O primeiro Ramón Piñeiro en Armea

24 de Mayo , 2020

O intelectual e político deixa escritas moitas páxinas sobre as súas vivencias infantís

A CAPACIDADE DE evocación de Ramón Piñeiro López (Láncara, 1915), permítenos que sexa el mesmo quen nos achegue á súa nenez, a parte menos tratada nos estudos sobre a súa figura, da que o vindeiro día 31 deste mes se cumprirán os 105 anos do nacemento.

O seu espazo xeográfico é Armea de Abaixo, lugar da parroquia de Santa María de Lama, no concello lancarés.

_ A primeira raiola que alumou a miña memoria quedou fixada na seguinte escena: nun recanto da cocina, miña nai fixo un recinto pechado de forma triangular con dous asentos longos apoiados por un extremo na parede e por outro unidos en ángulo, e dentro dese recinto meteume a min. O que lembro con viveza é o feito de estar dentro do recinto triangular e de percorrer moitas veces o longo dos dous bancos apoiando as mans neles; e teño a lembranza de que ese percorrido, que fixen moitas veces, faríao bastante á présa.

Seus pais son Vicenta López Fernández e Salvador Piñeiro García, que é o que está máis presente nas súas lembranzas.

_ Meu pai, Salvador, cando aínda estaba solteiro, emigrou a Madrid e puxo un comercio de ultramarinos cun amigo, no que vendían xamóns de Sarria e outros produtos de Galicia. O amigo levou con el a unha irmá para que lle axudase e o acompañase na súa estancia madrileña, e aquela rapaza, ao cabo dalgún tempo, acabou casando co socio de seu irmán, é dicir, que sería miña nai.

Armea estaba illada.

_ A nosa casa estaba relativamente illada do lugar, inda que non lonxe, e situada á beira dun camino _ o camiño real _, bastante transitado de xente e facenda. Con todo, para un neno o illamento resultaba maior porque non tiña ocasión de convivir con outros nenos, a non ser os da casa. Eso fai que nos primeiros anos os meus xogos foran solitarios.

E nos xogos agroma unha intensa vida interior.

_ A miña natural timidez, co conseguinte retraemento da xente non familiar, facía que me sentirá cómodo no meu illamento. Pasaba horas xogando eu só, ora facendo casiñas de pedras, ora amasando terra con auga e logo dándolle formas caprichosas. Pero ademais de xogos que realizaba coas mans, en realidade xogaba bastante coa imaxinación. Tiña facilidade, propensión mesmamente, para me ensimesmar e fantasear xogos. Tamén para vivir animadas conversas interiores.

O tren era a comunicación.

_ Unha cousa que asombraba moito a miña mente infantil era a idea do tren. Cando meu pai ía a Lugo, de regreso falaba do tren. Nunha ocasión explicoume que o tren era como un coche grande que corría moito e que corría el de seu, sen ser arrastrado por cabalos. Eu non tiña visto máis vehículos que o carro, movido polas vacas ou polos bois, e o carromato ou carricoche tirado por cabalos, que vía nas festas ou pasar para as feiras. E para viaxar non coñecía máis medios que ir a pé, andando, ou ir a cabalo. No horizonte da miña experiencia, a idea de viaxe viña ser ir ás festas, ir ás feiras, ir á vila, ir aos enterros, ir visitar parentes a outras parroquias. Ir a Lugo era xa unha viaxe distinta, unha viaxe importante, unha viaxe que se facía en tren.

Lugo era o estranxeiro.

_ Moi pouca xente ía a Lugo, inda que había xente que tiña ido a pé _ en realidade son trinta quilómetros de distancia_, e outra que ía a cabalo á feira do San Froilán. Pero era unha viaxe que se facía en tren, e meu pai facíaa algunha vez. Para min a importancia sorprendente desa viaxe estaba mesmamente en que se ía en tren.

Memorial de agravios

24 de Mayo , 2020

El manifiesto para la Resistencia Nacional apoya las caceroladas y pide la dimisión del Gobierno. No creo que ninguno de los dos propósitos sorprendan a sus destinatarios, a no ser que el ejercicio del poder en breves meses les haya borrado del cerebro las mínimas dosis de autocrítica que proporciona el actual sistema educativo, que en verdad no ha de ser mucha.

Es de suponer también que sus firmantes son conscientes de que están realizando un brindis al sol, ¿o no? Algo hay que hacer, desde luego.

