Archivo de Diciembre, 2021

Feliz Nochebuena

Viernes, 24 de Diciembre, 2021

Los mejores deseos

Nos deseamos lo mejor a manos llenas y el mero hecho de hacerlo nos ayuda a ser mejores, aunque mañana volvamos a las rencillas y los ceños fruncidos.

Ocurre lo mismo con la gimnasia. Un día de ejercicio muscular no es gran cosa, pero predispone a que sea más continuado, porque del cero solo se obtiene cero.

El día de los deseos más elevados, mal que les pese a los incrédulos, es hoy. Como poco es un convencionalismo, pero como mucho, es un convencionalismo tan maravilloso que todos deberíamos esforzarnos en mantenerlo, pues cualquier alternativa es siempre peor.

Para quienes estamos preocupados por la deriva política en España y vemos en el actual presidente un peligro sin precedentes que alimenta a los peores enemigos de la convivencia, nos puede costar trabajo desearle hoy felicidad, venturas, prosperidad, júbilo o goces varios.

Corremos el riesgo de que, siendo como es, todos esos buenos deseos se vuelvan contra nosotros y su éxito sea nuestra ruina.

¿Qué hacer entonces? ¿Pasamos del tío como pasan de nosotros los premios gordos de la lotería navideña, o nos tragamos un sapo y le deseamos un año venturoso como a cualquier hijo de vecino? La pregunta es de bemoles.

Ustedes no sé, pero aquí el menda no tiene las mínimas ganas de que a este tío le vaya ni medianamente bien en lo que se dedica, que es la política, al menos mientras siga actuando como un auténtico depredador del entendimiento y la concordia entre españoles.

Se me ocurre una fórmula mixta, a medio camino entre los buenos deseos clásicos y el desprecio, también clásico, cual es desearle que se vaya cuanto antes a tomarse esas merecidas vacaciones para las que ha acumulado méritos suficientes. Eso sí, ni en La Mareta, ni en Las Marismillas.

Feliz noche.

Carlos Acevedo, las mejores palomas vuelan desde O Valadouro

Jueves, 23 de Diciembre, 2021

Durante años un grupo de colombófilos consigue que Ferreira do Valadouro sea un referente nacional de esa actividad

DESDE SU FUNDACIÓN en 1955 la Sociedad Colombófila Lucense se destaca enseguida entre las mejores de España y durante unos años los palomares lucenses lideran las clasificaciones nacionales.

El caso de Carlos Acevedo Pena (O Valadouro, 1920) fue singular, no solo por su dedicación a estas aves desde muy temprana edad _ a los siete años ya lo hace _, sino por inculcar en su hijo la misma afición y a la misma edad.

En los ránkings de los años sesenta, dentro de los cinco primeros clasificados suele aparece “el niño Carlitos Acevedo Alonso”, pues así se le cita. Es uno de los tres que tiene con María del Carmen Alonso Vilariño, hija a su vez del farmacéutico José Ramón Alonso Pérez. Los otros dos son María del Carmen y Pablo.

La iniciativa de la fundación social en Lugo hay que apuntársela a Emilio Díaz Arroyo y a Javier Pardo y Pardo, que será su primer presidente. A su lado, en labores directivas o competitivas, figuran muchos más, como son los hermanos Calvo López, Gonzalo y Manuel, Ramón Toba, Eusebio Díaz Arroyo, Gerardo Vázquez Armas, Jesús Celada, Manuel Lage, Melitón Pérez Deales, Casiano Calderón Ferreiro, Ángel Núñez Fariñas, Vicente López Cedrón y Carlos Chas, sin olvidar el numeroso plantel de colombófilos que aporta también O Valadouro, como Isaac Pérez Salvatierra, José Villanueva y el suegro de nuestro personaje, José Ramón Alonso Pérez, entre otros.

