Archivo de Abril, 2024

Así es Madrid

Martes, 9 de Abril, 2024

Los votantes vascos están empeñados en que Sánchez trague sapos y le dé el Gobierno a Bildu. La irrelevancia cada vez más profunda de Yolanda Díaz y su vaporoso Sumar, y la nimidad de Podemos, borrados de cualquier combinación, unidas al presumible adelantamiento del PNV por parte de los batasunos, dejan a Sánchez al pie de los caballos, porque a lo mejor, aunque quisiera, no le llega para hacer lehendakari al candidato del PNV. La tormenta perfecta.

Un Bildu al alza y un PSOE sin escrúpulos para apoyarlo —porque al fin y al cabo ya recibe su apoyo en Madrid— se dan la mano a mayor gloria del despropósito.

Yolanda la normanda expele cada día unas opiniones más sorprendentes. El domingo pasado se quiso ganar el voto de los vascos aclarándoles lo que era obvio y palmario, que no había entendido ni papa de lo dicho por quienes le precedieron en el uso de la palabra por haber mitineado en euskera. Lógico. Hasta ahí llegamos.

Imaginaba, eso sí, que habrían opinado cosas bonitas de ella, que es una de las simplezas más colosales que hemos escuchado en los últimos lustros, y añadió que la gente de Madrid es un poco rara porque se sorprende de que Yolanda elija a Bernardo Atxaga para coordinar Cultura, porque escribe en euskera.

Es de esperar que su aversión a los traductores le obligue a comunicarse con Atxaga mediante el mismo método de las suposiciones:

—Supongo que habrás coordinado cosas bonitas, Bernardo.

—Zoragarri atera zitzaidan. Hilabete barru irakurriko duzu itzultzen dizutenean.

En resumen, que los madrileños son gente rarísima porque quieren enterarse de lo que les dicen. No como Yolanda la normanda, que le basta con imaginárselo, así la insulten con cosas feísimas.

Reencuentro de amigos

Lunes, 8 de Abril, 2024

Aunque hablamos con frecuencia, hacía años que no me veía con Pol Queizán, el hombre de Castroverde que se pasó toda su vida en Europa y que, cuando regresa a España, se presenta como “el cocinero de Tony Blair”.

A la cita también acude su auriga Prieto, el jefe de la Policía local de Foz, que se destapa como un culto coleccionista, entre otras piezas, de relojes, y Pol, su sobrino de la Librería Aguirre, al que le gusta discutirle el orden de sus apellidos porque su Pol lo es de segundo y su nombre es Alconcio. Pelillos a la mar.

Pol, el viejo, habla de las enseñanzas de la vida. Las que llevó de España y las que aprendió por ahí adelante.

“Son muy sencillas e iguales en todas las partes”, me dice. “Por ejemplo, lo primero que me enseñó mi padre: Respeta y serás respetado”.

“Pues ya verás esta noche lo poco que se respeta el himno en la Cartuja de Sevilla”. Hablábamos de la Copa del Rey, y claro que no se respetó, pero bien que después celebraron haberla ganado. ¿Cómo puedes celebrar algo de lo que te burlas? Es una contradicción más de quienes han decidido vivir de la impostura, no respetar y pretender ser respetados.

Prieto apunta otro aforismo para la reflexión: “Quien sabe que nada sabe, sabe bastante”, que señala a muchos personajes que no se lo aplican como debieran.

Pol rebaja la altura de la conversación y se va a lo gastronómico: “De lo bueno, poco, y de lo malo, nada”. A lo que debe añadirse “…siempre que se pueda”.

Me falta participar con alguna reflexión y la primera que se me ocurre es decir que las caras alegres convierten las comidas en festines.

Al salir, Pol y yo nos apoyamos mutuamente para mitigar nuestros andares renqueantes. “Parecemos el Dúo Dinámico, boludo”.

La cripta

Domingo, 7 de Abril, 2024

Hace falta ser obtuso para pensar que unas fotos en la cripta del Valle de los Caídos al lado de huesos de españoles _ vamos a dejarnos de bandos, por san Tarsicio _, todo vestidito de blanco Covid y rodeado de forenses, le puede dar votos y mejorar su imagen.

