Últimos detalles

20 de Junio , 2020

El Guerrero dentro del foso

A pasos agigantados la casta se deshace del pelo de la dehesa, tan molesto, tan plebeyo.

Ya han conseguido que su calle esté cerrada al resto de los mortales. Mejor les acaería una avenida de sauces llorones intercalados por cipreses que simbolicen el luto y las lágrimas que desparraman a manos llenas, rematada al final por un parterre de alocasia, una planta enana que bien puede aportar al conjunto el emblema de la paga mínima.

La calle se encuentra desde hace días al gusto de los residentes, bien pertrechada de fuerzas armadas y de todo aquello contra lo que antaño lanzó sus bravatas el señor hasta que adquiere el castillo de Galapagar.

No los hemos contado, pero hablan de 50 alabarderos 50, con sus carrozas y un alférez de estradiotes muy gritón, que se pone de los nervios cuando la tropa no identifica a los amables ciudadanos que acuden a la mansión para presentar sus respetos y su agradecimiento a los señores.

Cincuenta sueldos al mes que pagamos muy gustosos entre todos para que la casta no sea molestada en su reposo, que eso de triturar un régimen es labor muy cansada por la constancia y empecinamiento que ha de emplearse en ello.

Al moderno y distinguido palacete solo le faltan las tinajas para arrojar el aceite hirviendo que fuese menester en caso de asedio, y el foso de los cocodrilos que rodee la finca con su agua estancada, encastada y ponzoñosa.

De tinajas le van a servir las cubas electrolíticas de Alcoa, que aunque pesadas, son muy capaces y resistentes; y de cocodrilos, ya tienen a Juancho y al que se ha escapado en Valladolid, Pisuerga arriba.

Sin bien ellos no son mucho de curas, en la iglesia de San Ginés de Arlés, dentro de la madrileña calle del Arenal, pueden expropiar a la parroquia el caimán de Montalbán, muerto, pero resultón.

Un inexperto y su comité

19 de Junio , 2020

Aquí mando yo y quiero que me diga qué tengo que hacer

Tantos comités de sabios, tantos expertos y tantos asesores me dan muy mala espina. El primer mensaje que recibes al oír que se van a formar, o que el político de turno se ha rodeado de docenas de ellos, es que ese responsable, al que finalmente le pedirán cuentas de su gestión, no tiene ni pajolera idea del asunto que se trae entre manos.

_ ¿Pero cómo ha hecho eso?

_ Ya ve, las malas compañías.

Ninguno de los grandes hombres tuvo asesores. En todo caso, se supo rodear de ayudantes y colaboradores para formar equipos de personas que trabajaron bajo su dirección porque la cabeza pensante era la suya; no al revés, docenas de expertos diciéndole al número 1 por dónde tiene que andar. Sí, aunque hablemos del covid-19, o de la crisis de Alcoa.

Ahora el Gobierno nos habla de un grupo de trabajo con cien economistas de variadas sensibilidades ideológicas, más otro que forma Calviño, más otro que ya estaba formado con antelación, más los que cada ministro se ha dado el gustazo de nombrar, más los de los partidos… ¿pero esto qué es? Más que comités de expertos parecen sacas de ignorantes.

¿Variadas sensibilidades ideológicas? ¿Unos tienen alergia al polvo y otros a los ácaros, o qué demonios les pasa? No son más cursis porque llegan con el umbral saturado.

Ante un diagnóstico médico se suele pedir “una segunda opinión” y hasta una tercera, si quieren, pero lo de esta administración es un sindiós donde unos se escuden en los otros y la casa permanezca sin barrer.

Probablemente todo está relacionado con ese aforismo que se atribuye a Napoleón o a Perón, y que probablemente sea de Cicerón: Si quieres solucionar un problema, nombra un responsable; si quieres que el problema perdure, nombra una comisión.

Nosotros tenemos problema para rato.

Lo que se calla

18 de Junio , 2020

Hoy también se fugan los depósitos

El trasiego de dinero público, por poco que sea, es una vergüenza para quien lo realiza, porque además de robo conlleva traición, expolio y otros delitos aparejados a la naturaleza de sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos.

Cuando se habla de corrupción, pocas veces se establece la diferencia entre lo que corresponde al fraude del erario o a su origen privado, especialmente si el partido denunciante se lo ha llevado crudo de las arcas del Estado.

Clamoroso es cuando se denuncia la corrupción en filas rivales, para ocultar la propia, venga el dinero de donde venga.

