Archivo de Junio, 2020

Prieto Coussent, el pintor que reinventa los Cristos

Lunes, 8 de Junio, 2020

El artista que nace el 6 de junio de 1907 en Ribadeo es también uno de los mejores retratistas españoles

EXISTEN ENORMES CONTRADICCIONES sobre lo ocurrido a Benito Prieto Coussent (Ribadeo, 1907) durante la guerra, pero antes de que los datos estrechen el espacio, digamos ya que se trata de uno de los grandes pintores gallegos de todos los tiempos, uno de los mejores retratistas españoles y un brillante escultor de escasas piezas perseguidas por el infortunio.

Procedente de La Bañeza, Benito Prieto Ferrero, su padre, establece el estudio Foto Prieto en Ribadeo dos décadas antes de finalizar el XIX. Con Nieves Coussent Centeno de las Heras tiene siete hijos, de los que Benito es el segundo. Los demás, Elisa, Ángeles, Gloria, Agustina, Encarnación y Luis.

A los doce es becado por la Diputación lucense para estudiar en Madrid y a los catorce es alumno de la R. A. de BB. AA. de San Fernando. De esta etapa se resalta haber sido compañero de Dalí, alumno de Cecilio Pla y ganador de los premios de Romero de Torres, Benedicto y Moreno Carbonero.

En 1933 es nombrado profesor de dibujo en el instituto de Tui y allí realiza una gran labor con sus alumnos, cuyos resultados se exponen en varias ciudades gallegas. También es cuando lleva a cabo las esculturas de Sócrates para Tui _ masacrada en el 36 y reproducida hace poco _, y de Valle-Inclán, para Pontevedra, aunque acaba en el mirador da Curotiña, en A Pobra do Caramiñal.

En el verano de 1936, según refiere con todo detalle Francisco Díaz-Fierros Tabernero, es detenido en su casa de Ribadeo y trasladado a la cárcel de Tui, acusado de connivencia con anarquistas. Allí realiza una serie de retratos a presos, entre ellos el de Augusto Barcia Trelles.

La mencionada fuente y otras aseguran que permanece prisionero tres años, y que se salva de males mayores por haber dibujado un retrato de José Calvo Sotelo y una pintura de Fray Rosendo Salvado, el introductor del eucalipto en Galicia.

Esos datos entran en franca contradicción con las referencias periodísticas del año 1938 que lo sitúan contratado para realizar una serie de obras, entre ellas las encargadas en plena guerra por la Oficina Central de Propaganda de Auxilio Social de Valladolid, y siendo incluso antes soldado de Franco del Batallón 530, con cuyo título firma un desaparecido cuadro del general en el que aparecía con Mola, José Antonio y Onésimo, baluartes españoles contra el comunismo soviético.

Una muestra de esa obra se inaugura en agosto de 1938 en el Círculo lucense, “realizada en Ribadeo, alejado de toda otra preocupación que no sea su arte exquisito”. ¿Ribadeo, Tui o Guadalupe?

La exposición está patrocinada por la Jefatura de Propaganda y a su inauguración acuden los mandos locales de Falange, lo que obliga a matizar las otras informaciones.

Se casa el año 1939 en el monasterio de Samos con la farmacéutica Antonia Rejón Delgado y la pareja se traslada a la localidad granadina de Padul. Solo vivirán juntos 17 años, por el fallecimiento de Antonia en 1957.

Ese mismo año realiza el Retrato del general Tella, gobernador militar de Lugo, que se expone en un escaparate de la calle de la Reina. Pero al margen de sus impresionantes retratos, como los de Menéndez Pidal, Marañón, Barcia o Bienvenida, Prieto Coussent va a alcanzar resonancias internacionales por sus cuatro Cristos y por la forma de representarlos, sentados en un tronco intermedio con las piernas encogidas.

El primero forma parte de la Exposición N. de 1948 y él mismo se lo explica en persona a Franco cuando la inaugura.

