Archivo de Julio, 2020

Nicolás Santos, ajedrecista por intuición

Lunes, 20 de Julio, 2020

Hoy se celebra el Día Internacional del Ajedrez y recordamos a este gran jugador de Xove

FUE UNO DE los mejores jugadores de ajedrez de Galicia, aunque nunca se propuso competir más lejos de los salones del Círculo das Artes. Hoy, Día Internacional del Ajedrez, es una buena ocasión para recordar a Nicolás Santos Insua (Xove, 1925).

Trasladado en su juventud a Lugo, lo vemos el año 1943 en las listas de instructores del Frente de Juventudes, con el cursillo aprobado. También sabemos que es alumno de la Academia de Música del Círculo en 1948 y que vuelve a aparecer en los papeles al año 1958, cuando oposita y obtiene una plaza de auxiliar administrativo en la Diputación Provincial, cuando se casa con María Nelly Saavedra López.

Pero fundamentalmente, su actividad social se centrará a partir de esta fecha en el ajedrez. En 1960 se proclama campeón gallego de la Zona Norte y su nombre salta del ámbito provincial donde hasta ese momento se conocía sus existencia.

Cuando accede al campeonato afirma que viene jugando desde los 19 años, aunque solo participa en dos campeonatos anteriores, donde consigue sendos trofeos como tercer clasificado. “¿No piensa acudir a los campeonatos de España?”

_Me gustaría muchísimo, pero sin duda resultaría muy ancho para mí.

Nicolás sabe que la práctica del ajedrez al primer nivel exige mucho trabajo, mucho estudio y mucha práctica, pero al mismo tiempo, dice que él no hace nada de eso y lo confía todo a la intuición.

Opina que su juego destaca por su seguridad y por el dominio de la posición de las fichas sobre el tablero.

Cree que las dos ciudades de Galicia donde hay más nivel son A Coruña y Lugo ya que en ellas se concentran seis o siete jugadores más o menos de la misma calidad.

Su ajedrecista español más admirado sigue siendo el niño prodigio Arturito Pomar, al que ha visto jugar en Lugo, aunque en ese momento ya tiene 29 años. Fuera de España, los mejores son los rusos, eso lo tiene claro aunque no sea políticamente correcto alabar a Rusia en nada.

Nicolás, que es el nombre deportivo con el que se le conoce, no va al Campeonato de España porque considera que es “un sacrificio muy grande. Este deporte no está nada retribuido y pierde uno dinero con él. Por otro lado, mis ocupaciones no me lo permiten”. Las dietas recibidas en A Coruña mientras dura el campeonato no le compensan lo más mínimo los gastos que tiene y, claro, así no hay manera.

El de Xove gana un buen número de torneo sociales del Círculo, donde compite con los mejores de la época. Desde Carlos Vázquez F. Pimentel, a unos jovencísimos Ferreiro, Pablo Castro y Rafael Prado Iglesias, pasando por Rodrigo Rodríguez, que fue subcampeón de España, Antonio Vázquez, Pablo Gárate Trápaga, Manuel López Rábade, Guillermo Iturralde, Manuel VilIamarín, Rosendo Rodríguez, Jesús Pérez, Senén Delgado, Manuel F. Blas, Luis S. Rodríguez, Manuel Pardiño, Armas, Meilán, Casanova, Mouriz y Mingote, así como otros jugadores más veteranos, como Domingo Antonio Redondo Torres, Jaime Latas López-Pardo, José Ramón Otero Sequeiros, Julián Marcos, Alejandro Cruz Ledo y el futuro presidente del Círculo Jesús López Domínguez.

En 1965 participa en los II Juegos del Cantábrico, donde se inicia con victoria, aunque finalmente queda fuera de medallas, 4º.

Diez años más tarde, en 1974, se proclama campeón del I Abierto Internacional del Albariño en Cambados. A este Open que sigue celebrándose hoy, procuraba acudir todos los años Nicolás, porque allí era considerado una auténtica figura.

Antes de morir en 2016, sigue siendo un asiduo a sus partidas en el Círculo.

Hoy se escruta

Lunes, 20 de Julio, 2020

Por un puñado de votos

Lo del voto exterior para las elecciones gallegas tienen muy mala pinta. El papel de Correos que se tilda como dejadez huele a pucherazo. Le salva haberlo advertido en mayo como hacían Martes y Trece: “No nosva dartiempo!”

