Canuto e mais el

14 de Febrero , 2020

CEF na taberna do Galo, onde fala de Canuto

Celso Emilio Ferreiro nace o 6 de xaneiro de 1912. Iso podería darlle certo enchufe cos Reis Magos, alomenos porque os xoguetes pagaban o aniversario do rapaz e ao mesmo tempo, os agasallos desa data.

Un ano Celso Emilio pide aos Reis que lle traian unha bicicleta, pero os pais, Venancio Ferreiro e Obdulia Míguez, deciden substituíla por un burriño, ben sexa por razóns económicas, ou de utilidade, sabendo que o animal podería levalo por camiños que a bicicleta, non.

Celso Emilio lamenta o troco, pero claro, pouco a pouco e durante os cinco anos seguintes, faise inseparable de Canuto, que é o nome que lle pon o pai ao cuadrúpede.

Durante un tempo, sendo xa un escritor de sona, o de Celanova di aos xornalistas que non escribe a historia de Canuto e mais eu, porque Juan Ramón Jiménez xa tiña escrita Platero y yo.

Máis adiante esquece esas prevencións e naturalmente converte o animal en personaxe literario.

Con Canuto entrado en anos, don Venancio decide vendelo a un arrieiro que vai e vén a Celanova cargando millo coas súas monturas.

Nunha destas, a reata do comprador deu en pasar diante da casa do poeta, que aínda era un rapazolo. Canuto viña diante, como capitán da cabalaría, pero cando os seus ollos dan cos de Celso Emilio, o burro chántase na metade da rúa sen dar un paso máis por grande que é a malleira de paus que recibe.

Dadas as circunstancias, houbo que mercalo de novo ao arrieiro, nunha operación na que o home pon o prezo que quixo.

As viaxes que agora fai Celso Emilio teñen o obxectivo de mocear, ou sexa, festas e romarías, polo que Canuto coñece toda canta troula houbo en Celanova e soubo das aventuras galantes do rapaz. Por exemplo, aquela coa Ilduara na que descobre o amor carnal.

Santamarina, mecenas del gallego llegado de Nueva York

14 de Febrero , 2020

Enrique y su hermano Leonardo impulsan en 1963 el nacimiento del primer diccionario sistematizado

CUANDO LE PREGUNTAN a Enrique Santamarina Becerra (A Fonsagrada, 1910), si hubiese alcanzado el mismo rango científico en caso de no marchar a los EE.UU., su respuesta es rotunda: “Definitivamente, no; seguiría siendo veterinario inspector en cualquier pueblo de España”.

La pregunta se la plantean hace más de cincuenta años, pero la respuesta de hoy sería similar.

La familia de Enrique es muy conocida. Uno de los miembros actuales es su sobrino, el lingüista Antón Santamarina, casado con María do Carmo Ríos Panisse. Luego sus hermanos Antón y Leonardo, el director de Lenguas Romances, también en la Universidad de New Jersey, hasta que muere en 1987. Y los otros, Mario, Benxamín, Flora, Alfredo y Margarita.

Enrique muere el 11 de febrero de 2005. Se había doctorado por la universidad de Ohío y fue doctor emérito en el Cook College, en la Universidade de Rutgers, profesor de la Universidad de Nueva Jersey y destacado especialista en Patología y Endocrinología.

El año 1947 se exilia tras ser acusado de colaborar con los maquis. Va a Norteamérica, donde ya está su hermano Leonardo. Siendo ya veterinario, pero todavía estudiante allí, forma pareja con Phyllis Joyce Lytwin, una norteamericana que acabará cantando aires de A Fonsagrada y preparando butelos, aunque esto último no es tan sencillo a ese lado del Atlántico. Para favorecer la evolución, la mujer pasa a llamarse Felicia, y para acercarse a la música, ingresa en el coro Airiños, de la Casa de Galicia de Nueva York, en cuya inauguración se encarga de interpretar el Himno Galego de Pondal y Veiga.

Felicia estudia castellano, pero como no encuentra clases de gallego, opta por matricularse en portugués y malo será que no le sirva para reciclarlo después en la lengua rosaliana. Ni a Carballo Calero se le habría ocurrido.

