Carmen Arias, la nodriza sarriana del Che

22 de Octubre , 2020

Su relación con Ernesto Guevara va más allá de los años en los que trabaja como niñera para sus padres

DESDE 2008 SU vida se cuenta en un libro, “Carmen Arias. A nai galega do Che”, que firman al alimón Mónica Lázaro Jodar y Lois Pérez Leira. Este último también le dedica un documental. Neira Vilas y otros dieron razón de ella, por todo lo cual no se puede decir que Carmen Arias López (Sarria, 1907), sea una desconocida.

Carmen nace en Bade, lugar de la parroquia de Santa María de Vilamaior, donde una placa identifica su casa natal. Es la segunda hija de Benigno Arias y de Dolores López, agricultores y padres de ocho hermanos. A los 16 años emigra a Buenos Aires con una tía.

Después de cinco años de trabajos domésticos, es contratada por Celia de la Serna y Ernesto Guevara Lynch para atender a su primer hijo, el mismo que más adelante será conocido como el Che y que ella llamará Teté.

El niño había nacido en Rosario, luego vuelven a Buenos Aires y contratan a Carmen, que los acompaña a la selva de la provincia de Misiones hasta que el niño cumple los dos años. En ese momento va a nacer su hermana Celia y la familia regresa a la capital argentina, barrio de San Isidro.

En busca del mejor clima para el asma que contrae Ernesto, se instalan en Alta Gracia (Córdoba), donde estarán once años.

Cuando la mujer establece relaciones con el asturiano Alfredo Gabela, la familia Guevara llega a un acuerdo para que Carmen siga con ellos en Córdoba, pues los dos niños están muy unidos a la sarriana. Así ocurre y los dos enamorados viven casi todo el tiempo separados hasta que en el año 1937, cuando ya ha nacido el tercero de los hermanos, Roberto, se casan y deja de trabajar con los Guevara, aunque mantendrá la relación con la familia toda la vida.

“No le importaba el sueldo _ escribe Ernesto Guevara Lynch sobre Carmen _. La gallega, como la llamábamos cariñosamente, se había apegado a nosotros y quería a mis hijos como a los suyos”,

De hecho Ernesto estudia y come casi siempre en casa de los Gabela mientras cursa la carrera de Medicina y es ella la primera persona a la que le informa de haberla terminado, lo que denota el grado de unión que mantienen tiempo después de no convivir juntos.

También es normal que después de cada viaje, el Che la visite como haría con cualquier miembro de la familia, y si le remite correspondencia, firmará como Teté.

Asimismo, mientras está con la guerrilla en Cuba, Ernesto le escribe cartas en clave a su madre, pero las envía a nombre de Alfredo Gabela. Este espera a altas horas de la madrugada para llevárselas personalmente a Celia de la Serna.

Por otra parte, en agosto de 1961 tiene lugar una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social en la ciudad uruguaya de Punta de Este, donde Cuba está representada por el Che, que en ese momento es ministro de Industrias. El marido de Carmen viaja entonces a Uruguay para encontrarse con él, ya que hacía ocho años que no se veían.

Ernesto y su hermana Celia serán los padrinos del primer hijo de Carmen, que recibe el mismo nombre que su padre. Durante los tres primeros años posteriores al triunfo de la revolución, el carteo entre Ernesto y su madre se realizó por el mismo procedimiento.

Dice su hijo que desde la muerte de Ernesto, su madre dejó de sonreír.

El hallazgo del personaje de Carmen Arias vino gracias a la escritora Anisia Miranda, esposa de Neira Vilas, cuando escribe un cómic sobre la vida del Che en la revista cubana Zunzún

En 2009 Lois Pérez Leira acaba su documental “Carmen Arias, a nai galega do Che”, y en Bade se le rinde homenaje con presencia de sus dos hijos, llegados de Argentina.

Convencidos de casa

22 de Octubre , 2020

El desahogo de Garriga

No recuerdo el motivo, pero en cierta ocasión Esperanza Aguirre le dijo a Carmena que en política había que venir llorado de casa. A ciertos sitios también se recomienda ir meado, en previsión de que allí no sea posible evacuar.

Pues bien, al Congreso se llega convencido de casa y nada de lo que allí se diga va a cambiar la opinión, a favor o en contra, que previamente ha determinado el jefe de filas, salvo que a este le dé un tamayazo en la cabeza y comience a hablar en sánscrito para asombro de los gentiles.