Aunque el voto exterior nunca ha estado libre de polémica por los muertos que votan y los vivos que no lo hacen, la experiencia dice que los escaños ganados por escasa diferencia, el voto de fuera puede darle la vuelta y ser favorable al PP.

Ahora, ante la posible cuarta mayoría absoluta de Freijóo, cabría pensar que el escaño definitivo estuviese prendido por un puñado de apoyos, como así ocurre con uno de Pontevedra, y todo dependiese del exterior.

Se habla de 5.000 papeletas perdidas en el éter de la dejadez. ¿Era realmente imposible repartirlas desde mayo? Eso da para decidir, no uno, sino varios escaños; o sea, para convertirse en el dedo que empuja la balanza a un lado o a otro. No es ninguna anécdota sin trascendencia, como no lo sería aunque se tratase de un único voto si fuese el último entre dos cantidades iguales.

Ayer a las once de la mañana finalizó el plazo de recepción y hoy a las ocho debe escrutarse, de modo que la solución final está a punto de saberse.

No obstante parece que nada va a poder evitar que un buen número de sobres no lleguen, porque no se han repartido, porque no se han recogido, porque vuelan por los espacios siderales en busca de una urna como Marco en busca de su madre.

Piensen por un momento que el escaño pontevedrés fuese decisivo para la mayoría absoluta y que la sombra del pucherazo se proyectase sobre todo el entramado electoral. La desconfianza podría superar a la indignación.

Que todo quede en dejadez o falta de tiempo, pero eso no evitará que sea impresentable.

La epifanía gloriosa de Julia Minguillón

Domingo, 19 de Julio, 2020

En 1941 se convierte en la primera mujer que gana una Primera Medalla Nacional

EN 1941, CON 35 años de edad, Julia Minguillón Iglesias (Lugo, 1906), es ya la pintora madura y rotunda que reconocemos hoy, aunque todavía faltan 24 años para su temprano fallecimiento.

1941 es el año de su Primera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, la primera que consigue una mujer y el marchamo de calidad que le acompañará para siempre.

El fallo se produce el mes de diciembre, pero en los días anteriores, sucede en torno a la pintura una especie de epifanía milagrosa que la anuncia, como si todos los que van a ver el cuadro en los Jardines del Retiro saliesen imbuidos de certeza. Julia será Primera Medalla.

El convencimiento tropieza con una dificultad histórica a la que temen los señores académicos y cualquier jurado, especialmente uno tan oficial como era este; es decir, la dificultad de que una mujer se erija como ganadora.

Los anuncios comienzan con un artículo que publica Antonio de Cora en El Progreso el 23 de noviembre. Podría pensarse que siendo Julia la mujer del redactor jefe de El Progreso, Francisco Leal Insua, y siendo Cora propietario y exdirector del diario, sus alabanzas están debidas a la amistad, pero los hechos demuestran que realmente las motiva la calidad.

El periodista redescubre la escuela de Doloriñas en el Retiro madrileño y se asombra. Recorre uno a uno los objetos del cuadro, sus elementos paisajísticos y humanos; el libro, la vara, el tintero… los rapaces, la profesora, el campo que deja ver la ventana. “Acertado de composición, agradable de conjunto, perfecto de dibujo, magnífico de técnica. Muy bueno. De lo mejor que se ha expuesto en este certamen”, resume sus elogios.

Incluso analiza el lugar que ocupa en la exposición: “Está bien colocado. Entrando en el Salón Central del Palacio de Exposiciones del Retiro, a mano izquierda, se ve el cuadro en el fondo de la sala segunda. Desde el Salón Central como desde las demás salas de la derecha se sigue viendo a distancias distintas. Gusta siempre”.

No obstante apunta dos defectos. Uno, que la tabla aparece dividida en dos partes y la unión traza una raya que rompe la escena, y dos, que el trabajo no se acabase por falta de tiempo. Eso podía ser fatal ante cualquier duda del jurado, pero lo dice. Su calidad lo salvará.

En Arriba, Manuel Abril se jacta de haber pronosticado que la Exposición de este año iba a contar con un cuadro excepcional. Finaliza el mes y ahora ya puede descubrirlo. Su artista ganador es mujer y se llama Julia. Su obra, La escuela de Doloriñas. Abril se moja sin reparos.

El día 27, la agencia Cifra lanza un despacho _ tan aséptico, como le corresponde a su función _, sobre los pintores gallegos presentes, pero el redactor no puede reprimirse y destaca la obra de Julia como una de las más interesantes de la Exposición.

