Archivo de Enero, 2022

La hora del voto

Miércoles, 12 de Enero, 2022

Serán el 13F. Alguien se lleva la mala suerte

A un mes de las elecciones en Castilla y León comienzan a darse cuenta de que lo tienen crudo y se extrañan. Hombre, chavales, cualquier cosa menos extrañarse. El método Baldomero puede colar una vez, pero a la segunda te cachan.

Ya saben de qué va. Eres joven, guapo y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?

Ni siquiera pueden computar en contra el nefasto efecto Garzón por ser demasiado reciente; es decir, cuando lo sumen _ mejor será decir, cuando lo resten _, las cuentas saldrán peores.

Trasciende que la más preocupada es Yolanda y eso sí que es para extrañarse. Yolanda está acostumbrada a perder en todo lo que se presenta, de modo que otro tortazo entra dentro de lo habitual.

Además, los ministros que aporta a la coalición son los peor valorados y por si fuera poco, ella misma abona la idea de que no los quiere a su lado, pues en Valencia no estaban ni Montero, ni Belarra; y sí otras perlas como Ada Colau, Mónica García y Mónica Oltra.

Quizás esta convocatoria de Castilla y León les pille con el pie cambiado y con un Garzón desaforado que ya no sabe cómo meter más palos a las ruedas del país. La matria y tonterías semejantes valen mientras no hay una convocatoria electoral cerca, pero una vez que llaman a urnas, nos da por mirar la vaquiña por lo que vale, y tiramos los sofismas en cualquier esquina.

Si andas tú con tus problemas de tarifas, de suministros o de energía, y te sale al paso la representante de la administración con lo de la matria, se te hiela la sonrisa hasta donde pone Vladivostok. Y si a continuación lees en la prensa extranjera que tu ministro de Consumo prefiere sembrar dudas sobre la calidad de tu carne antes que ayudarte, promocionarla, escucharte, o lo que sea… ansías la llegada de unas elecciones para votarlos, pero con be.

El eunuco

Martes, 11 de Enero, 2022

Quién agarra a quién

Años creyendo que el apellido Garzón respondía a la definición de “macho de la garza con un tamaño superior a la media”, y resulta que no, que es una deturpación del garçon francés, es decir, muchacho, camarero, mesonero. O también, trabajador de esa actividad precaria y estacional, de bajo valor añadido que es la hostelería española, según la consideración del ministro que lleva este apellido.

En los palacios de la Constantinopla imperial existían unas habitaciones que se llamaban garsonostasium destinadas a convertir muchachos en eunucos; es decir, si entras en un garsonostasium de esos, no sales de allí hasta que tu peso sea unos cuantos gramos menor, tu voz se atiple y sepas cómo se comportan los castrados en el interior de los harenes.

Algo así le querían hacer los ganaderos de Palencia al ministro cuando reciben el sábado a Sánchez, agarsonostasiarlo. Y los de la hostelería meses atrás, y el sector juguetero el pasado diciembre, y los fiscales, y los pasteleros y el sector cárnico… y todos los españoles con dos dedos de frente que ven cómo se paga con su dinero a un ministro que no soluciona ni uno solo de sus graves problemas de consumo, cuando las tarifas de productos y servicios son las más altas de la historia, y por el contrario no cesa en su afán de buscar charcos en los que chapotear, siempre con la curiosa finalidad de perjudicar, o denostar a los respectivos sectores frente a sus competidores extranjeros.

No solo no sirve de ayuda, sino que el enemigo vive en tu casa y se le paga un pastón por ello. Este hombre es el que “ha proponido” cambiar ciertas leyes.

“Garzón, cese o dimisión”, decían los palentinos, pero se encontraron con un presidente que lo respalda. Dicen que no le queda otro remedio porque lo tiene agarrado por los garsonostasium.

Alejandro Fernández, hasta el último mordisco

Martes, 11 de Enero, 2022

El guardia civil de A Fonsagrada se enfrenta a un centenar de rebeldes que lo dan por muerto, pero…

LOS COMBATES CUERPO a cuerpo entre los soldados españoles y los mambises están a la orden del día. Verse envuelto en uno de ellos es una posibilidad muy cercana y a Alejandro Fernández y González (A Fonsagrada, 1860), la vida le reserva uno muy particular que salta a la prensa, gracias a lo cual hoy conocemos su historia, sin grandes investigaciones.

