Archivo de Agosto, 2022

Los enredos de una gallega

Jueves, 11 de Agosto, 2022

Díaz y Núñez

O bien se ha hartado de escuchar, o ha escuchado lo suficiente. El caso es que Yolanda, vicepresidenta de la cosa gubernativa, ya ha decidido que en diciembre se presentará en el ruedo, a bombo y platillo, como la gran esperanza de la izquierda, un final que se sospechaba desde que presenta la cuadrilla de Sumar.

Es una gran noticia para Galicia, porque si tenemos en cuenta que Sánchez se ha encargado de imposibilitar una victoria del PSOE, en las próximas elecciones habrá dos gallegos en cada esquina del cuadrilátero, conjunción planetaria que no se daba desde que Pío Cabanillas autoriza el estreno de La prima Angélica, desafía a Franco y éste lo destituye diciéndole con acento de Ferrol: Estate por aí que xa te chamarei.

Por supuesto, no lo volvió a llamar, entre otras razones, porque muere al año siguiente, o cosa parecida.

La operación pasa por pasaportar a los ministros de Pudimos; a las dos infumables, al invisible Subirats y al metepatas Garzón. No me extraña, porque con ese cartel no sacas ni tu escaño.

Ahora bien, entre lo que resta Pudimos y lo que el PSOE va a movilizar, no le arriendo la ganancia a Yolanda, cuya relación con las urnas ha exigido siempre el uso del microscopio para ser analizada, y las circunstancias actuales no ayudan a que muden los vientos en los tendidos.

El récord de paro y los últimos puestos en todos los indicadores de riqueza no favorecen que la foto salga bien, por muchas trenzas que se haga y mucho blanco que se ponga en el traje de luces.

Desde que pierde a Oltra en el paseíllo, todo ha sido un menguar, excepto las cifras del paro. Si el proceso de escucha hubiese importado realmente, a estas horas estaría anunciando su abandono de los toros; pero no, apunta a lo contrario.

La gallegada está servida.

Yo soy la ley

Miércoles, 10 de Agosto, 2022

En sentido estricto

Cuando Sánchez reclama a Ayuso el cumplimiento de la ley lo hace con un aplomo y una contundencia propios del más escrupuloso político de la especialidad, el hombre que jamás da un paso que no esté respaldado por la más estricta legalidad.

Sin embargo aburre recordar su triste trayectoria en salto de altura, longitud, triple salto y pértiga con los que escamotea su obligado cumplimiento, o con los que nos impone restricciones que luego resultan contrarias a derecho.

Bien, eso no justifica nuestra desobediencia, pero ayuda y no poco a que el comercio se indigne aun más por la falta de coherencia y ejemplaridad de un dirigente veleta.

Lo mismo ocurre con Podemos, bolivarianos y afines que se han lanzado a la yugular del Rey por mantenerse sentado al paso de uno de los espadones de Bolívar en Colombia.

Todos se han puesto de acuerdo en señalar una falta de respeto a los símbolos, como si ellos no se hubiesen ciscado en los que representan a todos los españoles, no solo en bandera, banda y música, sino en Constitución, monarquía, idioma y unidad territorial, y en líneas generales, siempre que se trata de algún elemento común y/o tradicional de España.

Nada dicen, por ejemplo, del intento de humillación del Rey, obligado a doblarse para saludar al nuevo presidente, pues lejos de ser un gesto casual, los exégetas del nuevo presidente se han encargado de recalcar que ha sido la manera de obligar a los españoles a “incarse ante la democracia”, eso sí, hincarse

La puerta abierta

Martes, 9 de Agosto, 2022

Una pesadilla

El comerciante español, que es sector avezado en el arte de sortear dificultades, se encuentra en esta ocasión perplejo y desnortado. Incluso, por qué no decirlo, pelín cabreado.

Son días de turbio en turbio y noches de claro en claro. Ya no amenazan las ventas on line, ni las grandes superficies. Esos fueron terrores del pasado. Ahora es un nuevo jinete del Apocalipsis el que cabalga en sus alucinaciones.

Tiene ante si el dilema de la puerta, e igual que Hamlet ante la calavera, él la agarra y se interroga sobre la duda metódica de su negocio.

Abrir o no abrir, that is the question.

¿Debo abrir las puertas de mi establecimiento para responder así a las exigencias de Sanidad a fin de que se favorezca la ventilación y se reduzca el peligro de contagios de la pandemia?

¿O acaso debo cerrarlas para obedecer al plan de ahorro energético que el mismo Gobierno alienta? ¿Abriré las horas impares y cerraré las pares? ¿Abriré fijo-discontinuo, que mola mazo?

