A Virxe do engorde

7 de Marzo , 2020

A impresionante paisaxe da Peneda

Eugenio Montes era un neno doente, un desmedrado en perigo de non superar a infancia. Iso non quere dicir que non fose o máis listo dos da súa idade, pois ninguén lle aprende a ler e a nai case cae do susto cando o descobre.

O caso é que aos seus sete anos, a familia decide levalo ofrecido á moi milagreira Nossa Senhora da Peneda, no concello luso de Arcos de Valdevez, terras chamadas o Pequeno Tibet Portugués.

O santuario é unha réplica do Bom Jesus do Monte, de Braga, cunha grande sona no norte do país e no sur de Galicia, como testemuña Lisón Tolosana.

A cita principal é en agosto e alá que levan ao neno, subido a unha besta, cun sol de xustiza por unha xeografía deseñada para facer deporte os corpos mellor preparados.

O tramo final chámase o Caminho dos Mortos e o pícaro está convencido de que esa é a finalidade da peregrinación. Todo ese sufrimento, esa calor, eses tombos, son o prólogo da morte.

A carón del, diante ou atrás, avanzan catro mulleres metidas noutras tantas caixas de madeira que son os seus ataúdes, como en Ribarteme ou na Pobra do Caramiñal.

_ Velaí as miñas compañeiras na última viaxe!

Montes recoñecerá despois que non lle importaba morrer, que era o que lle correspondía, como se fose un recado dese día.

O neno, xa o sabemos, non morre. O vigués, un dos últimos galegos nados no século XIX, transplantado xa en Bande (Ourense), vai estar afastado de xogos e de compañeiros, pero dedicará tanto tempo á lectura, á música e á pintura, que se converterá nun intelectual aínda sen abandonar a adolescencia.

Por iso, ao rematar as aulas de Ortega y Gasset, o seu profesor búscao para saír xuntos de conversa.

Falando de Nossa Senhora da Peneda, ben podería dicir Montes que o que non mata, engorda.

Eu traio unha borracheira…

6 de Marzo , 2020

As aportacións contidas no libro Cela mi padre, fan de Camilo José o personaxe con maior número de anécdotas coñecidas de Galicia, e un dos primeiros do mundo. O personaxe e a súa máscara, xa sabemos.

Esta é boa.

Bébedo como Sue Ellen en Dallas, logo dunha noite de pegarlle ao frasco _ dúas botellas de coñac _, na compaña dun suposto coronel do zar chamado Wladimir Basil, Cela colle recado de escribir para enviarlle unha carta a súa primeira muller, Charo Conde Picavea.

“Estou cunha mona que non me lambo”, recoñece o escritor desde a primeira liña. Despois dá conta das circunstancias máis ou menos coherentes da candonga e finalmente explica á súa esposa o plan que entre os dous bebedores argallaron esa noite.

A súa finalidade é derrubar ao “pailán de Stalin”, ou sexa, que a cousa promete. Tendo en conta que Stalin periclita da súa existencia corpórea o ano 1953, e que Cela casa con Charo no 1944, o lector pode situar a data da carta entre un ano e outro.

Pero así como a finalidade do plan era diáfana e comprensible, a estratexia para o conseguir comeza a facer augas desde o mesmo intre no que se formula, xa que logo o primeiro paso para rematar co “pailán de Stalin” é independizar Galicia. E o segundo, pactar coa Gran Bretaña.

Unhas medidas que ninguén considera efectivas para os fins propostos, xa que Stalin, a URSS e o comunismo actual, ven con moi bos ollos a independencia de Galicia, a de Bollullos del Condado e a de calquer territorio que non sexa unha ditadura controlada.

Se cadra CJC pensa en atraer a Stalin ata Vilagarcía de Arousa e alí darlle matarile coa axuda dos ingleses.

Finalmente o coñac xorde con toda a súa forza para facerlle escribir: “Me cago en meu pai, pero mato a quen non recoñeza que es a muller perfecta da terra”.

