapagar.

La huelga, huelgo o huelgue la alienta el desamparo en el que se miran todos los sectores cuando comprueban que un ejecutivo superinflado de cargos inútiles y de subvenciones más inútiles todavía unta a los sindicatos para que critiquen la bajada de impuestos, que es una de las escenas más surrealistas que ha vivido este país desde el estreno de Sopa de Ganso, cuando Groucho propone quitarles la hora del almuerzo a los trabajadores que pidan menos horas.

No se espera que los sindicatos salgan fortalecidos en el postsanchismo. En realidad nadie lo va a hacer porque le están dando unos vapuleos a la economía que parece un aireo de mantas después de una plaga de chinches. Y mañana, el campo.

San José, no cierres la carpintería que Dios proveerá.

Entre la razón y la locura

18 de Marzo , 2022

Entre una y otra, Putin

Insisten. Putin no está loco y sabe lo que quiere. Insisto. Sí lo está, porque para hacer lo que hace y querer lo que quiere, necesita un grado de megalomanía anómalo.

Podemos hablar de la Gran Rusia, la URSS revivida, Putinland o el Telón de Acero.2. Quizá su objetivo se llama Crimea, Odesa, el Donbás o Ucrania entera. Quizá su intención sea impedir que los misiles de la Otan estén a 300 kilómetros de Moscú, hacerse con una salida al mar por el sur, derribar al gobierno, controlar las mafias, eliminar los nazis, rusificar el territorio, vengarse de la independencia, tener playas rusas para el veraneo de los rusos, mantener a raya Occidente, hacerse con las centrales nucleares…

De entrar en la Unión Europea, Ucrania sería el país más extenso, por encima de la Francia continental, que lo es hoy, y allí radica el 5 por ciento de los recursos minerales del mundo, aunque su superficie solo suponga el 0,4 de la mundial, lo que da idea de la concentración de valores que allí se registra.

Podríamos seguir. No faltan razones geoestratégicas, ni riquezas que se puedan esgrimir, pero no por la abundancia de ellas se modifica ni un ápice la bondad o maldad de las conductas, como parecen argumentar quienes defienden las decisiones de Putin.

El trastorno no radica en la carencia de sentido. Si jugásemos al Risk _ el tablero de 56 cartas para lograr la dominación total del planeta _, yo apostaría sin dudarlo por Putin como ganador. Pero el tablero no está sobre una mesa camilla, ni se reparten cartas, ni se tira un dado para saber el movimiento de los ejércitos.

En su juego se dispara contra civiles que guardan cola para comprar el pan, se destruyen hospitales donde las familias tratan de paliar sus otros males y se obliga a que millones de personas pierdan su hogar, sus recuerdos y sus amigos.

Por eso se llama locura. A ver si nos vamos enterando.

Pilar Vázquez Cuesta, embajadora del portugués en España

17 de Marzo , 2022

La poeta y profesora de Chantada merece ser llamada la decana de esos estudios

ENSEÑABA PORTUGUÉS DESDE su cátedra de la Escuela Central de Comercio de Madrid, aunque muchos de sus alumnos le doblaban en edad. En su mayoría son andaluces que desean emigrar a Brasil para comerciar con naranjas y aceitunas.

Pilar Vázquez Cuesta (Chantada, 1926) los prepara en dos años para hablar perfectamente la lengua de Camôes, si bien lo más complicado para ella es que avancen en fonética. Luso con acento trianero.

Pilar vive sus cinco primeros años en Chantada. Su padre, Daniel Vázquez Campo, había sido en 1916 presidente de la sección masculina de las Juventudes Antonianas, cuando Dolores Gómez Ledo lo era de la femenina.

Después cambia de tercio y promueve la Asociación Republicana de Chantada. Consigue ser diputado constituyente con la llegada de la II República en 1931, que es cuando Pilar deja Galicia. Daniel pertenece a la ORGA, participa en la gestora de la Diputación lucense y llega a presidirla.

Su madre, Modesta Cuesta Gutiérrez, fue una de las primeras licenciadas en Farmacia por la Universidad de Santiago y su tía Luisa Cuesta era la bibliotecaria de esa Universidad cuando ella nace.