Dos días más tarde es Luis Pimentel quien desde las páginas de El Progreso advierte sobre el peligro de que La escuela… se quede en Madrid. Él la ha visto en una reunión organizada por Julia para presentarla a un grupo de lucenses antes de su salida de murallas.

El poeta aprovecha para dar un toque de atención a la pasividad lucense: “No sabemos por qué _ y ahora no es hora de estudiar el fenómeno _, pero Lugo, nuestro buen pueblo, siempre, siempre, ahora más aún, es el pueblo más avaro en elogios; mejor, no hace nunca justicia a los méritos de sus hijos”.

Para compensarlo pronostica el éxito de Julia y el 5 de diciembre se sabe que la Minguillón es una de las Primeras Medallas.

Víctor, el otro Losada Aizpitarte

Domingo, 19 de Julio, 2020

Actor de cine y teatro, en Madrid estrena obras como Águila de blasón y Madre Coraje

EN LUGO TENÍA que presentarse como hermano de Carlos, aunque Víctor Losada Aizpitarte (León, 1928), se había criado en la ciudad como quien fue durante tantos años locutor de Radio Lugo.

Su familia materna es lucense y todos viven aquí cuando su nombre comienza a sonar como actor de alguno de los grandes proyectos escénicos en los años sesenta y setenta.

Pero vayamos al principio. Su debut como actor se produce a los 16 años en el juguete cómico Parientes lejanos, de Vital Aza, que se representa en el instituto Jorge Manrique de Palencia el año 1944.

Víctor lo recordaba como un gran fracaso, porque tiene que robar un beso a una de las chicas y le puede la vergüenza. En 1946 ensaya la zarzuela Rosina con el Orfeón de Educación y Descanso de León. Representa a un hombre de 70 años y él tiene 17, pero lo defiende.

Luego viene su papel de Jorge en Don Manolito, de Sorozábal, y en el medio, las oposiciones al Banco de Bilbao, del que será apoderado.

Al igual que Carlos en Lugo, él es locutor de Radio León y pertenece a su cuadro de actores con el que leen Don Juan Tenorio, ¡Qué sólo me dejas!, El Divino Impaciente, etc.

En 1949 sustituye a un actor enfermo en varias actuaciones de la Compañía Titular de Consuelo Portela, La Bella Chelito. Le va bien y en 1950, Pepita Martín y Manuel de Sabatini le ofrecen un buen contrato para marchar a la Argentina, pero él lo rechaza porque acaba de casarse y tiene su primer hijo.

Otra oferta viene a través de la 20th. Century Fox por un concurso publicado en la prensa sudamericana al que concurre casi de broma. Se trata del rodaje de la película El rey debe morir, pero la familia vuelve a ser un freno.

Es fundador y componente de la Agrupación Coral de Cámara Tomás Luis de Vitoria, con la que actúa, así como actor y locutor-presentador de La Voz de León. En 1958 dirige el Teatro de Cámara Candilejas, que representa a Alfonso Sastre, lonesco, Cervantes o Lope de Rueda.

En esa época, siendo presidente de la Comisión de Fiestas de San Froilán, José María Velayos, viene a Lugo para poner en escena La sangre de Dios, de Sastre, con el Teatro de Cámara de León, que también dirige. Es el mismo año de la actuación del ballet de Maurice Bejart, nada menos.

De ahí, en 1960 pasa en Madrid al Teatro de Cámara y Ensayo Dido, primero de los existentes en España, dirigido por Josefina Sánchez Pedreño. Ese mismo año debuta en el cine con José Luis Ozores y la película Benigno, hermano mío.

El capítulo cinematográfico de Víctor incluye pequeños papeles de secundario en ocho grandes superproducciones de la época y otras cintas de éxito, como son Suspendido en sinvergüenza, La caída del Imperio Romano, El Valle de las Espadas, El escándalo, Un techo para la paz, El caballero de Toledo, Su Alteza la niña y El señor de La Salle.

En teatro, dentro del cuadro de Dido, estrena en España Los incendiarios, de Tankred Dorset, donde recibe una buena crítica de Alfredo Marqueríe y donde lo ve José Tamayo para contratarlo cuando prepara Madre coraje, de Bertold Brecht, que estará cinco meses en la cartelera madrileña.

También se fija en él Marsillach para los Teatros Nacionales _ Español y María Guerrero _, donde representa Los siete Infantes de Lara y Águila de blasón, de Valle Inclán.

