Elola, nada hay por encima de la ley

13 de Mayo , 2020

El monfortino será fusilado en mayo de 1939, pese a su ejemplar comportamiento a favor de los sublevados

“FUNCIONARIOS COMA O señor Elola honran á administración de xustiza e son o terror de caciques, que se revolven coraxudos contra os que velan polos seus sagrados prestixos”, así se expresa el semanario monfortino “A Voz do País”, el 11 de agosto de 1912 para elogiar la figura del que en ese momentos es juez de Instrucción de Sarria, Francisco Javier Elola Díaz-Varela (Monforte de Lemos, 1877).

Elola exhibe entonces su inquebrantable sentido de la ley y de la rectitud de conducta que van a formar la columna vertebral de toda su trayectoria profesional y personal.

En ese momento ya está casado con Consuelo Fernández González y la pareja acaba de tener en Sarria a una de sus cuatro hijos, María Isabel Ramona de la Cruz.

Desde 1903 es licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, y dos años más tarde, ingresa en la carrera judicial tras aprobar la correspondiente oposición en 1905.

Su primer destino lo lleva a Luarca y de la población asturiana vuelve a Galicia, cerca de su casa, a Sarria, donde deja un grato recuerdo y a la que se vincula también por el nacimiento de algunos de sus hijos.

El historiador Federico Vázquez Osuna ha seguido los pasos del jurista monfortino y a él debemos algunos datos de su biografía. Con Primo de Rivera en el poder es nombrado vocal de la Junta Organizadora del Poder Judicial y en 1924 pasa a ser juez del Distrito de Chamberí, de Madrid, uno de los más jóvenes magistrados que están a tiro de piedra de la Audiencia capitalina.

Representa a España en los congresos penales de París, Bruselas y Budapest de 1929, y con la llegada de la II República, se fijan en él para ocuparse, nada menos, que de la Fiscalía General desde el 13 mayo de 1931. El 31 de julio dimite y se le nombra magistrado del Tribunal Supremo, al tiempo que logra su acta de diputado por Lugo en las filas del Partido Radical, de Lerroux.

La coincidencia de estos cargos _ fiscal y magistrado, con el de diputado _, sufre las limitaciones de la nueva normativa de incompatibilidad. En cuanto a su filiación política, pasa del lerrouxismo a ser republicano independiente.

Cuando España ya está en guerra en el 1936, se le nombra presidente de la Sala III de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, desde la que instruye el sumario por la causa de la insurrección del 18 de julio.

Su estricto respeto a las leyes se opone frontalmente a quienes vociferan desde posiciones republicanas que en aquel momento solo debe haber castigo y venganza contra los sublevados, al margen de los derechos que precisamente la República había venido a defender.

Elola pierde el choque y se le aparta de la instrucción, entre otros motivos, por admitir las pruebas propuestas por el general Fanjul para su defensa.

Curiosamente, tanto él como el general Joaquín Fanjul Goñi serán fusilados, cada uno por un bando, y sus ejecuciones servirán para simbolizar la destrucción de aquellos años.

En agosto de 1937 es nombrado presidente de la Junta de Inspección de Tribunales de Madrid, para investigar la adhesión republicana de los funcionarios de Justicia, con la irregularidad que cabe suponer en esos meses.

Va con el Gobierno a Valencia y luego, a Barcelona, donde tendrá un papel relevante en la persecución de quintacolumnistas infiltrados en la Justicia.

Creyéndose libre de delitos, no huye de Barcelona, donde es detenido, acusado de rebelión (?), condenado a muerte y ejecutado en el Campo de la Bota, el 12 de mayo de 1939.

Ortega a Domingo Carvallo: “Dedícate a la filosofía”

12 de Mayo , 2020

El lucense, discípulo de él, de Husserl y de Heidegger, deja una obra en torno a lo óntico

ORTEGA Y GASSET, Edmund Husserl, Heidegger o Zubiri son hitos en la biografía de Domingo Carvallo González (Lugo, 1897), bien como ídolos, profesores o amigos suyos, lo que nos puede dar una idea sobre los elevados terrenos que pisa este filósofo lucense, fallecido hace hoy cuarenta años en Madrid y prácticamente desaparecido de la memoria oficial de la ciudad.

