Archivo de Junio, 2021

Salgado y López Quiroga o la pasión por escribir

Domingo, 20 de Junio, 2021

El magistrado de Monterroso lleva a cabo una irregular carrera literaria contra viento, marea y críticas adversas

ES TAN ABUNDANTE la lista de cabeceras donde Francisco Salgado y López Quiroga (Monterroso, 1859) publica sus cuentos y poesías, en gallego y castellano, en tono jocoso o en grave tono, que antes acabaríamos citando dónde no lo hace; de modo que echen cuentas.

Viene a Lugo a hacerse bachiller, y a Santiago va a hacerse abogado, pero su vocación literaria y periodística sobrepasa a la jurídica, o al menos compite con ella en intensidad.

Así como su hermano Antonio será diputado en Cortes y provincial, Francisco ocupa diversos destinos dentro de la carrera judicial en Chantada, Salas de los Infantes (Burgos), Callosa d’en Sarrià (Alicante), Cambados y Pontedeume, donde se casa con Consuelo Boo para ser padres de Sara, Raquel y Lía.

La segunda forma matrimonio con el catedrático asentado en Lugo Primitivo Rodríguez Sanjurjo, y Lía acaba la carrera de piano en Madrid con excelentes puntuaciones.

Francisco también ocupa las fiscalías de Ourense y Coruña y desde el principio es activo publicista, como en la dirección de La Prensa Gallega en Santiago.

No obstante su primer opúsculo trata de su carrera, El secuestro del poder judicial (1902), dedicado al marqués de Figueroa, Juan Bautista Losada y Armada. En él se contienen opiniones que sonarán actuales, como cuando se queja de que la justicia “vaya uncida al carro de la política” y constituya un juguete de los demás poderes.

Bien con su nombre, bien bajo los seudónimos de Proscenio y Lady Sofrosine _ la moderación _, Salgado se lanza al terreno de la lírica y la verdad sea dicha, cosecha tantos palos como elogios.

Dionisio Gamallo califica sus poemas cortos de “ráfagas desigualísimas” y es benévolo. Otros le critican la métrica por el hecho de colar versos más largos en un grupo de octosílabos.

Uno le recomienda que permanezca en el foro y se olvide de la literatura y el de más allá le recuerda el precepto de Horacio a favor de la calidad sobre la cantidad. Esto último lo hace al ver que sus cantares suman 475.

En El Noroeste aparece una comentario que Francisco no digiere bien, y lejos de encomendarse a la moderación y la calma que enarbola en su seudónimo, la emprende a epítetos contra el periódico, que de nuevo le afea una reacción tan desproporcionada dada su condición de magistrado y juez. Y es que Salgado no consiente que nadie dude de su condición de literato, ni de su calidad, ni de nada.

La temática de sus colaboraciones es variada. En momentos previos al desastre de 1898, ataca a la masonería como causante de los males de la patria _ España gime _, y en 1936, clama contra la muerte de Calvo Sotelo.

En el medio, muchos cantares gallegos, que algunos quieren ver cerca de Noriega Varela y otros, de Rosalía de Castro, aunque en realidad su estilo está más cerca de Lamas Carvajal y O Tío Marcos da Portela.

Galicia y lo gallego mueve su estro y se lamenta de que “xa non se baila a muiñeira no corazón do Ribeiro”

En El Lucense escribe una humorada que se suele citar como libro, aunque es un folletón en dos entregas, Los bacilos y los bastoncitos de doña Perfecta.

No todo son críticas adversas. Ante la salida de uno de los dos volúmenes de Cantares d´a Terra, Julio Pérez de Guerra lo pone por las nubes en La Voz de la Verdad, aunque claro, son amigos y colegas. También publica A Leenda d’un pobre.

En 1935 Carmiña Prieto Rouco le dedica el poema Maldita guerra que hoy parece una certera profecía. Fallece en 1940, un año después que su esposa. Antonio Gato Soengas ha estudiado su vida y obra.

Camilo López Pardo, penúltimo alcalde republicano

Domingo, 20 de Junio, 2021

Participa en la unificación de los republicanos el año 1930 y milita en los radicales de Lerroux

FUE EL PENÚLTIMO alcalde republicano de Lugo, lo que le cuesta sufrir un año de destierro en Las Hurdes, en 1937, aunque volverá a su ciudad, donde morirá en 1963.