Además de una intromisión sin sentido en la intimidad de unos difuntos y de unas familias que no se merecen ese politiqueo, el gesto, la visita, el garbeo, o como bien quieran ustedes llamarlo, no sirve para nada. Ni puede fardar de violentar a Franco, porque es gran lanzada a moro muerto, ni de contentar a los republicanos, cuyas familias se han puesto de uñas al verlo de turista en Cuelgamuros.

Este hombre tiene la cabeza para aparentar, quizá porque está convencido de que a los españoles nos va el farde y el postín, sin penetrar más allá de la epidermis.

Por eso se la juega a romper el protocolo con el Rey poniéndose allí donde no le corresponde en pleno ejercicio de la fanfarronada, por eso impone a María Jesús Montero para que ayer esté por encima de Juanma Moreno en la final de la Copa, por eso sus trajes son tan impecables que dan ganas de saber cuánto tiempo malgasta en probárselos.

Ignora el rapaz que nada de ello nos inquieta más allá de demostrar que nos guía un inútil pretencioso y que, mientras colabore para que el clan de los Pujol se escape de rositas tras cometer el mayor atraco a las arcas públicas desde el oro de Moscú y el de París, ningún traje que se ponga, ni bata desechable que se enfunde, servirá para que no lo sigamos viendo como un enemigo de los intereses comunes.

Y donde pone Pujol, puede sustituirse por una sarta de apellidos, apodos, organizaciones y parientes cuya relación con el bien común es similar a la del cangrejo con los primates.

El cuento

Sábado, 6 de Abril, 2024

Bego conseguidora, como Dora exploradora y la Oca Loca de Gloria Fuertes, tiene mucho futuro por delante como personaje arquetípico, tanto para cuentos infantiles, como para novelas de adultos.

Begoña es una chica que ha llegado vía matrimonial a un puesto de mucha responsabilidad y, viendo que si se queda en casa no le saca chicha al chollo, decide lanzarse al mundo de la captación de fondos públicos.

Como toda buena superheroína que se precie, se busca un nombre con el que actuar contra los malos malotes, que son los que no sueltan fondos públicos ni con alicates.

Al final se pone Bego Fundraiser para la versión inglesa de sus aventuras y que en España será simplemente Bego Conseguidora. Podría ser Bego Captadora, pero la gente pronuncia muy mal la pe, y seguro que interpretaban otra cosa.

Bego vive en su master de la Complutense, la begocueva, donde nadie, ni el rector, sabe su identidad, porque, al no tener título universitario y siendo esposa del presidente del Gobierno, no podría ocupar el begomaster.

Desde allí, revestida con su disfraz de efecto óptico de Marcos Luengo, atiende a los que a ella acuden en busca de financiación, Que si una ayudita por la Mare de Deu, que si un fondo europeo por los clavos de Cristo.

Un día, la malvada oposición descubre la treta y acusa a Bego Conseguidora de ser baja en titulación y alta en cercanía presidencial, por lo que quieren llevarla a declarar en palacio. Ya se sabe que en los cuentos, palacio es el no va más.

Enterado Pedro el Magnánimo de ese plan, lanza una orden a sus huestes:

—Haced lo imposible para que no declare Bego Conseguidora. ¡Yo iré y declararé por ella! ¡Voto a Bríos!

Y mientras tanto se fue a dar un garbeo por las criptas de Cuelgamuros.

El buen nombre

Viernes, 5 de Abril, 2024

Podría haberse dedicado a vender freidoras sin aceite de casa en casa y, aún así, estaría mal visto porque siendo la mujer del presidente los posibles compradores se sentirían coaccionados por el cargo.

Podría haberse limitado a su papel de segunda dama, como el duque de Edimburgo que fue segundón la friolera de 74 años y lo pasó divinamente.

Pero no, quiso ser nada menos que conseguidora, que es lo menos apropiado que se puede ser una vez que te casas con el presidente del Gobierno.

Oír de labios de la portavoz del Gobierno que todo fue impecable es un insulto a la inteligencia ciudadana; porque desde el punto y hora de que Begoña se promociona como captadora de subvenciones y ayudas oficiales es tanto como decir que el alcalde vende pisos. Quizás haya una fórmula para hacerlo de forma legal, pero huele feo desde que se pronuncia.