Pepe Sal, un espía en la Gran Guerra sin pretenderlo

Domingo, 7 de Junio, 2020

El constructor del órgano de la catedral fue también un adelantado de la Telegrafía sin Hilos

SU TRABAJO MÁS relevante como ebanista permanece a la vista. Es el extraordinario órgano de la Epístola en la catedral de Lugo, que fabrica en colaboración con el franciscano Fray Manuel Fernández, ya presente en este Álbum. Pero la vida de José Sal Armas (Lugo, 1890) esconde otra faceta tan llamativa o más.

Nos situamos en 1925 para fijar el momento en el que Fray Manuel concibe la construcción del órgano gracias a su experiencia en la creación de otros como los de los franciscanos de Santiago y Lugo.

Aquí encuentra la motivación y el lugar para tan magna obra, continuación de las dos versiones de Arteaga y Sanz en los s. XVIII y XIX, respectivamente.

Pepe Sal tiene 27 años y trabaja en un taller de carpintería que existe donde después se abrirá el restaurante Alameda y hoy Abanca. Alguien le habla al franciscano de que él es la persona adecuada para el proyecto, junto con un mozo de apellido Torrón. Le ofrece un sueldo de 5 pts por jornada y acepta.

Los tres se ponen manos a la obra, según reconoce Sal, sin un plano general, sino con la improvisación española tan característica.

Hay una novedad, la transmisión del movimiento, desde el teclado a los registros, será neumática, con una gran mejora en la precisión, lo que permite ejecutar música compuesta para piano.

Sal Armas se vuelca en su nuevo trabajo e incluso recibe lecciones de música por parte de Fray Manuel para que redunde en la calidad de las piezas. Construye también un violín que le ayuda a afinar su oído. El instrumento acaba en casa de su hermano Pedro Sal, jefe de la estación de tren de Monforte de Lemos.

El órgano tiene 45 registros y cuatro pedales. La madera se cuida con sangre animal y las lengüetas, de tripa de vaca o cabrito, reciben un tratamiento con clara de huevo. Si se duda entre dos materiales, siempre se escoge el mejor. Tras algo más de un año, logran un órgano único en su género.

Cuarenta años después de acabarlo, Pepe Sal recuerda lo hecho a Ángel de la Vega y le dice que sigue afinado tal como lo dejan ellos.

La fama de Pepe llega al monasterio de Samos. El abad le pide otro y allá se va dos semanas para redactar el presupuesto, pero cuando lo comunica, la comunidad se echa atrás.

Entonces el hombre cambia la ebanistería por un taller mecánico que instala en A Mosqueira y allí está el resto de su vida, siempre con la cabeza llena de nuevos proyectos.

Sal pertenece a la directiva de la Asociación Patronal de Lugo presidida por Ramón Jato Pérez, al lado de José Delgado Paz, Generoso Carro, Esteban Grande, Teótimo Merino, José Arias Nadela, Bernardo García Palmeiro, Antonio Balbás, Manuel Carreira Abel y Arturo Artalejo.

El otro gran momento de su vida ocurre cuando tiene catorce años. Desde entonces se inicia en las prácticas de la Telefonía sin Hilos (TSH) y construye unas antenas a través de las cuales consigue ponerse en contacto con THS de la tour Eiffel, desde donde se captan, por ejemplo, los mensajes que envía la espía Mata Hari. Nadie en Lugo ha logrado semejante cosa, ni quizás en España, pero al saberse, un vecino envidioso o temeroso lo denuncia a la autoridad, por lo que Pepe tiene que presentarse ante el gobernador civil bajo la acusación de espionaje.

Logra demostrar su bendita inocencia, pero el gobierno le obliga a retirar las antenas. No se les ocurre ficharlo como hombre valioso para los servicios de información. No, solo le quitan las antenas los muy lumbreras.

Lamela Pallín, deán de la catedral del Pombo

Domingo, 7 de Junio, 2020

La botillería madrileña que inaugura el lancarés Benito Pombo, vive su época dorada con el hostelero de Castroverde

LA TERTULIA MADRILEÑA por antonomasia es la de Pombo, su sumo sacerdote es Ramón Gómez de la Serna y su Biblia, los tres volúmenes que el escritor dedica al establecimiento. Por si algo faltase para el rito, viene Gutiérrez-Solana y se marca una Última Cena con Ramón como oficiante en el momento de instituir la greguería dentro de la sagrada cripta de Pombo y sobre una mesa que hoy se guarda cual reliquia de los tiempos precristianos en el Museo Nacional del Romanticismo.

