Sánchez Guardamino, constituyente de 1869

17 de Septiembre , 2020

El senador por Lugo abandera la causa a favor del ferrocarril gallego en sus 18 años de parlamentario

LOS BUENOS NEGOCIOS realizados por su padre, un comerciante de origen vasco llamado Cipriano, permiten a Manuel Sánchez Guardamino (Lugo, 1830), exhibir la mayor fortuna no aristocrática de sus tiempos en Lugo.

El concejal Cipriano Manuel Sánchez, también Guardamino, es dueño de varios inmuebles en Lugo cuando el 13 de enero del año señalado nace su hijo Manuel en la calle Batitales. Uno de ellos lo alquila al Círculo para su primera sede y otro, a la Fonda del Méndez Núñez. Había llegado a la provincia para participar en las obras de la carretera de Lugo a Chantada, y según recoge Ramón Villares, aprovecha la desamortización de Mendizábal para hacerse con edificios y solares de antigua propiedad eclesiástica a muy buen precio y sin grandes rivales en las pujas, por aquello de no molestar a la Iglesia con la adquisición de sus antiguos bienes. Cipriano había nacido en 1794, y su esposa, María Dolores Sánchez de Neira, en 1798.

Manuel Eustaquio Antonio Sánchez-Guardamino Sánchez de Neira, su nombre completo, es un estudiante aventajado y como también es hombre de posibles, tiene abierto el camino para estudiar jurisprudencia en Compostela, donde ya se encuentra cuando cumple los 17 años.

Durante su estancia en Santiago como estudiante de Derecho, Guardamino junior se apunta a las clases de frenología que imparte por toda España Mariano Cubí i Soler, el introductor de esa seudociencia psicológica, que investiga el carácter y el comportamiento a través de la forma y el tamaño de las diferentes partes del cráneo.

Cubí imparte también su cursillo en Lugo y en otros puntos de Galicia, pero la experiencia no le va a salir gratis. El frenólogo catalán es denunciado por el sacerdote Antonio Severo Borrajo ante el Tribunal Eclesiástico de Santiago por considerar que la frenología y el magnetismo están en contradicción con algunos preceptos y dogmas católicos.

Después de mucho batallar, Cubí logra que la causa sea sobreseída, lo que aprovechará para contarlo todo con pelos y señales en su Polémica religioso, frenológico, magnética. En ese libro aparece el testimonio favorable a Cubí de Sánchez Guardamino y de los restantes alumnos, entre los que se encuentra también José Pardo Bazán, el padre de doña Emilia.

Se casa en Bilbao con Elvira Aurrecoechea Arana, dieciocho años más joven que él. La boda tiene la particularidad de que se celebra en la misma ceremonia que la de su primo, Ramón de Guardamino, que contrae nupcias con su sobrina María Berge. Se informa que los novios salen el mismo día de la boda hacia Zaragoza y que pasarán la luna de miel en Barcelona. Tal como se redacta, se da a entender que el viaje lo realizan juntos los cuatro protagonistas del doble enlace.

Manuel y Elvira serán padres de María de los Ángeles, que nace en 1878 y vivirá hasta 1967, y de Rafael Maria Julio Cipriano Pablo Sánchez-Guardamino Aurrecoechea. Elvira muere a los 37 años el 10 de febrero de 1885 y es trasladada en tren a Bilbao.

La actividad parlamentaria de Manuel en las filas liberales progresistas, es muy intensa desde que en 1869 consigue el acta de diputado que lo hace constituyente de la de ese año, en compañía de los lucenses Manuel Becerra y Bermudez, Valentín Vázquez Curiel, Juan Paradela Sánchez, Ignacio Timoteo Yáñez y Manuel Quiroga y Vázquez.

La reivindicación lucense del ferrocarril es una de las causas por las que lucha, siendo diputado, o como senador, de 1871 a 1887, cuando fallece en Madrid el 7 de mayo.

Ni premio ni castigo

16 de Septiembre , 2020

Comité de expertos

Conseguido el rechazo de las querellas contra la gestión del Gobierno en la pandemia, los próximos objetivos son ganar el premio RANM 2020 (Real Academia Nacional de Medicina) por los mismos motivos y obtener la flor natural en el certamen de habaneras de Torrevieja, convocado este año bajo el lema No hay pandemia sin blasfemia.