Repasamos el memorial de agravios que se amontonan en ese escrito, aunque sea un ejercicio insalubre hasta para los asintomáticos.

Se califica al Gobierno de mentiroso, incompetente, sectario y corrupto; se le achaca una desastrosa gestión sanitaria, el recorte de libertades fundamentales y habernos situado entre los máximos mundiales de fallecidos y de personal sanitario infectado.

Añádase imprevisión criminal, primacía de intereses ideológicos, e improvisación de medidas económicas que nos abocan a la ruina nacional, al empobrecimiento de todos y al hambre en los más desfavorecidos.

Adulteración de cifras de fallecidos, ineptitud en la adquisición de medios, recorte de los derechos cívicos, estado de excepción sin base legal, tramitación encubierta de leyes para reforzar el dominio de los grupos de extrema izquierda; manipulación informativa, censura y criminalización de los opositores.

¿Asusta? Sí, solo con escuchar la mitad de los agravios es suficiente para no pegar ojo de aquí en adelante, como muy bien dijo el presidente en una de las mentiras más elaboradas de su amplio repertorio. La mentirijilla de la pesadilla.

Algo nos dice que el episodio de Bildu no está contemplado en el manifiesto. Es decir, que crece.

En serio, señores

23 de Mayo , 2020

Como sea la que guía…

Falta por saber el tiempo que se prolongan en el poder, pero ya han perdido el juicio de la historia, ese último dictamen al que se encomendaba Fidel Castro en vida para decirles a sus sufrientes que ellos podrían condenarle, pero que abandonasen toda esperanza, porque además de padecerlo en perpetuidad, la historia iba a estar de su lado.

En nuestro caso es materialmente imposible que traiga prosperidad quien no la tiene en su hoja de ruta, tan inestable que todos sus esfuerzos se canalizan en ejercicios de equilibrio, remachados con falsedades y endomingados por encuestas de elaboración casera que no se la cree ni quien las realiza.

Todo eso era suficiente para desconfiar desde el primer día y así lo hicimos, pero vino corona y las previsiones empeoraron y se desmadraron.

A nadie se le oculta que la pandemia es un bicho muy malo de gestionar y por ahí adelante tenemos casos sangrantes de grandes administraciones que acumulan tantas meteduras de pata hasta el corvejón, como Nadal ensaladeras del Roland Garros.

Pero también existen gobiernos que han hecho en cada momento lo correcto, sin aspavientos y con eficacia. Todos pudimos percibir dónde es correcto situar al español.

Pero día tras día, recibimos aromas que exhala el duopolio, a cada cual menos esperanzador, más crispado, arbitrario, abusivo y matón.

Ante un panorama así es lícito preguntarse para qué se quiere el poder salvo para mantenerse en él como simple ejercicio circense. Y si por casualidad la respuesta fuese que es para el advenimiento de la revolución bolivariana, habría que decirles con mucha educación, pero con toda la energía, que muchas gracias, pero que no ha sido facultados para eso, por lo cual estarían cometiendo un delito; y que en cualquier caso, a los españoles nos gusta arruinarnos uno por uno, no todos de golpe.

Absurdo y contraproducente

22 de Mayo , 2020

San Vicente Ferrer, patrón de los economistas

Pedro Sánchez Pérez-Castejón ha logrado superarse en el trilero arte del engaño, porque ahora, con el follón armado por la reforma laboral, Calviño, Bildu, los empresarios, los sindicatos, Iglesias y su ministra de Trabajo, todos metidos en el camarote de los HH Marx, ni siquiera está claro por qué lo ha provocado.

Por qué lo pacta con Bildu a espaldas de Calviño, por qué oculta el pacto hasta después de la votación de la prórroga, si no necesitaba a los neoetarras. Por qué no se nos caen los ojos de las órbitas.

Lo último es porque estamos muy acostumbrados. Lo anterior, porque el presidente ya solo sabe moverse en Carrillos Tortuosos. Es su seña de identidad para que creamos que se maneja bien en la alta política, cuando todo el mundo solo ve pocilgas.

Pero lo de ahora supera todo lo visto. Que tu vicepresidenta económica te diga a la cara que te comportas de manera absurda y contraproducente tiene que desembocar en una separación.

Yo le acabo de encender una vela a san Vicente Ferrer, patrono de los economistas, para que proteja a la nieta del gobernador civil de Lugo y la preserve en el Gobierno como bien preciado, como diamante en muladar, porque es de temer que en el envite, el otro vicepresidente ha encendido otra al diablo para perderla de vista.

