Archivo de Noviembre, 2021

Pedro Álvarez del Río, decano de los joyeros españoles

Jueves, 4 de Noviembre, 2021

A los 16 años sale de Outeiro de Rei a pie hasta Pravia (Asturias) y más tarde se instala en Oviedo

INICIA LA SAGA de joyeros asturianos de mayor solera, no solo en Oviedo, sino en toda España, pues Pedro Álvarez del Río (Outeiro de Rei, 1864), fue decano del gremio, tuvo como cliente al príncipe de Asturias y se le considera el primer importador español de alhajas.

Gracias a los recuerdos que Pedro publica el año 1960 —Memorias de un joyero gallego— asturiano—, podemos seguir con gran detalle su peripecia vital.

Nace en la parroquia de San Vicente de Candai, donde su familia es propietaria de una vivienda de cierto abolengo llamada Casa de Martiño. Estudia en el Seminario lucense hasta que a los 16 años, cuando vuelve en unas vacaciones, sus padres le comunican que han decidido enviarlo a Pravia, como tenedor de libros de una casa comercial, a donde un tío suyo y su primo Manuel viajan dos veces al año como vendedores ambulantes de bisutería.

Pedrito acepta y en mayo de 1880 inician la caminata por atajos y veredas. Cuando Pedro Álvarez del Río, decano de los joyeros españoles después de dos meses, sus parientes deciden regresar, el muchacho les anuncia que él se quedará allí a hacer por la vida.

Va a La Roda (Castropol) y logra alguna venta en una feria. Luego a Tineo, donde le compran dos sortijas y poco más. Llega a Oviedo y va mejorando de pensión en pensión, hasta que a los 32 años se casa con Guadalupe Miranda Rodríguez Trelles, natural de Pravia, con quien tendrá siete hijos, cinco de ellos mujeres.

Entonces conoce a Ramón González Posada, joyero de la calle Magdalena, con él traba una buena amistad y unas excelentes relaciones comerciales, pues entre los clientes del joyero figuran las marquesas de Argüelles, los Altares, Mendoza-Cortina, Canillejas, Vista Alegre y otras.

Al morir Ramón, sus hijos le ofrecen la tienda pero él la rechaza. Luego se entera de que había sido la última voluntad de su amigo y Pedro acepta.

Como uno de los centros mundiales de la joyería en esos momentos es la alemana de Pforzheim, la ciudad del oro o Goldstadt, Pedro visita allí al fabricante Carlos Dillenius, que no acepta su forma de pago diferida, pero sí lo hacen otros, convirtiéndose de este modo en el primer importador español.

Con el éxito Pedro puede mirar hacia su patria chica y en 1918 regala una bandera bordada al Orfeón Gallego, el de Montes, que le rinde un posterior homenaje en Lugo.

En 1924, con motivo de celebrarse la Feria de Muestras Asturiana, el Príncipe de Asturias, Alfonso de Borbón y Battenberg, visita su stand y Pedro adquiere el título de proveedor de la familia real.

Tras la derrota alemana en la II Guerra Mundial, los joyeros de aquel país solicitan para él un pase de libre circulación por todas las fronteras que se le concede. La vida está muy barata y él frecuenta los mejores hoteles, aunque pasado un tiempo delega en sus empleados para dejar de viajar.

Desde sus tiempos en Lugo y con motivo del regateo que observa en el comercio del señor Paz, se obsesiona con el precio fijo y lo implanta en su establecimiento, lo que arrastra a que todos los comercios de cierta entidad de Asturias lo adopten de forma general.

Pedro Álvarez, que ya había conseguido fama como el joyero de mayor prestigio fallece en 1962, a los 98 años de edad y un año después que su mujer.

Su hijo, Pedro Álvarez Miranda, sus nietos, Pedro y Carlos Álvarez de Benito, así como sus bisnietos, Pedro, Alejandra y Patricia Álvarez Fernández, continuaron la actividad comercial del lucense.