Alejandro nace en Robledo, dentro de la parroquia de A Veiga de Logares, pero de su peripecia vital no se tiene información hasta encontrarlo como guardia de segunda clase en la primera compañía de la Guardia civil de Sancti Spíritus (Cuba), destacado en el fortín número 17 de la línea de Tunas de Zaza, donde la máxima autoridad militar es Enrique Barreiro del Riego, sobrino del famoso militar asturiano Rafael del Riego, el del himno.

A la una de la tarde del 23 de agosto de 1897, cuando ya es un talludo veterano de 37 años, Alejandro y dos compañeros salen del fortín en busca de provisiones. Cuando regresan, un grupo de insurrectos que se calcula entre 60 y 100 hombres, cae sobre los tres.

La diferencia es tan grande que ni en la más optimista escena cinematográfica de trompazos se espera que el héroe pueda salir airoso. Así lo entienden los dos compañeros de Alejandro, que entregan sus armas con solo ver la masa de atacantes.

Sin embargo, el fonsagradino no está por rendirse así de fácil y decide, como hacen los chicos de las pelís, vender cara su piel. El hombre se atrinchera en una cerca y abre fuego contra los mambises. En algún momento, dice el cronista, Alejandro les grita que la Patria le ha dado aquellas armas para defender su integridad y lo va a hacer con todas sus fuerzas.

Pero esta misión sí que es verdaderamente imposible y acaba rodeado por veinte de los rebeldes. No se dice cuántas bajas ocasiona entre ellos, pero se estima que fueron casi otras tantas.

Este grupo le propina once machetazos, que es el arma propia de estas partidas, y el guardia cae sin sentido. El grupo sigue su marcha hacia otro lugar, pero queda uno de ellos dedicado a la labor de desnudarlo para aprovechar cuanto de útil pueda portar, desde el calzado, la ropa, las armas, al más insignificante objeto, pues esa es su principal fuente de intendencia.

Cuando intenta despojarle de la canana, Alejandro recobra el ánimo y sin otra arma a mano, le propina el mayor mordisco del que es capaz en una pantorrilla que comienza a sangrar.

Grita el insurrecto por el dolor y regresan a donde están cuatro o cinco compañeros que ya se habían alejado. Tres machetazos más sobre el desnudo gallego y lo dan por muerto definitivamente.

Desde Zaza se envía una partida para recoger su cadáver, pero por segunda vez se equivocan. Alejandro, masacrado en todo su cuerpo, está vivo todavía, de modo que lo trasladan a una cama hospitalaria.

En ese lecho permanece durante más de medio año, ahora en lucha contra la muerte. Y vence.

Su estado es lamentable y la prensa, con esa crueldad de épocas pasadas, no se priva de decir que más le valdría haber muerto, pues queda “como alelado”. Se le concede una cruz al valor que le permite cobrar 20 céntimos diarios. Ni entonces le sirve para sobrevivir. Se pide ayuda a la sociedad Naturales de Galicia y al Centro Gallego, que recaudan 24 pesos en plata metálica y 386 pesetas, más tabaco para el viaje.

Tras un embarque frustrado en el vapor San Fernando por falta de documentos, Alejandro llega a en Cádiz. ¿Sigue hasta A Fonsagrada? No podemos certificarlo.

Ramón Roca, todos los coches que dejan huella

Lunes, 10 de Enero, 2022

El médico de Ribadeo había hecho de su afición histórica por los automóviles una segunda profesión como especialista

LA ERUDICION ES incompatible con la pedantería y compañera de la amenidad. Ramón Roca Maseda (Ribadeo, 1949), era el vivo ejemplo de todo ello en su especialidad, los coches históricos y la historia de los coches.

Había nacido en A Devesa tal día como hoy, 10 de enero del año citado, por lo que le correspondería cumplir 73 años. No pudo ser, pues fallece el pasado mes de diciembre.

De su infancia nos ha dejado un testimonio significativo que nos permite situar en el tiempo el nacimiento de su afición, pues en algún momento declara que “todos, todos mis juguetes, fueron coches”. ¿Qué diría el ministro Garzón al respecto? ¿Le obligaría a jugar con algo que no fuese de su agrado?