Se especializa en lengua y literatura portuguesas dentro de la Facultad de Filosofía y Letras, donde se licencia en 1946 con la tesis ‘El concepto del iberismo en los escritores portugueses del XIX’.

Muy joven comienza a destacar como poeta y recibe tempranos homenajes al lado de Luz Pozo Garza, Pura Vázquez y Carmen Conde.

Pertenece al grupo que se reúne en torno a la revista Espadaña, cuyo ideario rinde pleitesía a Juan Ramón Jiménez y a Antonio Machado. También amplía estudios en Coimbra y viaja a Brasil y a varios países europeos.

Va a Coimbra con 20 años y allí conoce al poeta Miguel Torga. Tres años más tarde va a ser su traductora al castellano y la introductora en España del gran escritor portugués. Se trata del cuento ‘El Estrela y su mujer’, perteneciente al libro ‘Rua’. Desde entonces Pilar profesa rendida admiración por Torga.

En esa labor también son notables las traducciones de Fernando Namora, y otras muchas, menos extensas, de Pessoa, Eugénio de Andrade, Mário de Sá Carneiro, José Almada Negreiros, José Régio y Jorge de Sena, así como los brasileños Carlos Drummond de Andrade, Castro Alves, Raul Bopp, Jorge de Lima y Cláudio Murilo.

También vuelca al castellano el tratado de economía ‘La gerencia y el personal de la empresa’, y la ‘Historia de la literatura brasileña’, de Osvaldo Orico; ‘Pequeña historia de la literatura brasileña’, de José Osório de Oliveira, y ‘Bandeirantes y pioneros (Paralelo entre dos culturas)’, de Vianna Moog.

Tras su etapa en la Escuela de Comercio, logra la cátedra de su especialidad en Salamanca (1976), y finalmente en Santiago (1982), donde será profesora emérita y donde fallece el 6 de marzo de hace tres años, tras recibir la Medalla Castelao (1996) y ser doctora honoris causa por la Universidad de Lisboa.

Además de su labor como traductora y de otros libros de su especialidad, como la Gramática portuguesa que publica en 1949 con María Albertina Mendez da Luz y sobre poesía de aquel país, estudia la literatura de Eduardo Pondal, Rosalía de Castro, Curros Enríquez, Cabanillas, Castelao, Otero Pedrayo, Blanco Amor, Seoane, Cunqueiro, Lamas Carvajal y otros.

Con destino a los lectores lusitanos escribe ‘O que um falante de português deve saber acerca do galego’ (2002).

Todo ello hace que se la considere la “decana de los estudios portugueses en España”.

Un domingo en el campo

17 de Marzo , 2022

Este domingo, el campo en la ciudad

Se habla del mundo rural como si se tratase de un apéndice, como si la ciudad fuera la medida de todas las cosas y más allá de sus fronteras hubiesen quedado unas tribus asilvestradas, que sí, tienen derecho a vivir, pero que tampoco son tan importantes.

¿Les descubro que es al revés? No, no hace falta. Los filósofos griegos y anteriores ya sabían que la ciudad es una agrupación de oficinistas incapaces de aportar ni un huevo frito a la manutención de la humanidad y bastante presumidillos por vestir de traje y corbata, o por llevar absurdas sudaderas de capucha, más uniformados unos y otros que un regimiento de zapadores.

Entre ellos también hay ecologistas que suelen ir al campo de visita, como quien viaja a París, fotografía la tour y vuelve. A los ecologistas les encanta decir que hay que conservar la naturaleza, pero si ven una bosta de vaca se ponen de los nervios. Incluso los hay que abogan por no comer a las vacas. Quieren que los ganaderos las cuiden y las paseen por los campos para que cuando vayan ellos se puedan hacer una bonita foto, como cuando tienen la Eiffel de fondo en la visita a París.

Sánchez, un urbanita hasta decir basta, es de los que ven el campo como un sitio raro y excepcional. No lo ha entendido, ni le interesa, salvo si existe el palacio de las Marismillas en el medio. No tiene ni pajolera idea de su importancia y lo ha tratado superficialmente, como a un compromiso molesto.

A los ciudadanos no les ha ido mucho mejor, pero a los rurales les han dado estopa. No es exclusiva suya, pero con esta manía que tiene de jibarizarnos hasta la consunción, al campo le ha tocado la mayor de las incomprensiones.