Al morir, sus cenizas son aventadas en la Ciudad Universitaria.

Domingo nace 83 años antes en el número 13 de la Ruanova, donde su padre homónimo tiene despacho de Notaría y Esteban Carvallo de Cora, de abogado.

Tuvo que ser un buen alumno desde los primeros años, pues en 1908 figura como uno de los más brillantes de la Academia San Antonio de Padua, con dos matrículas y dos sobresalientes en estudios por libre.

A los diecisiete años cambia de Academia y se traslada a la de Infantería de Toledo, cumpliendo así con la otra tradición familiar, Derecho y milicia.

De Toledo sale como teniente y en 1920 es destinado en el Regimiento de Zamora, de Lugo, y más adelante, como inspector de Abastecimientos, también en Lugo. En esos años se forja el intelectual, y el militar comienza a ceder terreno frente al filósofo, que le augura Ortega: “Dedícate a la filosofía”, le dice en Madrid.

Por eso figura enrolado en las filas de la revista Ronsel de Correa Calderón (1924), que con Luis Pimentel y Jesús Bal y Gay, forma el trío de amigos íntimos. Y por eso marcha a Friburgo como becario de los Alba, como Zubiri, para estudiar con Husserl entre 1928 y 1930, de donde regresa a un destino como teniente de Carabineros en Navarra.

El 18 de julio de 1936 es detenido en el Pirineo navarro y pasa al fuerte de San Cristóbal, en el monte de Ezcaba, supuestamente por leer libros sospechosos en alemán. Lo libera la mediación del sacerdote Fermin Yzurdiaga.

Da clases en Oviedo y regresa a Alemania a cubrir su etapa tras Heidegger. Ya está casado con María Luisa Dafonte y en esos años las circunstancias de la vida le conducen a la adopción de su familiar José Antonio Varela Dafonte, que se convertirá en un genial diplomático, arqueólogo y aventurero, que figura en esta colección de Lucenses.

Su obra responde a la esencia de sus principales inspiradores, Ortega _ al que conoce en Madrid el año 1928 como profesor _, Hesserl y Heidegger.

Así, en 1966 publica “Y sobre la superación de la metafísica”, como edición de autor, y “La estructura óntica”, primera de la trilogía temática sobre el ente.

De “La estructura…” hay una primera edición en alemán de 1962, _ Die ontische Strucktur _, prologada por el premio Nobel de Física, el físico teórico Werner Karl Heisenberg, y otra de 1973, en castellano, de la editorial Afrodisio Aguado.

Domingo Carvallo colabora con Celestino Fernández de la Vega y Ramón Piñeiro en la traducción al gallego de “Da esencia da verdade”, de Heidegger, que incluye una carta del filósofo alemán. Fue editada en 1955 por Galaxia, en edición bilingüe.

El año 1977, también de la mano de Afrodisio Aguado, da a la luz su novela “D. Pepo”.

Domingo opina entonces que Galicia es más tierra de poetas que de pensadores, y recela de la novelística española, a pesar de que cuando habla, en España se publica más prosa que nunca. Quizá sea por eso. Obligado a citar un autor, solo es capaz de decir el nombre de Luis Rosales.

En 1948, su hijo Domingo Carvallo Dafonte, de 15 años, destaca por las notas conseguidas en su Reválida. De tal palo…

Hace 102 años

12 de Mayo , 2020

Sanitarios y mascarillas en 1918, la misma imagen

Cuando al gobierno español no le queda más remedio que reconocer la existencia de la pandemia _ en aquel momento solo era epidemia _, recurre a un eufemismo dulcificador y anuncia que se trata de un contagio “de marcada benignidad”.

Estamos en 1918 y el contagio aludido es de gripe, a la que más adelante se le añade el adjetivo de española. Se lo habíamos puesto a huevo. Ellos, enfrascados en matarse directamente desde esas interminables trincheras que tan bien refleja la película 1917, implantan la censura para no desmoralizar a sus tropas y dejan a España como único país donde no está prohibido hablar de la gripe, escrito a la moderna, o de la grippe, como antes se decía, precisamente para acercarse a su etimología francesa, que alude al hecho de acurrucarse.