Camilo López Pardo (Lugo, 1896), estudia Derecho en Santiago y se establece en la ciudad de las murallas donde va a militar en la masonería y en el republicanismo, de hecho el año 1930 es uno de los promotores de la Alianza que pretende juntar a los que así se consideran. Los conjurados se definen de izquierda y hacen un llamamiento a todos aquellos que sientan lo mismo con el vínculo único de la fe republicana, “sin exclusión de matiz alguno”. Sobre el papel parece un planteamiento sencillo.

Con López Pardo dan la cara Rafael de Vega Barrera, el médico que será fusilado; el hermano de Ánxel Fole, Desiderio; José del Peso Sevillano y Avelino López Otero. Se cuece el Pacto de San Sebastián, que en Galicia toma las formas previas de Pacto de Lestrove para ofrecerse a Santiago Casares Quiroga con carros y carretas.

Si añadimos a José Cobreros de la Barrera, Carlos Vázquez Pimentel, Ramón Rodríguez Prieto, Cándido Fernández López, Manuel Becerra y Luis Díaz Gallego, nos encontraremos con el núcleo central del republicanismo lucense que habrá de afrontar el proceso electoral para las constituyentes, dicho todo ello con mucha prisa y con ausencia de otros nombres importantes, que tienen en el Círculo la base de sus obligadas reuniones y sus encendidas tertulias.

Ahí están Manoliño da Retorta, llamado con respeto, como dice Fole, Juan Manuel Bolaño y Curiel; el capitán de Infantería Rafael Trigueros, el propio Fole, a quien la prensa da el título de estudiante de Derecho, o Pedro Menéndez del Busto, ya saben, el hombre del apellido galleguizado en “Menéndez da Metade do Corpo pra Riba”.

Él mismo será candidato a Madrid, pero no consigue el acta. Camilo, que sufre un tipo de braquidactilia como su hermana Mercedes, se casa con Emilia Bonet Peñalver, hermana del comandante José y cuñada de Asunción Correa Calderón. Sus otros hermanos son Gumersindo, Celestino y el urólogo Ricardo López Pardo, casado con Mercedes, la hija menor del fundador de El Progreso. Su padre homónimo fallece en 1913 y su madre es Casilda Pardo y Pardo.

Como militante del lerrouxista Partido Republicano Radical, es secretario de su Comité provincial y miembro de la gestora municipal. En octubre de 1934 es elegido alcalde de Lugo.

Fue un mandato especialmente activo, con ganas de demostrar una administración distinta y con intervenciones en muchos campos no siempre bien entendidas.

Una vez que comienzan a funcionar los comedores de Asistencia Social que promueve el gobernador Artemio Precioso, prohíbe la mendicidad, tanto en las vías públicas, como en los domicilios particulares. Esto es, nadie podría llamar a las puertas de las casas pidiendo limosna, porque los pobres deben dirigirse a la Junta citada para recoger los bonos de comida correspondientes.

Los vecinos solidarios canalizan sus donaciones a través de la Junta y para que todo sea de gran simbolismo ciudadano, a las Hermanas de la Caridad se unen el primer día a servir las señoras e hijas de Precioso, López Pardo, Páramo, Vega Barrera, Basanta Silva, Casanova, Iglesias Oscariz, Fraga Losada, Torviso, Vázquez F. Pimentel, Díaz Requeijo, Gasalla, Yáñez, Carro Crespo y otras.

Además de obras públicas en la Plaza de Abastos, fábrica de la luz, y cuartel de Las Mercedes y apertura de nuevas vías urbanas _ como la de Lerroux, que no llega a llamarse así _, trata de regular censos y actividades.

Más allá de la ley

Sábado, 19 de Junio, 2021

Adelante con los faroles

Como ni la sensatez, ni la legalidad, ni el rey son capaces de evitar la mordida de Sánchez a sus sostenes o sujetadores, crece el número de ciudadanos que se refugia en la teoría Garamendi como mal menor.

Ya saben que el presidente de los empresarios armó mucho revuelo porque dijo que si los indultos ayudasen a normalizar la situación “bienvenidos sean”.