Aunque no lo crean, había dos o tres vecinos de Juncales del Alma Cándida que esperaban de Dolores Delgado una resolución favorable a una querella sí y otra no, para disimular.

No vamos a ser tan mal pensados como los querellantes. Si la Fiscalía del Tribunal Supremo no ve indicios de delito y lo explica en 300 páginas de un tirón, es señal de que no lo hay. La justicia española para estas cosas del Gobierno es muy suya, que por algo todas las instancias políticas, desde el primero al último partido, ponen todos sus esfuerzos en orden a disponer de una judicatura independiente, de ahí que la Fiscalía esté encabezada por quien ha sido ministra de Justicia en el anterior gabinete de Pedro Sánchez. Todo correcto.

Más difícil lo va a tener don Pedro para obtener el premio RANM, porque una cosa es librarse de una acusación delictiva y otra muy distinta convencer a alguien de que tu gestión, claramente chapucera, merece un reconocimiento a la excelencia cuando encabezamos todos los índices de peligrosidad.

No se ha cometido delito, pero han demostrado una torpeza y una ignorancia similar a la de muchos de sus compatriotas que se comportan como auténticos garrulos lisérgicos, que diría Ricardo Llovo. Claro que ellos son simples ciudadanos y nunca se les pasó por la cabeza erigirse en gobernantes, solo en folloneros de botellón.

En cuanto a la flor natural de habaneras, ni lo sueñen. En el Gobierno desafinan todos.

El general Tella no hizo la guerra para perpetuar a Franco

16 de Septiembre , 2020

El militar de O Corgo pagará cara su fidelidad a don Juan y la causa monárquica

CONVIENE DECIR CUANTO antes que el general Tella, monárquico alfonsino y luego partidario de don Juan, caballero del Santo Sepulcro de Jerusalén y atinado escritor de estrategia militar, está falto de una biografía competente, siendo su caso muy apetitoso.

Su nombre in extenso es Heliodoro, Helí, Rolando de Tella y Cantos de Uz (O Corgo, 1888), pero bastan las cinco letras de su primer apellido para identificarlo como uno de los militares que se levanta contra la república y que conspira luego contra Franco.

La vida de Tella se escribe todavía con comentarios arriesgados, rumores, leyendas y maledicencia.

Por el contrario existen multitud de fuentes y de versiones sobre los aspectos más polémicos de la vida de Tella como son su enemistad con Franco, la sanjurjada, las heridas de guerra, la construcción del pazo de Adai, la intervención de los presos en ella, la fábrica de harinas La Conchita, las visitas de don Juan a Adai, la repetida anécdota sobre la distancia que hay entre Adai y Meirás o viceversa, el atentado/accidente entre Lugo y Adai, la presencia de los Radziwill en Lugo, su expulsión del ejército, las conspiraciones monárquicas con don Juan, su salud mental… demasiada harina para un cuenco tan pequeño.

Se cumplieron el lunes los 132 años de su nacimiento en Adai /Gomeán. A los 19 ingresa en la Academia de Infantería de Toledo, de donde se dice que arrancan sus malas relaciones con Franco. A los 22 forma parte del Regimiento Ceriñola de guarnición en Melilla, antes de ir a Zamora.

En 1917 se casa con María del Carmen Alonso e Iglesias y al año siguiente es destinado al Protectorado Español de Marruecos, donde es herido en cinco ocasiones. Escribe Moral militar y dirección de tropas (inédita) y La guerra. En 1921, ya capitán de Infantería, manda el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Alhucemas nº 5 y lucha en el Monte Gurugú.

En 1923 recibe la medalla Militar Individual y dos años después, la Cruz Laureada de San Fernando. Siendo teniente coronel de Infantería, Alfonso XIII lo nombra ayudante de su primo, el infante Carlos Tancredo de Borbón.

En 1932 participa en el golpe de Sanjurjo y es deportado a Villa Cisneros, para ser amnistiado en 1934. En julio del 36 se une a los sublevados y participa en las campañas de Extremadura, la toma de Mérida, Navarra y la Batalla de Madrid.

Uno de sus soldados le dedica estos versos: “Caudillo en la Legión, lucha con saña / por conseguir el renacer de España, / que es su amor, su ilusión, su fe, su estrella. / Caballero sin par de San Fernando, / ha de ser inmortal su nombre: Tella”.