Nuestra no intervención en la Gran Guerra nos cuesta cargar con la responsabilidad de la gripe para el resto de la historia, pues aún hoy es habitual encontrarse con la “gripe española” en cualquier texto moderno, aunque Francia, EE.UU. y China sean las que todavía se disputan el triste honor de haber sido el escenario de su origen.

Aquella marcada benignidad con la que Maura, el político español de turno, adorna su anuncio, pensando cual Mary Poppins infantilona, que con un poco de azúcar pasará, esconde una trágica realidad que se sabrá al final del proceso y que se resume en un número de víctimas superior a los 40 millones de personas.

La historia del anuncio se repite. Cuando se detecta el primer caso en España, ahí está Simón para subrayar que el riesgo de transmisión “es mínimo”, dulce expresión comparable a la de “marcada benignidad”.

La diferencia que está empezando a aflorar entre ambos casos es que si el gobierno de Maura no estaba advertido de lo que se le venía encima, el de Sánchez, sí.

Lecube, futbolista en dos tiempos, con intermedio nazi

11 de Mayo , 2020

El deportista de Ribadeo juega en la Real Sociedad, Celta y Atlético de Madrid entre otros equipos

ALGUNOS FUTBOLEROS LO comparan con Gento. Lo dicen por su velocidad para correr la banda como extremo derecho, pero también porque guarda cierto parecido físico con la Galerna del Cantábrico e incluso, porque su origen no es lejano.

En muchas de sus notas biográficas lo hacen nacer en Sestao, pero lo cierto es que Juan Emilio Gómez de Lecube (Ribadeo, 1906) viene al mundo en la esquina opuesta del Cantábrico, en concreto, tal día como mañana.

Seis años antes su padre, Luis Antonio Gómez, solicita en Ribadeo 18 pertenencias de minera de hierro a las que llama Lecube, sin duda como homenaje a su mujer, la madre de nuestro personaje. Lo más probable es que lo dos tenga orígenes vizcaínos, en concreto de Sestao y de ahí la confusión respecto a su hijo.

Hay un Luis Gómez de Lecube, de 19 años, que el año 1919 es detenido en La Habana, tras descerrajar cuatro tiros a su novia Catalina Lestegás, de 17 años, por no querer volver a su lado. No hemos podido confirmarlo, pero apostamos a que se trata de un hermano de nuestro personaje, seis años mayor que él.

Juan Lecube fue futbolista, pero al igual que Araceli González Carballo, la historia le estaba reservando un puesto en el mundo del espionaje, o casi. Salvadas las distancias, la suya no tiene el relumbrón de Garbo y su mujer. Más bien todo lo contrario, pero retomemos su peripecia, al menos desde que se hace futbolista en la Real Sociedad de San Sebastián y en la Gimnástica de Torrelavega, antes de arribar al Celta de Vigo, en la temporada 1927-28, donde coincide con Ramón Polo, Rogelio y Reigosa y juntos ganan el campeonato gallego.

En la Liga de 1928-29 se va al Atlético de Madrid, y allí compite los dos últimos años, porque aunque llega a fichar después por el Barcelona, no jugará. Sí lo hace en dos partidos amistosos con el Valencia el año 1932, dos compromisos que el equipo valenciano tiene contra el Castellón y el Atlético de Madrid.

Él, que es abierto partidario del nacionalsocialismo, hace la guerra con el bando nacional y después debemos dar un salto hasta 1942, cuando se sabe que agentes del MI5 lo arrestan en la isla de Trinidad, la colonia británica del Caribe, acusado de trabajar en España e Hispanoamérica para el ABWEHR (Amt Auslandsnachrichten und Abwehr), Servicio de Información Alemán en el Extranjero, y en consecuencia para la Alta Comandancia del Ejército alemán (OKW).

Al parecer había sido enviado desde Barcelona a Panamá para informar sobre los movimientos de tropas aliadas en aquel importante enclave al que nunca llega.

