Archivo de Junio, 2021

José Álvarez, filántropo de Cervo arruinado en busca de oro

Miércoles, 9 de Junio, 2021

Mejora las carreteras de su municipio y siendo alcalde, pone la primera piedra del puerto de Burela

DE LA MISERIA a la opulencia y la filantropía, para acabar en la ruina. Así podría resumirse el periplo vital de José Álvarez Fernández (Cervo, 1866), nacido en San Román de Vilastrofe, en el lugar que Francisco Piñeiro identifica como A Casanova. Este autor y otros, como Martín Vizoso, han seguido sus pasos con gran detalle, de modo que solo nos resta condensar su biografía en un esbozo.

Infancia labriega y emigración hacia Buenos Aires a los tempranos 16 años. El primer sueldo que puede enviar a su familia coincide con la muerte de su madre, Manuela Fernández Díaz. Deja viudo a su padre, Francisco Álvarez, y huérfanos a los siete hermanos.

Hay que saltar las penurias iniales para verlo en 1902 al frente de su primera empresa, Cigarrillos Boers. Después, los Moro y los París, hasta convertirse en uno de los principales socios de los cigarrillos Centenario, de Álvarez y Cia.

Desde 1910, la publicidad de los Centenario suele acompañarse de una figura femenina como símbolo de prestigio para el hombre y de liberación para la mujer, ya que a ésta se la ve fumar en público contra cualquier convencionalismo anterior.

Están destinados a las clases media y alta, y no se consideran ni los mejores, ni los peores. En momentos de éxito produce 2.500.000 cigarrillos al día en una fábrica con 450 operarios, doscientos de los cuales son mujeres que empaquetan los cigarrillos a mano, ya que todavía no se ha mecanizado ese trabajo.

Una de ellas, llamada Luisa Conti, de ascendencia italiana, enamora a José. Morirá de parto después de darle tres hijos. Su suegra, sin consultarlo con su otra hija, que es menor de edad, arregla una segunda boda de José, esta vez con Argentina Conti.

“Álvarez de los cigarrillos” se convierte entonces en el filántropo de Cervo por antonomasia. Comienza en 1913 por adquirir los terrenos en O Paraño donde levantar el Grupo Escolar que financian los Hijos de Vivero que él preside en Argentina. Su contribución es de 1.500 pesetas, que no es poco. También se hace cargo de otro en Burela, ayuda al Asilo de Viveiro y a muchos particulares.

Asimismo emprende la construcción de la carretera desde Vilaestrofe al puerto de Burela, que revaloriza los terrenos de los vecinos y construye el cementerio en colaboración con Manuel Candia.

En 1918 regresa a España y se establece en A Coruña, desde donde impulsa la Compañía Aurífera de Galicia, S.A. Una buena parte de su fortuna se invierte en la construcción de un salto de agua, el laboratorio y un lavadero de mineral para la explotación de la mina de oro Emilina, en Corcoesto (Cabana de Bergantiños).

El elevado coste de las obras y la nula rentabilidad de lo extraído espantan a los socios mayoritarios que se han conjurado en una notaría de Lugo. Los minoritarios, de América la mayoría, y dos fundadores, Miranda Luaces y José Álvarez, echan los restos de sus capitales en la mina… y se arruinan. Él ya había cortado sus vínculos con Argentina.

En 1924, Álvarez regresa a Vilastrofe para ser alcalde y diputado provincial durante seis años, cargos para los que ha hecho méritos. Ojo, pone la primera piedra al moderno puerto de Burela y se une a otro proyecto, la Hidroeléctrica do Xunco, para dotar de corriente eléctrica a Burela y San Román.

Además de Argentina, en su esquela de 1948 figuran cinco hijos, Manuel, Alberto, María Luisa, Jorge y Sarita.

Al año siguiente se le rinde homenaje con la inauguración de un monumento

en la confluencia de sus dos carreteras. Hoy permanece una placa de 1912 en O Almacén.

El hombre que sabía demasiado

Martes, 8 de Junio, 2021

¿Sabía o sabe?

