Archivo de Noviembre, 2021

Persecución hasta Valencia

Jueves, 11 de Noviembre, 2021

¿Cómo cantaremos ahora la canción de José Padilla?

No hay ninguna razón objetiva para pensar que podamos remontar el vuelo. El número de cabestros con poder aumenta en una progresión alarmante, no sé si geométrica o aritmética, pero en cualquier caso, muy por encima de cómo lo hacen las lumbreras.

Si será grave la cosa que hasta Lilith Verstrynge, la muy empoderada secretaria de Organización de Podemos, debe admitirlo sin tapujos. Se sabe ahora que Lilith afirmó en sede universitaria que los miembros de su partido carecen de formación para elaborar nuevos proyectos de ley.

Es decir, que se dedican a la política con los mismos mimbres que pondrían encima de la mesa para optar al puesto de gogó en una discoteca, mover el culo con frenesí.

No nos descubre nada nuevo, pero bueno es que se reconozca desde dentro la catadura de las manos en las que hemos puesto los dineros comunes.

Se puede recurrir a multitud de ejemplos, pero hay uno fresquito como una merluza de Celeiro, o de Burela, recién extraída del Cantábrico.

Atañe al Senado, una de las más altas instituciones del Estado, aunque tenga mala prensa y abunden quienes no le dan aprecio. Claro que a la vista de lo que les vamos a contar no es de extrañar que alguien tome al Senado por el pito del sereno.

Los muros de aquella casa, en cuya biblioteca se refugia Fraga para pasar sus últimos años de actividad, acogen estos días una grave y docta discusión sobre cómo ha de decirse, si Valencia, País Valenciá, Comunidad Valenciana, Països Valencianos o Països Cataláns, llegándose a aprobar, entre PSOE y PNV, que esta última fórmula es la fetén, lo que incluye la prohibición de usar Valencia, incluso en castellano.

Si ustedes encuentran por el mundo adelante una gilipollez similar, ganan una muñeca Chochona.

Agustín Salvador, el músico lucense de Pontevedra

Miércoles, 10 de Noviembre, 2021

Participa en la presentación de un nuevo instrumento, la vocalina, invento de Severino Pérez

SU HERMANO JESÚS era empleado de Obras Públicas a las órdenes de Godofredo Álvarez-Cascos, el bisabuelo del ministro del PP y breve presidente asturiano con Foro Asturias. Su otro hermano, Antonio, oficial del Ejército, y él, Agustín Salvador Paz, (Lugo, 1843?), será músico de pies a cabeza en variadas disciplinas.

Su salto a la fama sucede al sustituir a Montes como pianista del Círculo das Artes en 1865. No es mal comienzo. Luego, al frente del orfeón recorre Galicia para recoger premios y aplausos. Castro Freire, Montes, Gumersindo López Pardo y él recibirán homenajes de agradecimiento y estandartes bordados con intención de perpetuidad.

Pero después de ser nombrado socio de mérito, la carrera musical de Agustín, muy intensa y dilatada, va a discurrir en Pontevedra, donde hará de todo. En 1882 es nombrado director del Orfeón Pontevedrés, cuando ya ocupa la plaza de pianista del Recreo de Artesanos en aquella capital.

Son años en los que la ciudad del Lérez se adorna con otros músicos de valía, como el violinista Manolo Quiroga, Isidro Puga, el también lucense Juan Serrano Marqués, Benigno López Sanmartín, Sánchez Manzano y naturalmente, Agustín Salvador.

Además de las instituciones citadas, el lucense va a estar al frente de casi todos los coros de la ciudad que intervienen en las fiestas de san Vicente Ferrer, San Roque, la Peregrina, el novenario de la Concepción y otras. También dirige la banda del Hospicio y el coro de la Casa de la Beneficencia.

A propuesta de Montero Ríos, en 1886 es nombrado caballero de Isabel la Católica.

Casado con Enriqueta Díaz Debén, la prensa informa de la suerte que le corresponde en un sorteo de la Lotería Nacional de 1901. El escritor Jesús Muruais, que juega el mismo número desde 1896, es uno de los que la reparten y la señora de Salvador se va a llevar a casa la bonita cifra de 5.000 pesetas. En ese momento, lo normal es que todos los agraciados aparezcan en el periódico con sus nombres, de modo que nadie se escapa.