Así es posible que entre Garriga y Abascal se pinte el escenario más apocalíptico y desolador que imaginarse pueda, que se trate de criminales a los miembros del Gobierno y que se pronostique el fin de las libertades, sin que en ningún escaño se reacomoden las nalgas de su propietario, porque ya venían convencidos de casa.

Vox se ha dado el gustazo de disponer de varias intervenciones sin límite de tiempo y para la historia parlamentaria quedará negro sobre blanco, taquigrafiado, y en soportes digitales con sus audio y vídeo correspondientes, lo que la formación cree, interpreta y augura. Si se confirma tan solo en un 30 por ciento, vamos de cráneo.

En ese caso, las posaderas de muchas de sus señorías que ayer y hoy se mantuvieron prietas las filas y prietos los esfínteres _ y no solo los del PP _, se acordarán de aquella moción de censura presentada por Vox en octubre del 2020, y entonces sí, relajarán sus músculos y se irán por la pata abajo.

Como naturalmente nuestro deseo es que tal cosa no ocurra, no solo por higiene y salud, sino por prosperidad y riqueza, nos gustaría ver que el futuro desmiente uno por uno los argumentos y afirmaciones de los oradores citados, aunque la verdad es que solo nos acompaña la fe del carbonero.

Tampoco hará falta esperar mucho. Cosa de meses.

Pepe Garalva, máximo hacedor de misses

21 de Octubre , 2020

Hoy se cumplen los cinco años de la muerte del publicitario lucense

HACE CINCO AÑOS muere en Lugo José García Vázquez (Lugo, 1929), más conocido como Pepe Garalva, el futbolista, el hombre de las misses, el del Sherry, el de los festivales…

Garalva es el resultado del acrónimo que forma su primer apellido, García, y el de su socio en una agencia de publicidad que fundan ambos, Eugenio Álvarez Nogueira.

Él estaba muy orgulloso de su nacimiento, porque se había producido en la Ruanova, y de ahí pasa a vivir en la plaza más emblemática de la ciudad, la del Campo, al lado de la librería Alonso. Su padre es mancebo del boticario Carlos Alonso Hortas, pero como éste permanece una larga temporada enfermo, García senior se ocupa directamente del negocio y de las fórmulas magistrales. Su hijo recuerda haber visto en la rebotica de Alonso al célebre político y abogado Pepe Benito, que iba a allí de tertulia.

Estudia en el colegio de Lomas y en los Hermanos Maristas hasta los 17 años. Y después de juguetear por la Praza do Campo, Pepe corre por unos cuantos campos de fútbol, como son los del Polvorín, el Lugo y el Alavés, éste en Segunda División. Pese a su escasa estatura es habilidoso con la cabeza y maneja muy bien la pelota con los pies, pero le falta cuerpo para los roces con los defensas. Uno de sus hijos, el periodista José García, hereda las cualidades del padre.

También forma parte de los equipos provinciales de balonmano y baloncesto, pertenecientes al Frente de Juventudes. Los compañeros lo conocen como “pulmón de oro”, porque si por él fuese, enlazaba un partido con otro.

Al Alavés llega con 21 años y en la capital vitoriana realiza también el servicio militar. Lo destinan al Regimiento de Artillería Número 25 como maestro de analfabetos y llega a ser cabo primero.

Luego se casa con Berta Abelairas y encuentra trabajo en la constructora Entrecanales y Távora de Vitoria, hasta que la empresa quiere desplazarlo a Valencia y él renuncia para volver a Lugo, donde ingresa en las oficinas de Ramón Jato y Hermano.

La singularidad de Pepe no la alcanza por el deporte sino con la organización de festivales y concursos de belleza femenina, una actividad que hoy cae de lleno en las profundidades de lo más políticamente incorrecto que imaginarse pueda, pero que no lo fue tanto durante esos años. Esto le ha valido enfrentarse a representantes del feminismo en más de una tertulia televisiva y salir de allí manteniendo el tipo.

Llega a ella tras probar en la organización de veladas de boxeo y de concursos de cantantes noveles como Fiesta en el Aire o Desfile de Estrellas, que se celebra en el Central Cinema de la calle Juan Montes y que él inventa antes de cumplir los veinte años. Ambas iniciativas le sirven para que se foguee con los micrófonos y adquiera soltura en el contacto con el público.

