Nicolás Santos, ajedrecista por intuición
Lunes, 20 de Julio, 2020Hoy se celebra el Día Internacional del Ajedrez y recordamos a este gran jugador de Xove
FUE UNO DE los mejores jugadores de ajedrez de Galicia, aunque nunca se propuso competir más lejos de los salones del Círculo das Artes. Hoy, Día Internacional del Ajedrez, es una buena ocasión para recordar a Nicolás Santos Insua (Xove, 1925).
Trasladado en su juventud a Lugo, lo vemos el año 1943 en las listas de instructores del Frente de Juventudes, con el cursillo aprobado. También sabemos que es alumno de la Academia de Música del Círculo en 1948 y que vuelve a aparecer en los papeles al año 1958, cuando oposita y obtiene una plaza de auxiliar administrativo en la Diputación Provincial, cuando se casa con María Nelly Saavedra López.
Pero fundamentalmente, su actividad social se centrará a partir de esta fecha en el ajedrez. En 1960 se proclama campeón gallego de la Zona Norte y su nombre salta del ámbito provincial donde hasta ese momento se conocía sus existencia.
Cuando accede al campeonato afirma que viene jugando desde los 19 años, aunque solo participa en dos campeonatos anteriores, donde consigue sendos trofeos como tercer clasificado. “¿No piensa acudir a los campeonatos de España?”
_Me gustaría muchísimo, pero sin duda resultaría muy ancho para mí.
Nicolás sabe que la práctica del ajedrez al primer nivel exige mucho trabajo, mucho estudio y mucha práctica, pero al mismo tiempo, dice que él no hace nada de eso y lo confía todo a la intuición.
Opina que su juego destaca por su seguridad y por el dominio de la posición de las fichas sobre el tablero.
Cree que las dos ciudades de Galicia donde hay más nivel son A Coruña y Lugo ya que en ellas se concentran seis o siete jugadores más o menos de la misma calidad.
Su ajedrecista español más admirado sigue siendo el niño prodigio Arturito Pomar, al que ha visto jugar en Lugo, aunque en ese momento ya tiene 29 años. Fuera de España, los mejores son los rusos, eso lo tiene claro aunque no sea políticamente correcto alabar a Rusia en nada.
Nicolás, que es el nombre deportivo con el que se le conoce, no va al Campeonato de España porque considera que es “un sacrificio muy grande. Este deporte no está nada retribuido y pierde uno dinero con él. Por otro lado, mis ocupaciones no me lo permiten”. Las dietas recibidas en A Coruña mientras dura el campeonato no le compensan lo más mínimo los gastos que tiene y, claro, así no hay manera.
El de Xove gana un buen número de torneo sociales del Círculo, donde compite con los mejores de la época. Desde Carlos Vázquez F. Pimentel, a unos jovencísimos Ferreiro, Pablo Castro y Rafael Prado Iglesias, pasando por Rodrigo Rodríguez, que fue subcampeón de España, Antonio Vázquez, Pablo Gárate Trápaga, Manuel López Rábade, Guillermo Iturralde, Manuel VilIamarín, Rosendo Rodríguez, Jesús Pérez, Senén Delgado, Manuel F. Blas, Luis S. Rodríguez, Manuel Pardiño, Armas, Meilán, Casanova, Mouriz y Mingote, así como otros jugadores más veteranos, como Domingo Antonio Redondo Torres, Jaime Latas López-Pardo, José Ramón Otero Sequeiros, Julián Marcos, Alejandro Cruz Ledo y el futuro presidente del Círculo Jesús López Domínguez.
En 1965 participa en los II Juegos del Cantábrico, donde se inicia con victoria, aunque finalmente queda fuera de medallas, 4º.
Diez años más tarde, en 1974, se proclama campeón del I Abierto Internacional del Albariño en Cambados. A este Open que sigue celebrándose hoy, procuraba acudir todos los años Nicolás, porque allí era considerado una auténtica figura.
Antes de morir en 2016, sigue siendo un asiduo a sus partidas en el Círculo.