Goás, el médico que acabó con la grippe en Vilalba

6 de Marzo , 2020

El municipio más castigado de Lugo por la epidemia de 1918 contó con un joven galeno para luchar contra ella

LA EPIDEMIA DE grippe del año 1918 _ todavía con las dos pes francesas _, castiga de forma preferente los municipios de Vilalba y Baamonde. Hasta una cuarta parte de su población llega a estar afectada por la influenza en distintos grados de gravedad, pero con un balance de cientos de muertos hasta su total erradicación.

Fueron meses de lucha durante los que se mantiene una constante informativa: faltan médicos. En cada domicilio existe un afectado y el contagio es un peligro díficil de evitar.

En ese estado de cosas destaca la abnegación y el trabajo incansable de un médico local que acaba de terminar la carrera, Domingo Goás Canto (Vilalba 1897), hijo del farmacéutico Daniel Goás Pardo-Montenegro y sobrino del notario Eulogio Goás P-M, víctima precisamente de la epidemia.

Él ya había sido un alumno destacado en la Facultad, uno de los más apreciados por Gil Casares, a quien acompaña cuando presenta en A Coruña el Palógrafo-cinema, el aparato de su invención que mide y obtiene la gráfica de los movimientos del corazón y los pulsos arterial y venoso, antecesor del fonocardiógrafo, que le vale reconocimientos internacionales.

Domingo acaba la carrera con matrículas de honor el mismo año 1918, cuando también lo hacen los cuñados de Pimentel, Arturo y Alfonso Cayón Fernández, y el alcalde de Redondela, Francisco Cunqueiro Montenegro.

Aquella grippe torácica y abdominal, en personas con otras dolencias crónicas es poco menos que mortal y el médico novato se vuelca en los pacientes cuya salvación depende de los cuidados que reciban.

“Perdió la noción del tiempo, pues para él no había día ni noche; ni tuvo casa ni hogar durante la epidemia, y así no había que buscarle en ella, sino en casa de los atacados. Comía donde podía y dormía donde le vencía el sueño y rendía el cansancio, pues en dos meses no se acostó en el lecho, visitando los enfermos”. Así se describe la labor de Goás Canto en los posteriores homenajes que se le dedican.

Las familias de los enfermos que sobreviven la epidemia se lo reconocen con cartas espontáneas llegadas de todos los puntos. A petición de Rodríguez de Viguri, y con el apoyo unánime de todos los vecinos, el Gobierno le concede la Cruz de Beneficencia de primera clase con distintivo negro y morado, los colores de los servicios heroicos.

La suscripción para adquirírsela se cubre con creces y la encabeza, cómo no, su más ilustre catedrático, Miguel Gil Casares, que de admirado, pasa a ser admirador. Capón, Blanco Rivero, Buide Laverde, Rodríguez Pedreira, Deulofeu, Mel Pérez y Otero López son algunos de los más destacados promotores del homenaje, cuyo comité preside Victorino Fané.

García Hermida es el cronista de El Progreso y el Progreso Villalbés edita un número extraordinario.

Domingo Goás será médico municipal, nombrado en 1920; diputado provincial, presidente del Casino de Vilalba y vocal del Somatén.

Establece consulta en la calle Cos Gayón de Vilalba, renombrado hoy como Galicia, y se casa con Pilar Chao Prieto. El hijo de la pareja, Domingo Goás Chao, será un destacado abogado especializado en Derecho Urbanístico, con varios cargos públicos a sus espaldas en España y Venezuela, siendo el primer abogado español que interviene en Estrasburgo ante la Comisión Europea de Derechos Humanos.

En su vertiente más popular, se le recordará siempre como fundador y presidente de la Cofradía do Capón de Vilalba y autor del libro “Por qué nunca fui de izquierdas. Ni nacionalista, pero sí liberal”.

