F. Fernández Tablas,honor y gloria a la patata

18 de Mayo , 2020

En Ribadeo se celebra el centenario del tubérculo como en Europa por iniciativa suya

NOTICIAS PUBLICADAS EN diferentes medios se hacen eco de que en el 15 de mayo de 1886 se ha celebrado en Ribadeo el Centenario de la Patata, una iniciativa de Florentino Fernández Tablas, descendiente directo de O Pataqueiro.

Los actos han consistido en bailes, fuegos artificiales, una función religiosa y reparto de patatas a los pobres.

Esta fecha conmemora la presentación a Luis XVI de la primera flor de la patata conseguida por Antoine Parmentier el año 1786 en Francia. Las fiestas se promueven en Montdidier, el lugar de nacimiento de Parmentier, imitado por otros lugares de Europa, entre ellos, Ribadeo, como se ve.

En mayo de 1901, el cónsul de España en La Habana participa el fallecimiento abintestato de Florentino Fernández Tablas (Ribadeo, 1856), a los 45 años de edad. Era soltero y jornalero. Se consigna en una primera información que deja gran número de monedas antiguas de plata y de cobre, pertenecientes a diferentes países. Parece que también posee alguna finca en Ribadeo.

Días después se dice que de las pertenencias de Florentino se han robado entre 15 y 20.000 duros de plata, que no es ninguna calderilla.

En Montevideo (Uruguay) sucede otra historia en paralelo a ésta. En aquella capital era muy popular un trapero conocido como Cambalache. Cuando muere, su fama como chamarilero la recoge Manuel Fernández Tablas (Ribadeo, 1847), posiblemente hermano mayor del anterior y descendiente también de O Pataqueiro.

Durante el último cuarto del siglo XIX, Manuel comienza dedicándose a la carpintería, pero poco a poco su afición se dirige hacia los trastos viejos, por encontrarlos de mayor valor que los objetos sin estrenar.

Fabrica y colecciona cientos de cristos crucificados que cuelga por la vivienda. En una de las habitaciones acumula cajitas sin cuento. Cuando se le pregunta qué son, dice que carmín. Y si se indaga para qué conserva tantas, se averigua que las utiliza para marcar con rojo las heridas de los cristos.

“Había allí carmín para pintar todos los Cristos que pueda la cristiandad producir en un siglo”, calcula un periodista que le hace un reportaje en 1886.

Otra estancia la ocupan miles de cajas de cerillas que ni siquiera encienden, pero que estaban muy baratas y las compró. Aquello es un polvorín. ¿Por qué lo hace?, se pregunta un periodista uruguayo todavía no acostumbrado a los síndromes de Diógenes, y se responde:

“Para nada; para guardarla, para hacer más grande el montón de los objetos inútiles, para darse el placer de ver su casa atestada desde el piso hasta los tirantes, desde el patio hasta la azotea, revuelto todo y confundido en el más espantoso desorden que pueda nadie imaginarse”.

Vive en la calle de Tacuarembó, frente al paredón de la iglesia del Cordón, y la casa rebosa ya por la azotea, convertida en depósito de cien mil baratijas, hacinadas las unas sobre las otras, mezcladas, revueltas…

“La cama en que nuestro hombre duerme está encaramada allá, en el techo, merced a una combinación de cuerdas y poleas que la hacen subir y bajar. Al recogerse, de noche, hace descender la cama hasta una altura que le permita treparse sobre ella, y una vez metido entre las cobijas, tira de una cuerda, y se hace levantar con cama y todo hasta una vara de los tirantes, y en aquellas alturas duerme sosegadamente, libre de los ratones que tienen minado el piso, y que viven allí con toda holgura, confiados y tranquilos, comprendiendo que nadie puede darles caza en medio de aquel espantoso revoltijo”.

(Cont.)

Saber, querer, poder

18 de Mayo , 2020

Lo único que no imitan de Venezuela es el gusto por enfundarse la bandera

Fabrican pobres porque no saben fabricar ricos, que es lo inteligente y lo que a todos nos gustaría. Bueno, digo todos en un ejercicio de extralimitación mayestática de poderes interpretativos, porque a la vista está que hay una buena bolsa de españoles que los apoya y que aspiran a ser mañana más pobres que Carracuca.

El culto y atildado escritor Vicente Revest hizo campaña para que Carracuca, a quien decía haber conocido, fuese sustituido en el lenguaje popular por el nombre de la mujer que lo arruina, llamada la señora Debolamar, un apellido realmente ruinoso. Lo lamentable no es ser pobre, que eso casi siempre está fuera de la voluntad, sino sembrar la pobreza.

