Sin ayuda no va

29 de Mayo , 2020

El humo de las protestas rodea Nissan en Barcelona. Trabajadores de Alcoa esperan noticias en Lugo (abajo)

Si Grande Marlaska no vive sus mejores momentos, de Reyes Maroto, ya ni te cuento. Nissan, Alcoa… El desastre es multiorgánico y multidireccional. Para explicarlo se pueden encontrar responsables allí donde se mire, desde la lejanía histórica, hasta la palpitante actualidad.

Por decir algo, no se puede pactar la eliminación de la reforma laboral vigente con nocturnidad y alevosía. Pero mucho menos, con un grupo llamado Bildu y con otro llamado Podemos a cambio de unos votos de filfa, y esperar que no tenga ninguna consecuencia desagradable.

No vamos a decir que las factorías citadas cierren por el pacto, pero si en alguna de ellas, o en otras que vendrán, la pelota está en el tejado, y tanto puede caer a un lado como a otro, actitudes de semejante majadería acaban por empujarla hacia el abismo, que es hacia donde está yendo ahora mismo.

El favoritismo hacia determinadas empresas por el mero hecho de estar radicadas en tierras a las que se quiere favorecer, sin más criterios estratégicos que el egoísmo político, también suponen una buena ayuda para el colapso.

Las palabras y actitudes de personajes como el ministro Garzón, la alcaldesa de Barcelona, y muy especialmente su concejal de Ecología y Urbanismo, Janet Sanz, pidiendo que se evite la reactivación de la industria automovilística, no pueden expresarse alegremente sin que ocurran desgracias. Pero como la mayor desgracia es haber encumbrado en puestos de decisión a ideólogos que son auténticos ignorantes, iletrados, irresponsables e inexpertos, las cuentas salen exactas. ¿O es que alguien confiaba en lo contrario?

El profesor Costas hablaba ayer de la necesidad de un escenario de confianza para salir de esta, y sinceramente, lo que hoy tenemos delante es el escenario de la mayor desconfianza que pudiese haberse creado artificialmente.

Manuel Sosa, un clarinero que costó 12 doblones

28 de Mayo , 2020

Al esclavo comprado a un oficial se le denominaba “el negro de la ciudad”

FRANCISCO XABIER LOUZAO Martínez ha investigado la curiosa biografía de Manuel Sosa (¿1666), “el esclavo negro de la ciudad de Lugo”, que sitúa entre murallas a principios del siglo XVIII.

Louzao, profesor de Historia del Arte de la facultad de Arquitectura, en la Universidade da Coruña, destaca su excepcionalidad, “pues es el único caso constatado desde mediados del siglo XVI en adelante, hasta el siglo XX”.

El 30 de mayo de 1705 se encuentra en Lugo un capitán que forma parte del Tercio al mando de un coronel, y acuerda vender a la ciudad un esclavo negro, ajustándolo en 12 doblones, de lo que se levanta escritura.

Las noticias sobre la manutención y sostenimiento del esclavo resultan prioritarias sobre las particulares, lo que dificulta establecer sus datos biográficos. Solo en 1708 se le nombra e identifica por su apellido, el Sosa, criado de la ciudad. Un año después se descubre el nombre, Manuel Sosa y así se le citará a mediados de 1716, cuando muere.

Suelen recibir el apellido de la familia del amo o su nombre de pila acompañado del color de la piel, moreno, negro o pardo. Los Borbones españoles, que desterraron de la corte a los enanos y locos de los Austrias, se quedan con los negros y les dan su apellido, como es el caso de Alfonso Carlos de Borbón, negro y arquitecto, en tiempos de Carlos III.

Louzao opina que el apellido Sosa podría señalar un origen portugués y que su anterior propietario, capitán del ejército, podría estar luchando en la frontera con Portugal en esas fechas.

Para el sustento de Sosa se le señala un real y medio diario. Será clarinero y tocará la caja en bandos y pregones, así como otras funciones de representación y boato. En las procesiones, el clarinero solía desfilar solo, después de una sección de fuerzas del orden y antes de los maceros, lo que indica su rango de heraldo.

