Próspero perigeo

26 de Diciembre , 2019

Querida Teresa Ribera, ministra de la cosa ecológica: Muchas gracias por felicitarme el solsticio de invierno. Aunque llegó algo tarde, ya sabemos que se prolonga unos cuantos días alrededor del 22 de diciembre y eso es lo que ha querido usted resaltar, lo dilatado que es.

Menuda tarea se ha impuesto sobre sus espaldas. Se ve que usted es una persona trabajadora, porque después de esta felicitación, no encuentro razones para que no la repita en el de verano, o en ambos equinoccios, en el afelio, en el perihelio, cuando el sol entre y salga de la casa de Marte, y en todos los eclipses que tanto asustaban a los pueblos primitivos.

Ya estoy viendo su tuit de las próximas semanas: Españoles, feliz perihelio de enero y próspero equinoccio de primavera. Bueno, quizás en lo de españoles nos hemos pasado. A saber lo que va a ser de nosotros dentro de unos días con su jefe al mando. Puigdemones y puigdemonas, probablemente.

Hace falta ser muy soberbio, engreído, pazguato e indocumentado para tratar de cambiar tradiciones a golpe de decreto. Mire, ministra; si usted no cree en las Navidades ni en sus profundos significados, hay otras muchas personas que sí; pero también le digo que la viven tan rebién sin necesidad de que usted se las felicite. Vamos, como si le da por trabajar en su despacho hasta las doce del apogeo de la oscuridad.

Prefieren prescindir de su felicitación antes que verse partícipes de una ridícula pantomima de fiestas vergonzantes. Dígale a su colega de Hacienda que celebre el Sorteo Extraordinario de Solsticio, y a la de Trabajo que elimine como festivos los días 25D y 6E, a ver si se atreve.

Mejor dicho, borre lo anterior; no vaya a ser que las orejas se les hagan huéspedes y les dé por resucitar el brumario de los revolucionarios galos. ¿Sabe cómo llamaban ellos al día de ayer? Día del perro. Ya les gustaría; eh, ministra.

Veladoira, autor de poesía en gallego, un chotis y dos tangos

25 de Diciembre , 2019

Es el único español que en 1931 celebra ver cómo el Gordo de Navidad se lo queda Hacienda

COMO OCURRE DESDE tiempos de la Pepa, en este 23 de diciembre la prensa recoge lo acontecido en el sorteo de Navidad de la Lotería Nacional. En 1931 se celebra en la Casa de la Moneda, pero a las once y media de la mañana, el Gordo sigue sin salir y solo faltan treinta bolas.

Cuando el niño de San Ildefonso, Juan Chillida, anuncia que los quince millones de pesetas son para el 24.717, una sensación de alivio se extiende por la sala y por toda España. ¡El Gordo existe! Ahora sólo falta saber la ciudad o ciudades afortunadas. La decepción es mayúscula al escuchar que el 24.717 no se ha vendido y que las dos series premiadas con 30 millones van a la reserva, o sea, a la Hacienda Pública.

Las protestas no son comedidas: “¡No hay derecho! ¡Esto es cosa de Azaña, que los manda a la reserva! ¡Vaya un negocio el del Estado! ¡Como si no tuviera bastante! ¡Un robo!”

Por el contrario, el catalanista Jaime Carner Romeu, recién llegado al Ministerio de Hacienda cinco días antes, es un hombre feliz. De los 435 millones presupuestados sólo se han recaudado 409; así que el pico viene de perlas.

A las protestas se suma algún chiste “¿El Gordo a la reserva? ¡Ni que fuera militar!” Carner declara: “Yo he venido a restringir los gastos y aumentar los ingresos. Soy un hombre de suerte”. Aquella es la primera vez en la que el Gordo no se vende. Y será la última.

El único comentario que avala la tesis de Carner y que se alegra del destino del Gordo lo firma el industrial Constantino Vázquez Abelleira (Outeiro de Rei, 1901), un hombre de derechas y poco afín a la República, como lo demostrará fehacientemente en los años venideros.