Nuevos éxitos suyos son Corona de Amor y Muerte, de Alejandro Casona, que cubre una temporada en el Bellas Artes de Madrid

En el mes de julio de hace diez años Víctor fallece en Madrid.

Largo recorrido

Domingo, 19 de Julio, 2020

¿Hasta cuándo?

Estamos al límite de la saturación por malas noticias. Leemos que a los barceloneses les recomiendan no salir de casa y apenas podemos conmovernos porque acabamos de estar en las mismas, cuando aquí al lado, Burela permanece todavía confinada.

Brotes y rebrotes se confunden entre sí, o con los primeros contagios, Si antes el descontrol se achacó a una posible ineficacia, hoy ya no es imprescindible, pues parece que el descontrol viene de serie con la pandemia y es imposible atajarlo. Esa es la impresión que se transmite.

El caso de los visones abre nuevas puertas al peligro, como ya se descubre en Holanda el pasado mes de junio. El animal es asintomático y actúa como reservorio. ¿Solos los visones? ¿Cuántos más como ellos?

Cada vez conocemos más sobre el virus, pero ese avance actúa también en nuestra contra, de forma que hoy estamos más cerca de Sócrates por el “solo sé que no sé nada”, que por “el conocimiento os hará libres”.

Estos últimas semanas han estado marcadas por mazazos continuos porque se nos había vendido que el peligro podría esperarnos agazapado en otoño, pero que en el verano libraríamos con el calorcito y eso. Error. A la vista está.

Posiblemente esa sea la mayor equivocación de todas las cometidas en España y en los países que actuaron de la misma forma, con un rígido confinamiento, tras el que se esperaba salir triunfantes, a imagen y semejanza de un sprint y no de una carrera de fondo, como dice mi hijo cada vez que sale el tema, es decir, todos los días.

Es indudable que entonces era necesario evitar el colapso hospitalario, pero ahora se trata de mantener la actividad económica y de prolongar las medidas de seguridad hasta la existencia de la vacuna.

Ni pesimismo, ni optimismo. Realismo.

La Sacra Famiglia

Sábado, 18 de Julio, 2020

Una fachada impecable

Si muchos de los jovenzuelos a los que se les pregunta por la calle quién fue fray Junípero Serra, con el fin de demostrar el fracaso escolar español desde Villar Palasí, lo ignoran, o lo confunden con Serrat, el autor de Mediterráneo, cuando les pregunten por Jordi Pujol dirán que fue un defensa del Barça.

Y es que ambos personajes estuvieron de actualidad hace mucho tiempo. Y más que lo van a estar por diferentes motivos.

Contra el segundo de ellos, el juez De la Mata acaba de dictar un auto demoledor donde lo acusa de ser la cabeza visible de una organización criminal integrada en su núcleo duro por los miembros de su familia y otras personas, hasta un número total de 27.

La acusación no debe sorprender a nadie medianamente informado, pero la verdad es que leída así, con el marchamo del juez y con esa aséptica descripción del entramado para la delincuencia, azota el espinazo y alimenta las más turbias suposiciones porque los imaginas sentados a la mesa de Navidad mientras aprovechan entre plato y plato para cronometrar sus relojes y concretar otros extremos propios de la actividad criminal.

Faltan detalles, porque si Marta Ferrusola es la madre superiora del convento en el particular argot de la banda, y si su hijo mayor es el capellán de tan productiva cofradía, quisiéramos aclarar si Jordi, el patriarca, tenía la consideración de Papa, o era directamente Dios.

Si pensamos además que para lograr el éxito de la cuadrilla fue necesario diseñar una plan que incluía la siembra de un pensamiento separatista y traidor, de tal forma que la justicia propia acabase viéndolos como la segunda Sagrada Familia de Gaudí, el asco que producen crece y se desborda.

No en vano la mafia se llamaba a sí misma famiglia y estos han seguido sus pasos al pie de la letra. ¿Quién haría de Espíritu Santo?

Alforjas sociométricas

Viernes, 17 de Julio, 2020

Dotación del CIS

De las tres notas distintivas de las elecciones gallegas _ mayoría absoluta del PP, sorpasso del BNG al PSdeG y evaporación de GenC _, el CIS acertó una, la primera.

Para el organismo medidor de Tezanos, el PSdeG iba a seguir como segunda fuerza con 16-18 escaños, y el BNG no pasaría de 12-14. Al final fueron 15 y 19, como saben, al revés de lo previsto y con un número de escaños no contemplados en ningún caso.

Peor suerte corrió el CIS con las marcas de Podemos. Les dio entre 4 y 6, pero la suma total y verdadera se quedó en 0.