Waldemar, magia de cerca en el Lejano Oriente

5 de Marzo , 2020

Salido de la aldea de Bagude, en Portomarín, Rodríguez Saa asombra al mundo y protagoniza una biografía extraordinaria

LA CARTA DEL mago representa a quien es capaz de hacer cualquier cosa. En muchas ocasiones, la vida de Rodríguez Saa (Portomarín, 1885) sorprende más que sus trucos.

Primero, porque se inicia en la prestidigitación, la magia y el magnetismo sin la ayuda de un maestro, como es propio en el oficio. Por eso podemos decir que un mago que se hace a sí mismo es un doble mago.

Esto es un riesgo. Tras actuar en Costa Rica será acusado de pactar con el diablo. Solo se libra de la acusación tras ofrecer varias actuaciones benéficas con las que desmiente los presuntos influjos satánicos que le adornan.

Pero vayamos al principio. Como en los cuentos, Manuel sufre la tiranía, no de una madrastra, sino de un padrastro, lo que le hace concebir muy pronto la idea de marchar de Portomarín, de escapar lejos de aquella situación angustiosa. “Hei de saír polo mundo e volverei rico”, le escuchan decir en Bagude (Portomarín), donde nace hoy hace 135 años.

En noviembre de 1932, Puro Cora resume su vida hasta el momento. Él será quien se lo presente a Trapero Pardo unos diez años después. Dice así:

“Tras el pomposo título nobiliario y la corona condal que campea en los «afiches» de sus espectáculos, se oculta un sencillísimo Manuel Rodríguez Saá, natural de Bagude, ayuntamiento de Portomarín (…) Salió de su casa, por primera vez el año 1905 trasladándose a Madrid en busca de trabajo y huyendo siempre de su propia persona, se dedicó a recorrer mundo, sin detenerse en cada sitio más que el tiempo necesario para reunir las pesetas indispensables para trasladarse a otro. Así rodando, llegó a París. Allí comenzaron sus aficiones a los espectáculos de ilusión.

Otro salto le puso en la Argentina, llevando ya en su espíritu aferrado el pensamiento de dedicarse a la prestidigitación. Con su trabajo honrado, pudo reunir unas pesetas, y adquirió todo el material preciso para presentarse al público.

En el Casino de Maipú, gustó las mieles de los primeros éxitos. Sin maestro, debiéndose únicamente al esfuerzo de su voluntad, se presentó al público como aficionado. Al terminar la exhibición, la empresa del casino le firmó un contrato en condiciones insospechadas para un simple aficionado.

Desde entonces, treinta y nueve naciones han aplaudido a aquel Manuel Rodríguez Saá, que un buen día salió de Bagude a conquistar el mundo. Hoy habla perfectamente el francés, el italiano, el portugués y algo el inglés, malayo y alemán.

En 1926 estuvo por última vez en Lugo, en donde se le tributó un recibimiento que en palabras textuales del interesado, no olvidó ni olvidará nunca.

En el misterioso Oriente, le sorprendió el conflicto chino-japonés, presenciando en Shangai el bombardeo de Chapey. En un barco inglés, salió con otros europeos, y desembarca en la isla de Hong Kong. Nuevamente pone rumbo a Egipto y Palestina. Ahora, se propone emprender viaje a París, Londres, Hamburgo y Berlín, para arreglar asuntos profesionales, y a mediados del mes de diciembre embarcará en Marsella con rumbo a Buenos Aires.

Mucho más tarde, en 1980, Trapero Pardo cuenta en El Progreso que cuando está casado con una de las mujeres más importantes de Filipinas, Teodora Salgado, cae en manos de los japoneses y están dispuestos a fusilarlo por espía. Quien lo salva de su destino es una fotografía que se había hecho con el emperador Hiro Hito y el general Tojo después de una actuación en el Palacio Imperial japonés.