Y de este jaez le asaltan de la mañana a la siguiente nuevas interrogantes sin solución, ilustradas con imágenes de puertas automáticas, correderas, de dos hojas, de tres, con burletes y sin ellos, con cierrapuertas hidráulicos, de guía deslizante, con muelles, topes y rodapiés; o sin nada, mondas y lirondas, como han de ser las de San Pedro, que las pasas o no hay tu tía. ¿Cuál pondré? O lo que es peor, ponga la que ponga ¿vendrá en septiembre la norma que me obligue a quitarla?

Piensa en las mamparas del tabaco y le entran escalofríos. Ahora le asalta una bandada de hombres de negro mientras Yolanda ríe con rostro complacido. Ribera, muy seria, le regaña porque se ha pasado un grado del límite establecido y Reyes Maroto asiste a la pesadilla con cara de Gonzalo de Ulloa, o sea, de convidado de piedra.

Juegos prohibidos

Lunes, 8 de Agosto, 2022

Niños a tiro

El ayuntamiento de Vilassar de Mar mantiene la conveniencia de que los niños de 12 años y los adultos de 30 participen en gincanas de iniciación sexual, con pruebas tan interesantes como colocar un globo entre el trasero de una chica y la pelvis de un chico, apretando este hasta que el hinchable explote y permita así que la pelvis entre en contacto con los glúteos. Supongo que esta apasionante actividad llevaría por título “Aprende a empotrar”; en catalán, por supuesto.

Lo único que el ayuntamiento de Vilassar de Mar, made in ERC, está dispuesto a reconocer es un fallo de comunicación. Las mamis y los papis vilasarenses _ 21.000 habitantes _, dejaron a sus mocitos en manos municipales creyendo que saldrían hechos unos expertos en señales de tráfico y en el cultivo de los calçots, sin sospechar que los recogerían siendo modélicos empotradores nivel Rocco Siffredi, o sumisas empotradas con segundo de scort aprobado.

Eso nunca volverá a pasar. El fallo de comunicación se subsanará y todos los papis sabrán cuántos globos van a explotar entre unos y otras durante las horas que dure la gincana.

Dicen estos munícipes, y otros como ellos metidos en el mundo de las caiditas de Roma, que el niño a los 12 años ya se interesa por la pornografía y por todo lo relacionado con la sexualidad. No hace falta que lo juren. A los 12 y a los 6, pero convendremos que eso no quiere decir que de inmediato pongamos en sus manos la obra completa de Sade, ni que compremos cien globos para jugar toda la tarde al Explota explótame expló al ritmo de Raffaella Carrà, porque sería tanto como suscribirlo al Anuario Avícola of the World si nos pregunta de dónde salen los pollitos.

El ayuntamiento de Vilassar de Mar tiene un problema, pero no de comunicación, sino de comprensión.

La conspiración del poder

Domingo, 7 de Agosto, 2022

Por si acaso

La pancarta del No a la República está hoy en manos de quienes más dicen añorarla. Sánchez, Iglesias, Yolanda, Mónica, Lilith, Junqueras, Otegi… Los comportamientos disgregadores, egocéntricos, dilapidadores, manipuladores y de querencias totalitarias en busca de prosélitos sumisos y no de ciudadanos libres y críticos, desenmascaran sus verdaderas intenciones debajo del disfraz republicano.

Por eso aterra pensar que pudieran salirse con la suya, no por la república en sí, sino por ver a ellos convertidos en sus protagonistas.

Por fortuna todas las prospecciones que se realizan sobre el afán de llegar a una III República arrojan paupérrimos resultados y confirman que la dicotomía no figura entre las principales preocupaciones de la gente, por mucho que los citados la presenten constantemente como asunto prioritario.

Con todos sus defectos y con los errores cometidos, la monarquía constitucional ha demostrado que sirve como amalgama española y que para encontrar regímenes obsoletos no hay más que mirar hacia ciertas repúblicas dignas de ser tumbadas.

Pero si a eso añadimos el comportamiento político de quienes hoy abanderan el Sí a la República, resulta que en realidad son ellos los que sostienen la pancarta del No.

Ahora bien, el hecho de que la mayoría del país viva al margen de esos planes y de que sus promotores no conciten grandes simpatías, no evita que se puedan estar realizando movimientos dentro del propio Estado que favorezcan el revolcón.

En ese caso estaríamos hablando de alta traición y de otros delitos de acuerdo con lo que se hubiese hecho al pie de la letra.

Queremos creer en la fortaleza de las instituciones y en la imposibilidad de que prospere cualquier tipo de contubernio ilegal. Queremos creer y creemos, que diría Suárez a pase de Ónega.

El jovencito Frankenstein

Sábado, 6 de Agosto, 2022

Ya le gustaría que fuese por guapo

Isabel Rodríguez, la ministra portavoz, piensa que me ha descubierto. Acaba de decir que siendo tan guapo Pedro Sánchez, no es de extrañar que haya gente a la que le moleste y lo critique.

