Archivo de Septiembre, 2022

The Queen

Sábado, 10 de Septiembre, 2022

Precisamente ese día

Me gustaría contarles que cuando soy recibido en Balmoral por la reina Isabel II, sus perros corgi y la cocker spaniel no me ladran como sí hacen cuando la visita Putin, una reacción canina que le permite sospechar a la monarca que el ruso no es trigo limpio.

Me gustaría contárselo, pero mentiría. Sin embargo, para no repetir que fue una reina muy profesional, una garantía de estabilidad y una persona muy responsable, les relataré uno de los momentos más felices de mi vida periodística que se debe en cierta medida a ella.

La reina impulsa la creación de los Archivos Nacionales del Reino Unido que se llaman de Kew por ubicarse en ese barrio del municipio de Richmond upon Thames, en el Gran Londres. No lo consigue al completo, pues los documentos de Escocia no se incluyen por existir allí un organismo que ya los alberga y ser ellos muy serios con estas cosas. El caso es que Kew, como tal archivo, existe desde el 2003.

El 27 de septiembre de 2016, tras presentar la novela El estornudo de la mariposa en Madrid, me encuentro en Barcelona para hacer lo propio. A primeras horas de la mañana me telefonean de Radio Nacional para decirme que Kew acaba de desclasificar como secretos los documentos acerca del agente español Juan Pujol, Garbo, y su esposa, la lucense Araceli González Carballo. Gracias a ellos el historiador Christopher Andrew afirma que las especulaciones que expongo en dicha novela sobre el matrimonio responden a la exacta realidad. Que si puedo pasarme por sus estudios. ¡Toma ya! Allí estaré.

A continuación, ABC, El Mundo, El Progreso, Efe, las emisoras… De repente todos quieren hablar conmigo y la campaña publicitaria de la novela se hace sola, con lo que tanto cuesta siempre.

Recuerdo que en la presentación de la tarde floto entre algodones. Ahora pienso que se lo debo a la reina.

¡¡¡A tope!!!

Viernes, 9 de Septiembre, 2022

El que produzca paga la inflación

Hasta hace unos días, en castellano topar era chocar, encontrarse; tope, límite y a tope, hasta el límite. “Con la Iglesia hemos topado” resume las dificultades inherentes a las relaciones con los poderes eclesiásticos. Ahora topar también va a ser limitar, como topear lo es en Argentina. “La velocidad en el centro está topada a 30 km por hora”. Si el uso lo acepta no hay inconveniente. El idioma se mueve y renueva sin parar.

En realidad lo difícil del caso no es el uso del verbo, sino imponerlo a la materia que se pretende, los precios. Ya lo dice el principio de Arquímedes, cualquier productor sometido a un tope de precios inferior al coste de producción, dejará inmediatamente de serlo.

Ponerse a trabajar con el convencimiento de que tras una dura jornada de 8, 10 o más horas, vas a ser un poco más pobre que el día anterior, desanima al más pintado, que con plena seguridad optará por empobrecerse, pero sin tener que trabajar durante todo el día para conseguirlo.

Chávez el chavista, o sea, el genuino, había descubierto un método que lo hacía posible. Bueno, eso decía él. Aquel productor que se negase a topar sus precios sería nacionalizado y entonces las pérdidas no serían suyas, sino de todos los venezolanos. Comunismo en estado puro.

La idea pertenece a la vicepresidenta Díaz, pero no a todo el Gobierno. La está estudiando y la va a hablar con Garzón, pero no con Planas, que está en contra, entre otras razones, porque mientras no se explique el cómo, su mera mención supone un cambio de régimen, un cambio de constitución, un cambio de la releche.

Eso sí. Como estamos acostumbrados a que este gobierno salga con la primera idea que acaban de soñar los asesores la noche anterior, todavía hay quien le da vueltas a lo del tope como si se hubiese descubierto el bálsamo de Fierabrás contra la inflación.

Hasta hace unos días, en castellano topar era chocar, encontrarse; tope, límite y a tope, hasta el límite. “Con la Iglesia hemos topado” resume las dificultades inherentes a las relaciones con los poderes eclesiásticos. Ahora topar también va a ser limitar, como topear lo es en Argentina. “La velocidad en el centro está topada a 30 km por hora”. Si el uso lo acepta no hay inconveniente. El idioma se mueve y renueva sin parar.