El 20M se lo van a decir clarito. Es vergonzoso comprobar cómo se puede gobernar con un alejamiento tan profundo de la realidad, pero en ese desapego rural no está solo, ni mucho menos.

Juan Varela-Portas, fundador del Breogán

16 de Marzo , 2022

Sus hijos mantienen hoy en Antas de Ulla otro de sus proyectos, la Gran Vilane

EL CLUB BREOGÁN será lo que quieran los lucenses que sea, dice uno de sus fundadores, Juan Varela-Portas y Pardo (Lugo, 1930), cuando la sociedad comienza a despegar, pero leído hoy, más que un deseo parece una profecía.

Es 1967. Tino Cabanas, futuro periodista de Radio Nacional, acaba de ganar el premio Minerva en gallego con una trilogía titulada Breogán. Curiosamente, en castellano lo gana Xesús Rábade Paredes. En la prensa se repite Breogán como no lo ha hecho antes y los Varela-Portas, que quieren dejar huella en el deporte lucense, se deciden por ese nombre para registrarlo a finales de julio del 67.

José Ramón, Víctor, Juan, Javier, Santiago, María Teresa y Aurora Varela-Portas y Pardo son hijos del abogado José Varela-Portas Basabrú, que es quien une los dos apellidos, y de Pepita Pardo y Pardo, hija de Pepe Benito, el famoso y temido político que pasa por arquetipo de cacique. Atrás quedan los amargos recuerdos que la anterior generación no pudo o no supo evitar.

Entre sus tíos, además de los hermanos de su madre, José Benito, Javier, Segundo, Manuel, Juan y Amparo Pardo y Pardo, encontramos a Víctor Basanta Silva, Jesús Pérez Batallón, Ana María Mújica, Concepción Rodríguez Rosón y María Candelaria Fernández Marbán.

Juan es un triunfador, aunque con algún que otro porrazo. Pese a tirar por la borda en 1959 los ocho años en que se prepara para abogado del Estado y se hace empresario a raíz de la muerte de su padre, no lo lamenta. En muy poco tiempo demuestra su valía e intuición, más que experiencia, a la hora de crear riqueza, o lo hará después, en Gallega de Piensos, Sanders España, Granja Ramil, Matadero de la Puebla, Sociedad Anónima de Granitos y Mármoles, Whisky Club, Garaje Villares y la Granja de Vilane, su último proyecto que hoy mantienen en Antas de Ulla sus hijos Nuria, Piedad y Juan, tenidos de su matrimonio con la sobrina del director cinematográfico Juan de Orduña. Piedad de Orduña Toledo.

Pero a José Ramón y a él les interesa sentar plaza en el mundo del deporte. Le gusta y su éxito le obliga a hacer algo en un ámbito que él considera de gran importancia para la cohesión de Lugo y su prestigio exterior.

Pica en el tenis con la organización de un torneo que en su segunda edición llega a ganar un primer espada español, Juan Manuel Couder; también a través del Club Ancares y con importantes ayudas al C.D. Lugo, pero la ilusión se materializa a partir de la fundación del Breogán (B.C.B.), dispuesto a que llegue “donde quieran los lucenses”. Hoy estaría muy orgulloso de verlo en la primera línea del baloncesto español, por ser invento de los Varela-Portas y por ser mérito de los que vinieron después.

Así no es de extrañar que los informadores lo nombren en 1968 Personaje Lucense del Año. Tenía 37 y a Pepe Torres le parece muy joven para recibir un título así, de modo que se lo dice en la entrega.

Poco después será elegido presidente de la Cámara de Comercio de Lugo y como tal se mantiene hasta después de la muerte de Franco. Le dan la Medalla de Oro del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación de España.

Cuando coincidimos a la entrada del estadio de Udine, donde España iba a jugar contra Uruguay en el Campeonato del Mundo 1990, me dice: “En Lugo apenas nos vemos y mira tú”.

Mucho después, al año siguiente de su muerte en 2010, la Xunta le concede una de las primeras medallas al Mérito Deportivo de Galicia. Otra fue para su hermano José Ramón, fallecido diez años después.