Ahora, al tiempo que un gabinete demoscópico privado, GAD3, da la primera ventaja al PP tras las gallegas, el CIS mantiene a Sánchez a gran distancia del segundo e incluso hace avanzar a Iglesias.

Como no nos vamos a acordar de ninguna de las dos encuestas cuando nos convoquen de nuevo a urnas, hoy se puede decir cualquier cifra sin que se le caiga la cara de vergüenza a ningún cocinero.

Pero no es la equivocación la nota distintiva del señor Tezanos, sino su tozudez en hacerlo siempre para favorecer a los dos socios del Gobierno, aunque sea a costa de cometer errores tan de bulto como los del 12J.

La utilidad del CIS como organismo público “que tiene por finalidad el estudio científico de la sociedad española” según señala su normativa reguladora, desaparece por ensalmo y da paso a un engendro privado de uso partidista, pagado con el dinero de todos para burla y engaño de todos también.

Como no se trata de acontecimientos episódicos, sino de una constante desde que el señor Sánchez ocupa responsabilidades de Gobierno en sus formas provisionales y permanentes, no vendría mal para el interés general que se le regalase al señor Tezanos un lápiz, una goma y una calculadora, con vistas al ahorro y a facilitarle su labor de escribir lo que le dé la gana.

Bartolomé Teijeiro, copista de Van der Goes

Jueves, 16 de Julio, 2020

El catedrático de dibujo lucense, desplazado a Monforte, redescubre el cuadro que vivirá una polémica venta

EL RESPONSABLE INDIRECTO de que la Adoración de los Reyes de Van der Goes sea vendida a los alemanes es Bartolomé Teijeiro Sanfiz (Lugo, 1825), catedrático de Dibujo del Instituto y primera persona que intuye la calidad del cuadro, arrumbado en un rincón oscuro del Colegio de la Compañía monfortino hasta que él lo examina y comienza a arrojar luz sobre la obra, nunca mejor dicho.

Teijeiro vive en Monforte de 1848 a 1862 como profesor del Instituto Provincial de Lugo. Son los años en los que el centro está en el Colegio de la Compañía. Entonces lo estudia y encuentra las iniciales PPR en uno de los sables, lo que le hace pensar que podría ser la firma de Pedro Pablo Rubens, pero la obra es anterior.

Entonces lo copia, consciente del valor intrínseco del cuadro y a partir de su intervención, comienza a hablarse de su importancia.

En concreto es el año 1872 cuando la Comisión de Monumentos de Lugo comunica su existencia a la Real Academia de San Fernando, aunque sólo en 1909, muerto ya Teijeiro, se atribuye a Van der Goes, por parte de Antonio Méndez Casal.

El cuadro había sido adquirido por el cardenal Rodrigo de Castro, durante un viaje a Flandes en 1558 y aunque lo citan varios documentos, llega al siglo XIX sin que se tenga una información clara de su importancia. Después vendrá el episodio de la venta a Alemania, ya tratado en esta colección.

Bartolomé había nacido en el número 23 de la calle San Roque, el día 24 de agosto. Hijo de Francisco Teijeiro y de Dominga Sanfiz, estudia tres años de Filosofía en el Seminario y en 1845 es nombrado catedrático interino del Instituto de Lugo, para la cátedra de dibujo lineal, adorno y figura, hasta que tres años después se traslada a Monforte con el propio cambio de sede.

Bartolomé se casa con Antonia Paradela y Sánchez, y ambos serán padres de nueve hijos. Él nunca conocerá la auténtica dimensión de la obra, ni los episodios vividos por Monforte y España entera en torno a la polémica venta.

Por eso, cuando muchos años después el redactor de El Progreso, Luis Rodríguez, le dedica un reportaje reconociendo su labor, se encuentra con que ni su nieta, ni los bisnietos saben nada de su papel en relación con el cuadro.

En 1859 es nombrado miembro de la Junta Local de Instrucción Pública; en 1863, de la Junta Municipal de Beneficencia y en años sucesivos ocupa diversos cargos públicos y es académico correspondiente de las Tres Nobles Artes de San Fernando.

Asimismo es autor de trabajos muy renombrados por los investigaciones posteriores, como es su Breve reseña historico-descriptiva de la Catedral de Lugo, de las iglesias de Santo Domingo y San Francisco, y los conventos del mismo nombre, y del Monasterio de San Julián de Samos.