Vivas ao rei e a Galicia

5 de Marzo , 2020

Corredoyra

De 1906 a 1908, o pintor Xesús Corredoyra permanece no estudio de Joaquín Sorolla, despois de facelo no de Cecilio Pla.

Por lóxica cartesiana, boa parte dos alumnos de Sorolla son de Valencia e o único galego nese tempo é Corredoyra.

Un día, o mestre repasa as obras de todos eles mentres avanza entre os cabaletes. Por algunha razón o artista lucense non se atopa nese intre no obradoiro. Sorolla observa a figura espida que ten iniciada e logo di aos demais:

_ Escoitade. Cando regrese Xesús, hai que berrar: Viva Galicia!

E así o fixeron entre grandes aplausos.

0

A improvisada visita de Alfonso XIII a Viveiro o mes de xullo de 1904 está contada en cen anécdotas… e non todas son certas. Dicía un corresponsal que unha persona exclama: “Toma! Pois viste como un calquera” E outra: “Que monada!”

Probablemente os dous comentarios son certos. José Iglesias Insua encárgase de demostrar que outros contos dese día son falsos. Este contarémolo igual, pola graza que ten.

Din que don Alfonso XIII percorre Viveiro e O Vicedo na compaña de Miguel Catá Sandomingo, a quen se lle fai alcalde de Riobarba.

A xente vitorea ao rei e Catá participa do mesmo entusiasmo:

_ Viva Alfonso XII! Viva Alfonso XII!

Canso da confusión co número ordinal da súa rexia persoa, don Alfonso corrixe ao alcalde cun sorriso:

_ Trece! Trece!

E o alcalde, algo molesto pola rectificación de que era obxecto, atrévese a insistir no seu erro:

_Doce, doce, doce! Se o saberei eu, que son o alcalde…!

Por riba da veracidade histórica, está a veracidade graciosa do feito que nos permite lembralo.

Doctor Santiago, supongo; un encuentro en Vilcabamba

4 de Marzo , 2020

El periodista lucense del Valle Chousa investiga desde hace 33 años la capital perdida de los incas

CADA VEZ QUE Santiago del Valle Chousa (Lugo, 1952), me cuenta sus expediciones a Vilcabamba la Grande, la capital perdida del último reino inca, revivo con emoción las mismas sensaciones que los amigos de Heinrich Schliemann cuando le escuchan hablar de Troya.

O los de Howard Carter, cuando les narra confidencias de Tutakamon, como hicieron tantos otros que un día soñaron con una aventura imposible, de ésas que se plantean también los guionistas de Indiana Jones, pero con la ventaja añadida de que no son héroes de ficción, sino exploradores de la historia.

Ha organizado catorce expediciones, si no me falla la cuenta. Su objetivo es completar la localización y puesta en valor de los restos de Vilcabamba la Grande, iniciado en 1997 con la historiadora María del Carmen Martín Rubio para seguir los pasos del cronista incaico Juan de Betanzos en base a documentos y crónicas de los siglos XVI y XVI.

Después de tanto viaje, los lugareños tratan al lucense de Doctor Santiago, y oyéndole, da la sensación de que en cualquier momento un Stanley tropezará con él en medio de la selva y repetirá la célebre frase “Doctor Santiago, supongo”. La Sociedad Geográfica Española ya se ha dado cuenta de la importancia de sus expediciones y en 2008 lo premia con la distinción del Viaje del Año. En la misma edición la SGE honra al antropólogo Claude Lévi-Strauss, que morirá el año siguiente, al biólogo Javier Castroviejo, hijo del escritor José María Castroviejo, al fotógrafo Alberto Schommer, al geólogo Jerónimo López, y a las prestigiosas guías de viajes Lonely Planet. Ahí es nada.