Como general de brigada toma parte en las campañas del Ebro y Cataluña. En 1941 es nombrado gobernador militar de Burgos y caballero gran cruz de la Orden de San Hermenegildo. Un año después es gobernador militar de Lugo, pero en 1943 es privado de todos sus honores militares, acusado por Ramón Ferreiro de irregularidades administrativas de la Fiscalía de Tasas, aunque las verdaderas razones apuntan a considerarlo un conspirador en contactos con Luisa María Narváez y Macías y los Radziwill. Él no cesará en su intento por conocer los cargos que le achacan.

Fue quien de decirle a la cara a Franco que él no había participado en la guerra para perpetuarlo en el poder, sino para instaurar la monarquía.

Intenta su nombramiento como conde de la Casa de Tella y vive 24 años más, antes de fallecer en Adai, donde construye un pazo que en estos años ha conocido ya diversos propietarios.

Que los detengan

15 de Septiembre , 2020

No alzan ni la suela del zapato de George Bernard Shaw

Enanos mentales incapaces de unir correctamente vocales y consonantes han encontrado una aguja de marear con la que pretenden pasar a la historia, pues aunque su obra creativa completa arroje como resultado un cero absoluto, su obra destructiva avanza gracias al papanatismo y la estulticia de una sociedad inerme que los contempla con la duda de saber si tienen razón o no.

Son los abanderados de la corrección política, subvencionados por el buenismo, pagados por el multiculturalismo y educados en el burrismo.

Se han cargado Lo que el viento se llevó, andan detrás de Colón y obligaron a que los descendientes de Agatha Christie consintieran un cambio de título ante el pánico por perder algo de pasta. Si se levanta la escritora les da a todos así, con el envés de la mano, para no contagiarse de ignorancia.

Ahora le toca el turno a George Bernard Shaw, atacado por los aspirantes a actores de la Escuela de Arte Dramático de Londres, gente que antes de aprender viene dando lecciones por obra y gracia de esta corriente repulsiva, corrompida y anormal.

No quieren representarlo, dicen los pipiolos, porque era fascista, como si para leer a Dante hubiera que exigirle su pertenencia al Partido Demócrata, o a cualquier otro nido de cánones de belleza.

También se cargan a todos los autores del XVII al del XIX, y más allá, por imperialistas y negreros, de tal forma que acabarán por representar únicamente el tam-tam de la selva. Y ni eso, porque el Mau Mau era asaz nacionalfascista.

El arte dramático, desde Grecia hasta hoy, ha sido lo que el mundo ha sido, y estos cómicos de medio pelo carecen de la más mínima autoridad para censurar ni a Plauto, ni a Bernard Shaw, ni a las marionetas de Chacolín, manejadas por el padre de José Luis Moreno.

Marisa Lorenzo, demasiado joven para ser Miss España

15 de Septiembre , 2020

Sí logra ser Miss Vivero, Miss Lugo y Maja de la Fotogenia, antes de hacer algunas apariciones en el cine

CON 17 AÑOS es elegida Miss Vivero 1968, pero a María Luisa Lorenzo Darriba (Barco de Valdeorras, 1950), las cuentas no le salen, porque cada vez que le preguntan por la edad dice que está a punto de cumplir los 18, o como con descuido, “ponga usted 18”.

Quizá Pepe Garalva, que es quien la descubre y promociona, intuye que puede haber problemas. Donde no los hay es en la capital de la provincia, pues un mes después Marisa es elegida Miss Lugo en dura competencia con la representante de Ribadeo, Aurorita Gómez. Ocurre en el Pabellón de los Deportes.

Ha nacido en esa localidad orensana, pero también se apresura a decir que se considera de Viveiro, porque allí reside desde hace años y en su Centro de Estudios Landro cursa el bachillerato.

El título de Miss Lugo le proporciona el pasaporte para participar en el certamen de Miss España, que se celebra en julio, pero Marisa sigue teniendo 17 años y Garalva, después de mucho pelear con Adolfo Prego de Oliver _ el padre de Victoria Prego y director de la revista Miss, que organiza entonces el concurso _, logra que Marisa pueda acudir a Valencia, honoris causa, pero sin competir porque incumple la base de la edad mínima.

El certamen está a punto de acabar en escándalo, ya que algunas de las misses se niegan a desfilar y acusan a la organización de tener todo amañado para que gane Valencia.

