Archivo de Diciembre, 2024

Red de mentiras

Viernes, 20 de Diciembre, 2024

La preocupación de Pedro y Yolanda por los bulos en las redes sociales y en la prensa es inversamente proporcional a la que demuestran por sus propias mentiras, que expanden a manos llenas con un desparpajo sobresaliente.

Las suyas son mentiras garrapiñadas que llegan al cien por cien de la población recogidas por los distintos medios, obligándolos a ser colaboradores del engaño.

No tienen consecuencias judiciales porque las consideran propias del oficio. Por ejemplo, una mentira prototípica del personaje es aquélla en la que le escuchamos: “Con Bildu no vamos a pactar. ¿Quiere que se lo repita más veces? No vamos a pactar”.

Pronunciarla carece del más mínimo riesgo por varias razones: A.- Porque efectivamente no vamos a pactar esta tarde, cuando se está hablando. B.- Porque puede referirse a que no vamos a pactar la invasión conjunta de Burkina Faso. Y C.- Porque cuando realmente se pacte, no habrá sido una mentira, sino simplemente un cambio de opinión.

Con esas premisas en la mano, Pedro, Yolanda y el resto de los representantes populares pueden anunciar la creación de cien mil viviendas, el reparto de ayudas de miles de millones o lo que les venga en gana, porque aunque no se llegue a materializar, todo tendrá una vuelta que lo justifique.

Algo así ocurre con las mentiras de Tezanos al frente del CIS. ¿Quién le puede pedir cuentas por la manipulación continuada de resultados? Únicamente las urnas, que son las que normalmente le contradicen los porcentajes una y otra vez.

Pero eso no preocupa a Pedro y Yolanda, por supuesto. Para ellos el fango y la fachosfera sólo existen cuando les perjudican.

Y claro, se les nota desde tan lejos que el personal se parte la caja oyéndoles piar contra las mentiras.

Nada que declarar

Jueves, 19 de Diciembre, 2024

No sabría decirles si Begoña Gómez declaró o no declaró. Se nos informa que responde a las preguntas de su abogado, pero no a las del juez. En ninguna de las nueve acepciones que definen los significados del verbo, se registra esa actitud de sí y no.

En el terreno jurídico declarar es exactamente “testificar o responder a las preguntas de un tribunal”, cosa que doña Begoña no ha hecho. Por lo tanto, afirmar que la esposa del presidente del Gobierno ha cambiado de estrategia porque ahora “ha declarado durante alrededor de media hora ante el juez” es fango.

Lo que ha hecho es rellenar un cuestionario, preparado en compañía de su abogado, y repetirlo en sede judicial sin apartarse una coma del guión previo. ¿Legal? Se supone. ¿Ético y estético? Poco o nada.

Si a todos se nos exige la colaboración con la justicia por razones de civismo, cuánto más a una persona que tan cerca duerme del mayor representante del concepto “servicio público”. Y no parece que permanecer callada ante las preguntas del juez sea precisamente un dechado de contribución al resplandor de la justicia.

A nadie, salvo a militantes muy entregados, le cabe en la cabeza que sentarse ante el juez para responder de esos graves cargos se explique simplemente por la maldad de los acusadores. Porque si se ha llegado a este extremo, o muy mal funciona el entramado judicial español, o en algo tienen que basarse.

En resumen, salvado el derecho a defenderse que protege a la señora Gómez como a cualquier otro, la imagen de ayer no se limpia calificándola sencillamente como un cambio de estrategia. En el entender de muchos españoles, Gómez siguió ayer sin declarar y, al margen de que se lo permita la ley, la imagen dada por ella no es ejemplar ni edificante.

Fahrenheit 451

Miércoles, 18 de Diciembre, 2024

Bajo la bandera de lo políticamente correcto, hoy nos podemos encontrar con organismos censores de libros que prohíben una obra, ya sea por presencia en ella de personajes LGTBIQ+ o por su ausencia. El caso es prohibir.

Ese es uno de los motivos por los que se mueve el censor, pero hay muchos más. Exactamente, todos aquéllos que cualquier autoridad considere molestos, ya sea por el uso de un determinado idioma, por su contenido sexual, por sus descripciones de violencia, por vanagloriar instituciones indeseadas o por ridiculizarlas.

En realidad da igual el motivo. Lo sustancial es que la población sepa quién corta el bacalao e interiorice el mensaje, se lean o no se lean los libros.

Esta misma semana, mientras en España nos dedicamos a escuchar declaraciones judiciales, nos enteramos de algunos títulos afectados por estas modernas oleadas censoras y, entre ellos, descubrimos dos obras que formaron parte de nuestro vetusto plan de estudios, que era el de Lora Tamayo, si la memoria no nos falla.