Su otra vocación fue la Medicina, porque los automóviles, tal como los trataba él, no dan dinero, más bien todo lo contrario, lo quitan ya que te roban tiempo, tienes que proveerte de revistas, haces viajes y como decía él, acabas por ponerle un piso a todo lo que acumulas.

Él llega a reunir 15.000 revistas, a las que debemos sumar otros 10.000 catálogos de los distintos modelos, así como una documentación muy diversa que lo convertía en el especialista español por excelencia en este campo. Buena prueba de ello es su magistral volumen ‘El automóvil en la historia de España’, para el que nos había solicitado algunas fotografías y datos, y en el que figuramos, pese a no tener carné, ni haber conducido jamás.

Previamente, en el arranque del siglo, se la pedimos nosotros para integrar las tertulias de TeleLugo, pues como queda dicho, Ramón era un ejemplo de amenidad y de cabeza bien ordenada, que siempre luce en esos cometidos.

En Santiago había sido uno de los alumnos de Medicina que inauguran el Burgo de las Naciones finalizando la década de los sesenta. Lo hizo con beca, porque su expediente se lo permitía. Su especialidad médica fue la medicina del trabajo.

Él centra su interés en aquellos coches que no están customizados, los coches populares, a los cotidianos y no a los prototipos. Su simpática conclusión era que “todos los coches van al cielo, aunque alguno, por culpa del mal gusto de su dueño tenga, que pasar por el purgatorio”.

Patrono y miembro de la Fundación cultural del RACE para el estudio de la historia del automóvil desde su creación el año 1989, establece una estrecha colaboración con Pablo Gimeno Valledor que dará como fruto varios libros tan bien escritos como documentados.

Uno de ellos es ‘Authi y los Minis españoles’, y otro, en torno a un gallego genial, ‘Los Dodge españoles. La prodigiosa aventura de Eduardo Barreiros’. Como no podía ser de otra forma, el tándem de historiadores abordó también El Seat 600… y España ya no fue la misma, sobre el mítico utilitario.

Como colaborador periodístico publica en ‘Motor Clásico’, ‘Clásicos del Motor’, ‘Super Auto’, ‘Autofácil’, ‘Car’, ‘Motor 16’ y en la web 8000 vueltas.com.

Hace cuatro años fue invitado por el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca de la Fundación Gómez Planche, para que en su departamento de ingeniería mecánica (Área de Máquinas y Motores Térmicos) de la Escuela Politécnica Superior de Zamora (USAL), ofreciese una conferencia sobre el Automóvil en la Historia de España.

Una vez más Ramón cautiva al auditorio con su exacto relato sobre los avatares y anécdotas del mundo del motor, como lo había hecho siendo profesor de cursos de historia del automóvil celebrados en la Universidad Carlos III de Madrid y en Granada.

Estaba casado con Amalia López Mazoy.

Madre e hijo

Lunes, 10 de Enero, 2022

Lo hiciste muy bien, Eduardo

Me llama hace algo más de diez años para explicarme sus planes acerca de la obra inédita de su madre, Josefina López de Serantes, y pedirme ayuda. Lo hace después de leer un artículo mío en el que hablo de su abuelo, Jesús López Castiñeira, un escritor lucense que a veces firma como El Santón de la Puntilla y al que descubro cuando busco otra cosa, como siempre ocurre.

Como él dijo, “el no ya lo tenía”. Pero en aquel hombre había anidado tal entusiasmo por los escritos de su madre y era tal su voluntad de llevar a cabo sus objetivos que me conquista desde que lo escucho, de modo que prometo ayudarle en lo que sea posible.

Se llamaba Eduardo Serantes y acaba de fallecer en A Coruña mucho antes de lo correcto, si es que existe corrección en la muerte.

Pronto fui testigo de lo que era capaz el amor de este hijo y juntos presentamos con Siro ´El enigma del Gran Almirante´, el libro que Josefina aporta a la teoría del Colón gallego. Después vinieron ´Terra e Mar´, ´Ráfagas´, ´Retrincos´ y ´Yo conocí a Marcela´, inéditos y reediciones que ven la luz porque Eduardo dedica la última década de su vida a conseguirlo, contra viento y marea, contra presupuestos elevados o indiferencias oficiales.