La sociedad lucense, con su añadido de “Al servicio de Transmisiones del Ejército”, tendrá como presidente a Valentín Sexto Souto y al propio Carlos como vicepresidente. En menos de tres años pasa de los ocho socios iniciales al medio centenar. Entre ellos abundan las palomas portuguesas, francesas y cruzadas.

Ya decimos que Carlos se inicia muy pronto y su palomar se pone de ejemplo como el mejor de la provincia. También practica ciclismo y es el frecuente ganador de las pruebas locales.

Dedicado al comercio, forma parte de las distintas comisiones de fiestas de Ferreira y finalmente entra en el Ayuntamiento para ser primer teniente de alcalde de José María Guzmán Prieto cuando fallece, todavía muy joven, en 1968.

En buena medida, el éxito de Acevedo se fundamenta en la adquisición de animales pertenecientes al palomar tinerfeño de Ricardo Armas Baker, el colombófilo más importante en esos momentos, dentro y fuera de España, así como en el interés que Carlos pone para penetrar en el secreto de las palomas mensajeras, en el de sus mudas y en los entrenamientos que necesitan para ganar competiciones de velocidad o de resistencia.

En una competición de fondo, por ejemplo, las aves deben alcanzar los quinientos kilómetros para dar la talla. Son aves muy sacrificadas que siguen volando aunque estén heridas de muerte o exhaustas.

Él será campeón gallego en 1960, época en la que también gana diversos campeonatos españoles.

En 1961, dos palomas de la familia Acevedo Alonso consiguen los mejores registros de velocidad en un vuelo de 332 kilómetros entre Burgos y Ferreira do Valadouro que duró cuatro horas y veinte minutos.

Cuando le entrevistan por sus éxitos procura recalcar la necesidad de que los cazadores no disparen contra estos animales, y si alguno cae en sus manos por agotamiento o heridas, que lo entregue en los puestos de la Guardia Civil, por el alto valor en el desempeño de acciones estratégicas.

Por ejemplo, participan en el éxito del desembarco de Normandía. Por eso, basta informar que una ha sido localizada para que un equipo se desplace a recogerla.

Bruma de otoños grises

Jueves, 23 de Diciembre, 2021

A lo mejor se va soplando

Tomo la A-8 por la salida de Barreiros, Foz y Rego de Aruxe. Tras los primeros kilómetros en dirección Baamonde, a la altura del Cristo do Fiouco, veo que a derecha e izquierda se extiende la Galicia brumosa de Valle-Inclán.

¡Esto no puede ser! Llamo a mi hijo, que acaba de estrenar el AVE Madrid-Ourense, con lanzadera a Lugo.

_ ¿Viniste en AVE?

_ Sí.

_ ¿Y no dijo la ministra del ramo que se acabó la Galicia aislada y brumosa de Valle-Inclán?

_ Sí, lo dijo.

_ Pues es mentira. Está aquí, en O Fiouco.

_ Habrá algún contacto que falla. ¿Probaste a apagar y encender? _ dice él, siempre tan tecnológico.

_ Fue lo primero que se me ocurrió, pero nada, sigue ahí.

Desde que se lo oigo a Raquel Sánchezbis tengo el extraño presentimiento de que no es cierto. Será un sexto sentido, será lo que quieran, pero al instante me vino una idea a la cabeza. “Ya verás cómo se las arreglan para que la Galicia brumosa de Valle-Inclán se quede todo el XXI”.

Y es que no saben ni de lo que hablan, como si Japón no tuviese nieblas perennes y el tren-bala al mismo tiempo. Como si Fonseca no le diese sopas con ondas a la Pompeu-Fabra, que es donde estudió la ministra.

No saben, o mienten, porque cuando doña Raquel Sánchezbis realiza tan explosivas declaraciones, su jefe Sánchez, uno y trino, reitera en sede parlamentaria el compromiso de mantener su compromiso sobre el compromiso del precio de la luz _ así, con toda esa inútil redundancia _, que es una de las mentiras más caras que nos han querido colar a los humanos desde aquella otra de que los niños venían de París.