Se trata de ‘La casa de Bernarda Alba’, de Federico García Lorca y de ‘El mercader de Venecia’, de William Shakespeare. Ambas han sido eliminadas de las bibliotecas públicas de Florida, Iowa o Alaska. No son más que un ejemplo de cómo se aplican hoy las tijeras, el símbolo tradicional de las prohibiciones.

A saber qué han visto de pernicioso en Bernarda Alba o en Shylock, pero no se inquiete si ya las ha leído. Nada hay en ellas que pueda haberle causado daño, salvo que usted comparta las ideas totalitarias de los censores, víctimas de sus propias limitaciones intelectuales. Lo que extraña es que estos bibliofóbicos no comiencen su lista negra con la inclusión de la novela de Ray Bradbury ‘Fahrenheit 451’, que es la pieza angular donde se ataca esa manía de quemar libros. Es que ni se enteran.

Día de la marmota

Martes, 17 de Diciembre, 2024

Aldama dispara alto, pero yo esto ya lo he visto.

Se le fotografía en la sede del PSOE negociando con venezolanos, pero esto ya lo hemos visto; o si no, dime tú qué hacía la noche de marras recibiendo a Delcy en Barajas —¡en enero de 2020!— cuando ni los españoles mejor informados sabían que Delcy cruzaba el charco, ni qué asuntos le movían, ni qué traía en las maletas, ni dónde se iba a hospedar en un piso alquilado por Aldama.

Vamos, que el señor declarante dispara a la altura que le dé la gana y que comprobarlo ahora, cuando declara en el Supremo, es como un nuevo día de la marmota, pero con jueces delante.

Koldo, Ábalos, Begoña, Claudio Rivas, Carlos Moreno, Serrano, Santos Cerdán, Torres… ¿seguimos subiendo? Y en cuanto a temas: mascarillas, hidrocarburos, Air Europa, Venezuela, carreteras, pisos… bueno, no se trata de aburrir con el listín telefónico ni con el catálogo de actividades industriales.

Aldama, como el personaje de José Sazatornil en La Escopeta Nacional, ha estado en muchas cacerías y ha compartido perdices con lo más granado de la nomenklatura sanchista.

Que Torres, Montero o el propio Sánchez pongan en duda la calidad de sus testimonios y su falta de pruebas es un reacción pueril que quizá sirva para despistar a incautos si se escucha a lo largo de un telediario, pero a la larga sólo será una acusación más de la que defenderse, haber mentido.

A media mañana se filtra el primer disparo, el piso para Carlos Moreno. El brazo derecho de María Jesús Montero, ministra de Hacienda, ha recibido un perdigonazo de los que cortan el vuelo al instante.

La cacería sigue y su desarrollo mantiene ese tufillo a día de la marmota, aunque siempre habrá algunos que se estén enterando ahora.

La bien pagada

Lunes, 16 de Diciembre, 2024

El humor agresivo, provocativo, libérrimo, procaz, cuchufletero, irrespetuoso, iconoclasta y heterodoxo de Broncano cojea de una pata y es grave. Padece de financiación pública, una afección del aparato motor que lo imposibilita para ciertas funciones, como, por ejemplo, tomarse a cachondeo el dinero de los contribuyentes que con tanta generosidad recibe para lograr espurios intereses políticos de quien lo administra, con el paradójico resultado de que La revuelta también es La bien pagada.

Resulta muy divertido hacer ese humor sin barreras. Por suerte, hablo desde la experiencia, porque en el inicio de mi ya dilatado ejercicio del periodismo topé con unos empresarios, los hermanos Jardón, que quisieron hacer una revista así —El Indiscreto Semanal— y se la encargaron al recientemente fallecido Jimmy Jiménez Arnau.

Éste, con una generosidad sin límites, nos puso al frente de la redacción al argentino Juan Carlos Curruchet y a mí. Allí estuvimos casi dos años haciendo chistes de todo bicho viviente —los que podíamos, porque vivía Franco— y publicando lo que nadie hacía. En consecuencia, nos llovieron multas y expedientes de la autoridad que los Jardón pagaban sin rechistar hasta que se cansaron de apoquinar y cambiaron de director.

Los Jardón, que entonces llevaban la plaza de Las Ventas, eran muy libres de invertir su dinero en el proyecto periodístico que más les ilusionase y, de hecho, en pocos números nos pusimos con una tirada de seis cifras, pero aquello no podía durar y no duró.

Hacerlo desde la 1, con dinero de todos y con beneficios intangibles y partidistas, es, cuando menos, indecoroso. Y si encima el cómico se ríe de lo que va a cobrar en las campanadas porque lo pagan los españoles, te entran ganas de cabrearte, pero es imposible. Más, es imposible.