A ella, que está fuera de concurso, le basta disfrutar de una cena a mil pelas cubierto amenizada por Los Munstang. También gana un viaje por media España que a su regreso ella detalla a la perfección: Alicante, Málaga, Murcia, Cádiz, Granada, Almería, Sevilla. Albacete, Benidorm, Torremolinos, Madrid, Toledo, El Escorial. Valle de los Caídos, Salamanca y León.

Marisa ha llamado la atención de los lucenses. Más alta que la media, guapa y estilosa, no pasa desapercibida a donde llega porque además es pionera en usar lo que entonces se llaman “auténticas minifaldas”, no faldas más o menos cortas. De ahí a ganarse el apodo de Supermarisa apenas hay un tramo. Además es aficionada al boxeo y admiradora de Legrá. O eso dice.

Se ha trasladado a Lugo y aquí se prepara para afrontar nuevos retos. Actúa como azafata en diversos actos, es portada de Chan, la revista de Borobó; gana el título de Miss Feria Internacional del Campo en Madrid y participa en el concurso de Maja de España 1970 en Alicante, donde obtiene uno de los tres títulos de consolación, el de Maja de la Fotogenia.

Con ese bagaje a cuestas le llega la oportunidad de entrar en algún reparto cinematográfico, y tanto con su nombre, como con el posterior de Marisa Bel, figurará en varios títulos representativos del cine del destape.

Por ejemplo, el 14 de septiembre de hace ahora 47 años se estrena Lo verde empieza en los Pirineos, donde figura al lado de otro actor relacionado con Lugo, Sergio Doré, que estrena en Miami el microteatro El bicéfalo, de quien suscribe.

Al tiempo que pasa modelos de cuatro casas de moda y protagoniza alguna fotonovela al lado de Loja, su futuro marido, también tiene una breve aparición en El niño es nuestro, de Manuel Summers. A partir de entonces utiliza el nombre de Marisa Bel.

Fue una de las primeras actrices que protagoniza falsas exclusivas cuando se habla de un romance inexistente con el actor Máximo Valverde.

Otros títulos donde interviene son Los nuevos españoles (1974), de Roberto Bodegas, La revolución matrimonial (1974), de José Antonio Nieves Conde y Niñas… al salón (1977), de Vicente Escrivá.

Ni el mapa

14 de Septiembre , 2020

Un mapa sin huevos fritos

Tres jóvenes de 15 y 16 años insultan y agreden a una pareja de inmigrantes en el Metro de Madrid. Su lenguaje es soez, inhumano y extremadamente violento.

Una joven malagueña que se asoma a la televisión en busca de pareja reconoce que ignora dónde queda Málaga, si está cerca o lejos de Sevilla, y se asombra de que tuviese que preocuparse por eso. Solo sabe que está allí, en un cuadradito de la pantalla de televisión y que le ponen encima un huevo frito cuando hace sol. Ha cumplido veintitantos.

A otro lo paran por la calle para preguntarle el nombre del jefe del Estado español y reacciona como si le pidiesen el número exacto de pelos que crecen en su inútil molondra.

¿Qué mierda de educación estamos dando? Y sobre todo, ¿por qué no hablamos todo el día del fenomenal problema que estamos ocasionando?

Ya no solo es que un alumno pueda llegar a veinteañero sin haber visto un mapa entero de España, sin saber qué es Toledo, ni por dónde cae, más o menos el Noguera Ribagorzana. Eso es grave, pero peor es que está condenado de por vida a ser un tullido que avanzará haciendo el ridículo a cada paso, salvo que se recluya en comunas de personajes tan desilustrados como él.

Esta no es ninguna deficiencia histórica de España, ni mucho menos. Esta es una conquista de los tiempos recientes. Convertir la enseñanza primaria en una fábrica de analfabetos funcionales a manos de una numerosa recua de políticos descerebrados que han reducido a gravilla la inmensa labor de los maestros de escuela, siempre despreciados, siempre mal pagados, pero que salvaron a generaciones de españoles de caer en esos certificados sin cimientos que antes se llamaban bachillerato, cultura general o enciclopedia Álvarez, desaparecidos hoy en aras a saber de qué oscuros intereses.