Deportado a Gran Bretaña, es interrogado en el Campo 020 de West Ham, donde niega hasta la saciedad los cargos que contra él se le dirigen, pese a que los británicos tienen docenas de mensajes decodificados suyos dirigidos a los alemanes y a que es torturado en celdas de castigo.

Eso no le libra de estar en West Ham hasta 1945. Durante esos tres años dirige numerosas peticiones de auxilio tanto hacia España, como a Gran Bretaña, pero con nulo resultado.

En septiembre, acabada la guerra, regresa a España e inicia una segunda etapa de su vida relacionada con el fútbol, pues obtiene el título de entrenador en 1950 y dirige al Lleida (1951-52)¸ al Sant Andreu (1952-53) y al Condal (1959-60), de Segunda División, y al Hospitalet, en Tercera, la temporada 1961-62.

Muere el 2 de mayo de 1966 en Barcelona, después de guardar silencio durante veinte años sobre sus coqueteos con el nazismo.

Mira quién habla

11 de Mayo , 2020

De aquí en adelante, todo patriotismo

Me pregunto, como en ocasiones anteriores, qué entenderá Sánchez cuando pone en su boca las palabras “patriotismo colectivo”, cuando apela a él para contrarrestar los efectos de corona.

Sería una gran sorpresa descubrir que en mi entorno alguien no haya dejado de actuar una sola vez con sentido patriótico. Quizás hay uno que puso dos petardos en una subestación eléctrica durante su juventud y no lo comenta porque se le cae la cara de vergüenza, pero salvada esa eventualidad, si hacemos algo, desde levantarnos a calentar una sopa; desde abrir un negocio a plantar nabos, se hace, consciente o inconscientemente, con ese patriotismo utilitario al que este hombre alude como si fuera raro y extraordinario. Lo será para él.

Es posible que haya algún mastuerzo como esos adolescentes yankees que juegan a contagiarse antes que los otros, porque el gilipollas nunca fue especie en peligro de extinción. ¿Se dirige a ellos el mensaje del presidente? Si es así debería haber sido más explícito, porque si en realidad apela a mi patriotismo, me parece lisa y llanamente un insulto.

Usted que gobierna apuntalado como casa vieja por los más contumaces enemigos de la casa común que se conoce, sí que debe aplicarse su propia arenga y desprenderse de semejante compañía en evitación de que medren y se hagan fuertes. Ésa sí sería una prueba de patriotismo colectivo e individual, aunque en ello le fuese la Moncla.

Porque, ¿para qué quiere la presidencia si va a salir de ella dejando un país mucho menos cohesionado, próspero, fuerte y rico, de cómo lo encontró? Mucho menos, seguro. Absolutamente, puede ser.

Sus contradicciones son tan burdas que le basta abrir la boca para sembrar nuevas hectáreas de desconfianza, así que aplíquese el cuento y haga algo.

María Rodríguez, de As Arieiras a los Andes

10 de Mayo , 2020

Una emigrante lucense supera una dificultad tras otra en compañía de sus tres hijos

GRACIAS A BERNARDINO Rojo, farmacéutico de Revenga de Campos (Palencia) el año 1914, conocemos la epopeya de una mujer de Lugo llamada María Rodríguez (Lugo, 1870), a quien la vida le reserva especiales padecimientos.

Manuel Vázquez está casado con María Rodríguez. Ambos son de Lugo y viven en la ciudad con sus dos hijos, aunque la mujer ya espera el tercero. El dinero no les da para vivir dignamente y Manuel decide buscar trabajo en Argentina.

El viaje de Manuel se produce en 1911, cuando María ha cumplido los 41 años. Ella queda en Lugo con Manuel, de 9 años; Antonio, de dos y el que ha de venir pocas semanas después, al que llaman Enrique. Durante los tres años siguientes, Manuel Vázquez trabaja de jornalero en la zona de Córdoba.

A los dos años y nueve meses de estancia allí, el matrimonio acuerda que todos se trasladen a Argentina. En febrero de 1914 Manuel reúne 150 pesos nacionales y se los gira a su mujer para que compre los pasajes. En la carta que acompaña el giro, Manuel le indica a María que los esperará en el puerto de Buenos Aires.