A Santiago se le veía su afán por el conocimiento en su vocación periódica. En lo de la aventura tuvo mucho que ver su padre, José del Valle Vázquez, gobernador civil de Lugo, que organizaba con sus hijos largas caminatas por Ancares para que se les ensanchasen los pulmones y no perdiesen de vista los amplios horizontes de la naturaleza, que en las ciudades suelen ser cortos y acementados.

Este doctor en Ciencias de la Información por la Complutense, licenciado en Geografía e Historia por Santiago y diplomado Universitario en Profesorado de Ciencias Humanas, también por Santiago, está hoy de cumpleaños.

Realizó estudios de Arquitectura Superior en Madrid y A Coruña y fue profesor colaborador en Ciencias de la Información en la Complutense

En 1979 comienza su labor periodística en Galicia como corresponsal de la Agencia Efe en A Coruña, luego, de Cambio 16 y Diario 16, y en 1983, de TvE en A Coruña. Un año después es nombrado delegado de TvE y en el 1991, director de Onda Cero Radio, también en A Coruña y director regional en funciones en Galicia.

Desde 1994 es miembro del Consejo de Administración TvG. y en 1997 comienza las expediciones en Vilcabamba, que prolonga hasta nuestros días.

Codirige con María del Carmen Martín Rubio la Expedición Juan de Betanzos y en 2005 publica El misterio de Vilcabamba. El año 2008 recibe el Premio Viaje del Año de la Sociedad Geográfica Española y en 2016 publica el trabajo más importante, Vilcabamba. El refugio sagrado de los incas.

Santiago es miembro fundador de la O.N.G. Labañou-Solidaria, que tiene por objetivo la cooperación para el desarrollo de la población del distrito de Vilcabamba y la promoción de sus valores históricos, turísticos y arqueológicos.

Si lo ven por Lugo, salúdenlo como acostumbran a hacer los habitantes de la selva y las montañas peruanas: Doctor Santiago, supongo.

Falar moito ou pouco

4 de Marzo , 2020

A nai de Emilia Pardo Bazán, no centro, ás portas de Meirás

Da compostelá Amalia María de la Rúa-Figueroa y Somoza, nai de Emilia Pardo Bazán, chegan a dicir que vale máis ca propia filla. Literariamente, non; porque non ten obra, pero non cabe dúbida de que foi unha dama moi interesante.

Polo que sabemos da señora, pódese dicir que é ela quen inaugura un dos chistes máis repetidos hoxe.

Afeccionada á pintura, ten man para decorar as paredes do pazo de Meirás sen demérito do edificio. Hoxe aínda se poden ver as súas obras no polémico pazo.

Unha tarde desas que dona Amalia consagra ao seu traballo decorativo, no que goza máis que Miguel Ángel na Sixtina do Vaticano, chaman á porta dúas veciñas especialistas en lingua; ben entendido, que falan polos cóbados.

Dona Amalia escoita todo canto din aqueles papagaios, pero o seu pensamento lisca de alí para se mergullar no mundo da pintura que desexa retomar canto antes.

A abstracción foi tal que chega un momento no que xa non sabe se é anfitrioa ou visita, e di:

_ Señoras, non lles dou máis a lata. Tiven moito gusto en saudalas e marcho.

Xenial fórmula para rematar cos insoportables.

0

Os inimigos políticos do xovencísimo alcalde de Pontevedra, Bibiano Fernández Osorio y Tafall sempre tiñan ocasión para lembrar aquela velada na que, máis novo aínda, lle pediron que presentase unha tuna portuguesa nun teatro da cidade.

Os lusos colócanlle unha das súas capas e Fernández Osorio avanza cara ao proscenio. Ergue o brazo e comeza: “Señores…”

Logo, o silencio. Un absoluto e prolongado silencio que se pode cortar cun coitelo.

Un amigo de Bibiano, sentado nas primeras butacas, sae ao seu rescate e berra:

_ Señores! Dous minutos de silencio!