Si a mayores tu nombre comienza a verse envuelto en turbias tramas que comprometen la política internacional de tu país, la nacional y el prestigio de su marido —¡ejem!— lo mejor que deberías hacer para el bien de todos, incluido el tuyo propio, es dar un paso atrás y diluirte en una manta de compromisos oficiales, actos de caridad y visitas a los campos de refugiados, como mucho.

Impecable, señora de las Alegrías Incontinentes, es un término que se aplica a aquello que merece el aplauso público, que respalda la justicia y que favorece al bien común. Ninguna de esas tres condiciones se dan en el caso de doña Begoña y esperemos que no tenga que lamentar haberlo pronunciado porque se descubra que en realidad la captación de fondos públicos y privados es un choriceo tan vulgar como Koldo y compañía.

Ante la sospecha, Julio César se divorció de Pompeya sin que la mujer lo mereciese. Pues eso.

El insulto

Jueves, 4 de Abril, 2024

De Paco Martín se dice que ha recogido más de cinco mil adivinanzas en gallego y, a partir de ahora, en el currículum de algún asesor ministerial figurará el mérito de haber compilado “más de cinco mil insultos contra Óscar Puente”.

Paco lo hizo invirtiendo tiempo de su vida y al asesor le pagamos entre todos. Lo de Paco es un trabajo etnográfico de primer orden. Lo del asesor es una mamarrachada propia de El Jueves, cuando era una revista de humor, no como hoy, que es una escupidera de vómitos.

El insulto en política es la mala leche condensada en el menor número de palabras posible. De la habilidad en la dosis dependerá su éxito. Se han editado numerosos florilegios del insulto donde varios autores brillan en este difícil arte de poner a parir sin pasarse.

Extraña que no se haya rescatado un vituperio quevedesco que hoy encaja cual tornillo a varios personajes actuales, cual es “bufón en racimo”. Aunque a decir verdad, la principal candidata para recibirlo obligaría a modificar bufón por bufona.

Alfonso Guerra, de quien Óscar Puente no parece quejarse, fue en sus épocas de mando en plaza un brillante insultador. “Yo utilizo el lenguaje de los bares, no soy versallesco”, decía de sí mismo. Pero no era verdad. Aunque lo pareciese, sus muchas lecturas le impedían ser tabernario, pues siempre había una gota de culteranismo que lo hacían reconocible: “Eso es de Guerra”, comentábamos con aire de críticos teatrales. Y lo era. No había fallo.

El momento más tabernario del vicepresidente no fue cuando dijo de Suárez que era un “tahúr del Mississippi”, que para eso hay que saber de historia, sino el día en que Soledad Becerril tuvo que escuchar: “debe de tener llaga en los labios de tanto chupar del bote”.

A los ministros de ahora los describes y no sólo se ofenden, sino que te meten en la cárcel de papel.

El plan perfecto

Miércoles, 3 de Abril, 2024

Se me ha ocurrido un plan genial que me puede proporcionar pingües beneficios y que recomiendo a todos mis lectores, para que vean que no pretendo actuar de forma egoísta o pancista.

Como primera medida voy a declararme mujer porque no cuesta nada y hoy en día es un salvoconducto para moverte por la vida con mucho más respaldo, no tanto por ser mujer, sino por ser hombre devenido en mujer, que es lo que mola.

Si usted ya es mujer, le recomendamos que se haga trans, hombre o grillo de monte, porque la clave está en cambiar y dejar de ser lo que se es.

Bien. Solucionado el engorro identitario biológico, enfrentamos el político y en este campo lo ideal es pasarse al independentismo. Usted se declara independiente y aquí paz y después gloria. ¿Independiente de qué? De todo. Eso sí, no se le ocurra meterse en un partido, porque es el camino más rápido para depender de muchas más cosas que estando fuera. Yo pienso hacerme independiente por libre, que es lo ortodoxo.

Si posee una pequeña finca, una huerta o un predio de regulares dimensiones —da igual— lo declara territorio histórico, porque todos lo son, y dentro de sus límites se pone a hablar en jerigonza, es decir, con una sílaba intercalada en cada palabra: “¿Quiéperepes ípir apa jupugápar coponmipígopo?”

