La metamorfosis
Domingo, 10 de Marzo, 2024Se anuncia que en fechas próximas Puigdemont será recibido en España por una cadena humana desde la frontera… hasta donde tenga a bien dirigirse.
Me lo creo. Si hace falta gente para enhebrarla brazo con brazo y de cuatro en fondo, ahí estarán los Pujol para pagar a los mercenarios precisos que cubran los kilómetros más pelados, pues por mucho que gasten nunca será suficiente para agradecerle lo que ha hecho por la malversación, el atraco y el procés, que como todo el mundo sabe, lo describe con soberbia pluma Franz Kafka.
Kafka es el autor ideal para una ocasión tan espeluznante como la que nos espera, convertidos ahora en orugas de la procesionaria de los pinos después de una metamorfosis brutal e inexplicable.
Ya no es Gregorio Samsa tirado sobre la cama con apariencia de un insecto gigantesco, sino la sociedad entera agusanada, apelotonada y colocada en una hilera procesional que todo lo devasta. Orugas sin cerebro a mayor gloria del fugitivo que, dicen, recorrió esos mismos kilómetros, pero en dirección inversa, metido en el maletero de un automóvil.
Ya saben que los castristas llaman gusanos a sus compatriotas que huyen de la miseria, preferentemente a Miami, la gusanera. Aquí el huido será el único que conserve el tipo y que salude con la ventanilla bajada agitando un pañuelo amarillo o a barras, ya se verá. Qué espectáculo, qué homenaje.
Agradecidos deberíamos estar de que no se les haya ocurrido festonear el recorrido con charnegos crucificados como los esclavos de Espartaco a lo largo de la Via Apia, de Roma a Capua; o de que no se hayan reclutado quintas de las autonomías esquilmadas para ser claveteados en esa exaltación que se prepara.
Va a ser preciosa. Espero que se televise.