Esta semana los catalanes oficialistas, los que manejan Tv3, se pusieron las botas con las supuestas mordidas del rey emérito, y callaron una vez más como bellacos ante sus casos autóctonos, Pujol y Palau, que acumulan cantidades de récord.

Se trata de apuntalar las ideas: qué mala es la monarquía, qué buenos los catalanes; cuánto nos roba España y qué poco nosotros.

Y claro, el mensaje cunde porque las gentes en sus casas, ni van a investigar los trasiegos de un solo euro, ni van a desconfiar de lo que les dice un medio tan oficial como ese. Pasa lo mismo en el País Vasco, o con los Eres andaluces, o con la Púnica. Aunque sea al revés, siempre se presentará a favor de la causa.

La campaña afecta ahora a los borbones con cuentas pendientes, por aquello de hacer simpática la causa republicana, pero callan cuales sapos cancioneros que el mayor expolio histórico a España se lleva a cabo durante la II República, en un gobierno del PSOE, cuando España es el cuarto país en reservas y salen de nuestras fronteras 510 toneladas de oro, el 72 por ciento de ellas (Oro de Moscú), y 193 toneladas más (Oro de París), que se calcula con un valor actual de 15.000 millones de euros. Todo público, oiga.

Daniel Hortas, una voz para Benidorm

18 de Junio , 2020

Hace veinte años de la muerte del locutor, actor, periodista, escritor y cantante de Lugo

LA ACTIVIDAD Y omnipresencia de Daniel Hortas González (Lugo, 1935) fue tan intensa durante unos años que vista desde hoy uno se pregunta qué sería de la ciudad sin él. ¿Existiría también?

A Paco Rivera Cela le pasó algo parecido años más tarde y nos da por pensar que todas las capitales de provincia tuvieron en esos momentos un Hortas del que echar mano.

Quienes no lo conocen creen que habla con la voz impostada, tanto frente al micrófono, como en su vida, pero no hay tal. Es la suya. Una voz profunda, rotunda y varonil que ya resuena con la contundencia dramática que sus papeles en el cuadro de actores del Frente de Juventudes le exigen, y la que le lleva a la emisora EAJ 68 de Radio Lugo para hacer de todo.

Como Fernando Ramos coordina un magnífico libro-homenaje, “Daniel Hortas, La radio en el corazón”, es difícil descubrir algo nuevo de Hortas, pero seguro que tiene que existir, porque no se agota a Daniel Hortas tan fácilmente.

Recuerdo una madrugada de 1971, o por ahí, cuando él hace de 12 a 3 el programa Carretera, en Radio Popular de Madrid recién creada. Poco antes de entrar en antena, es decir, a las doce de la noche, me llama. “Vente para acá, que me he quedado sin invitados”. “¿Y de qué hablamos?” “¡Pues qué cosa! ¡De lo que quieras!”

Y a la calle Juan Bravo que me voy, a predicar durante dos horas a camioneros e insomnes. Como soy reacio a la conducción _ precisamente son Daniel y Coté Pimentel los que me llevan y traen de Madrid a Lugo _ , hablamos, entre otras cosas, de la gente tan amable que se conoce haciendo auto-stop por España adelante.

No sé si el libro de Ramos recoge que Celia Gámez anuncia su retirada en una entrevista que le hace Daniel en Lugo, a donde llega con El águila de fuego el año 1958. En realidad hará varios montajes más que son antologías de sus éxitos, pero lo que Celia le está diciendo es que ya no será cabeza de cartel de nuevas revistas porque el género entra en decadencia y ella también.

En esa época de Lugo Daniel no se considera locutor, sino animador de radio, y para expresar las diferencias dice que los mejores locutores están en la plantilla de Radio Nacional; los mejores animadores, en Radio Madrid, y los más simpáticos son los de Radio Intercontinental. R. Popular aún no existe.

Él era las tres cosas y alguna más. Cuando hace Estampas de la ciudad es tan reportero como en el diario La Noche, donde publica semanalmente, pero también programa música, hace concursos, da premios, presenta los más diversos actos y entrevista a los personajes de turno. Como Tuñas, Losada Aizpitarte y Amalita Paredes Zorzo. Es la radio de la época.

Claro que Hortas añade su actividad como actor teatral y su vertiente musical, menos conocida. En 1961 escribe y graba una canción titulada El express de las 10, que en un principio es seleccionada para participar en el festival de Benidorm. Cuando se le pregunta quién la va a defender, Daniel afirma rotundo. Yo.

