Terrazas, un marqués de la Ensenada nacido en Lugo

21 de Abril , 2020

Varias carambolas propician que el VI marqués sea lucense y fallezca en Madrid el 21 de abril de 1923

LA HISTORIA DE Tomás Terrazas y Azpeitia (Lugo, 1866), merece tomarse desde un siglo y medio antes de su nacimiento. Así, recordemos que Zenón de Somodevilla y Bengoechea, el famoso ministro ilustrado del Catastro y consejero de Estado de tres reyes, Felipe V, Fernando VI y Carlos III, obtiene el título de marqués de la Ensenada por sus servicios a la Corona, pero al no tener descendencia, éste lo hereda su sobrino, hijo de su hermana mayor Juana, que está casada con Juan Bautista Terrazas y Pisón.

El segundo marqués de la Ensenada es por tanto Juan Bautista Terrazas y Somodevilla, que tampoco tiene descendencia, y el título pasa a su hermano José Francisco, que casa con María Imbruzqueta y Rubio. De esta unión sí hay hijos. El mayor de ellos, Francisco Terrazas e Imbruzqueta, se convierte por tanto en el IV marqués de la Ensenada.

Francisco casa con Tomasa Lastra y Fernández, con quien tiene a Juan Terrazas y Lastra, V marqués de la Ensenada y militar. Este hombre será gobernador en Galicia de los castillos coruñeses de San Antón, en A Coruña y de San Felipe, en Ferrol, además de comisario regio del Banco de Reus.

De su matrimonio con Leandra Torres y Aysa tiene descendencia, pero por motivos que no hemos podido confirmar _ quizá relacionados con la salud de sus hijos _, le sucede en el marquesado su sobrino, nuestro hombre.

Tomás era hijo de un hermano del marqués, aunque de distinta madre. Se llamaba Jacinto Terrazas Imbruzqueta, casado con Ramona Azpeitia y Ferránz de Cambronero. Jacinto es nombrado tesorero de la Hacienda en Lugo poco antes de nacer Tomás, y poco después, es nombrado para la provincia de Granada. Así se explica que un lucense lleve en vida un título que nada tiene que ver con la provincia, a no ser esa suerte de carambolas.

Tomás sigue la carrera de Artillería, donde alcanza el grado de coronel. Participa en acciones de guerra en Filipinas y merece por ello varias grandes cruces, como son las de María Cristina, cruces rojas del Mérito Militar, medallas de Filipinas, placa de San Hermenegildo y otras. Su hermano Manuel (1881), capitán de Infantería, muere el año 1911 en la guerra del Rif.

En 1916, Tomás se casa con la segunda hija del fallecido presidente de Guatemala, Justo Rufino Barrios Auyón, que en compañía de su madre había disfrutado de la inmensa fortuna heredada de Barrios, primero en Nueva York y luego en Madrid.

Es Cánovas del Castillo quien se encarga de introducir a Francisca Aparicio y Mérida y a sus hijas en la alta sociedad madrileña, de donde surgen aristocráticos matrimonios para ellas.

La boda se celebra en julio de 1916 en la iglesia de Saint Pierre de Chaillet, de París. María Barrios y Aparicio, se presenta como hija del difunto presidente guatemalteco y de la actual marquesa viuda de Vistabella. Y el novio, como distinguido comandante de Artilleria y marqués de la Ensenada. Como parece ser norma en el marquesado, María enviuda de Tomás sin hijos. Éste muere a los 57 años el 21 de abril de 1923 y ella lo va a sobrevivir hasta el 11 de abril de 1959, cuando fallece también en Madrid.

La ausencia de heredero directo se suple haciendo marqués a Juan Terrazas y Azpeitia, hermano del titular, que se convierte así en el VII marqués de la Ensenada. ¿Tuvo hijos? No, claro. El VIII marqués será su sobrino, hijo de su hermana Ramona Terrazas y Azpeitia y de José Álvarez y Alcaide, Ricardo Álvarez y Terrazas, padre, ahora sí, del actual titular, Ricardo Juan Álvarez de Furundarena.

Nunca imaginé

21 de Abril , 2020

Por lo menos a Godzilla se le veía venir

Cuando salgamos no podré presumir de imaginación, porque jamás alcancé las fantasías vividas en estas semanas. Nunca imaginé que podríamos estar recluidos varios meses con la orden expresa de jugar al chinchón.

Que sería protagonista de una película de terror en la que un bicho salido de un pangolín causa estragos en la población y ésta se recluye despavorida.