María llega al sitio indicado, pero no encuentra a Manuel y se traslada a Córdoba, donde sabe que está trabajando, a 706 kilómetros de la capital. A la primera decepción sigue ahora otra más terrible, pues llegada a Córdoba se traslada a cinco kilómetros de esa ciudad donde habla con un paisano de Lugo, íntimo amigo de Vázquez, quien le informa que dos meses antes éste ha fallecido de un ataque cerebral.

María se ve de repente viuda, en tierra extraña y sin amparo de ninguna especie. Resuelve regresar a Buenos Aires y trabajar allí. No tiene un centavo, pero vende todo y consigue 7 pesos. Con ese único capital, la mujer emprende el regreso a pie.

Veintiún días más tarde llega a Rosario. Se han desplazado a unos 20 kms al día, mal alimentados con los 7 pesos que alarga lo indecible. A excepción de cuatro o cinco noches, duermen a la intemperie. Dice Rojo en su artículo que “es de admirar el valor de esa mujer, y el valor que supo infundir a sus hijos”.

Manuel, de 14 años, comprende el infortunio de su madre y la sigue resignado. Los otros dos, inconscientes, llegan a Rosario con salud. Durante el trayecto María lleva a Enrique en brazos, mientras que Antonio, de 5, camina a la par que Manuel y llega con las plantas de los pies en carne viva.

Pero las desgracias no acaban aquí, pues Manuel es víctima de un accidente que le produce una herida en el brazo izquierdo. Él se lo sujeta con un pañuelo para evitar el dolor, pero por falta de higiene, la herida cobra graves proporciones y al ser examinado por la asistencia pública de Rosario los médicos dudan que pueda conservarlo.

En la nueva ciudad, donde no conocen a nadie, María se niega a pedir limosna. En el Consulado español solicita ayuda, pero sus planes tropiezan con la incomprensión del cónsul, que la despide sin miramientos. Acostumbrada como está a tener la suerte de espaldas, no desmaya y dirige ahora sus pasos hacia la policía de Rosario, donde se le da alimento y los pasajes para su traslado a Buenos Aires. También se realiza una colecta a su favor.

María Rodríguez parte con el propósito de depositar a sus hijos menores en un asilo y colocarse ella y su hijo mayor para atender a las necesidades. Se muestra agradecida a la policía rosarina, la única que hasta el momento ha sabido compadecerse de sus males y ayudarle desinteresadamente.

Se desconoce qué fue de María el resto de su vida.

Moreno Barcia, un estatuto gallego a toda velocidad

10 de Mayo , 2020

El ribadense muere hace 111 años después de una vida dedicada al republicanismo federal

SU NOTA NECROLÓGICA en El Progreso califica a Segundo Moreno Barcia (Ribadeo, 1841), de “prestigioso republicano”, y es que el hombre hace méritos en ese sentido.

Se acaba abril de 1909 y el diario de Lugo es un recién nacido de apenas ocho meses. Su militancia liberal le obliga a decir que políticamente está muy lejos del difunto, pero que aún así lo respeta y pondera para hacer justicia a sus “excepcionales condiciones”.

Era hijo de Segundo Moreno Torres, un riojano que morirá en Barcelona, y de la ribadense Francisca Barcia. Estudia Náutica y Comercio, hace cátedras e imparte aulas en los institutos de Lugo y A Coruña, donde será director de la Escuela de Náutica y Comercio. También preside la Asociación de Profesores y Peritos Mercantiles.

La Gloriosa, o revolución setembrina de 1868, que daría con el destierro de Isabel II, tuvo en Moreno Barcia un eficaz propagandista, pues extiende sus motivaciones en mítines que se celebran en toda la provincia lucense bajo las constantes de democracia y libertad.

Al triunfar, forma parte de la Junta revolucionaria de Ribadeo presidida por el abogado Andrés de la Cavallería, y después es nombrado secretario del Gobierno Civil de Lugo, todo ello antes de concluir cátedras e iniciar su actividad docente.