Durmiendo con su enemigo

Domingo, 15 de Diciembre, 2024

Llámese como se llame, cupo catalán, financiación singular o más para ti porque eres más guapo, consiste, siendo finos, en un privilegio, y no siéndolo, en una injusticia que jamás debió negociarse.

Ni existe ley en la que se ampare, ni autoridad suficiente que la tenga en sus manos como para hacer prestidigitación con ella a gusto o necesidad del consumidor.

La situación actual es un absurdo como tantos otros a los que nos conduce la máxima sanchista de gobernar cueste lo que cueste, por encima de cualquier objetivo común y acostándose con cualquiera.

Seguramente, los redactores de la Constitución no imaginaron que se podría alcanzar tal grado de perversión en el que España se pusiese en peligro a sí misma sin necesidad de un enemigo exterior, es decir, que durmiese con él en el mismo lecho.

Ya empezamos a encamarnos a disgusto con Pablo Iglesias, y eso que los muy jetas se dieron un abrazo tan efusivo como el beso entre Erich Honecker y Brézhnev.

Ahora las dormidas son con Puigdemont y Junqueras. A los dos hay que contentar y éstos no paran hasta el orgasmo.

Eso de ofrecer el perdón de la deuda a las autonomías a cambio de que admitan el cupo, desconozco cómo se materializa porque cuesta trabajo verlo plasmado negro sobre blanco sin sonrojarse.

La mayor deuda corresponde a Cataluña, con unos 75 m de euros, y la menor, a Madrid, Navarra y País Vasco, con 0. El abanico entre ambas cifras encuentra ejemplos en todos los niveles.

El disparate del planteamiento impide que se comprenda cómo pudo ser concebido, y sólo al lado de otras medidas que parecen inspiradas por la sinrazón somos capaces de darles crédito.

Ya no es dormir con el enemigo, sino vender sábanas, colchón y almohada con tal de quedarse con el jergón.

Gambito de dama

Sábado, 14 de Diciembre, 2024

Anda el país con un tablero de ajedrez en la cabeza, moviendo las piezas de un lado para otro de modo que encajen y todo adquiera sentido.

La partida ha empezado con un gambito de dama, aunque para ser del todo correctos deberíamos denominarlo gambito de Aldama.

Como saben los aficionados, esta apertura consiste en el aparente sacrificio de un peón con la aviesa finalidad de sacar futuro provecho, claro.

Hay muchas variantes y los que saben de estas cosas las contrarrestan con nuevos gambitos las veces que haga falta. La palabra viene de gamba, pierna, y su más cercana acepción es zancadilla, osea, que ya se imaginan, todo va de trampas y engaños.

A medida que avanza la partida, el primer gambito se hace más y más inexplicable. Porque si Ábalos está limpio, dejó a Sánchez limpio y el PSOE reluce cual Patena de Cástulo en sus buenos tiempos, ¿por qué fue cesado fulminantemente y sin explicaciones convincentes?

Ítem más, ¿por qué la señora Alegría y otros portavoces del partido proclaman muy ufanos que ellos no son como los del PP, pues reaccionan como lagartijas apenas huelen la corrupción en sus filas y se deshacen de Ábalos?

Aquí hay algún gambito que no está bien tirado, pues sacrificar a cambio de nada un peón tan alto que casi es un alfil no es jugada que aconseje Arturito Pomar, ni José Raúl Capablanca, que son mis referencias ajedrecísticas más añejas.

Al hermano de Koldo, un peón de caza menor, le ha tocado el nuevo gambito. Supongo que si se trata de matar pajarillos, habrá tíos, sobrinos y demás familia para parar un tren, así es que se vayan preparando.

Por cierto, ¿se dan cuenta de la familiaridad que nos gastamos con Koldo, que a todos llamamos por sus apellidos y a él por su nombre?

Spoiler

Viernes, 13 de Diciembre, 2024

Mientras no llegan las filtraciones de lo que declara Ábalos, aquí las espero, comiendo un huevo.

Pienso en lo felices que somos porque ya se puede escribir dana en minúsculas y espóiler sin comillas. Hasta ayer mismo, la RAE pensaba que teniendo el verbo destripar en nuestro acervo, para qué necesitábamos spoiler. Pero ahora lo ha transformado en espóiler y ya vale. Pues vale.

Lo siento por el destripe de las películas que se hacía y decía antes. Hace tiempo que la gente con ganas de reventar y arruinar los finales practica el espóiler, porque así lo ha querido el filoanglicismo que arrasa en marcas comerciales y en todo lo relacionado con la informática, que hoy es decir mucho.