En la historia de la catedral pombiana hubo dos deanes, ambos nacidos en la provincia de Lugo. Su fundador, Benito Pombo Díaz, que la bautiza con su apellido, y Eduardo Lamela Pallín (Castroverde, 1854), que se la compra y la regenta durante los años gloriosos del ramoncismo.

Benito Pombo nace durante el segundo cuarto del XIX, probablemente en San Miguel de Monseiro (Láncara), aunque su rama familiar arranca de Abradelo, en San Cristovo do Real (Samos).

Don Benito sale de Lugo con la ilusión de abrirse paso en el Madrid isabelino y lo consigue en Carretas 4, a través del Café y Botillería de Pombo. Por allí anda otro lucense con mañas para prosperar. Es Eduardo Lamela Pallín, nacido en Rodinso, a medio camino de Santa Baia de Bolaño y Santa María de Vilabade. O como dice su sobrino nieto, Xesús Lamela Escobar, actual morador en aquellas tierras, “administrativamente, de Bolaño, e para asuntos eclesiásticos, de Vilabade”.

Lamela Pallín es camarero del Pombo, pero dado su buen hacer en asuntos del ahorro, se convierte en propietario del café y lo pilota hacia su época de mayor fama, la que inmortalizan Solana y Gómez de la Serna.

En Rodinso existe el único molino de noria de Galicia, el de Lamela, lugar visitado por excursiones en busca de rarezas y bellezas; pero cerca de él se encuentra otra huella del paso por esta vida de don Eduardo, cual es el magnífico edificio de la escuela mixta levantada con los fondos de la Fundación Lamela Pallín.

El hombre tuvo siempre un acendrado espíritu ahorrador, primo de la tacañería y pariente de la avaricia, pero sin que en su caso le afecten esas notas negativas. Es sencillo, no gasta en lo mismo que los otros ciudadanos, pero no se puede llamar tacaño a quien realiza donaciones altruistas tan destacadas como las que él lleva a cabo en Castroverde. Eso es otra cosa.

Quienes lo conocen y saben de su carácter hormiga, enemigo de la derrochadora cigarra, le preguntan por el método a seguir para imitarle y en más de una ocasión él contesta:

_¿Cómo va a tener dinero la gente si ve uno a diario los tranvías llenos de público, que los toman incluso para trayectos cortos?

Así, imposible.

Don Eduardo descubre que la línea de tranvía más larga de Madrid es la que realiza el trayecto Goya-Rosales, es decir, de pintor a pintor, y es la que utiliza muy de raro en raro, no porque tenga que ir a ninguno de los dos extremos de este recorrido, sino porque viajando en ella, cada céntimo le sale más a cuento. Ve más Madrid por menos dinero el metro. ¿Tacaño?

No. Inversor.

Con ese criterio sobre el gasto y con la Botillería a pleno rendimiento es comprensible que con el paso de los años el capital de Lamela se multiplique hasta convertirlo en millonario. Tiene dinero para hacerse con uno de los grandes edificios de la Glorieta de Bilbao, uno de 38 viviendas y para crear en 1931 la Fundación Lamela Pallín con la que se construye la escuela mixta de Rodinso-Frontoi.

Los gatos de hoy

Domingo, 7 de Junio, 2020

De esos polvos…

Entre los 100 euros de multa por no usar la mascarilla y el falso total de Miguel Bosé existe una banda tan ancha que cabe todo, y en ella nos movemos.

A estas alturas de pandemia deberíamos tener tres o cuatro ideas fundamentales, ciertas e inamovibles que evitasen escuchar cómo Miguel Bosé, o cualquier otro, sale diciendo desde su base de lanzamiento de mensajes que todo es una falsedad de los gobiernos, incluido el de España.