Carlos restaura las reliquias de la Cámara Santa de Oviedo, tras el expolio de la catedral en 1977.

Las reglas de la ruina

Jueves, 4 de Noviembre, 2021

Nada queda al azar

Tanto interés por derogar la reforma laboral como el que demuestra el ala comunista de la socialdemocracia pimpante escama a cualquiera que sepa algo de economía, como por ejemplo, las autoridades europeas. Y no por derogarla, sino por cómo se pretende sustituir.

Las circunstancias en las que se aprueba en 2012 no solo no han mejorado, sino que empeoraron a ojos cegarritas, y no precisamente por culpa de la reforma, de modo que tapárselos ahora por completo y pensar que esto es Jauja para pasar página, no solo es un error, sino también el camino más directo para aumentar la ruina, cerrar empresas y acelerar la transformación del país en el erial soñado por todos los que odian la riqueza y la prosperidad.

Seguramente cada español podría aportar puntos de vista que la mejoren, y otros cuantos, que la empeoren. Hay que escuchar a ese ganadero de Lugo que circula por las redes con su clamor por una situación desesperada para entender dónde están las prioridades y dónde el capricho de cobrarse una pieza simbólica, supuestamente trajo la derecha.

La imagen que dan, unos y otros, es la de ser unos perseguidores de medallas en un estadio vacío de público, con los jueces enmascarillados y un podium destartalado que se cae nada más subirse a él.

Solo durante los años del mandato de Maduro el PIB venezolano ha caído más de un 80 por ciento, sin dejar de ser el país con mayores reservas de petróleo del mundo. Reservas probadas, no supuestas. El dato nos advierte de cuán frágil es la prosperidad y con qué facilidad se puede destruir la economía de una nación con un par de decisiones mal tomadas, o tomadas con tan malvados propósitos.

Que aquí las decidan quienes no han sido votados para hacerlo, además de trágico, resulta descorazonador. ¿Cómo podrían pagarlo en las urnas quienes ni urnas tienen?

Peinó Piñeiro, mensajero del Himno de Galicia

Miércoles, 3 de Noviembre, 2021

Fue director de Vivero en Cuba y académico correspondiente de la Gallega

AL INICIARSE LA última década del siglo XIX, Jesús Peinó Piñeiro (Lugo, 1869), es nombrado cajista de 2ª en la imprenta de la Diputación lucense. Tiene 21 años y una vocación periodística que imaginamos iniciada o acrecentada tras el mencionado empleo.

Renunciará a él en 1901, pero entre 1894 y 1898 lo compagina con la corresponsalía informativa y administrativa de El Diario de Galicia, por lo que su nombre y su domicilio, en Manuel Becerra (Progreso), figuran todos los días en la cabecera del periódico.

Escribe con corrección y da noticia del acontecer de Lugo. Solo en una ocasión, cuando critica la actuación de las fuerzas de orden público (1894), es denunciado ante el Juzgado por los inspectores del cuerpo de Seguridad, pues consideran que vierte conceptos injuriosos.

Se casa con Caridad Quintana González, dos años menor que él, y juntos residen en Cuba con su hijo Luciano. Sin embargo la mujer regresa a Galicia al poco tiempo. Jesús explica a sus amistades que va a ser tratada en A Coruña de la grave dolencia que padece, una tuberculosis crónica que la lleva a la tumba en 1911.

Sin embargo, dos años antes de que esto ocurra, Caridad salta a la prensa por un escabroso asunto, pues el juez Antolín Mosquera la emplaza a presentarse en un sumario sobre corrupción de menores, o sea, trata de blancas y prostitución. Se la conoce como A Carracha, tiene 38 años y regenta “un nido de amor” en la calle coruñesa de Progreso, a donde lleva engañadas a dos jóvenes orensanas.

