Archivo de Septiembre, 2020

Ni el mapa

Lunes, 14 de Septiembre, 2020

Un mapa sin huevos fritos

Tres jóvenes de 15 y 16 años insultan y agreden a una pareja de inmigrantes en el Metro de Madrid. Su lenguaje es soez, inhumano y extremadamente violento.

Una joven malagueña que se asoma a la televisión en busca de pareja reconoce que ignora dónde queda Málaga, si está cerca o lejos de Sevilla, y se asombra de que tuviese que preocuparse por eso. Solo sabe que está allí, en un cuadradito de la pantalla de televisión y que le ponen encima un huevo frito cuando hace sol. Ha cumplido veintitantos.

A otro lo paran por la calle para preguntarle el nombre del jefe del Estado español y reacciona como si le pidiesen el número exacto de pelos que crecen en su inútil molondra.

¿Qué mierda de educación estamos dando? Y sobre todo, ¿por qué no hablamos todo el día del fenomenal problema que estamos ocasionando?

Ya no solo es que un alumno pueda llegar a veinteañero sin haber visto un mapa entero de España, sin saber qué es Toledo, ni por dónde cae, más o menos el Noguera Ribagorzana. Eso es grave, pero peor es que está condenado de por vida a ser un tullido que avanzará haciendo el ridículo a cada paso, salvo que se recluya en comunas de personajes tan desilustrados como él.

Esta no es ninguna deficiencia histórica de España, ni mucho menos. Esta es una conquista de los tiempos recientes. Convertir la enseñanza primaria en una fábrica de analfabetos funcionales a manos de una numerosa recua de políticos descerebrados que han reducido a gravilla la inmensa labor de los maestros de escuela, siempre despreciados, siempre mal pagados, pero que salvaron a generaciones de españoles de caer en esos certificados sin cimientos que antes se llamaban bachillerato, cultura general o enciclopedia Álvarez, desaparecidos hoy en aras a saber de qué oscuros intereses.

Delio Mendaña, cuarenta años como abridor de mentes

Lunes, 14 de Septiembre, 2020

El catedrático forma parte de una mítica generación de profesores de Lugo, inolvidables para sus alumnos

FUE UNO DE los componentes de aquella mítica generación de profesores del Instituto lucense a los que José María Carrascal, uno de sus miles de alumnos, llamó “abridores de mentes”. Él, don Primitivo, Labajo, Bernis, Lázaro Montero, Penedo…

Delio Mendaña Álvarez (Lugo, 1898), era hijo del industrial Policarpo Mendaña Otero, que muere apenas cuatro años antes que él, a los 96 de edad; y de Brígida Álvarez. Sus primeros estudios revelan que no es uno más, como lo certifica la obtención del Premio Valentín Portabales al mejor expediente de 1917, en compañía de Ángel Balboa.

De ahí saltamos al año 1923, cuando termina Químicas con matrículas de honor en casi todas las asignaturas y con premio extraordinario por la U. Central, siendo propuesto por la Junta de Ampliación de Estudios para ser ayudante de la sección de Ciencias del Instituto-Escuela, un centro reservado para los mejores.

Pero a Mendaña le tira Lugo y en 1924 se incorpora como profesor de Comercio en el Colegio Balmes, donde también enseña Antonio Miño Seoane, entre otros. Tres años más y consigue ocupar la cátedra de Física y Química del recién inaugurado Instituto de Ferrol.

Allí está hasta que en 1930 obtiene la cátedra y regresa a Lugo, donde con la llegada de la república, pasará a ocupar una vocalía del patronato local de Formación Profesional.

En el Instituto se le añade la cátedra de Agricultura y es nombrado secretario y vicedirector sucesivamente. Es entonces, 1932, cuando se casa con la licenciada en Farmacia, Carmen Saavedra Ascariz, en una ceremonia oficiada por Celestino Saavedra Ascariz, uno de los dos hermanos sacerdotes de Carmen.

Tendrán tres hijos, el último de ellos, José Luis, muere a los cinco meses; Carmen, catedrática de Lengua y Literatura Españolas en el Instituto de Logroño, y Felipe Mendaña Saavedra, ingeniero de Caminos, de quien a su muerte escribe una cumplida biografía su colega José Cobreros Aranguren.