En 1908 oposita y gana la cátedra de Música de las Escuelas Normales de Pontevedra. Él e Isolita González se hacen con las plazas masculina y femenina, pero también va a ser auxiliar temporero de las oficinas de Hacienda de Pontevedra el año 1909, y en el 1911, de Estadística.

Dentro de las múltiples actuaciones que lleva a cabo en Pontevedra, la más curiosa es sin duda el recital que organiza el inventor de Cotobade, Severino Pérez Vázquez, que ya había dado a conocer el primer sintetizador de voz del mundo, el Tecnefón, aunque muy limitado en sonidos pues solo se consiguen breves frases, como “mamá amasaba pan” y similares. La escasez de registros no le resta méritos de pionero.

Severino inventa también un piano y la vocalina, una fusión de flauta y ocarina que en 1899 se presenta mediante un concierto en el teatro pontevedrés.

Salvador acompaña al piano a Severino y su vocalina en dos piezas, la Aria di chiesa, de Alessandro Stradella y un duetino para vocalinas, con música de Navarrete, lo cual quiere decir que al menos ha construido dos, una de las cuales se conserva hoy en el Museo de Pontevedra.

En 1916 sufre un ataque al corazón y varias lesiones en la caída correspondiente. Es el prólogo a su muerte, que se produce dos años más tarde uno después de ver morir a su hija Rafaela, profesora numeraria de la Normal de Maestras de Lugo, después de ejercer en Sevilla y Córdoba. Entre los deudos figuran el médico José Lomas y Venancio Díaz Debén.

y Dios creó a la mujer

Miércoles, 10 de Noviembre, 2021

Al hombre también, pero más a la ligera

A fuerza de leyes asumidas como propias por los aliados para garantizar su supervivencia, Irene Montero conseguirá los próximos meses que las españolas puedan abortar sin estar embarazadas.

Es tal su pasión teocrática por asimilarse a los héroes de la Biblia que hará vivíparos a los ovíparos, carnívoros a los herbívoros y hermafrodita al macho cabrío.

Solo por decreto, claro, que la pobre más allá no alcanza. Digo pobre en sentido craneoencefálico del término, pues a todos nos consta que de bolsa está suficientemente surtida. Tanto es así, que si se le aplican los nuevos criterios sobre plusvalía le quitan la hijuela. El maridojuelo no se lo pueden quitar porque ya no lo tiene, o eso dicen las fuentes generalmente bien informadas, que a saber tú cómo se organizan estas parejas parientes del mono, o monoparentales.

A mí no me importaría nada que también nos dejase abortar a los hombres, porque sería señal de que podemos quedar preñados y salir a la calle gritando como descosidos: Nosotros parimos, nosotros decidimos. Toma igualdad.

Pero no creo que ni así decidamos nada, porque desde que han soltado a esta panda por la Administración adelante, hasta los guionistas de las series se lo piensan dos veces antes de poner a un hombre de protagonista.

_ ¿Hacemos una biopic de Leonardo da Vinci?

_ Demasiado machismo. Mejor, de su mujer.

_ ¡Pero si era célibe!

_ Pues de su tía.

Las aportaciones de Irene Montero a la diversidad biológica pueden dejar chiquitos a Mendel y Darwin juntos, y es tal su celo en que nada se escape a su dominio sobre el mundo de los géneros, los feminismos y la carantoña 29, que ya ha exigido a Sánchez un protocolo de alarma para actuar en caso de que de que ocurra una apagona.

Ramón Pedrosa lleva al cadalso a Mariana Pineda

Martes, 9 de Noviembre, 2021

El juez de Alfoz aplica sin titubeos las máximas penas del absolutista Fernando VII

DICE EL CANTAR popular y recoge Lorca en su Mariana Pineda: “Si Pedrosa me viera bordando la bandera de la Libertad…” Ese hombre al que teme la bordadora es Ramón Joaquín Bernardo Pedrosa y Andrade (Alfoz, 1786), nacido en el Pazo da Escoura de Santiago de Adelán, aquel de quien Eduardo Lence Santar escribe en el margen de un acta municipal al descubrirlo como alcalde de Mondoñedo:

“¡Aquí está el tirano y miserable Pedrosa de La Escoura en Adelán, el asesino de Mariana Pineda… Dícese que era soberbio, un vicioso y un hipócrita redomado!”.