A lo que íbamos, estos empobrecedores naturales de los patrimonios no pueden proponer otro plan porque no saben y porque no quieren. ¿Qué futuro político les espera en un pueblo sano, próspero y feliz? El mismo que a las bacterias sobre superficies desinfectadas, ninguno.

Su sueño son miles de familias Carracucas indignadas a las colas de cualquier oficina de la paguita, agradecidas al gran macho alfa y a Carrillos Tortuosos por tener un régimen tan cojonudo que reparte miseria a manos llenas.

Que no les hablen de riqueza salvo para arrebatarla mediante impuestos de distinta formulación, y eso mientras exista porque a ese ritmo los impositores durarán menos que el invierno en el Sahara.

No crean riqueza porque no saben, porque no quieren y porque no pueden. Son incompatibles como el agua y el aceite. Es algo que está fuera de su alcance. La insultan y se burlan de quienes aspiran a conservarla. Cayetanos, les dicen.

Eso sí, se tiran a los chalets cosa mala. Los llaman dachas para disimular, pero la única diferencia es que los pagan con un dinero que ellos no han generado.

Y les extrañan las protestas.

Domínguez, de concejal de Cervo a obispo en América

17 de Mayo , 2020

Eduardo Andrés Domínguez Villar cuenta su azarosa vida desde Burela a Panamá

DURANTE LA MILI estuvo exento de asistir a misa debido a su fe protestante. Era el cabo más raro del Ejército, porque mandaba formar a la tropa, pero él no entraba en la iglesia. La vida de Eduardo Andrés Domínguez Villar (Burela, 1942), siempre fue distinta al resto.

“Yo soy un niño de Burela con zuecas que vive en cuatro de sus barrios; desde la Carretera general, hoy Arcadio Pardiñas, donde nazco, hasta Eijo Garay, donde mis padres hacen una casa, pasando por el puerto”.

Va a la escuela de don Camilo y luego, para preparar el ingreso al bachillerato, al colegio de los Hermanos de la Instrucción Cristiana, de Foz, donde está un año y cuatro más en el instituto de Lugo.

“Mi intención es entrar en el Ejército. Mando instancias a todos los sitios, incluso a la Legión. Entonces mi padre, como era amigo del comandante Rego, le pide que me conteste diciendo: “Lo sentimos mucho. Escribe el año que viene, porque éste no hay plazas”. Era mentira, claro”.

“Me dedico a estudiar por correspondencia y me matriculo en un curso de CCC, de San Sebastián. Cálculo mercantil y contabilidad. Me mandan unas revistas que proceden de Matosinhos (Portugal). Un día le consulto al capellán de los cursos CCC y me dice: “Mucho cuidado, porque eso que estás estudiando es protestante”.

“En Burela soy concejal durante la primera legislatura democrática, de 1979 a 1982, y luego, presidente de la asociación de vecinos O Vencello y uno de los impulsores de la independencia de Burela, aunque hoy no estoy plenamente convencido de la iniciativa”.

“Arturo Sánchez Galñán, IV obispo diocesano de la Reformada, me ordena diácono en la iglesia de Santiago de Salamanca, que es católica, y me mandan a abrir la parroquia de Jesús Salvador en A Coruña. Hago el oficio, pero no doy la comunión. Al año el obispo Carlos Madrid me ordena presbítero en la madrileña iglesia catedral del Redentor”.

“Después voy a Costa Rica. Tomo un taxi y me voy a Radio Nacional de Costa Rica. Me abren la puerta y resulta que allí esperaban varios alumnos de radio. Me recibe el director y me dice que les haría falta un programa nocturno. Me propone hacer algo parecido a Hablar por hablar. “Empiezas el 8 de enero del año 2000″.

“Entonces pensé en volver a Burela y alquilar el piso. A los quince días de estar en Burela, en el mes de noviembre, cruzando los semáforos, viene un BMW y me arrolla. El brazo roto, la rodilla rota también por tres sitios. Me operan, quedo cojo. La cosa va peor de lo que se espera y me paso dos años de rehabilitación para aprender a andar de nuevo”.