Una opinión de ese calibre debería ser contrarrestada inmediatamente por la opinión pública y los redactores-jefes de cualquier medio no dudarían en trasladar esas declaraciones a la sección de humor, si la tienen, o a la papelera, si carecen de ella.

Pero no ocurre nada de eso. El grado de delicuescencia informativa en torno a la enfermedad y sus circunstancias es tan elevado que si en estos momentos toma el micrófono la bruja Lola y nos dice que el origen de corona está en el uso de alcaparras para la pizza puttanesca, o que el virus se combate muy bien encendiendo dos velas negras alrededor de un gel desinfectante hidroalcohólico, sus declaraciones abren el telediario de la noche.

Nos reíamos de nuestros antepasados porque creían que los gatos eran los transmisores de la peste medieval, lo que motivó la organización de grandes razzias contra ellos, de tal forma que proliferaron las ratas y la mortandad fue de las que hacen peligrar la especie.

Pues no te digo nada cuando nuestros sucesores _ alguno habrá _, se dediquen a examinar todo cuanto se dijo e hizo en esta ocasión. Las risas que se van a echar.

Y no digo que se rían de Bosé. A lo mejor es de las fases 0, 1, 2…, de las mamparas, o de la OMS, pero de alguien tendrá que ser, porque todos los que están hablando hoy no pueden tener razón. No hay para tantos.

Amor fraterno y del otro

Sábado, 6 de Junio, 2020

Así de roja y relajada podría estar

Critican a Sánchez haber viviseccionado una dirección general para meter en una de las dos partes resultantes a un amigo del alma, a un compañero de driblings, fintas y alley oops.

Con lo bonito que es ayudar al amigo y hacerlo director general de la mitad de una cosa. Hoy por ti, mañana por mí.

En vez de haberlo hecho ministro en la primera hornada, esperó pacientemente hasta que tuvo todas las plazas cubiertas y requetecubiertas, de tal forma que una vez repleto el cupo, tomando el cuchillo de la justicia partió el departamento en dos y dio de comer al necesitado. Toma y chupa, mamoncete, porque esta es mi nomenklatura. O sea, la parábola del amigo pródigo.

Qué ejemplos tan edificantes nos deparan nuestros aparatos gubernativos. Qué evangélicos, qué apostólicos y qué seráficos. Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda. Esto último no sé a qué viene, pero queda mono.

Ya cuando la Santísima Dualidad alcanza acuerdos para ocupar en comandita la mesa del tabernáculo, fuimos testigos de un admirable gesto de amor fraterno y ayuda mutua. ¿Hay algo más bello que un vicepresidente nombrando a su abnegada compañera para que ocupe a su lado, codo con codo, una trascendental cartera de la igualdad?

Mira tú que podría haber nombrado a alguien titulado, alguien de valía profesional y de experiencia en la administración, pero el hombre prefirió prescindir de todos esos valores y poner a trabajar a quien menos lo necesitaba, a su compañera, destinada a pasarse las tardes tocándose los elásticos del bikini al borde de la piscina, para que se sacrifique por la causa. Y tanto se sacrificó el 8M que casi nos lleva a todos por delante.

¡Y ahora, este nuevo caso de altruismo en pro de los demás! Si es que no nos los merecemos.

Pedrología

Viernes, 5 de Junio, 2020

Bienvenido, insomnio

En esta ocasión el grito del presidente ha sido alto y claro: ¡Viva el 8M!

No es la forma más habitual en él de abrir la boca. Usa otras muy recordadas, como por ejemplo la de “Si quiere se lo repito otra vez”, para negar pactos con Bildu. Entonces no lo dijo alto y claro, sino reiterado y redundante. “No pactaré con Bildu”. Le quedó fenómeno.

“Si quiere se lo digo cinco veces, o veinte”, apoya la jugada el tío. Y más adelante apuntala: “Con Iglesias, a ningún lado”. Esta vez es mediante el método risitas, porque a continuación el tío se troncha a carcajadas como el lagarto Juancho. No me extraña, sabe que miente a manos llenas.

También es corriente en él la pose solemne, como cuando manifiesta con cara de estatua criselefantina: “Yo no voy a permitir que la gobernabilidad de España dependa de partidos independentistas”. Ahí estuvo sembrado. Aún se estudia su gesto en las facultades de Políticas.