El balance de esos 40 años es de unas 2.400 galas celebradas y 12.000 misses proclamadas, dentro de certámenes como los de Miss España, Maja de España, Reina del Turismo, Linda de España, Top Model España, o el de miss Cacaolat.

Y entre los miles de concursantes destacan Olguita Fernández, Silvia Jato y María Luisa Lorenzo.

La agencia Garalva _ “Déjenos pensar por usted” _, promueve Competición, que se reparte en los bares con los resultados del domingo, la revista quincenal la Muralla, el Mirador Lucense, almanaques y docenas de calendarios, así como la subdirección del camping de Barreiros, entre otros.

Paco Rivera, que comparte muchas experiencias con él, ha relatado cientos de anécdotas suyas.

Montar el pollo

21 de Octubre , 2020

Con todo y eso, en Grecia ya montaban pollos

El diputado Rodríguez, número 2 o 3 de Podemos y hombre que gusta de dialogar a patadas, se niega a declarar voluntariamente en el Supremo dentro del caso que lo vincula en una conversación con un policía, esto es, cuando utilizó sus extremidades inferiores para cocear el cuerpo del agente y hacerle ver su opinión.

Hay que ver las extrañas y esquivas relaciones que las caras más visibles de esta formación establecen con la ley después de haberse autopropuesto para elaborarlas en el Parlamento, o para aplicarlas en el ejecutivo.

Todo ello nos lleva a pensar que quizás su fin último sea efectivamente lo que un día anunció su amado líder con la frase “nosotros venimos a armar la bronca”, montar el pollo, o parecida expresión de igual enjundia.

Con una exigua representación como la que tiene, y con tendencia a bajar cada vez más, la formación debería limitarse a ser la parte folclórica de unas cámaras muy diversas donde tienen cabida hasta los perroflautas que montan la bronca, salen en las fotos y listo.

Pero hete aquí que aparece Sánchez y lo nombra vicepresidente; aquello que había jurado y perjurado que no haría ni harto de Jumilla. También podría haber abandonado la política para presentarse a Tu cara me suena e imitar allí a Marifé de Triana, con grandes beneficios para el espectáculo televisivo, y sobre todo, para la política.

Pero no, hace vicepresidente al broncas y aquí nos tienes a todos nosotros aguantándolos, como si tal cosa estuviese dentro de los parámetros normales del vivir.

La experiencia _ esperamos que sea pasajera como el virus _, quedará en la memoria colectiva festoneada con ribetes de luto.

Catilina tuvo que hacer algo semejante para agotar la paciencia de Cicerón.

Estoy pensando. De no ser en Tu cara me suena, ¿qué tal en la Isla de las tentaciones?

Manuel Becerra, el Gran Maestre masón salido de las urnas

20 de Octubre , 2020

Hoy se cumple el segundo centenario de su nacimiento en A Ponte de Outeiro (Castro de Rei)

HOY SE CUMPLE el segundo centenario del nacimiento de Manuel Becerra y Bermúdez (Castro de Rei, 1820), el hombre de las tres emes, matemático, ministro y masón, además de padre de la gimnasia española, cuyo prestigio político queda de manifiesto al saber que fue ministro de Ultramar o de Fomento durante el reinado de Amadeo I, en la Primera República española, con Alfonso XII y durante la Regencia de María Cristina.

Hijo de Joaquín Becerra Sánchez y de María Bermúdez Montenegro, vecinos de A Ponte de Outeiro, queda huérfano de padre siendo un niño. Hace sus primeros estudios en Lugo y en 1837 marcha a Madrid con sus tíos Manuel y Manuela. Allí es alumno de José Subercase Krets, profesor de la Escuela de Ingenieros de Caminos, una de las varias instituciones donde alcanza conocimientos muy vastos sobre Filosofía, Historia, Derecho y Astronomía, para abrir finalmente una academia de Matemáticas, que le acompaña en casi toda sus vida.

Practica gimnasia y esgrima, destacando en florete y sable. Se afilia al progresismo, se deja querer en varias sociedades secretas e ingresa en la Milicia Nacional. La combinación de todos esos elementos lo hacen participar en un sinfín de conjuras políticas y levantamientos hasta 1848, incluida el de Solís en Lugo.

Ni que decir tiene que en esa época su vida es un continuo escapar y esconderse.