Una es Emilia Iglesias, de 22 años, y la otra, Dolores Fernández, de 16. Como quiera que los clientes solo piden la compañía de Dolores, decide reenviar a Ourense a Emilia, a lo que ella se niega estando ya en la estación. Se resiste y descubre el pastel a la policía.

Poco tiempo de vida le queda a la Carracha para mantener su lupanar. Nada nos permite pensar que Jesús está al corriente de las actividades de su esposa, ni lo contrario.

Las actividades de Jesús en La Habana se centran cada día más en el ámbito asociativo de los gallegos, especialmente en el Centro, del que llega a ser jefe de Propaganda; la sociedad Unión Lucense y la publicación Vivero en Cuba, la decana de la emigración, de la que es director.

También funda un efímero semanario, La Raza, que igualmente dirige. Colabora en otras cabeceras y se hace un nombre como periodista y escritor. Llegarán a decir de él que es “literato, historiador, humorista, comediógrafo. En fin, una enciclopedia”, aunque solo hemos localizado algunas colaboraciones esporádicas y un artículo sobre “El maestro Montes. Breves apuntes sobre su vida y sus obras” (Eco de Galicia, 20-IV-1924).

Peinó viaja a España a finales de la primera década del XX y en alguno de esos viajes sirve de intermediario entre el presidente del Centro Gallego, José Fontenla Leal y el poeta Eduardo Pondal. El tema que los une es naturalmente todo lo relacionado con el Himno de Veiga, con el poema Os Pinos y con lo que finalmente será el Himno de Galicia.

Por eso Peinó es citado en las cartas que se cruzan Fontenla y Pondal.

En 1907 crea con otros paisanos la Asociación Protectora de la Real Academia Gallega y a través de ella consigue que se apruebe su candidatura como académico correspondiente.

Antes de fallecer en La Benéfica, Jesús, cuyos apellidos escribe ahora como Peynó Piñeyro, aparece en una sorprendente noticia, pues en ella se dice que ha tomado camino de la playa de Varadero para ver chicas guapas (Diario de la Marina). Tiene entonces 69 años.

Apagón

Miércoles, 3 de Noviembre, 2021

¿Qué falta? ¿Godzilla?

En uno de los trabajos periodísticos más tiernos de los últimos tiempos hemos visto a un reportero preguntando a la gente si cree que va a producirse el gran apagón eléctrico o no.

No es una pregunta técnica, pues los encuestados no eran elegidos por su grado de expertitud, que diría Carmen Calvo, sino al azar. Por lo tanto, como bien recalca el enunciado, es una pregunta de fe.

Podrían preguntarles también si creen que mezclando dos anhídridos etanoicos y tres pentanodioicos se produce un acetato; si creen que Rasputín era demócrata cristiano, o si el volcán de Cumbre Vieja se va a apagar antes de que acabe el año.

Los resultados obtenidos arrojan conclusiones morrocotudas. Por ejemplo, que el 35 por ciento de los españoles creen que sí va a ocurrir un gran apagón, aunque muchos de ellos oyesen por primera vez la expresión cuando el reportero les hizo la pregunta. O lo que es lo mismo, que el 40 por ciento de españoles cree que Rasputín era demócrata cristiano.

Todo depende de la pregunta y de las ganas que tengas de meter miedo a la gente. ¿Cree usted que con el calentamiento global nos saldrá una tercera oreja en la frente? Háganla y ya verán cómo obtienen un porcentaje nada desdeñable de votos afirmativos.

De un tiempo a esta parte se acumulan las informaciones catastrofistas. Unas, porque realmente suceden fenómenos que lo son y otras, porque se advierte un deseo por parte de los líderes en meternos miedo por todas partes, quizá para justificar así cualquier medida que a ellos les favorezca.

Oyendo lo que dijo Boris Johnson en Londres a uno le entran ganas de comprar un cohete y salir pitando. Y si está cerca Greta Thunberg, mucho más.