Que un día nos convocarían las autoridades para manifestar en masa nuestra inquebrantable adhesión a los Principios Fundamentales del Movimiento Feminista, y que al siguiente nos multarían por estar en la calle, aunque fuésemos solos.

Que la policía detendría a un peligroso ciudadano al verlo pasear por un parque.

Que veríamos a otros vecinos ejerciendo como dasaforados inquisidores desde sus ventanas contra quienes pasan a más de 50 m de ellos.

Que aplaudiríamos a los sanitarios en una misa diaria de palmas sin homilía.

Que me lavaría las manos muchas más veces de las que mi madre tenía por correctas.

Que de la noche a la mañana todos seríamos grandes expertos en guantes, mascarillas y tests PCR.

Que se contaría el número de muertos como si fuesen indios sobre una colina, a ojo, y que al sumar 20.000 de ellos no habría ni luto.

Que la Guardia Civil se dedicaría a minimizar el clima contrario a la gestión del Gobierno en las redes sociales.

Que ocuparía la Vicepresidencia alguien deseoso de acabar con la Constitución que se lo permite, que insulte a la Corona, que desprecie al Ejército y que le gustaría prohibir los medios de comunicación privados, pues lo considera la garantía de la libertad de expresión.

Que el CIS se utilizaría para desbrozarle el camino en esa dirección.

Que volveríamos tan de de golpe al Medievo. Al político.

Batán, un taboadés que bautiza una ciudad

20 de Abril , 2020

Estudia en el Seminario de Lugo antes de marchar a Cuba y Argentina, donde llevará a cabo su fundación

UN JOVEN LUCENSE, Domingo Batán (Taboada, 1853), llega al llamado Paraje Ortiz, o de los Ortices, en Argentina, en la década de los setenta del XVIII.

Ha cumplimentado los primeros niveles de educación primaria y secundaria, y también inicia los estudios eclesiásticos en Lugo, aunque los abandona, por motivos desconocidos, ajenos “a su firme convicción religiosa”.

Al dejar el Seminario, opta por la emigración y lo hace hacia Cuba, donde no asienta sus reales. De modo que apenas sin solución de continuidad, Batán llega a Buenos Aires. La gran ciudad tampoco es de su agrado. Demasiada gente, demasiado bullicio para que decida instalarse allí. Él busca… otra cosa.

Desciende entonces unos doscientos kilómetros hacia el sur y encuentra trabajo en Dolores, una población de unos seis mil habitantes, que presume de ser el primer asentamiento humano en fundarse como ciudad tras la independencia, aunque hay otras candidatas que compiten para hacerse con ese título.

No se puede precisar el tiempo que permanece en Dolores, pero sí que tampoco acaba por convencerlo para echar raíces. Ahora que sabemos lo que va a hacer a continuación, podemos asegurar que Domingo desea rodearse de otras dimensiones, quizás de algo que se parezca más a la Taboada de donde viene.

Ese nuevo salto es de otros doscientos kms, también en dirección sur. La etapa finaliza en el Paraje de los Ortices, ya citado, frente a lo que será Mar del Plata. Cerca de donde recala se encuentra la estancia de Andrés Liendo, que además de propietario de los terrenos, es padre de Carmen Liendo Peralta. El primer apellido de ambos procede de un municipio cántabro.

La historia nos dice que Domingo, a la sazón un muchacho de veinte años, y Carmen, a la que suponemos de una edad similar, se gustan y entablan un breve romance, pues en 1874 ya se concreta la boda. Las investigaciones de Leticia Laffranconi Celayeta, confirman que el matrimonio Batán-Liendo es el primero registrado en la Capilla Santa Cecilia, lo que les confiere ese carácter pionero, que más adelante confirmará la propia ley fundacional, como veremos.

En ese mismo año, un vecino de Buenos Aires de igual apellido que la novia, Patricio Peralta Ramos, se afana en la fundación de Mar del Plata, cuyo centro urbano actual está tan solo a 16 kilómetros del centro urbano de Batán.

El matrimonio Batán-Liendo tiene nueve hijos, seis de los cuales son varones y tres, mujeres. Poco a poco, a medida que sus ganancias se lo permiten, la familia se va haciendo con las tierras que hoy constituyen la ciudad, algunas de las cuales serán donadas más tarde para la construcción de diversos servicios comunes.

