Archivo de Julio, 2020

Constantino Lourido, treinta panaderías en Buenos Aires

Lunes, 6 de Julio, 2020

El industrial de Riotorto también escribe el libro “A Galicia, tierra meiga”

CON 19 AÑOS, Constantino M. Lourido Cabanas (Riotorto, 1900) se lanza a la conquista de Argentina, llevando para ello su ilusión y su trabajo. Recuerda haber llegado a Buenos Aires el 11 de julio de 1919 y entrar como obrero en las panaderías de su primo José Loureiro Cabanas, con las prisas lógicas de quien quiere ver cuanto antes el resultado de su esfuerzo.

Tres años después, en 1922, encuentra la posibilidad de establecer un negocio por su cuenta, pero la suerte no estaba ahí y debe esperar hasta abrir un local en la calle José M. Moreno 334, llamado Confitería Sávona. Pronto lo convierte en un establecimiento de éxito, momento que aprovecha para venderlo y con las ganancias obtenidas, montar su red de panaderías.

Eso fue en 1927, cuando se instala en la calle Segurola 2381 del barrio de Villa Devoto, donde va a nacer el auténtico embrión de su posterior emporio comercial. Desde 1925 ya está casado con Querubina Llousas Lousas, natural de Sadrarín, lugar de San Xurxo de Piquín, en el ayuntamiento lucense de Ribeira de Piquín.

Antes de cumplir los diez años de estancia, la marca Lourido ya es sinónimo de éxito. El segundo establecimiento lo abre en Avenida Tres Cruces 4271; y así sucesivamente, Lope de Vega 1864, Bermúdez 2476; y el quinto en la calle Nueva York Nv 4977, hasta los treinta que reúne en su época.

Sus productos ganan el diploma y la medalla de oro en la Exposición de Florencia, y la mención honorífica en la Primera Exposición Argentina, como hitos significativos. También es el fundador y primer presidente de la sociedad Patrones Panaderos de Villa Devoto.

En 1933 cumple su segundo sueño, que es regresar a su parroquia natal de Santa María de Galegos (Riotorto), uno de cuyos lugares es precisamente el de Lourido. Su interés fue entonces agradecer a la patrona lo logrado en Argentina y realizar diversas donaciones benéficas.

Luego el matrimonio continúa viaje para conocer Francia, Alemania, Italia y Bélgica, donde se informa de los avances técnicos en su sector de panificación y los refleja en el órgano periodístico de sus colegas, La Intermediaria Panaderil.

Durante ese viaje se vincula al Consorcio de Panaderos de Madrid y de Francia, al Sindicato de Patrones Panaderos de París y a otras entidades. La célebre Casa Krupp lo invita a conocer sus fábricas.

En julio de 1937, Lourido presenta al ministro de Agricultura “la imposibilidad de obtener un producto de panificación de tipo similar al de los industriales que emplean el llamado “mejorador”, debido a las constantes variaciones de las harinas en su calidad”.

Finalmente consigue que el ministro Miguel Ángel Cárcano establezca desde el 30 de enero de 1939 la tipificación de harina y se eviten los llamados mejoradores.

También destaca en su labor humanitaria. Con motivo del terremoto de San Juan envía el primer cheque de socorro a los damnificados, e igualmente dona una sala de Maternidad para el Hospital de la localidad de Pilar.

En 1954, tras 35 años de residencia en Argentina, regresa a Galicia para permanecer varios meses con su mujer y sus dos hijas, María Amalia y Laura.

Entonces ya había publicado el libro “A Galicia, tierra meiga”, con versos dedicados a cada una de las provincias gallegas, y otros.

En ese momento anuncia que prepara sus “Memorias de un inmigrante”, en recuerdo de todos los que como él marcharon a América.

Constantino fallece en Buenos Aires el 22 de marzo de 1960.

Valle Armesto, el inventor de El Explorador Español

Domingo, 5 de Julio, 2020

El abrelatas del fonsagradino ha sido elegido como icono del diseño histórico de España

CUANDO EN 2010 se publica El diseño industrial en España, sus autores deciden que en la portada figure la imagen del abrelatas de El Explorador Español.

Este sencillo utensilio sale del caletre de José Valle Armesto (A Fonsagrada / Negueira de Muñiz, 1870), un hombre nacido en las tierras fonsagradinas o buronesas de Vilaseca, y que se instala en Gijón, después de servir al Rey, para emprender allí una original actividad industrial, que incluye la fabricación de este aparato que va a estar presente en la vida cotidiana de los españoles durante el siglo XX e incluso en la actualidad, pues sus ventajas superan a diseños posteriores.