La galleguización de Felicia la lleva también a ganar un premio de pintura con una obra inspirada en un poema de Rosalía, la de Castro, claro.

Enrique también toca la gaita y conserva el acento gallego como si no hubiese salido de la aldea de San Martiño de Suarna, donde nace. En 1963 los dos matrimonios Santamarina realizan un viaje por Galicia. En Lugo, donde Enrique conoce a Ánxel Fole desde que estudia en la ciudad, participa una o dos tardes en la tertulia del Méndez y de ahí surge una entrevista que firma Luis Rodríguez en El Progreso.

Aunque ambos hermanos suelen venir a Galicia con frecuencia, el viaje de aquel año es especial. Han organizado una fiesta a favor de la cultura gallega para reunir fondos y fundar el Instituto Filológico y Lingüístico en la Fundación Penzol y para preparar un primer volumen de documentos en gallego antiguo.

Asimismo, el fin es comenzar los trabajos para conseguir un futuro diccionario, algo que en aquellos momentos se ve muy lejano.

Los estudios se inician en A Fonsagrada por parte del filólogo Aníbal Otero y se pretende que después se estudie el gallego de otras zonas. Ésa era su idea.

Por otra parte, los Santamarina entregan a la Academia en A Coruña un cheque de 100.000 pesetas para su instalación en su actual local que cede la condesa de Cavalcanti, hija de Emilia Pardo Bazán.

Por si fuera poco, los dos hermanos hacen entrega de 700 dólares al Sanatorio de Niños de Oza dos Ríos, como continuación de donativos anteriores, y con motivo del centenario de Cantares Gallegos, traen 18.000 pesetas para la hija de Rosalía, Gala Murguía, como homenaje de la Casa Gallega de Nueva York. Gala tiene entonces 92 años.

Amalia intuye en sueños la guerra y la muerte de su marido

13 de Febrero , 2020

Nace en Lugo donde está destinado su padre, Xerardo Álvarez Limeses.

DÍAS ANTES DE ser fusilado Bóveda el 17 de agosto de 1936, su mujer, Amalia Álvarez Gallego (Lugo, 1906), intuye en sueños la guerra y su muerte. Se lo comenta y el dirigente galleguista le quita importancia, pero las dos premoniciones se cumplen inexorables el 18 y el 20 de julio de 1936, cuando él es detenido. Un mes después ella se convierte en la viuda de Bóveda para los 65 años que le quedan por vivir.

El nacimiento de Amalia el 10 de febrero de 1906 en Lugo está motivado por el destino de su padre, Xerardo Álvarez Limeses, como inspector de Enseñanza primaria y profesor de Derecho y Legislación Escolar en el Instituto.

Durante estos años lucenses, Álvarez Limeses gana el premio a la mejor poesía sobre los milagros de la Virgen dos Ollos Grandes, fallado en el certamen de la patrona, en agosto de 1904.

Ella es la quinta de los seis hijos que este miembro de la prolífica saga pontevedresa originaria de Zamora tiene con su mujer, Dolores Gallego, y que a su vez se prolongará con los Álvarez Blázquez, los Gándara, los Cáccamo y los Basso; y emparentará con Celso García de la Riega y con Bóveda, dando lugar a un numerosísimo entramado familiar que encabeza Gerardo Álvarez Giménez, su abuelo, notario en Mondoñedo, ciudad con la que ella mantiene siempre relación.

De Lugo, Amalia pasa a Ourense y a Pontevedra, donde realiza sus estudios primarios e inicia Magisterio. Un hecho decisivo en su vida es su ingreso en la Sociedad Coral Polifónica de Pontevedra, ya que allí coincide con Bóveda, bajo la presidencia de Antón Losada Diéguez hasta su muerte. Precisamente en el primer homenaje a Losada, ella, su cuñada María Teresa Moreno y socias son las encargadas de ofrecerlo.

Todavía soltera, se celebra en el Teatro Principal de Pontevedra la Fiesta de exaltación a la mujer, una especie de acto poético pionero de la reivindicación femenina, cuando la dictablanda primorriverista da sus estertores.

En él se estrena un madrigal escrito expresamente para la ocasión por Manuel Machado y recitan poesías Amalia y su cuñada, la ya citada María Teresa Moreno, así como Fermina Gutiérrez y Carmen Barreíro. Los mantenedores son presentados por su padre.