En el ámbito de la prensa, el año 1866 funda y dirige en Ribadeo el periódico La Cuenca del Eo, de corta vida, que dirigirá también Benigno Pico Bermiés. Y en 1868 escribe en El Ciudadano, semanario del Comité Republicano Federal de Ribadeo, también en compañía de De la Cavallería.

Asimismo forma parte de tribunales de oposición a cátedras y participa en el congreso internacional de Comercio en París.

Con la I República es elegido diputado en Ribadeo y dicen las crónicas que su voz y su paso por el Parlamento deja huella entre sus correligionarios, sus adversarios y la prensa, como cuando pregunta al ministro de la Gobernación sobre la detención de un ingeniero alemán en Zamora y el ministro le responde que le informe en el despacho, porque no tiene ni idea del hecho. Galicia y los problemas de la enseñanza fueron sus temas más constantes.

Aún así, en determinado momento acusa a Madrid de nutrirse de la sangre de las otras provincias y se lleva el mayor revolcón de su carrera política.

En el golpe del general Pavía, el 3 de enero de 1874, se le recuerda como uno de los diputados más enérgicos en la defensa de la legalidad y uno de los que votan en contra de Castelar, en consonancia con la moción de censura presentada por Pi y Margal, Figueras y Salmerón, que el general trata de enmendar.

Con la Restauración, Segundo Moreno lidera el Partido Republicano Federal en Galicia, reorganizándolo en Lugo. En mayo de 1883, a través de su Consejo Ejecutivo, redacta un proyecto de Constitución para el futuro estado galaico. Lo hace en colaboración con Santiago Casares Paz, terminándolo en 37 horas de trabajo a lo largo de cinco días para poder presentarlo el día 24 de ese mismo mes en la Asamblea Federal de Zaragoza.

También participa en la segunda asamblea federal gallega, celebrada en Lugo del 2 al 7 de julio de 1887, junto con Pérez Costales, Mosquera Lequerica, Tapia Segade, Faustino de Orantes, Castro López, Leiras Pulpeiro, Manuel Amor Meilán, Casares Paz y Aureliano José Pereira de la Riva.

Es amigo, confidente y consejero de Pi y Margall y Salmerón, que lo aprecian como hombre de cabeza bien amueblada. Fue miembro de la masonería con el nombre de hermano Manín de la Gran Logia Regional Galaica.

El primo Siricio

10 de Mayo , 2020

_ ¿A cuánto estaremos?
_ A unos dos metros.
_ Pues hace pelete.
_ Yo también traduzco a Faulkner.

Siempre hemos dicho que el primo Siricio no es de la familia. Aparte de rarito, de estar suscrito a la revista Mecánica Popular y de su mirada crepuscular, Siricio es hijo de un sobrino del hermano del abuelo y gracias a esa lejanía todos nos lavamos las manos mucho antes de lo exigido por corona y solo se le llama para los entierros, pero no para bodas, bautizos y cuchipandas varias.

Vamos, que es un familiar a tiempo parcial. Hasta ahora todo estaba bajo control, pero al leer los condicionantes de la fase 1 a la que entramos este lunes porque creemos que corona está dormida, nos hemos llamado con la misma pregunta en los labios: ¿El primo Siricio es de la familia?

La pregunta no tiene nada de baladí, porque si lo es, cuando estemos reunidos, un suponer, ocho familiares y dos amigos, y llegue Siricio, uno de los dos tendrá que irse, pues su derecho a participar en la reunión, sin exceder el límite permitido de diez personas, es mayor que el de los amigos por vínculos de sangre.

Ahora bien, como esa reunión sólo está permitida entre individuos que no pertenezcan a los grupos de riesgo _ más de 60 años, con enfermedades cardiovasculares y pulmonares crónicas, hipertensión arterial, diabetes, cáncer, inmunodepresión y embarazo _, y como ninguno sabemos con exactitud si Siricio está en los 58 o si frisa los 62, si tiene la tensión alta, si padece de los bronquios o si está embarazado, nos vemos obligados a pedirle el historial médico antes de decirle que se acerque por casa para tomar un té con pastas.

