Archivo de Enero, 2025

La parada de los monstruos

Martes, 21 de Enero, 2025

Resulta difícil quedarse con uno. Menos mal que nadie nos lo exige.

El modelo Trump, ya entronizado, es una variedad para los muy cafeteros, sin medias tintas ni cortados. O te enamoras de él, o no lo tragas, y por lo que se ve, hoy tiene a más de medio país entusiasmado.

No olvidemos que trabaja para millonarios y Estados Unidos es el país de las oportunidades. Después no valen disculpas.

Putin está en el otro extremo y por eso se tocan. Cuando se descubra su verdadera biografía, muchos se preguntarán lo mismo que los alemanes con Hitler, ¿pero es que nadie sabía nada?

Maduro es la antítesis de su apellido, un niño grandote sin evolucionar, pero más peligroso que el protagonista de ‘La Profecía’, apto sólo para estómagos muy fuertes.

Netanyahu es el jefe de una bandada de halcones rodeada de otras rapaces con las que jamás —nunca mejor dicho— se va a entender.

Milei y Meloni están compartiendo espacio, cuando nadie daba un duro por ellos, y como les salgan bien las cosas, van a tener que reescribirse varios libros.

Justin Trudeau ya hemos visto que era mercancía defectuosa y la mexicana Claudia Sheinbaum cojea de los mismos pies que su antecesor, lo que le impedirá convertirse en referente de nada.

Después queda Sánchez, la sombra que camina; el hombre que más tiempo tarda en cruzar una calle porque se para delante de cada escaparate para ver su reflejo; el campeón del triple salto porque es capaz de alzarse sobre las leyes de tres en tres, el hombre de las mil caras, cada una con su correspondiente lengua para pronunciar siempre lo que más le favorezca para permanecer donde está; el hombre que de ser rey, le gustaría ser también la princesa de Asturias en el Elcano y la reina Leticia en las portadas.

La hora de los valientes

Lunes, 20 de Enero, 2025

El alcalde de Almaraz, socialista por más señas, se ha dirigido al Gobierno para decirle que no debe cerrar la central nuclear que se encuentra en su municipio desde 1981.

Juan Antonio Díaz Agraz cobra 31.954,79 euros anuales, que no es ni poco ni mucho, pero que en gran medida se justifican por la existencia de la central, como la de cualquier otro sueldo público y la mayoría de los privados, o al revés.

Su petición la ha reforzado con un pensamiento común, aunque ligeramente modificado.

Díaz Agraz enumera las desventajas que todos auguran para Almaraz, Extremadura y España si se cierra la central, y añade la coletilla: Rectificar los errores es de valientes.

Aunque hay muchas variantes de la frase, la más extendida y utilizada defiende que rectificar es de sabios, pero sin duda, a Juan Antonio Díaz, socialista él, le parece una exageración juguetear con la existencia de sabiduría en un Gobierno que actúa en todos los casos por ideología, partidismo o mantenimiento del poder, nunca porque sea o no lo más conveniente.

Es más, muchas de las decisiones que se adoptan —ésta, entre ellas— parecen dictadas por un afán de empobrecer los recursos y acrecentar la dependencia del Estado.

Su correligionario alcalde les dice ahora que una rectificación a tiempo es de valientes, pensando acaso que el gabinete atesora más valentía que sabiduría, aunque caben pocas posibilidades de que, ni por hache ni por be, se den por aludidos, y eso que Sánchez es un maestro a la hora de cambiar de pensamiento y de poner tanto empeño en apoyar una idea como su contraria.

Después vendrán las grandes manifestaciones plañideras protestando por la falta de energía, de puestos de trabajo y de plazas escolares. Y las encabezarán los mismos, como siempre pasa.

El hermanito

Domingo, 19 de Enero, 2025

En El álbum de los lucenses incluyo la biografía del compositor José Ruiz de Azagra, que viene al mundo en Lugo al mismo tiempo que el siglo XX. Azagra escribe la música de 52 películas, pero su composición más popular es La chica del 17: “…de dónde saca, pá tanto como destaca”.

Al saber que el hermano de Sánchez se hacía llamar David Azagra, pensé que podría tratarse de un homenaje al lucense, aunque la música de éste, cuyo mayor éxito pasó por las gargantas de Mercedes Serós, Olga Ramos, Lilian de Celis y Lina Morgan, no era de un estilo cercano a las óperas modernas de aquél.

Aún hoy desconozco el porqué del seudónimo, cuyo origen es un municipio navarro donde preparan los caracoles a la marrana y se cultivan los famosos cogollos de Tudela.

Ahora sabemos que un exfuncionario del palacio de la Moncloa se dirige en un correo a él llamándole “querido hermanito”, con una familiaridad que descompone.