En realidad lo difícil del caso no es el uso del verbo, sino imponerlo a la materia que se pretende, los precios. Ya lo dice el principio de Arquímedes, cualquier productor sometido a un tope de precios inferior al coste de producción, dejará inmediatamente de serlo.

Ponerse a trabajar con el convencimiento de que tras una dura jornada de 8, 10 o más horas, vas a ser un poco más pobre que el día anterior, desanima al más pintado, que con plena seguridad optará por empobrecerse, pero sin tener que trabajar durante todo el día para conseguirlo.

Chávez el chavista, o sea, el genuino, había descubierto un método que lo hacía posible. Bueno, eso decía él. Aquel productor que se negase a topar sus precios sería nacionalizado y entonces las pérdidas no serían suyas, sino de todos los venezolanos. Comunismo en estado puro.

La idea pertenece a la vicepresidenta Díaz, pero no a todo el Gobierno. La está estudiando y la va a hablar con Garzón, pero no con Planas, que está en contra, entre otras razones, porque mientras no se explique el cómo, su mera mención supone un cambio de régimen, un cambio de constitución, un cambio de la releche.

Eso sí. Como estamos acostumbrados a que este gobierno salga con la primera idea que acaban de soñar los asesores la noche anterior, todavía hay quien le da vueltas a lo del tope como si se hubiese descubierto el bálsamo de Fierabrás contra la inflación.

La vida sigue igual

Jueves, 8 de Septiembre, 2022

De momento

Eso de llevar a un ciudadano para escucharle lo preocupado que está por el cambio climático, a otra que pide cobrar el paro para las empleadas del hogar, a un tercero que le inquieta la igualdad entre hombres y mujeres, y así sucesivamente, tiene el mismo interés que una novela turca en la que dos novios descubren que son hermanos. O dejan de amarse, o cometen incesto.

Lo de las empleadas del hogar huele a compadreo desde fuera del palacio. “¡Hombre! Me alegro de que me haga esta pregunta porque mañana, desde este mismo lugar, voy a aprobar esto, eso y aquello”. Y la ciudadana contesta: “¡Qué casualidad! Ni preparándolo nos sale mejor”.

Lo del cambio climático es otro anillo al dedo, porque gracias a él se pueden enmascarar desde los incendios hasta la sequía, desde el volcán canario al calorón extremo, la gota fría y el chorrito templado.

Incluso a Putin le ha dado por la Gran Rusia después de ver que en Moscú ya no nieva como en la época de los zares.

¿Y qué decir sobre la igualdad entre hombres y mujeres, la inalcanzable zanahoria que tanto sirve para rotos como para descosidos?

En todos los casos Sánchez pudo haber comenzado su intervención de la misma manera: “¡Hombre! Me alegro de que me haga esta pregunta”. Salvo cuando lo correcto fuese decir: “¡Mujer! Me alegro de…”

El debate en el Senado fue otra cosa, pero tampoco nada que alterase la correlación de fuerzas que se registraba antes de su celebración. En las encuestas Feijóo le saca 50 diputados, que es la cifra mágica de estos tiempos. El CIS dirá ahora que son 49 y el resto de sondeos, que 51. Por supuesto, los problemas sustanciales siguen donde estaban, y una buena parte de ellos, empeorando.

La vida sigue igual, escribe don Julio cuando está semiparalítico tras un accidente en Majadahonda.

En un lugar de África

Miércoles, 7 de Septiembre, 2022

Una, grande, libre y africana

Sí, ya sé, ayer fue el debate binario y tendría que hablar de él, pero ya habrá ocasión de ahora en adelante.

Ocurre que Trujillo pide paso y la exministra sí que sabe plantear debates bizantinos, floridos y hermosos, como cuando subía al púlpito el viveirense Eugenio Durán, un piquito de oro al que le bastaba abrir la boca para deslumbrar.

Trujillo vive en un lugar de África que se llama Larache, bañado por el río Lucus y en cuya logia masónica intenta entrar sin éxito un teniente coronel que luego adquiere cierta fama y del que sin duda ustedes han oído hablar, ya que se trata de Francisco Franco.