¡Qué lumbrera! Yo creí que nadie se iba a dar cuenta, pero ahí está Rodríguez para señalarnos a todos los que creemos que Sánchez es una desgracia sobrevenida a España como una panda de envidiosos, incapaces de soportar la luz que irradia el Presidente Sol, su beldad excelsa, y su donosura sin par.

Pues mire usted, pedazo de hortera, si ese razonamiento partiese de su época de bachiller en Abenójar, tendría todas mis disculpas, pues es propio de gente en proceso de maduración, de lengua fácil y pródiga en ocurrencias al amor de un porro; pero dado que hace ya más de un año que no solo es ministra de Política Territorial, sino también portavoz del Gobierno, hemos de suponer que el ejecutivo en su conjunto está a su misma altura y piensa seriamente que alguien en sus cabales puede sentir envidia, tirria, rabia, pelusa o resquemor por la existencia en la Moncloa de un figurín de carrillos tortuosos que amenaza bruxismo, y por tal motivo le grita por las calles Fuera, fuera!, o lo pone a caer de un burro, corroído de celos. Me parece muy fuerte, tía.

Por lo que a mí respecta, me alegra y congratula que sus ministras lo ponderen por su físico, pero ya desde antes de Maquiavelo nos han enseñado que no se debe juzgar a nadie por tal concepto, salvo que se esté dirimiendo la fase final de Miss Universo. Puede estar tranquila Rodríguez, que por guapo no se le critica. Si nace con la cara de Igor, el del jovencito Frankenstein, también estaríamos diciendo exactamente lo mismo, porque lo suyo nada tiene que ver con la percha, ni la corbata, ni los trajes, ni nada de lo que tanto parece preocuparles, sino que se debe a que es malo, inútil y peligroso. Será guapo, pero también malo, y eso duele.

Animales en apuros

Viernes, 5 de Agosto, 2022

¿El coronavirus es un animal?

Ya veremos cómo queda al final de la tramitación, pero de entrada el proyecto de ley de bienestar animal anuncia malos tiempos para ellos. Sí, malos tiempos, porque se complican de tal forma las relaciones entre la humanidad y la bichería que muchos desistirán de su compañía para evitarse problemas. Y ya me dirán qué hace un animal sin dueño, salvo que sea salvaje y qué hace un animal salvaje entre nosotros si no hay zoos.

Viniendo de quien viene, causa especial pasmo leer que quedan prohibidos los perroflautas, no los individuos, que todo se andará, sino los perros-perros. A ver cómo lo redactan porque tal como está ahora quieren negar a los mendigos que puedan ser propietarios de un perro, o de cualquier otro animal al uso, simios, loros, asnos o canarios.

No lo dice así, pero se le impide pedir limosna con el animal al lado. ¿Qué ha de hacer entonces el mendigo? ¿Dejar al animal en el duplex? ¿Llevarlo a un hotel mientras él apela a la caridad ciudadana palma en ristre?

En particular esta norma es sumamente curiosa porque da por supuesto que se ejerza la mendicidad como forma de subsistencia. Solo faltaría, con las medidas que están adoptando habrá pobres como para rodar Plácido en cada esquina. Ahora bien, será delito que a su lado se tumbe un can de cara lastimera, así sea la única compañía que se pueda permitir el hombre. Y a eso le llaman bienestar animal.

Creo que también se penalizan las trampas contra los ratones, de modo que si ven alguno en sus casas, deberán indicarle dónde se encuentra el grano, el queso o esas pastitas de confitería que tanto les gusta roer. A usted y a ellos, que también son criaturas de Dios, como bien señaló san Francisco. Piojos, pulgas, chinches y velutinas están a la espera de una normativa especial. Lo más probable es que haya que registrarlos, pues si te encuentran una ladilla sin declarar, te cae la del pulpo.

Atrapados en la oscuridad

Jueves, 4 de Agosto, 2022

Era todavía peor

Espero no caer en ninguno de los delitos perseguidos por la ley de la Memoria Histórica si ahora recordamos que el Centro de Estudios de la Energía, creado por el franquismo el año 1974 en el ámbito del Ministerio de Industria, ya nos había advertido que podíamos quedar atrapados en la oscuridad.

Fue ese centro el que lanzó una terrorífica campaña con regusto al terror de Ibáñez Serrador cuyo spot central lo protagoniza el conductor de un modesto utilitario que se desplaza tan feliz por una autopista. De repente el coche se niega a seguir su avance. El hombre acciona la llave una y otra vez sin resultados hasta que decide salir del vehículo y abandonarlo por inútil en medio de la vía. Cuando ya está fuera, la cámara se abre y entonces comprobamos que está rodeado de otros automóviles y camiones abandonados por los mismos motivos.