Se adhiere al Partido Demócrata y lo dirige con Salmerón, Nicolás María Rivero, José Ordax Avecilla y Sixto Cámara, además de escribir en su aparato de propaganda, El Tribuno del Pueblo.

Dentro de la masonería llega a ser Gran Maestre del Gran Oriente de España, el único elegido por sufragio universal para ese cargo.

Son numerosas las anécdotas que sus compañeros o la prensa han recogido de su vida, como cuando arroja la bayoneta durante una revuelta y le dice al militar que la encabeza: “Mi general, hasta aquí llega un demócrata”.

Isabel II, que lo amnistía, quiso conocerlo y un día su coche se cruza con Becerra, que viene andado. Un acompañante de la reina le hace notar su presencia con dos gritos:”¡Su Majestad! ¡Becerra!”, pero dichos tan seguido el uno del otro, sonó: “Su Majestad Becerra”, y así es conocido desde entonces.

Es ministro en las ocasiones referidas y en ninguna de ellas superpuso sus ideales políticos al bien común de los españoles, a la estabilidad política ni a la integridad de la patria o sus relaciones con las potencias extranjeras, razones por las cuales, fue amigo de Prim y pudo servir en gobiernos de tan diferente signo.

Becerra sustituye en Fomento a José Echegaray, que pasa a desempeñar la cartera de Hacienda. También se le recuerda, aunque no demasiado, como padre de la Gimnasia Española, por lo mucho que escribe y legisla en beneficio del ejercicio físico, cuando todavía no existe ni el sport y mucho menos, el deporte, ya que no estaba bien visto sudar sin necesidad, una actividad impropia de hombres serios y sin ninguna rentabilidad. Lejos estábamos todavía de ver las cuentas corrientes de señores llamados Messi, Nadal o Cristiano Ronaldo.

Su intervención impide en 1870 la cesión de Cuba a los EE.UU. Al morir lega su biblioteca a la Academia de Ciencias y el poco dinero ahorrado, a una antigua sirvienta.

El 10 de noviembre de 1888 la Diputación de Lugo le nombra hijo preclaro y predilecto de la provincia, y hace tres años, Manuel Vila y Xosé Antón Pombo publican el libro “Dous fillos da Ponte de Outeiro: Manuel Becerra e Crecente Vega”.

La otra moción

20 de Octubre , 2020

Leire Pajín resume cómo va la cosa gubernativa

La verdadera moción de censura la votan los hechos, los índices económicos, el éxito frente a la pandemia, el nivel de bienestar, la reducción del paro, el grado de seguridad en la calle, el grado de tranquilidad en la casa, el prestigio ante el mundo, el nivel de educación, los motivos para no emigrar, las posibilidades de prosperar, la igualdad entre los españoles, la desaparición de privilegios por comunidades autónomas, el grado de libertad, la confianza en la ley, la independencia de la justicia y otras cosillas por el estilo.

Ya sabemos que la otra moción, la que se vota en el Congreso, tiene los votos que tiene y no se fija en nada de lo que acabamos de enunciar, sino en el mantenimiento de los privilegios de cada uno de los que sostienen el gobierno.

Se juega a la emoción preguntándonos qué debería votar el PP, si abstenerse, sumarse al Sí, o incluso apoyar el No. Menuda gilipollez. Naturalmente que debería votar a favor de la moción, pero estamos en el supuesto anterior, en que se votan otras cosas.

Allí no ponen en la balanza las verdaderas razones que deben juzgar una labor de Gobierno, porque entonces no votarían a favor de Sánchez ni sus diputados.

Allí se vota el jijijí jajajá, el postureo, el disimulo. ¿Cómo votar al lado de Vox? Por Dios, por Dios. Esto va de puñetera madre. Vamos tan bien que a lo mejor nos dan el Nobel de Economía, el de la Paz y el de Medicina al mismo tiempo, un acontecimiento que jamás había ocurrido. Algo así como aquella conjunción interplanetaria de la que hablaba Leire Pajín para definir una entrevista que iban a celebrar Obama y Zapatero.

Ya lo vimos. Por poco modifica su órbita la Tierra y nos escoñamos contra Venus, que es de donde vienen las mujeres.

¿Que qué va a votar el PP? ¡Y a mí qué me importa! ¡Como si quiere apoyar al Gobierno!