Pues en Larache vive Trujillo desde que la echan de la embajada española de Rabat donde curraba, es un decir, de consejera de Educación. El personal de los colegios españoles logra deshacerse de ella después de constatar “su trato insensible y ausente”, que es una forma muy fina de decir que no vale ni para hacer bulto. También les amenazó, lo cual añade un componente sádico a tener en cuenta.

De vivir en Larache deduce Trujillo que sabe mucho del conteniente y de ese conocimiento sonsaca que Ceuta y Melilla deben ser de Marruecos porque están en África. El resto no importa. Da igual que hace 21 siglos perteneciesen a la provincia romana de Hispania Transfretana, o sea, más allá del estrecho o fretum.

Como el PSOE se desmarca de Trujillo con la velocidad de un guepardo chita en apuros, la mujer ha desempolvado otra ocurrencia mucho más integradora, cual es que los dos formemos un solo país, Españuecos o Marruspaña, tanto tiene. Así ella viviría en España sin mudarse de Larache.

Y mire usted por donde, en ese plan sí que coincidimos. ¡La entrada del Mediterráneo dominada por completo! Ponemos unas esclusas y convertimos pateras en dividendos. ¡Ánimo Trujillo!

50/50

Martes, 6 de Septiembre, 2022

Solo hablan 6, los otros 44 también escuchan

Algo le han visto al número 50 que tanto Pedro como Yolanda se han arrojado a él como si no hubiese un mañana. La vicepresidenta se ha rodeado de 50 personas en O Courel, y ayer el presidente ha hecho lo propio en palacio con otro medio centenar. Ella lo llama Sumar; él, Moncloa Abierta.

Busco en numerología y leo que el 50 es la expresión de la libertad personal y que “casi siempre se centra en el lado positivo de las cosas más que en el negativo”. ¡Tate! ¡Esta es la explicación! Mira tú que calladito se lo tenían con el 50.

Me encantan estos políticos que escuchan a la gente, sobre todo estos dos que lo hacen cuando la legislatura declina y ya han cometido todas las barrabasadas habidas y por haber.

_ Nos hemos reunido aquí para que nos digáis, queridos cincuenta, qué tenemos que hacer para seguir amarraditos los dos, espumas y terciopelo. Nos gusta la poltrona, nos dan miedo las encuestas, no estamos para fiestas, ya lo dijo Maca Olona.

Y entonces, uno de esos cincuenta espontáneos, libres libérrimos, independientes independientérrimos, alza su mano como si se le acabase de ocurrir la idea y dice:

_ Seguir como hasta ahora. Lo estáis haciendo de fábula. Ni el volcán, ni el virus, ni el fuego, ni Putin han podido con vosotros. Por nosotros no os preocupéis, que mal que bien capearemos el temporal.

_ Eso es lo que queríamos oír. ¡Bolaños, tráeme a otros cincuenta como estos! De aquí a las elecciones me reúno con todos los españoles y me sobran días. Se va a enterar Yolanda cómo se hace un proceso de escucha como Dios manda.

Si aplicamos la vieja cuenta que establece: dos españoles, tres opiniones; a los procesos iniciados por ambos les quedan por escuchar más de 71 millones de bocas. Cuando acaben, si han sido ordenados a la hora de recogerlas, se darán cuenta que tienen 30 millones de ideas y las contrarias.

Rocky Horror Picture Show

Lunes, 5 de Septiembre, 2022

Todavía hay muchos que no les han visto el plumero

La amenaza de crear listas negras de médicos que se nieguen a practicar abortos, o determinado tipo, no es más que un nuevo paso hacia la dictadura que estos aprendices de tiranos apellidados Sánchez, Montero, Otegi o Aragonés, desean implantar con la manifiesta intención de imitar a Franco y eternizarse en el poder.

Se prohíbe la objeción de ciencia, como se impide la crítica, se menosprecia la excelencia, se valora la mediocridad, se destruye la propiedad, se hace burla de la moral, se censura la lengua y se manipula la historia. No hay barreras tan excelsas que no estén dispuestos a saltar, pues como sostiene la sabiduría tradicional, la ignorancia es muy atrevida.

Este viejo aserto se ha pasado por el tamiz científico y ahora se llama efecto Dunning-Kruger, del cual nuestro gobierno da una magnífica y explícita muestra. El Dunning-Kruger se enuncia de forma parecida, pero en términos más modernos, diciendo que cuanto menos se conoce sobre un tema, más se tiende a creer que se domina, o que se está suficientemente preparado para opinar, e incluso se insta a que todos lo hagan.

