Archivo de Mayo, 2020

Sesenta años del asesinato de José Almoina Mateos

Lunes, 4 de Mayo, 2020

Sicarios de Trujillo lo acribillan a balazos en México el 4 de mayo de 1960

CUANDO RAFAEL LEÓNIDAS Trujillo lo nombra secretario particular, José Almoina Mateos (Lugo, 1903), que ya es preceptor de su hijo, el maleducado Ramfis, no se imagina que va a estar tan cerca del horror, ni que esa proximidad va a pasarle factura.

No se lo imagina, porque de lo contrario habría intentado torear los deseos del dictador sin desairarle. Pero al hacerlo muda para siempre su perfil de intelectual, de republicano, de masón y de español exiliado fuera del franquismo. Ahora va a ser otra figura difícil de catalogar. ¿Traidor a la democracia? ¿Traidor al dictador? ¿Víctima de ambos?

José había nacido en Lugo, donde su padre, el compostelano José Almoina Vigil, recala como médico militar, preside el Círculo das Artes y colabora en la creación del Colegio Médico lucense, del que será secretario. Por la fotografía rescatada para el libro del cubano Salvador Morales Pérez sobre su hijo, sabemos de su imponente figura, bien barbada y dispuesta para protagonizar el ogro de Pulgarcito sin necesidad de excesivo maquillaje.

Cuando en 1960 conoce su fatal desenlace, Fole reúne asustado todos los recuerdos que guarda del personaje y los lleva a las páginas de El Progreso. A don Ánxel le impresiona su historia, como la de todos los represariados por motivos políticos, porque en ellos ve reflejado lo que pudo haberle pasado a él. Dicho en corto, la desgracia de Almoina fue haber sido secretario del dictador, conocerlo de cerca, salir de Dominicana ocho años después, escribir bajo seudónimo un libro donde se refleja todo el horror trujillista del que es capaz e intentar disimularlo luego con otro libro, firmado con su propio nombre, donde despliega un absurdo botafumeiro hacia el sátrapa dominicano.

El primer libro, el de denuncia, lo titula Una satrapía en el Caribe y utiliza para firmarlo el seudónimo de Gregorio R. Bustamante. Demasiado ingenuo para que Trujillo no intuya desde la primera línea que el autor era Almoina, aunque al año siguiente publique con su nombre un laudatorio Yo fui secretario de Trujillo, firmado con su nombre.

La noticia de su muerte se conoce en España con muy pocos detalles. «Ha fallecido en México don José Almoina Mateos, nacido en Lugo allá por el 1903. licenciado en Filosofía y Letras por Santiago de Compostela y, con posterioridad, catedrático de las universidades de Santo Domingo y México. En esta última explicó un curso sobre Erasmo y su influencia en América». Y se añaden unas cuantas obras.

Fue el 4 de mayo de 1960. Un coche lo arrolla entre dos calles de la capital mexicana cuando espera un autobús. Del vehículo descienden dos pistoleros y lo acribillan a balazos. Cuentan que en las horas de agonía tuvo tiempo para confirmar la autoría: «Fue Trujillo, no lo duden». Y nadie lo dudaba.

Casualmente, el presidente mexicano, Adolfo López Mateos se esfuerza para descubrir a los autores del crimen. Resultan ser dos antiguos policías cubanos de Fulgencio Batista, Antonio Servando Molina y Francisco Quintana Valdés, que a su vez son respaldados por el policía mexicano Julio Coutolenc. Total, nada, cuatro perras. Los tres son detenidos.

Otro chusco episodio de Almoina y los Trujillo es que ejerce como negro literario, y algunos dicen que amante, de María Martínez, La Españolita, la Prestante Dama, la esposa del dictador, que en su delirios de grandeza, aspira al Premio Nobel de Literatura… ¡con dos obras que no son suyas, sino de Almoina! Meditaciones morales y Falsa amistad.

Gorro, venda y mascarilla

Lunes, 4 de Mayo, 2020

Así nos quieren, y no

En estos días tropiezas con opiniones que reprochan a la gente y a los periodistas las críticas al gobierno, en vez de su calor, apoyo y colaboración.

No sé si son bots que hablan por boca de Redondo, o quintacolumnistas arrojados en paracaídas para infiltrarse en las filas de la opinión pública, porque tal como están hoy de trufadas las redes sociales, no es como para irte a la cama con la primera rubia que te guiña el ojo.

El gobierno, cualquier gobierno, tendrá el apoyo de las personas de buen corazón, al margen de su militancia política, si ha sabido transmitirles que su objetivo es el engrandecimiento y la mejora del bien común de los españoles, de todos ellos. En el que hoy enarbola el poder ejecutivo no solo es una asignatura pendiente, sino que ya ha demostrado que no le preocupa en absoluto dicha finalidad.

Por ejemplo, hay un presidente que ha engañado cincuenta veces sobre objetivos, planes y socios, lo que hace muy complicado fiarse de personas tan volubles, por decirlo en suave. Tiene además un socio y vicepresidente que declara ser presa de terribles dolores de muelas cada vez que pronuncia la palabra España, pero ha perdido el culo para estar donde está. De ahí que cualquier mente pensante, libre y desapasionada, desconfíe de las intenciones del rapaz y las imagine opuestas a lo que ha jurado tan solemnemente. Y de los socios, mejor ni hablemos.

Hoy entrevistan a Paco Vázquez y el exembajador se refiere a una venda que tiene delante de los ojos la sociedad española para no ver el “peligro que supone tener un gobierno así”.

A los que no la tienen, se les dice “debería usted apoyar al Gobierno de España”. Mire, en este caso vamos a volver la oración de Kennedy por pasiva y que primero se preocupe el Gobierno de apoyar a España. Entre gorros, vendas y mascarillas no olemos una.

