Los años lucenses del Caballero de París
2 de Enero , 2020López Lledín nace hace 120 años en A Fonsagrada, hoy tierras de Negueira de Muñiz, donde se enamora de la hija del médico
SE CUMPLEN LOS 120 años del nacimiento del Caballero de París, José Luis López Lledín (Negueira de Muñiz, 1899), inmortalizado en La Habana por una estatua que lo representa peatón en la ciudad.
Cuando él nace, la parroquia de San Salvador de Negueira, solar de la aldea de Vilaseca, es tierra de A Fonsagrada, pero desde 1928 forma el territorio de Negueira de Muñiz.
De Vilaseca dicen algunos de sus biógrafos que es una población muy pequeña y que en ese momento apenas tiene un par de centenares de casas. ¡Qué barbaridad! ¡Pero si eso sería Nueva York! Vilaseca limita con el Eo y consigo misma. Poco más.
Los hermanos de José Luis fueron once, pero tampoco es dato del que debamos fiarnos, porque otras fuentes reducen ese número a ocho. Manuel Curiel, que publica su vida en edición bilingüe, dice que es el cuarto de los López Lledín, después de Inocencia, Isabel y Manuela, y antes de Amancio, Mercedes, Benigno y Antonio.
De los once, o de los ocho, sólo él aprende a leer y a escribir durante la infancia. Eso dicen. Según quien cuente su historia, siete de ellos emigran a América, y la única mujer, Inocencia, cree que cuatro van a Cuba. Por lo que se ve, tampoco ella puede asegurarlo. En la isla todos forman familia, menos José Luis.
Lo que su hermana recuerda de la juventud del personaje da para sinopsis de una atractiva novela, de un culebrón o de un drama clásico. Y eso que Inocencia apenas esboza cuatro rasgos de lo que Lledín va a ser.
Dice que José Luis es muy estudioso y que va bastante tiempo a la escuela, lo cual no quiere decir exactamente que asista normalmente a las clases, sino que va. Abandona los estudios cuando cursa la mitad del bachillerato. ¿En Lugo? ¿Por libre? No se especifica. Le gustan las buenas lecturas, la buena música y las comodidades, “al extremo que le dicen el rico de la familia”.
Se enamora de la hija de un médico de A Fonsagrada. ¿Valentín López Troncoso? ¿Armando Peñamaría? Se llama Merceditas y le dedica versos de amor, pero la muchacha enferma y muere estando José Luis a su lado. Ese mismo día jura que jamás se casará, y así lo cumple.
Poco después tiene lugar el viaje a América para el cual se ofrecen dos fechas y dos circunstancias. Daylina Morales Escobar dice que llega a La Habana en 1914, antes de cumplir los quince años. El doctor Luis Calzadilla Fierro, que escribe su biografía en un libro titulado Yo soy el Caballero de París, afirma que viaja a bordo del vapor alemán Chemnitz, capitaneado por un tal Miztlaft, quien deja constancia de que el muchacho debe ser atendido de altas fiebres durante la navegación. En ese caso, su arribada al puerto de la capital cubana se habría producido el 10 de diciembre de 1913.
Curiel se abona a esta fecha, pero el periodista José Quílez Vicente entrevista a Inocencia para Bohemia _ ¡qué gran revista para hablar de José Luis! _, y le informa que está en Cuba desde 1910 y que su hermano José llega el 4 de octubre de 1914. Tanta precisión en las dos fechas es muy sospechosa, ahora bien, nada comparable al estupor que causan las palabras del propio interesado, pues dice que llega a la isla a bordo del buque de emigrantes Princesa de Cecilia, también alemán. Al menos hay una coincidencia.
Su primo Julio Lledín asegura que en Cuba realiza estudios, aprende inglés y logra trabajar en varios establecimientos de hostelería, donde se le aprecia porque es culto, sabe hablar a la gente y la trata de manera excelente. Aún no ha nacido la leyenda del Caballero.