Le encanta que alguien le diga haberla escuchado en cualquier emisora perdida. Casi tanto como el día en el que se recibe en Radio Lugo una carta de Suecia diciendo que allí acaban de escuchar su voz con total nitidez. ¡Imposible! La potencia de la emisora no cubre ni la provincia. Pues algo ha pasado que se fueron volando las ondas hasta Suecia.

Falta Ourense, la COPE, Eugenio Suárez, FIEL, los libros, Tabacalera… pero háganse con el libro de Ramos. Trae todo. Ya hace 20 años que se ha muerto.

Cabo Ramón, el primer médico en la selva de Ucayali

17 de Junio , 2020

Tras seis años entre los indígenas amazónicos, se traslada al Congo para desarrollar igual trabajo

El DEPARTAMENTO PERUANO de Ucayali se funda hace hoy cuarenta años. Su población pasa de los 170 habitantes en 1900, al medio millón actual. Mediado el siglo, marcha a aquellas tierras amazónicas el médico José Cabo Ramón (Cacabelos, 1929), vecino de Lugo desde sus primeros meses de vida.

Emilio Cabo y Elisa Ramón viven en la calle Ruiz de Alda y allí tendrán otros dos hijos, Emilio y María Isabel. José estudia con los HH Maristas y luego se hace otorrinolaringólogo en Madrid con los destacados especialistas Martín Calderín e Hinojar.

A los 23 años decide formar parte de la primera promoción de las milicias universitarias en la Legión Española. Los padres tratan de disuadirle, pero la decisión está tomada en firme.

En el campamento de Tauima vivirá una experiencia de la que sale satisfecho. Poco después viaja a la selva peruana. Tiene 24 años y desea volcarse con los habitantes de aquellos parajes, algunos todavía no explorados y donde será el primer médico en llegar.

Había que ser valiente, le dicen. Y él responde: “Nunca se dijo nada de los cobardes”.

Con ayuda de los Franciscanos, José Cabo construye un pequeño hospital-dispensario del que pronto se sienten orgullosos los nativos y que más tarde cede a los propios frailes establecidos en Alto Ucayali – Bajo Urubamba y Tambo, las tierras que en 1980 formarán el nuevo departamento. Se llamará Centro Sanitario de San Francisco.

Hasta ese momento el hospital más cercano estaba a 300 kilómetros de donde se encuentra.

Por sus trabajos en el Perú recibe de manos del Nuncio la medalla de oro Pro Ecclesia et Pontífice, instituida por el Vaticano para distinguir a clérigos y laicos de reconocidos méritos.

Se instala en la provincia del Coronel Portillo, donde los ríos Ucayali y Marañón se juntan para dar la salida al Amazonas. Allí permanece seis años, de 1955 a 1960.

Su población está formada por blancos, mestizos e indígenas, divididos en las tribus Picha, Picaturo, Seusa, Miaría, Sambuyaco, Bufeo, Sepa, Shiranta, Mapalja y Huan. Se comunica con ellos principalmente mediante canoa y a pie. Son viajes que pueden duran hasta tres semanas y en los que las dificultades saltan a cada paso.

Lluvias torrenciales o temperaturas de hasta 48 grados, remolinos, corrientes repentinas, enormes troncos sueltos por el río y mosquitos son algunas de ellas.

Los niños tienen toda clase de parásitos y a los adultos les afecta el mal de la Pirta, sarampión, paludismo, varicela, rubeola, gripe endémica, tuberculosis pulmonar y un largo etc. Le llaman brujo, claro.

A los jóvenes que se quieren casar se les exige que sepan pescar, cazar, hacer la “chaca”, que son los muebles, y la casa. A ellas, tejer y cocinar. Su plato principal es la carne de mono, una comida que al doctor no parece disgustarle.

Finalizado el sexenio peruano, Cabo decide continuar su periplo peligroso en otro lugar más extremo aún, el Congo, a donde va como miembro de la Organización Mundial de la Salud, lo que le obliga a guardar secreto según sobre qué asuntos.

En realidad regresa del Perú para formar un hogar, pero lo aplaza para irse a Lulu Abur, en la provincia de Pasai, actual República Democrática del Congo. Estando todavía allí, el año 1965 casa con Rosa María Freixedas-Bove, de Vilafranca del Penedés, con quien tiene cinco hijos.

Regresa a España en 1971 para trabajar en la Sección de Contaminación y Depuración de Aguas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Fallece en Barcelona el año 2016.