O yo-yovirus de 1932

3 de Marzo , 2020

Aquel ano o yo-yo arrasou ata nas praias

En 1932 toda España acaba chamándolle yo-yo á gripe. Din que foi en Cádiz onde nace a ocorrencia; se cadra nos carnavais.

Se alguén pregunta: “Quen colleu este ano a gripe?” A resposta será: “Eu, eu, eu…” Ou sexa, “yo-yo-yo…”

Tamén lle chaman “a socialista”, por aquilo da igualdade, o dengue, o trancazo, “iso que anda”, “o soldado de Nápoles”, a Cirila, a canastera, o aupa, a xuricidade, a firpe, e o enchufe. E así, ata o coronavirus.

Tamén ese ano hai eleccións como no presente, aínda que non son autonómicas, senón locais.

Versifica o humorista: “Para sudar en la cama / ante un ataque gripal, / envueltos en un pijama, / contemplad el panorama / de la vida nacional. / Pensad en las elecciones / anunciadas para Abril / y en las muchas emociones / que en diversas poblaciones / sufrirá más de un edil.”

En Lugo, o alcalde Cobreros de la Barrera convoca aos seus concelleiros para unha xuntanza urxente por asuntos de urnas. Victoriano Castro Ves e Manuel Traseira non están. O alcalde manda un emisario para que se presenten de contado no Concello, e nunha das casas, ábrelle a porta a criada.

_ De parte do señor alcalde, que vaia ao concello sen perda de tempo.

_ O señor non pode.

_ E logo?

_ Está na cama co yo-yo.

_ Pero, muller! Como lle vou dicir iso ao alcalde?

“Por nuestra ventana la “gripe” se asoma, y es tan “cariñoso” su “atento” bacilo /

que ni aún en la cama te deja tranquilo…”, cantan as cupletistas. Moitas delas, as que non teñen traballo, fan garda nos teatros, porque cada día caen co yo-yo tres ou catro artistas e o empresario non está disposto a suspender, polo que as contratan ata que mellora a titular.

E cun pouco de sorte, o yo-yo dura dúas semanas que ela cobra tan ricamente.

El doctor Castro, un sabio humilde con calle y sin placa

3 de Marzo , 2020

El llamado Padre de los pobres lucenses renuncia a la mitra de León que le ofrece Carlos III

LA MUY LUCENSE y céntrica calle Batitales cede su sugestivo nombre en 1881 para dejárselo al sacerdote y jurista Juan Francisco de Castro (Lugo, 1721). En ese momento, la prensa de Vigo, siempre celosa de lo suyo, siente que Lugo le da sopas con honda en la honra de las glorias locales y se pregunta si allí existe calle y placa que recuerde a Casto Méndez Núñez. La respuesta es no.

La placa lucense que tanta envidia suscita en Vigo está hoy desaparecida, o al menos, como se nos dijo en su día, almacenada en el oscuro rincón de alguna estancia municipal, como símbolo inequívoco del olvido que sufren algunas eminencias que no gozan de todo el aprecio oficial. Y eso que la placa ya está grabada.

“Raro modelo de modestia y de saber”, le llamó Federico de la Peña e Ibáñez, el bisnieto del marqués de Sargadelos, cuando declama públicamente un poema en su homenaje. Él vive y muere en la calle que ahora lleva su nombre, donde un día estuvieron el Café do Piollo, el Monterrey, la Coruñesa o las confiterías Madarro _ el hermano _, Calvo, Santos y Ramón, entre otros ilustres nombres comerciales que le dan el sobrenombre de Dulcerías. Es también la de la Casa de los Mosaicos, la del trueque de novelas y la de Jouvencel.

“Sabio y virtuosísimo Castro”, le llama su biógrafo Roig. Un sabio no puede tener una calle cualquiera y la suya es el Código da Vinci de los chavales, pues para el juego del escondite se meten por el portal donde alquilan novelas, y salen por una cafetería de la Plaza de España, como si fuesen las alcantarillas de Viena en el Tercer Hombre, o las callejuelas de Venecia con Casanova encapado. Mientras, la condesa de Pardo Bazán se asoma a la galería de sus parientes, que se abre a la calle Batitales y no pierde ripio de lo que ocurre en el corazón de la ciudad.