Ahórrense las florituras cuando nos quieran tomar el pelo. Han prometido una Navidad mejor y ya se ha superado el récord de contagios.

Cumbres borrascosas

Miércoles, 22 de Diciembre, 2021

… y crónicas ampulosas

La pasada semana echaron unas parrafadas el señorito de los vascos y el de los catalanes. Las crónicas que del encuentro se escribieron en la prensa sedosa de uno y otro lado tienden a equiparar dicho encuentro al tratado entre España y Francia que se llamó la Paz de los Pirineos, a la conferencia de Potsdam, o a los acuerdos de Camp David… es decir, un despliegue de grandilocuencia que ambos presidentes fomentan a mayor gloria de sus egos, cuando el hecho de hablar con otro político compatriota debería ser el pan nuestro de cada día.

Ellos mismos se ponen en evidencia por la sobrevaloración de la quedada, pues están reconociendo que ni se hablan. Menudos políticos.

El aspecto más comentado, fuera de sus respectivos medios de influencia, es que ambos utilizaron el castellano para entenderse, ahorrándonos y ahorrándose el ridículo de comparecer con sendos traductores.

Parte de la culpa la tenemos quienes utilizamos un vocabulario inapropiado a petición de parte. Por ejemplo, ese encuentro ha sido tildado de “cumbre bilateral”, lo cual resulta harto estomagante, incluso en ayunas. En alguna parte se utilizó el término “ambas legaciones”, que como se sabe, en lenguaje diplomático significa la representación en un país distinto al propio.

No obstante la palma se la lleva desde hace mucho tiempo la utilización del término nacionalismo para definir la mayoría de esas tontadas. El nacionalismo, hasta que vino esta tropa, era algo más o menos serio, con sus virtudes, sus peligros y sus defectos; pero desde que el término aparece al lado de actitudes como las que defienden Urkullu o Aragonés, ha descendido de categoría hasta ser una ideología de trapillo, para gente de poco siso y mucha parafernalia, para gente a la que le molesta entenderse en castellano.

Gerardo Castro, impresor y repartidor del gordo de Navidad

Miércoles, 22 de Diciembre, 2021

Dirige tres periódicos, edita doscientos libros e imprime hasta una docena de cabeceras de la provincia

CONSTITUYE UNO DE los más destacados eslabones en la cadena de grandes impresores de Lugo, que se prolonga en su hijo, Castro Lamas, y se ensancha en sus sobrinos, los Montero Castro, cuya sombra alcanza a los talleres de todos los periódicos de Lugo del siglo XX, incluido El Progreso.

Gerardo Castro Montoya (Lugo, 1864), disfruta de dos fechas de nacimiento. La citada ut supra y 1835. La segunda supondría que muere con 93 años, que parecen muchos, y la primera, con 64.

Es hijo de Ángel y Virtudes, vecinos de la Rúa Nova, dedicado el primero al comercio ambulante de la plata, como es propio de maragatos. En 1887 se casa con Juana Lamas Neira y tiene un padrino famoso, Aureliano José Pereira de la Riva. Serán padres de Natividad, Serafina, Leopoldo y Gerardo Castro Lamas, su sucesor en el arte de imprimir. Juana le sobrevive hasta 1932.

El resto de los impresores de la familia vienen por parte de su hermana, Manuela Virtudes Castro Montoya, esposa del maquinista de los talleres tipográficos de La Voz de la Verdad, Manuel Montero Castro y madre de quien será jefe de talleres de La Provincia, de igual nombre y apellidos que su padre.

Él se hace cargo de la Imprenta Católica, de la calle del Castillo, antes de independizarse con otra en la de Palacio, que se traslada a la de la Cruz, y antes también de quedarse en 1894 con los talleres de Soto Freire en la de San Pedro, donde se harán fuertes las Gráficas Gerardo Castro.