Pero donde se corona como especialista en la escalada de las falsedades es en aquel momento, ante Ferreras, donde hace confesión de su insomnio por verse con Iglesias de vice. ¡Qué momentazo! “El final del populismo no es otro que la pobreza y las cartillas de racionamiento”. ¡Cómo nos tranquilizó a todos!

Por lo tanto, que ahora diga alto y claro ¡Viva el 8M!, solo podemos interpretarlo de una manera alta, clara y diáfana: Este tío se va a hacer un machista redomado.

Si repudia a Bildu y acaba acostándose impúdicamente con ellos; si afirma que Iglesias le causa pesadillas insoportables y también se encama con él; si quiere meter en la cárcel a los independentistas catalanes, pero en realidad mantienen un idilio de vino y rosas, solo cabe pensar que sus vivas al 8M son el certificado del machista chulesco que lleva dentro. Pura Pedrología.

Darío Villanueva, el rigor frente al capricho

Jueves, 4 de Junio, 2020

El catedrático de Villalba, rector y director de la RAE tuvo que parar los pies a las pretensiones dictatoriales

EXISTE UNA LOGIA de gallegos nacidos el 5 de junio que tiene como principal misión destripar la actualidad mientras se manduca una comida ligera en torno a esa fecha. Las posibilidades de que se repita este año están por ver.

El año pasado alcanzó las siete décadas uno de sus miembros, Xosé Luis Barreiro Rivas. Este año lo hará otro, Francisco Darío Villanueva Prieto (Vilalba, 1950). Y pronto les corresponderá a los siguientes, entre los que se encuentra el periodista Pastor Lorenzo.

Después de pasar su infancia entre Vilalba y Luarca, Darío es alumno marista en el colegio lucense de La Inmaculada. Y de los buenos. La primera vez en la que puede ver su nombre en letras de molde es a los 15 años, cuando el hermano Jovino, director del centro, le otorga en el Gran Teatro el título de escolta del abanderado del colegio, es decir, la élite. La bandera la lleva el alumno José Manuel Pardo Penado.

Soy testigo de aquella entronización porque yo tenía que cantar en coro La mer, el éxito de Charles Trenet, pero finalmente el marista me dice que solo mueva los labios sin emitir sonido alguno. Entonces creo que soy un negado para la canción, pero después le echo las culpas a él, que no supo enseñarme.

Por cierto, los dos alumnos anteriores. Darío y Pardo Penado son los finalistas del concurso de Oratoria del año siguiente. Los panelistas también compiten en el Gran Teatro y son presentados por Paco Rivera Cela.

Ese último año en Lugo es el prólogo de su preparación universitaria en Santiago de Compostela y la Autónoma de Madrid. Tras ésta viene una trayectoria intelectual de enorme calado como teórico, crítico literario y catedrático de Teoría de la literatura y Literatura comparada, con docenas de obras que no han dejado de llamar la atención, tanto de especialistas, como de los medios de comunicación.

A ello hay que sumar los cargos ocupados, ya como decano de Filología y rector de la Universidad de Santiago en el momento de su V Centenario, ya como secretario y director de la Real Academia Española.

Al frente de la misma, Darío ha tenido que lidiar con la más insistente injerencia del poder político en sus competencias, y lo que es más importante, en la construcción del idioma, con unas pretensiones insólitas, absurdas y ajenas a toda lógica, que de momento, gracias a él y a otros académicos, han pinchado en hueso.

Nos referimos naturalmente a la polémica sobre el género y el lenguaje inclusivo.

“Una cosa es el machismo y otra la gramática _ comienza por establecer el catedrático _. No se puede manipular la estructura de un idioma en función de una suposición que nosotros no podemos compartir.”

“El machismo _ dice Villanueva _, es una conducta, un comportamiento social que está en la sociedad, mientras que la lengua es el instrumento para comunicarse, no la causa de ningún problema. Es simplemente la expresión de una realidad que por otra parte, en lo que se refiere a la gramática y a la estructura de la lengua no se ha improvisado, esto es el fruto de siglos y siglos de decantación”.