Así, en 1901, la familia inaugura un almacén donde pueden ser adquiridos muy diversos artículos. Domingo le pone el nombre de Nuevo Rumbo y dan ganas de imaginar que se refiere a uno o a todos los que él emprende desde que sale de Taboada; a Cuba, a Buenos Aires, a Dolores, a los Ortices…

Al frente del Nuevo Rumbo el lucense coloca a sus hijos Maximiliano y Domingo, y claro, enseguida los pocos clientes que tiene le cambian el nombre y pasa a ser conocido como “el boliche de los Batán”. Solo es el principio.

Domingo fallece en 1933, cuando aquellas tierras comienzan a tener la consideración de ciudad. Su nieta, Carmen Miranda Batán Orsi, recopila los datos que su madre, Amalia Batán, recuerda y que nos han servido para reconstruir su historia.

El escudo es el pacto

20 de Abril , 2020

Nada nuevo bajo el sol

Pedro Sánchez pide unidad con desesperación plañidera. Ha sido la palabra de su intervención del sábado. Más repetida que virus, niños o “porque soy presidente”.

Debemos unirnos en un pacto porque es bueno para la patria, nos dijo treinta o cuarenta veces, y cada vez que lo hacía regresaban con sus flashes las imágenes de sus socios de gobierno que tienen como primer objetivo político la destrucción de la unidad para construirse la suya propia y así ser dictadores a tiempo completo.

La unidad que reclama el presidente ¿es solo para ahora, para librarle de los males económico-sanitarios, y continuar después la labor de picapedrero, o es para quedarse y liberarse para siempre de quienes gastan nuestros dineros en estar cada vez menos unidos?

El presidente no lo aclaró el sábado y nos dejó muy desconcertados, como lo estarán quienes desde el minuto uno abogaban por esa unidad en lo fundamental.

Claro que la idea de un pacto político es atractiva. No lo va a ser si es lo básico y esencial. Quienes no lo ven así están apuntalándole ahora mismo en su Gobierno, convencidos de que su delicuescente liderazgo nacional les va a permitir avanzar a ellos en sus planes de desunión, destrucción o/y invertebración orteguiana.

De modo que Sánchez promueve un pacto. Vaya, igual que Isabel y Fernando. Eso es más viejo que las columnas de Hércules presentes en el escudo español.

¿Acaso ignoraba el presidente hasta el sábado por la tarde que el escudo español es la viva imagen de un pacto, con sus barras, sus leones y sus granadas, establecido hace mucho tiempo y despreciado hoy por quienes lo sostienen, no para que no se caiga, sino para que se caiga todo?

Pues aplíquese el cuento y haga proselitismo entre sus socios, que son los más necesitados de unidad.

Ni corbata ni brazalete

19 de Abril , 2020

¡Qué fuerte, tía!

Al Gobierno no le gusta el luto, ni la corbata negra, ni los crespones, ni el brazalete, ni guardar silencio, ni la media asta. Incluso se les transmite a los alcaldes del partido veladas sugerencias para que no se les ocurra promover iniciativas oficiales de dolor, no vaya a ser que la gente crea que en España nos morimos por encima de nuestras posibilidades.

Pueden hacer lo que les dé la gana porque estamos confinados, alarmados, y amordazados con mascarillas que unifican los rostros y los vuelven inexpresivos como símbolo del sometimiento.

No habrá lloros oficiales por las víctimas. Dicen que no es hora, que toca trabajar. Es mentira. Con una corbata negra se trabaja igual que con otra roja. La auténtica razón para la censura fúnebre es que les aterrorizan sus consecuencias políticas y es preferible divulgar la imagen de familias haciendo el mono en el pasillo, que gente llorando a los miles de muertos, que a día de hoy ni sabemos ya cuántos son; porque ésa es otra, a mayor número de defunciones que se camuflen, mejor para la administración, como si todo consistiese en practicar el arte del disimulo y reservar los grandes gritos para cuando haya que sacrificar a Excalibur, el perro de Teresa Romero; si gobierna el PP, que si no, ni eso.

“¡Asesinos!”, les gritaban a los veterinarios los bien adiestrados ciudadanos.

El luto se esconde, las lágrimas se escamotean. No hay una televisión que tenga huevos a mostrar nada de eso, con lo que a ellos les gusta ver llorar a la gente en el plató. Es que están confinados. Sí, de momento hasta el 10 de mayo.

¿El plan consistirá en confinarnos de por vida, para que no haya luto, ni protestas, ni dolor, ni rendimiento de cuentas, ni otro gobierno que sepa, ni una estadística bien hecha sobre cuántos de nosotros se llevó por delante la pandemia? Habrá que comprar pan.