La boda con Alexandre Bóveda se celebra en el Monasterio mercedario de Poio el 20 de octubre de 1930, cerca de donde será fusilado tan solo seis años después.

Él es jefe de Contabilidad del Estado, tenedor de libros de la Delegación de Pontevedra y destacado dirigente del Partido Galeguista. Los padrinos son Xerardo Álvarez Limeses y Luisa Iglesias, padre y madre de los contrayentes.

Tras el viaje de luna de miel, Amalia ya está embarazada de su primera hija, Xela, que nace en agosto de 1931. Luego Alexandre, Xosé Luís, Loli y Amalia. El fusilamiento de su marido coincide con su quinto embarazo, el de Amalia, como Bóveda le pide que le ponga si es niña.

Desde el primer aniversario de la muerte de su marido publica su esquela en el Diario de Pontevedra y encarga varias misas en la iglesia conventual de San Francisco, con referencia explícita a la fecha de su muerte.

Tras la tragedia reanuda los estudios de Magisterio, aunque finalmente oposita a Hacienda y es destinada a Cádiz, por lo que deja a sus cinco hijos repartidos en distintas casas, antes de ser internados en un centro madrileño para huérfanos de Hacienda. Curiosamente también cobra una pensión por este hecho, aunque tanto ella como sus hijos tienen que soportar durante años el estigma de ser los descendientes de un enemigo del régimen.

Socios en asembleas

13 de Febrero , 2020

Asemblea no Círculo

Quen o conta non nomea a sociedade onde sucede, pero sendo unha mágoa pola falta de precisión, tamén é unha vantaxe, pois se pode atribuír a moitas, xa que en todas acontece sempre algo semellante.

Sabemos que os feitos teñen lugar en Pontevedra cando vai mediado un dos primeiros anos corenta. O presidente da asemblea de socios, o señor A. P., defende o plan para arranxar un problema que nese intre afecta á sociedade, e todo indica que vai ser aprobado axiña.

Nestas, outro socio, L.R., pide a palabra e di:

_ Sinto, pero disinto desa opinión. O que cómpre facer é… patatín e patatán.

Un segundo socio, M.X., tamén fai uso da súa quenda para expresar que:

_ Disinto do que dixo o presidente e disinto do socio que disinte del.

Entón o presidente volve a falar para lles anunciar que o problema vai quedar sobre a mesa…

_… debido ao grave ataque de disentería que está a padecer a asemblea.

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Agora pasamos a Lugo uns anos antes. A finais do século XIX, o Círculo das Artes conta cun conserxe que sente a sociedade como algo propio polos moitos anos que leva alí. Chámase Nicolás Lemus Mosquera, que morrerá o 16 de xuño de 1904.

O home pisa tan forte no Salón de Columnas como no Rexio, e fala coa mesma autoridade diante das visitas, como diante do presidente e dos vogais.

Por iso é normal que nas xuntas de socios, Nicolás Lemus, sen deixar o seu cometido de conserxe, tome a palabra e fale de calquera asunto societario.

O curioso é que non aforra críticas contra os directivos, nin contra o que lle pete:

_ Non me gustou que antonte o señor presidente…

O Círculo era seu e había que deixalo.

Protocolo celestial

12 de Febrero , 2020

José Millán Astray, pai

Antes de dirixir en A Coruña o semanario poético-humorístico El Domingo, e moito antes de ser pai do fundador da Lexión, José Millán Astray forma parte do grupo de estudantes de Santiago que forman o Batallón de Voluntarios del Silencio, do que se fala en La Casa de la Troya. Iso senón é o seu principal inspirador.

Don José fai sonetos ás violetas polo día e canta aos balcóns das compostelás pola noite. Como o alcalde non sente unha grande estima polos cánticos universitarios, prohíbeos e daquela fundan o Batallón do Silencio; obrigados, claro.

Resulta difícil imaxinar que eses universitarios profesionais das esmorgas, gandainas e rexoubas, asistan polas tardes a unha novena de San Xosé, dirixida polo estraño pai Piedritas na capela da Universidade, pero polo visto, así foi.