Es el mayor de los cuatro hijos de Juan Pedrosa y Saavedra y de Manuela de Andrade y Maldonado, algo más que unos campesinos acomodados, como se les define. Estudios en Mondoñedo y Santiago antes de ser procurador general de Mondoñedo, alcalde mayor interino, depositario y abogado en la Real Audiencia de Galicia.

Se casa en la catedral arrodillada con Dominica Miranda Ron y son padres de un par de hijos que mueren con 12 y 14 años. Su vida cambia al fijarse en su fidelidad absolutista Tadeo Calomarde, el que recibe la bofetada que no ofende, y en 1825 le sopla a Fernando VII que es su hombre para alcalde del crimen en la Real Chancillería de Granada, dada la cantidad de liberales, masones y bandidos que pueblan la provincia.

Allí va a pasar seis años de su vida, de los 39 a los 45, y de sus dedos saldrá la firma para un centenar de penas de muerte, muchas de ellas por delitos de pensamiento y/o militancia.

El personaje más famoso de los que apiola es sin duda Mariana Pineda, la bordadora de la bandera liberal que le desafía sin miedo a la muerte.

Dadas las características de la mujer y del delito, se especula entonces con la posible pasión amorosa no correspondida que se apodera del juez y lo lleva al crimen, vía garrote vil. O mía, o de nadie.

Aunque hay opiniones variadas, nada se ha encontrado que fundamente una versión tan novelesca, e incluso abundan quienes inciden en que la gravedad está en las leyes, no en quien las aplica.

En el cromo podemos ver la pintura de Juan Antonio Vera que nos muestra a la mujer en capilla y el rostro en redondel del actor Germán Cobos, que interpreta a Pedrosa en la serie de TvE Proceso a Mariana Pineda, con Marisol en el papel central (1984).

Llamado a Madrid para repetir la faena granaína en el foro, Pedrosa se acerca de forma inexorable a la caída de Calomarde, del absolutismo y de Fernando. Isabel II se deja abrazar por los liberales y ese matrimonio es su perdición.

Él se entrega al carlismo naciente y el resultado es de cárcel en el castillo de San Antón coruñés y de posterior destierro en las islas Marianas. Magnífica paradoja histórica habiendo dado garrote a Mariana. Por suerte no había barco para llegar tan lejos y se queda en las Filipinas, varios miles de kilómetros antes de los más lejanos confines españoles.

Tras seis años en las antípodas, regresa a España, pero no a Galicia. Teme represalias. Tampoco verá a su mujer, aunque se cartea con ella a menudo. Busca la compañía de carlistas en el sur de Francia y en Roma, de donde consigue para Galicia privilegios y reliquias, entre ellas, las de san Leoncio, cuyos despojos se reparten entre un monasterio de Alcaudete y algún rincón, pazo o templo mindoniense.

Muere sin conseguir que se le abra proceso de beatificación, que era su ansia, y sin que sepamos la fecha exacta. Sí se sabe que hasta mediado el XX, en Santiago de Adelán se dicen misas por él, que falta le hacen.

El p-a-isito

Martes, 9 de Noviembre, 2021

Para mí, una casita en Canadá

Unamuno achaca el nacionalismo a indigestiones de mala historia y es muy generoso al conceder la posibilidad de que sus teóricos hayan estudiado alguna vez historia, buena o mala.

Claro que Unamuno conoció a los nacionalistas españoles previos a la gran eclosión sufrida en las tripas de una cantidad ingente de inútiles parciales, con recaídas intermitentes y diarreas permanentes, que surge en 1975 y que no ha parado de arrojar lava indigesta como si se hubiese dispuesto una veintena de Cumbres Viejas a trescientos kilómetros una de la otra.

Tanto es así que la vieja aspiración de los recién casados, cuando la gente se matrimoniaba, de montarse un pisito, en boca de estos se ha transformado hoy en montarse un paisito.

Las madres se lo recomiendan a sus hijos por ver si los sacan de casa y el día de mañana llegan a portavoz parlamentario, si no a ministro. El último es un señor muy sonriente de barbas y gafas llamado Antoni Noguera, que posa con la boba de Francina Armengol, también muy sonriente, no se sabe a razón de qué, pues al primero se le ha ocurrido la noche pasada la creación de la República Confederal Balear Independiente y la segunda sigue siendo del PSO Español.