Delio Mendaña, cuarenta años como abridor de mentes

14 de Septiembre , 2020

El catedrático forma parte de una mítica generación de profesores de Lugo, inolvidables para sus alumnos

FUE UNO DE los componentes de aquella mítica generación de profesores del Instituto lucense a los que José María Carrascal, uno de sus miles de alumnos, llamó “abridores de mentes”. Él, don Primitivo, Labajo, Bernis, Lázaro Montero, Penedo…

Delio Mendaña Álvarez (Lugo, 1898), era hijo del industrial Policarpo Mendaña Otero, que muere apenas cuatro años antes que él, a los 96 de edad; y de Brígida Álvarez. Sus primeros estudios revelan que no es uno más, como lo certifica la obtención del Premio Valentín Portabales al mejor expediente de 1917, en compañía de Ángel Balboa.

De ahí saltamos al año 1923, cuando termina Químicas con matrículas de honor en casi todas las asignaturas y con premio extraordinario por la U. Central, siendo propuesto por la Junta de Ampliación de Estudios para ser ayudante de la sección de Ciencias del Instituto-Escuela, un centro reservado para los mejores.

Pero a Mendaña le tira Lugo y en 1924 se incorpora como profesor de Comercio en el Colegio Balmes, donde también enseña Antonio Miño Seoane, entre otros. Tres años más y consigue ocupar la cátedra de Física y Química del recién inaugurado Instituto de Ferrol.

Allí está hasta que en 1930 obtiene la cátedra y regresa a Lugo, donde con la llegada de la república, pasará a ocupar una vocalía del patronato local de Formación Profesional.

En el Instituto se le añade la cátedra de Agricultura y es nombrado secretario y vicedirector sucesivamente. Es entonces, 1932, cuando se casa con la licenciada en Farmacia, Carmen Saavedra Ascariz, en una ceremonia oficiada por Celestino Saavedra Ascariz, uno de los dos hermanos sacerdotes de Carmen.

Tendrán tres hijos, el último de ellos, José Luis, muere a los cinco meses; Carmen, catedrática de Lengua y Literatura Españolas en el Instituto de Logroño, y Felipe Mendaña Saavedra, ingeniero de Caminos, de quien a su muerte escribe una cumplida biografía su colega José Cobreros Aranguren.

A las puertas de la guerra, en febrero de 1936, la casualidad quiere que Delio Mendaña pronuncie en el Instituto una conferencia de mayor actualidad de lo que podrían imaginar sus oyentes. Se tituló La industria química en la paz y en la guerra, y en ella realiza un documentado estudio sobre los gases tóxicos. Alerta sobre el interés de las grandes potencias en la guerra química, con expresa mención de la URSS, Polonia, Alemania, EE. UU. y Japón, y dice que el principal peligro es dormirse y hacer caso omiso de la realidad.

También en 1938 asiste al XV Congreso de la Asociación para el Progreso de las Ciencias, celebrado en Santander, a donde acude acompañado de los profesores Roma y Olano, así como del sacerdote Ramón Aller, el más notable astrónomo gallego.

Cuando en 1939 finaliza el conflicto, compagina su cargo con el de director de la Escuela Elemental de Trabajo, situada en Santo Domingo / Plaza de Abastos. El nuevo régimen lo confirma como catedrático.

Sus alumnos lo recuerdan como un hombre de un gran corazón que trata de disimular con una falsa fiereza. En uno de sus cursos le dedican una habanera que tiene su gracia: “Si a tu ventana llega Delio Mendaña, trátalo con cariño que es Miss España”.

Tras más de cuarenta años en la docencia se jubila en 1968, cuando todavía no se han acabado las obras en el Instituto, su gran ilusión. Villar Palasí lo nombra director honorario de la Escuela de Maestría Industrial en 1969, el año de su fallecimiento. Le sobreviven también su primo Luis Mendaña y su esposa, Teresa Pardo.

Becerra Chao, el dentista improvisado de Isabel II

13 de Septiembre , 2020

El vecino de As Nogais es llamado para extraerle una pieza a la reina cuando atraviesa Lugo en 1858

LOS DOLORES QUE una muela le causa a la reina Isabel II cuando en 1858 cruza la provincia de Lugo, haciendo la ruta Künig, van a dar fama a nuestro personaje de hoy, Luis Antonio Becerra Chao (As Nogais, 1815), que es avisado cuando la comitiva real llega a esas tierras bajas de su lugar de nacimiento, San Xoán de Vilaicente.

Luis López Pombo se encarga de establecer su ficha familiar, informándonos que es hijo de Domingo Becerra Maceda, de Vilaicente, y de María Chao López, de Pallarvello (Padornelo / Pedrafita).

