Piño Quiroga, el pequeño Gento de Lugo
Lunes, 19 de Abril, 2021En 1961 lo ficha el Betis entre las protestas del Celta, que lo consideraba ya un jugador suyo
EL MUNDO DEL fútbol era muy aficionado a los apodos. Un jugador sin él es un aristócrata sin título, por eso conseguir uno es alcanzar la consagración profesional.
A José Luis Quiroga López (Lugo, 1938), _ Piño Quiroga _, le llega en 1961, cuando la prensa deportiva lo llama el “pequeño Gento”. La cosa no cuaja porque pese a ser encomiástico, bien intencionado e ilustrativo, un apodo que se precie no puede hacer referencia a otro jugador, ya que mueve a constantes comparaciones.
Quiroga es un extremo derecho rápido, flexible y que sabe encarar portería. Así lo definen en aquellos momentos y el cóctel les da Gento, claro.
Nace en el antiguo barrio de Friás, al lado de la estación y como el fútbol se le da de maravilla, el camino natural es que juegue con la Agrupación Deportiva Ferroviaria.
También defiende los colores del Avenida de Lugo y del Lemos, con los que vive sendos ascensos a Tercera. De esos tiempos guarda los mejores recuerdos para el entrenador cántabro Luis Diestro que lo hace madurar como jugador, y para Alejandro Santín, que lo lleva al Lemos cuando no tiene hueco en el Lugo.
En la temporada 1960-61 destaca en la delantera del C.D. Lugo a la vista de todos los ojeadores que controlan esa categoría para luego hacer negocios con los clubes de Primera.
La persona que se fija en su juego es Rafael López Ventín, alias Cabezo, antiguo defensa del Celta, que ahora asesora al Betis en fichajes y que al finalizar la competición recomienda al club sevillano que le haga un examen.
En realidad la operación no va a ser tan sencilla como se la narramos, pues Lorenzo Villa, el presidente del Celta, va a poner el grito en el cielo cuando se entera de la prueba, pues opina que previamente existe un compromiso o promesa entre su club y el C.D. Lugo sobre la ficha de Quiroga, a cambio de Ávila, un delantero cedido por ellos.
“Como jugador aficionado _ dice él _, el día 30 de junio quedé en libertad y en situación de ir al equipo que más conviniese, sin que el Lugo _ por lo tanto, el Celta _, tuviese ningún derecho sobre mí”.
También se interesan Ferrol, Pontevedra, Deportivo, Orense y el Sporting de Gijón. Es decir, todos los gallegos menos el Celta. Ítem más. El lucense declara que permanecería de muy buena gana en el club celeste, “aunque fuese cobrando menos dinero”.
Pero la directiva de Vigo no queda convencida y habla de desconsideración. En Lugo argumentan que Villa se ha dormido en los laureles y la joya se la han llevado los del Benito Villamarín, que por cierto, también era gallego, como lo son otros muchos jugadores que visten en esos momentos de verdiblancos, como Otero, Azpeitia, Jesús Tartilán _ jugador de Lugo como su hermano Juan Manuel _, y Manolín. Hay tantos allí y en el Sevilla que han pensado hacer una selección galaica para enfrentarse al resto.
Las pruebas se celebran el 14 de junio bajo las órdenes de Daučík y el fichaje se decide dos días después. En ese momento Carolo se va al Recreativo de Huelva y Bouso, al Orense, de modo que la temporada del C. D. Lugo fue realmente buena.
Si le preguntan por el acuerdo económico, Quiroga enmudece: “En eso guardo absoluta reserva porque me lo pidieron”. Lógico. Además, todavía puede ser cedido, como así sucede, yendo al Granada.
También jugará con el Orense, con el famoso Pontevedra de Primera y de nuevo, con el Lugo. En el bar Os Picos de Fonteita (O Corgo) hay una peña del club lucense con su nombre que presidió el periodista José Alonso.