No sé si me habré pasado en el calificativo a la señora, pues boba es un adjetivo que la beneficia. Dejémoslo así. A veces la indigestión de la que habla Unamuno afecta incluso a quienes en apariencia se han salvado de la epidemia.

Últimamente las apariencias engañan y es fácil encontrarse a un presidente del Gobierno _ del gobierno de todo _, que juega a separatista como el que más. A este le dijeron: Móntate varios paisitos y mientras que los hacen y no los hacen, a ti te dejan estar en la Moncloa, porque a otro más tonto no se encuentra así como así.

Ramiro Gayoso, un plagio que se mantuvo cuatro décadas

Lunes, 8 de Noviembre, 2021

Poeta bilingüe, telegrafista y autor de epigramas humorísticos, no vive más allá de los 32 años

EN SU CORTA vida muchos creen que el verdadero nombre de Ramiro Gayoso Pardo, (Lugo, 1872) es José López Pardo, y que Ramiro Gayoso es el seudónimo con el que firma sus composiciones poéticas, tanto en castellano como en gallego.

A ello contribuye la forma en la que aparece rubricado uno de sus sonetos, Salaios _ a veces Salayos o solayos _, que lleva ambos nombres, haciendo creer, bien que son dos personas, o bien que uno es el nombre literario del otro.

La razón última tardará en descubrirse bastante. Tanto como 26 años más allá de su muerte, que ocurre en 1904 y es en 1930, a raíz de que Salaios se vuelva a publicar en un periódico, cuando el músico Juan Latorre escribe al Heraldo de Vivero para protestar contra “unos señores mindonienses, D. Ramiro Gayoso y D. José López Pardo”, por firmar dichos versos, ya que son obra suya y del señor Arias, realizada en Ribadeo el año 1897, siendo Latorre director de la banda municipal.

Vamos, que es un plagio y que “Branca pombiña / dos meus amores; / que na ribeira /

xogas coas frores”, no es de Gayoso, ni de López Pardo, sino de Latorre y Arias.

¿Por qué lo hizo? Ramiro es un hábil versificador. Irregular y a veces, de pie forzado, pero es autor de algunos sonetos muy bien construidos y de epigramas bastante sonoros. Es probable, como veremos, que se dejase llevar por un arrebato literario que le va a salir caro.

Ramiro fue oficial de telégrafos en Lugo, Mondoñedo, donde escribe la mayor parte de su escasa obra, Ribadeo y Quiroga. Logra algunos premios menores por sus versos, aunque no hemos podido identificar a los convocantes y colabora allí donde se los acepten, como en El Eco de Santiago, La Revista Popular o La Chispa.

Sí, porque el poeta también tiene un marcado sentido del humor y escribe epigramas que buscan la sonrisa del lector. Versifica en uno: “Amor con amor se paga / dice un refrán español, / y en cambio me paga Lola / con mil desdenes mi amor”.

En 1898, cuando el desastre colonial, Gayoso lanza un “¡Viva España!” en forma de soneto sentido y bastante bien armado. Dice así:

“El yankee vil, mentecato e insolente, / que torpe y loco nuestra insignia abate, / ante ella, temblaría en el combate, / si el audaz se pusiera frente a frente. / Él no tiene en sus venas sangre ardiente, / y nunca de valor su pecho late, / pero al fin, ya verá cómo se bate, / la raza noble de nación potente. / En su asquerosa criminal campaña, / no se crea el cobarde nos aterra; / y no dirija insultos con tal saña, / que el honor ofenda en la hispana tierra, / porque entonces… sabrá cómo es la guerra, / del que lucha gritando: ¡Viva España!”

Dos años después de salir a la luz el plagio, en enero de 1932, José Vega Blanco publica en Vanguardia Gallega una escolma de poetas lucenses que lo incluye con la composición Miña xoya (sic), al lado de Jesús Maseda Vázquez de Parga, Aureliano Pereira de la Riva, José Castro Pita, Enrique Rodríguez Garrido, Luisa García Martínez, Jesús Rodríguez López, Amador Montenegro y Bautista Varela Balboa.