Graciano Palomo titula su último libro como una de esas películas en las que hay un malo malísimo y enfrente ponen a Denzel Washington, a Morgan Freeman o a Harrison Ford para contrarrestarlo. En su caso, el malo malísimo es Iván Redondo y el título, El manipulador de emociones.

A saber quién es el que lo contrarresta. Habida cuenta de que entramos en un cambio de ciclo, bien podría ser Pablo Casado, pero no hagamos spoiler que no toca.

Lo cierto es que estoy disfrutando con este viaje que el primer premio Puro Cora _compartido con Paco Martín en gallego _, organiza al centro de Iván Redondo y que el protagonista trató de impedir en imprenta, porque una cosa es hacerlas y otra muy distinta, que se sepa.

Graciano mantiene la teoría de que Sánchez actúa como jefe de Estado _ ya quisiera _, y Redondo es su primer ministro, con poderes muy superiores a los de cualquier otro personaje que se imaginen, de Calvo a Iglesias; de Calviño a Ábalos.

Tan grandes son estos, que si cayese Redondo, Sánchez no tardaría en seguirle. Por eso la crisis que se anuncia será analizada al milímetro para saber hasta dónde llega hoy la mano del muñidor de la moción de censura. Vamos, que hoy existe, dice el periodista burgalés, un gobierno en paralelo que obedece a Redondo.

Como habrán oído, su fórmula confesada para obtener buenos resultados electorales pasa por el control de las emociones. Pero el mito Redondo se resquebraja. Las emociones expresadas el 4 de mayo en Madrid no las controló él, ni muchísimo menos, sino todo lo contrario, el antisanchismo. El tiro de la triquiñuela en forma de moción en Murcia le sale por la culata.

Y ahora, para rematar la faena, Graciano lo desnuda en su libro. Queda un último misterio. Dice el autor que le encantaría llevar a la Moncloa a un líder de la derecha. Claro, y seguir en el machito.

Conde Muruais, periodismo desde mil trincheras

Martes, 8 de Junio, 2021

El profesional de A Pontevova iba para filólogo cuando se engancha a la última promoción de escuela

AQUELLA PROMOCIÓN DE 1973 en la Escuela de Periodismo de la Iglesia _ la escuela de El Debate _, cierra el ciclo de los profesionales formados antes de la existencia de la facultad y, aunque ya era universitaria, a una manera de entender el acceso a la labor informativa.

La treintena de alumnos que la formamos ya estamos trabajando en los más diversos medios, como es el caso de Perfecto Conde Muruais (A Pontenova, 1943), que previamente había hecho Filosofía y Letras en Santiago.

Sus orígenes exactos están en la Casa do Noble de Xinzo, dentro de la parroquia de San Vicente de Vilameá, donde ejerce de dentista el padre de los Sicart.

Es uno de los afortunados que pasan por las manos de Enrique Muruais, pariente suyo, antes de desembocar en la Facultad santiaguesa, donde habrá de vivir el arco parlamentario de entonces, desde el SEU al PCE. Este último le cuesta una detención por propaganda ilegal.

Siendo alumno de Filología en 1965, lo recluta Xesús Alonso Montero, que se había quedado con su cara desde el Instituto, para llevar a cabo un estudio sociológico en Cervantes. Alonso se rodea de Eduardo Sampayo, Ángel Murado, Arturo Reguera, Luis González Blasco, Federico Ordax y él para obtener conclusiones desoladoras en cuanto a despoblación. Hay muchos lugares donde llevan años sin juventud y sin que se celebren fiestas.

Del año 1967 ya se encuentran artículos suyos en La Noche y en gallego. Entonces se va a Madrid y comienza su largo recorrido por los medios y sus personajes. El primero es Rodrigo Royo en Diario SP, luego Julio García Peri en Noticias Médicas y su interminable lista de cabeceras. De él a Borobó _ Raimundo García Domínguez _, y su Galicia en colorines de Chan. En 1972 da el salto a Silverio Cañada, que acaba de hacer la Gran Enciclopedia Asturiana y emprende la GEG, para lo que nada mejor que un periodista de A Pontenova, que es limítrofe.

En 1975 lo encontramos en el ático de la Rúa do Vilar, 35, donde están los mínimos estudios de TvE para hacer dos programas desde Galicia, Panorama y Peneira, detrás de los cuales trabajan Luis Mariñas, Tereixa Navaza y él.