Campo Alvariño, una odisea de cinco meses entre rifeños

Martes, 2 de Noviembre, 2021

El de Viveiro trabaja para los franceses en Marruecos, pero cae prisionero varias veces

LA HISTORIA DE Domingo Campo Alvariño (Viveiro, 1902), llega hasta nosotros gracias al relato que de ella hace El Telegrama del Riff, de Melilla, única fuente a la que debemos todos los detalles.

Dice el periódico que su espíritu aventurero lo lleva a recorrer la zona francesa de Marruecos y en enero de 1922 trabaja en la construcción de una carretera, pero al finalizar la obra, Domingo decide ir a Melilla, momento en el que cae en mano de rifeños que le roban cien francos y solo le dejan camisa y calzoncillos.

Es conducido a una casa

de la cabila de Beni Gulide donde es recibido con gran excitación por parte de las mujeres, que lo apedrean al grito de “Este arrami estar cerdo”, mientras los chiquillos lo despojan de su única ropa.

“Yo no soy español”, protesta en francés, cuando es encañonado por las carabinas. “Soy francés y adoro a vuestro Dios”. Las moras se apiadan y consiguen que no lo maten y lo dejen marchar. Camina durante

la noche sobre la nieve y lamenta no haber muerto, pues intuye que será capturado de nuevo.

Llega a otro poblado y cuando una mora lo ve desnudo, se arma de un palo y lo golpea. Un niño le ofrece un tozo de pan que devora. Repite su argumento y lo someten a pruebas que no logran despejar las dudas sobre su nacionalidad.

Queda prisionero, pues no quieren ni franceses, ni españoles. Al día siguiente lo llevan a un morabo, una pequeña mezquita, donde hay varios hombres alrededor de un madero encendido.

Domingo se echa a llorar y le dicen que no le pasará nada. Deciden ponerlo a cavar con diez cabileños. Si les gana, le darán un pedazo de pan. Lo hace con tanta ansia que lo consigue y lo aplauden, aunque se olvidan del pan. Los niños vuelven a socorrerlo como a un perro.

Un día llegan 30 jinetes cabileños armados. Quieren ver al cristiano y lo invitan a té. Al saber que trabaja bien, dicen que se lo llevarán, pero se oponen los de la aldea.

Le compran una chilaba entre protestas de otros que le llaman cerdo. Duerme con un muchacho de 14 años armado de fusil y cuchillo, pero aprovechando su sueño, se fuga una noche y atraviesa montañas sin otro alimento que espigas de centeno. Pasa el día entre la maleza y avanza de noche.

Un hombre lo para y le pregunta: “¡Eh Mohamed! ¿Dónde ir? ¿Estar rifeño o estar soldado?” Corre cuanto puede, pero se siente tan cansado que decide presentase al primer moro que encuentre, cuando es detenido otra vez por tres rifeños. Le piden un papel de Mohammed Abd al-Karim al-Jattabi (Abd-el Krim), para poder circular por aquellos lugares.

Se pone a rezar de acuerdo con el rito musulmán y les agrada. Discuten si llevarlo a presencia de Abd-el Krim, aunque le dejan seguir camino.

En Axdir le hacen besar las piedras de un cementerio moro por ser el lugar de nacimiento de Abd-el Krim.

Habla con 150 prisioneros españoles que construyen un morabo bajo la dirección del capitán de Ingenieros señor Aguirre.

Abd-el Krim ordena no matar a los prisioneros pues el Gobierno le paga 14.000 pesetas por cada uno. Domingo quiere ver a los oficiales, pero no puede. Después abandona Axdir recorriendo la playa, y alimentándose de caracolillos llega a Wen Sidi Driss, donde es hecho prisionero una vez más para estar seis días en una cueva.

Un día logra escaparse y después de andar varias noches, entra en Dar El Kebdani y consigue ser libre en julio de 1922, tras cinco meses de penurias. Al periodista de Melilla que le cuenta su aventura le confiesa que desea llegar cuanto antes a Viveiro y no es de extrañar.