Si al personaje le añadimos el extraño interrogatorio que rinde, donde no es capaz de explicar en qué consiste ni dónde radica la oficina por él dirigida, nos encontramos con un perfil que traspasa los parámetros clásicos del nepotismo para rozar la genialidad.

Su propia vida serviría de argumento para una ópera desgarradora. Vean: Mientras navega por internet para encontrar un puesto donde ganarse los garbanzos como compositor de óperas, Azagra conoce un chollo oficial, cercano a la frontera portuguesa, lo que le permite un vida doblemente relajada.

De repente, él y su cuñada Begoña comienzan a verse envueltos en casos de favoritismo por parte de su hermano y esposo respectivamente, mientras el fiscal general entona la famosa aria “La dona y el móvil” con la que termina el primer acto.

El segundo arranca con el conocido cuplé “De dónde saca…” y en ésas estamos.

El hábito no hace al monje

Sábado, 18 de Enero, 2025

Yo quiero ser alcaldesa de Zamarramala y pasearme con el traje de avisar por delante del Alcázar de Segovia el próximo 5 de febrero, festividad de santa Águeda; bailar delante de los moros que montan guardia en la fortaleza, engatusarlos y gritar a los mozos para que la invadan, que a la morería ya la tengo rendida con mi belleza y todo va a ser coser y cantar.

Yo quiero ser alcaldesa de Zamarramala, pero no me dejan. Aducen que soy hombre y que no doy para el papel. Menuda discriminación feminista más injusta, ahora que me había hecho con la mantilla blanca de encaje, la montera mitrada segoviana, el pompón de lana y el jubón negro de terciopelo, que exige el traje de avisar.

Mis enaguas almidonadas y la camisa de corchados quedarán colgadas en el armario hasta que cambien los tiempos y la sociedad se abra a que los hombres podamos ser alcaldesas zamarriegas, majas de Lardero, falleras mayores de Valencia, señoritas Myrurgia, miss Europa, reinas de los Juegos Florales de Querétaro y Maruxainas.

En Cuenca las mujeres quieren ser moros y cristianos, lo cual me parece de perlas. Que nada se interponga en nuestros sueños y deseos por difíciles que parezcan. Mamá, quiero ser artista. Por la mañana anhelo ser Brad Pitt y por la noche, Sissi.

Bastantes barreras infranqueables hay ya en el mundo para que añadamos nuevas que son perfectamente sorteables.

Por ejemplo, a la vista del escaso rigor que se exige para el puesto, todos deberíamos ser un día al año fiscales generales del Estado, como alcaldesas de Zamarramala.

Nos pondrían la toga y el Gran Collar de la Justicia, las puñetas y los entorchados o medallones correspondientes que son, como en todos los casos, los hábitos que hacen al monje.

La extraña pareja

Viernes, 17 de Enero, 2025

De vez en cuando, a Puigdemont le gusta recordar quién manda aquí y, para ello, transforma su residencia de Waterloo en una especie de Gobierno en el exilio.

El de los republicanos españoles nunca sirvió para nada, aparte de poner muy nervioso a Franco, porque también tenía ministros y porque a Gordon Ordax, su segundo presidente, le gustaba asustarlo diciendo que se financiaría con el oro de Moscú, aunque él sería el último en pedírselo a Stalin.

A diferencia de esos españoles en el exilio, los de Waterloo mandan mucho, o por lo menos, son de una utilidad bárbara, porque tienen las cifras que le sirven a Sánchez para hacer sus cuentas.

Desde su retiro napoleónico, Puigdemont está siempre presente en la política española, aunque para ello necesite vivir constantemente entre el mundo de lo asequible y el de lo imposible, de forma que no se le acabe la cuerda de la que tirar.

Él y Junqueras, reunidos esta mañana en Waterloo, seguramente hablaron de eso, de cómo seguir enfrentados entre ellos sin perjudicar a Cataluña, de cómo apoyar a Sánchez y dar la impresión de que no lo hacen, de cómo jugar a tirarse la olla de barro sin que se les rompa y de si finalmente alguna vez van a apartar las manos para que se haga añicos, como les ocurría a los mozos gallegos llegadas estas fechas.

El órdago de la cuestión de confianza no parece que se haya lanzado con cartas que lo respalden, y Sánchez ya ha dicho que no lo ve, que la partida sigue, o sea, que pasapalabra.

En esta extraña pareja no todo funciona como en las demás, porque si ayer el PSOE aplazó la decisión sobre la moción de confianza, como ya había hecho en diciembre, no fue como un acto de fortaleza frente a Junts, sino todo lo contrario, por miedo a su reacción si votaba en contra.

Las suyas dejan como normales las relaciónes entre Jack Lemmon y Walter Matthau.