“De no haber tocado el premio Gordo a personas necesitadas del sustento cotidiano, me ha satisfecho y alegrado en grado sumo que haya quedado en las arcas del Tesoro público, pues de esta manera se puede hacer una distribución que equivalga a llevar el abrigo y alimento material a necesitadas criaturas y asimismo alimento espiritual al corazón de los que de verdad sentimos en nuestra conciencia el deber del bien social”.

Y luego se extiende en otras consideraciones que nadie quiere entender, porque el Gordo de Navidad es sagrado para el regocijo y el descorche de champán. La República no se estrena bien en su primera Navidad. ¿O sí?

Constantino, que nace en la parroquia de San Fiz de Paz, vive en Madrid, pero descansa en la San Xiao de Santa Cristina de Cospeito. Además de apoyar las tesis de Carner, escribe poesía en gallego bajo el seudónimo de Veladoira. Suyas son unas Cousas e contos de por aló, (Madrid, 1936), que construye con pluma propia y ajena, y que son de difícil clasificación.

Metido en harina política, entrega a la Imprenta de El Progreso un folleto titulado ¿Quién trajo la Revolución? (Lugo, 1937), donde denuncia “las lacras sociales inspiradas en Rusia que llevan a España a la ruina”, porque Constantino puede defender el Gordo para el Estado, pero no el todo el Estado para el Gordo. Regala 75 ejemplares del folleto a los heridos convalecientes en Lugo.

Otras incursiones suyas en la creación musical y literaria _ que no conocemos _, son Mi mujer se casó, Las desdichas de un enamorado (Madrid, 1952), el chotis Don Narciso, el pasodoble San Rafael y los tangos Club San Carlos y Luces de colores.

Vázquez Abelleira fallece el 23 de julio de 1966 en Becerril de la Sierra, aunque es trasladado al cementerio de la Almudena. Le sobreviven dos hijos, Constantino y María del Carmen, fruto de sendos matrimonios.

Zully Moreno, la Greta Garbo argentina con sangre de Mondoñedo

25 de Diciembre , 2019

Muere el día de Navidad de hace 20 años, cuando lleva 40 retirada del cine

HAY VARIAS VERSIONES a la hora de contar la relación de Galicia y la actriz Zully Moreno (Villa Ballester _ Buenos Aires _, 1920), nombre artístico de Zulema Esther González Rodríguez Borbón, que fallece hace 20 años, el día de Navidad de 1999.

Veamos los datos que no presentan dudas. El padre nace en Mondoñedo, al amparo de la virgen de Monfadal, dentro de la parroquia de Nosa Señora do Carme. Lo va diciendo con su nombre, pues se llama Rosendo González. Muere en 1930, cuando su hija tiene diez.

Su madre es de Pontevedra, se llama Ángela Rodríguez y no conoce Monfadal, por lo que, como diría Rosalía la moderna, malamente pudo nacer Zully cerca del Masma. Tanto ella como Rosendo y su hermano Francisco González, miembros de la familia de los Ferreales, emigran a la Argentina, donde efectivamente nace la actriz de simpar belleza, a la que todos se la alaban antes de meterse en honduras interpretativas.

Su hermano pequeño, Alberto Óscar González, también se dedica al mundo artístico, aunque él es empresario del Teatro Maipo, emblema del despiplume, como llaman al destape en el argot porteño.

Como la carrera cinematográfica de la Greta Garbo argentina o su vida privada con el director Luis César Amadori, son de fácil acceso para los interesados, nos saltamos unos cuantos años para verla convertida ya en una de las grandes de la escena argentina.

Entonces se cuenta el estreno de su primera película en Mondoñedo, siempre con ribetes fantásticos y cunqueiranos, pues es el propio Álvaro quien ofrece su versión de la velada.

Acude el todo Mondoñedo y el todo todísimo Monfadal, pero hay matices. Unos dicen que está presente Rosendo, que ha regresado de allá; lo cual no es cierto porque está muerto. Otros, como Cunqueiro, que es el abuelo. Y otros, que se trata de Paco de Ferreales, el tío y padrino de Zully, que sí puede ser, porque vuelve de Argentina.

Dicen también que la cinta de marras es Dios se lo pague, que dista mucho de ser la primera película de Zully, pues data del 1948 y la mujer ya ha rodado otras veinte desde su debut en 1939.