Tendrá casa por cuenta de la ciudad, aunque eso sí, de poco precio. Un año después, en 1706, se ve un memorial de don Juan de Pradeda en el que pide los 720 reales de 12 doblones prestados para la compra de un negro “que servía de clarín a la ciudad”. Lo diferenciaba de otras pertenencias el hecho de ser un humano, y como tal contaba con deberes y derechos. Los propietarios están obligados a respetarle la vida y favorecer su salvación, como hijos de Dios. Era obligación de Lugo vestirlo y así se ve cómo se libran 12 reales para confeccionar unos zapatos para “el negro de la ciudad”, como se le llamaba. En 1707 se acuerda que José Froilán Baamonde, “al hallarse desnudo el negro clarín”, encargue un vestido entero, sacándolo a su crédito. Juan Picado también cobra por zapatos y medias para Sosa.

Su domicilio es propiedad de Andrés Varela y a él se le satisfacen 77 reales de vellón al año. En 1707 se le busca un nuevo alojamiento en la propiedad de Domingo de Vilaboa, hasta que en 1715 pasa a ocupar otra vivienda de José Fernández, donde vive el moreno y su mujer, siendo ésta la primera ocasión en que se menciona a su pareja. Solo se sabe su nombre, Isabel Francisca.

Además de clarín, el negro de Lugo realiza otras actividades, por las que recibe un estipendio, como los 6 reales por la limpieza de fuentes en la ciudad en 1709. En una ocasión, causa la muerte de una pobre mujer y el Ayuntamiento ha de hacerse cargo de los gastos.

Entre enero y julio de 1716 desaparece Sosa. El oficio de clarinero de Lugo volverá a estar encargado a un negro 36 años después, en 1752, cuando lo ejerza Antonio de Silva, aunque en este caso Antonio ya es un hombre libre.

Que se mueva el dinero

28 de Mayo , 2020

No es tiempo de ahorrar

Ayer se celebró la primera charla telemática de los e-ncontros El Progreso / Diario de Pontevedra. Ni que decir tiene por qué el foro no es presencial. Su propio título lo explica: “Cómo el covid-19 cambia la economía”. Y cambia las formas de comunicarse.

Actuó de ponente el economista vigués Antón Costas Comesaña, catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona. En otra página de este periódico encontrará el lector amplia información de su intervención, que fue nítida y esclarecedora.

No sería del todo correcto afirmar que las palabras del profesor Costas rezumen optimismo, pero sí es cierto que tras escuchar su autorizada voz, el ánimo, antes chuchurrío y ñangotado, ha adquirido cierta lozanía e impulso, que tanta falta hace, con covid o sin él.

Como fue una exposición de cátedra, con los puntos esenciales muy remarcados, es fácil resumir lo expuesto. Por ejemplo, resulta evidente una vez que se escucha, pero quizás no teníamos en la cabeza que ésta es la primera crisis económica provocada directamente por la voluntad de unos gobiernos que ordenan cesar la actividad de los países, nos mandan a casa y cierran.

Tan obvio como la primera de las recomendaciones del profesor Costas para salir del apuro, que no es otra sino gastar a nivel individual como en los meses anteriores a la pandemia, siempre que se pueda. Sin ese comportamiento ya nos podemos olvidar de la recuperación.

Más cosas. Costas envidia la actual situación de Gran Bretaña, porque Boris Johnson ha ordenado al gobernador del Banco de Inglaterra poner en marcha la máquina del dinero para pagar la crisis, capacidad a la que hemos renunciado a cambio de la seguridad del euro.

Pero cuesta ser optimista en días como los de hoy, cuando miles de puestos de trabajo en Alúmina Aluminio penden de un hilo.

Fernández Castro, el pastor del viento

27 de Mayo , 2020

El ingeniero de Cospeito lidera a través de Norvento el sector de la energía eólica entre los grandes de España

SU PRIMER DESTINO le sirve para saber el camino que no quiere seguir. Entra en una gran empresa con una organización muy rígida y pesada. Sabe enseguida que aquello no le dejaría libertad para crear y crecer. “Mi sueño es otro”.