Lo que el viento se llevó

Jueves, 16 de Enero, 2025

Al Gobierno no le gustan los jueces, especialmente aquéllos que no le bailan el agua, y no contento con remitirse al tradicional respeto por los fallos judiciales, va y lo dice.

Ya no sabe qué hacer para destrozar la separación de poderes y no le basta tener su fiscal general del Estado, sino que también quiere su Constitución y su Ley Begoña para evitar contratiempos.

En esa labor destacan Marlaska, María Jesús Montero y el propio Sánchez. Óscar López quiere estar a la altura y que le felicite su jefe cuando se acerque lametón a recibir caricias, pero ni sabe ni puede.

El pobrecillo, que ya se ve con el trasero arañado por el asunto filtraciones y con las napias abolladas cuando le toque afrontar el papelón de rival de Ayuso, ha escogido el peor camino, cual es acusar a MAR de consumir whisky con agua, waterwhisky, que era el desayuno oficial de Winston Churchill; en concreto, un vaso de Jhonnie Walker Black Label y abundante agua, no en vano su madre, Jennie Jerome, pasa a la historia como inventora del cóctel Manhattan, una mezcla de whisky y vermut dulce. ¡Cuántos inventores se desconocen!

El Waterwhisky, o Whiskygate, no es de recibo, máxime si recordamos que quien le echa en cara a Churchill su manera de desayunar es Hitler. Aunque el británico no se queda corto y se la devuelve llamándolo drogadicto.

Como se pueden imaginar, ese tipo de batallas nos interesan menos que poco, porque si algo ponen de relieve es que Óscar López anda flojo de asesores y de argumentos.

No es extraño porque los nervios de encontrarse en medio del huracán entre la Moncloa y la Puerta del Sol pondría de los nervios a cualquiera que se dedique a la política. Fíjense que le están diciendo que su tiempo ya ha pasado, sin que no haya llegado nunca a él.

El brazo tonto de la ley

Miércoles, 15 de Enero, 2025

Si Sánchez no lo remedia con una de sus salidas del tiesto, cada día cobra más fuerza que el intento de acabar con la acción popular y la validez jurídica de las informaciones de prensa se estudie en los libros de historia como ley Begoña.

El epónimo está calando con éxito porque, entre el fárrago de explicaciones que se usó para definirla y la mera mención al nombre propio de la señora Gómez, existe una economía de lenguaje extraordinaria. Incluso opta a ser un genérico con la definición de “toda ley que se aprueba para favorecer a un familiar que esté siendo investigado”.

Podría considerarse una variante del nepotismo, pero es tan específica en sus fines y tan descarada en su planteamiento que bien merece un título aparte, algo así como el despotismo ilustrado hecho ley.

Al propio tiempo, se escuchan tantas críticas a su inconstitucionalidad y su falta de rigor que uno se pregunta para qué sirven las mesnadas de asesores contratados por la Moncloa si ni siquiera son capaces de redactar un texto que, por muy bien hecho que estuviese, tendría enfrente hasta a sus socios.

Parece fruto de Torrente, el brazo tonto de la ley. Por ejemplo, un artículo se equivoca y, además de prohibir la acción popular a las personas jurídico-públicas, lo extiende a todo tipo de personas jurídicas, lo cual es un dislate, pues incluye tanto a sindicatos como a asociaciones de vecinos, de víctimas, o sabe Dios qué más.

También se refiere a la Ley del Sector Público, sin que en España exista ninguna normativa con dicho nombre, y abunda en otros defectos técnicos que los juristas han considerado inconcebibles, ni como obra de un becario. Estamos acostumbrados a que de esta Moncloa salgan bodrios parecidos, y la Ley Begoña no se libra de la maldición.

Confiemos en que pronto se borre de la faz de la tierra.

Atraco a la tres

Martes, 14 de Enero, 2025

Son las tres y ya he tropezado con varios opinadores que restan importancia a los mensajes de Álvaro García Ortiz, citado ayer por el Supremo como imputado, frente a lo que llaman la parte mollar del asunto, que para ellos es el enriquecimiento del novio de Ayuso.

Esta coincidencia me ha hecho pensar de inmediato en que hoy se ha puesto a trabajar desde muy temprano el Equipo de Opinión Sincronizada para contrarrestar el brutal desprestigio que supone para cualquier estado tener un fiscal general tan poco fiable y tan admirador, amigo, esclavo y siervo de la Presidencia del Gobierno, como José Luis López Vázquez lo era de Katia Loritz en ‘Atraco a las tres’.

