Valencia, Soria y Almería
Miércoles, 26 de Agosto, 2020
Primeros pasos del abuelo
La gente está preocupada. La demanda de información crece de día en día según todos los índices y las redacciones crean equipos especiales para el seguimiento. Además se exigen noticias contrastadas, no meras especulaciones captadas al oído. ¿Qué pasa con Soria y Ponce?
Algo tuve que perderme en el proceso, porque entre el calentón inicial del torero que todos calificamos de comprensible, y el pandemónium actual de arrumacos, cucamonas y garatusas, solo cabe una explicación. Uno de los dos amantes ha tenido que robar la llave de la Biblioteca Vaticana y de ahí la expectación.
Sí, me enteré de la escena de la playa, tan famosa ya como la del sofá de don Juan Tenorio. Supe que la cara de ella era un poema y que el nombre de Paloma Cuevas revoloteaba entre las dunas del arenal. ¡Ah, la playa! ¡Qué hermoso escenario para las más diversas mojaduras!
El ránking está hoy como sigue. Las búsquedas en google de Paloma arrojan siete millones de resultados, las de Ana Soria, cuarenta millones y las de Ponce, más de cincuenta mil. Otro micromachismo.
Más abajo que los citados se encuentra el suegro del torero y torero también, Victoriano Valencia, el alias de V. Cuevas, al que en su día saludó la prensa como el primer matador con carrera universitaria, la de Derecho. Creo que no ejerce nunca, pero quizás ahora le ayude para que su hija se lleve la parte magra del toro que se lidiará en los juzgados. Él, que ayudó a Ponce a subir, ahora hará lo imposible para que baje.
Es muy probable que Victoriano tenga un papel muy destacado en la escena y en los gritos desgarrados que salían de la garganta de Soria aquella soleada mañana en la playa del Cabo de Gata, en Almería.
En cualquier caso, ¿qué demonios nos importa a nosotros lo que ocurra en esas tres provincias?