Siempre se ha dicho que de todas las experiencias se aprende y a veces es más rápido hacerlo con las negativas, como parece ser el caso de Pablo Fernández Castro (Cospeito, 1956), el hombre que hoy se codea con las grandes empresas de las energías alternativas y que ha puesto a Lugo en el mapa con proyectos innovadores de los que otros aprenden por ahí fuera.

A los siete años su familia se traslada a Lugo, donde Pablo va a solventar el trámite de la enseñanza media en los colegios de los HH. Maristas y de las Josefinas. Pero como a él le gusta reconocer, al lado tiene otros profesores y otro centro de enseñanza tan importantes o más que aquéllos, como son su familia y muy especialmente su padre, el ebanista Benigno Fernández, a cuyo lado se empapa de un modelo de trabajo tan despreciado hoy por los mediocres dirigentes actuales, el que está basado en el esfuerzo, la honestidad, el perfeccionismo y la exigencia.

En aquella entrega absoluta están las líneas maestras a seguir en cada área empresarial.

A todo ello hay que añadir la pasión con la que afronta sus proyectos. Quien le escuche hablar de ellos se dará cuenta desde el primer instante que sin ese elemento pasional es difícil llevarlos a cabo.

Cuando llega la hora de la universidad ya sabe que quiere ser ingeniero, pero duda la especialidad, aeronáutico o industrial. Entra en el ICAI y demuestra estar preparado para afrontar el nivel de exigencia del centro, el mayor de España. Como lo está su hermana Marta, ICADE E-2 y actual vicepresidenta de Norvento.

A los 22 años ya es ingeniero superior electromecánico del ICAI, pero además de los estudios de la carrera, el ingeniero lucense reconoce una nueva influencia, cual es vivir las sucesivas crisis energéticas, el empuje de las renovables y la preocupación por el medio ambiente.

Completa su formación con los cursos de doctorado en la ETSEI, de Vigo, y la posterior experiencia en la empresa eléctrica a la que nos hemos referido.

Es el momento de volar solo y lo hace en 1981, con la fundación de una empresa de ingeniería, centrada en el diseño de redes de distribución y transporte de energía eléctrica, que será el origen del actual Grupo Norvento, nacido como tal en los primeros 90. Se dedicará a desarrollar parques eólicos en Galicia, para reconvertirse luego en una empresa global, con proyectos de energía solar y biomasa.

Hoy está a la vanguardia de sector de renovables, y ese esfuerzo se ha visto reconocido con premios como el Emprendedor del Año, concedido por el ICAI, o los más recientes logrados por el edificio donde radica la sede, obra de Patxi Mangado, como el Especial a la Sostenibilidad de la Xunta, o el certificado BREEAM Excepcional, que lo convierte en el edificio de oficinas mejor puntuado de España.

“Es fundamental tener iniciativa y ver las claves para dar con las oportunidades de negocio. Y trabajar muy duro, nunca rendirse. Son proyectos a largo plazo, que suponen movilizar recursos, tiempo y esfuerzo”, resume el ingeniero sus claves.

Y añade: “Desde una ciudad pequeña como Lugo, hemos sido capaces de crear un proyecto de vanguardia que podría estar ubicado en cualquier otro país desarrollado, de lo que me siento muy orgulloso”.

Todo es decorado

27 de Mayo , 2020

1.-El cartel

2.-Captura de imagen de Google maps realizada ayer, 26 de mayo 2020

El cartel de la campaña publicitaria con el que la Generalidad pretende atraer a los turistas nacionales es una sarta de mentiras hábilmente manipuladas para engañar a incautos y vaciarles la faldriquera.

Por si no lo han visto, se lo describo. Una pareja de treintañeros con pintas de no ser de ningún lado o de todos, come, o cena muy temprano ante un fondo de ésos que el argot turístico califica de “marco incomparable”.

En este caso son los arcos, la torre y el puente románico de Basalú, en Gerona; una licencia de falsedad que el cartelismo admite, aunque no el ayuntamiento, porque allí no se puede cenar, ni tomar una bolsita de jamón del mono.