Su prematuro final tiene también un triste prólogo. En 1902 pierde la cabeza y debe ser ingresado en Conxo, donde fallece en 1904, con solo 32 años de edad. Puede pensarse que le pesan los remordimientos del plagio, pero el resultado es el que es.

Años antes había escrito un epitafio, el único que se le conoce, y quién sabe si está pensando en él mismo cuando lo compone:

“Aquí yace un estudiante. / que, olvidado de Minerva, / reventó comiendo yerba / en el campo protestante”.

Conexión Tequila

Lunes, 8 de Noviembre, 2021

Un espejo donde mirarse

Como es domingo visito otras secciones fuera de las habituales y así me entero de que Rosalía, la catalana, no la gallega, se ha ido a México a desconectar con su amor Rauw Alejandro, con el que está muy conectada.

Cae de cajón que en mundo tan dominado por la tecnología, a las vacaciones se las llame desconectar y a enamorarse, conectar.

Lo curioso del caso es que Rosalía ha dedicado su tiempo de desconexión a hacerse unas fotografías con la lengua fuera, los dedos en V y el cuerpo arqueado como si se hubiesen dado cita en ella los electrones de mil amperios.

Entre tequila y tequila, gracias a tan sencillo, a la par que acalambrado sistema, la cantante ha conseguido conectar con más dos millones y medio de seguidores en menos de una hora. Esta muchedumbre, preocupada por el precio de la luz y ansiosa de saber si la cantante se electrocuta o no, ha pulsado Me gusta ante la visión de las instantáneas, lo cual demuestra que el mundo tiene que estar dando sus últimas bocanadas.

Añade la noticia que hasta Paris Hilton se ha rendido de admiración y envidia al conocer la hazaña de la española, y no es de extrañar que así sea porque manda truco en La Habana. No hablamos de cualquiera. Paris Hilton es una de las más destacadas personalidades mundiales en la difícil especialidad de tomar el pelo al personal y si ella cae de bruces a los pies de Rosalía, quiere decir que la nuestra es un fenómeno. No una fenómana, que diría la ministra.

Me acuerdo del Siglo de Oro cuando a Cervantes le costaba Dios y ayuda conseguir mil Me gusta para su Quijote, y ahora, fíjate tú, en un plis plas, con un bikini y un cimbrón espasmódico, va la tía y se hace dos millones en una hora. Y eso que está desconectada.

Tienen razón nuestros amados ministros. Con una suspensa se puede pasar de curso. Y hasta con todas.

Viaje alucinante

Domingo, 7 de Noviembre, 2021

Salida inmediata

Si alucinante es el viaje que Raquel Welch y otros cuatro realizan al interior del cuerpo humano, imaginen lo que debe ser penetrar en el cerebro de Urkullu, Belarra, Sánchez, Rufián y en el de todos aquellos que dedican sus noches y sus días a maquinar castigos fiscales contra Madrid porque no soportan que le vaya bien por aplicar una política opuesta a la suya que tiene como solución mágica para todo la subida de impuestos.

¿Qué se encontrarían esos viajeros? Odio, rencor, envidia… Sí, y un manojo de perejil picado. ¡Pero si hasta Piqué se rinde y elige Madrid para sus negocios tenísticos porque lo ve como una isla de raciocinio en un mar de disparates!

Quizá no conozcan la historia de Luisa Ferrari, una mujer de Parma que a sus 73 años está hospitalizada de una grave dolencia a principios del siglo XX. La va a visitar una vecina y la Ferrari le pide que recoja en su casa 20 napoleones de oro _ unos 400 francos _, y se los acerque con la promesa de una recompensa.

Así lo hace y Luisa los guarda bajo su almohada. “Ven mañana y te pago”, le dice a la vecina, pero cuando esta regresa la reciben con la noticia de que su amiga ha muerto durante la noche.

¿Y los napoleones? Nadie sabe nada de ellos, por lo que la mujer abandona el hospital con la certidumbre de que está plagado de enfermeras y médicos ladrones. Ellos mismos sospechan de sus colegas, pero como la paciente no estaba para morirse, se ordena un análisis post mortem. La autopsia revela que las 20 monedas se encuentran en el estómago de la mujer.