El aparato está pensado para cuatro funciones principales. Abrir la lata mediante una cuchilla puntiaguda que avanza sobre las tapas a medida que se realice con ella fuerza arriba y abajo una vez anclada al envase, perforar ese mismo recipiente hermético para extraer su líquido, apretar o aflojar cabezas de tornillos de una ranura y destapar las chapas de corona de las botellas que utilizan este sistema para cerrarlas.

Todo se reduce a tres piezas metálicas hábilmente dispuestas para que tanto el explorador, como cualquier vecino en su casa, disponga de un instrumento sencillo, manejable, pequeño y transportable con el que enfrentarse a esos tres trabajos. En la parte más ancha se le añade la imagen de un excursionista —que en teoría, es el principal beneficiario del invento, y en la parte superior, incrustadas en una rueda de un engranaje mecánico, aparecen las tres iniciales del nombre de su creador, JVA.

Tuvo que ser emocionante para Valle Armesto comprobar durante los 54 años que sobrevive a su invento cómo es que no decaen las ventas de su diseño, que aunque en menor medida, sigue hoy vigente en hogares y negocios.

Después de cumplir sus compromisos militares con la patria, se dedica un tiempo a trabajar como viajante, pero probablemente ya con la idea del utensilio en la cabeza. En el año 1905, decide dejar los caminos de España y echar raíces. Gijón es un lugar adecuado para aventuras industriales, de modo que el invento será asturgalaico, por aquello de ser primoshermanos.

Valle Armesto cuenta con un socio capitalista llamado Gutiérrez que falleció a los pocos años de iniciar su actividad. La fábrica se instala en la zona de Los Campos, para trasladarse luego a la calle de Cifuentes, que será sucesivamente Calvo Sotelo, y en la actualidad, Manuel Llaneza.

Allí trabaja una plantilla mayoritariamente femenina, con abundancia de gentes llegadas de Negueira, Burón o A Fonsagrada, que esperan ser bien recibido en el negocio de su paisano. A Valle Armesto le gusta compartir con ellos la jornada, por encima de permanecer en las oficinas ocupado en asuntos burocráticos o comerciales.

Sus familiares recuerdan que acude a diario a la factoría, a donde va andando hasta que las fuerzas le fallan y entonces se hace conducir por un taxista. Otro de los rasgos de su carácter es acercarse a todos aquellos que imagina hijos de Galicia, con el fin de echar unas parrafadas en gallego.

Durante años, las pasiones de José Valle son la caza y la pesca. Y quién sabe si ese afán por recorrer los montes y los ríos tras las piezas deseadas fue la chispa de la que surge el abrelatas. Evidentemente, el explorador español más común es el cazador o el pescador, y quien más puede beneficiarse del aparato es un hombre que pasa toda la jornada en el monte. También es socio del Real Club Astur de Regatas.

Luis Cebreiro, el marino mercante más galardonado

Domingo, 5 de Julio, 2020

Crea en Viveiro los Flechas Navales y a su trabajo se deben cientos de salvamentos marítimos

PARA LOS FLECHAS navales de Viveiro, para los marineros de ese puerto, para docenas de náufragos y para toda la ciudad, el nombre de Luis Cebreiro López de Ogallar (Ferrol, 1894) es evocación de gratitud y orgullo.

Vivariense de adopción y de vecindad, puesto que su cuna fue ferrolana, Cebreiro es protagonista de una singular biografía con rasgos de heroísmo a cada paso y con muchos episodios todavía por descubrir.

La historia comienza el 2 de enero de 1921, con su heroico comportamiento con motivo del naufragio del vapor Santa Isabel, donde se certifica el salvamento de más de 30 personas de morir ahogadas.

Cebreiro recibe la cruz de Beneficencia y la medalla más importante de Salvamento en España, que le entrega su propio padre y cuya recompensa económica dona. Será la primera de otro medio centenar de reconocimientos españoles, ingleses y alemanes que merece por operativos en los que participa y que lo convierten en el oficial de la Mercante más galardonado en el siglo XX.

Otros salvamentos suyos tienen por escenario la playa de Salinas y por supuesto, Viveiro.

Un año más tarde, noviembre de 1930, en la sede madrileña de la Academia de la Historia se celebra el cincuentenario de la fundación de la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos y entre los distinguidos figura naturalmente Luis, que se ha convertido ya en el prototipo del socorrista español.

Entre los años 1941 y 1969 Cebreiro es ayudante militar de Marina de Viveiro, donde al segundo año de llegar crea una sección de los Flechas Navales, que estuvo situada en los claustros del convento de San Francisco, luego en el Grupo Escolar Pastor Díaz, de Río dos Foles y finalmente, en la Escuela Nacional de Orientación Marítima de Pénjamo.

Allí se imparten clases de cultura general, de conocimientos náuticos y deportivos mediante dos bateles, una buceta, piraguas y un bote. Se forma una banda de trompetas, gaitas y tambores, que es la primera banda procesional de la Semana Santa de Viveiro.