Claro. También podría haber dicho, “si acaban con la pandemia, los aplaudo con las orejas”; o bien, “si una vez concedidos hacen que nos crezcan euros en los bolsillos, los apoyo sin reservas”.

Sería difícil encontrar españoles que no estuviesen de acuerdo. Traguémonos este sapo de pústulas ponzoñosas porque los beneficios que de tal ingesta se derivan son extraordinarios, beneficiosos, espasmódicos y vitamínicos.

Pero sabemos con total seguridad que como mucho, en nuestros bolsillos seguirá acumulándose pelusilla; que la pandemia se derrotará por otros conductos y que la normalización a la que se refiere Garamendi va a seguir tan pendiente de sobrevenir, como el aprobado de las asignaturas que promete neutralizar Celaá, la Reina del Suspenso.

Cuando eso se plasme en la realidad y se demuestre por vía empírica que los indultos solo eran la moneda con la que el presidente paga el peaje de su mantenimiento, y que el valor de lo pagado ha sido a costa de la ley, de la soberanía de todos y de la propia palabra del indultador, la credibilidad de Sánchez caerá, si cabe, a niveles freáticos y cualquier brisa podría derribarlo.

Se estima que el tiempo que medie entre la concesión del indulto y la certificación plena de que no han servido para nada puede oscilar de 24 a 48 horas, con lo cual la condicional de Garamendi se habrá esfumado antes de julio y Sánchez tendrá un ridículo más en su mochila.

Solo en casa

Viernes, 18 de Junio, 2021

El documento, una pluma y él

No nos engañemos, esta legalidad democrática que nos hemos dado y que nos mueve a los mayores elogios es muy de andar por casa. En buena manera se asienta en un principio que no existe y así nos va. Se basa en que todos somos buenos y en que todos vamos a ir polo rego, pero hasta el Gobierno es el primer interesado en saltársela sin que, por lo que se ve, haya manera de impedirlo.

Ahora estamos con lo de la firma del rey a los indultos. Le corresponde hacerlo, pero no puede negarse, entonces ¿para qué vale su firma? Se entiende que usted la plasma en aquellos documentos, cartas o dedicatorias con las que está de acuerdo, salvo cuchillo al gaznate en caso de secuestro.

Usted sí, pero el rey no puede. Está solo en casa. Conozco algunas situaciones más chungas, pero todas suceden en novelas o películas de humor.

Ayuso, que es uno de los pocos personajes públicos que suelta lo primero que se le viene a la cabeza y por eso suele acompañarle la lógica del sentido común, lo denuncia con la sencillez del niño que ve al rey en bolas paseando por las calles:

_ ¡Pero si va desnudo!

O en su caso:

_ ¡Pero si lo hacen cómplice!

¡Toma, pues claro!

Y ahora, la traca final en manos de aquellos que lo eximen de complicidad porque es un mandato de la ley. ¡Coño!Pues si es un mandato de la ley es la propia ley la que lo hace cómplice del desaguisado, ¿o es que Felipe VI está de acuerdo con el contenido de los indultos que previsiblemente le van a poner delante más pronto que tarde?

Hace unos meses Jesús Cacho escribe un artículo en el que sugiere la intención del monarca de negarse a firmar. Ignoro si Cacho lo sueña, se lo dijo alguien que asiste a una audiencia o viene en Os Lusíadas de Camôes, pero el caso es que daba gusto leerlo. Lástima que con el paso del tiempo se haya deteriorado.

Antonio Correa, las buenas aguas y la mala alimentación

Jueves, 17 de Junio, 2021

El médico de Baralla escribe una completa radiografía de Lugo entre los siglos XIX y XX

COMPONE EL TIPO de médico humanista, desprendido, avanzado y al mismo tiempo, de profunda fe católica, opuesto a los estereotipos interesados que niegan tal posibilidad. Antonio Correa Fernández (Baralla, 1862), que llevará el título de padre de los Correa Calderón _ Asunción, Isaac, Juan Antonio y Evaristo_, nace en A Pena cuando eran tierras de Neira de Jusá.