Lo que se ve del conjunto arquitectónico luce espléndido, con su torre fortificada y su impoluta piedra limpia de polvo y briznas. Lo malo es que si usted va allí haciendo caso al cartel, o si simplemente visita el entorno desde su hogar gracias a la aplicación de Google Maps, podrá observar en la misma torre fortificada del cartel la existencia de una gran pancarta que la cubre casi al 50 por ciento y donde se lee: “Europe, wake up! Freedom political prisioners” (¡Europa, despierta! Libertad para los prisioneros políticos), todo ello aderezado con sendas esteladas y un gran lazo del color que ya saben.

Unas grandes letras componiendo la palabra República, docenas de banderas ilegales y cientos o miles de lazos de ese color, le acompañarán a la entrada de Besalú y allí a donde vaya, insultándole constantemente por vivir, según su locura rampante, en una país donde hay presos políticos y opresores.

Todo se andará, pero los presos a los que el alcalde de Besalú se refiere, son comunes y bien les llega.

Vayan si quieren, pero no se lleven a engaño. Esa Besalú no existe. Quitar los lazos de Besalú estaría muy bien, ¡pero quitarlos de la foto…!

Germán de Bustos, dos años de boleros en Finlandia

26 de Mayo , 2020

El cantante y trompetista de Piugos actúa en las mejores salas de fiestas de Madrid

HAY UNA SERIE de grabaciones de los años cincuenta que son verdaderas joyas discográficas de la música ligera para la historia de Lugo, pues en ellas participan Isidro López López, de O Páramo, alias Mundín, como compositor y editor, y Germán Picado Bustos (Lugo, 1929), nacido en Piugos, alias Germán de Bustos, como cantante barítono.

Algunas son de la casa Columbia, y otras aparecen bajo los sellos que registra el compositor de O Páramo, como son Discos Isidro López, Ediciones Mundín y Melodías al Viento.

En un disco de Columbia se incluyen los boleros Dos corazones unidos, del propio Germán, y Amargo sabor, de Vicente Portolés.

El lucense, que adopta su segundo apellido porque así se llama su casa familiar en Piugos, aparece fotografiado con un fino bigote recortado que asemeja su imagen a las de José Guardiola y Bonet de San Pedro, que son dos de las voces de más éxito entonces.

Además de las piezas citadas, Germán canta otros boleros, como Bésame con pasión y Rosa y nieve, que también son de su autoría, o Cohete H.J., que hace célebre Olga Ramos. Su repertorio es variado pues va desde el mambo, al madison, pasando por slows y cha-cha-chás.

Su carrera había comenzado en Barcelona con la orquesta Cinelandia, alternándose al micrófono con la solista Maribel. Actúan en las salas de la ciudad y poblaciones cercanas, aunque más adelante y con otras formaciones recorrerá España, Portugal y Tánger. Ya entonces actúa también como solista de trompeta.

Tras pasar por las orquestas Plantación, Ramón Evaristo y Ramón Busquest, se traslada a Madrid e inicia la colaboración con Mundín. Actúa en el Club Castelló, que dirige Rony B. Abagi en la calle del mismo nombre; en J’Hay, de la Gran Vía, donde cantó Jorge Negrete, y en la sala Morocco, actualmente regentada por Alaska y Mario Vaquerizo, o sea, los locales de moda.

Así, hasta que el 26 de mayo de 1956 actúa por primera vez en el Círculo das Artes de Lugo con motivo de las fiestas del Corpus. Es el cantante solista de la orquesta de Mario Gómez. Su voz es habitual en las emisoras de radio que esos años programan casi toda su música de forma autónoma.

A estas alturas no solo ha sido la voz solista de las orquestas, sino también guitarra y bajo eléctrico, además de trompeta, como se ha dicho. Se declara un admirador incondicional de Machín y de Bonet de San Pedro, y refiriéndose a él mismo, se tiene por mejor músico que cantante.

Después de hacer los carnavales de 1963 en Lisboa se traslada durante dos años a Finlandia, para actuar con un cuarteto en los hoteles, ya que en el país no existen entonces salas de fiesta al estilo español.