También firma Ligeros apuntes sobre la importancia de la ciudad de Lugo durante la dominación romana, y en 1891 concurre al Certamen de la Asociación de Escritores y Artistas de Lugo, con sus Estudios histórico-arqueológicos sobre las murallas de Lugo, que merecen una mención de honra.

En 1892 es socio de mérito de la asociación Sociedad Económica de Amigos del País, de Pontevedra, y se le otorga un accésit a su trabajo Estudio sobre las medidas conducentes a mejorar la condición económica y social del obrero de Galicia.

Se jubila en 1900, pero permanece en la cátedra hasta 1902. En ese momento pide autorización para acudir a la consulta de un médico en Madrid y el 2 de enero de 1906 fallece a causa de una bronconeumonia.

La hora de la derrota

Jueves, 16 de Julio, 2020

En Marea 2016. Entonces no éramos fachas

A medida que nos separamos del domingo, mayor es la sensación de que los partidos en el gobierno se han llevado tal sopapo _con sorpasso incluido _, que se les han desvencijado los tornillos y ahora rigen a trompicones, movidos por el dolor y en ausencia de razón.

Suele pasar. También hay entrenadores o presidentes que después de cada derrota despotrican contra los árbitros, incapaces de asumir que han jugado peor y punto.

Una de estas consecuencias, quizá la que demuestra con mayor claridad hasta qué punto han sido descuajeringados por la violencia del tortazo es la cantidad de insultos que estamos recibiendo los gallegos en los espacios digitales destinados al comentario.

Como es imposible saber su origen, tenemos que pensar que hay de todo. Unos que brotan espontáneos de ciudadanos de poco siso y otros que están auspiciados por los propios partidos perdedores.

Dicen estos arrapiezos enrabietados que los gallegos somos unos fachas ignorantes, paletos y provincianos. Y todo porque no votamos mayoritariamente al fatuo engreimiento de dos personajes cuya incompetencia para la administración pública se huele desde las provincias más periféricas, como son las nuestras desde muchos antes de que Javier de Burgos ordenase las españolas.

El recurso del insulto _ ese que Pablito quiere normalizar para decir caca, pedo, culo, pis, como si fuera un mantra de altura filosófica _, es tan primario e infantil que detrás de los que se han lanzado contra los gallegos vemos más aparato de los partidos, que individuos cabreados, pero todo puede ser. Hoy se condimenta mucho alimento cultural con un exceso de Jorge Javier Vázquez y las salsas resultantes suelen ser intragables.

¿En qué estarían pensando los gallegos cuando les dieron 14 escaños?

Miles de deshonrados

Miércoles, 15 de Julio, 2020

Cacharro descubre su retrato. Él se queda, de momento

Recuerdo que Akenatón borra del mapa el culto a los dioses, lima con buril el nombre de Amón y se carga su casta de sacerdotes en beneficio de Atón.

Después volverán todos los dioses egipcios y el que pasa al olvido es Atón. De modo que la afición por descolgar los cuadros de las antiguas dinastías en la Diputación viene de antiguo y no sirve para nada, porque la historia es tozuda y la que se oculta, emerge, y la que se exhibe, periclita.

Además no da ni un solo voto. Más bien los quita. A los deudos de sus familias, que son miles si unimos diputados y funcionarios, no les gusta ver degradados a sus abuelos a manos de las nuevas castas.

La república nacida de un extraño proceso semigolpista elimina de los callejeros los rastros monárquicos _ siempre queda algún Felipe II camuflado _, y el franquismo aventa de los mismos lugares los rescoldos del republicanismo. En ambos ejercicios está claro que no había rigor histórico sino unas muy simples ansias de venganza,

La damnatio memoriae, convertida hoy en Memoria Histórica, es una represalia común a casi todos los que acceden al poder. Es muy tentador cargarse a los anteriores para relucir con luz propia. Estos sí que eran malos. Yo estoy libre de polvo y paja. Soy el Akenatón más solar y cristalino.

Lo de descabalgar los retratos de los presidentes primorriveristas y franquistas de la Diputación suena a antiguo y talibano. Suena a despoblar museos, a juicios sumarísimos y a deshonra.

Eduardo García Rodríguez, Adolfo Manso, Rafael Sarandeses, Luis Ameijide Aguiar, José de la Torre Moreiras, Julio Ulloa Vence, Guillermo Fernández Otero, más los de Primo de Rivera y sus cientos de diputados están a punto de sufrirla. ¿La dictablanda de Dámaso Berenguer no entra, o no saben quién fue?