Hay otro pasadizo que se dirige hacia la Traviesa de los Condes de Pallares, propio para fugas o apariciones fantasmales; para sesiones de espiritismo y para ceremonias iniciáticas en la Logia de la Domus.

Eso lo sabía al dedillo Juan Francisco de Castro y asombra leerlo hoy en Dios y la Naturaleza, especialmente dedicada a quienes sostienen que todo está en internet. Ja. Todo está en la cabeza de este “raro modelo”, padre de los pobres a los que pone piso y obradoiro de alfareros en el barrio del Pájaro.

Sus biografías repiten que había sido arcediano de Dozón, o sea el responsable ante el obispado de Lugo del arciprestazgo que hoy es de Deza-Trasdeza. Pero eso no significa que se hubiese trasladado.

Después es vicario general con Armanyá y más adelante renuncia al obispado de León que le ofrece Carlos III, pensando que el sabio ilustrado es compatible con la mitra. En lo religioso, los de Lugo nos abstenemos de aceptar prebendas en León por respeto a San Froilán.

No así en lo civil y ahí tienen a Luis Ameijide y a Antonio Quintana Peña para demostrarlo.

Castro prefiere seguir en Lugo dedicado a sus caridades, a su Sociedad Económica del País, a sus mamotreros de investigación histórica, a estudiar la navegación del Miño, a profundizar en sus teologías y a completar esa monumental Dios y la Naturaleza, que ocupado en la administración leonesa no acabaría jamás, aunque el cielo le diese varios lustros de regalo, como hizo con Pallares Gayoso para su Argos Divina.

Muere el 24 de diciembre de hace 230 años y es enterrado en la catedral, entre el altar mayor y el coro.

Bombas cativas

2 de Marzo , 2020

Castroviejo, por Manuel Orio

Os ideais políticos de José María Castroviejo nos seus anos mozos inclúen a utilización do que el chama estronicios, ou sexa os estrondos das bombas.

“Poñer unha bomba, unha verdadeira bomba, con mecha e estronicio, era unha evasión marabillosa”, conta nunha entrevista co crego-xornalista de Mondoñedo, Carlos Polo.

Foi nas folgas de 1929 cando pon dúas nalgún lugar de Compostela. O atentado abonda para que José María crese que xa está convertido nun Sascha Yegulev, o antiheroe de Andreiev.

As bombas de Castroviejo acompañárono sempre na súa biografía cun halo de anarquismo carlista ou de terrorismo xoseantoniano. A imaxe de ser un perigo social por parte de Castroviejo descende varios enteiros cando se coñece que as bombas foron dous petardos que lle proporciona Juan Gaiteiro Sinde, o fogueteiro de Vedra que en moitas ocasións é o encargado de queimar o Obradoiro nas festas do Apóstolo, o acto máis oficialista do ano. Gaiteiro vai morrer precisamente o 18 de xullo, pero de 1933

0

El Pueblo Gallego conta como certo que pouco tempo despois de proclamada a II República, un dos seus reporteiros de sucesos transita de noite por unha rúa viguesa cando o seu paso é interrompido por un grupo de gardas e paisanos que contemplan de lonxe a existencia dun paquete sospeitoso na metade da vía.

O xornalista pregunta que sucede e un dos que alí se atopa di:

_ O que ve, unha bomba no centro da rúa.

O reporteiro avezado en misións perigosas, respóstalle:

_ Bah! Bombiñas a min!

E adiántase ata o vulto. Entón arréalle unha patada e escóitase o estrondo das catro ou cinco latas que hai dentro, ente os aplausos da xente.

Xa se sabe que nese tempo El Pueblo… é moi da República.