Han sido, si las cuentas no me fallan, cinco libros luchados a pulso que forman hoy un hermoso homenaje filial del que me siento orgulloso por mi mínima participación en él.

Se oye mucho estos días la canción que Rigoberta Bandini presenta para optar a representarnos en Eurovisión. Es un homenaje a las madres, un himno, dicen. No sé. La he escuchado y me gusta. En música y significado está muy por encima de lo que normalmente se presenta a ese certamen, por parte de España y del resto.

Seguro que a Eduardo, hombre dedicado a la música ligera en juventud, también le gustaría. Él se ha ido con el homenaje puesto.

Ninguno se salva

Domingo, 9 de Enero, 2022

Los profesores me tienen manía

La noticia no es que en la última encuesta se suspenda a casi todos los ministros, sino que se apruebe a uno. A una, especificamos para que no nos acusen de micromachismos.

La afortunada es Margarita Robles, que sube tres décimas sobre el 5 aprobatorio. Enhorabuena. No es como para que le den ya la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, pero conocida la catadura de la última remesa de exministros que se la han llevado, lo de Margarita es un aprobado muy notable y sobresaliente.

Algo bueno le han visto, a ella o al Ejército, y ahí está la duda que nos invade. ¿quién aprueba realmente? ¿La ministra o el Ministerio de Defensa? Dejémosla sin despejar y regalémonos este domingo con un aprobado.

La encuesta tiene otros aspectos sumamente curiosos. Por ejemplo, ¿de dónde saca Joan Subirats, flamante ministro de Universidades, su 3,3, si no ha hecho otra cosa que aterrizar? O ¿por qué le dan a Albares, ministro de Exteriores, un 4,2, si se le conoce menos que a Diana Morant, la de Ciencia?

Donde no hay vacilación de ningún tipo es en la cola de la lista, donde destaca por méritos propios nuestra querida amiga Irene Montero, alias la Campañas, alias ministra consorte de cuota y condición, lastre número uno de nuestros maltrechos caudales públicos, que recibe una valoración incluso peor que la de Alberto Garzón, que tiene que ser algo dificilísimo; algo así como sudar en el Ártico.

Se supone que la encuesta se realiza antes de la propaganda que el ministro hace de la carne española, pues de lo contrario Garzón sería hoy el pechacancelas.

Así se explica la manía de Sánchez y sus cuates en contra de los suspensos. Para qué perder el tiempo en evaluaciones pudiendo darse un aprobado general.

Creo que a Margarita comienzan a llamarla la chapona.

Mau-Mau

Sábado, 8 de Enero, 2022

El terror del extranjero

La Euskadi profunda desfila en loor del disparo en la nuca y tente tieso. Es la imagen más paleta, patética y patibularia que cualquier pueblo que se precie puede dar. Y si le sumamos el apoyo de los socios del Gobierno, el cuadro es como para enmarcar.

No se queda atrás la foto de esa otra Cataluña profunda que acosa, acusa y persigue a los castellano hablantes como viejas del visillo que cuchichean tras las puertas por ver a quién se le escapa un coño con acento de Logroño.

Desde lejos huelen a tocino reseso, a carcunda impregnada en los pliegues cerebrales, a inquisición y a nacionalsocialismo.

Los unos y los otros, más los que apoyan con el cinismo propio de los quintacolumnistas, son la versión moderna del Ku Klux Klan, del Mau-Mau norsahariano, del Santo Oficio sin capirote, pero con las mismas ansias de apisonar al disidente.

Para su desgracia y la nuestra, todos son españoles. Por muchas marchas etarras que se metan en vena pensando que Dios los hizo de barro de la merindad de Amorebieta con privilegio de tierras y sangre.

Cuentan de aquellas tierras que hay gentes dedicadas al espionaje, al chivateo y a la acusación formal de quienes hablen castellano. No vale cualquier idioma distinto al catalán para ser reo de causa sumarísima. Ha de ser castellano cervantino como carga de la prueba.