A las puertas de la guerra, en febrero de 1936, la casualidad quiere que Delio Mendaña pronuncie en el Instituto una conferencia de mayor actualidad de lo que podrían imaginar sus oyentes. Se tituló La industria química en la paz y en la guerra, y en ella realiza un documentado estudio sobre los gases tóxicos. Alerta sobre el interés de las grandes potencias en la guerra química, con expresa mención de la URSS, Polonia, Alemania, EE. UU. y Japón, y dice que el principal peligro es dormirse y hacer caso omiso de la realidad.

También en 1938 asiste al XV Congreso de la Asociación para el Progreso de las Ciencias, celebrado en Santander, a donde acude acompañado de los profesores Roma y Olano, así como del sacerdote Ramón Aller, el más notable astrónomo gallego.

Cuando en 1939 finaliza el conflicto, compagina su cargo con el de director de la Escuela Elemental de Trabajo, situada en Santo Domingo / Plaza de Abastos. El nuevo régimen lo confirma como catedrático.

Sus alumnos lo recuerdan como un hombre de un gran corazón que trata de disimular con una falsa fiereza. En uno de sus cursos le dedican una habanera que tiene su gracia: “Si a tu ventana llega Delio Mendaña, trátalo con cariño que es Miss España”.

Tras más de cuarenta años en la docencia se jubila en 1968, cuando todavía no se han acabado las obras en el Instituto, su gran ilusión. Villar Palasí lo nombra director honorario de la Escuela de Maestría Industrial en 1969, el año de su fallecimiento. Le sobreviven también su primo Luis Mendaña y su esposa, Teresa Pardo.

Becerra Chao, el dentista improvisado de Isabel II

Domingo, 13 de Septiembre, 2020

El vecino de As Nogais es llamado para extraerle una pieza a la reina cuando atraviesa Lugo en 1858

LOS DOLORES QUE una muela le causa a la reina Isabel II cuando en 1858 cruza la provincia de Lugo, haciendo la ruta Künig, van a dar fama a nuestro personaje de hoy, Luis Antonio Becerra Chao (As Nogais, 1815), que es avisado cuando la comitiva real llega a esas tierras bajas de su lugar de nacimiento, San Xoán de Vilaicente.

Luis López Pombo se encarga de establecer su ficha familiar, informándonos que es hijo de Domingo Becerra Maceda, de Vilaicente, y de María Chao López, de Pallarvello (Padornelo / Pedrafita).

Con 21 años se alista en la Compañía de Voluntarios contra el carlismo y los persigue en la zona orensana de Xubín. Allí traba amistad con el médico y fallecido éste, se casa con su viuda. Cuando es él quien enviuda, ya de nuevo en Vilaicente, vuelve a matrimoniarse con Manuela Peral, natural de Ferreirós de Valboa (Becerreá).

El roce con el médico orensano y sus propias habilidades lo llevan a explotar en Galicia y León preparados de botica y atenciones médicas que incluyen la extracción de piezas dentarias.

Cuando visitamos Vilaicente para conocer el escenario de los hechos, su tataraniero Ramón Fernández nos cuenta la historia a pie de tumba, un magnífico sarcófago de piedra con los datos del personaje cincelados.

Nos situamos en septiembre de 1858, cuando Isabel II regresa hacia Villafranca del Bierzo tras su visita a Galicia. Viene de Lugo y pasará por los actuales Cereixal, As Nogais, Pedrafita y Vega de Valcárcel.

En Lugo la pareja real se ha alojado en el palacio episcopal, decorado con gran lujo. Las calles y plazas de la ciudad han sido adornadas con faroles, arcos de triunfo y un castillo árabe, y la muralla luce gallardetes y banderolas para ser recorrida en carruaje por los monarcas.

Todas las plazas de hospedaje en casas particulares están ocupadas y algunos miembros de la comitiva tendrán que dormir extramuros. En la despedida del 14 de septiembre se producen entusiastas aclamaciones, pero quizá ya entonces Isabel II siente las primeras molestias causadas por su dentadura.

A la altura de las actuales tierras de As Nogais, el dolor es insoportable y la comitiva debe detenerse en el Mesón Herbón. ¿Quién podría aliviar a la reina? Todas las autoridades del lugar coinciden en un nombre, Luis Antonio Becerra Chao. Lleva a cabo extracciones de muelas y aunque no tiene titulación como médico, todos hablan bien de su pericia. No se hable más. Vayan a por él.

Habrá que imaginar los nervios iniciales y la calma posterior de Becerra, que se apresta a tan delicada intervención, pues ponen en sus manos la más importante pieza dentaria de España.