Impresor, por un lado y periodista por el otro, dirige El Heraldo, El Lucense y La Razón, en distintos períodos, así como la Asociación Patronal Lucense. Vicepreside el Orfeón Gallego, con Pepe Benito Pardo al frente y es directivo del Círculo das Artes tras una tormentosa sesión en la que el anterior presidente, Purificación de Cora, abandona la sociedad entre opiniones para todos los gustos sobre las sesiones cinematográficas.

A su esmerado arte tipográfico une una notable generosidad y en todo Lugo se sabe que cuando los músicos callejeros le encargan las coplas que venden, siempre quedan a crédito y nunca se llegan a satisfacer. También es habitual que corra con los gastos de los ágapes en bodas humildes, cuyos novios acuden a él en busca de padrino.

Gerardo y Chinita, sus hijos, forman un dúo infantil al amparo del Orfeón y sus actuaciones llaman la atención. Son los dos niños del cromo.

Doscientos títulos forman sus aportaciones bibliográficas, entre ellas Obras gallegas (1915), foliadas y coplas recogidas por él, y el parrafeo No valado, de su autoría. Añadamos la prensa local y provincial, boletines y folletos que a veces firma por por La Minerva, y obtendremos su abundante producción.

Como representante de la Cámara de Comercio, en 1903 viaja a Madrid con la Comisión Lucense para evitar que no abandone Lugo el regimiento de Isabel la Católica, con poco éxito. Es cuando se produce el altercado de Quiroga Ballesteros en la estación de Lugo. Gerardo Castro le reprocha al diputado que habiéndose cruzado en Madrid con la Comisión de Lugo, ni siquiera se volvió para saludarles.

Para compensar un año tan nefasto, Castro adquiere un décimo del 14600 para el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad del 23 de diciembre y gana uno de los primeros premios. Lo ha repartido en medio centenar de lucenses que recibirán la friolera de 70.000 pesetas. La relación de todos ellos aparece en la prensa, cosas de la época, y nadie se libra de pagar unos convites para festejarlo.

Fallece el 21 de mayo de 1928.

El alcalde

Martes, 21 de Diciembre, 2021

Habló el alcalde y campo redondo

Camporredondo, un pequeño ayuntamiento de Valladolid, tiene una calle dedicada a José Calvo Sotelo, una única funcionaria y un alcalde con arrestos suficientes como para encararse al Senado y a su presidenta a fin de evitar un atropello más como los que se realizan amparados en la sectaria y malintencionada Ley de Memoria Histórica.

En el caso de Camporredondo han pinchado en hueso y se han encontrado con un alcalde de derechas, aunque se llame Javier Izquierdo.

La lectura de la carta que ayer publica Diario de Valladolid y que fue redactada en noviembre, alimenta y reconforta a todos aquellos que vivimos convencidos de que tal norma nace de la venganza, crece en la injusticia y desemboca en el exabrupto.

El señor Izquierdo arranca con una reflexión que basta para sacarles los colores a varios senados enteros que hubiese a la redonda. Dice el alcalde que les hubiese gustado recibir una carta en la que el alto organismo se interesase por las necesidades del municipio y de sus habitantes _ chapó _, y no aquella misiva intimidatoria reclamándoles una actuación que él considera contraria al ordenamiento jurídico y solo debida a la ignorancia histórica de todos los senadores. Ahí queda eso.

Su argumento para mantener a Calvo Sotelo en el callejero de Camporredondo se basa en que dicho señor malamente pudo protagonizar la sublevación del 18 de julio de 1936, ni la guerra, ni el régimen de Franco, “porque ya estaba muerto”.

Y lo estaba a manos de un socialista, un dato que expuesto en las actuales circunstancias, confiere al alcalde Izquierdo los méritos de su colega Andrés Diego Torrejón García, alcalde de Móstoles el año 1808, ya que ambos se dijeron para sus adentros, hasta aquí hemos llegado. Si rechazamos los métodos de la dictadura, razón de más para no repetirlos.