O poeta conta entón vinte anos. El e os compañeiros do Batallón ocupan un dos bancos principais cando Piedritas desenvolve un complexo problema de orde protocolaria:

_ Se San Xosé é o pai de Xesús, e Xesús é Deus, San Xosé é o pai de Deus.

Aquilo non presenta dúbida ningunha. O siloxismo de Piedritas conta coa bendición dos teólogos máis ortodoxos da igrexa, pero se cadra non teñen resposta para o que vén a continuación.

_ Sendo así _ prosegue o orador _… onde poñemos a San Xosé? Arriba, embaixo, á dereita, á esquerda?

Sen deixar o seu carácter bizantino, o tema pode suxerir un interesante debate, pero o pai Piedritas ten pouca facilidade de palabra, polo que se encerella coa frase sen saír ben parado do que xa tiña dito:

_… onde o poñemos… onde o poñemos… onde o poñemos.

De súpeto, érguense Millán Astay e os seus amigos, dicíndolle a Piedritas con voz queda, pero que se escoita en todo o templo:

_ Pono aquí, que eu marcho.

Correa-Calderón, un Ronsel de vanguardismo

12 de Febrero , 2020

Norah Borges, ahora redescubierta por Argentina, publicaba en la revista gallega hace casi un siglo

UNO DE LOS momentos culminantes de Evaristo Correa-Calderón (Baralla, 1899), en su camino por la originalidad lo encontramos en 1924, materializado en la fundación de la revista Ronsel, cuyos seis únicos números siguen llamando la atención dentro y fuera de Galicia, no sólo entre los estudiosos del ultraísmo, movimiento en el que se inscriben algunos de los colaboradores, sino por su influencia en la cultura de Galicia y su fundación en la tradicionalista ciudad de Lugo.

Hoy se cumplen los 121 años del nacimiento de Evaristo.

Dice Juan Manuel Bonet sobre los ultraístas: “Yo tenía un tío abuelo, Evaristo Correa Calderón. En su juventud primerísima llegó a Madrid desde Lugo y estuvo en la tertulia de Pombo. Le retrató Solana y era amigo de Cansinos, Barradas… Sacó una revista en 1924 en la que colaboraban Ramón, Norah Borges y otros. Mi contacto con ellos viene de ahí”.

La misma Norah Borges que descubren los argentinos a partir de una exposición inaugurada el pasado mes de enero, la hermana de Jorge Luis que busca las vanguardias en España, une su nombre al de la revista y en Lugo se habla de ella con familiaridad desde hace un siglo.

A lo largo de los meses de enero y febrero del 24, la prensa gallega anuncia la aparición de Ronsel y Evaristo, que ya es un nombre conocido, garantiza que la revista no será una más de las que nacen y mueren sin dejar huella.

Evaristo comparte la dirección con Álvaro Cebreiro. Ambos prometen que Ronsel reunirá en sus páginas las producciones de los jóvenes valores gallegos, “hoy dispersos por la carencia de un órgano, de ponderada intención

estética”. Ésa era la misión, “llenar un vacío y socorrer una impostergable necesidad”.

Hay más pistas en el anuncio. La revista se va a editar en la nueva imprenta que Manuel Palacios instala en Obispo Izquierdo nº 8, al que le sugieren las colecciones de tipos que debe adquirir para responder a la estética ansiada por los promotores de Ronsel. Todo está perfectamente estudiado por María Victoria Carballo-Calero (Academia Gallega de Bellas Artes), o por el propio Evaristo cuando lo recuerda al cumplirse los cincuenta años de la aventura, en 1974.

Correa anuncia que Ronsel saldrá en formato plaquette, “tan en boga entre las publicaciones vanguardistas francesas y alemanas”. ¿Y qué es eso?, se preguntarían los lectores poco habituados al lenguaje de imprenta. Pues nada de particular, sencillamente, un folleto. Ocurre que la estética de los formatos plaquette se aviene bien con la poesía de vanguardia y una obra en plaquette parece más rompedora que en un libro.

Evaristo, que no da puntada sin hilo, no solo se decanta por el folleto, sino que con él obtiene el efecto deseado.