Germán Vázquez de Parga, el conde de Pallares que no lo fue

18 de Abril , 2020

Muere el 11 de abril de hace 112 años sin heredar el título, pues su padre todavía le sobrevive siete meses

LLAMADO A SER el V conde de Pallares por primogenitura, la mala salud hace que Germán Vázquez de Parga (Lugo, 1856) muera el 11 de abril de 1908, hace ahora 112 años.

Su fallecimiento se produce siete meses antes que el de su padre, Manuel Vázquez de Parga Somoza y Pallares, el más famoso de los que llevan el título, y por lo tanto lo hereda su hermano Ramón, a quien se lo otorga el rey el año siguiente, 1909. Precisamente Germán es una de las autoridades locales que reciben a Alfonso XIII en su última visita a Lugo el año 1904.

Entre la muerte de uno y otro se funda El Progreso que entonces milita en las filas liberales, enfrentadas a los conservadores representados por padre e hijo.

Su madre fue María de la Paz de la Riva Estévez y su esposa, Carolina Campuzano, con quien se había casado en 1897, por lo que ese matrimonio solo dura once años y no tienen descendencia.

Germán y su mujer tratan de mitigar los achaques de la salud con visitas al balneario de Cestona, cuyas aguas recomiendan al ilustre enfermo.

Cuando tiene 39 años es nombrado gobernador de Zamora, después de publicarse que va a ocupar ese mismo cargo en una importante provincia. Sin duda, su nombre forma parte de aquellas famosas combinaciones de gobernadores, en las que los candidatos cambian de destino cada cinco minutos hasta que se resuelven y encajan todos como un puzzle.

Entonces ya ha representado a Lugo en el Congreso de los Diputados, donde los años 1891 y 1892 pertenece a varias comisiones, como la de proyectos de ley para conceder derechos pasivos a las viudas y huérfanos de los subalternos del ejército; la de dispensa de contribución a los viñedos filoxerados, y la del ejército, entre otras.

Germán es licenciado en Medicina y Cirugía desde 1883, perito agrimensor y capitán de Infantería. Como militar, cuenta veintidós años de servicios, casi todos en batallones activos. Fue también oficial de Secretaría del Consejo Supremo de Guerra y Marina y de la Dirección General de Infantería.

Sus conocimientos le llevan a desempeñar el cargo de profesor en la suprimida escuela de clases y en la Academia de oficiales de Santiago.

Como decimos, por R. D. de 30 de marzo de 1895 es nombrado gobernador civil de la provincia de Zamora, tomando posesión del destino el 7 de abril del mismo año. Desde entonces se gana el afecto de los zamoranos, con iniciativas como la normalización de los pagos del magisterio, hasta conseguir ponerlos al corriente.

Esta dedicación en pro de los maestros le vale el reconocimiento del gremio, a él y al gobernador de Badajoz, Bartolomé Molina Andreu, como grandes favorecedores de la enseñanza.

Merece la Gran Cruz de Isabel la Católica y en 1903 es nombrado presidente de la Diputación de Lugo, como jefe de los conservadores en cuyo cargo muere cinco años más tarde tras un mandato de renqueante salud.

Nada más fallecer se conocen sus últimas disposiciones, contenidas en un sobre marcado por una cruz y que por curiosidad recordamos.

Desea ser amortajado por los PP Franciscanos con un hábito de su orden, los pies descalzos y sin que le sea mudada la ropa interior; que sus funerales no sean solemnes, ni se toquen las campanas mayores; que no asista música alguna a la conducción; que la caja sea sencilla y sin insignias, y que “no se utilicen a los colonos de la casa para nada”.

Dice el cronista que todo se cumple exactamente según sus deseos, y por eso no acude la Banda Municipal a las exequias, tal como le correspondía.

Vázquez Gayoso, un Schindler en el Caribe

18 de Abril , 2020

Nace en A Pontenova y va a salvar a miles de exiliados españoles siendo cónsul de la República en la Venezuela antifranquista

COMO SCHINDLER, COMO el ingeniero Félix Schlayer, como las hermanas Touza o el diplomático Ángel Sanz-Briz, Jesús Vázquez Gayoso (A Pontenova, 1909), merece figurar entre los héroes que a lo largo de la historia salvan a centenares de víctimas de las persecuciones, las guerras o el exilio.