Y añade: “Es imposible que los académicos aborden la preferencia por el genérico femenino por su utilización puntual. Se cree que si a alguna persona o grupo se le ocurre cambiar un elemento estructural de la gramática, eso va a ir a misa, y no es así”.

“Pretender destruir el paradigma del masculino con el doblete reiterado conduce a una imposibilidad, pues la lengua funciona como un ecosistema y alterar un elemento significa la alteración de todo el conjunto”.

Cursis a la violeta

Jueves, 4 de Junio, 2020

Galdós en extracto

Leo que algunos literatos se declaran incapaces de novelar sobre la pandemia de la covid-19 y pienso de inmediato que si Galdós estuviese en faena, uno de sus episodios nacional sería ese, Corona o Los muertos invisibles, o cualquier otro título que el canario don Benito tuviese a bien utilizar.

Él no era tan exquisito a la hora de escribir novela. Él veía, y si delante de sus ojos estaban los apostólicos, los ayacuchos o los cien mil hijos de San Luis, ese era su nuevo título.

Claro, no todos los novelistas tienen la obligación de ser Galdós, ni de concebir como él la novela histórica, ni de escribir tan bien, ni de escribir tanto; pero se intuye en su rechazo a novelar los tiempos que nos tocan vivir cierto prurito melindroso de eruditos a la violeta, como si el argumento no fuese lo suficientemente elevado para sus acrisoladas cumbres literarias.

Aunque a lo mejor solo es que con la edad me estoy volviendo cascarrabias y los veo como cursis domingueros endomingados de suplementos dominicales.

Con lo emocionante que podrían ser las correrías interhospitalarias de Salvador Monsalud, hijo ilegítimo del rey, detrás de un análisis que lo vincule al monarca, y las de su novia Jenara, liada a su vez con un diputado de Podemos que tiene un hijo de sus relaciones con un vendedor de mascarillas adulteradas, mientras Juan Bragas de Pipaón negocia con el PNV lo que sea menester.

Es sencillamente ridículo, como ridículo es saquear un ultramarinos de Gerona porque la policía ha matado a un ciudadano en los Estados Unidos, mientras sus representantes de aquí se sientan a negociar con asesinos confesos, que a su vez condenan la muerte del ciudadano como si ellos se hubiesen dedicado toda la vida a calcetar patucos para los niños nacidos en la indigencia.

Como para darles así, a palma abierta.

Bastante sensata

Miércoles, 3 de Junio, 2020

Ministros españoles en lucha prudente contra corona el 8M

Si no hubiese una defensa para cada delito, no existirían los abogados. Aún así ocurre que a veces los letrados aconsejan a quienes representan que admitan su culpabilidad para tratar de salir lo mejor parados desde esa posición.

Pero tronco, lo de Montero es un delito grabado con vídeo y audio. Vamos, como si tuviésemos el bruto de Ramón Mercader con el piolet en la mano machacándole el cráneo a Trotsky. Es muy fuerte, tía.

La única defensa posible es convencer al jurado de que la ministra, el día después de cada manifestación a la que asiste, está tan superfatisfecha que segrega mogollón de endorfinas y entonces no sabe lo que dice, la tía.

Siendo buena la defensa para el caso que nos ocupa, no lo es tanto para mantener al frente de un ministerio a una persona tan megainestable, por lo que se desaconseja.

Lo suyo sería admitir el delito y desde esa posición colaboradora con la justicia, pactar una condena mazo favorable.

Pero ni lo sueñen. De hecho el carroza con el que convive ha salido rápidamente al rescate para transformar el flagrante delito en “unas declaraciones bastante sensatas”. Vamos, que lo sensato es saber que un virus puede matar a 40.000 españoles si hay contagios hipermasivos y arengar a las hordas para que atranquen las calles, ocultándoles el peligro que corren, cuando otros países tontos del culo están adoptando medidas hiperdrásticas. Mira tú, la verdad.

Y como me estáis supercabreando, de paso os diré que no vamos a estar solo cuatro años, sino ocho, para que os chinchéis bien chinchados, pagafantas.