De su matrimonio con Filomena Calderón López se cuenta con ribetes de leyenda la enemistad existente entre su casa y la que entonces capitanea Papá Calderón, su futuro suegro. Es decir, un remedo de Romeo y Julieta a la lucense.

Ya en 1887 publica en el Diario de Avisos de La Coruña el trabajo Las maravillas de una gota de agua, donde informa del mundo microscópico que comienza a conocerse y donde avisa de los males que esos minúsculos seres, virus y bacterias, pueden ocasionar al género humano. Ni que decir tiene que el lector duda de la veracidad de sus palabras.

En 1888 acaba Medicina en Santiago con cuatro sobresalientes, la misma nota que ese año recibe Salvador Castro Freire en primero de Farmacia. Su tesis trata sobre la Hospitalización de los tísicos y será publicaba por J.M. Bravos de Lugo en 1890.

En el 1898 le premian en Cataluña un estudio sobre el tratamiento a delincuentes y en 1900, otros dos de distinto signo en el Congreso Católico Nacional de Burgos, donde presenta un estudio para conseguir “la unión sincera de los católicos españoles, la propagación del catolicismo y el aniquilamiento de las falsas religiones”, y otro, para fundar un diario católico sin color político. Se los dedica al obispo Aguirre, que entonces es arzobispo de Burgos, y al catedrático Valentín Portabales.

Antes de instalarse en Lugo, ejerce la medicina con generosidad en sus predios y aledaños, y lo alterna con el periodismo en una cabecera fundada por él y Evaristo Cela, El Monitor, que tomarán en corto espacio Manuel de Lema y Odón Moreno.

De Correa se dice que en su cocina siempre hay un pote con caldo caliente para quien llegue con hambre. La alimentación de los gallegos, su pésima cultura culinaria y los calamitosos efectos en ellos es una preocupación constante del médico, como pone de relieve en la monografía con la que ingresa en la Academia de Medicina, Ensayo de topografía médica de la provincia de Lugo, donde señala que una cuarta parte de los mozos son declarados inútiles para servir al rey por falta de talla.

Apuesta por algunos alimentos alternativos como caracoles, setas, carne de caballo o ancas de rana, así como por los mariscos, pero sus propuestas son leídas sin éxito.

Correa prueba armas literarias con una novela publicada en folletín por El Lucense 33 años antes de que Pío Baroja acabe otra con el mismo título, Los contrastes de la vida.

De alguna manera también se anticipa a Fernando Díaz Plaja cuando en 1898 escribe Los pecados y vicios capitales en el concepto médico, social y religioso.

Cuando se celebra el tercer centenario de El Quijote (1905), participa en Madrid con el estudio Las ciencias médicas en tiempos de Cervantes, y también da a conocer trabajos sobre la minería de Lugo, el ferrocarril, las Burgas de Ourense, insectos nocivos, la poesía popular gallega y una Historia fin de siglo, que es la radiografía de la provincia al llegar la centuria XX.

Mención aparte merece su dedicación al balneario de Guitiriz, su cargo de subdelegado de Medicina en Lugo, así como otras actividades a las que le da tiempo su corta vida de 45 años.

La vergüenza

Jueves, 17 de Junio, 2021

Sonrojo sobre bochorno

Tampoco es que deba subir los pies a la mesa, ni que hable gringo en la intimidad. Bastaría con disponer de unos servicios diplomáticos al uso, de una política coherente con el mundo libre, de unos socios presentables en sociedad, de unas alianzas internacionales en consonancia y de dos o tres cosillas más. Vamos, lo que siempre hubo y que ahora ha desaparecido por obra y gracia de él. Díjolo Pedro, punto Redondo.

No hacían falta esos segundos de vergonzoso paseo para que sintiésemos en todo el cuerpo la asfixiante carga del bochorno y en el rostro la visible manifestación del sonrojo con sus tonos carmesís cubriéndonos por completo el espejo del alma.

Despreciado Sánchez, ninguneado, oculto en la foto de familia, arrinconado a un paseíllo de ignominia, no es él quien padece el trato qe se ha ganado a pulso, sino todos nosotros a quienes nos representa por desgracia. ¿Pero de verdad que ustedes no son capaces de tener al frente nada mejor que esto?, canta el tenor que en la ópera representa el papel de Biden, el candidato deseado para deshacerse del malvado Trump, y a quien creían de su cuerda, los muy cretinos.