Después vendrá Teima, con Ángel Vence de director y las primeras informaciones de la transición, a la espera de la Constitución y de seguridades jurídicas para ejercer periodismo sin cortapisas.

Es difícil reflejar toda la actividad de Perfecto en los años sucesivos, pero hay que citar, aunque sea en desorden, las corresponsalías en Galicia de Cambio16, El País, el Grupo Zeta y El Periódico de Cataluña, y sus colaboraciones en Gaceta Universitaria, Triunfo, Qué y Tiempo, así como otros trabajos, como el que la BBC hizo sobre las cuatro provincias en colaboración con el periodista David Silson, y otros para emisoras francesas y portuguesas.

En 1984, cuando es delegado de Zeta, lo reclama su revista estrella, Interviu, para que se haga cargo del equipo de investigación y sea redactor jefe de sucesos, por los que estará fuera de Galicia hasta 1995.

En esa época decidimos hacer un ejercicio de travestismo periodístico y creamos al profesional José Conde _ cuyas claves no será necesario descubrir _, para firmar una serie de reportajes que publica El Progreso sobre el asesinato de Gerino Núñez. Él lleva muchos sucesos a la espalda, y yo casi me inicio en el género. Apenas fue una semana, pero intensa.

Acabamos y faltan los libros _ La conexión gallega, Conversas con Paco del Riego, Memoria infinda _, el premio Diego Bernal, un recuerdo a O Instrumento de Ortoño, y tantas cosas.

Félix Canoura, primer violín de la Nacional de Buenos Aires

Lunes, 7 de Junio, 2021

El músico de Foz estudia el instrumento con algunos de los virtuosos alemanes refugiados en la capital argentina

FUE UNO DE los violinistas españoles con mejor formación, pues escapados del nazismo, los mejores músicos alemanes y judíos recalan en Buenos Aires como él. Fole lo saluda con un optimismo desbordante como al gran músico gallego del momento, aunque Cunqueiro rebaja las expectativas.

Hablamos de Félix Canoura Ramos (Foz, 1921), natural de la parroquia de San Acisclo do Valadouro, por lo que en algunas biografías lo hacen nacer en el municipio vecino. Cuestión de metros.

A los 16 años marcha de España, pues en Argentina lo espera un hermano que vive en Santa Fe. Con él se lleva un temprano amor por la música, ciertos conocimientos de solfeo y la experiencia de haber integrado pequeñas orquestas de Foz como violinista.

Consigue trabajo en una industria y el dinero que salva de la supervivencia lo invierte en los mejores profesores para superar la carrera de violín sin acudir a un conservatorio.

Se pone en manos del violinista croata Ljerko Spiller, que escapa a América huyendo del nacionalsocialismo. Spiller le cuenta que procede de una colonia de judíos españoles establecida en los Balcanes. El croata, un gran virtuoso y logósofo, tiene una destacada influencia en Félix.

Estudia composición con Adolf Busch, también huido de Hitler; y armonía y contrapunto con Donato Elenátola, alumno en Barcelona de Enric Morera, el autor de La Santa Espina.

Con ese bagaje inicia el estudio de Wagner con el gran director Wilhelm Furtwängler, en su caso, acusado de colaboracionista. También fue director de la coral del Centro Lucense.

Cuando en 1963 regresa a San Acisclo, declara al periodista Luis Rodríguez, recientemente fallecido, que está escribiendo canciones con ímpetu renacido y que prepara una leyenda sinfónico-coreográfica-coral que titula As meigas do Xistral, que espera terminar en 1965.

La divide en cuatro tiempos, el trabajo en el campo, el fiadeiro, la hora de las brujas y una alborada. También ha compuesto tres Pensamientos suevos y varias danzas cuyo argumento sigue la tradición wagneriana.

“Ante todo yo soy celta-suevo _ dice en una pequeña habitación que ha alquilado en la calle Cedrón del Valle _, y creo que la mejor música es la alemana. Con la música centroeuropea llegó a Galicia la gaita. Yo soy celta por todos lados, lo mismo que lo era mi padre”. También se declara en línea con Cesar Frank, Bach y Wagner.