El padre López, destacado misionero y eventual novelista romántico

Martes, 21 de Diciembre, 2021

El franciscano de O Corgo fue vicario del arzobispado de Tánger e historiador de la orden en Marruecos

ES OBLIGADO DECIR en primer lugar que nuestro personaje de hoy aparece en un buen número de referencias con graves errores biográficos, fruto quizá de fundir en uno los datos de Xosé María López, sacerdote castrense nacido en Vilaboa-Vilaodriz, hoy de A Pontenova, el año 1884, y los de José María López Queizán (O Corgo, 1891), nacido en Santiago de Adai, franciscano y vicario general del primer arzobispo de Tánger, también nacido en O Corgo, Francisco Aldegunde Dorrego, así como secretario del anterior vicario, fray José María Betanzos.

Así las cosas, advertimos a los interesados en ambos personajes, escritores los dos, que naveguen con precaución en ese mar de erratas.

El padre López, como será conocido, era hijo de Salvador López Fernández y otras tres hermanas suyas también fueron religiosas, Celia, superiora en Benavente, Asunción y Patrocinio Adela, así como Salvador, que tuvo la concesión de Renault en Aranda de Duero y que mantienen sus descendientes. A través de su hermano Ramiro, emparenta con la familia Tella.

Tras estudiar en Herbón y siendo todavía muy joven, se traslada a Tánger, donde residirá gran parte de su vida, hasta que regrese al convento franciscano de Santiago, en el que fallece a finales de los años setenta.

Al cumplirse los cuarenta y ocho años de su permanencia en África, el Consejo Superior de Misiones del ministerio de Asuntos Exteriores le concede la Venera y el diploma de Misionero Benemérito, de la misma forma que las autoridades lusas le reconocen su labor en Tánger con la orden del Infante don Enrique de Portugal.

Desde el año 1952 el vicario desempeña el cargo de Comisario Regular de las Misiones Franciscano-Españolas de Marruecos y es el principal investigador del archivo de la Misión, gracias a lo cual publica un buen número de trabajos históricos, entre los que destaca El padre Lerchundi. Biografía documentada (Madrid, 1927).

Pero sin duda la obra más curiosa de su producción es la novela Neima, la sultana de Alcazarquivir, publicada por la Editorial Marineda el año 1935 en Madrid, la misma fecha que la Memoria del Vicariato Apostólico.

La novela no recibe buenas críticas, más bien todo lo contrario. Quizás fue escrita en su juventud y por su argumento, es posible que su intención haya sido más apostólica que literaria.

Le achacan ser un texto excesivamente largo, de poca estructura novelesca y lleno de exotismos y figuraciones.

Cuenta la historia del capitán español Germán Olivares, que se enamora de Neima, una joven marroquí de una noble familia de Alcazarquivir. a la que solo ve una vez, con la que no puede comunicarse por no entender su idioma y de la que ignora absolutamente todo, menos la forma de su cara.

Como el capitán y la sultana son buenas personas, su relación acaba en boda, eso sí, previa conversión de la mujer al cristianismo, que es el objetivo perseguido desde la primera línea.

El sexo fácil entre militares españoles y nativas, prostitutas o no, era un atractivo para suavizar el envío de tropas a Marruecos. Posiblemente el padre López pensó que esta otra visión de la realidad no sería tan descarnada y abría las puertas a la posibilidad de crear un matrimonio entre ambos mundos.

En cualquier caso, Neima… es incluida entre la novelística española que se genera durante esos años en Marruecos.

Al padre López, que también fue preceptor del cardenal Carlos Amigo, se le rinde un homenaje en Tánger en reconocimiento a su amplia y fecunda labor en Marruecos.