Es más, los menos ilustrados en cualquier materia son capaces de exponer las mayores burradas, pues ni siquiera poseen los conocimientos imprescindibles para saber cuán ignorantes son.

La pandemia fue un interesante campo de pruebas donde se escucharon las más variadas teorías en boca de los más inexpertos, y el ejecutivo sigue esta senda sin pararse en barras, porque ni siquiera sabe que no sabe nada.

Sin duda es la titular de Igualdad la que sobresale en sufrir el efecto D-K, pero en general alcanza a todos porque todos siguen pautas de un plan ideológico y acientífico, que se apoya en actitudes dictatoriales con apariencia de progresismo y se impone a base de censura y listas negras.

Resumiendo, un horror.

El golpe perfecto

Lunes, 5 de Septiembre, 2022

Basta uno, pero certero

A la derecha, con 89 diputados y 83 senadores, procedente de San Caetano, el aspirante al título, el fino estilista Alberto Núñez Feijóo, alias Mopongo Mondongo. Y a la izquierda, con 120 diputados y 93 senadores, procedente de la triple M _ Las Marismillas, La Mareta y La Moncloa _, el actual campeón, el gran fajador, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, alias Falsete de Ferraz.

El combate está pactado para este martes a un único asalto sobre energía en el ring del Senado, que es como el antiguo Campo del Gas del Paseo de las Acacias, pero más barato teniendo en cuenta cómo se ha puesto el combustible. De no haber sido porque Gas Madrid decide convertirlo en un parking, el Campo del Gas sería el escenario ideal.

Curiosamente, quien ostenta el título no tiene nada que perder porque su prestigio es como la pasta de dientes, salió muy fácil del tubo, pero es imposible volverla a meter.

Por el contrario, quien aspira llega con unas encuestas muy prometedoras que adornan el convencimiento general de que ganará por Nocaut, no la pelea de pasado mañana en el Senado, sino la Madre de Todas las Batallas que tendrá lugar el año que viene. De ahí que Falsete hubiese recogido el guante de Mopongo nada más ser arrojado por este.

Manuel Alcántara y otros grandes comentaristas advierten al aspirante de que no será un combate limpio y de que le aguarda una encerrona porque solo le dan 15 minutos para desplegar su surtido de jab, ganchos y uppercut, con una contrarréplica de 5, mientras que el campeón dispone de tiempo ilimitado.

Recordarán ustedes que Muhammad Ali, exCassius Clay, derriba a Sonny Liston a los dos minutos y ocho segundos del primer asalto en la revancha que le concede. Quiere esto decir que tiempo hay, pero indiscutiblemente, los golpes deben ser perfectos como el que tumba a Liston, llamado golpe fantasma porque ni se ve.

Queimada

Sábado, 3 de Septiembre, 2022

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas!

Llegó, vio y rio. La información gráfica sobre la visita de la vicepresidenta a O Courel es demoledora para su imagen porque la presenta incomprensible y absurda. Ya se ha denunciado el ridículo de sus carcajadas y solo cabe añadir que bien denunciado está.

Le faltó declarar inaugurada la queimada y prometer que pronto habrá más tierras en las mismas condiciones porque ella suma.

La verdad es que no se entiende qué hacía allí y cuál era la razón última de aquellos abrazos con Óliver Laxe, el director de O que arde. Se sentó con cincuenta personas en la Casa Museo de Uxío Novoneyra. Creo que no es un cálculo, sino la suma exacta de participantes. Quizá sea la cifra recomendada para las escuchas.

Hasta ese círculo de comunicantes llega siendo vicepresidenta. Cuando se sienta es la promotora de Sumar. Y cuando marcha lo hace como Jesús tras el sermón de la montaña, aunque en su caso fuese una montaña queimada.

La buena nueva es que con ella, la agricultura, y por supuesto la ganadería, no serán intensivas, sino de calidad, humanas y sostenibles. ¿De qué manera? Bueno eso ya se abordará otro día.

Y como siempre que ella habla, su breve homilía está salpicada de dos o tres grandilocuencias. Por ejemplo, esa tan bonita que anima a establecer un contrato social entre lo rural y lo urbano. Suena a convertir los semáforos en estacas para las habas, los kiwis o los viñedos, y por la contra, a incorporar rotondas entre leiro y leiro.