Más preguntas. ¿A dónde va Sánchez con todo esto? ¿Cómo puede pretender que Europa lo vea como un gobernante fiable con el que jugarse los miles de millones que pueden estar en el alero?

Júrenme que no estamos viviendo una maldita serie de televisión, con gusanos mutantes por el aire y gusanos reptantes por el suelo. Júrenme que todo esto no es fruto de una mente aderezada con dietilamida lisérgica, bledo castellano y arroz de Calasparra.

¿Cuánto se jodió España, Zavalita?

Tres virus

21 de Mayo , 2020

Pandemia sanitaria, económica y política

El turno de oradores en el Congreso es una pasarela de virus, y no solo por las mascarillas. Cada portavoz trae el suyo y salvo el auténticamente sanitario, pocos coinciden. En consecuencia, si sumamos todos los que ayer se han expuesto, España corre múltiples problemas de contagio. Veamos los principales.

El debate en sí, el de la prórroga y el parlamentario, lo ha ganado el Gobierno, no solo por el resultado favorable a su tesis, sino porque ante la ignorancia sobre la pandemia, la prórroga supone un gesto de prudencia y nadie le va a reprochar el día de mañana que haya actuado con un exceso de tiento. Ojalá lo hubiese hecho igual en marzo.

Pero se ha hablado de otros virus. Quevedo, por ejemplo, incorporó a su turno el de la situación socio-económica al señalar que el 37 por ciento de los canarios vive de distintas prestaciones.

El porcentaje es alarmante, pero no hace falta ser un experto para saber que aumentará en todas las comunidades, sin que del Gobierno conozcamos políticas de contención más allá que los parches de ayuda. Quizás no las haya y ya estemos convencidos de que habrá rescate. Habrá de ser, eso sí, desde la senda de la austeridad, como ayer recordó Bruselas.

También desde Canarias la diputada Oramas hizo hincapié en un tercer virus tan demoledor y peligroso como los anteriores, el de las dos Españas que se destrozan incapaces de entenderse. Ojo a la escalada.

Ha sido una victoria muy ajustada gracias a Cs. Para conseguirla le ha costado tener que escuchar de labios de Rufián que peligra el espíritu de la investidura, así como renunciar a quince días de prórroga a los que aspiraba desde un principio.

Creo que es preferible, pues de lo contrario podría convertirse en su gran excusa de cara al futuro. Si al primer virus se le va ganando, quedan otros dos.

Taboada Leal, el padre de los confinamientos

21 de Mayo , 2020

El hidrólogo de Viveiro defendió la necesidad de la cuarentena en la epidemia del cólera-morbo y otras medidas higiénicas pioneras

DURANTE MUCHOS AÑOS, a su Descripción Topográfico-Histórica de la Ciudad de Vigo y su Comarca (1840) se la llamó el Evangelio de los vigueses y por ella se guiaron urbanistas, cronistas y munícipes que le siguieron para conocer la historia de la ciudad.

Nicolás Taboada Leal, (Viveiro, 1798), quería ser médico, pero su padre, Vicente Taboada La Torre, que también lo era, se opuso de forma radical sin que sepamos las razones, de modo que Nicolás tuvo que realizar una maniobra de distracción para alcanzar su objetivo.

Se pone a estudiar para maestro y cuando gana dinero, se paga la carrera de galeno que remata con el título de médico-cirujano el 25 de octubre de 1826 en la Universidad de Santiago, tampoco demasiado tarde.

¿Le apoyaba su madre, María Leal Fernández? Posiblemente. Y quizá también su padre, que solo pretendía poner a prueba la vocación de su hijo.

La historia dirá que la operación fue un éxito, pues Taboada Leal es reconocido hoy por adelantarse al estudio del cólera morbo, y por defender contra viento y marea medidas esenciales de profilaxis que ayudaron a contener la devastadora epidemia de 1848 que causa 300.000 víctimas en España.

Taboada, que también será cronista de Vigo, escribe un Informe para la Junta de Sanidad de Vigo, en el que se defiende la idea de que el cólera es contagioso de persona a persona, en contra de quienes se tienen por anticontagionistas, así autollamados, que temen la certeza de dicha posibilidad, pues supondría cerrar los puertos y aislar las poblaciones como ahora ocurre, medidas devastadoras en contra del comercio y las industrias.