La nueva palabra del idioma castellano, espóiler, se estrena el día en el que el juez expulsa de la sala a los seis representantes de las acusaciones populares durante la declaración de Ábalos, excepto a los del PP por haber sido los primeros en presentarla.

Inútil intento de evitar el espóiler sobre lo que el exministro diga o deje de decir, si es que van por ahí los tiros, y peligroso recorte de los derechos que asisten a las acusaciones populares que lo recurrirán, tal como anunciaron.

Al vocablo recién nacido le espera por delante un futuro esplendoroso. Ya no se destriparán tan solo las películas, las novelas y los seriales, sino toda una sarta de declaraciones judiciales que se avecinan, desde la primera de Ábalos de ayer hasta el último de los ocho periodistas llamados en el caso del novio de Ayuso.

La salida de Ábalos del Tribunal Supremo ha sido esperanzadora para el PSOE. Después de tres horas de deponer, asegura que “Nada ha quedado en el tintero” y que Aldama miente.

Esto no ha hecho más que empezar.

El gran concierto

Jueves, 12 de Diciembre, 2024

La fecha es el 8 de enero. A partir de ese día, calles, universidades, colegios y museos darán comienzo a una matraca de un año de duración para conmemorar el medio siglo de la muerte de Franco.

Naturalmente, será una orgía lúdica-cultural bajo el prisma de Sánchez y de sus intereses, así que habrá de todo menos objetividad. La revolución de Asturias quedará en una pelea de bar, Paracuellos será una merienda campestre, el tren de Jaén no parará en su estación y el bombardeo de Cabra, mejor nos lo saltamos, como hasta ahora.

Nada nuevo bajo el sol, porque mucho nos tememos que el espíritu de reconciliación de la transición y el reconocimiento de las atrocidades cometidas por ambos bandos —que eso sí sería novedad— no existirá por ningún lado.

Como tampoco el análisis sosegado de los errores que nos han llevado desde una transición de consenso, elogiada en los cinco continentes, a una política de constante confrontación y permanentes amenazas al orden constitucional, desde la unidad geográfica, a la igualdad de los españoles y a la independencia de las instituciones. Todo ello aderezado con variados casos de corrupción que han logrado convertir aquella admiración inicial en un fundado temor por lo que pueda desestabilizar en Europa y en el mundo.

Conociendo el percal, la orgía en torno al medio siglo sin Franco no tiene pinta de que venga a ayudar nada de lo que se proclamaba en la transición, sino a acrecentar ese espíritu guerracivilista de manipulación y ocultamiento.

Los cincuenta años desde aquel 20-N de 1975 se celebrarían con mayor eficacia mediante un gran y único concierto que fuese símbolo de armonía, dejando a los historiadores la labor de esclarecer lo que pasó en cada momento, porque este programa de múltiples actos va a ser el origen de múltiples problemas. Y si no, al tiempo.

Peppa Pig

Miércoles, 11 de Diciembre, 2024

Después de realizar un profundo análisis de la situación, la secretaria general de Transporte Terrestre, Marta Serrano, un alto cargo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que dirige Óscar Puente, concluye que si no hay mujeres en el sector de la conservación de carreteras es porque las series de dibujos animados como ‘Peppa Pig’ y ‘La patrulla canina’ perpetúan los estereotipos de género y a la hora de extender asfalto en las autopistas, siempre dibujan a unos tipos grandotes, peludos y musculados.

Las niñas que los ven, con una vocación arraigadísima como peonas camineras, la pierden al instante por no sentirse identificadas con aquellos armarios empotrados que seguramente huelen a sudor y bituminosos.

Marta Serrano no lo dice, pero de sus palabras se sonsaca que todo encontraría solución si en ´Peppa Pig´ y en el resto de series infantiles, los operarios de carreteras tuviesen el tipazo de Taylor Swift y se vistiesen como ella, provocando así la admiración de las mozuelas por el sector.

Lo mismo podría decirse de los actores que interpretan a los jueces del Supremo, todos ellos vetustos y achacosos. Con esos modelos no hay niña a la que se le ocurra hacer Derecho porque se ve a ella misma hecha un carcamal.

La verdad es que debemos agradecer a Marta Serrano su preocupación por la ausencia de mujeres en el sector de alquitranaje, pero le recomendamos que profundice en sus estudios. Quizá el camino de Peppa Pig no es el más aconsejable, puesto que nunca fue un sector muy atractivo para la mano de obra femenina. Además, Peppa Pig se emitió por primera vez el año 2004, y en España, más tarde aún, por lo que su influencia en el mercado laboral ha de ser menguada.

Ahora bien, para salir en los periódicos es mano de santo. La próxima vez pruebe con Peter Pan y la clava.