“A los dos años cobro la indemnización de la compañía de seguro y me marcho de vacaciones. Me largo a mi aire a Arequipa y a Cartagena de Indias. De allí a Santa Marta. En uno de esos viajes, en el 2007, en el mismo hotel de Cartagena de Indias, veo a un tipo que sale con una camisa roja y habla español. “Soy el obispo anglicano de San José de Costa Rica. Necesitamos a un capellán examinador”. Es decir, a alguien que les mire los diplomas, a ver si son verdad. Como la ordenación vale para todas las iglesias anglicanas, me nombran presbítero y capellán examinador para la nueva diócesis. Y así estoy, desde el 2007, hasta el 2012.

Estando en Burela, el obispo me llama y me dice que ya está aprobada la nueva Diócesis, Latina de la Iglesia Anglicana. “Vamos a nombrar un obispo y habíamos pensado en ti”. Hacen el sínodo en Panamá al que no puedo ir por una enfermedad. Me llaman y me dicen que desde ese momento soy el nuevo obispo electo”.

Medio século dunha conversa con Carballo Calero

17 de Mayo , 2020

En 1970 o ferrolán ocupaba de facto a cátedra de Galego en Santiago sen nomeamento

FOI UNHA DAS miñas primeiras entrevistas e xa hai diso medio século. Ten lugar no seu despacho da Universidade de Santiago en abril de 1970, cando aínda no fora nomeado catedrático de Galego, aínda que si o era de facto.

A entrevista con Ricardo Carballo Calero (Ferrol, 1910) se le hoxe, 50 anos despois, como un petroglifo.

_ O fenómeno máis interesante da actualidade literaria galega é o predominio da prosa sobre a poesía. Tradicionalmente, a poesía era o xénero máis característico polo seu volume e calidade.

_ Moitos escritores galegos utilizan o castelán, que lle parece?

_ Semella natural que o escritor galego cultive a súa lingua nativa; pero, polo demais, hai que ter un criterio liberal e recoñecer a todo o mundo o dereito a escribir en calquera lingua que domine, sexa esta o castelán, o francés, o ruso ou o chinés.

_ Coñece a nova xeneración de poetas lucenses: Rábade, Cabana…?

_ Interésame todo o que se refira a Lugo. Formei parte de xurados que outorgaron premios a algún deses mozos.

_ A tendencia por revalorizar o galego que leva a cabo principalmente a mocidade, cre que é sincera, ou existe tamén unha certa porcentaxe de esnobismo?

_ A sinceridade é un problema de conciencia. Habería que coñecer a intimidade de cada un para decidir caso por caso. Pero en xeral non hai motivo para alimentar a prevención.

_ A que motivo pensa que hai que agradecer este movemento a prol do galego?

_ A dúas causas, ao meu xuízo. En primeiro lugar, hoxe o galego estúdase como outra lingua, e este estudo científico favorece novos horizontes culturais ao alumnado. Por outra parte, o galego foi conservado polas clases populares do país, e xa sabe que hoxe priva unha tendencia xeral á exaltación do popular.

_ Cal é a situación actual do ensino do galego?

_ A nivel universitario, estudan galego uns 150 alumnos. Sendo opcional esta materia para a maior parte, ese número é moi elevado xa que polo momento non existe máis cátedra que aquela da que estou encargado, e non se ensina o galego nin nas escolas de Maxisterio nin nos institutos. Fóra de Santiago, en todas as facultades de Linguas Románicas apréndese, dun xeito ou outro, o galego-portugués. En universidades, como Barcelona, hai materias especiais. E, por suposto, os estudos de galego por filólogos extranxeiros, en moi distintos países, son cousa corrente.

_ Que opina da Nova Canción Galega?

_ Está en crise de crecemento na procura da súa orientación definitiva.

_ Todas as cancións deben reflectir temas sociais ou comprometidos?

_ Non parece natural proscribir ningún tipo de contido como tema literario. A poesía chamada social é característica do noso tempo, pero toda poesía é social se é humana.

_ Para rematar, que posibilidades de adaptación aos novos tempos ve ao galego?

_ Calquera lingua pode servir para expresar toda clase de vivencias. Só persoas moi confundidas cren hoxe que o galego non é apto para calquera forma de expresión. Nas relacións sociais, só un sector moi limitado da clase media deixa de usalo no pasado século. En Lugo, a aristocracia local, vencellada coa terra, nunca o abandona totalmente como lingua familiar. Ninguén dubida que é unha lingua de cultura. As variedades dialectais do galego non afectan a súa unidade substancial. A riqueza do léxico galego é extraordinaria, e iso plantexa problemas de elección ao galego literario. A solución deses problemas é o labor ditoso á que os escritores están entregados hoxe. Elixir entre o abondoso non é unha desgraza, senón unha sorte.