¿Quiénes son los otros que andan por allí? El staff se completa con los redactores Francisco Luis Bernárdez, desde Vigo; Eugenio Montes, en Ourense y también conquistado por el ultraísmo, Jesús Bal y Gay, radicado en la Institución Libre de Enseñanza de Madrid; Bonome, en Santiago; Luis Pimentel, más pintor que poeta en Lugo; Fernández Mazas en Ourense; Manoel Antonio, en Santiago; Jesús Carracedo, entonces en Nueva York; Angel Johan, Álvaro Gil y Domingo Carvallo, los tres en Lugo.

A este núcleo duro hay que añadir una nómina de colaboradores muy notable, en la que encontramos a Teixeira de Pascoaes, María Mercedes F. Pimentel, Noriega Varela, Rafael Cansinos-Assens, Castelao o Benjamín Palencia, con la ya citada Norah Borges.

Fiorella Faltoyano, descendiente de dos alcaldes de Lugo

11 de Febrero , 2020

Su padre fue el regidor de Pantón, Manuel Pardo Arias y su bisabuelo, el de Monforte de Lemos, Manuel Arias Rodríguez

LA ACTRIZ EMPEZÓ su carrera muy joven. En febrero de 1967, cuando tiene 17 años y ya acumula mucho currículo televisivo, Ángel de la Vega publica en El Progreso que Fiorella Faltoyano (Málaga, 1949), es de San Cosmede de Fiolleda, en Monforte de Lemos, un topónimo que se descubre camuflado en el nombre de la muchacha.

La verdadera historia de Fiorella se irá descubriendo por capas hasta que ella misma la cuente en primera persona, aunque en ese largo proceso siempre hay algún dato inexacto o que se esconde.

Durante sus primeros 62 años de vida, los papeles oficiales de Fiorella la consignan como nacida en Madrid tal día como hoy, el 10 de febrero de 1950. Solo al cabo de ese tiempo se descubre que viene al mundo un poco antes, el 19 de octubre de 1949, en Málaga. Y Ángel de la Vega, la hace de Fiolleda. Demasiadas cunas para un único bebé.

Su nombre también sufre vaivenes. Comienza siendo María Esperanza Gil Paradela, los dos apellidos de su madre, luego se transformarán en el artístico de Fiorella Faltoyano, como dijo ella, para darse “un tinte italiano”, aunque en realidad era monfortino.

Su madre, María Asunción Gil Paradela Arias, con familia en Pantón y descendiente de un anterior alcalde de Monforte, Manuel Arias Rodríguez, la tiene como fruto de sus relaciones con Ramón Pardo Arias, alcalde de ese otro municipio del sur lucense, Pantón.

Mas como al poco de nacer, María Asunción se casa con el italiano Juan Renzi y éste la adopta como hija, sus apellidos pasan a ser Renzi Gil y sus nombres, Esperanza Blanca Fiorella, o en otro orden.

Más adelante, separada su madre de Renzi, Fiorella, que tiene once años, descubre que no es hija de quien creía, ni de quien es la nueva pareja de doña María Asunción, el rumano Constantino Faltoyano, sino del alcalde de Pantón.

El monumental lío de identidades se cierra cuando Fiorella renuncia a los otros nombres y a los otros apellidos para elegir el Faltoyano, que tampoco es italiano como piensa la gente, sino rumano.

Ella deja hacer a los periodistas cuando la tratan de italiana y siempre mantiene en el aire parte de las verdades y parte de los errores.

El temprano reportaje de Ángel de la Vega centra la atención sobre la pista correcta para saber el origen de la actriz, aunque la información completa de lo ocurrido tardará en saberse por completo.

De la Vega reproduce este diálogo con ella:

_ Pertenecemos a una antigua familia, bastante conocida, de una bella y simpática aldea de Monforte.

_ ¿Cuál es el nombre de la aldea?

_ Fiolleda.

_ ¿Conservan algo allí?

_ Sí. Aún conservamos la vieja casa solariega.

Es decir, que ya en 1967 en Lugo se sabe el vínculo, aunque no se precise cuál es. En ese tiempo y mucho después, las revistas del corazón hablan de la italiana Fiorella.

Antes y después de su pregón de las fiestas monfortinas el año 2015, se desvelarán todos los extremos de su vida, que como dijo entonces, “debió comenzar aquí”, es decir, lo que escribió De la Vega cuarenta y ocho años antes.