Ramón Neira Pedrosa, el siglo XX de Lugo

Lunes, 20 de Diciembre, 2021

Está presente en el Ayuntamiento, Diputación, Caja de Ahorros, Casino, Círculo, Sporting, Cruz Roja…

PENETRAR EN LA vida de Ramón Neira Pedrosa (Lugo, 1879) es hacerlo también en varios siglos de la historia lucense, pues sus vinculaciones familiares nos permitirían navegar a través del tiempo. Trataremos de ceñirnos al suyo, que fue dilatado, pues alcanza los 96 años de vida, más longevo que su padre, Dositeo Neira Gayoso, ya presente en el Álbum, y mucho más que su abuelo, Ramón Neira Montenegro, las principales referencias si a influencia nos referimos.

No así su madre, Purificación Pedrosa Ulloa, hija del marqués de Villaverde de Limia, Jacobo Pedrosa y Porras, fallecida en 1911 veinte años antes que su marido.

Pero vamos con él, que el papel no se estira. Antes de dejar el bachillerato e iniciar Derecho, Ramón se convierte en uno de los más destacados velocipedistas de Lugo, es decir, en un pionero del ciclismo con rueda alta.

En septiembre de 1896 lo encontramos compitiendo “en el espacioso velódromo de Montirón” con los especialistas locales y gallegos del momento, como son Antonio Fernández Tafall, redactor y director de La Gaceta de Galicia; Sandrás, Curbera, de Vigo; Tojo, de Santiago; Sueiro, alias Centauro, de Ferrol; y Saavedra Salgado, que son los que entonces destacan.

En cuanto a los corredores internacionales, nadie como el campeón portugués Michín, conocido como Pernas de Ferro.

Cada carrera se celebra a una distancia y en distintos ámbitos. Las hay de mil metros o de 1.500, hasta las de Resistencia, que son de cinco km. Disputan las preparatorias, locales, regionales, provinciales, una de Consolación y la que llaman de Campeón. Una tarde Ramón gana la Preparatoria y le dan un barómetro. En otra se hace con un alfiler de corbata y más adelante es campeón local sobre 1.600 metros.

Las “señoritas más distinguidas de Lugo” bordan las cintas para los ganadores y el 8 de septiembre, Saavedra y él se las llevan todas.

En otro orden de cosas, pero siendo todavía abogado mozo, Ramón sigue la estela política de su padre para ser primer teniente de alcalde en Lugo y diputado provincial, con plaza en la comisión de Beneficencia (1913).

Se mantiene dentro del deporte como presidente del Sporting Club y dentro de la beneficencia, como vice de la Asamblea de la Cruz Roja desde que se constituye en septiembre de 1936.

En ese año fatídico es candidato de la CEDA para las elecciones del mes de febrero. No estaba previsto que lo fuese, pero la rebeldía de Ángel López Pérez lo derriba a la lista contrarrevolucionaria y es Ramón quien lo sustituye al lado de Pepe Benito Pardo y Saco Rivera, aunque él se negaba por respeto al exalcalde.

En la campaña le incautan el coche, más que nada para incordiar los desplazamientos de la derecha. Pero obtiene el acta, aunque por poco tiempo como sabemos.

Nada más acabar la contienda integra la Federación Católica Agraria que encabeza Tella.

Soltero, pero no solo en la vida porque la familia es amplia, participa en las actividades del Casino, donde en 1910 es vicepresidente con Fernando Pardo Suárez, y del Círculo. Cuando cumple 64 años como socio del Casino, en 1962, la directiva lo hace Socio de Mérito y Bernardino Pardo Ouro le ofrece el homenaje. El Círculo hará lo propio en 1968, siete años antes de su muerte.

En 1955 vende el Balneario a Garaloces. Es presidente del Consejo de la subcentral lucense de la Caja del Ahorro y Monte de Piedad de La Coruña y Lugo desde su fundación en 1960, y consejero del Banco de España.