Imposible hacer mayores precisiones, salvo certificar que en Lugo se estrena en octubre de 1949. El caso es que los amoríos que vive Zully en la cinta no son del agrado de su tío, o de su abuelo, pensando quizá que están tan bien representados que parecen propios.

A ese mismo personaje _ el espectador _, se le adjudica esta frase con la que resume su opinión sobre Zully: “Se ao menos fose mestra…!” Toda una crítica cinematográfica parca en palabras.

Un tercer momento en su vida con informaciones discrepantes es el relativo a su presencia o no en tierras de Mondoñedo. En unas declaraciones a Arturo Cuadrado _ el colaborador de Yunque, con Fole _, Zully dice que conoce las cuatro provincias gallegas. “Estuve en los lugares de mis antepasados”, y cita la emoción que experimenta en las Rías Baixas y en Compostela, pero nada dice de Mondoñedo, aunque Cuadrado se empeña en colarle unas morcillas hablando del tañer de la Paula y de las otras campanas de las catedral.

Retirada ya de la interpretación desde el año 1959, la nombran “la mujer más elegante de España” y en una entrevista confiesa que le gustaría ir al Congo a hacer alguna buena acción. Su madre, la pontevedresa Ángela, que está a su lado, bromea: “…sí, te irías de conga”. Para contrarrestar la frivolidad, ella concluye:

_ Cuando muera, quiero un epitafio que diga; “Aquí yace una buena muchacha”.

Cándido Martínez, el diputado eterno

23 de Diciembre , 2019

Hace 120 años, el de Mondoñedo muere en Madrid y es despedido con una coplilla humorística

SE CUMPLIERON AYER los 120 años de la muerte de Valentín Patricio Cándido José Martínez Montenegro (Mondoñedo, 1831), de nombre político Cándido Martínez, que durante casi tres décadas fue representante del distrito mindoniense en el Congreso de los Diputados y cuya desaparición origina un cataclismo en las estructuras de los liberales y de los conservadores, propio de tan largo período con el acta en sus manos, pues sale triunfante en doce convocatorias electorales seguidas.

Después de nacer en la Praza da Catedral, estudia con excelentes calificaciones en la Universidad de Santiago y se convierte en el juez municipal en Mondoñedo, antes de ser diputado. En Madrid pasa por Fomento, director general de Correos y Telégrafos, consejero de Estado y vicepresidente del Tribunal de lo Contencioso,

Tiene éxitos profesionales muy relevantes, como prueba el hecho de ser reclamado desde Andalucía para pleitear en un caso de relumbrón. De él comentan que ama Mondoñedo por encima de todo, “aunque se equivoque en los procedimientos”.

Durante una época, mucho antes de fundar El Progreso, Purificación de Cora es uno de sus hombres fuertes en la provincia, aunque en el momento de su muerte no le alcanza la polémica, como sí a Pidal y a Bengoechea, el de Ribadeo, que en ese momento no sabe que va a morir, a tempranísima edad, el año siguiente, en 1900.

Le llamaban Chambriles, porque sus piernas arqueadas hacia adelante le recuerdan a alguien el palo, o chambaril, del que se cuelga el cerdo tras la matanza. O quizás porque a alguno de sus enemigos políticos le gustaría verlo en tal situación. Lo cuenta Patricio Delgado Luaces, alias Xan de Masma, en su novela “A besta”.

El concello le da su nombre a la antigua calle de Batitales Baja, pero después se la quita en beneficio del cronista Lence Santar, que allí tuvo su domicilio familiar y allí ve morir a su madre. Menos mal que también lo nombra Hijo Predilecto y de ese homenaje no lo apea.

Cándido Martínez es autor de una frase muy repetida por otros políticos en su época, pero que valdría al dedillo para ser pronunciada hoy, ya que el de Mondoñedo mantiene que: “A Cataluña todo se le da sin pedir, y a Galicia todo se le niega reclamándolo y necesitándolo”.

Bueno, ahí queda para que 120 años después de su muerte pueda servir para la reflexión.

Pero si por un lado, la muerte de Cándido Martínez abre una riada de disputas, “cuando todavía hay calor en su rostro”, como escriben en El Correo de Lugo, donde se le apoya, el colofón de su vida también da origen a un chascarrillo poco conocido en Mondoñedo, quizás porque en aquel momento se piensa que es indecoroso, ¡y mira que se decían cosas los rivales políticos!