Y entonces el coro de españolosvotantes entona el aria Siamo imbecilli, mientras la diva prepara su monólogo frente a las puertas del CIS, Perdona a tu pueblo, perdónalo Tezanos.

Es una ópera bufa, mal organizada y repleta de improvisaciones, con actores de cuarto nivel, ridículos, estrafalarios, sin escuela, experiencia, ni clase, sin vergüenza. Si tuvieran una pizca de todo ello, harían las maletas y se despedirían a la gallega: Señores, eu marcho. Que veña quen saiba.

Pero no lo esperen. Las óperas son largas y las malas, más todavía. Ésta bajará el telón cuando el público duerma en platea, porque otra forma no hay de aguantarla.

J. Echeverría, el bisabuelo del héroe del monopatín, era de Foz

Miércoles, 16 de Junio, 2021

El padre de Ignacio reescribe la historia de los Echeverría en un blog memorístico

A JOAQUÍN ECHEVERRÍA Alonso, el padre de Ignacio Echeverría Miralles de Imperial, el héroe del monopatín desde que muere al enfrentarse con ese objeto a los yihadistas que siembran el terror en el puente de Londres hace ahora cuatro años, le gusta recrear la historia de su familia.

También le gusta honrar la memoria de su hijo, muerto de una puñalada por la espalda cuando ayuda a una joven y a un policía acorralado por los terroristas. En Inglaterra lo rebautizan como el Skate hero y con ese título pasa a la historia de la valentía y el buen corazón. Calles, parques de skate, el libro que escribe su padre, un musical y cientos de homenajes perpetúan su sacrificio y lo seguirán haciendo porque a esta sociedad amorfa y desilusionada todavía le quedan resquicios de sensatez como para reclamar héroes y verse espoleada por ellos.

Gracias a las aficiones memorísticas de su padre nos enteramos de una honrosa vinculación de Ignacio con la provincia de Lugo, pues su bisabuelo, Joaquín Echeverría Menéndez (Foz, 1883), nace en A Mariña, a donde su padre, Bernardo Echeverría García, había llegado en busca de méritos para ascender dentro del cuerpo de carabineros.

Su nieto Joaquín le hace decir en sus memorias que durante su vida conoce “la alegría, la miseria, la ilusión, la pena, el desconsuelo y el orgullo”. Cuenta que en la Guerra Civil es herido por un obús en la defensa de Oviedo, cuando rechaza “el avance de los rojos en la Tenderina”, que hoy es uno de los barrios de la capital asturiana.

“Por lo demás, soy un suboficial de Infantería, que pasó a situación de retiro joven y desde entonces me dediqué a la gerencia de un comercio de bastante actividad y a hacer contabilidades de pequeños empresarios. A raíz de la Guerra Civil mi comercio cerró, pese a mi esfuerzo por mantenerlo operando”. Explica ese resultado en su negativa a entrar en el estraperlo.

Confiesa en esas memorias interpuestas haberse dedicado a la educación de sus hijos y nietos _ la generación del padre de Ignacio _, con distintos resultados, “desde la excelencia hasta los fracasos más dolorosos. Pero los estudios son la única esperanza que tienen estas personitas que carecen de fortuna y no están siendo educados para ser empresarios”.

Tras la guerra mantiene relaciones en Oviedo con sus antiguos oficiales, alguno de los cuales llega a general. Otros de sus hermanos viven en Cuba y Estados Unidos. “Aunque mi hermano mayor disentía de mi pesimismo en el avance del comunismo, yo siempre lo percibí y lo percibo como una amenaza a la prosperidad del mundo, aún creo en el peligro real de que consigan apoderarse de todo”.

Su bisnieto Ignacio nace en Ferrol el año 1978 cuando su padre trabaja como ingeniero en la mina de lignito de Endesa, en As Pontes de García Rodríguez, donde es inscrito en el Registro Civil.

Su madre, Ana Miralles, pertenece a una conocida familia de Comillas, los Hornedo, y es prima hermana de la mujer de Alfonso Ussía.