Su primer destino como médico había sido el año 1923 en la parroquia de Santo Estevo de Oca, en A Estrada (Pontevedra), donde ya desarrolla una destacada labor en pro de la vacuna de la viruela. Después es asistente voluntario en el Hospital de la Caridad de Vigo, donde mantendrá una presencia durante 65 años.

Es el primer médico que ve en España un caso de cólera, el de Fernando Conde, vecino del Areal. Como consultor de la Junta de Sanidad, subdelegado de Medicina y segundo ayudante honorario del Cuerpo de Sanidad Militar, propone las islas de San Simón y San Antonio para crear un lazareto donde podrían pasar las cuarentenas los tripulantes de los barcos procedentes de zonas endémicas y también estudia las aguas mineromedicinales de Galicia, como continuación del trabajo iniciado por el monfortino Antonio Casares, labor que le vale el título de O hidrólogo de Viveiro, que le concede Fausto Galdo.

En otra área del conocimiento está la descripción de Vigo a la que aludíamos al principio y sus trabajos sobre higiene y productos alimenticios, todos ellos redactados desde la erudición y una concepción moderna de la medicina, que le hacen merecedor de varios reconocimientos oficiales, como la cruz de Epidemias y la cruz de Isabel la Católica.

En el terreno literario es autor de un canto épico a los liberales que luchan durante el Trienio Liberal contra los Cien mil hijos de San Luis y de La tía Marizápalos. Cuentos maravillosos de magia, publicado en Madrid (1840) sobre ese personaje popular que da sobrenombre a la Calderona, la amante de Felipe IV.

Taboada Leal muere en Vigo el 4 de octubre de 1883, a los 84 años de edad. Su nombre fue muy popular entre los aficionados al baloncesto, pues en la calle viguesa a él dedicada se encontraba la cancha del Bosco y de otros equipos, conocida en toda Galicia por sus apellidos, aunque la mayoría de las veces se repetía sin saber sus méritos.

Matías López, el Amancio Ortega del s. XIX

20 de Mayo , 2020

El sarriano logra un emporio moderno en maquinaria, márketing y política laboral

EL CÉLEBRE INDUSTRIAL Matías López (Sarria, 1825) tan solo sobrevive cinco meses a la muerte de su hijo homónimo, y un año a la de su hijo Pablo. Un estúpido accidente en la fábrica que él ha levantado acaba con el heredero y en buena medida acelera la muerte del padre.

Por su parte, Pablo, ingeniero industrial, había fallecido el 27 de mayo de 1890, a los 24 años. El patriarca lo hará el 18 de junio de 1891. De su matrimonio con Andrea Andrés deja tres hijas, Asunción, Rosa y Carmen.

Él había nacido un 17 de mayo y dentro de un lustro se cumplirán los dos siglos de tal acontecimiento. Su aventura comienza en 1844, cuando tiene 19 y se une a un arriero para que lo traslade a Madrid. Hasta siete años más tarde dura lo que podríamos llamar su época de instrucción, cuando descubre los secretos de la fabricación del chocolate.

Y una vez salvados esos trámites indispensables, da comienzo su inmensa labor en torno al producto. En un primer lugar con la creación de las fábricas y su correspondiente dotación de maquinaria de vanguardia. Luego, con sus pioneros estudios de mercado, de márketing y publicidad, para completar toda esa actividad con una política laboral en favor de sus trabajadores que lo convierte en ejemplar.

Consigue exportar su producto a media Europa y a Cuba y en dos decenios es ya uno de los grandes empresarios de España, tanto por su industria, como por las propiedades inmobiliarias adquiridas en Madrid. Salvando enormes distancias en volumen de negocio, Matías López fue en cierta medida el Amancio Ortega de finales de siglo.

Gana tantas medallas en los certámenes internacionales que la prensa bromea con la resistencia de sus solapas si tuviera que lucirlas todas. Él y Singer son los paradigmas del éxito.

Su famosa campaña publicitaria basada en la gordura de los consumidores de su chocolate _ “antes de tomar” y “después de tomar” _, lleva a que otro competidor de Madrid intente contrarrestarla con la edición masiva de carteles en una imprenta que para su desgracia comete una fatal errata, incomprensiblemente no detectada hasta que los carteles están distribuidos. De esa forma, donde debía aparecer: “Este chocolate está hecho de cacao”, aparece: “Este chocolate está hecho de caca”. Imagínense la risotada que suelta don Matías al leerlo.