Los flechas visten uniformes de la Marina de Guerra, confeccionados especialmente para ellos por intendencia naval y exactamente iguales a los de los marinos. Desfilan en San Sebastián, Santander, Luanco, Gijón, Madrid, Lugo, Cudillero, Vilalba, A Coruña y Ferrol, entre otros lugares, según recuerda Xosé Luis Moar Rivera, organizador de la exposición Lembrando a Luis Cebreiro.

Durante la segunda guerra mundial, rescata a los 46 tripulantes y oficiales de un submarino alemán atacado por los aviones aliados frente a la costa de Bares. Crea comedores y un ropero para niños y marineros, recupera objetos del Palomo y la Magdalena _ hundidos frente a Viveiro _, crea el Hogar del Jubilado, consigue la luz eléctrica para el puerto de Bares y contribuye a la construcción de viviendas para pescadores en Atalaia, Chao y Pénjamo.

Casi medio siglo después de su muerte en 1969, es objeto de un homenaje mediante un monolito en la calle de Covas que lleva su nombre. El propio Moar es el conductor del acto al que asisten su hija, María del Carmen Cebreiro, Antonio Nores, de la Liga Naval; José Novo, presidente del Puerto de Celeiro; Domingo Rey, patrón mayor de Celeiro; Máximo Díaz, como representante de los pescadores, José Manuel Balseiro, delegado provincial de la Xunta, y Jesús Fernández, concejal de Mar.

El grupo Sons de Celeiro estrena una habanera dedicada a él, con letra y música de su director, Daniel Caxete, que también ha sido uno de los flechas navales en su mocedad.

Radilo, la película inacabada

Jueves, 2 de Julio, 2020

El sarriano Ramón Díaz Lorente vive una pasión por el cine tan constante como infructuosa

TODOS LO CONOCÍAN como Radilo, pero era Ramón Díaz Lorente (Sarria, 1939), nacido unos diez años antes que los Cines de Sarria SA Cissa, de los que será acomodador y donde, al igual que el protagonista de Cinema Paradiso, se dejará embaucar por la magia del cine hasta el punto de vivirla como propia.

Cissa nace por voluntad de José Gayoso, Luis Macía y Javier Saco, y desaparece en 1998 porque las salas ya no son imprescindibles para el cine. En el medio, Radilo pergeña su historia.

Ramón había emigrado muy joven a Barcelona y allí le pilla el rodaje de El fabuloso mundo del circo, la superproducción de Samuel Bronston dirigida por Henry Hathaway, con John Wayne, Rita Hayworth y Claudia Cardinale. Él afirma haber sido especialista de uno de los trapecistas del circo, aunque ese extremo parece extraño, si no imposible.

Quizás asiste al rodaje en el puerto de Barcelona, o acaso es uno de los 600 extras que participan en las escenas rodadas cerca del mar. Y eso ya sería bastante. También asegura haber estudiado en la Escuela de Actores de Fernando Espona y Julio Coll.

El caso es que regresa a Sarria, realiza diversos trabajos, se casa, tiene dos hijos y trabaja como acomodador del recordado cine Cissa.

El trabajo le lleva a la pasión cinematográfica, y de tantas películas visionadas, como don Quijote con los libros de caballería, pasa a considerarse guionista, director, actor y profesor, dicho todo ello con las comillas que enmarcan los casos fuera de lo común.

Está obsesionado con los western y se juramenta para no irse de este mundo sin haber rodado uno. Se llamará La viuda del sheriff, la historia de la betanceira María Martínez, que en el siglo XIX se casa con un norteamericano y viaja al Lejano Oeste.

El año 1982 sufre un accidente y deja Cissa. Entonces obtiene una ayuda del ayuntamiento y monta la escuela Saluga Filmx o Films, sin por el escalafón geográfico SArria LUgo GAlicia. Nadie se matriculará jamás.

Después ejerce de reportero y acude con su cámara a todos cuantos actos públicos se celebran en Sarria.

En el 2013 parece que puede ocurrir el milagro. La productora Consuelo Films conoce la historia de Radilo y sus integrantes opinan que es un buen argumento para un documental.

La actriz María Vázquez les ayuda a localizarlo y se produce el encuentro. El documental se llamará Calíope en el Camino y en él Ramón tendrá la posibilidad de dirigir tres o cuatro escenas de La novia del sheriff, que se unirán a la estructura que idea Luis Moreno: Un pueblo que ayuda a un Quijote a realizar su sueño.

Y así sucede, más o menos, en el lugar de Perros y en La Unión, con actores como Rubén Riós, Anxo Manoel Lamelo, Mónica López, alumnos de la fundación TIC y Ramón Díaz al frente del tinglado, detrás y delante de las cámaras.