La operación sale con bien, pues cuando la reina llega a Madrid, le concede a Becerra la Cruz de la Orden de Isabel la Católica, que conlleva la consideración de Caballero Cubierto, es decir, la distinción de mantener el sombrero en presencia de los reyes.

En uno de los retratos que de él se conservan en el Museo Provincial de Lugo, se consigna también que es caballero de la Orden Americana.

En abril del año siguiente la prensa madrileña afirma que “el acreditado dentista Sr. D. Luis Becerra y Chao, ha trasladado su domicilio a la calle de Alcalá, núm. 28, cuarto principal”, lo cual acredita que se establece en la capital, aunque no por mucho tiempo, pues en mayo se informa que sale hacia tierras coruñesas “el aventajado profesor de cirugía y distinguido dentista”, que “deja en Madrid muy buenos recuerdos por sus admirables operaciones de la boca”.

González Campo, los primeros rayos X particulares de Madrid

Domingo, 13 de Septiembre, 2020

El médico de Lugo es uno de los más destacados especialistas españoles de estomatología

LLEGA A SER el pionero y uno de los más destacados especialistas del aparato digestivo de su época, así como un gran defensor de las aguas minerales y los balnearios. Se trata de José González Campo (Lugo, 1869), que prolonga su vida hasta los 91 años, pues fallece en Madrid el 1960.

Se queda huérfano de padre siendo niño y uno de sus tíos, canónigo de la catedral de Lugo, lo acoge para encargarse de su crianza y educación. Comienza la carrera de Medicina en la Facultad de Barcelona y en el tercer curso se traslada a Madrid, donde la finaliza el mismo día en que cumple veinte años _ 27 de junio _, con clasificación de sobresaliente.

Es médico agregado en el servicio de Medicina Interna de Juan Manuel Mariani y Larrión y en 1883 ingresa en el hospital madrileño de Jesús Nazareno. Gana las oposiciones a la Sanidad Militar y lo destinan al hospital militar de Zaragoza, del que solicita excedencia en 1896.

También ocupa una plaza en la Beneficencia de Madrid y realiza estancias en París, con Albert Mathieu y en Berlín, con Ismar Boas, los dos iniciadores de la especialidad de aparato digestivo en el mundo. De regreso es nombrado profesor de Aparato Digestivo de la Escuela Práctica de Especialidades Médicas de Madrid, fundada por José de Letamendi.

Es doctor con la tesis Valor del análisis del jugo gástrico para el diagnóstico de las enfermedades del estómago (1903). Entre 1912 y 1929 dirige el Dispensario de Aparato Digestivo del Instituto Médico-Quirúrgico de la Encarnación de Madrid y en 1936 es jefe técnico de Beneficencia y del Ayuntamiento, también en la capital.

Pionero en el estudio del aparato digestivo, como decíamos, es el primer especialista que dispone en Madrid de un aparato de rayos X, y su fama crece pareja al éxito de sus aportaciones y diagnosis.

Impulsa la creación de la Sociedad Española de Patología Digestiva y de la Nutrición, que llega a presidir. Escribe, entre otros, Los rayos X en el diagnóstico de las enfermedades del estómago, Probable identidad de la hiperclorhidria y la úlcera péptica, Algunos errores posibles en radiología digestiva, Estudios de clínica digestiva, Accidentes graves en Patología Digestiva, El estómago de los tuberculosos y La úlcera gástrica: su diagnóstico y tratamiento con su hijo y discípulo José González-Campo de Cos. También estudia las aguas medicinales y pondera las de Mondariz como las bicarbonatado-sódicas mejores de Europa.

Preside la Sociedad Española de Patología Digestiva y de la Nutrición (1944-1948), la Academia Médico-Quirúrgica Española (1907-1909) y es académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de Madrid.

Entre otros obtiene el Premio Garí de la Real Academia de Medicina de Zaragoza.

En 1930 acude a la inauguración del nuevo hospital de San María de Lugo y el Colegio Médico lucense aprovecha su estancia en la ciudad para que pronuncie una conferencia en su sede, a la que acuden treinta especialistas, casi todos de los que ejercen entonces la medicina en la provincia. Les habla del diagnóstico de la úlcera de estómago. Previamente, los médicos presididos por José Lomas Díaz se han reunido con su eminente colega en una comida que tiene lugar en el Gran Hotel Alicia de San Marcos. González Campo realiza un donativo al alcalde de 500 pesetas para que las emplee en carencias del hospital.