A estos personajes la Inquisición los llamó ´familiares´ y se comprende el apelativo. No eran cargos de responsabilidad, sino pequeños mequetrefes asustados que para librarse del tormento, ejercían la delación, y de paso, lo hacían contra sus competidores en la vecindad, en el pequeño comercio, en el amor, en lo que fuese.

Los familiares de hoy son otros seres tan despreciables como aquellos, aunque no tanto como quien los amamanta y sostiene, precisamente desde Madrid.

Pero sigo siendo el rey

Viernes, 7 de Enero, 2022

Así cualquiera

Ni ministro de cuota, ni declaraciones a título personal. No hay excusas. Si realmente eres presidente del Gobierno y lees lo que ha dicho allende los mares tu ministro Garzón, al segundo avisas al motorista y le mandas el cese.

El problema del señor Sánchez consiste en que ni es presidente, ni cosa que se le parezca. Nace cojo, se afianza tuerto y desemboca en manco. Todo, con tal de hacerse un Joe Rígoli y presumir de que él sigue. ¿Para qué? Eso ni se lo ha preguntado.

Dicen que hoy en el Comité Federal del PSOE sus barones se lo van a poner crudo, O les dan la cabeza de Garzón, o hay rebelión. No se fíen. Al final saldrá por peteneras, los barones habrán escenificado su inmenso cabreo y todos a casa, que fuera hace frío.

Nada haría con mayor gusto que comerme mañana mis palabras. Un personaje acomplejado, que juega a héroe con la bandera de la destrucción desde la ignorancia y desde los estériles principios del autoodio, el rechazo a la prosperidad y el afán por incrementar el número de parias de la tierra, no debe estar en ningún gobierno, ni siquiera en este.

Cuando decidamos convertirnos en un paraíso comunista, abjurar del capitalismo, dar nuestras míseras vidas al Estado y mentirnos todos los días diciendo qué buenos somos que somos todos pobres, ya le llamaremos, porque se ve que el hombre es un especialista en empobrecimientos inmediatos, como predican sus autores de referencia.

¿O es que Sánchez comulga con su ideario y estamos todos a por ello? Convendría que lo aclarase, porque a lo mejor algunos decidían largarse con los bártulos a otro país menos traicionero con sus habitantes, ahora que todavía se puede. Después pasa lo que pasa; que estos son muy dados a restringir la libre circulación de las personas.

Todo mal

Jueves, 6 de Enero, 2022

Y puede empeorar

Grandes son las cifras de admiradores con que cuenta Almudena. Grandes son también las de quienes no pueden verla ni en pintura. Pues hete aquí que siendo muy difícil hacerlo de una sola tacada, el señor alcalde de Madrid ha logrado indisponerse con unos y con otros. Solo quienes no han oído hablar de la escritora están hoy relajados y sin alteraciones en el pulso.

A estas horas imaginamos al jefe del consistorio orando frente al Muro de las Lamentaciones, aquejado de un fuerte retortijón y en pleno gangueo de sinceros propósitos de la enmienda. Ha tenido semanas mejores el señor Almeida.

Pero si nos alejamos tan solo dos pasos de la línea de fuego y de la trinchera de las pasiones podremos percibir que no estamos ante un caso en el que se discuta la insuficiencia de méritos para recibir el homenaje ciudadano, sino que se trata de un choque de ideologías con resultado de siniestro total.

De ser asunto de méritos, o no los tiene, o no se le valoran, o hay varios miles de madrileños que deberían ir por delante de ella. Pero, amigo mío, estamos ante un órdago a la grandes de carácter ideológico, un trágala calculado con el que erosionar la buena imagen de Almeida, y quien lo diseña sabe muy bien que lanza un torpedo con la espoleta lista para ser detonada.

Que el alcalde haya añadido en el envite más pólvora de la que se esperaba, es botín que sumar, de acuerdo, pero en el balance final de la operación nadie debe alzar demasiado el hurra.

Almeida, por molestar a todos; su oposición, porque vende barato su voto y Almudena, porque esto no es un homenaje, sino un mercadeo indigno y un zoco desalmado.

La historia contará que fue declarada hija predilecta a cambio de unos presupuestos y con la oposición del alcalde. ¿Algún insulto más, o seguimos para bingo?