Como cónsul y encargado de Negocios de la República Española en Caracas, su labor consiste en facilitar documentación y visados a cientos de emigrantes y exiliados españoles que llegan a América con lo puesto y que de esa manera se aseguran, al menos, no ser rechazados en aquella tierra de promisión y devueltos a España.

Él había nacido el 5 de abril de hace hoy 111 años en Santiago de Vilaoudriz, hijo de Jesús Vázquez Vázquez. Estudia Derecho en Oviedo y se doctora en la Central de Madrid el año 1931, con especialización en derecho indiano.

Se liga a la actividad docente de la Facultad como ayudante de prácticas, al tiempo que es técnico del Instituto de Reformas Agrarias.

En calidad de tal puesto, es enviado a Dinamarca. El plan ordenado por el ministro Marcelino Domingo consiste en estudiar las reformas de Checoslovaquia y Rumanía, el perfeccionamiento del Crédito Agrícola en Francia, los planes de colonización de Alemania, el cooperativismo en Dinamarca, “y todo cuanto se relacione en este aspecto con servicios de seguros de pedrisco, cosechas, plagas del campo y previsión agrícola social”.

Además de Vázquez Humasqué y Alfonso Ayensa, en Madrid, en esta misión va a estar acompañado de Narciso Ullastres Coste y Antonio Belda y Soriano de Montoya. Años más tarde todos se lamentarán de la fallida reforma.

También tiene despacho abierto de abogado en la calle Fernando el Católico, 3. Como político, milita en el Radical Socialista y después figura entre los fundadores de la Izquierda Republicana de Azaña, Albornoz y Santiago Casares Quiroga.

Durante la guerra es nombrado secretario técnico de Gobernación y se alista voluntario en el Cuerpo de Carabineros, del que es comandante.

Huye por Francia y marcha en 1939 a La Habana, en cuya universidad da clases de Derecho y donde crea la Escuela Libre de La Habana con los lucenses Luis Tobío y Juan López Durá. También escribe en el diario Pueblo bajo el seudónimo de Antón D’Alence, un topónimo de As Nogais y Chantada, con el que podría tener alguna relación familiar.

Funda la revista antifranquista Nuestra España y es profesor en las universidades de Panamá y Caracas, donde es nombrado cónsul el año 1945, cuando el gobierno venezolano de Rómulo Betancourt rompe relaciones con España. Entonces lleva a cabo su ayuda en pro de los emigrantes y exiliados.

En 1948, derrocado Rómulo Betancourt por Carlos Delgado Chalbaud, debe marchar a México, donde morirá en 1970.

El año 1959 integra el Consejo Supremo de la organización antifranquista España Errante, y de 1960 a 1962, es ministro delegado de misiones del Gobierno republicano en el exilio que preside el inventor del primer traje espacial, Emilio Herrera Linares, y que a su vez será sucedido en el cargo por Claudio Sánchez Albornoz.

En La Habana se casa el año 1948 con Felisa Abad, de 17 años, 22 menos que él, según apunta Martín Vizoso, que se puso en contacto con la familia, integrada por Jesús Antonio, José Ángel, Juan Félix y Felisa y Dolores Vázquez Abad. Es autor de Visión de un mundo nuevo: Mensajes de España, 1941, con prólogo de Álvaro de Albornoz, y Luz en el alma, 1969, que firma como Antón D’Alence.

Muertos o idiotas

18 de Abril , 2020

O se quedan idiotas

Todo lo que emana de Iglesias sobre medios de comunicación contradice la teoría general de la comunicación, es decir, desprecia todo lo que se ha dicho y publicado desde que el mundo más o menos libre tiene conciencia del papel de la prensa y los periodistas.

Coincide, eso sí, con los principios inspiradores de todas cuantas dictaduras se han instalado en la tierra con ánimo de mando en plaza.

Sus ideas no merecen por lo tanto mucho detenimiento. Están rebatidas una y mil veces por gente muy versada que se ha dedicado a esto, y que a mí particularmente, me parecen bastante coñazos. Los comunicólogos e Iglesias.

Que la prensa debe tender a la libertad, porque de lo contrario no es prensa, sino panfleto, BOE o dogma de fe, es una idea de Perogrullo, y a partir de ahí nos precipitamos hacia el aburrimiento.

Negarlo, como hacen nuestro amado vicepresidente y su Prestante Dama _ sea ella quien sea _, es colgarse la etiqueta de dictador y enfrentarse de hoz y coz a la Constitución y al sentido común de la mayoría de españoles.

