Los buenos modales
Domingo, 10 de Abril, 2022
Hay que empezar por lo básico
El rey de Marruecos le pone la bandera del revés a los españoles y Sánchez le escamotea a Feijóo el orden del día de su reunión.
Son detalles de alta política que retratan a los personajes, como cuando Iglesias fue a la audiencia de Felipe VI en mangas de camisa. Lo hizo por dos veces, en su versiones blanca y negra, siempre arremangado con el mismo desprecio e idéntica chulería.
Yo no me creo que lo del rey alauí haya sido un despiste por la sencilla razón de que si lo fuese, si no hubiese querido humillar al presidente Sánchez, ya habría pedido excusas, y que se sepa, no hubo tal.
Quizás haya querido afrentar a España, pero el intento le queda lejos. Sí lo hizo a su presidente, porque ni él, ni los que lo rodean le merecen respeto. Pase lo que pase, dice el monarca, yo ya tengo la foto de los españoles con la bandera volteada de fondo.
Nadie se dio cuenta, aducen los diplomáticos de Albares, como si su ignorancia fuese timbre de mérito. Si no se han dado cuenta, cojan la puerta y váyanse, porque han demostrado que no valen ni para garantizar los buenos modales en una cena de Ramadán.
Lo del orden del día a Feijóo va por la misma vereda. Son muestras de la alta política que ejercen los mequetrefes. Hay que disculparlos. A más no llegan.
El personaje ha estado gobernando un año, dos meses, diecisiete días y quince horas con el de la camisa arremangada _ como para olvidar la duración _, y todo se pega. No en lo de la camisa, que en ese campo es postinero, pero sí en lo de las formas, que las tiene tan perdidas como el alauí y el referido memorialista con el que Jenaro Castro inauguró ayer su regreso a la televisión.
Esta época no la va a escribir Gide, ni Chateaubriand. Bastará que lo haga Manuel Antonio Carreño, autor de la Cartilla de Urbanidad.