La muerte de Brian

19 de Octubre , 2020

Samuel Paty, honor y gloria

Pienso en los alumnos de Samuel Paty, el profesor degollado en Conflans-Sainte-Honorine por enseñarles una caricatura de Mahoma diciéndoles que viven en una sociedad abierta y tolerante, donde esas expresiones tienen cabida hasta los límites que determinan los tribunales.

Una sociedad cuya mayoría religiosa se ha establecido en torno al cristianismo, pero donde es posible realizar y exhibir películas como La vida de Brian sin que ninguno de los Monty Python sufra desgarros en sus esternocleidomastoideos, ni en ninguno de sus músculos.

Una manera de convivir inteligente, que aprecia la diversidad de culturas, pero no la diversidad de salvajismos; que es refractaria a los fanatismos, sean religiosos o políticos, porque los ha padecido de todas las clases y ha llegado al convencimiento de que deben de ser desterrados para garantizar su propia supervivencia.

También pienso en los que se enfrentan al brutal asesinato con la mezquina equidistancia que pretende situar en el mismo plano al terrorista y a su víctima, ya sea en el País Vasco, o en los alrededores de París.

El profesor Paty estaba exponiendo una idea elevada, el bien de la libertad occidental, frente a una idea mostrenca y primitiva: quien no piensa como yo es un perro infiel y según qué cosas predique, es justo que se le dé muerte. ¿A qué la equidistancia?

También pienso en las numerosas bocas que permanecen calladas a la vista de este nuevo desafío a la civilización occidental, y no puedo evitar que el pensamiento vaya hacia quienes se esfuerzan en blanquear a los que también mataron con el mismo razonamiento que acabamos de exponer. Con la desgracia para todos nosotros de ver que con ellos establecen planes de gobierno.

Pardo Pedrosa y su peligroso mayo del 68

19 de Octubre , 2020

El artista de Lugo es acusado de insultar al Ejército en un cuadro que hoy está en el Reina Sofía

AUNQUE ES PINTOR y videocreador, tiene nombre de Papa. Es José Ignacio Pablo Segundo Pardo Pedrosa (Lugo, 1947), hijo de José Pardo y Pardo Reguera, fiscal provincial de la Vivienda, y de María Leonor Pedrosa Latas. La afición por la pintura surge cuando es estudiante en el Instituto y en calidad de exalumno participará muchos años después en la exposición que monta Matalobos con la plástica que pasa por la institución, que fue mucha.

Podría decirse que su bisabuelo Gumersindo le transmite en vena la querencia por los pinceles. De hecho se comienza a hablar de él cuando solo tiene 16 años y gana dos segundos premios de dibujo y pintura en el III Certamen de Arte Juvenil del Frente de Juventudes (1963).

En 1965, ya con 18, gana ese certamen mientras Pedro Agrelo y García Gesto se reparten el resto de galardones.

Pero será en 1967 cuando se lance a su primera exposición individual de óleos y aguatintas en la sala de la Caja de Ahorros. Trapero alaba su técnica y su capacidad de elevar a categoría de arte los objetos cotidianos, como un lavabo o una máquina de coser.

1968, el año del mayo francés, le aguarda con un engorroso contratiempo. Expone en Santiago, A Coruña Vigo, A Guarda y en Goián, cerca de Tui, donde su organizador es detenido por un grabado que se considera insultante para el Ejército”. No había tenido problemas, pero quizá la sensibilidad de las autoridades en Goián no es la misma.

La obra representa a un hombre con condecoraciones y su radiografía, donde los huecos de las medallas contienen la imagen de hombres muertos.

Como la noticia la distribuye la agencia Cifra, José Ignacio envía a ella su versión: “No hay en la misma, ni directa ni indirectamente, motivo alguno que guarde o pueda guardar relación con el Ejército español”.

Afirma que su grabado es pacifista y de repulsa contra las guerras. La causa es sobreseída a los tres días por el capitán general de la VIII Región Militar.

La polémica obra figura desde 2017 en el Museo Reina Sofía como donación de la Fundación Xavier Pousa bajo el título Cos mortos no peito. A continuación interviene en la ilustración de O divino sainete (1969) de Curros, en compañía de Colmeiro, Seoane, Conde Corbal, Díaz Pardo, Laxeiro, Saturno Lois, Raimundo Patiño, Pérez Bellas y Beatriz Rey.

Siendo ya alumno de la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, conoce a la también pintora extremeña María Luz Antequera Congregado con la que se casa en 1970.