Ocurre que el día siguiente a su fallecimiento el 21 de diciembre de 1899 _ es decir hoy, 22 de diciembre _, el Diario publica la siguiente noticia: ”La enfermedad que venía sufriendo el distinguido difunto don Cándido Martínez, ha tenido un funesto desenlace en la tarde de hoy. El señor Martínez ha fallecido. Representaba desde hace algunos años el distrito de Mondoñedo en el Congreso”.

Los periodistas republicanos de El Combate no necesitan más elementos para componer unos chistosos versos que cantan así:

“Dice El Diario compungido

(y risa da tal asunto)

que en Madrid ha fallecido

un distinguido difunto.

¡Vaya un caso extraordinario

que explicarme no he podido!

¿Muerto y después fallecido?

Que nos lo explique El Diario”.

Las risas llegan a donde pone Toledo, y eso, a orillas del Masma, no gusta ni a tirios, ni a troyanos.

Maseda Bouso concibe un Lar Gallego mundial

23 de Diciembre , 2019

Hace treinta años que el abogado mindoniense muere en Madrid después de una vida de activismo constante

A LOS PERSONAJES con hijos famosos se les despachan los galones con decir que lo son y listo. Eso le ha sucedido más de una vez a Antonio Maseda Bouso (Mondoñedo, 1893), cuando le cuelgan que “es el padre de Elisa Lamas”, o sea, Elisa Maseda Arango, escritora, abanderada del feminismo y mujer destacada en la Cataluña franquista y pujolista con su marido, Jiménez de Parga.

Se le hurta así a Antonio Maseda una fecundísima biografía que se inicia con un embarazo no deseado, o al menos no admitido, de Carmen Romero Fernández, de principal familia mindoniense, y el seminarista homónimo José Maseda Bouso. El episodio de la llegada a este mundo de Maseda junior proporciona mucha leña a los fuegos invernales de la ciudad, pero hoy está contada al detalle por varios autores.

De Rego dos Cas (Os Remedios), donde nace, pasa a la inclusa y allí lo recoge su padre diez años después, cuando la marejada originada por el embarazo ya había amainado.

Desde ese momento, al 19 de diciembre de 1989, en que fallece _ hizo esta semana treinta años _, Antonio va a desarrollar un continuum de actividad política, social, jurídica, galleguista, intelectual y empresarial como pocos gallegos en su tiempo.

Doctor en Derecho y en Filosofía y Letras, registrador de la Propiedad, académico profesor de la Real de Jurisprudencia y Legislación, fue consejero provincial de Fomento de Lugo, de la Confederación Nacional Católico-Agraria y profesor de la Escuela Normal de Maestros.

En Mondoñedo trabaja en pro de los sindicatos agrícolas, el cooperativismo y las cajas de ahorro y previsión, cabotaje y mataderos; por citar solo los ámbitos y no cederle todo el espacio a ese desbordante activismo.

Dirige las publicaciones Galicia Social Agraria y sobre todo, Acción Social. De él dicen que es la mano que salva a Ramón Lorenzo González, director de Don Fino, de acabar en el destierro con la caída de la cabecera. Firma estudios de crítica literaria, así titulados, y otros como “Macias y los Amantes de Teruel”, “Rosalía de Castro”, e infinidad de monografías de ciencia jurídica y de los campos ya citados. Además defiende a Pascual Veiga ante Murguía como autor del Himno de Galicia, que el historiador no reconoce, siendo como fue Veiga no sólo autor, sino coordinador del trabajo de Pondal.

Fuera de Galicia es elegido teniente de alcalde del distrito de la Universidad en el Ayuntamiento de Madrid sin ser antes concejal, lo cual es timbre de su valía. Pero sin duda su iniciativa más querida y la que más esfuerzos le consume es la creación del Lar Gallego.