En As Pontes vive los primeros nueve años, hasta que la familia se muda a Las Rozas, de Madrid. Hace Derecho en la Complutense y la Sorbona. Además del skate, también practica surf, golf y squash. Después de varios empleos, logra un puesto de analista en el banco HSBC de Londres, dedicándose a la prevención de blanqueo de capitales.

Tras su muerte no faltan absurdas teorías sobre conspiraciones y montajes demenciales, quizá por la incapacidad de comprender la grandeza de su acción, o simplemente, para enturbiarla.

Rápido y furioso

Miércoles, 16 de Junio, 2021

En otra dimensión

Los de Medina Azahara cantan con mucho desgarro y sentimiento una balada que dice en su parte mollar: “un instante junto a ti, vale todo en este mundo, la razón de mi existir es amarnos tú y yo”.

Podría parecer una bonita declaración de amor del grupo andaluz, pero visto lo visto, el letrista se revela como un eficaz imitador de las cuartetas de Nostradamus, pues pronostica el suave roce, la fugaz quedada, el leve parloteo con el que Sánchez le explica a Biden la teoría de cuerdas, la música de los planetas y cómo funcionan las criptomonedas, todo en perfecto orden a través de 29 segundos que pasarán a la historia como el tiempo mejor aprovechado por el hombre, solo superado por los 9,58 segundos de Usain Bolt en Berlín.

Las voces siempre críticas con las actuaciones de nuestro amado conductor afirman que en 29 segundos es imposible desarrollar todo cuanto el presidente dice haber planteado a Biden. Pero es falso porque ignoran los últimos avances sobre la relación espacio / tiempo y la paradoja de los gemelos.

Usted puede estar preocupado por cómo salir de ésta, pero a lo mejor el presidente tiene la cabeza en cómo sacar a Franco de Cuelgamuros, es decir, 46 años hacia atrás. A usted le causa quebraderos de cabeza el pago de la deuda externa, y él anda ya en la España de 2050, una odisea en el despacho; es decir 39 años hacia delante.

El hombre vive en otra dimensión y no es cierto que utilice el Falcon en sus desplazamientos. Va en platillo volante y de un minuto le sobra la mitad para preparar su discurso ante Biden, mientras otros necesitan horas para explicarse.

En resumidas cuentas, para no perder el tiempo. Sepan que rige nuestras vidas un hombre rápido y furioso, con una velocidad de pensamiento tal, que apenas ha dicho una frase, ya está defendiendo la contraria.

Lo que queda del día

Martes, 15 de Junio, 2021

Pasa todo tan rápido

Pablo Iglesias es la enésima versión del don Guido de Antonio Machado, de mozo muy jaranero, de viejo gran rezador, y es que la coherencia cuesta un huevo y encima no te la agradece nadie.

De conocer al carnicero de tu barrio, a que te traiga los filetes alguien del partido, media un mundo y al mismo tiempo una cosa lleva a la otra.

A don Guido se le fue la vida demasiado rápido. Gran pagano se hizo hermano de una santa cofradía, porque no es lo mismo matar a Dios con la boca, que además creérselo.

Quién nos lo iba a decir, aquel trueno, vestido de nazareno, dejando los mandos de la máquina de asaltar palacios y cielos en manos de Ione Belarra, que es una joven de muchos posibles, pues ha sido ministra antes que secretaria general de su partido, y entró en el Consejo con 34 añitos, cuando Fraga lo había hecho con 40 y López Bravo con 39. Eso sí, todavía le gana Bibiana, con unas primorosas 31 primaveras.

Pues ya es un hecho. Cuando en Colón se clama contra los indultos, cuando Espadas afiladas le corta la cabeza a Susana Díaz, cuando Djokovic destrona a Nadal y Finlandia a Dinamarca, miras hacia Podemos y allí ves a Belarra, eso sí, con Irene Montero de segunda.

Buen don Guido, ya eres ido y para siempre jamás. A tantos varones echó que él mismo se fue con ellos, y Echenique que quedaba, ruedas hacia la salida enfilaba.