Cree que a la música gallega aún no le ha llegado su momento y que la enseñanza musical está mal concebida, porque antes de solfeo hay que estudiar las formas musicales. “Empezar por el solfeo es hacer la enseñanza pesada y llevar al alumno al abandono”.

Canoura es por oposición primer violín de la Orquesta Nacional Argentina, una de las cinco sinfónicas que en esos momentos existen en Buenos Aires.

El zanfonista vallisoletano Germán Díaz, residente en O Arneiro (Cospeito), ha recuperado varias obras de Canoura, como Namorado do Orvallo, A Ninfa de Marzán y el Alalá de Foz d´o Masma: “Teño en Foz arredores / que me namoran / e pombiñas no peito / voa que voa”.

Estas composiciones y otro material, forman parte del legado del músico a José Luis Fernández Guerreiro, que a su vez lo entrega al CENTRAD de la Diputación lucense. Se trata de una grabadora Revox, carretes de cinta, un disco de vinilo, dos violines y partituras.

Cunqueiro considera que uno de sus poemas sinfónicos, Pardo de Cela, O Mariscal, Opus 2, es “unha cousa inocente”. En los últimos tiempos, Canoura pierde la cabeza y se cree propietario de las tierras del Mariscal.

Hasta que llegó su hora

Lunes, 7 de Junio, 2021

Pago aplazado

Las razones a favor del indulto son muy loables. Una apuesta por la convivencia, pasar página, que lo político sustituya a lo judicial… ¿qué más? ¡Ah! Sí, rebajar el soufflé, la virtud del perdón y algún que otro buenismo que ahora se nos escapa.

El problema no es ese, sino que no son creíbles, como tampoco lo eran para quien ahora lo propone como bálsamo de Fierabrás que todo lo va a arreglar. Por supuesto que no lo cree. Sabemos que es perverso, no un ingenuo.

La historia del indulto no nace de un presidente magnánimo que apuesta por el perdón como puente para el entendimiento. No puede ser así, entre otros motivos, porque la otra parte se mantiene en sus principios inasumibles dentro del actual ordenamiento, y ni siquiera él, que lo daría todo por la poltrona, puede hacer otra cosa que compensarlo con dádivas en paralelo.

Déjese de apelaciones a la alta política cuando se trata de una vulgar extorsión mafiosa, golpes de estado sucesivos, disturbios y lucha callejera. Usted se ha comprometido a concederles ese indulto cuando negocia la abstención de ERC y Bildu para que no le chafen la investidura. Claro que hay una contraprestación por parte de los indultados, abstenerse en esa votación, pero no olvidarse de volver a la rebelión.

El indulto no trae detrás ninguna consecuencia porque es el pago a una mercancía ya entregada a domicilio, cual fue la investidura. Simplemente, llegó la hora de pagar. No nos haga creer que además de la abstención ha comprado usted fidelidad, cordura, patatas, embutidos y fruta, porque no nos lo creemos.

Ni ellos tampoco, y ahí sí que duele.

Otra cosita más. Como puede imaginar, las condiciones del pago pueden salir a la luz en el momento que a ERC le da la gana, porque se ha quedado atrapado y ellos no son de los que desperdicien oportunidades.

Pascual Freire, la tradición alfarera de Mondoñedo

Domingo, 6 de Junio, 2021

Se traslada con su familia a Uruguay y regresa para exponer allí y en Lugo

HASTA EL AÑO 1957 Pascual Freire Díaz (Mondoñedo, 1923), fue alfarero en su ciudad natal. En ese año se traslada con su familia a Uruguay y allí lo sigue siendo hasta que regresa con marchamo de artista de la cerámica.

Anduvimos buscando el motivo por el que se apoda Vendaval. Seguramente se explica en el libro que su hijo, Moncho Freire, le dedica después de fallecer en 1981, pero tampoco lo encontramos.

Pascual Freire surge de la tradición alfarera mindoniense que se asienta desde tiempos inmemoriales en el barrio de Os Muíños, al susurro del Valiñadares, donde Díaz Jácome ve la luz y donde permanece al lado de Os Pelamios, o sea, la fuente de los curtidores, otro gremio con mucha presencia en el barrio.