Se van a forrar

17 de Junio , 2020

Publicidad sexista: El niño hace las pompas. La niña solo las disfruta

Montero, sus cuates y sus cuatas, van a implementar un teléfono para recoger quejas sobre publicidad y productos sexistas, es decir, un sitio donde ellos mismos llamarán a decir lo que les salga del píloro. Me excusarán que no diga pílora, porque en este caso no tiene femenino y punto.

De momento, la denuncia no conlleva multa. Es coercitiva, como cuando en la Alemania nazi comienzan a recibirse cartas diciendo: “sabemos que tiene un primo judío…” El miedo que te entra al recibir una carta de Montero es comparable al de quien lee la firma de Goebbels al pie de la misiva.

Ocurre además que el concepto sexista no está determinado por un hecho concreto, sino que es opinativo y se encuentra en los ojos de quien así lo quiera ver. Una alegre pareja de chico y chica corriendo a saltitos por el campo para anunciar la ligereza de una mantequilla puede ser considerada sexista si él adelanta unos pasos a la mujer porque nos está diciendo que corre más y mejor. ¡Ñaca! Denuncia al canto.

La modelo puede lucir un escote sexista si lo así considera Beatriz Gimeno. Y el ama de casa fotografiada de pie, mientras el marido permanece sentado, también lo será. No quiero pensar que además de sentado lea la prensa y fume una pipa. Ni siquiera hará falta que la mujer tenga mandilón. Basta que esté levantada.

Pirandello convertido en ley. Así es, si así os parece. La arbitrariedad tomada como vara de medir, o sea, la fuente de los abusos que a mí me dé la gana.

Hagan la prueba con cualquier anuncio en el aparezcan hombres y mujeres. A poco que se esfuercen, verán sexismo si ese es su deseo. Es cuestión de voluntad. No de esencia. En cuanto descubran cómo imponer multas, se forran.

Eso sí, a la nueva normalidad habrá que empezar a llamarla, nueva dictadura. Y ríase usted de Franco. El de Ferrol, no el de Lugo.

Cómo callar a los bocazas

16 de Junio , 2020

Para borrar esto se necesita mucho divino ISSN

Si se llama esclavista a Colón, como hace Teresa Rodríguez, sin que se le caiga el trimoño con el que trata de ordenarse los pelos de la cabeza, ¿qué adjetivo en consonancia merecerían tipejos como Stalin, Mao o Pol Pot, cuyo paso por esta vida se cuenta por su responsabilidad en millones de asesinados, esclavizados y torturados?

Tienen estos personajes la desventaja de cinco siglos de modernidad respecto a Colón y una actuación sanguinaria que el navegante no presenta ni por el forro en sus biografías contrastadas, por muy almirante de la Mar Océana que lo hubieran hecho los Reyes Católicos.

Sin embargo no ha salido de la boca de la ínclita Teresa el más mínimo comentario negativo sobre ellos. Más al contrario, seguro que los aprecia y considera, pues los tres han colaborado en instaurar dictaduras que ella tiene por molonas.

Como el disparate es monumental en cualquier escala que se mida, y dada la reiteración de estos desafueros, solo nos cabe pensar que se debe a una hábil estrategia publicitaria, basada en el principio de Arquímedes, según el cual, “Un disparate sumergido en los medios de comunicación ocupa un espacio en ellos igual al peso de la tontería desalojada”. A mayor tontería, mayor espacio.

Por ejemplo, si criticas a los hermanos Pinzón por haber traído la sífilis de América, no es ningún disparate, por lo que llamarás poca atención o ninguna. En cambio, si dices que Colón la llevó de España a América _ lo cual es un desatino mayúsculo _, cabe la posibilidad de que Jorge Javier te dedique un monográfico, con polígrafo y todo.

Las novedades, sean científicas o históricas, se presentan mediante trabajos en revistas especializadas, de modo que cuanto oigan estas salidas de pata de banco, pídanle el ISSN de la publicación donde han expuesto la teoría y ya verán qué pronto se callan.

Fernández Mato, un torbellino de las letras

16 de Junio , 2020

El médico de Boiro está vinculado a Outeiro de Rei, Monforte de Lemos, Foz y Ferreira do Valadouro

LUCENSE POR FAMILIA, educación, matrimonio, residencia y tumba, Ramón Fernández Mato (Boiro, 1889), estaría encantado de verse en esta colección.

De Cespón, su cuna, dijo que es el lugar más bello del mundo, pero O Valadouro lo sedujo con sus encantos. A Ramón, que en el fondo es un bon vivant, le gustan todos los lugares en los que le toca vivir, y no son pocos.

