La parada de los monstruos
Martes, 21 de Enero, 2025Resulta difícil quedarse con uno. Menos mal que nadie nos lo exige.
El modelo Trump, ya entronizado, es una variedad para los muy cafeteros, sin medias tintas ni cortados. O te enamoras de él, o no lo tragas, y por lo que se ve, hoy tiene a más de medio país entusiasmado.
No olvidemos que trabaja para millonarios y Estados Unidos es el país de las oportunidades. Después no valen disculpas.
Putin está en el otro extremo y por eso se tocan. Cuando se descubra su verdadera biografía, muchos se preguntarán lo mismo que los alemanes con Hitler, ¿pero es que nadie sabía nada?
Maduro es la antítesis de su apellido, un niño grandote sin evolucionar, pero más peligroso que el protagonista de ‘La Profecía’, apto sólo para estómagos muy fuertes.
Netanyahu es el jefe de una bandada de halcones rodeada de otras rapaces con las que jamás —nunca mejor dicho— se va a entender.
Milei y Meloni están compartiendo espacio, cuando nadie daba un duro por ellos, y como les salgan bien las cosas, van a tener que reescribirse varios libros.
Justin Trudeau ya hemos visto que era mercancía defectuosa y la mexicana Claudia Sheinbaum cojea de los mismos pies que su antecesor, lo que le impedirá convertirse en referente de nada.
Después queda Sánchez, la sombra que camina; el hombre que más tiempo tarda en cruzar una calle porque se para delante de cada escaparate para ver su reflejo; el campeón del triple salto porque es capaz de alzarse sobre las leyes de tres en tres, el hombre de las mil caras, cada una con su correspondiente lengua para pronunciar siempre lo que más le favorezca para permanecer donde está; el hombre que de ser rey, le gustaría ser también la princesa de Asturias en el Elcano y la reina Leticia en las portadas.