Desde niño, al lado de su padre, Pascual posa sus manos sobre el barro y lo trabaja, aunque para ello es necesario traerlo de fuera, porque en Mondoñedo no hay. El que moldean los Freire en su obradoiro de Farragús viene de O Arneiro y Moncelos, en Abadín, o si no, de San Pedro de Benquerencia, en Barreiros.

A su lado están su hermano Delfín, su hijo José Ramón y Andrés Rubal, O Fardín, que es capaz de hacer 40 docenas de tazas en una jornada de ocho horas. Vendaval y O Fardín juegan en el Mondoñedo F.C. hasta bien entrados los cincuenta. ¿Viene del fútbol su apodo?

Su mujer es un amor juvenil, aunque demoran bastante la boda. Se llama Isabel Lorenzo Loureiro y es de Vilanova de Lourenzá.

Pero ya decimos, en el 57 se van a Montevideo, donde perfeccionan la alfarería en cerámica y se lanzan a la realización de sofisticadas piezas que van más allá de las formas tradicionales.

En Uruguay colabora con el taller municipal de Paysandú y la Universidad de la República. Es profesor en la Escuela Nacional de Bellas Artes y organiza varias exposiciones con las obras que él y su hijo obtienen de este segundo obradoiro al otro lado del Atlántico.

Las principales son las nacionales de Artes Plásticas de los años 1962 al 65, la I Feria Mundial del Atlántico y la I Bienal de Punta del Este, y en 1966, el I Salón Nacional de Artes Decorativas y la I Feria Internacional de Punta del Este.

Diez años después de marchar, en 1967, los Freire regresan con 16 piezas que van a ser expuestas en el Instituto San Rosendo de Mondoñedo y en la Diputación de Lugo, donde las vuelve a ver José Trapero Pardo, que les dedica un elogioso comentario. El subdirector de El Progreso ya conocía las creaciones de los Freire desde un viaje a Montevideo.

Las próximas citas de padre e hijo serán la ciudad brasileña de Porto Alegre, a donde han sido invitados por las autoridades locales, y más adelante, Washington.

Su hijo José Ramón, nacido en Lourenzá y casado con la ribadense María Leonor Méndez Rey, vive desde el año 1969 en la ciudad argentina de Trelew, en La Patagonia. También fue presidente de la Casa de Galicia en el Noroeste de Chubut, desde donde regresa a Mondoñedo para presentar la fotobiografía de su padre a la que hacíamos referencia, Alfarero sin fronteras, financiada por la Sociedade de Xestión do Plan Xacobeo.

Freire, el alcalde Luis Rego y Manuel Valín, gerente de la Fundación para el Desarrollo de A Mariña Central, son los encargados de presentarlo.

También trajo en ese momento dos piezas únicas de su padre, un jarrón cilíndrico de 1968, y otro de 1978, que fueron cedidos al Museo Provincial, con intención de que pasado un tiempo, se integren en el Museo do Pobo Galego. Desconocemos si tales extremos se cumplieron.

Ángel Carballeira, dirigente anarquista en el exilio

Domingo, 6 de Junio, 2021

El villalbés funda un periódico de esa ideología y se escapa de un campo de concentración en Francia

FEDERICA MONTSENY ESCRIBE en su nota necrológica que “todo lo que fue Carballeira lo fue por voluntad propia, leyendo y preparándose, incansablemente, como tantos miles de militantes nuestros, todos autodidactas”.

Montseny la publica en Espoir (8-IX-1963), la cabecera anarquista de Toulouse, donde dos meses antes fallece Ángel Carballeira Rego (Vilalba, 1907). En las líneas que le dedica al villalbés la primera mujer que fue ministra en España se reproduce el error que arrastran sus biografías, al menos la mitad de ellas, pues en unas se dice que el hijo de José Carballeira y María Ramona Rego, después de pasar los nueve primeros años de su vida en la parroquia de Lanzós, emigra en solitario a La Habana, y en otras, a la Argentina.

En unas, que tiene sus primeros contactos con las ideas anarquistas en Buenos Aires, y en otras, que tal encuentro no sucede hasta su regreso, los años treinta, en Barcelona. Otros errores hacen que se le cite como Rejo y no Rego.