Volverá tres años más tarde para participar en las Jornadas Médicas Gallega de 1933 que se celebran en Lugo. Ahora diserta sobre cuándo ha de operarse una úlcera gástrica.

La solución Laforêt

Domingo, 13 de Septiembre, 2020

Quiere Torra que el Rey, el Gobierno y los españoles todos le pidamos perdón por el fusilamiento del presidente Companys allá por 1940, ochenta años ha. Y no estaría de más la cosa si él se aplicase primero el cuento y en una demostración de fraternal reconversión moral pusiese por delante su propio arrepentimiento por tanta muerte causada por el Estat Català, por tanto delito nacido al albur de sus falacias, por tanto crimen cometido por su admirado dúo pistolero, de nombre y razón social Miquel Badía y hermano.

Hay una historia patética que enreda los amores de Companys por su segunda mujer, Carme Ballester, con los de Miquel Badía, el Capitá Collóns, por esa misma mujer, que finalizan con resultado de muerte para Miquel en algunas versiones, pero que repetir aquí se nos hace larga y resbaladiza.

No es necesario. Basta saber que Torra admira a Badía y sus métodos expeditivos en contra de los reacios al independentismo, con especial atención hacia los anarquistas; basta conocer las operaciones de limpieza de imagen de Badía que él mismo ordena, para descubrir que Torra no es trigo limpio y que sus peticiones de perdón están más envenenadas que el vino de Rasputín en su última cena.

Además ya sabemos que el fin último del presidente es seguir delinquiendo bajo la máscara de la honradez y el patrioterismo, así que para qué.

Vamos a pensar que el golpista Companys merece que se le pida el perdón, como ya han hecho Francia y Alemania por entregarlo. Bueno, pues en manos de Torra está la palanca que lo acciona, al menos mientras no lo inhabiliten.

Como cantaba Marie Laforêt, la chica de los ojos dorados, olvidemos nuestro enfado y volvamos al amor, porque si no es a tu lado, dónde voy a estar mejor.

Es fácil. Haga un esfuerzo, pero no demasiado, a ver si se escagarrucia todo.

El secreto de la calavera

Sábado, 12 de Septiembre, 2020

¿La alta tensión solo los mata a ellos?

A la señora Delgado, y al resto de desocupados que andan a la búsqueda de vestigios de machismo en las señales de tráfico, les interesará saber que según los últimos estudios antropométricos de la ciencia forense, el cráneo con las tibias cruzadas que advierte de un peligro de muerte sobre triángulo amarillo, es de mujer.

No tendremos que explicarle a la señora Delgado que el diseñador de la señal se decantó por una calavera femenina para echarle la culpa a la mujer de cuanto peligro mortal nos acecha tras puertas y verjas.

La discriminación y el recalcitrante machismo que le inspira adquiere toda su maldad cuando observamos su señal hermana, la de Alta tensión. Peligro de muerte. En ella se representa a la víctima de una descarga eléctrica que cae abatida al suelo, exánime e inerte.

¿Recuerdan la señal? Claro que sí. ¿Qué figura hay en ella? ¡La de un hombre! ¡Claro! El pobrecito trabajador que puede sufrir la descarga es un macho, porque así nos compadecemos de ellos al tiempo que dejamos el símbolo mortal para ellas, como Eva y la manzana.

Por si no se habían dado cuenta, el peatón que cruza un paso de cebra es siempre un varón con pantalones largos, y hace unos años todavía era peor, porque el muñeco llevaba sombrero Borsalino y chaqueta americana. ¿Cómo hemos podido vivir tantos años bajo una opresión sexual tan descarada?

Menos mal que este año, aprovechando que todo va fenomenal, que la economía sube como la espuma, que apenas hay delitos y que la sanidad de los españoles está garantizada, la señora Delgado ha encontrado unos minutos libres de su precioso tiempo y se ha puesto manos a la obra. ¡Calaveras masculinas, ya!

Ya verán la que se arma cuando descubran que en la tabla periódica de los 119 elementos solo hay uno con nombre femenino, la plata.

Tormento y perturbación

Viernes, 11 de Septiembre, 2020

Esperanza al quite

Esperanza Gracia, la astróloga del horóscopo, tiene que estar haciéndose de oro. Cada noche se asoma a las televisiones con regular cadencia desde hace años para advertirnos que si algo nos inquieta, nos atormenta o nos perturba, no dudemos en llamarla, porque enseguida colocará nuestro signo a la cabeza del ranking y asunto resuelto.