El matrimonio obtiene sendas cátedras de dibujo para el Femenino de Lugo y para el Mixto Polígono de Zalaeta de A Coruña. Más tarde, ambos se asientan en la capital coruñesa, desde donde participan en certámenes como los de Blanco y Negro, Ateneo de Madrid, la Bienal de Zamora, o Bimilenario de Lugo.

Los dos serán primero y segundo premio en este último (1976). Ella, con la obra Arde Galicia, y él con Vegetal. Años después ilustra el extraordinario de los 75 años de El Progreso.

Desde 1985 se centra en la videocreación siendo pionero en el empleo de la imagen en movimiento “a modo de extensión del lienzo” y en explorar el universo tecnológico a través de la infografía y la animación. Participa en numerosos certámenes y está presente en ARCO y en las muestras de Hannover, Arnheim, Utrecht, Rennes, Cannes, Liubliana, Nápoles, Sydney, Graz, Berlín, Innsbruck, São Paulo, Helsinki, Lynz o Moscú. Forma parte del equipo técnico en varios rodajes como director de arte y es finalista del Mestre Mateo por Blanca Madison.

El alférez Baanante, el primer caído del 36

18 de Octubre , 2020

Al maestro de Chantada se le dedica la calle que ahora lleva el nombre del poeta Uxío Novoneyra

LA QUE FUE calle del Alférez Baanante en Chantada, desplazada por el poeta Uxío Novoneyra, rendía homenaje a un héroe de la guerra civil española, mal título para sobrevivir en el callejero en nuestros días, cuando la historia la escriben los vencedores… de las elecciones municipales.

Al maestro nacional y alférez de complemento del Regimiento Zaragoza 30, Manuel Baanante Giraz (Chantada, 1910), se le tiene por el primer caído de la guerra, aunque probablemente la cuenta solo se establece entre los soldados de Lugo o de Chantada, pues el 15 de septiembre de 1936, cuando él muere en el hospital asturiano de Salas instalado en un convento de monjas, a consecuencia de las heridas que sufre en el asalto del pueblo de La Cabruñana, ya se han producido numerosas bajas en otros enfrentamientos.

De hecho, cinco días más tarde se celebra en el Círculo de las Artes una velada musical y teatral en honor de los heridos hospitalizados en Lugo y en la que debería intervenir una banda militar que llegó tarde a la convocatoria, pues regresaba de Chantada, donde acompañó el entierro de los restos mortales de Baanante.

La ofensiva de las tropas nacionales en Asturias es el primer frente del norte y en el bando de Franco deja la baja de otro militar bien conocido en Lugo, el teniente coronel Teijeiro, fallecido en Oviedo un mes más tarde.

El 2 de mayo del año siguiente, el de 1937, se celebra en Chantada la fiesta de esa fecha y se descubren cinco lápidas a Franco, Calvo Sotelo, Primo de Rivera, Portugal y al alférez Baanante, que bautizan otras tantas calles. La del alférez, una de las más largas de la población, es donde vivía el fallecido. Desde el balcón de una casa contigua hacen uso de la palabra varios oradores que resaltan el heroísmo de Baanante, que en La Cabruñana decide seguir luchando hasta morir pese a haber sido herido en un brazo.

El periodista José de la Peña Matos, exsecretario particular del ministro Leopoldo Matos y a la sazón enviado especial de la Delegación Provincial de Prensa y Propaganda de Falange de Lugo en Asturias, es uno de los tres primeros informadores que llegan a Grado tras la victoria del general Aranda, junto con Joaquín Arrarás e Yndarte.

En una crónica fechada en Grado (20-X-1936), a diez kilómetros de La Cabruñana, relata para El Progreso el ambiente previo a la guerra en aquel lugar. Dice así:

“Su población era de lo más rojo de esta comarca. En los últimos días de su dominación y hasta después de ser ocupado por nuestras tropas no se acabó el comunismo libertario. La vida de sus habitantes, que era una orgía plena de lujuria y pillaje, habían requisado cuatro cabarets y nuestros soldados al llegar no encontraron ni una sola botella de vino ni siquiera de sidra, tal era el consumo que habían hecho de toda clase de bebidas”.