En ambos casos son unos optimistas de marca mayor. ¿Y no va don Pablo, el argentino, y dice que abandona la política? ¿Pero cuándo has estado tú en ella? Tú, como el otro don Guido, en la algarada, en el insulto y en la provocación. Ahí es posible, pero en dar el callo, gestionar, valer y servir, no se os ha visto el pelo ni por el forro.

Alguien dirá: ¿Qué dejaste? Yo pregunto: ¿Qué llevaste al mundo donde hoy estás? (Gracias a Machado por la colaboración.)

Mercedes Cornide, la descubridora de Bal y Gay

Martes, 15 de Junio, 2021

La pianista lucense supo que aquel niño estaba llamado a ser alguien importante en el mundo de la música

MARÍA DE LAS Mercedes Josefa Antonia Lorenzo López (Lugo, 1886), fue a efectos artísticos y sociales Mercedes Cornide, de la misma forma que su padre, Vicente Lorenzo Traseira, es el letrado Cornide, y su madre, Candelaria López Mosquera, la señora de Cornide. La fuerza del apellido se mantiene en su casa a través del tiempo.

En la vida de la pianista resplandece en primer lugar el nombre de Juan Montes, decisivo para encauzar su carrera hasta el mismo día de su muerte en 1899. Su paso por el Conservatorio madrileño se realiza con brillantísimas calificaciones.

En este mismo plano hay que situar a su profesor de solfeo, José Pinilla y Pascual, discípulo de Eslava, que la presenta al concurso de premios convencido de que lo ganará, y atina.

Iniciada en el Conservatorio por el profesor Cantó, es alumna de Santonja y Giménez en los últimos años. Cuando la examinan en los interminables encierros sucesivos por parte de tribunales que forman, además de este último, Grajal, Garros, Mora, Fontanilla y Zubiaurre, entre otros, existe la coincidencia de que es una intérprete excepcional.

Alguno de estos encierros se prolongan hasta 24 horas, lo cual nos informa no solo del nivel de conocimientos exigidos, sino también de la excelente forma física necesaria para superarlos.

Cinco años después de morir Montes, en julio de 1904, El Norte de Galicia anuncia el nacimiento de la artista, aunque a esas alturas era bien conocida en la ciudad por su intervención en veladas.

Mercedes acaba de superar el último año y en estos exámenes actúa de comisario regio el compositor Tomás Bretón. El tema _ un allegro de Granados _, es de gran dificultad y Bretón pregunta quién es la examinanda. “Una gallega”, le dicen. Él califica su ejercicio de “bonito y bien hecho”, para concluir: “Vale mucho”.

También tiene que repentizar otra pieza y tocar un estudio. El numeroso público presente queda atrapado por la maestría de la niña, como así la llama Bretón “porque Mercedes L. Cornide viste aún de corto”. El famoso músico se levanta y le dice:

_ Niña, está muy bien interpretada la pieza.

Se le concede el primer premio por unanimidad. Luego se enfrenta al premio de armonía con un tema propuesto por Zubiaurre y tras un encierro de 24 horas, alcanza también el primer premio.

En Lugo es profesora de francés en la Escuela Normal de Maestras y da clases particulares de piano, hasta que en 1917 se casa con Eloy Rúa Méndez. Ambos serán los padres de Celia Rúa Lorenzo, la mujer del alcalde de Lugo, Ramiro Rueda.

Una de las familias que la contratan como profesora son los Bal y Gay, con intención de que desasne de corcheas a su hija Conchita, la segunda de sus tres hijos, entre Luis y Jesús.

En su domicilio hay un piano comprado al coruñés Canuto Berea y ante sus teclas Mercedes llega al convencimiento de que la joven Conchita, ni está interesada en el instrumento, ni tiene condiciones para la música. Sin embargo, un día comprueba que su hermano Jesús, apenas un niño de ocho años, escucha muy atento en el pasillo sus lecciones y de repente es capaz de interpretar el Himno de los Exploradores, señal inequívoca de que posee la rara habilidad del oído absoluto, por lo que se lo dice a sus padres:

_ Quien debe recibir clase es Jesús _ les dice, como recuerda su sobrina Mercedes Bal López.

Y de esa forma comienza a formarse el autor del Concierto Grosso. Cuando su profesora se casa, les recomienda que pase a manos de su discípula, María de la Mota Porto, como así sucede.