Luisa había preferido tragárselas y llevárselas al más allá, antes que otros se hiciesen con el tesorillo y lo disfrutasen estando ella bajo tierra.

No me pregunten por qué, pero oyendo a los mencionados ut supra, me vino al cerebro el caso de Luisa en otro viaje alucinante, sin duda.

La orgía

Sábado, 6 de Noviembre, 2021

En la orgía debe primar la calidad sobre la cantidad

Me pilla este nuevo escándalo de Ábalos cuando transcurro por la segunda mitad del libro Historia de las Orgías, de Burgo Partridge, un autor inglés eliminado de este mundo por un infarto masivo a sus tiernos 28 años. Lo escribe cinco antes, con 23, de modo que si Burgo asiste a muchas orgías, tuvo que encadenarlas en poco tiempo. Quizás el infarto masivo tenga que ver con excesos, pero no queremos meternos en camisas de once varas, ni quitárnoslas, ni nada.

En contra de Burgo hay que decir que la autora del epílogo en su edición inglesa es su mujer, Harriet Garnnet. En la castellana que manejo el epílogo se ha transformado en prólogo, pero jamás una obra con ese título debe llevar, ni delante, ni detrás, un texto de la esposa del autor. No dice nada bueno sobre la calidad de las orgías del hombre. En este caso hagamos la vista gorda, pues Burgo ya cría malvas cuando acontece el alumbramiento libresco.

Como algún día llevo el libro a la playa, tengo la precaución de forrarlo de blanco para ocultar la portada. La influencia judeocristiana hace estragos.

Con lo que se ignora de las orgías de Ábalos se podría escribir otra historia de ellas, aunque necesitaríamos a un tipo tan espabilado como el bueno de Burgo.

Me pilla el caso, ya digo, muy empapado de materia y mucho tendría que esforzarse el exministro para llamar la atención de mi bien documentada sesera en estos momentos.

Lo que me asombra es lo rápido que se han informado tanto los que conocen todos los saltos del tigre de Ábalos desde el armario, como los que niegan que el personaje haya paseado en paños menores fuera del tálamo nupcial ni una tórrida tarde de verano.

En manos de Burgo la orgía adquiere tintes rebeldes. De haberla, en manos de Ábalos sería un amontonamiento de lorzas.

Cuidado con el perro

Viernes, 5 de Noviembre, 2021

Cuidemos el perro

El autor de la estatuilla que le entrega Blanca García Montenegro a Juan Tallón como ganador del premio Puro Cora fue Patricio Sánchez Álvarez, que llega a Lugo como funcionario técnico de Industria, aunque su habilidad consiste en realizar caricaturas y personajes a partir de una lámina de hojalata.

El Progreso lo bautiza como el Divino Hojalatero, se hace amigo de mi padre y de ahí, el vendedor de prensa que hoy simboliza el premio. Muchos años después, a la inicial hoja de lata que hoy se conserva en el periódico se le dan las tres dimensiones en el departamento de Diseño de Sargadelos y se convierte en la cerámica de nuestros 75 años, de donde sale la figura que se lleva Tallón a su casa.

Patricio vive en uno de los pisos más altos de Lugo, un sexto o séptimo de Montero Ríos, y hasta allí sube más de una vez mi padre para ver las obras del artista. En la puerta ha colocado un típico cave canem de las fincas, es decir un cartel de Cuidado con el perro.

Cuando el visitante traspasa la puerta se encuentra con el can, pero para su asombro comprueba que es como el gato de escayola; en su caso, de cerámica talaverana. Ante el desconcierto de la visita, el Divino Hojalatero sonríe encantado con el chiste:

_ ¡Claro! Cuidado con el perro, no lo vaya a romper cualquiera en un descuido.

Cuando el ministro Escrivá pinta en su cartel Cuidado con los fondos de la Seguridad Social, su presidente lo entiende como hacía Patricio con su perro. Cuidado con los fondos, aumentemos las cotizaciones, porque yo acabo de batir el récord histórico en gastos eventuales, vulgo asesores, con un desembolso de 48.344.000 euros en lo que va de año, según datos de la Intervención General de la Administración del Estado.

Los bares saben el valor de los carteles y por eso siempre cuelgan el de “Hoy no se fía, mañana sí”, que no tiene doble lectura.