Con solo 17 años, Fiorella ya había protagonizado la novela El sistema Pelegrín, de Wenceslao Fernández Flórez y episodios de Tiempo y Hora, de Jaime de Armiñán, Historias para no dormir, de Narciso Ibáñez Serrador, Y al final esperanza…, de Antonio Gala, Diga 33 y Estudio 1. Luis Escobar la hace debutar en el teatro Eslava con La Bella de Texas, al lado de Nati Mistral.

Y todavía faltan diez años para Asignatura pendiente.

De Alejandro Santín

11 de Febrero , 2020

Unha das formacións primitivas dos Alesandi, con Alejandro

O lucense Alejandro Santín sabe como prender a atención dos xornalistas coas súas experiencias futbolísticas en clubs como a Gimnástica Lucense, Ferrol, Zaragoza, Osasuna e Avilés.

Por exemplo, cando lle piden lembranzas deses equipos nos que ten xogado, comeza unha anécdota dicindo:

_ Sendo eu porteiro do Ferrol xogamos contra o Deportivo de A Coruña na Copa Galicia e ganamos a goles, pero perdimos aos puntos…

O entrevistador queda fóra de xogo, pois non se explica como pode suceder unha cousa así nun partido, ata que Santín lle ofrece unha explicación cabal e racional do que vén de dicir.

_ Ganamos a goles, porque metimos máis ca eles, pero perdimos a puntos, porque a Pasteiro lle deron sete puntos na cella e a min, cinco na meixela.

O fútbol naqueles anos era un deporte de máis contacto que hoxendía.

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Unha das moitas iniciativas de Alejandro Santín Díaz na súa vida foi a fundación do Alesandi, un club de baloncesto nado no ano 1957, e dos Alesandi, un grupo musical que durante anos pon a música nas festas do Círculo, actúa en TvE e pasea o seu nome noutros moitos escenarios, con ou sen Margarita Rivera Cela, como solista.

Nalgún dos primeiros anos nos que comeza a soar o nome de Alesandi nas páxinas da prensa, moita xente lle pregunta a Alejandro de onde sacara o nome. El explícalles que é o acrónimo do seu nome e dos dous apelidos.

Entón un amigo coméntalle:

_ Pois menos mal que non puxeches os apelidos diante como no listín telefónico, pois daquela o grupo chamaríase Sandía.

Tería sido un conxunto pioneiro, porque anos despois calquera nome serve para bautizalos. Mermelada, Sobredosis de Mistol, Kaka de Luxe… e o que che rondarei, morena.

Probando sorte

10 de Febrero , 2020

Glicerio Albarrán Puente

O zamorano Glicerio Albarrán Puente foi director do Instituto Masculino de Lugo, catedrático de Filosofía e de Leis, e presidente de Acción Republicana, o que lle custa oito días de cárcere e ser afastado do ensino por un tempo.

Un día convoca unha proba para aqueles alumnos que teñan ben preparada a asignatura e queiran reducir temario de cara ao exame final.

Don Gliche, que é o seu alcume entre os rapaces, descobre con catro preguntas se o alumno sabe o que di que sabe.

Diante dun dos menos destacados, pregunta:

_ Fáleme de Sócrates.

Nada. O tipo nin abre a boca. Albarrán quere axudalo e pica por outro lado.

_ Quen foi Aristóteles?

O mesmo resultado. Silencio sepulcral e novo intento.

_ Podería dicirme algo de Platón, o mito da caverna, a súa vida… o que sexa.

_ De Platón, non; señor.

_ Pero entón _ razoa o catedrático con moita cachaza _, se non sabe nada destes autores que son os elementais da asignatura, para que se presenta?

_ Home, don Glicerio; fíxeno por se había sorte.

Literalmente, xa que falaban castelán, o alumno dixo “suertecilla”. Non libera materia, por suposto.

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Prudencio Landín dá aulas de Dereito na Escola Normal de Pontevedra. Para comprobar a atención da rapazada, pregunta cousas de cando en vez.

_ Quen é homicida, Ramírez?

_O que mata a un home.

_ E quen é parricida, Martínez?