Con 21 años se alista en la Compañía de Voluntarios contra el carlismo y los persigue en la zona orensana de Xubín. Allí traba amistad con el médico y fallecido éste, se casa con su viuda. Cuando es él quien enviuda, ya de nuevo en Vilaicente, vuelve a matrimoniarse con Manuela Peral, natural de Ferreirós de Valboa (Becerreá).

El roce con el médico orensano y sus propias habilidades lo llevan a explotar en Galicia y León preparados de botica y atenciones médicas que incluyen la extracción de piezas dentarias.

Cuando visitamos Vilaicente para conocer el escenario de los hechos, su tataraniero Ramón Fernández nos cuenta la historia a pie de tumba, un magnífico sarcófago de piedra con los datos del personaje cincelados.

Nos situamos en septiembre de 1858, cuando Isabel II regresa hacia Villafranca del Bierzo tras su visita a Galicia. Viene de Lugo y pasará por los actuales Cereixal, As Nogais, Pedrafita y Vega de Valcárcel.

En Lugo la pareja real se ha alojado en el palacio episcopal, decorado con gran lujo. Las calles y plazas de la ciudad han sido adornadas con faroles, arcos de triunfo y un castillo árabe, y la muralla luce gallardetes y banderolas para ser recorrida en carruaje por los monarcas.

Todas las plazas de hospedaje en casas particulares están ocupadas y algunos miembros de la comitiva tendrán que dormir extramuros. En la despedida del 14 de septiembre se producen entusiastas aclamaciones, pero quizá ya entonces Isabel II siente las primeras molestias causadas por su dentadura.

A la altura de las actuales tierras de As Nogais, el dolor es insoportable y la comitiva debe detenerse en el Mesón Herbón. ¿Quién podría aliviar a la reina? Todas las autoridades del lugar coinciden en un nombre, Luis Antonio Becerra Chao. Lleva a cabo extracciones de muelas y aunque no tiene titulación como médico, todos hablan bien de su pericia. No se hable más. Vayan a por él.

Habrá que imaginar los nervios iniciales y la calma posterior de Becerra, que se apresta a tan delicada intervención, pues ponen en sus manos la más importante pieza dentaria de España.

La operación sale con bien, pues cuando la reina llega a Madrid, le concede a Becerra la Cruz de la Orden de Isabel la Católica, que conlleva la consideración de Caballero Cubierto, es decir, la distinción de mantener el sombrero en presencia de los reyes.

En uno de los retratos que de él se conservan en el Museo Provincial de Lugo, se consigna también que es caballero de la Orden Americana.

En abril del año siguiente la prensa madrileña afirma que “el acreditado dentista Sr. D. Luis Becerra y Chao, ha trasladado su domicilio a la calle de Alcalá, núm. 28, cuarto principal”, lo cual acredita que se establece en la capital, aunque no por mucho tiempo, pues en mayo se informa que sale hacia tierras coruñesas “el aventajado profesor de cirugía y distinguido dentista”, que “deja en Madrid muy buenos recuerdos por sus admirables operaciones de la boca”.

González Campo, los primeros rayos X particulares de Madrid

13 de Septiembre , 2020

El médico de Lugo es uno de los más destacados especialistas españoles de estomatología

LLEGA A SER el pionero y uno de los más destacados especialistas del aparato digestivo de su época, así como un gran defensor de las aguas minerales y los balnearios. Se trata de José González Campo (Lugo, 1869), que prolonga su vida hasta los 91 años, pues fallece en Madrid el 1960.

Se queda huérfano de padre siendo niño y uno de sus tíos, canónigo de la catedral de Lugo, lo acoge para encargarse de su crianza y educación. Comienza la carrera de Medicina en la Facultad de Barcelona y en el tercer curso se traslada a Madrid, donde la finaliza el mismo día en que cumple veinte años _ 27 de junio _, con clasificación de sobresaliente.

Es médico agregado en el servicio de Medicina Interna de Juan Manuel Mariani y Larrión y en 1883 ingresa en el hospital madrileño de Jesús Nazareno. Gana las oposiciones a la Sanidad Militar y lo destinan al hospital militar de Zaragoza, del que solicita excedencia en 1896.