“Si seguimos derrochando energía…”, dice la moraleja de la campaña, llegará un día en que ocurra lo que acabamos de contemplar. Y entonces sobreviene el corolario que se persigue desde el primer momento: “Aunque usted pueda pagarla, España no puede”.

Otra frase de la campaña fue “consuma electricidad como si quedara poca”. Muchos pensaron entonces que el Ministerio de Industria se pasaba tres pueblos metiéndole el miedo a la gente, pero ahora ya sabemos que el terror publicitario se había quedado corto, porque en realidad hoy España no puede pagarla, pero usted tampoco.

El terror cobra plena vigencia cuando escuchamos decir a Nadia Calviño que “hay que prepararse para lo peor”. Esto es, lo de ahora no es lo peor, ni mucho menos, sino una preparación, “esperando que no suceda”. Es un gran alivio. Antes, cuando nos auguraba un futuro esplendoroso, deseábamos que no se equivocase. Ahora que anuncia lo peor, confiamos en que patine.

Luz que agoniza

Miércoles, 3 de Agosto, 2022

Inicio de vacaciones

Salvo casos puntuales por emergencias locales o donde el agua escasea, no estábamos acostumbrados a las restricciones. Me refiero a los españoles que no conocieron las cartillas de racionamiento. Pero tras dos años y medio de pandemia y entrenamiento en los que se nos birló una de las libertades de mayor impacto, cual es la de movilidad, entramos en una nueva fase que afecta a la luz y el calor, al aire y al frío, sin contar las restricciones que el precio de las cosas imponen por vía coercitiva. Una maravilla.

Parece una tontería vigilar el termostato, pero hay empresas que van a recibir el golpe de gracia que romperá el débil cordón umbilical que las unía a la generación de beneficios.

La obligatoriedad de ciertas reformas respecto a las puertas, en unos casos; al frescor en otros y a la templanza en los terceros, será el empujoncito definitivo hacia el cierre y el regalo mayúsculo que reciben las grandes empresas de ventas on line, o como se diga.

Con todo, la parte más tenebrosa de las restricciones no son ellas en sí mismas, sino la pregunta que dejan en el aire y que esa sí que hiela la sangre sin necesidad de acondicionar el ambiente. ¿Cuál será la siguiente? ¿De qué deberé prescindir de puertas adentro de mi hogar en la próxima andanada, cuando entremos en recesión y toda la harina sea mohína?

Como siempre, encontramos dos reacciones que ya son todo un clásico de la legislatura. Una es la nueva negativa del Gobierno a adelgazar de alguna manera los costes disparatados de una administración inflada, costosa y rémora, aunque solo fuese de forma simbólica: “Prescindo del Falcon”, por ejemplo. Y dos, la negativa de Ayuso a seguir el plan de ahorro: “Madrid no se apaga”.

Ayer mismo ha comenzado sus vacaciones el presidente. La tostada que deja es como para iluminar con luz de gas.

Sal gorda

Martes, 2 de Agosto, 2022

Difícilmente superable

A mí las personas con sobrepeso, sean hombres o mujeres, no me caen ni bien, ni mal. Son otros factores los que cuentan. De hecho yo lo tengo y me caigo regular. La que de verdad me cae gorda es Irene Montero y creo que mantiene bastante bien la línea. Por eso la próxima campaña que emprenda debería ser contra la ministrofobia. Es decir, largarse con viento fresco para hacer carteles con sus ahorros y dejar tranquilos los ahorros de los demás.

La cumbre de la chapuza plástica española era hasta este verano el Ecce Homo de la Restauración de Borja. La pobre Cecilia Giménez Zueco hace honor a su segundo apellido y lo mete bien metido cuando intenta restaurar el óleo sobre revoco del Ecce Homo de Borja. Pero lo acomete con alegría, con ilusión, sin asesores y muy barato, quizá demasiado barato.

La obra ha sido superada en todos los órdenes chapuceros por el cartel de la gordofobia que la ministra de las ocurrencias se saca de la manga para justificar su sueldo. Pero lo hace con tristeza y resentimiento, con dieciséis asesores a sus espaldas que no evitan ni el feísmo ni el bodrio resultante, y lo que es peor, a un precio carísimo que pagamos todos como auténticos imbéciles.

Este último extremo aún está por determinar porque algunas de las cifras que se manejan en la operación, así como la mordida de los enchufados son de tal categoría que es preferible dudar de su certeza hasta confirmarlas.

Capítulo aparte es el bochorno internacional que la actuación de doña Irene, los robos de imágenes y sus manipulaciones nos están haciendo pasar, porque por ahí adelante no conocen el percal del churrogobierno que nos han dado, ni conocen en toda su magnificencia a la ministra. Por ahí adelante se enteran del episodio y solo comentan: “¡Estos españoles…!, como cuando leemos que un inglés se tira de un hotel y decimos: “¡Estos ingleses…!”