“Yo tengo tres patrias _ admite para abarcar lo máximo posible _, Galicia, para mi sangre, que ya está en los hijos; Francia, para mi pensamiento; Buenos Aires, para mi corazón”.

Como el biografiado es de amplio recorrido, lo ceñiremos a Lugo lo máximo posible, pues a poco que se aborde, se desborda.

Mato es lucense por familia ya que su rama paterna es la del poeta Manuel María, de quien es primo, aunque suele decirse de ellos que son tío y sobrino por la diferencia de edad. Esa primera vinculación se establece con Outeiro de Rei, donde viven los Fernández Teixeiro.

Ramón va a estudiar el bachillerato con los escolapios en el Colegio de la Compañía de Monforte de Lemos, donde ejercerá de Cyrano de Bergerac entre sus compañeros. Es decir, como ya está atrapado por lo que él llama “el virus funesto de la literatura” gracias a su abuelo que se lo inocula, es quien tiene más léxico y más facilidad de palabra para escribir las cartas y recaditos con destino a las chicas de cada enamorado.

Ramón se define como “el memorialista galante” de aquella promoción, pues les dicta los textos amorosos cual Cyrano en la sombra. Eso sí, cobrando en postres por el trabajito.

“Mientras mis camaradas aman, yo, el lírico, engordo”. También recuerda haberse echado una novia en Monforte, ¡pero por señas! El dueño de la palabra inventa el ligue sin hilos. Como no lo explica, no podemos detallarlo.

Luego va a Santiago para estudiar Medicina y hacer el tuno con Castelao. Allí coincide con quien será el médico lucense más longevo, Manuel Pardo Baliña, unos años mayor. ¿Por qué no ejerce la medicina? le preguntan. “No era mi vocación. Y además, mi apellido no queda bien clavado en una puerta: Mato”. En otra ocasión agranda el chiste: “Mato de 6 a 8”.

No, igual que a Castelao, le atrae más el periodismo, el teatro y la política. Y pronto da rienda suelta a su imaginación, primero para ejercer una crítica literaria provocativa y desternillante. Luego se dejará conquistar por Alfredo Vincenti y Enrique Gómez Carrillo para hacer El Liberal, y finalmente, por Portela Valladares, para fundar El Pueblo Gallego y dirigirlo durante los primeros años. Siempre con brío, siempre con ganas. Y en el medio, Argentina, a donde va para enfriar ciertas relaciones y donde estrena con gran éxito cinco comedias que dice Lola Membrives para gozo de Ramón, a quien, al oírla, no le parece un texto suyo.

Y también, su boda con Josefina López y López, hija de uno de los contratistas de obras más importantes de Galicia. La boda le proporciona un nuevo vínculo lucense. Esta vez con Ferreira do Valadouro, de donde se convertirá en cantor y defensor en aquel viejo pleito sobre la culpabilidad de los oriundos en la muerte del mariscal Pardo de Cela.

Es gobernador de la República con Azaña en varias provincias y adulador del sátrapa Trujillo en Dominicana al frente de un periódico. También Cuba y también los símbolos de Galicia. Viene a vivir a Foz, aseguran que reconvertido al franquismo por Fraga. Y reposa en Ferreira. Ya comentamos que era mucho Ramón para este espacio.

García Maceira, un conservacionista antidarwiniano

15 de Junio , 2020

El ingeniero de Montes de Viveiro se suma a Jean-Henri Fabre, compañero de Darwin, pero contrario a su teoría

SI EMPEZAMOS DICIENDO que Antonio García Maceira (Viveiro, 1844) fue un destacado científico contrario a las teorías de Darwin, induciremos a que el lector se forme una imagen retrógada del personaje, lo cual sería sumamente injusto.

Debido a un traslado de su padre como funcionario, vive en Salamanca desde niño y a la ciudad le dedicará sus Leyendas salmantinas (1887), publicadas por entregas y recogidas en El Adelanto, el periódico de la provincia.

Estudia en la Escuela Especial de Ingenieros de Montes en Villaviciosa de Odón (Madrid) y da clases en ella cuando la trasladan a El Escorial, para cumplir luego con distintos destinos en los distritos forestales de Valladolid, Zamora, Granada, Palencia y Salamanca.

También es jefe de las comisiones entomológicas de Extremadura, Castilla, León y Andalucía, integra la Comisión del Mapa Forestal y ocupa otros cargos relacionados con su especialidad durante sus 44 años de actividad.