No hagamos bola de todo ello y prosigamos, pues sí parece que el chiquillo, en un lugar u otro, fue tintorero, una actividad que le mina la salud y que acabará por ocasionarle una muerte temprana.

Esa salud que comienza a resentirse a los 21 años hace que regrese a España. El Ejército ya lo había reclamado en Lanzós para incorporarse a África, de modo que pasa a integrar la tercera compañía del Batallón de Barbastro núm 4, en Tetuán, desde donde solicita una madrina de guerra, es decir, una mujer que desee mantener correspondencia con él, sin que sepamos si su demanda tiene eco o no.

A continuación llega a Barcelona, y si no hacemos caso de Montseny, será aquí donde abrace el anarcosindicalismo y se integre en la sección de tintoreros de la CNT, dentro del barrio de Gracia.

Pertenece también a la FAI, dedicándose a la fabricación de bombas para la revolución del 34 y las huelgas alentadas esos meses, por lo que es detenido y se exilia diez meses en Béziers (Francia).

Durante la guerra forma parte de la 26 División de la Columna Durruti y en 1937 funda con otros cuatro militantes el periódico Alerta! en el ámbito de la organización Los Amigos de Durruti, cuya afinidad no es necesario resaltar.

Acabada la contienda pasa por varios campos de concentración franceses, hasta que en 1944, la policía lo entrega a los alemanes para que trabaje en la construcción de las fortificaciones del llamado Muro Atlántico, destinado a proteger la costa ante un posible desembarco, como el que finalmente se produce en Normandía.

Pero poco tiempo después, Ángel escapa del campamento de Mont de Marsan en compañía de Mariano Sorinas. Trabaja en la construcción y permanece ligado a las organizaciones anarquistas españolas en Francia. De hecho, en 1948 es delegado de la FAI en el plenario de Toulouse donde apoya las tesis de José Borras Cascarosa, enfrentado a las de Laureano Cerrada Santos. También en 1951 es elegido secretario de la CNT, responsable de la lucha antifranquista.

En esa época es uno de los pocos dirigentes que sospecha de Jacinto Guerrero Lucas, alias el Peque, identificándolo como un infiltrado, cuando ya había sido propuesto por varios sindicatos para ser secretario general en el exilio. Guerrero es el responsable de la detención de Granados, Delgado, Fernando Carballo y Stuart Christie.

Su pareja era la barcelonesa Eulalia Mombrio Prats, trabajadora de la seda y militante de la CNT del textil. Tuvieron tres hijos.

El cartero siempre llama dos veces

Domingo, 6 de Junio, 2021

Y avisa con antelación

En los años de Franco las crisis de gobierno están asociadas a la imagen de un motorista que llega a las casas de los ministros, o a sus propios despachos. El piloto se baja de la máquina y entrega un sobre donde se le informa que ha sido cesado y que se le agradecen los servicios prestados.

Así se materializan docenas de crisis y aunque algunas se intuyen en la prensa cuando el articulista de turno avanza aquello de que “suena Licinio de la Fuente para Trabajo”, la verdad es que todo sucede bajo el control y la discreción del único que las decide en la soledad sonora del Pardo.

Ahora ya estamos hablando de una que ocurrirá después de los indultos, cuando se alcance el 70 por ciento de vacunación y antes de los dolores. Esto no es serio. Los pobres ministros van a vivir las próximas semanas tan desazonados como los apóstoles cuando Jesús les dijo que uno de ellos lo iba a traicionar. ¿Seré yo, Señor?

Motivos tienen para temblar casi todos, incluyendo los de Podemos, especialmente Irene, Garzón y Castells, que están realizando un impagable trabajo de amejoramiento, que el PSOE sabe valorar, pues solo estando ellos en el mismo Consejo, hasta el más reprobado de los ministros experimenta un empuje hacia arriba equivalente al grado de inutilidad demostrado.

La deformación de este ejecutivo lleva al extremo de que precisamente a esos ministros no va a poder tocarlos el presidente.