A partir de sus recitales en Helsinki y Tampere, el cuarteto obtiene un gran éxito por la demanda de ese tipo de música entre los fineses y permanecen entre un mes y dos en cada uno de los hoteles.

A su vuelta, Germán cuenta a Ángel de la Vega en El Progreso que los fineses no son muy dados a bailar y que prefieren escucharles. Sus grupos son “un tanto fríos, aunque interpretan bien el jazz”. El grupo se completa con piano, batería y contrabajo.

Otra curiosidad muy valorada en aquellos años. ¡Germán estuvo a menos de seis kilómetros de la frontera rusa!

Su última etapa será en la compañía del Liceo barcelonés, que anuncia su participación en dos obras de la temporada de 1974, el Otello, de Verdi, al lado de Esther Casas y Las vísperas sicilianas, también de Verdi, al lado de Montserrat Caballé y Plácido Domingo.

Medidas correctoras

26 de Mayo , 2020

Si es Herodes, no es torero

Allí donde el apoyo mediático a Sánchez e Iglesias parecía incuestionable, ya no lo es tanto y las grietas en varios edificios, antes monolíticos y contumaces, son ahora tan anchas que tras ellas dejan ver maniobras destinadas a recuperar el valor de las acciones.

En muy altos y significados grupos de prensa y audiovisuales han comenzado a pensar que a lo mejor el deterioro patrimonial está relacionado con el inconfundible sesgo favorable a Sánchez que algunos de sus medios, y muy especialmente, ciertos programas de televisión, mantienen con fidelidad perruna, con evidente deterioro de la independencia de criterios, no ya de la objetividad.

Tarde se han dado cuenta de la frivolidad en la que han vivido, pero lo cierto es que mientras dura el jijijí-jajajá, y mientras cabe la esperanza de que el personaje favorecido pueda ejercer una gobernación “como cualquier otra”, la baza se mantiene, aunque sea apoyando económicamente.

Pero cuando se constata que el caballo elegido es jamelgo, cuando la audiencia castiga tanto sectarismo y cuando los anunciantes flojean, la broma se apaga poco a poco y es necesario avivarla antes de que se convierta en pavesas, que son las madres de las cenizas.

Al contrario de lo que le gusta a Iglesias, una sociedad de libre mercado dispone de mecanismos de defensa que brotan como anticuerpos cuando se ve amenazada en su conjunto y el sistema inmunológico parece no reaccionar correctamente desde el minuto uno.

Pues sí, al final funciona, porque detrás tiene muchos siglos de experiencia que superan con ventaja a los pocos años de inexperiencia.

Tampoco es para echar las campanas al vuelo porque la costra cuesta desarraigarla y hasta que lo vean los ojos no lo deben decir los labios.

Calviño y la astracanada

25 de Mayo , 2020

Un paquete de siete

En algunos juegos los participantes pueden ganar vidas y mientras tengan más de una, pueden hacer heroicidades sin cuento, porque si pierden una, siempre les queda otra en el armario.

Les pasa como a los gatos, que tienen siete porque caen de pie, salvo cuando se olvidan de los coches y un turismo se los lleva por delante.

A los españoles nos gustaría saber cuántas vidas tiene Nadia Calviño y cuántas veces podrá decirle a su presidente que su comportamiento es absurdo y contraproducente sin que le cueste el puesto. O lo que es casi peor, que ella misma se harte y abandone a Carrillos Tortuosos en íntimo amancebamiento con el insomnios.

No es la primera vez que Calviño se interpone entre el gobierno y el desgobierno. Esas cosas pasan en todos los equipos y en todas las administraciones, pero cuando forman una piña, no suelen salir a la luz con la crudeza vista en esta ocasión.

Es lo más normal del mundo. Haces tus cálculos dentro de tu ministerio, pero después aparece Economía o Hacienda y te dicen que no hay dinero para construir un puente que vaya desde Valencia hasta Mallorca, como cantan Los Mismos.