En aquellos momentos el setenta por ciento del negocio del chocolate español se encuentra en manos de sarrianos, pues ahí está Venancio Vázquez, pariente de Matías, con sus fábricas. Sarria será el escenario de las acciones filantrópicas de ambos.

López es presidente de la Asociación Madrileña de Propietarios y diputado por Sarria en 1872 y en 1876, para acabar como senador vitalicio desde su pensamiento de republicanismo moderado.

En enero de 1891, su hijo Matías, de 28 años, acude a la fábrica de El Escorial para estar presente en una prueba de alumbrado de gas que realiza un ingeniero inglés, quien la señala para el martes día 13. Matías junior le pide aplazarla un día, porque el martes y 13 le da mal fario. El inglés accede y el miércoles 14 tiene lugar dicha prueba, a la que acude el joven de muy mala gana.

El agua del depósito para producir el alumbrado está helada y a un operario no se le ocurre mejor cosa que arrojar sobre ella agua hirviendo, lo que ocasiona una enorme explosión que mata a cuatro personas, el hijo de don Matías y tres operarios. Es el comienzo del fin del chocolatero, cuya biografía publica en 2001 el periodista de El Progreso Luis Rodríguez.

Los tocacazuelas

20 de Mayo , 2020

La potacracia

Según la wikipedia, la historia de las caceroladas en España arranca de la que el 27 de marzo de 2003 se le dedica a José María Aznar para afearle la participación española en la guerra de Irak, un dato absolutamente erróneo.

Veinte años antes los habitantes de Sagunto utilizan esa forma de protesta contra las medidas de reconversión industrial adoptadas por el gobierno de Felipe González, que a lo largo de toda la década de los 80 soporta en veinte ocasiones otras tantas protestas sonoras, sin que en ningún momento sean consideradas ni siquiera alteraciones del orden público.

Las cosas cambian, porque de repente se han convertido en un peligro para la democracia, que tratan de tumbar al gobierno, que expanden el virus cosa mala, que están prohibidas por el estado de alarma y que una cacerola cargada nunca se sabe a donde dispara la cuchara.

El señorito Marlaska ha enviado ayer a Galapagar cinco coches de la Guardia civil con sus respectivas dotaciones para custodiar el chalet del vicepresidente y su ministra esposa en una actuación inaudita a lo largo de la historia, así estuviese siendo asediada de verdad la vivienda de un juez, quemada la bandera o injuriado el Rey.

La desproporción salta a la vista, pero lo realmente asombroso es que siendo los manifestantes caceroleños tan peligrosos para la estabilidad política, para el Estado, para el Gobierno, para Carrillos Tortuosos, para la salud pública y para la Red de Paradores Nacionales, no se haya actuado contra ellos con la contundencia que se merecen, por ejemplo, con una masiva confiscación de potas y la prohibición de participar de por vida en Martes Chef, que por cierto, no sé por qué se emite los lunes.

Estando todo tan bien organizado, con unas perspectivas económicas de rechupete, vienen estos tocacazuelas a poner en peligro la estabilidad nacional. Así no hay manera.

M. Fernández Tablas, arruinado por un mono fumador

19 de Mayo , 2020

El chamarilero se viene de Montevideo a Ribadeo con otros dos macacos y vende el Palacio Florentino

EL CHAMARILERO MANUEL Fernández Tablas (Ribadeo, 1847), cuya biografía comenzamos ayer con la de su hermano, duerme en Montevideo en una cama suspendida con cuerdas en el aire para dejar así más espacio a la entrada de trastos inútiles.

Una noche, las cuerdas ceden y Manuel cae sepultado entre aquel mar de latas viejas y la montaña de polvo, pues como dice su cronista “jamás fueron profanados aquellos pisos ni aquellas paredes con el contacto de escobas ni plumeros. El polvo se pasea allí como rey y señor, amparando bajo su manto oscuro a todos aquellos desechos, que son como sus súbditos”.

Las mujeres del barrio le piden hebillas, botones, tornillos, lámparas, platos, salivaderas, cuchillos… y de todo tiene. Hojas para mangos y mangos para hojas.

Un abogado al que le falta el segundo tomo de una obra de Derecho Internacional editada en París, ¡lo encuentra en su piso! Lo había comprado en un lote de otros quinientos libros.

Pero con el tiempo es tal la cantidad de objetos que se acumulan, que Manuel ya no encuentra lo que le piden. Como no podía ser de otra forma, en febrero de 1900, el almacén de Cachivache es pasto de las llamas y conviene saber cómo sucede.