A día de hoy es prácticamente imposible encontrar a un compatriota que no esté inquietado, atormentado o perturbado. Quizás el único sea Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Primero, porque vive en un mundo de Yupi, paralelo y al mismo tiempo opuesto al nuestro, donde la verdad se convierte en sus mentiras y donde los plagios se transforman en tesis cum laude.

Pero también porque PSP-C es un ser al margen del horóscopo. No tiene signo. Nació un 29 de febrero y aunque hay teorías que lo sitúan en Piscis, lo cierto es que los nacidos ese día van por libre. Ni siquiera Esperanza Gracia, con todo lo que ella significa en el universo astral, sería capaz de encuadrarlo correctamente con sus ascendentes, sus casas y sus planetas de influencia.

Los astrólogos se defienden de su ignorancia sobre los nacidos los 29 de febrero diciendo que se tienen por personas muy especiales, casi únicos. Están dotados para el liderazgo y si algo les inquieta, atormenta o perturba, lo explican de un plumazo diciéndose a ellos mismos que son raros, y a otra cosa, mariposa.

A ellos les va muy bien con su rareza y su especial condición azodiacal. El problema lo tienen quienes los rodean. La gente normal a los que no les llega con sentirse distintos para pasar página de las dificultades y necesitan echar mano de Esperanza Gracia para quitarse de encima lo que les inquieta, atormenta o perturba, poniendo las manos en un plano distinto a cada verbo.

Pedro Páramo, el cura de Sarria que molestaba a Carrillo

Jueves, 10 de Septiembre, 2020

El sacerdote alcanza gran influencia política y el régimen se vuelca en su entierro tras ser asesinado

EL 12 DE septiembre de 1946 muere asesinado el sacerdote Pedro Páramo Arias (Sarria, 1876).

Párroco de San Xulián de Meixente y Santa María de Ortoá _ cercanas al lugar de su nacimiento, Santa María de Belante _, su figura se proyecta a lo largo de las cuatro primeras décadas del s XX, dentro y fuera de Sarria.

Es hijo de Juan Páramo Díaz, que fallece en Belante el 1921 a los 82 años, y de María Arias Díaz, que vive con él en Meixente hasta morir en 1933.

Se ordena presbítero en 1905 y desde dos años más tarde se hace cargo de las citadas Meixente y Ortoá. Pronto es uno de los sacerdotes más destacados de la zona y en 1924 será nombrado arcipreste de Sarria.

Pedro Páramo desarrolla en Meixente una actividad extraordinaria. Alrededor de 1926 construye una magnífica casa rectoral con huertas que recuerda en alguna medida la obra de Berenguer Sauniere en Rennes-le-Chatteau y que en un principio destina en parte a albergar la escuela. Como recuerda Julio López do Buxo, un vecino del lugar cuyos seis hermanos son bautizados por Páramo, la rectoral se construye de piedra, sin escatimar presupuesto y con el convencimiento absoluto de que la mansión sería un centro de referencia del poder.

Después emprende la construcción de otro edificio destinado exclusivamente a la escuela en A Cruz, que hoy alberga el colegio electoral.

El sacerdote aparenta poseer recursos muy superiores a los de otras parroquias. Una anécdota nos permite adentrarnos en su personalidad, pues desde el edificio de la rectoral, situado en un plano superior a la iglesia de San Andrés, pero alejado de ella unos doscientos metros, el párroco tiende un cable que une el campanario con su dormitorio, gracias a lo cual puede llamar a misa sin abandonar su habitación. Sorprende conocer que para lograrlo, el cable tiene que atravesar la casa de unos vecinos, levantada entre el dormitorio y el campanario.

En los años previos al asesinato, le asiste una criada llamada Elvira y el día de autos lo vienen a buscar dos vecinos que mediante algún tipo de engaño, lo llevan hasta su casa, distante unos 300 metros de la rectoral. Allí le esperan los asesinos. A las once de la noche, en Meixente se escucha una ráfaga de disparos, “como se fose unha metralleta”, dice Julio. Y también el grito desesperado del hombre que está a punto de morir: “¡Viva Cristo Rey!”.

Las necrológicas destacan que Páramo era una persona muy querida en diversos puntos de la provincia, “pues el finado, con su afable trato, jovialidad y espíritu de apostolado, gozaba de merecido prestigio”. Nada se informa de los autores, ni de su persecución, sin embargo, muchos se sorprenden al saber que el ministro de Justicia, Raimundo Fernández Cuesta, anuncia su presencia en los funerales de Páramo.