En fin, entró lo que entró.

Ni idea

Lunes, 20 de Diciembre, 2021

Y con recaídas

Una vegana dice por la tele que se comería antes a un ser humano que a un animal, y nada nos ayuda a pensar que mienta. Ni hablar, la mozuela lo mantiene muy convencida porque el despiste ha escalado hoy hasta cotas nunca antes sospechadas.

Porque una cosa es la ignorancia, la superstición y la superchería cuando el conocimiento no alcanza para más y el hombre se las arregla como puede para explicarse los entresijos de la existencia. Faltos del instinto que rige las vidas de todos los animales, tenemos el cerebro para suplirlo, pero hay que darle tiempo al tiempo. No viene de fábrica como los limpiaparabrisas de los coches.

Lo de esta chica, como lo de otros muchos que vagan y veganan hoy en día por el mundo adelante, con ideas que en sí mismas son de bombero y de Código Penal al mismo tiempo, no es achacable ni a la falta de conocimiento, ni a la superstición, sino al despiste general.

A saber en qué escuela super-fashion ha caído, qué gurú le ha liado los primeros porros, o qué libraco se ha metido entre pecho y espalda antes de leer los que corresponden para que todo el edificio intelectual crezca según y conforme, con los cimientos sólidos y sin peligro de que sople un ligero airecillo y se vaya todo al traste, como es el caso.

Posiblemente quede muy crocanti soltar en una tertulia: “Yo me comería muy a gusto un par de abogados del Estado”, porque ´épater le bourgeois´ sigue siendo uno de los ejercicios más sanos y divertidos que le restan a los humanos pandémicos y postpandémicos, pero hay que saber hacerlo, pues de lo contrario el único que queda despatarrado y desorejado es quien lo intenta. Y en esas estamos.

De vegano se puede salir en 24 horas. De burro cuesta bastante más, sobre todo cuando lo que llevas andado no te da ni para forrar un palillo mondadientes.

Mi vida en rosa

Domingo, 19 de Diciembre, 2021

No se puede ser más neutro

Se fueron Castells e Iglesias, pero nos quedan Irene, Garzón, Belarra, Yolanda y el nuevo fichaje, que ha sido recibido como se despide a los malos toreros, con pitos y abucheos. Eso sin contar la bancada socialista, donde también abunda la inutilidad teórica y el refrito práctico.

Muchos estábamos convencidos de que se llevaría la palma Irene, pero en las últimas semanas le está comiendo las papas don Garzón el consumero. Desde que ha descubierto el filón de los juguetes no se apea de los titulares y eso en los tiempos que corren es impagable.

Después vendrán las encuestas sobre los ministros más conocidos y si no haces o dices cuatro tonterías al mes, ni apareces. En cambio él, ahí lo tienes, en la cresta de la ola. La huelga de los juguetes fue una auténtica genialidad digna de don Tancredo López, que quiso ser hipnotizador de toros hasta que el primero de ellos le rompió varias costillas.

Y ahora, en un más difícil todavía, el ministro recomienda a los Reyes Magos que compren a los niños juguetes en colores neutros, ni rosas, ni azules; y que las muñecas tengan cuerpos diversos. Ambas ideas son rayanas con la perfección propagandística de la inanidad universal adobada en la retorta de la mentecatez absoluta, aquella en la que es imposible añadir una gilipollez mayor porque se ha superado el grado de saturación.

Miento. Hay un escalón más allá que todavía no se ha recorrido, pero que a este paso pronto lo veremos en las noticias. De acuerdo con el mismo razonamiento, la tela para trajes de camuflaje, esa de manchas verdes y negras, resulta de un machismo apabullante y haría bien Garzón de recomendar a la titular de Defensa que fuese pensando en implantar uniformes de colores neutros, no vaya a ser que el enemigo nos tome el número cambiado.

Enhorabuena, ministro; lo has vuelto a lograr.