Vacas

Martes, 2 de Noviembre, 2021

Pulpo… vacas… ¿turno del cerdo?

Una colina tapizada de verdes prados, una veintena de vacas sobre ella, nubes de algodón garantizan que hoy no lloverá, pero sí lo hará mañana, porque de lo contrario ese verdor tendería a castaño.

La escena parece la quintaesencia del ecologismo, del desarrollo sostenido y de la alabanza de aldea. De hecho así la cantaron poetas y la pintaron paletas desde el tiempo de la pana.

Pues ahora resulta que no. Que cada vaca produce 500 litros de metano al día y que eso es lo peor que existe para incrementar el efecto invernadero. Peor que las industrias químicas del planeta, porque hay 1.500 millones de vacas, lo que arroja la bonita cantidad de 750.000 millones de litros de metano diarios, que bien podrían servir para abaratar la luz, ahora que Argelia se ha puesto estupenda con Marruecos.

Contra el flato de los rumiantes en general ya se habían lanzado hace tiempo los vacunófobos internacionales y todos lo tomamos como una exageración, pero ahora en Nueva Zelanda están invirtiendo mucho dinero para reducirles las flatulencias vía eructo, para filtrárselas, o sabe Dios para qué otras eliminaciones están maquinando.

Me viene a la mente el momento en el que Juan Rof Codina descubre en Lugo que la enfermedad de las vacas llamada la nacida por los ganaderos es en realidad el carbunco bacteridiano estudiado por Louis Pasteur, y lamento no haber compartido esa información en aquel momento por ser aquel un día feliz para Lugo, para Rof, para los ganaderos y para las vacas.

Quiere la vida que por el contrario hoy haya que leer la información del metano y del flato, que es una auténtica mierda de noticia, muy en consonancia con los tiempos.

Qué le vamos a hacer. Ahora vendrá Garzón y prohibirá el chuletón de buey, el pulpo y hasta los grelos.

Peor imposible

Lunes, 1 de Noviembre, 2021

No es cierto. Se puede empeorar y mucho

Los éxitos económicos del socialcomunismo mundial se cuentan con los dedos de una oreja, pero aquí nos la estamos jugando por ver si el día de mañana vamos a ser muy muy pobres, o pobres a secas, porque naturalmente, de ser ricos nadie habla.

Es una obscenidad les dicen a los chavales por lo bajinis. Amancio Ortega es obsceno, nos repiten a los adultos. Lo que mola es ser pobre de solemnidad, hacer cola en los apagaderos del hambre y cantar loas al papá Estado que nos previene contra los males del capitalismo, con sus desigualdades y sus injusticias.

Mejor, todos iguales, como en la tumba. Allí, todos calvos; aquí, todos pelados.

Al populismo y asimilados se les ve el cartón craneal a las primeras de cambio y solo el miedo al qué dirán mantiene a la masa en silencio cómplice, abotargada y con sonrisa permanente de pájaro chorlito.

Claro, para lograrlo es imprescindible mantener viva la llama de la superioridad moral de la izquierda, una falacia como otra cualquiera, porque la única superioridad posible es precisamente la moral, sin apellidos.

En la lucha de hoy, a cuenta de los que llaman la reforma, el retoque, la modernización o el carajal laboral, ni siquiera interviene la derecha, salvo que concedamos ese papel a Europa, a los empresarios o a cuatro chalados que claman en el desierto en pos de la sensatez.

Pues no. La lucha la lleva una izquierda contra la otra, que para más inri están coaligadas en el gobierno, sus líderes hablan un castellano de jerigonza y se consideran autoridades y autoridadas.

Aún así hay sitios que están peor que otros. Si tienes prisa por irte pronto a hacer puñetas, nada tan oportuno como tener en la alcaldía a Ada Colau, como líder a Otegi o de presidenta esa balear que acaba como un grito futbolístico. Esos son mano de santo.

