Feliz Nochebuena
Viernes, 24 de Diciembre, 2021
Nos deseamos lo mejor a manos llenas y el mero hecho de hacerlo nos ayuda a ser mejores, aunque mañana volvamos a las rencillas y los ceños fruncidos.
Ocurre lo mismo con la gimnasia. Un día de ejercicio muscular no es gran cosa, pero predispone a que sea más continuado, porque del cero solo se obtiene cero.
El día de los deseos más elevados, mal que les pese a los incrédulos, es hoy. Como poco es un convencionalismo, pero como mucho, es un convencionalismo tan maravilloso que todos deberíamos esforzarnos en mantenerlo, pues cualquier alternativa es siempre peor.
Para quienes estamos preocupados por la deriva política en España y vemos en el actual presidente un peligro sin precedentes que alimenta a los peores enemigos de la convivencia, nos puede costar trabajo desearle hoy felicidad, venturas, prosperidad, júbilo o goces varios.
Corremos el riesgo de que, siendo como es, todos esos buenos deseos se vuelvan contra nosotros y su éxito sea nuestra ruina.
¿Qué hacer entonces? ¿Pasamos del tío como pasan de nosotros los premios gordos de la lotería navideña, o nos tragamos un sapo y le deseamos un año venturoso como a cualquier hijo de vecino? La pregunta es de bemoles.
Ustedes no sé, pero aquí el menda no tiene las mínimas ganas de que a este tío le vaya ni medianamente bien en lo que se dedica, que es la política, al menos mientras siga actuando como un auténtico depredador del entendimiento y la concordia entre españoles.
Se me ocurre una fórmula mixta, a medio camino entre los buenos deseos clásicos y el desprecio, también clásico, cual es desearle que se vaya cuanto antes a tomarse esas merecidas vacaciones para las que ha acumulado méritos suficientes. Eso sí, ni en La Mareta, ni en Las Marismillas.
Feliz noche.