La crisis está anunciada y reconocida, si bien se trata de ganar tiempo. Aún con un Gobierno escacharrado y con la obsolescencia programada, Sánchez quiere tirar unos cuantos kilómetros más. Todo suma y por ello está dispuesto a mandarles dos veces el cartero. Ignora que si Franco les corta la cabeza de golpe no es para darles un susto, sino para evitar que intenten cualquier tipo de maniobra.

El experimento del Dr. Quatermass

Sábado, 5 de Junio, 2021

Los peligros de romper el confinamiento

He escrito muy poco sobre el covid 19, la pandemia y todo este horror que nos envuelve ganándose cada día carta de naturaleza y normalidad, como dice el ministro de Justicia sobre el indulto en el colmo de la desfachatez.

Me da mucho pudor hacerlo y me sorprende la soltura con la que pían muchos colegas, políticos y agrimensores, sobre todo sabiendo que no tienen, no tenemos, ni la más repajolera idea de lo que hablan, hablamos.

La experiencia nos dice que no la tiene ni Simón, un señor al que pusieron delante de una cámara para decir lo que interesaba en cada momento. Todavía se ríen mucho del momento en el que Rajoy describe el petróleo del Prestige como hilillos de plastilina. Fue una burrada, por descontado; pero comparada con los “dos o tres muertos” de Simón y con todo lo que vino detrás, Rajoy habló tocado con la infusa ciencia de la lengua de fuego pentecostina.

En los últimos días, poco a poco, para que ni duela ni levante excesivo escándalo, las ascuas se van acercando a la sardina que apunta hacia lo que en su día fue la teoría de la conspiración, esto es la intervención humana en el experimento y creación del virus hasta que por negligencia llega a la población y arrasa a millones de individuos.

¿Dónde quedan esos miles de expertos que cargaron sin tasa contra la labor destructora del hombre, no en un laboratorio chino, sino en sus diversas actividades como causantes de la pandemia y con el fatal pronóstico de que cada vez serán más virulentas? Y tanto que lo serán, si equipos de científicos se afanan en conseguirlas.

Pero ya hemos hablado más de la cuenta. Mañana descubriremos un nuevo arcano y todo lo dicho hoy solo servirá como abono, convirtiéndonos todos en clones de Simón. Sólo Biden tiene las ideas claras: Averígüelo Vargas.

Balas sobre Broadway

Viernes, 4 de Junio, 2021

Volverán las oscuras diatribas de tu campaña los insultos a lanzar, pero aquellas balas que viajaron en un sobre, de tu buzón sus nidos a colgar; aquellas balas que fueron tan polémicas de tu casoplón las tapias a escalar, esas no volverán.

Si es que ya lo sabía hasta don Gustavo Adolfo Bécquer desde su morada eterna del Panteón de Sevillanos Ilustres, donde reposa al lado de su hermano Valeriano, de Fernán Caballero y de Alberto Lista, aquel ilustrado que en Madrid se le recuerda en la calle Ortega y Gasset con el añadido “antes Lista”.

Lo sabíamos todos. En cuanto se acabase la campaña, aquellas balas tan cargadas de odio derechista que recibieron Iglesias, Marlaska y María Gámez por culpa de un descuido de Correos o por un quítame allá un escáner, se iban a diluir en el microcosmos de la inmundicia.

Y ahí tienen a los grandes vociferantes, PSOE y Podemos, unidos en comandita para impedir que comparezca en el Congreso el mandamás de Correos, Juan Manuel Serrano, no vaya a ser que tirando de la manta se descubra quién metió las balas en el sobre, quién escribió las direcciones o quién hizo la vista gorda para que los envíos llegasen felizmente a sus destinos.

Miren, a los lectores de Bécquer y a aquellos que no se dejan engañar tan fácilmente con una jugada de política infantil como es el tema de los sobrecitos de Balarrasa, no les hace ninguna falta la investigación parlamentaria. Saben la solución antes de que se emita un informe nuevamente manipulado, máxime después de comprobar cómo han sumado fuerzas los dos citados, que son los mismos que en su día están a punto de elevar las balas a la misma categoría que las de Miguel Ángel Blanco. Ya les gustaría.

Todos supimos al instante que eran balas de atrezzo, balas de Broadway como mucho.