Jeff Roberts es uno de los personajes. Chicano, otro. Marleen es la viuda. Hay caballos, duelos y disparos. Un cuadrúpedo del exconcejal sarriano Antonio López también tiene su protagonismo.

Radilo defiende su antigua tesis. “Galicia sirve para escenario de un western porque en América no todo es desierto y hay verde”.

Tres años después de aquello, vuelven a fijarse a fijarse en él. Ahora es un proyecto más gallego y mucho más enloquecido que el anterior, si ello es posible. Se llamará Los amigos. O mucho nos equivocamos, o los tres proyectos _ la viuda, Calíope y los amigos _, están inacabados. Ramón muere durante este rodaje.

Enriqueta Otero, así en la paz como en la guerra

Miércoles, 1 de Julio, 2020

La maestra y guerrillera de Castroverde cambió el fusil por la Universidad Popular O Carriño

SOLO LE HICE una entrevista en mi vida, pero tenía material para un libro. Enriqueta Otero Blanco (Castroverde, 1910), se sentaba en mi despacho a última hora de la mañana y me predicaba. Un día me cansé y le recogí la prédica. Lo que sigue es parte de ella.

“La tierra del Agro do Rolo está regada con mi sangre. Por eso solicité en su día que allí se construyese una escuela, pero no me hicieron caso”.

Enriqueta, alias María de los Dolores, maestra, secretaria de Dolores Ibarruri en la guerra y guerrillera, nace el 26 de febrero de 1910 en la casa Ribón de Miranda y cae el 14 de febrero de 1946, cuando, después de lanzar dos bombas a su perseguidores, es alcanzada en las piernas, detenida, condenada a muerte y conmutada la pena por 34 de prisión, que luego quedan en 19.

Su lucha, si fue violenta durante diez años, no pierde ardor en los tiempos de libertad. “Nosotros fuimos los honrados de la legalidad de España. Los que la defendieron hasta el final y no entregamos en bandeja el poder a Franco”.

_ Por eso propugno un homenaje a los resistentes. A Pepe Vicente Rodríguez, mi compañero, muerto a palos en la comisaría de Lugo, cuyo cadáver me llevaron al hospital cuando convalecía de mis heridas; a Julio Nieto, Emilio Golán, Marcelino Rodríguez Fernández, Ramón Vivero, “Marrofer”, Jose Castro Veiga “O Piloto”, Foucellas…”

_El sistema educativo español tiene muchos fallos. El principal es la tendencia a perpetuar las clases sociales, lo que significa asentarse sobre bases erróneas.

Enriqueta añora sus épocas en las que desborda energía. Cuando, acosada por las tropas de Franco, se descuelga por una cañería de la Escuela Central de las Milicias de la Cultura, o cuando escapa de Ventas con otras dos mil mujeres, imponiéndose a la vigilante: “O abres la puerta, o vas por la barandilla”. Se considera víctima “de un alevoso ataque de trombosis”, pero no desmaya en iniciativas, proyectos e ilusiones:

_ Mientras me quede un rescoldo de vida la utilizaré para favorecer a la sociedad, que es el ideario máximo de todo comunista.

Con ese bagaje y esa ideología, Enriqueta no puede tener buenas palabras para el partido en el Gobierno:

_ El PSOE no es socialista cuando fomenta el juego, cuando hace que la gente busque la ganancia por la Ganancia. González justifica todo eso diciendo que España debe contribuir a la defensa de la civilización occidental, y yo le preguntaría al presidente del Gobierno ¿a qué Occidente se refiere? ¿al de Reagan? ¿al de las drogas? ¿al de la exaltación del sexo? ¿al de la proliferación de las barras americanas?

_ ¿Las barras americanas? ¿porque son barras, o porque son americanas?

_ Déjate de coñas. Yo estoy luchando contra las barras americanas. Hoy, desde Sobrado do Picato a Lugo hay 16 barras americanas. Hay que combatir eso, hay que acabar con la prostitución, dar puestos de trabajo a la mujer. El PSOE es machista porque favorece todo eso, y ni Lenin ni Cristo aceptan la explotación tan ignominiosa que estamos viendo.

Esta “vieja joven” que camina con dificultad, arrastrando las heridas del 46 y la trombosis del 85, cree firmemente en la mujer como elemento revolucionario:

_ La mujer fue el alma de la resistencia española, pero el fascio, que es el enemigo de todo lo humano y bueno, aplastó su fuerza y la redujo a posiciones adormecidas.

En su zurrón se amontonan recortes, octavillas y documentos. Unos se refieren a su pasión por la educación de los jóvenes gallegos, la Universidad Popular O Carriño; otros, a sus recuerdos.