Item más. El primo Siricio vive a 20 metros de la segunda residencia de su cuñado, y éste puede ir al domicilio de Siricio, pero no al suyo. O sí. O hay que esperar a la fase 2. O depende de la última ocurrencia del Gobierno. O de si vives en el condado de Treviño. O de yo qué sé…

Siricio, te quiero, pero de ésta tampoco nos vemos.

Negro y rosa

9 de Mayo , 2020

Las palomas no existen sin los pájaros de mal agüero (Escher)

Nunca ha recibido el hombre tanta información, es cierto; pero la calidad de la misma sigue siendo dudosa, por no decir, mucho más difícil de calibrar.

Entre “Nos estamos precipitando en la desescalada” y “El confinamiento no vale para nada” tiene que haber un bulo. El caso es saber dónde está.

Tampoco son compatibles las valoraciones que se realizan sobre una excelente política de compras de tests y material sanitario y una actuación chapucera y corrupta en ese sentido. No caben las dos. Como no cabe decir que el número de fallecidos es de 26.070 o de 36.588, con una diferencia de más de diez mil, una quinta parte de las muertes de Madrid en un año.

Entre “El virus fue creado en un laboratorio” y “Alguien se comió una sopa de murciélago sobre escamas de pangolín” caben todas las paparruchas que nos dé por inventar: “Corona proviene del cruce de una almeja con salmonete”.

Con la llegada del verano tenemos otras dos tendencias: “A corona no le gusta el calor” y “El clima no influye para nada en el contagio del virus”, lo cual te deja mucho más tranquilo porque solo tienes que comportarte igual que en primavera.

De cara a un futuro de más largo recorrido nos ofrecen también dos versiones. La optimista: “La pandemia se acaba en septiembre y no habrá otra tan peligrosa en décadas”, y la pesimista: “Va a haber dos oleadas más, y seguidas”.

Un peldaño más arriba encontramos la catastrofista, que se enuncia poco más o menos así: “Esto no es más que un ensayo general de lo que va a venir, que ésa sí que va a ser gorda”. Pero frente a ella también surge con toda la pachorra la teoría continuista: “Esto no es más que una gripe fuerte y sin vacuna. El año pasado murieron en España 6.300 personas y se dieron 490.000 casos teniendo vacuna”.

Dirección asistida del voto

8 de Mayo , 2020

Una imagen para la historia

Por la mayoría de comentarios que se leen y por los propios análisis que hacen los políticos, da la sensación que el miércoles no se votaba nada relacionado con la salvación de la salud de los españoles, sino con la salvación del Gobierno.

En los argumentos respectivos no aparece por ningún lado si lo conveniente para luchar contra la expansión del virus es que el gobierno mantenga o no la alarma, sino otras cuestiones de varia especie.

Así nos encontramos que los partidos no nacionalistas a la derecha de Sánchez, Vox, PP y Cs, han votado respectivamente, No, abstención y Sí. Si hubiese un cuarto, votaría en blanco.

¿Cuáles son sus tres mensajes? Si nos atenemos al pie de la letra de lo que se puso en cuestión, Vox estaría diciendo: Me pronuncio totalmente en contra de que el Gobierno necesite prorrogar el estado de alarma para combatir el covid-19.

El PP transmitiría a propios y extraños una posición bastante infumable, pues se traduce como que estoy en contra de prorrogar el estado de alarma, pero por mí que no quede.

Y Cs, aquí estoy yo para respaldar al Gobierno en la prórroga y en lo que haga falta. Eso sí, ninguno de los tres se ha privado de cantarle las cuarenta a Sánchez, aunque minutos más tarde su voto fuese tridireccional, como si no les saliese de cuerpo coincidir.

Al desmenuzar el resto de votos encontramos un panorama similar, con motivaciones diferentes, objetivos políticos distintos y recompensas varias, con lo cual a los ciudadanos representados se nos debería quedar cara de pánfilos absorta y alargada. ¿Pero qué se votaba aquí? ¿Cañas o barro?

Y presidiéndolo todo, esa imagen de la pobre Carmen Calvo, con su mantita de Renfe por culpa, dicen, del aire acondicionado del Congreso que los otros disfrutaban tan ricamente.