Algo de eso estaría bien para que los niños urbanos no lleguen al campo y señalando a una vaca digan: “Mira, papá; un caballo con cuernos”.

Yolanda sumó y se marchó, pero días después se dieron a conocer las cifras del paro con trágicos efectos, pues entonces se supo que la queimada era ella.

Miss Muerte

Viernes, 2 de Septiembre, 2022

Incluso quiere que la aplaudamos

Solo un profundo desconocimiento del sentir humanista, o el cumplimiento servil de unos planes perversos justifica que unas medidas para generalizar el aborto que burlan el permiso paterno en las más jóvenes, entre otras facilidades, sean presentadas como un avance del feminismo, el progresismo y el non plus ultra de la modernización de nuestro país.

De todo eso podría presumir la ministra si a partir de su acción política se redujese el aborto hasta desaparecer, ¿pero dónde está el avance en generalizarlo? ¿Que filósofo de cierto peso ha dicho, de Platón a hoy, que la cultura de la muerte es un beneficio para la humanidad?

Quizá se pueda leer en la Agenda 2030, o en uno de esos manualillos de destrucción masiva que hoy comparten algunos gobiernos nacidos tras ser financiados por derechas con cara de izquierdas y viceversa, pero la muerte de ancianos a través de la eutanasia y de fetos a través del aborto no puede ser el triunfo de nada, sino el fracaso de quien lo promueve.

Si a este panorama añadimos un estado intermedio de los que nacen en el que solo se les deja aspirar a una subvención oficial para malvivir sin dar golpe, o sin dar problemas salvo a quienes crean riqueza, el plan diabólico se redondea y sovietiza para alegría de quienes en ese reparto se han pedido el papel de mandamases, pase lo que pase, pues nunca se supo de ningún mandamás que haya vivido mal.

La guinda del pastel es la falta de garantías jurídicas con la que es presentada la nueva norma y la nula voluntad de que se le pongan objeciones por parte de quien tiene autoridad para hacerlo, lo que demuestra una vez más la supina ignorancia de la promotora, una pesadilla con formas de mujer que nos ha traído esta legislatura atroz, de gente tan voraz, que se comerán con arroz la paloma de la paz.

La Caramba

Jueves, 1 de Septiembre, 2022

Faltó Echenique

Sopeso la desfachatez de la monja tucumana Lucía Caram Padilla y dudo en determinar si era mayor antes, cuando cifra todas sus ansias políticas en Pablo Iglesias y los suyos, o ahora, cuando los pone a caer de un burro porque el señorito ha ido de visita a Buenos Aires para mostrar su apoyo a Cristina y eso le indigna.

Posiblemente es la misma en ambos casos, porque la Caramba tiene el criterio de un mosquito, la cara dura de una tortuga laúd y la lengua más larga que la serpiente surucucú.

Hay una diferencia entre ambos momentos. Ahora la dominica de Tucumán con residencia en Manresa, tierra de misiones y de predicadores, acusa a su adorado Pablo de mentiroso y de engañar a la gente. ¿Se cayó del caballo? No lo creo. Este tipo de personas son reacias a las conversiones porque su ego es tan grande que les rebotan las ideas.

Ocurre sin embargo que la monstruosidad de Cristina Fernández de Kirchner sobrepasa todos los límites de los Castro, Ortega o Maduro, porque Argentina es mucho más país y los robos son allí mayores. Lo que esta mujer ha expoliado, las leyes que ha vulnerado y las tropelías que ha protagonizado no son admisibles para una monja como ella, que al fin y a la postre admira a santo Domingo de Guzmán, cuyo museo de Caleruega visitamos este año rodeados de frío pelón.

Nadie salvo otro egoísta de marca mayor como Pablo Iglesias, se atrevería en estas circunstancias a besarse con Cristina, cuyo contacto cercano contamina de corrupción y pillaje, por lo que tampoco sería de extrañar que en medio de la visita circulase algún billete que otro.

En la operación han perdido el favor de la Caramba, o eso parece. Poco le importa a Pablo. Ya han perdido millones de desilusionados y en lo que viene no van a recuperar ni uno. La monja lo sabe y se prepara.