Alto standing

17 de Mayo , 2020

Pasta permanente y pretenciosa

El señorito de Consumo, comunista él, se ha revelado esta semana como un exquisito degustador de las excelencias turísticas y un enemigo declarado del turismo español, que no le gusta nada, porque es un “sector de bajo valor añadido, estacional y precario”.

Si buscamos los antónimos de los tres defectos que el señor Garzón achaca al sector español, encontramos que el ministro desea un turismo de alto valor añadido, permanente y suntuario, poco más o menos. Un modelo contra el que nada tenemos, excepto que reduciría el disfrute de nuestras estructuras turísticas a los millones de asalariados extranjeros y españoles que las disfrutan.

También sería necesario dotarlas de una suntuosidad de la que hoy carecen y eliminar un buen porcentaje, porque restan lujo y trabajan a unos precios, en lenguaje del ministro, con escaso valor añadido. Casi ná.

Ya lo he contado en otras ocasiones, pero viene al pelo. La Cuba de Castro y la Asociación de Escritores de Turismo nos llevó a un grupo de periodistas a la isla para que al final de una semana espléndida les respondiésemos a una pregunta. ¿Qué podemos hacer para atraer a Varadero un turismo del alto standing que nos proporcione un mayor valor añadido?

La respuesta exacta no se la podíamos dar, porque era grave: Cambiar de régimen, abandonar el comunismo, dotarse de lugares de lujo donde los ricachones pudiesen dejar sus dólares y construir un puerto deportivo capaz de albergar miles de yates.

Dijimos lo del puerto, lo de las tiendas y restaurantes y les bastó para comprender las dificultades.

Ahora es otro comunista el que viene a revolucionar la principal fuente de ingresos de España con la misma receta que le llevamos a Cuba, siendo España y la isla lo que son.

Es evidente que a los comunistas les gusta cualquier cosa menos el comunismo.

El dogma mutante

16 de Mayo , 2020

Pobrecillo, toda la noche con el rotulador para un ridículo histórico

No es cierto que hayan detenido a una señora porque antes de comprar una cacerola le haya preguntado al dependiente:

_ ¿Puedo probar qué tal suena?

No, no es cierto, pero no se extrañen de que cualquier día se declare a Sánchez dogma de fe y a Iglesias, verdad revelada, porque acaban de descubrir la infabilidad mutante.

Son la Santísima Trinidad. Pedro, Pablo y el Espíritu Santo de Sabino Arana, alias el Disgregador, aunque más les pegaría ser los cuatro jinetes del Apocalipsis si les sumamos Teruel Existe.

Los dogmas, ya saben, son verdades incuestionables y en política resultan de una utilidad extraordinaria, especialmente si vas saltando de uno a otro, cual perro de pis en pis, según los necesites.

El 8 de marzo el dogma era que el bichito no tenía ninguna posibilidad de contagio, que no existía la distancia de seguridad y que lo suyo era tirarse a las calles para inundarlas de sandungueras saltarinas que supiesen rimar fascista con feminista. Les quedó una foto molona para la historia de la gilipollez humana.

Pero el bichito creció y pasamos al dogma del encierro a cal y canto, acopio de papel higiénico y consumo masivo de televisiones recién engrasadas para la propagación de la santa doctrina: Quédate en casa.

Se llegó a decir entonces que cuidado con los balcones, porque te podía caer en las narices el corona del vecino de arriba, como cuando los de general echaban cáscaras de cacahuetes a los del patio de butacas.

Vino después la cacerolada al Rey, ésa que el ínclito Iglesias enmarca dentro de la libertad de expresión, que es otro dogma de quita y pon. Ahora la hay, ahora no la hay.

Y en cuanto a la distancia de seguridad, ya ven, pasamos de atrancar la calle todas juntas, a mandar policías para sofocar caceroladas. Va a ser complicado de explicar a los nietos.

Lo que lastra Lastra

15 de Mayo , 2020

No se saldrá subiendo impuestos, Lacalle dixit

Salvo los economistas que cobran directamente de las arcas públicas, y no todos, el resto está de acuerdo en que un aumento del gasto basado en la subida de impuestos da como resultado la película de Juan Antonio Bayona, lo imposible.

Pese a ello, hoy no existe en España otra hoja de ruta que no sea impuesto a la riqueza y cascada de gasto al sector necesitado pero improductivo. Como decían los romanos, ruina montium, aunque ellos la utilizan para extraer oro de la tierra, y nosotros vamos camino de sepultarlo.