Qué majete es el vice. Nosotros temiendo que habían venido para arrasar con todo y quedarse como dueños de la finca para siempre, y resulta que solo va a estar ocho añitos de nada. Siempre pensando en los demás.

Planas Roca, de Lemóniz a Osòrio

Miércoles, 3 de Junio, 2020

El ingeniero lucense cruza 600 veces el Atlántico para dirigir sus proyectos eólicos en toda América

GUILLERMO PLANAS ROCA (Lugo, 1951), es presidente de Enerfin Sociedad de Energía, perteneciente al Grupo Elecnor, una de las principales corporaciones globales en el desarrollo y operación de proyectos de infraestructuras, energías renovables y nuevas tecnologías, con 13.500 empleados y presencia en más de 50 países en los cinco continentes.

Cursa el bachillerato en los HH. Maristas de Lugo y la carrera, en la Escuela Superior de Ingenieros Industriales en Bilbao. En 1978 se incorpora ya al Grupo Elecnor en la construcción de la Central Nuclear de Lemóniz, hasta su definitiva paralización en 1982.

Como responsable de proyectos de generación de energía, participa en la construcción de la mayoría de las centrales del programa nuclear español, y en buena parte de los grandes proyectos del Plan Energético Nacional.

En los noventa inicia una etapa internacional que le lleva de Angola a Honduras, de Panamá a Perú, Brasil, Argentina, Chile… Y cuando surge el interés por la energía eólica, Elecnor crea su filial Enerfin para el desarrollo de parques en todo el mundo, al frente de la cual estará él.

En Galicia comienza su andadura con el ya histórico parque de Malpica, ”hoy felizmente renovado”, y el gran complejo eólico del Faro y Farelo, con 128 MW, “en aquel momento, el más grande de Europa y la mayor inversión privada en la provincia de Lugo desde los tiempos de Alúmina-Aluminio”.

Siguen proyectos en toda España y el continente americano, por lo que se ve obligado a recorrer Canadá, EE.UU., México, Colombia, Argentina y sobre todo Brasil, donde Enerfin logra el reconocimiento mundial por el colosal Complejo Eólico de Osòrio.

En esos años “me ha tocado cruzar el Atlántico más de 600 veces”. Sus contactos son de primer nivel: En el despacho de Al Gore encuentra la solución para un regalo navideño; el senador Phil Rockefeller, emocionado por el paisaje y los vinos de la Ribeira Sacra en Chantada, le anima a cultivar un viñedo, y en ello está; el ex premier canadiense Jean Chrètien le regala su famosa Autobiografía dedicada; los presidentes Lula da Silva y sobre todo Dilma Rousseff le reciben con frecuencia.

“Dilma me presentó a S.M. el Rey Juan Carlos, al principio creía que yo era brasileño”.

No olvida los años “de plomo e infamia” en Lemóniz, los viajes al Irán de Jomeini en plena guerra con Irak, o en Angola cuando la Unita lanzaba misiles Stinger a las avionetas en que se desplazaban, ”volaban sobre el océano para evitarlos”.

El parque de Quebec y los australianos son los nuevos retos de la compañía, pero ahora, tras más de 42 años “sin faltar un sólo día a trabajar”, _ “la verdad es que he tenido mucha suerte con la salud y, desde luego, me tocó el Gordo con la familia y el equipo de colaboradores” _, intenta recuperar tiempo para su familia. “Si contase las noches que no dormí en casa por los viajes, me saldrían casi nueve años. En el fondo también he sido un poco emigrante a mi pesar.”

De estudiante vivía en Bilbao, muy cerca de Bego, su mujer desde 1977, pero curiosamente se conocen en Nueva York. Se casan en Portomarín. “Con tan poca ayuda de mi parte _ reconoce el ingeniero lucense _, bordaba su trabajo de profesora en el Instituto y coleccionaba licenciaturas mientras criaba a nuestros cuatro increíbles hijos. El cielo en la tierra. Ahora vamos por el tercer nieto.”

De todo el mundo conocido se queda con su refugio en O Vicedo, a donde acude siempre que puede.