También ocupa una plaza en la Beneficencia de Madrid y realiza estancias en París, con Albert Mathieu y en Berlín, con Ismar Boas, los dos iniciadores de la especialidad de aparato digestivo en el mundo. De regreso es nombrado profesor de Aparato Digestivo de la Escuela Práctica de Especialidades Médicas de Madrid, fundada por José de Letamendi.

Es doctor con la tesis Valor del análisis del jugo gástrico para el diagnóstico de las enfermedades del estómago (1903). Entre 1912 y 1929 dirige el Dispensario de Aparato Digestivo del Instituto Médico-Quirúrgico de la Encarnación de Madrid y en 1936 es jefe técnico de Beneficencia y del Ayuntamiento, también en la capital.

Pionero en el estudio del aparato digestivo, como decíamos, es el primer especialista que dispone en Madrid de un aparato de rayos X, y su fama crece pareja al éxito de sus aportaciones y diagnosis.

Impulsa la creación de la Sociedad Española de Patología Digestiva y de la Nutrición, que llega a presidir. Escribe, entre otros, Los rayos X en el diagnóstico de las enfermedades del estómago, Probable identidad de la hiperclorhidria y la úlcera péptica, Algunos errores posibles en radiología digestiva, Estudios de clínica digestiva, Accidentes graves en Patología Digestiva, El estómago de los tuberculosos y La úlcera gástrica: su diagnóstico y tratamiento con su hijo y discípulo José González-Campo de Cos. También estudia las aguas medicinales y pondera las de Mondariz como las bicarbonatado-sódicas mejores de Europa.

Preside la Sociedad Española de Patología Digestiva y de la Nutrición (1944-1948), la Academia Médico-Quirúrgica Española (1907-1909) y es académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de Madrid.

Entre otros obtiene el Premio Garí de la Real Academia de Medicina de Zaragoza.

En 1930 acude a la inauguración del nuevo hospital de San María de Lugo y el Colegio Médico lucense aprovecha su estancia en la ciudad para que pronuncie una conferencia en su sede, a la que acuden treinta especialistas, casi todos de los que ejercen entonces la medicina en la provincia. Les habla del diagnóstico de la úlcera de estómago. Previamente, los médicos presididos por José Lomas Díaz se han reunido con su eminente colega en una comida que tiene lugar en el Gran Hotel Alicia de San Marcos. González Campo realiza un donativo al alcalde de 500 pesetas para que las emplee en carencias del hospital.

Volverá tres años más tarde para participar en las Jornadas Médicas Gallega de 1933 que se celebran en Lugo. Ahora diserta sobre cuándo ha de operarse una úlcera gástrica.

La solución Laforêt

13 de Septiembre , 2020

Quiere Torra que el Rey, el Gobierno y los españoles todos le pidamos perdón por el fusilamiento del presidente Companys allá por 1940, ochenta años ha. Y no estaría de más la cosa si él se aplicase primero el cuento y en una demostración de fraternal reconversión moral pusiese por delante su propio arrepentimiento por tanta muerte causada por el Estat Català, por tanto delito nacido al albur de sus falacias, por tanto crimen cometido por su admirado dúo pistolero, de nombre y razón social Miquel Badía y hermano.

Hay una historia patética que enreda los amores de Companys por su segunda mujer, Carme Ballester, con los de Miquel Badía, el Capitá Collóns, por esa misma mujer, que finalizan con resultado de muerte para Miquel en algunas versiones, pero que repetir aquí se nos hace larga y resbaladiza.

No es necesario. Basta saber que Torra admira a Badía y sus métodos expeditivos en contra de los reacios al independentismo, con especial atención hacia los anarquistas; basta conocer las operaciones de limpieza de imagen de Badía que él mismo ordena, para descubrir que Torra no es trigo limpio y que sus peticiones de perdón están más envenenadas que el vino de Rasputín en su última cena.

Además ya sabemos que el fin último del presidente es seguir delinquiendo bajo la máscara de la honradez y el patrioterismo, así que para qué.

Vamos a pensar que el golpista Companys merece que se le pida el perdón, como ya han hecho Francia y Alemania por entregarlo. Bueno, pues en manos de Torra está la palanca que lo acciona, al menos mientras no lo inhabiliten.

Como cantaba Marie Laforêt, la chica de los ojos dorados, olvidemos nuestro enfado y volvamos al amor, porque si no es a tu lado, dónde voy a estar mejor.

Es fácil. Haga un esfuerzo, pero no demasiado, a ver si se escagarrucia todo.