Uno de los opinantes fue Gonzalito Miró, que mira tú que parece un buen chico, pero mete más la pata que Maduro en racha. Para su desgracia, tiene enfrente a una cabeza mucho mejor amueblada y más libre como es la de Juan Soto Ivars, que le hizo ver la barbaridad que supone pagar a un fiscal general del Estado que destroza la independencia de todo el sistema judicial con la alegría de cualquier fundamentalista de partido.

Por supuesto, a Gonzalito Miró le damos el mismo aprecio que cuando ejerce de tertuliano deportivo, es decir, ninguno; con la diferencia de que en este segundo caso, ni coincido ni hago por coincidir, porque me aburre soberanamente.

Haber llegado a ocupar muchos minutos en medios de gran audiencia, como él, sin mayores méritos conocidos, debería obligarle a conocer con cierto rigor el funcionamiento de las instituciones sobre las que opina, su importancia y su esencia, para evitar a sus oyentes innecesarios retortijones. Y a los del Equipo de Opinión Sincronizada conviene advertirles que se les ve el plumero desde lejos, no en vano llevamos años acostumbrados a que el atraco sea siempre a las tres.

El hombre que nunca existió

Lunes, 13 de Enero, 2025

Los candidatos al puesto que hoy ocupa el hermano de Pedro Sánchez fueron once, pero pocos días antes de cerrarse el plazo eran algunos menos. Gente de la Diputación de Badajoz se encargó de animar a personas, que ni siquiera eran directores de orquesta a que se presentaran para conseguir una cantidad de candidatos más abultada, que diese mayor apariencia de legalidad al proceso.

Habrá ocurrido otras veces, pero yo no las recuerdo. Conozco, eso sí, famosas oposiciones a cátedra con dos o tres aspirantes únicamente, sin que nadie sospechase que tan exiguo número escondía un chanchullo.

No hay ninguna razón para pensarlo, sean dos los que concurren o dos millones, porque la cacicada se puede cometer en ambos casos.

Todo lo contrario. Cuando comienzan a conocerse movimientos orquestales —nunca mejor dicho—, en torno a la oposición, cuando se pide a gente ajena que se presente o se llama a los inscritos para asegurarse que se presenten y luego despacharlos con una faena de aliño, es cuando toda persona perspicaz intuye que hay gato encerrado y que el minino se apellida Sánchez.

Así lo hicieron los diez derrotados, unos porque ya se sabían candidatos para hacer bulto y otros, porque se dieron cuenta de que la plaza estaba predeterminada.

Lo que no podían imaginar, ni los del bulto ni los auténticos aspirantes, es que muchos años después, profesores del conservatorio pacense declarasen no haber visto a ese señor por los pasillos de la institución en los días de su vida.

O lo que es lo mismo, que el implicado no fuese capaz de explicar a la juez dónde estaba su sede, a qué se dedicaba y a qué personas dirigía.

En la II Guerra Mundial hay un episodio que se bautizó con un título que le aviene al caso: ‘El hombre que nunca existió’.

El mago de las mentiras

Domingo, 12 de Enero, 2025

Patxi López, que está donde está porque es capaz de decir que los burros vuelan sin que le tiemble la papada, nos explicó el otro día que cuando el Gobierno propone la ley “contra las acciones judiciales abusivas” que podría desactivar causas como las que amenazan a Begoña Gómez o a David Sánchez Pérez-Castejón, “no está pensando en los casos que se juzgan actualmente”.

Hay que revestirse de una buena capa impermeable, camiseta de antikryptonita y bragas a juego para presentarse ante las cámaras y pronunciar afirmaciones como la presente, sin que asome el tono pálido rosáceo sobre las mejillas, ni la lengua balbucee o los ojos repartan su mirada entre el palio no frost de la luz crepuscular, como buscando un rincón donde sosegar esa angustia que atenaza al mentiroso, salvo en aquellos muy bregados que ya las han dicho de todos los colores y en todos los ámbitos.

Tenía que pasar. Tanto manoseo de cadaverina franquista, deja huella en los ademanes y en los comportamientos de cualquiera.

¿Seré tonto?, se dijo hace algunas semanas Su Sanchidad. ¿Para qué preocuparme de los casos que me atosigan a proa y a popa, si me los puedo cargar todos de un plumazo, y encima decir que lo hago por el bien de la justicia?

Llama a un centenar de asesores de esos que están para las ocasiones y les ordena redactar la ley que ha dejado estupefacta a la carrera judicial, y al pueblo llano en general.

El momento más complicado es a la hora de comunicarlo, pero teniendo a Patxi López de portavoz, el trámite es pan comido y hasta aprovecharemos para calificar a Lalachus como creadora de contenido.

Dicho y hecho. Ahora sólo nos queda por delante un año dedicado a repetir lo dictador que era Franco y lo demócrata que soy yo. Patxi se merece un aguinaldo.