Elisa, la mayor de las Fernández de la Vega
Domingo, 26 de Julio, 2020Aunque son gemelas, nace cuatro días antes que su hermana en un complicado parto
LA VIDA DE las hermanas Fernández de la Vega se cuenta casi siempre al mismo tiempo porque sus vidas discurren en paralelo los pocos años que comparten. También los homenajes los reciben a la par.
Con eso y todo, ambas son perfectamente identificables por separado. Gallegas o asturianas, su nacencia deja las puertas abiertas a ambos territorios y ninguno de los dos debe luchar por la exclusividad, porque además de estúpido, cualquier resultado sería incompleto. Nacen en Vega de Ribadeo, un topónimo que clama por la doble nacionalidad desde su mera existencia, pero el hecho es circunstancial.
Su padre, Wenceslao Fernández de la Vega Pasarín, de ascendencia en A Fonsagrada, es natural de Castroverde y está destinado como médico en el Vegadeo finisecular del XIX. Más adelante vuelve a Lugo y a Guitiriz, en ese caso, como director del balneario. Su madre, Dolores Lombán Cotatelo, es de Vegadeo y a ella atribuyen el tesón y la fuerza de voluntad de sus hijas, como los que siempre demostró tener ella, excepto los días de tormenta, pues este fenómeno atmosférico la aterroriza de tal forma que nadie cuenta con ella para nada mientras descargan rayos y truenos.
El parto de las gemelas no es nada sencillo. Elisa viene al mundo el 30 de mayo y Jimena, cuatro días después, el 3 de junio. Posiblemente los padecimientos de la madre y su prolongado parto influyen en la vocación hacia la medicina, carrera que también ejerce don Wenceslao. Por otra parte no hace falta arriesgar demasiado para asegurar que Jimena bromearía con su hermana por el hecho de ser mucho más joven que ella. Cuatro días en unas gemelas son una eternidad.
Las niñas son sobrinas de Higinio, que a su vez es padre de otra eminencia lucense, Celestino Fernández de la Vega, y tienen otros cinco hermanos, María, Dolores, José María, Blanca y Wenceslao. Este último es el padre de María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta de varios gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero, y presidenta ella misma durante la ausencia del titular en Marruecos, lo que la convierte en la primera mujer que preside un ejecutivo español. También María de la Concepción do Couso Fernández de la Vega, prima de Wenceslao, será consuegra del fundador de El Progreso, Purificación de Cora.
El 1 de octubre de 1913 se lleva a cabo la apertura de curso en el Instituto general y técnico de Lugo bajo la presidencia de su director, Valentín Portabales, quien proclama su amor a Lugo, ciudad a la que le unen cuarenta años de enseñanza aquí dedicados. Es muy aplaudido.
Salvador Velayos, profesor de Física, lee la memoria y los datos estadísticos, antes de realizar la entrega de premios a los alumnos más destacados. En el cuadro de honor se leen nombres conocidos, como Santiago Somoza, Delio Mendaña _ varias veces _, Ángel Balboa, Gonzalo Aldecoa, Alfredo Rodríguez Labajo, Santiago Basanta, María Carracedo Fernández, Alejo Madarro, Tomás Pardo Menéndez, Alfredo Vila Real, José Táboas Salvador, y en enseñanza no oficial, Elisa y Jimena Fernández de la Vega y Lombán.
Podría decirse que éste es el nacimiento público de las aventajadas estudiantes. Dos años más tarde, en junio de 1915, se informa de que en el curso recién terminado, las alumnas de primer curso de Medicina, las lucenses Elisa y Jimena Fernández de la Vega, han merecido matrícula de honor en todas las asignaturas, aunque renuncian a los derechos que ese galardón les concede.