Ya está en condiciones de solicitar la celebración de un referéndum de autodeterminación, en el que sólo usted y su familia tendrán derecho al voto. Vamos, igualito que los catalanes.

Malo será que no lo gane, porque si ve que alguno de sus hijos le sale rana, o sea, constitucionalista, procure mandarlo ese día a un after hours para que la convocatoria electoral lo pille dormido.

Y mientras no hay referéndum, pida que le traspasen Hacienda y se ahorra la declaración. Mucha suerte.

Educando a un idiota

Martes, 2 de Abril, 2024

RTVE se quiere arrojar en brazos de un presentador que insistentemente pregunta a todos sus invitados cuántas veces lo hacen al día, a la semana o al año; una cuestión que a todos nos preocupa profundamente, porque además de chismosos, somos gilipollas cum laude.

El quid de la cuestión radica en derrotar a Pablo Motos en el ranking de audiencias, porque el tal Motos se mete mucho con el Gobierno y lo pone de hoja perejil.

En vez de examinar y corregir los motivos por los que el domador de hormigas y varios millones de españoles más están del Gobierno hasta la coronilla, a sus eminencias grises se les ha ocurrido que lo correcto es fichar a David Broncano y ponerlo a presentar en la 1 de Televisión Española a la misma hora que lo hace Motos, para que pregunte a media España cuántas veces lo hace, que es asunto muy divertido, original, instructivo y de izquierdas.

Para lograr todo ello se manejan unas cifras astronómicas que producen vergüenza ajena con sólo pronunciarlas por lo bajinis, entre otras razones porque jamás hemos visto ni un solo invitado de cierto interés sociocultural entre aquellos que el bueno de Broncano lleva a su teatro, y mira que lo intentamos.

Vamos viejos, ya lo sé. Por eso cada día estamos más cerca de los clásicos cuando, ya en sus épocas pretelevisivas, resaltaban la gran ventaja de los tontos frente a los inteligentes, pues a menor capacidad intelectual, decían, mayor grado de contento con uno mismo.

Quienes contratan a Broncano para apagar a Motos no es que sean tontos, sino que además han abierto una academia donde se enseña a todos los que el día de mañana quieren llegar a ser perfectos idiotas.

_ Y dígame, don José Ortega y Gasset, ¿cuántas veces lo ha hecho esta semana?

Una de zombis

Lunes, 1 de Abril, 2024

Rentola se define al pie de la letra como un agregador de pago para usuarios “que hace más fácil su próxima aventura inmobiliaria”.

Podríamos decir que es una agencia inmobiliaria de toda la vida, pero tengo miedo a que nos quedemos cortos, así que le añadimos eso de agregador de pago, que no voy a explicar porque se me ha olvidado.

Cómo estará el panorama que a Rentola se le ha ocurrido investigar cuáles son las provincias españolas que mejor preparadas están para aguantar un ataque zombi, así como lo oyen. No preocupa ni el yihadismo, ni Putin, ni Mohamed VI. Preocupan los zombis, que deben de estar en pie de guerra contra el mundo de los vivos por la abundancia de avispados que hacen negocio hasta con los cadáveres.

El caso es que el top-10 de las mejores provincias para enfrentarse a los zombis lo cierra Lugo. Desconozco si la clasificación le preocupa o no a Tomé y hará lo posible por subir los nueve puestos que nos separan de la excelencia en el ránking y que están ocupados, de mejor a peor, por Teruel, Segovia, Huesca…

A la inversa, las peores provincias para enfrentarse a esa lucha y sobrevivir son Vizcaya, Islas Baleares, Almería…

Para establecer tan extraña clasificación, Rentola se ha fijado en cinco parámetros, cuales son vulnerabilidad, escondites, suministros, seguridad y movilidad. En la vulnerabilidad se mide el riesgo de contagio, el nivel de emigración, la densidad de población y la calidad de la atención médica.

Ustedes pensarán lo que quieran, pero a mí me genera mucha tranquilidad saber que resido en una provincia que figura en las diez más seguras a la hora de luchar contra los zombis, porque cuando los vea avanzar con sus rostros putrefactos y sus camisas hechas jirones, podré decirles: Parad el carro, que estáis en Lugo.