Maseda le cuenta a un redactor de la agencia Prensa Cuevas cuál es su visión del proyecto: “No sería un centro más de reunión o recreo para matar el tiempo, sino el ojo propulsor que mueva todos los resortes para hacer una Galicia grande, hermosa… Ese Lar Gallego sería al mismo tiempo el lazo de unión entre todas las sociedades gallegas esparcidas por el mundo. Todos los organismos de Galicia (…) deben aunar sus esfuerzos para constituir en Madrid ese Lar Gallego con recursos suficientes para ayudarse mutuamente unos a otros, para fomentar el turismo, para despertar los valores espirituales de nuestra raza…”

Fácil es comprender la resistencia que se encuentran, él y sus sucesores, como el marqués de Leis, antes de venirse a Lugo.

También es vocal de la pionera Autopista Madrid-Cuenca-Valencia y antes de morir preside el Casino de Madrid. Para acabar como empezamos, diremos que una de sus nietas, Paloma, está casada con el diputado gitano Juan de Dios Ramírez Heredia.

Con pelos y a lo loco

23 de Diciembre , 2019

De lo más normal

Señor Boris Johnson: Le escribo con ánimo curioso por si pudiera echarme una mano y dilucidar qué situación es más difícil de explicar, si la suya con un Brexit que pretende romper amarras sin que nada se rompa, o la de España, con una gran promoción de nuestros peores enemigos para que no necesitemos importarlos.

Examinado de golpe, nada más llegar, piensas que lo suyo es mucho más enrevesado, pero solo es porque nos queda algo más lejos y porque siempre se ha dicho que los ingleses son más raros que un café descafeinado. A saber por qué.

Se lo juro, señor Boris, no me creerá, pero yo a usted lo veo de lo más normalito. Entra y sale del Parlamento con los pelos al aire y con esa cara de inglés que tira para atrás. Lo natural.

Si no recibo una contestación en sentido contrario, me reafirmo en pensar que lo nuestro gana. ¿Usted conoce a Pedro Sánchez? ¿Qué le parece el personaje? ¿Usted cree que eso es de recibo?

Para empezar, es un hombre al que se le pueden escuchar tantas opiniones como sus contrarias, que ya es mérito. Lo único en lo que se mantiene firme desde el primer día es lo que piensa sobre su belleza personal. El resto le da igual ocho que ochenta. Así venga el aire, así se pone él. Veleta, no; hélice de helicóptero.

Nos está metiendo en un fregado que deja chiquito lo de los reinos de taifas. Aquí no queda en pie ni la sierra de Gredos, que pesa lo suyo. Tiene una facilidad innata para la división de opiniones y allá donde aparece sabes que van a crecer la duda y la inseguridad.

De sus socios le hablaré cuando pase Reyes, porque son republicanos.

En resumen, le agradecería cuatro líneas para explicarnos cómo se las arreglan para llevar lo del Brexit con tanta sencillez y celeridad. Apenas han entrado en la CE y ya están saliendo. Maravilloso.

Anatomía en vivo

22 de Diciembre , 2019

Política de transparencia

A Verónica Duque, profesora del Colegio María Teresa Íñigo de Toro, de Valladolid. Querida docente: Esta última semana he tenido la oportunidad de verla despellejada y con todo al aire para mayor entendimiento anatómico de las criaturas a su cargo.

Músculos y entrañas mostraban su aspecto real sin la piel que los cubre y que nos evita el espectáculo de ver cómo avanza el bolo alimenticio en los cuerpos propios y ajenos. O lo que es peor, cómo avanza cuando deja de llamarse bolo alimenticio.

Bien. Lo suyo sólo es temporal y con ánimo didáctico. No me imagino yo cómo le quedaría el body al Hermano Belarmino, a Emilio Valadé o a Charo Torviso, pero siendo en pro de la enseñanza, no debo dudar que llegado el momento, se lo calzarían como lo más natural del mundo: “¿Llegó el body de la tintorería? Es que hoy me toca dar el aparato digestivo”.

Leo, doña Verónica, que usted ha recibido los parabienes de toda la comunidad docente, de los papás y de los nenés, de modo que me pregunto, si tan extraordinaria es la iniciativa translúcida, ¿por qué no se encarga el Ministerio de Educación de repartir tres tallas de bodys a todos los centros públicos de enseñanza para que los luzcan los respectivos profesores, o es que solo se van a beneficiar sus alumnos pucelanos?

