Iglesias Fariña, el boticario que superó a Scott
14 de Noviembre , 2019Dos Pescados comienza a publicitarse en El Progreso tal día como hoy de 1908
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ cuenta que su madre, Luisa Santiaga, le atiza todos los días una cucharadita de aceite de hígado de bacalao. No es el único de su generación que se sobrealimenta con ese mal trago pestilente, ni mucho menos.
Luisa Santiaga le da lingotazos de la emulsión Scott, la más difundida de ese producto, pero en Lugo la que se toma es Dos Pescados, salida de los laboratorios del boticario Julio Iglesias Fariña (Lugo, 1859?), padre de éste y de otros preparados que logran diversos reconocimientos, como el vino iónico antineurasténico o un jarabe antiferino.
No tiene la exclusiva en la ciudad porque Salvador Castro Freire comercializa también ese tipo de aceite supervitamínico, aunque el de Iglesias le supera en fama.
Si García Márquez hubiese recibido Dos Pescados habría tenido mejor salud, pues don Julio encarga análisis comparativos entre todas las existentes para realizar luego una campaña en El Progreso desde el 13 de noviembre de 1908, resultando que la lucense es la más rica en aceite puro de hígado.
Socios de la distribución de su droguería son Ricardo Bermejo Blanco, Iglesias Ferradas, Castro Viñas y el propio Iglesias.
Sus especialidades obtienen premio en las exposiciones internacionales de París de 1902, Amsterdam y Santiago, en 1909 y Londres, 1911.
En la memoria de Fole se citan al menos dos circunstancias de la vida de don Julio. Una, la visión de su huerto amurallado desde la puerta de Santiago, y dos, la compra que realiza en 1915 de un Ford descapotable por veinte mil reales cuando ya es boticario en Conde Pallares, el inmueble que luego será de Manuel Figueroa.
El hombre está motorizado desde años antes, como leemos el 29 de julio de 1909 cuando se informa en Santiago que ha llegado a esa ciudad “en automóvil particular”. Su afán de modernidad queda patente también en ser uno de los veinte primeros lucenses que cuenta con teléfono.
Otra faceta del creador de los Dos Pescados es su labor como concejal del Ayuntamiento, e incluso como alcalde, pues en más de una ocasión sustituye a su titular, Ángel López Pérez.
Su entrada en política no puede ser más rotunda, pues es él quien impugna los resultados de las elecciones municipales de 1910 y logra que se anulen por el Ministerio de Gobernación, al demostrar que dos candidatos no son vecinos de Lugo, siendo obligado que figuren en el censo para poder optar al cargo.
Se trata de Ramón Roca Varela y de José María Montenegro y Soto. Por culpa de ello, Ángel López Pérez debe abandonar la alcaldía, a la que volverá pronto, y precisamente con el conservador Iglesias Fariña como segundo teniente de alcalde. Cosas de la política, le consuela El Progreso.
El farmacéutico matrimonia en Ourense el 17 octubre de 1895 con Carmen Solaún Pérez. Su hijo homónimo será también farmacéutico, y su hija Mercedes Iglesias Solaún se casa en 1923 con el profesor de instrucción primaria de San Ciprián/Cibrao, Ángel de la Vega Alonso, hijo a su vez del catedrático del Instituto, Ángel de la Vega Ugarte. Uno de los escasísimos asistentes a la ceremonia, celebrada en el domicilio de la familia, en Conde Pallares 6, es Carlos Iglesias, médico, profesor del Instituto y directivo del Colegio Médico.
Iglesias Fariña es tesorero del Círculo das Artes, preside Comisión de Música del Ayuntamiento, es secretario del Colegio de Farmacéuticos y encabeza la Cámara de Comercio, cuya presidencia ocupa cuando fallece el 11 de diciembre de 1931.











