Caridad, así en el deporte, como en la cultura, la milicia y el arte
Domingo, 16 de Agosto, 2020El lucense se quedó a las puertas de participar en la Olimpiada de Roma (1960) en pentatlon
SERÍAN NECESARIAS VARIAS entregas para citar siquiera todo lo que Joaquín Caridad Arias (Lugo, 1927), ha protagonizado a lo largo de su vida que va camino de ser centenaria.
De modo que avanzaremos por ella a uña de caballo. Hijo del militar Serafín Caridad Nogueira, miembro del Círculo Espiritista y concejal de Izquierda Republicana, y de María Consuelo Arias Yáñez, nace tal día como hoy en la calle Falcón, estudia en la Academia Galicia de los Maristas y en el Masculino, de donde salta a la Academia Militar de Zaragoza para ser muy joven capitán de Infantería con destinos en la Palma, Vigo, Santiago, agregado al Gobierno Militar de Lugo, y luego al Regimiento Tenerife de Santa Cruz hasta ser coronel.
Un inciso para contar la pintada que le dedica al director del Instituto Femenino de Conde Pallares, Gonzalo Valentí Nieto: “El director es un bestia”. Según él, lo era.
Puede acceder a la Academia gracias a la beca Enrique Sotomayor del Frente de Juventudes, concedida pese a los antecedentes políticos de su padre.
Va a Wiesbaden (Alemania) como traductor y envía a El Progreso unas crónicas de actualidad con gran sentido periodístico. En la Academia Militar de Fort Benning (Georgia) realiza un curso para oficiales de Infantería (1955) y coincide con John Galvin, que llegará a ser comandante supremo de la OTAN y al que invita por dos veces a Lugo.
En paralelo se hace paracaidista y desarrolla una intensa actividad artística y deportiva. Alumno de Julia Minguillón y Luis Novo, estudia el aguafuerte en Toledo con Julio Pascual. En 1944 gana el concurso de un cartel para anunciar el partido entre la Unión Deportiva Orensana y la Sociedad Gimnástica Lucense y a partir de entonces todo sucede muy rápido: exposición individual en Lugo (1961), Salón de Otoño, Exposición Nacional de Bellas Artes (1962), que gana en la fase provincial y en la de Arte Sacro (Tercera Medalla); fotografía con la AFL, expone con Balboa y Gonzalo S. Folgueira (1963); con Balboa y Sarry (1965); en una colectiva lucense, con Pacios, Guntín, García Gesto, Balboa, Agrelo, Choncha Bonet (1966)…
Como deportista digamos cuatro cosas de las mil que se podría: En 1946 hace a Lugo campeón de pentatlon y en 1949, con la Cultural Atlética Lucense cubre un recorrido de 600 km en bicicleta por el norte de Lugo. En 1966 es el encargado de la sección de piragüismo del Club Fluvial, cuando Nemesio Gómez lo era del balonmano y Jesús Sánchez Traseira del tenis. Compite con palistas como Santomé Novoa, Teijeiro Montes, Márquez y Balboa.
Profesor nacional de Educación Física. Va tres veces al Sella, es subcampeón del Descenso del Ulla, Avilés, Copa Miño y Descenso del Rin (Wiesbaden-Koblenz). Practica el hockey sobre patines, la equitación y la pesca submarina. Subcampeón de España de Pentatlón Moderno (pedestrismo, equitación esgrima, tiro y natación) y es preseleccionado para la Olimpiada de Roma (1960).
Es doctor en Filología Moderna y Germanística, diplomado en inglés, alemán, francés y ruso, con estudios de árabe, bereber, vasco y lenguas célticas. Especialista en Criptografía y Descriptación. Investiga la Toponimia y Antroponimia comparadas de Gallaecia. Alguno de sus títulos son Toponimia y Mito. El origen de los nombres (1995); Cultos y Divinidades de la Galicia prerromana (1999) o la Toponimia céltica de Galicia, Diputación de Lugo (2005).
En 1968 se casa en Lugo con Montserrat de Otto y Pardo y en 1987, en segundas nupcias, con la periodista alemana Heidi Franke. Tiene dos hijos de la primera unión y una de la segunda.
Aunque se declara lucense hasta la médula, matiza: “Lo ideal sería el paisaje de Galicia con el clima de Canarias”.