Se me dirá que cada maestrillo tiene su bodyllo, y es cierto, pero ya que el suyo ha sido de tan general consenso y aprobación, hagámoslo llegar al máximo de párvulos. Ahora bien, ¿deben ver los niños a su profesor en pelotas el día que toque estudiar la piel? No, no es necesario llegar a esos extremos. Basta que se confeccione otro body de señor-a en bolas que el docente se enfundará sobre su piel y así se mostrará sin mostrar nada.

Gracias a usted, doña Verónica, todos los españoles sabremos por fin dónde demonios está el píloro.

Sólo botafumeiros

21 de Diciembre , 2019

Porque soy el presidente

Sr. don Miguel Ángel Oliver, secretario de Estado de Comunicación. Querido colega: Me has dejado cataléptico y ojiplático, como dicen las antiguas y las nuevas generaciones. En dos o tres frases te has cargado el periodismo y lo has sustituido por el botafumeiro, que es lo que les gusta a quienes mandan desde épocas prefaraónicas.

Te has cargado la información y la opinión. Menos mal que nos dejas libres las notas necrológicas y los crucigramas. Pedro y Pablo pueden estar satisfechos, porque no es fácil argumentar en contra de la prensa libre y privada, que es lo que ellos quieren destruir. Tú lo has hecho.

Dices que quienes se dedican a informar sobre el presidente sufren la “tendencia enfermiza” a hacer preguntas y te escandalizas por ello. Y yo me pregunto _ perdona, pero me pregunto _, a lo largo de la carrera, ¿tú no te has tropezado nunca con un parrafito donde se dice, poco más menos, que cuando un periodista pregunta lo hace en nombre de los ciudadanos, o de sus lectores y oyentes, que viene siendo lo mismo? ¿Tú crees de verdad que el periodista pregunta porque es un chismoso y un novelero? Sólo así se explica que te diesen el cargo.

Pero no contento con apagar el consubstancial impulso a la pregunta que el periodista lleva grabado en su ADN, como el bombero lleva la manguera, has dinamitado también la posibilidad de que el informador tenga opinión y la exprese.

“Nos estamos convirtiendo en fiscales que reconvenimos al político y le afeamos la conducta por cosas que a mí no me gustan”, dices con voz grave como si hubieses pronunciado una sentencia para la historia, y no la demostración palpable de que debemos someternos al caudillo sin rechistar. No al que estaba en el Valle de los Caídos, inerte y putrefacto, sino a este nuevo, en activo, que no admite ni preguntas, ni opiniones.

Paco e Moncho

20 de Diciembre , 2019

Queridos Paco Martín e Moncho Villares: A carta de hoxe é compartida porque a xornada así o esixe. Esta tarde recibides conxuntamente o Premio Otero Pedrayo e polo tanto estades en igualdade de condicións, a non ser que un reciba o Otero e outro, o Pedrayo, que non creo.

O galardón ten querencia a recoñecer ex aequo a dúas persoas ou institucións, ou mesmo a tres, como foi no caso de Darío Xohán Cabana, Alonso Montero e Duro Peña. Iso é un bo sinal porque quere dicir que sempre hai candidatos de abondo e o xurado non se anda con economías á hora de concedelo.

Coincide ademais neste caso que os dous premiados sodes simpáticos, amigos, homes de ben, lucenses, moi competentes nos vosos oficios, persoas de toda confianza, de escrita atractiva e conversa agradable, cos que da gusto tropezar, sempre ledos e optimistas, de ampla e fecunda obra, eloxiados dentro e fóra de Galicia e ambos os dous, premios Puro Cora.

Dende logo, se algún día teño que facer o traxecto en tren Friás-Vladivostok e podo escoller compañeiros de viaxe, sabede que os dous estaríades nas miñas primeiras preferencias. Estou falando ida e volta, que conste.

Lugo dá boa xente. Iso esta fóra de toda dúbida. Levo uns cantos anos dedicado a recoller criminais e persoeiros da provincia, e aínda que os primeros son abondosos, perden por goleada diante dos segundos, homes e mulleres que son quen de triunfar nos máis variados eidos da actividade humana, dentro e fóra do lugar onde naceron, coma vós.