Como saben hasta los niños de pecho, el gasto público español está lastrado por una cantidad de cargos que no tiene parangón en ninguno de los países con los que debamos compararnos. De vez en cuando nos lo refrescan por si a algún gobierno se le ocurre echar un ojo y tomar cartas en el asunto.

La nomenklatura se defiende diciendo que buena parte de esa cifra son concejales y alcaldes de entidades pequeñas sin sueldo. Pero no es verdad. Cuando los descuentas, la cifra de cargos y asesores sigue siendo desorbitada y con la llegada de Sánchez, Iglesias y demás familia, mucho más, porque hubo que contentar a un número mayor de chupópteros de distintas ganaderías tras la negociación de Lastra. Curioso.

Si estuviese reflejado en una eficiencia administrativa que te cagas lorito, pues bueno, aún podría tener un pase, pero la gente sabe que hay oficinas sobrecargadas de trabajo y otras donde pasan meses sin que se mueva un papel con sueldos de rajás.

Esa es otra. Háblales de una rebaja de haberes, pequeñita, simbólica, solidaria, como la de cualquier hijo de vecino y se les abren las fauces en una risotada que ni Mota cuando hizo aquel sketch en el que un diputado se tronchaba al leer una iniciativa de rebaja.

Cuando el cine quiere pintar a un tirano, en la primera escena lo vemos subiendo impuestos.

Lucía Pérez, que le quiten Eurovisión

14 de Mayo , 2020

El 14 de mayo de 2011 actúa en la LVI edición del festival en Düsseldorf

EN TORNO AL cambio de siglo, dos adolescentes con ganas de triunfar en el mundo de la canción se cruzan viernes sí y viernes también en los pasillos de Telelugo. Acuden para cantar en un musical llamado Supernova, que les iba como anillo al dedo. Al mismo tiempo trataban de colar alguna actuación allí donde pudiesen.

Sabían que la experiencia de aquellas tablas era fundamental para su carrera y al verlas todos estábamos convencidos de que llegarían lejos porque les sobraban fundamentos, ganas y fuerza de voluntad. Se llamaban, y siguen haciéndolo, Alba Messa y Lucía Pérez Vizcaíno (O Incio, 1985). Si una tenía catorce años, la otra acababa de cumplir los quince.

Sus carreras discurren por distintos caminos, pero ahora, veinte años después, ya sabemos que la intuición era correcta porque ambas siguen con sus ilusiones intactas.

Lucía nace en Goó y acude a la escuela de O Incio. Su afición musical la lleva a estudiar música en Sarria y desde los 13 años participa en en todos los festivales de canción infantil que se convocan, así como en Canteira de Cantareiros, de TvG, que gana.

En ese momento ya estudia Magisterio musical en la Universidad de Oviedo y posteriormente se matricula en Pedagogía.

Graba un primer disco con Félix Cebreiro y contacta con Chema Purón, que ya había compuesto para Paloma San Basilio. Su grabación Amores y amores merece el Disco de Oro Gallego.

Más adelante es elegida para representar a España en el Festival de Viña del Mar, de Chile, con la canción de Purón Qué haría contigo y queda en segundo lugar. Volverá tres años después, coincidiendo con su elección para interpretar el Himno de Galicia en la toma de posesión de Núñez Feijóo, en la Plaza del Obradoiro.

Tal día como hoy, 14 de mayo de 2011, participa en el festival de Eurovisión representando a España con la canción “Que me quiten lo bailao!”, de Rafael Artesero, que acaba con 50 puntos en un discreto puesto 23, como viene siendo habitual estos últimos años.

Claro que para llegar ahí, la canción deja atrás a otras mil composiciones que aspiran a ser interpretadas en Düsseldorf y a docenas de artistas que sueñan con lo mismo.

Aún así, Lucía nunca estuvo satisfecha de la canción que defiende: “Lo que sentí mucho fue ir a Eurovisión, que es una vez en la vida, con una canción que no era de mi estilo. Me tocó, no podía decir nada, era mi única opción y la acepté. Pero era un tema con el que yo no habría concursado. En mi primer disco después de Eurovisión, hay canciones aquí mucho más apropiadas, como Después de ti, con las que me hubiera sentido más a gusto. Ojalá me quite la espina y pueda volver”.

Al regresar y al margen de los resultados, Lucía reflexiona sobre la gran suerte de vivir una experiencia tan importante en el mundo de la canción ligera, no exenta de una crítica hacia nuestra manera de encarar el festival: “La pena que tengo es que en otros países se lo toman en serio pero aquí, en los 90, hubo un bache o bajón que, por fortuna, se está recuperando, ya que es el espectáculo más grande del mundo y sirve de trampolín para muchos artistas”.