Lo que no es normal es que las dos patas del Gobierno, sus portavoces parlamentarios, y unos señores que se llaman Bildu, con la aquiescencia del presidente, pacten la derogación íntegra de la reforma laboral, sin que lo sepa la vicepresidenta de Economía, y que después, escuchada su opinión sobre lo absurdo y contraproducente de lo pactado, el presidente ¡le eche las culpas al PP!

¿Las culpas de qué? ¿Del desastre que ha firmado usted? Porque si fuera una maravilla, tendría que haber dicho:

_Gracias al PP, que no nos dio sus votos para la prórroga, hemos pactado con Bildu atar los perros con longanizas.

Y va a ser que no.

Díaz Freijo, herido en el tiroteo de 1911

25 de Mayo , 2020

El entierro del médico de Viveiro se convierte en una disputa sobre si debe hacerse en sagrado o no

RAMÓN DÍAZ FREIJO (Viveiro, 1848), fue uno de esos hombres que en vida logran la rara unanimidad de criterio para que todos sus vecinos lo tengan por bueno. En su caso lo fue como seminarista, político, periodista y médico, hasta su muerte, el 22 de mayo de 1924.

Durante su entierro se produce lo que la prensa califica de “lamentable incidente”. Un numeroso grupo de vecinos se opone a que Díaz Freijo sea enterrado civilmente, para lo cual ciegan la fosa abierta para albergar su cadáver. Las autoridades locales optan por no intervenir con el fin de evitar males mayores y finalmente es enterrado en otra fosa abierta en el cementerio católico.

Más que una muestra de discrepancias, el episodio es prueba de la apropiación que todos quieren hacer del Médico dos Pobres, título que alude a su entrega a los demás y a las numerosas ocasiones en las que el cobro de sus servicios queda pendiente para otro día que nunca llega.

Es presidente del Comité Republicano de Viveiro, patrón del Colegio Insigne y director de Sanidad del Puerto de Viveiro, así como concejal y director del semanario El Vivariense.

En 1911 la política de Viveiro vive encorsetada en bandos, más que en partidos. Liberales y conservadores se comportan con extremo radicalismo y ese ambiente va a propiciar dos sucesos violentos.

Desde la Restauración, los conservadores se agrupan en torno a la familia de Bartolomé Basanta Miranda, liderazgo que será continuado por su yerno Ramón Rebellón Zubiri. Los liberales hacen lo propio alrededor de Francisco López Carballés, y posteriormente, con su hijo, el banquero Benigno López Muñoz.

El domingo 5 de noviembre se producen graves disturbios a las puertas del ayuntamiento, mientras se procede a la proclamación de los candidatos en las elecciones municipales. Los liberales de Benigno López, apoyados por los mineros de Silvarosa, pretenden que los suyos se hagan con el Ayuntamiento en virtud del artículo 29 de la Ley Electoral, el famoso “carallo vintenove”.

En medio de un intenso tiroteo la vecina de Santa María de Cabanas, Clara Peón, vendedora de quesos, es alcanzada por un disparo y muerta. También resultan heridos de consideración Díaz Freijo, el comerciante Matías Nistal y el anterior alcalde, Juan Muiño Cora, que será asesinado tiempo después.

A Freijo, herido en un brazo, se le atiende en la farmacia de Plá por los doctores Bujados y Michelena, que no pueden extraerle la bala incrustada en el hueso. Freijo es tildado de “conocido perturbador” en la versión de lo acontecido por parte de la Guardia Civil, lo que obliga a El Progreso a defender su buen nombre.

“Conocemos a Freijo, y sabemos que no puede calificarse como se le califica. Freijo es un poético entusiasta, honrado, querido extremadamente por el pueblo por su carácter bondadoso, por su filantropía, por su altruismo. Quienes lo hirieron, desde las trincheras municipales, realizaron un acto de bandidaje, de salvajismo.”

Otro periódico comenta que el minero que hiere a Freijo usa un revólver de poco precio, por lo cual, su acción está casi justificada. A lo que le replica un colega: “Ya lo saben los encargados de administrar, justicia. El precio y la calidad del arma empleada constituye, por lo menos, una circunstancia atenuante”.

