Sopa de ganso
Domingo, 12 de Diciembre, 2021
Y puré de puerro
Primera noticia. España cuenta entre sus cargos institucionales con un Defensor del Puerro. Será, digo yo, para intervenir en el caso de que la planta liliácea esté hecha puré.
Lo desempeña Ángel Gabilondo, el mismo que hasta ahora creíamos nombrado como Defensor del Pueblo, pero que sin duda, debido a un lapsus auditi, se ocupa de este otro ámbito que los puerros del agro hispano agradecerán en su fuero interno y en su bulbo externo.
Así se explica que cuando otro colega, igualmente desinformado como nosotros, le pregunta sobre el niño de Canet del que todo el mundo habla, el hombre se refugie en los sabios consejos de los Hermanos Marx para salir del paso en un asunto que no es de su incumbencia, pues que se sepa, el niño de Canet no es un puerro.
El defensor de la herbácea ha dicho que “de lo que hemos conocido hasta ahora yo digo que no hemos conocido lo que tenemos que conocer para poder tomar una resolución”. Vamos, que no se entera.
No podemos estar más de acuerdo con ese señor. Ni el niño es un puerro, ni sabe qué demonios le pasa al niño, ni lo han puesto ahí para atender a tontás, sino para lamerse las heridas que Ayuso le dejó en la cara de un guantazo.
Si el día de mañana, cuando Gabilondo se entere, vemos que el niño no ventila bien, que le apedrean el piso los camisas pardas, que el escrache llega al río, o sus padres llevan vendas en la cabeza, entonces sí, el defensor tomará cartas en el asunto. Y ya veremos en qué sentido, porque lo mismo le da por ponerse al lado de los vándalos y entre todos acaban con la familia.
El consejero de Educación ya los ha acusado de romper la convivencia. Así que tampoco iba a estar tan desencaminado. De momento el del puerro tiene que enterarse, porque de lo que debe estar enterado, no se ha enterado.