Táboas Salvador, una vida en las Normales de Magisterio

Lunes, 1 de Noviembre, 2021

El lucense, con orígenes en Castro de Rei, fue consejero nacional de Educación y director de la Normal coruñesa

LAS VUELTAS QUE da la vida. José Táboas Salvador (Lugo, 1897), hombre de acendrada fe y que había sido presidente de la Juventud Católica de Ourense, instruye el expediente depurador del catedrático Pedro Casciaro Parodi, republicano ma non troppo, una vez reincorporado al instituto de Aranda de Duero en 1951.

Táboas acusa al catedrático de un extremado izquierdismo que es inexistente, pues Casciaro, entre otros rasgos de moderación, mantiene sus creencias religiosas durante la República y por el contrario se ve obligado a soportar la intolerancia de otros correligionarios que le impiden asistir a los cultos católicos. Es decir, apaleado por ambos bandos.

El expediente de Táboas pide separar del servicio a Casciaro y darlo de baja en su escalafón, pero no prospera y este sigue dando clases en Aranda. Es más, sus hijos, Pedro y José María Casciaro serán sacerdotes y unos de los primeros miembros del Opus Dei, circunstancia que, de saberla, habrían modificado la redacción que Táboas hizo sobre su padre.

José es hijo del director de la Escuela Normal de Magisterio de Lugo y profesor de Pedagogía, Manuel Táboas Torres, natural de Freinobal, lugar de Santa Comba de Orizón (Castro de Rei), y de la profesora de la Escuela superior de niñas, Antonia Salvador Seara.

El matrimonio ve morir a cuatro de sus hijos siendo niños _ Jacobo (1893), Rosita (1901), Josefa (1910) y Vicente (1922) _, como prueba de las elevadas tasas de mortalidad infantil de entonces.

Se hace bachiller elemental en 1913, ingresa en la Escuela Superior de Magisterio en 1916 y nada más acabar sus estudios en 1920, es nombrado profesor de Física, Química, Historia Natural y Agricultura de la Escuela Normal de Maestros de Zamora, con un sueldo anual de 4.000 pesetas. Allí impulsa la refundación del Ateneo.

Cinco años más tarde pasa a la Normal de Ourense mediante una permuta autorizada con el profesor Fausto Martínez. En 1928 se casa en Sarria con María Luisa López Fernández, emparentada con Manuel Macía y Manuel Saco. Desde entonces el matrimonio alterna sus visitas estivales entre Orizón, en Castro de Rei y Sarria.

En 1937, ya catedrático, es nombrado director de la Normal de A Coruña, primero interino y luego, en propiedad. De Galicia se traslada a Madrid para ser nombrado consejero nacional de Educación y ocuparse de la Inspección de Normales de la Zona Norte, en cuyo cargo escribe el mencionado expediente.

Es autor de numerosos manuales que en su mayoría recogen la materia de cada una de las asignaturas que imparte a lo largo de su carrera docente, como son Nociones y ejercicios de aritmética y geometría (1938), Problemas de álgebra y física (1945), Ampliación metodológica de las matemáticas (1945), Fisiología e higiene escolar (1945), Biología (1947) y otras sobre geología, aritmética, agricultura, trigonometría y ciencias de la naturaleza. Su Historia natural y metodología alcanza numerosas ediciones.

De otra de sus obras, Intuición y acción, publicada durante sus años en A Coruña, el profesor de Latín en el Seminario y el Instituto lucenses, Froilán L. López, el famoso don Froilán, escribe en El Progreso una curiosa crítica donde comienza exponiendo sus dudas sobre su capacidad para enseñar Matemáticas a los niños, “escarmentados con otros fracasos”, y acaba por reconocer que Táboas está dotado para ello y le llama sabio.

Para que nada falte, el volumen incluye “unas ligeras nociones de taxidermia”, que no sabemos con exactitud a qué obedecen.