Manuel se había hecho con un mono aficionado a fumar cigarros puros que el hombre le da, pero con gran estima de los finos y no los de la marca Ferriolo que fuma su dueño.

El día del incendio, el mono le pide un cigarro a Tablas y el de Ribadeo le ofrece uno de los suyos, un A. Ferriolo previamente encendido. Al ver que no es de su marca preferida, el macaco le da dos o tres chupadas y lo arroja encima de un montón de trastos grasientos, latas, maderas y demás basura, entre ella, las miles de cajas de cerillas sin uso, pero de gran ayuda para la combustión.

En segundos, todo es una llama destructiva que deja a Cachivache sin su tesoro. El mono, atado a la cocina económica, no puede huir y es la única víctima mortal de su propia exquisitez tabaquera, aunque tres bomberos resultan heridos al explotar unas latas que contienen balas viejas.

Gracias al suceso tenemos la imagen de Fernández Tablas, captada por la prensa delante de su casa, tras ser sofocado el fuego. El de Ribadeo valora las pérdidas en 10.000 pesos oro.

En agosto de 1902, Manuel Fernández Tablas embarca en Montevideo con destino a España. Lo hace con veintitantos bultos, como los grandes potentados. Nadie sabe lo que transporta, pero la mayoría de los bultos son latas de keroseno rellenas de otros materiales.

A todos les ha pegado un cartel que pone “Equipaje de mi industria”, con lo cual está claro que han de portar variadas especies. Se incluye entre los petates una jaula con dos monos, sucesores de aquel otro que dos años antes arruina la cachivachería, por fumar finolis.

Tablas no se despide de la capital uruguaya ni con tarjetas, ni con anuncios en la prensa, sino con pintadas en las aceras de su barrio. Me voy. Y se vino a Ribadeo.

De su vida volvemos a saber en diciembre de 1918, cuando ofrece al ayuntamiento el edificio llamado Palacio Florentino, de la Plaza de la Constitución ribadense.

Exige como condición una rentita y que en los almacenes que dan a la calle de la Trinidad se establezca un gran lavadero que lleve el nombre de E1 Patatero, O Pataqueiro, o se construya otro con la misma denominación en otro lugar.

Un año después, el Palacio Florentino es adquirido por Manuel de la Barrera por 34.000 pesetas.

Esto y cuatro cosas más hemos podido averiguar de los Fernández Tablas.

De aquellos mayos

19 de Mayo , 2020

El primer punto del 15M era la supresión de los privilegios de los políticos. Se ve que se les olvidó

Los perroflautas se han transformado en cayetanos y quienes vivieron alborazados la toma de Sol en otro mayo florido, chirrían escandalizados por la toma de Núñez de Balboa, semiesquina Ayala.

Quizás se han dado cuenta de repente que eso era lo fácil. Cuatro tipos con labia, una cacerolada y a hacer demagogia con las contradicciones del sistema. ¿Contradicciones me dices? Las que arrastran ellos sí que son de libro.

Echenique, que nunca se distinguió ni por coherencia, ni por labia, ni por cultura, se lo pone a huevo para que el alcalde Almeida entre de cabeza y se lo zampe de un bocado

Monedero, que iba para intelectual dirigente y se ha quedado en gente, insulta, desbarra, se encocora y desgañita como esos aficionados al fútbol que se bajan el santoral cristiano del padre Croisset cuando los suyos fallan una pelota que solo había que empujarla.

De Iglesias, mejor no hablamos. Su historial parlamentario va camino de convertirse en el modelo que ningún diputado debe imitar si quiere que se le considere con criterio y no un mitinero a tiempo completo.

Ahora bien, nada tan grotesco como los lagrimones derramados ante el fallecimiento de Julio Anguita y la común pretensión de erigirse en herederos de su legado, como si fuese tan fácil.

Alguien les acaba de recordar que Anguita se mantenía con su Seat de los tiempos en que se extinguen los dinosaurios, pero ésa es la anécdota. Con lo que se mantenía el político de Fuengirola era con el ideario intelectual, no intacto, sino mejorado por la experiencia, algo que solo puede hacer quien ha tenido, porque escuchar que Garzón no sabe parar de llorar produce escalofríos.

Por cierto, nadie se preocupó de que los asistentes a su entierro respetasen las medidas de seguridad.