“La ola de locura que debía dominar a todos, no respetó siquiera a uno de los sacerdotes del pueblo, que cruzado el pecho, no por la cruz redentora, sino por la bandolera repleta de cartuchos, abandonó el pueblo, y fusil al hombro, se fue con los rojos. Cuando nuestras Falanges y soldados; habían dominado las crestas de Cabruñana, penetraron en el pueblo, sus pisadas resonaban con eco en el fondo de sus casas deshabitadas, el noventa y nueve por ciento de sus habitantes lo habían abandonado”.

“A las dos de la tarde llegó desde Oviedo el heroico general Aranda, que en donde comienza propiamente el pueblo, es esperado, y se le aclama con verdadero frenesí”.

Grandío Parapar, un milagro en el Louisiane

18 de Octubre , 2020

El maestro y poeta de O Vicedo vive en las Antillas una tempestad de 24 horas

EL 17 DE octubre de 1910, hace ahora 110 años, Modesto Grandío Parapar (O Vicedo, 1889), nacido en Santa María de Cabanas, navega hacia La Habana sin sospechar que va a ser el peor día de su vida.

Modesto es uno de los pasajeros del Louisiane, de la Compañía General Trasatlántica francesa. Surca la costa norte de la Gran Antilla tras zarpar de A Coruña el 26 de septiembre.

Son 600 pasajeros, casi todos gallegos. Muchos deberían haber navegado en el primer viaje del Espagne el día 23, pero por alguna razón el estreno del barco de pasajeros es imposible y tienen que subir a este mercante repleto de cebollas para la isla.

No pasa de las doce millas por hora, y con mar rizada, baja a nueve. Para un recorrido de 11 días ya llevan 21 en el mar. Además, desde que toca Canarias, el Louisiane avanza inclinado de babor.

A las dos de la madrugada, los que pernoctan en cubierta deben refugiarse en el interior. El mar se encabrita y el viento sopla con fuerza. Al amanecer todo es tempestad.

La marinería lo ve normal, pero los pasajeros están aterrados. “A las doce mejora el tiempo”, se les dice. Falso. Solo es para calmarlos. A cada hora empeora. A las tres, las olas penetran en cubierta y barren el puente pasando de estribor a babor. El barco está a merced del oleaje.

Un golpe de mar estampa a los pasajeros contra las paredes. Hay que amarrarse a algo para no ser golpeados como los objetos. Los creyentes rezan. Modesto, entre ellos. Cada subida o bajada del barco se teme que será la última. Para colmo, muchos marineros están borrachos.

Uno de ellos les cuenta que en sus 24 años de singladuras ha naufragado cuatro veces, pero nunca ha visto una tormenta así, ni espera sobrevivirla. ¡Vaya ánimo!

Las condiciones no varían y la cercanía de la noche acrecienta el pánico. Poco después de las seis una gran ola lleva el agua a todos los rincones. Ya no hay luz ni dentro ni fuera del barco.

Lágrimas, rezos, gritos y estoicas resignaciones se reparten entre los 600 gallegos que lamentan haber dejado la plácida miseria de su aldea.

Modesto se describe tendido en el camarote, lleno de horror. “Creo que no pueda soñarse nada más espeluznante. Nadie que no se haya visto en semejante situación puede concebirlo. El militar, en el fragor de la lucha espera, mientras está ileso, que las balas respeten su existencia; el reo condenado a la última pena puede ser indultado; el náufrago que siente crujir la madera bajo sus pies consumida por el voraz incendio piensa que un bote o una tabla pueden sostenerlo a flote hasta ser socorrido. Nosotros no teníamos ninguna de esas esperanzas”.

Solo puede salvarlos un milagro, escribe años después. “Y nos salvó. Llámesele milagro, casualidad, suerte, lo que se quiera, lo cierto es que fue algo excepcional”.

El navío es lanzado con violencia contra un banco de arena, en el que introduce la quilla tan profundamente que queda firme e inmóvil. El choque es muy violento, pero lo que parecía el fin de todo es su salvación. El Louisiane encalla y todos se entregan al sueño sin otra preocupación. Están desfallecidos tras 24 horas de lucha.

Por la mañana ven un faro e islotes hasta Cayo Hueso. La tempestad ya es solo un fuerte temporal, mientras el guardacostas americano Froward se aproxima. El 19 se lleva a las mujeres y a los niños a Florida. El 20 vuelve a por más y el 21 es rescatado Modesto, que volverá pronto a Galicia para ejercer de maestro y escribir poesía religiosa con el recuerdo imborrable de aquella jornada.