El bajón al que se refiere Lucía llega a ser de tal magnitud que nos atrevemos a mandar una presentación exclusivamente destinada a burlarse del evento, como fue el llamado Rodolfo Chikilicuatre. Y no es que a Eurovisión haya que levantarle estatuas en cada ciudad por sus aportaciones musicales, pero que te saquen la lengua en sede oficial, ya no lo hace ningún niño escolarizado y lo estamos pagando año tras año.

Sonrisas y lágrimas

14 de Mayo , 2020

La teoría

Me intriga el contenido del nuevo libro de Leopoldo Abadía, cuya salida se anuncia. Lo ha titulado “Sonriendo bajo la crisis” y él mismo se fotografía en su portada a lo Gene Kelly con el paraguas de bailar entre los charcos de Nueva York.

No me diga más, pensará el lector, todo se debe a una hábil estrategia publicitaria para vender optimismo cuando está cayendo la del pulpo, es decir una crisis con ocho tentáculos a cada cual más estremecedor. Sí, eso es.

De Leopoldo Abadía ya habíamos recibido otras dosis de recetas para poner buena cara al mal tiempo, pero aunque el hombre ha nacido en 1933, lo de ahora es como levantarse de una guerra sin tener que limpiar escombros.

La teoría que expone el autor nos la sabemos todos: haz que tu normalidad irradie normalidad a los demás, esfuérzate, sé el empresario de tu propia vida, no te quejes, que otros habrá peor que tú, y arrea, etc.

Lo malo del asunto es que quienes nos han tocado para interpretar la partitura no son Churchill, ni creen en el esfuerzo, ni le dan aprecio a los valores individuales a los que se refiere constantemente Abadía.

Surgen del plagio, del odio interclasista y de la envidia. Manejan palabras como expropiación, okupación, impuestos revolucionarios y tasas. Les encanta la riqueza ya creada, pero son incapaces de generarla salvo por vía de la apropiación. Empobrecen lo que tocan. Provocan las divisiones. Odian la tradición y son refractarios a la libertad, la ilusión y las iniciativas privadas.

Supongo que el primer consejo de Abadía en su libro será cambiar de mentalidad y dotarnos de un gobierno que favorezca lo que el autor dice en las páginas siguientes, porque de lo contrario ya puede escribir varias enciclopedias, que nos va a resultar lo mismo que si dedica ese tiempo a la prolongada contemplación del lento discurrir de las nubes por delante del empíreo.

Eso sí que alarma

13 de Mayo , 2020

Vamos a socializar (El Español)

Algunas fotos del pasado domingo en la Castellana son impresionantes. Si no es porque abundan las mascarillas y varias bicicletas salpican la imagen de tramo en tramo, diríase que fueron tomadas en la manifestación de Irene el 8M, ésa a la que si no ibas te costaba la vida, y si ibas, la salud.

Mis conocimientos epidemiológicos caben en una tarjeta de visita y sobra espacio en ella para copiar La chanson de Roland, pero algo me dice desde el interior de la nuez cerebral, entre el tálamo y el cerebelo, que no nos podemos pasar dos meses encerrados a cal y canto para luego saltar a esas demostraciones de congestión ciudadana.

O ha sido exagerado el confinamiento, o es desmadrado el paseo dominguero, Castellana arriba y abajo. Los que sí son epidemiólogos _ o algunos de ellos _, dicen que el estado de la pandemia, esto es, la presencia de corona en la sociedad, es prácticamente igual cuando nos encerramos que ahora.

Las consecuencias, no, porque nos hemos protegido y porque un ejército de sanitarios se han descornado para curar al mayor número de personas, a costa de muchas vidas.

En uno de esos vídeos que recibes al cabo del día se ve cómo un sanitario _ médico o enfermero _, se coloca todos los medios de protección que el protocolo le exige: mascarillas, visera, trajes, mandilones, guantes… antes de entrar en la habitación de un paciente infectado de corona. Cuando finaliza el minucioso equipamiento, se dirige a cámara, nos explica lo que acaba de hacer y con todo el sarcasmo del que es capaz, da muchas gracias a todos los deportistas que se lanzan gozosos a la práctica de ejercicios grupales sin la menor prevención, o a ocupar la Castellana formando felices hordas de exclaustrados rabiosos.

Eso sí, el estado de alarma que ni se toque.