Pío Núñez, el hombre que trajo las superproducciones

Jueves, 6 de Enero, 2022

Nace en Castro de Rei, triunfa en América con los Trovadores de España y regresa para acometer grandes programas de tv

QUIEN LLEGUE EN coche al centro de Bretoña, seguramente aparcará en la plaza dedicada a los maestros Núñez Rodríguez. Son los padres de Pío Núñez Rodríguez (Castro de Rei, 1940), que allí ejercen la docencia. A él le gusta hablar de su cuna con toda precisión, es decir la parroquia de San Xoán da Azúmara.

Y esa buena enseñanza que recibe en su casa de Bretoña continúa en el Seminario y en los Maristas de Lugo. Cuando llega a la ciudad el padre Patrick Peyton _ recuerden, el de “la familia que reza unida permanece unida” _, se organiza en la Plaza de España una jornada de exaltación mariana con varios cuadros vivientes, en uno de los cuales Pío representa a un sacerdote del templo impresionado por la sabiduría del niño Jesucristo.

Docenas de adolescentes escenifican con él los Misterios del Rosario. Es la primera vez que Pío sube a un escenario.

Entonces es huésped de la pensión El Mirador, de San Pedro 13, y allí paran también los artistas del Teatro Argentino y los que actúan en el Gran Teatro. Sus trajes, sus perfumes y el encanto que a sus vidas se les supone conquistan de alguna manera a Pío, que ya anda metido en rondallas, igual que Francisco Cacharro.

De Lugo va a Madrid para estudiar Derecho en la Complutense, pero en el medio crea una tuna para hacer las Américas con ella. Navega a Cartagena de Indias con idea de estar un mes por allí, pero la aventura se prolonga hasta los nueve años. La tuna se convierte en Los Trovadores de España, y una vez trasladados a los Estados Unidos, actúan en los mejores locales, como el Tropicoro de San Juan, y con los artistas más destacados entonces, como Sammy David Jr. o Liza Minelli.

Donde y con quien haga falta, porque el conjunto, nueve hombres con chaquetilla de torero y dos mujeres de moño y pendientes, es reclamado como uno de los grandes animadores de las noches.

Pío ejerce de director y arreglista y uno de los socios es su primo José Núñez. Entre sus éxitos, ‘Yo soy aquel’ y ‘El Cordobés’, así como otros que no suenan tan españoles, como ‘Il Mondo’ y ‘Et maintenant’.

Cuando muere Franco, toma un avión para verlo pasar por la Plaza de España camino de Cuelgamuros. Fue una lástima no vernos porque yo estuve allí, corriendo desde Bailén para contar lloros y desmayos a la agencia Efe.

Luego, cuando fallece su madre, regresa definitivamente con aquella experiencia a cuestas, de modo que no tiene miedo de lanzarse a la producción de grandes programas televisivos como ‘Las Vegas, Las Vegas’; ‘Horas doradas’ o ‘Sábado noche’.

Para el primero de ellos, grabado en esa ciudad, cuenta con The Platters, Dionne Warwick, Serranito y Danny Daniel. Para el segundo, desde Hamilton (Canadá), con Aretha Franklin, Jerry Lewis, Charles Aznavour, Tina Turner, Rocío Jurado, Paloma San Basilio, Raphael… Y para el tercero, presentado por Carlos Herrera y Bibí Andersen, otros tantos.

En su historial figuran otros muchos, como ‘Noche de coplas’ y ‘Primero Izquierda’, ambos con Carlos Herrera; Chan-ta-ta-chán, con Juan Tamariz, y ‘Como Pedro por su casa’, con Pedro Ruiz.

Ya en 1999 se atreve con la superproducción ‘Camino de Santiago’, de Robert Young, para la que contrata a varios pesos pesados de Hollywood: Anne Archer, Anthony Quinn, Robert Wagner o Charlton Heston, cuyo paso por Lugo se recuerda como una efemérides.

Es cuando crea en Madrid los grandiosos estudios cinematográficos El Álamo, donde se rodarán ‘Mar adentro’, ‘Alatriste’ o ‘Los otros’, series de tv y concursos como ‘Gran Prix’ y ‘El gran juego de la oca’.

Todo un currículum.