También vendrá a Meixente otro destacado dirigente del régimen, el director general de Asuntos Eclesiásticos, Mariano Puigdollers Oliver.

Como autores se señalan a unos guerrilleiros enviados por Carrillo. Radio España Independiente, desde Moscú, había advertido de la influencia que ejercían en la zona el cura y Luis López Díaz Pallín, semanas antes de su muerte. Según este último, “era un párroco-cacique, un buen hombre que arreglaba los problemas de la gente y que molestaba profundamente a los comunistas, que trataban de sustituir el papel social de estos.”

En concreto se habla de la participación de Emilio Golás Rodríguez, pero nunca se probó. Fue detenido el 29 de noviembre de ese año en Outeiro de Barán.

1.144 españoles

Jueves, 10 de Septiembre, 2020

Varias tumbas se han removido

Según estadísticas previas a la pandemia, cada día mueren en el territorio nacional 1.144 españoles. La gran mayoría de ellos fueron honrados durante su existencia, trabajadores, cotizantes, amas de casa, padres, jubilados unos, en plena flor de la vida los menos. Muere gente con ideas izquierdistas, disolventes o de talante conservador. Creyentes, agnósticos y ateos de postureo. Simpáticos, coñazos irredentos y sosos como las estatuas.

Salvo en casos de gente de alta relevancia social, el presidente del Gobierno no acostumbra a manifestar públicamente su pésame por dos razones. Porque es obvio que toda muerte de un ser humano se lamenta y porque hacerlo públicamente a los 1.144 fallecidos le llevaría toda la jornada laboral al señor presidente.

Sin embargo, ante la muerte de un miembro de ETA, perteneciente a un comando al que se le atribuye el secuestro y asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco y condenado a 20 años de cárcel, el presidente sí ha considerado oportuno que los españoles nos tragásemos su pésame público como si de un sapo rollizo, rugoso y repugnante se tratase.

¿Era acaso un hombre valioso en algún sentido? ¿Era un político? ¿Un preso político, por lo tanto? ¿Un colega de Su Excelencia el presidente del Gobierno? ¿Son equiparables los miembros de ETA a los de Bildu? En resumen, ¿por qué se ha ganado ese aprecio? ¿Por qué ha merecido el pésame que no ha tenido ninguno de los 1.144 españoles restantes tan muertos como él ese día?

No hace falta que lo responda el señor Sánchez. La indignidad que le rodea desde el minuto uno es aclaración más que suficiente. Los que construyen el país merecen el desprecio de quienes están empeñados en cargárselo. Solo personas como el etarra, dispensadores de odio y violencia, dinamiteros de la convivencia, se ganan el aprecio de los dirigentes. Tomamos nota.

CGPJ sin acuerdo

Miércoles, 9 de Septiembre, 2020

El poder judicial

Escuchamos que los partidos discuten sobre los puestos que cada uno de ellos puede nombrar dentro del CGPJ como si estuviesen hablando de butacas reservadas en el Teatro Real para el inicio de la temporada de Ópera.

_ Yo necesito cinco, que viene mi suegra del pueblo con sus cuatro nietos.

_ A mí dame tres de la segunda fila, que mi señora es dura de oído.

Es decir, se presupone que esos puestos de vinculación directa con los partidos, son manifestación clara y diáfana de la democracia, o lo que es lo mismo, la democracia puede existir aunque los partidos nombren a ocho miembros del Consejo.

Este año hay que añadir en el proceso la voluntad pro independencia de la justicia expresada por el PP y las continuas ingerencias de Podemos que Casado considera intolerables ataques a las instituciones.

Cada lustro se abre la puerta a un compadreo que tiene todas las bendiciones del sistema y goza de todas las legalidades exigidas, pero que huele a aguas fecales con solo mencionarlo. Y en esta ocasión, con el CGPJ en funciones, el comportamiento de Podemos y la reforma del PP lo está haciendo imposible.

El propio interés que los partidos demuestran para sentar sus candidatos en los veinte butacones prueba que no los quieren para ejercer la ecuanimidad más exquisita en las decisiones judiciales. No me hagan ustedes sonreír con mueca sardónica y colmillo asomante. Lo último que piensan es que justicia salga favorecida en la foto. Muy al contrario, lo que anhelan es salir favorecidos ellos. Y a quien logre convencerme de lo contrario, le regalo una mina de jade que acabo de heredar en Mindanao.

Mientras no se desligue el poder político de los nombramientos se mantendrá la sombra de la duda, se prevarique o no.