Por todo iso, o acto desta tarde, cando recibades o Otero Pedrayo con toda xustiza, será tamén unha festa para Lugo e os lucenses que ollan con ledicia o moito e bo que medra polos cómaros verdes da provincia.

Repartide os parabéns en partes alícuotas e seguide tan guapos coma sempre.

El belén que doña Emilia dedica a la República

20 de Diciembre , 2019

Miles de lucenses lo visitan durante los años en los que la belenista de Baleira lo tuvo expuesto en su casa hasta 1970

ENTRE LOS AÑOS cincuenta y setenta el belenismo de Lugo estaba rendido a Emilia Castro de la Peña (Baleira, 1876), una mujer, vetusta ya, que había realizado su propio belén, figura a figura, y que cada año lo incrementa con nuevas aportaciones, para después, durante las Navidades, abrir las puertas de su casa y narrarles a niños y mayores las vicisitudes de la construcción y lo que allí se representa.

El belén de doña Emilia tenía otra particularidad. No sólo es obra enteramente suya, sino que plasma la vida de Jesús, desde el nacimiento a la muerte con gran rigor que ella documenta como puede. “Si era desierto, con arena. Si había vegetación, con árboles.”

Emilia Castro nace el año indicado en Millares da Braña y a los 18 se casa en un matrimonio concertado con un hombre al que apenas conoce, pero como decía ella, “me salió muy bueno”.

La pareja es fecunda, pues llegan a tener 12 hijos, los González Castro, de los que solo siete sobreviven a la muerte del padre, y uno, Severino, se queda al cuidado de su madre, aunque él mismo reconoce que la mujer, hasta los 94 años en que muere, se defiende sola y sola va a los montes de Meira, Baleira y A Fonsagrada en busca de piedras y otros elementos que le gustasen para su belén.

Vienen a Lugo en 1926, pero su hijo Severino enferma y deciden que está mejor en Millares. Aciertan, porque se salva.

Allí Emilia se hace catequista. Es una mujer instruida en la Biblia y naturalmente, muy religiosa. No sólo atiende a sus doce hijos, sino también a otros doce de una vecina en dificultades.

Con la llegada de la República observa horrorizada que ordenan retirar los crucifijos, que se prohíbe el catecismo y se censuran otras manifestaciones de fe como los belenes. Es cuando Emilia decide tirar por el camino de lo políticamente incorrecto y se afana en lo más subversivo, que entonces es mantener viva la tradición del belén y explicárselo a los niños.

Es más. No solo va a representar el nacimiento, sino la vida entera de Cristo. Y así, cuando después de la guerra vuelven a Lugo y levantan la casa número 85 de la calle 18 de julio, dedica una amplia habitación de treinta metros cuadrados en la segunda planta que no ocupa ella, para albergar sus escenas.

El resultado lo abre a las visitas, a las que atiende paciente con una larga vara para señalar las figuras al tiempo que su relato, que se prolonga durante una hora y que vuelve a empezar las veces que sea necesario.

Miles de lucenses acuden a ese domicilio al cabo de los años.

“Los angelitos los hice de cera. Los pastores, de trapo. Los animalillos, de lana… A ésa la llamo Carita de mujer…” La representación de Emilia Castro de la Peña incluye todo tipo de detalles. La carpintería de San José tiene todas las herramientas del oficio, el río Jordán imita su verdadero recorrido, y el huerto, si la Biblia dice que era redondo, aquí también lo es.

En 1959, durante un acto navideño, el obispo Ona de Echave propone a la Asociación de Belenistas presidida por Urgorri Casado que la nombre Miembro de Honor y éste lo hace antes de acabar el acto.

En el año 1966, con motivo de cumplir los 90 años, Juan José y Tuñas Bouzón realizan un reportaje sobre doña Emilia para TvE y toda España conoce la vida de la artesana de Baleira.

Dos años después, aunque enferma, sigue recibiendo distinciones por su belén. Ese año los premios para nacimientos en domicilios los ganan Manuel Fouz Cabanas, Carlos Azcárraga Salvadores y María Luisa y José David Iglesias Fouce.

Doña Emilia muere el 10 de marzo de 1970, a los 94 años.