_ Quen mata a seu pai.

_ Moi ben. Vexamos logo, Fernández, quen é fratricida?

O aludido non resposta tan espelido, pero despois duns segundos de moito pensar, acaba por dicir:

_ Fratricida é… o que mata a un frade!

E podería selo, porque as dúas palabras teñen a mesma orixe etimolóxica.

Acevedo, un frenólogo precursor de Julio Verne

10 de Febrero , 2020

El ribadense se adelanta al francés con su novela Una temporada en el más bello de los planetas

AYER SE CONMEMORÓ el nacimiento de Verne, el gran anticipador, pero Tirso Aguimana de Veca le aventaja en asuntos espaciales y en su llegada a la ciencia ficción, reconocido como veremos por especialistas internacionales. ¿De quién se trata?

Ese florido nombre se obtiene después de arrojar sobre el papel las letras de Agustín María Acevedo, (Ribadeo, 1806). que es como le ponen sus padres, con un añadido final de Rodríguez que lo hace ribadense.

Su amigo Gumersindo Laverde le recomienda que use seudónimo, quizás porque teme que la novela, de tan avanzada que era, le haga daño a su reputación médica.

En efecto, si Agustín fue médico, Tirso fue novelista en 1870, cuando publica Una temporada en el más bello de los planetas.

Su argumento se resume en pocas palabras. Dos congéneres del planeta Tierra, un científico alemán llamado Leynoff y un muchacho español de nombre Mendoza, se enfundan en sendos trajes espaciales y aprovechando que sopla el Cierzo, viajan hasta el planeta Saturno como quien va a La Bañeza por la mañana y vuelve por la tarde.

Brian J. Dendle, de la Universidad de Kentucky, opina que “por la originalidad de su propuesta, precede a un autor, Julio Verne, de marcado interés por los avances de la ciencia en sus novelas científicas. En su utilización de una perspectiva extraterrestre para satirizar las costumbres terrestres, Una temporada… se adelanta a formas más tardías de ciencia ficción.”

Hay que ver éstos personajes de A Mariña el tiempo que le dedicaron a la navegación aérea, porque entre Aguimana de Veca, Ubaldo Pasarón y Lastra y Tomás Mariño Pardo revolucionan el transporte humano por los aires de una sentada.

Para ubicar bien en el tiempo Una temporada… hay que tener en cuenta que Tirso, o sea, Agustín, la escribe veinte años antes de que se publique, con lo cual se anticipa en quince a De la Tierra a la Luna, de Julio Verne.

De poco le vale al genial Aguimana de Veca, porque hoy Verne es conocido de todos y él, de casi nadie. Siempre nos pasa lo mismo, que no sabemos vendernos.

Agustín es director de los baños de Caldas de Besaya (Santander), desde 1871 y allí va a morir el 2 de junio de 1874, a punto de cumplir 68 de edad. Antes lo había sido de los de Arteixo.

En Oviedo se distingue en su lucha contra la epidemia colérica de 1854 y en el 1839 atiende con el mismo éxito a los afectados por fiebre tifoidea en Santa Eulalia de Oscos, en Noyorio y en otros puntos, por lo que es felicitado en diversas instancias.

Asimismo, el padre de la frenología española, Mariano Cubí y Soler, lo cita en La frenología y sus glorias (Barcelona, 1853), lo cual nos indica que fue una figura destacada en ese campo. Cubí subraya sus aportaciones sobre el modo de funcionar el sistema nervioso por medio de lo que Acevedo denomina el “fluido eléctrico animal”. Lo que este sabio español ha dicho sobre la materia es nuevo y se halla, en unas series de artículos insertos en el Boletín de Medicina, Cirugía y Farmacia”.

En octubre de ese mismo año, 1853, el rector de Oviedo, Domingo Álvarez Arenas, le encarga la cátedra de Historia Natural y antes ya había ejercido la medicina en Castropol, Villaviciosa y Avilés, para lo que se instruye en la Universidad de Santiago. Su padre había sido el jurisconsulto asturiano Romualdo Acevedo Rivero.

Como ven, hemos recorrido su biografía al revés, lo propio para hablar de un hombre capaz de imaginar la rotura del tiempo en su original argumento literario.