Resulta imposible concebir que él y quien lo comparta se tengan por progresistas, pues a la vista está que machacan uno por uno los principios democráticos con ataques diarios a la diversidad, a la convivencia, a la libertad de mercado, a la libre empresa, a la promoción personal, a la libre circulación de las personas, a la libertades de pensamiento, de enseñanza y religiosa, y ahora, a la libertad de prensa. ¿Estamos tontos, o qué? ¿Está tonto Sánchez teniéndolo de vice, o qué?

A ver si nos va a pasar con el virus lo de aquél estudiante de Medicina que preguntado por la meningitis, contesta a su catedrático que es mortal.

_ Mortal, no. Yo la tuve _ replica el profesor.

_ Bueno, el que no muere, se queda idiota _ concluye éste.

Tezanos lo clava

17 de Abril , 2020

Tezanos en sede sociológica

La lectura del CIS de Tezanos me ha dejado mucho más tranquilo, como les habrá ocurrido a ustedes. Ese espíritu de euforia económica, esa subida de 40 puntos en la confianza de que nos va a ir de perlas vale su peso en oro.

Habrá que preguntarse a qué se dedican todos esos otros organismos nacionales e internacionales que nos auguran paro, miseria, deuda, prima de riesgo y demás desgracias inherentes. ¿Es que no han leído el CIS de Tezanos?

También resulta muy tranquilizador que los españoles hayan descubierto a su líder y le den un aprobado tras su gestión de la pandemia. Si en vez de ser el país con más muertos por millón de habitantes, somos el segundo, Tezanos se habría arriesgado a darle sobresaliente.

Después está la preguntita de marras sobre si los españoles deseamos volver a las épocas más duras de la censura franquista, monolítica y uniforme, para que solo informe la Moncloa y se pueda agarrotar a quien disienta; y entonces comprendemos que Sánchez, por fin, ha sentado la cabeza y después de expulsar a Franco del Valle de los Caídos, se ha llevado la momia a su oratorio privado de palacio, como el susodicho hizo con el brazo de Santa Teresa.

El CIS de Tezanos es la alfombra roja para que recibamos alborozados la dictadura que pergeña la simpática parejita, cuya única obsesión es aberroncharse en el poder, como demuestran a cada paso, atacando directamente la línea de flotación de los españoles pensantes.

El CIS de Tezanos, digámoslo ya, en un insulto a la inteligencia y si alguien no lo remedia, un anuncio de lo que está por venir, pues ya se ve que éstos cumplen al pie de la letra el plan de devastación económica y de libertades expuesto en el Foro de Sao Paulo.

¿Y la oposición? Muy bien, gracias. Durmiendo.

No es eso, ni mucho menos

16 de Abril , 2020

La deslealtad de Pablo Iglesias no es nueva. Es una constante vital tan unida a su persona como la coleta con la que se adorna. El día en que se le caiga, la corte o desaparezca, ya no será él. La deslealtad, digo.

De modo que sus salidas de pata de banco, sus impertinencias; su desprecio a la gente que tiene a gala honradez, trabajo, sacrificio o fidelidad, sus insultos a quienes padecen la pandemia, a los muertos y a los ancianos; la burla a las instituciones, al ejército, al rey, su incapacidad innata a generar empatía entre los biempensantes, no nos pillan de sorpresa.

Las novedades son dos. Una, que desde hace meses ha sido señalado por el político que más le han insultado para compartir juntos la aventura de un gobierno destinado a gestionar desgracias, y dos, que nos sobrevuela nube mortal a la que hay que enfrentarse con trabajo y responsabilidad, no con monerías chulescas de boquirrubio maleducado.

La primera lo sitúa a usted con una representación de Estado que ni conoce por el forro, porque su escapismo indolente le permite estar por encima del bien y del mal; pero también retrata a quien lo ha puesto ahí, un modelo de falsedad con patas que no podría conciliar el sueño teniéndolo a su lado. Pues imagino que hoy las pesadillas serán de órdago, aunque no mayores de las que nos atacan a los demás.

Tanto tiempo soñando con el poder para llegar y despreciarlo.

La segunda novedad le ha pasado por encima, lo ha envuelto y zarandeado de tal forma que ni siquiera se ha enterado. Él sigue a lo suyo jugando a la república como si fuera una palabra del Scrabble que le da muchos puntos, pero algún día habrá que decirle que nos está matando un virus y que él es vicepresidente del gobierno de una monarquía parlamentaria.

Como dijo Ortega, no es eso, no es eso.