Al margen de su labor en torno a los árboles, desarrolla otras inquietudes literarias, filosóficas, artísticas y políticas, que se ven favorecidas por el dominio del alemán y del latín.

De todo ello nos dan una idea algunos de sus títulos: Las ideas filosóficas y políticas de Jovellanos, Ilusiones de los grandes hombres, El ingenio de los grandes hombres, Gregorio Fernández, Los líricos alemanes, Los monjes y el suelo patrio, El Regionalismo y la literatura salmantina según La Idea Moderna y Cancionero de Santa Teresa.

Y como creador, el cuento El tío Roque y varios poemas. Los títulos de sus trabajos científicos ocuparían varios folios.

Siendo ingeniero de Montes en Zamora gana varios premios de la Sociedad Protectora de los animales y de las plantas, con “El hombre tiene en el reino animal un amigo, el perro y un aliado, el pájaro” y “Aves insectívoras”. Gran conservacionista, hace suya la frase de Felipe II a Covarrubias: “Temo mucho que los venideros tengan gran razón para quejarse de los que vivimos ahora”, que sigue siendo válida hoy.

Pero García Maceira será recordado muy especialmente por su trabajo “Exposición y examen del darwinismo”, que concluye así: “la doctrina de la evolución por selección natural, o sea el darwinismo, es una hipótesis que hoy rechazan, como incompleta y deficiente, los pensadores de mayor valía y los naturalistas más eminentes. Por eso Huxley, desprendiéndose del darwinismo, como explicación estrecha de la vida, se queda con el concepto vago de evolución, buscando la unión de los seres, pero sin atarse a ninguna explicación concreta ni mecanismo determinado, diciendo: “Yo creo que la conformación y la composición actual de la corteza terrestre, la distribución de la tierra y de las aguas, las formas variadas de los animales y de las plantas, no son otra cosa que los últimos términos de inmensas series de cambios realizados en el curso de incalculables períodos de tiempo, por la acción de causas más o menos semejantes a las que obran hoy día”.

Fue publicada en la Revista Contemporánea de Madrid el año 1887, al que siguió “Otro antidarwinista”, dedicado a Jean-Henri Fabre, que “ha incurrido también, como yo, en herejía, para algunos naturalistas españoles, diciendo que la hipótesis de Darwin no explica muchísimos hechos, siendo en consecuencia, una concepción estrecha, deficiente e insostenible”.

Casado con María de la Paz Gago de la Torre, permanece viudo casi los últimos cuarenta años de su vida. También verá morir a dos de sus tres hijos.

Fleming, esclavista

15 de Junio , 2020

Burros asombrados ante la competencia

Me encantan estos nuevos especímenes humanos que no han dado palo al agua, cuya aportación al bienestar común parece una cerveza sin alcohol porque es 0/0, y que sin embargo dedican su existencia a censurar a sus antepasados, especialmente a aquellos que más puedan sorprender.

Me encantan porque al igual que aquellos trapecistas que trabajan sin red, ellos lo hacen ¡sin pisar una biblioteca! Y la verdad, hay que ser muy atrevido para tumbar, yo qué sé, a Churchill, sin haber leído otra cosa que algún Mortadelo, por mucho que Ibáñez muestre un gran surtido de recursos narrativos.

De un tiempo a esta parte les ha dado por Colón, y no porque se haya destapado su afición a comerse niños crudos, sino porque a algún imbécil le ha dado por relacionar el sufrimiento del pueblo americano con el navegante, como si el pueblo europeo no hubiese sufrido y le echásemos la culpa al primer nómada asiático con apariencia humana que atravesó la cordillera del Cáucaso. Y todo, porque me sentó mal la minestrone de ayer noche.

_ ¿Y Fleming?

_ Un esclavista de animales. Explotaba bacterias y las mataba con hongos.

_ ¿Entonces?

_ ¡A chimparle la estatua!

_ ¡Amos pallá!

En esa línea de despotismo embrutecido _ ya les gustaría que fuese ilustrado _, la presidenta de Catalunya en Comú Podem, Jéssica Albiach, se ha hecho la picha un lío y ya no se sabe qué destino quiere darle al monumento de Colón en Barcelona; si gravilla, como dijo en un principio, o contextualizarlo, como añadió rápidamente para sacar la pata de donde la había metido hasta el fondo hay sitio, oigan.

Por eso me encantan. Si la ignoracia es atrevida, estos epítomes modernos del desconocimiento son osados hasta el ridículo y no desfallecen en mostrarnos cada día sus descomunales orejas de burro.