Con la República, en 1931, años después de su muerte, se constituye la Fundación Ramón Díaz Freijo para atender a doce pobres durante el inverno y en 1934 se erige un monumento a su memoria que hoy se encuentra en la Praza de Lugo.

Los Quintela Ferreiro, pasión por la literatura

24 de Mayo , 2020

En torno a su hermano Luis comienzan a escribir López Casanova y Marina Mayoral, entre otros

LUIS Y ANTONIO Quintela Ferreiro (Lugo, 1912), sintieron con fuerza la pasión por la literatura y el conocimiento en general, al que se dedicaron desde la enseñanza y la creación. Eran hijos de Francisco Quintela Pallín y Aurora Ferreiro Varela, y hermanos de María, María del Carmen y Lourdes, la segunda de las cuales se traslada a Burgos como enfermera, con su madre ya viuda y que fallecerá en la capital castellana el año 1971.

Antonio, que había nacido el 22 de mayo de hace hoy 108 años, estudia Magisterio y está destinado en Santaballa hasta 1936, cuando lo destinan a Bagueixos, en la parroquia lucense de San Xoán de Tirimol.

Con quince años se estrena como articulista en las páginas de El Eco de Galicia, desde Vilalba, y en la década de los treinta ya es columnista de El Progreso, director del Faro Villalbés y autor de unos Ensayos poéticos, que ven la luz en 1930.

El 18 de julio del 36, las páginas del diario de Lugo anuncian la salida a la venta de su primera novela. Se titula Lucha y aunque su argumento nada tiene que ver con la actualidad española, muchos lectores debieron pensar que Quintela era un gafe o un profeta, porque su título iba a estar de actualidad los próximos tres años.

Solo un detalle de la publicidad advierte que se trata de una lucha distinta cuando informa que la novela contiene descripciones de Lugo.

Después de participar directamente en el conflicto va a Barcelona, donde estudia Pedagogía y Filosofía y Letras, para quedarse allí como profesor del Grupo Escolar Reyes Católicos.

En 1959 está en Lugo para promocionar su novena creación con un título a lo Brontë, pues si la única novela de Emily fue Cumbres borrascosas, la de Antonio se llamó Cumbres amorosas.

“Es la vida de un joven preocupado por el problema del amor que trata de averiguar la diferencia entre las mujeres de distinta moral”.

Antonio dice haber escrito cuatro novelas de tipo filosófico, como la presente, cuatro románticas y una policíaca. Desconfía del tremendismo de la actualidad y en este campo sólo rinde admiración a Palacio Valdés, “uno de los que yo considero buenos”.

En Espíritu y carne, de veinte años antes, Antonio Quintela, incide en su idea de novelar la filosofía para enfrentar ahora la espiritualidad a las pasiones materiales, como indica su título.

Aunque es un escritor pulcro, su novelística es difícil que interese al público. Al exigente, por quedarse corto, y al popular, por ser demasiado profundo. A los títulos citados hay que añadir El enigma de un muerto (1944), La diosa del bosque, (1944), Exámenes de Amor (1950) y Matrimonio urgente (1955), cada vez más cercanas a una literatura sin tantas honduras.

Su hermano Luis, profesor de Literatura en Lugo, articula en su entorno a la nueva generación de escritores que están terminando bachillerato o que inician sus primeros cursos en la universidad. Funda la revista Escritos y les permite debutar en la publicación de sus primeras obras al lado de consagrados como Borobó, Baldomero Cores y Aloya.

Los jóvenes eran nada menos que Arcadio López Casanova, Marina Mayoral, Ramón Clemente, Sergio de Cabo, Franco Grande, Carro, Ducás, Jesús Vilela… Unos hicieron carrera literaria, otros, no.

Luis Quintela, enemigo acérrimo del futuro alcalde Antonio Quintana, le acusaba de haberlo ametrallado desde un coche cerca de la muralla. Otros comportamientos del profesor de Literatura provocan que muchos sospechen de su equilibrio mental, pero su influencia ahí queda.