El D. de la Madre del cordero

Domingo, 3 de Mayo, 2020

Otro objetivo para la piqueta

Se publica un sondeo según el cual el PP pega un estirón en Madrid y se pone primero en intención de voto.

Las figuras de Almeida y Ayuso salen muy fortalecidas entre las brumas de la pandemia. Por eso el esfuerzo se centra ahora en emborronar el acto del hospital de Ifema por parte de los organizadores de la manifestación del 8M. Un dislate propio de temporada.

Mira que es difícil demostrar tu eficacia cuando todo a tu alrededor es puritita ruina y cuando eres una de las ciudades más golpeadas por el virus, sino la más, y además tienes un gobierno que te mira mal porque lo manejan partidos rivales, que ya es vileza.

Bueno, pues ellos lo han hecho. Con trabajo, palabras claras, decisiones arriesgadas, sentido común y bajando a la arena. Por lo visto, se lo reconocen.

Lo curioso es que el partido sube a costa de Cs y Vox, porque el PSOE apenas se deteriora y UP incluso mejora.

La clave que explica estos curiosos fenómenos demoscópicos la puede tener Íñigo Errejón, un personaje al que solo se le ha visto estos días para pedir que la basílica del Valle de los Caídos, donde ahora sí que solo reposan caídos de uno y otro bando, sea demolida, piedra a piedra, con talibán empeño e iconoclasta furia, lo cual da una idea aproximada de la altura de miras, los dedos de la frente y la incuria creativa que atesora er Niño de la Gravilla.

Cualquier día nos propone demoler el Hospital General La Paz, por ser allí donde intentaron salvarle la vida a Franco.

Si Ciudadanos aparece pulverizado y todo el polvo vuela al PP; a Más Madrid se le pronostica un corte limpio por la mitad que da para sostener al bipartito e incluso le sobran votos. Menudo reservorio. Ya puede Ayuso quejarse de que jamás le llamó alguien de Podemos para cargar cajas. Ahí está Errejón para tapar el hueco. Ésa es la madre del cordero.

Salaverri, el Vaticano censurado por los vascos

Sábado, 2 de Mayo, 2020

El jesuita mindoniense es el autor del mensaje del Papa a España tras el fin de la guerra en 1939

EL JESUITA JOAQUÍN Salaverri de la Torre (Mondoñedo, 1892) va a ser el redactor del primer mensaje que el Papa Pío XII envía a Franco tras el fin de la guerra, todo un encaje de bolillos.

Salaverri está en Roma desde 1932. El 8 de abril de 1939 el Vaticano le transmite el deseo de Pío XII de dirigir un mensaje de simpatía y aliento al general Franco, pero ante lo vidrioso del asunto, esperan que él les saque las castañas del fuego. Después de todo, pertenece al mismo obispado que Franco.

Se le remiten dos esquemas, uno en italiano y el otro en español. Pío XII no está satisfecho con ninguno de los dos. El italiano, por genérico. El español, porque contemporiza demasiado con los nacionalismos secesionistas, prueba del miedo que inspira ya este tema.

Pero en ambos se contienen las ideas que el Papa quiere transmitir. A Salaverri le impone la dificultad del encargo. “Si lo acepté fue por obediencia debida al Santo Padre, y también porque me ofrecía la oportunidad de hacer un servicio relevante a mi Patria”.

Se pone manos a la obra y el día 11, tres más tarde, le hace llegar su propuesta, ante lo cual el Papa lo cita a las 17,30 del día 12. Es la primera vez que Salaverri habla con Pío XII, a quien describe como muy afable.

Le comunica que básicamente está de acuerdo con el texto remitido, aunque “había que mitigar algunas expresiones para no irritar a aquellos que, precisamente por estar alejados de Nos, son los que más conviene atraer a Nuestra confianza”.

En total, las correcciones sugeridas afectan a cinco frases y a unas seis palabras. A continuación los dos sacerdotes hablan del tema que les reúne allí y Pío XII le pregunta: “¿Gustará este Mensaje a los españoles?” A lo que el de Mondoñedo responde que sí, “tanto por su unción religiosa como por su matiz hispanista”.

_ ¿Y no se podría transmitir por radio?

La pregunta/sugerencia del Papa se concreta en el acuerdo de hacerlo el domingo 16 Domenica in albis, a las 11,00 horas de Italia, que son las 10,00 en España.

Al mediodía, Salaverri le envía copia del texto modificado y a la tarde, el Papa lo lee, con atención especial a las novedades.

Al día siguiente, 14 abril, _ un aniversario de la República que ya no se celebra, al menos en España _, el también jesuita alemán Robert Leiber, profesor de la Gregoriana y ayudante particular del Papa, le transmite al lucense que conviene tachar una frase alusiva a la Reforma protestante, y algunas palabras, como victoria, que no obstante, se mantiene.

A las 11,00 horas la comunidad latina en la Gregoriana y algunos de otros países, unas 50 personas, escuchan el mensaje por la radio. Nadie, salvo Leiber, sabe que Salaverri es su autor. Los comentarios son muy favorables.

El lunes 17, Leiber comunica a Salaverri que los jesuitas vascos están disgustados porque ven una alusión a ellos en las palabras “a estos engañados”. El español lo rechaza diciendo que esas palabras tiene un sentido más general y se refieren a todos los seducidos por el comunismo ateo.

Salaverri contesta que los informes de monseñor Antoniutti corroboran lo que se dice y aunque se pudiese suavizar, el texto ya estaba leído y se había grabado en discos, por lo cual sería contraproducente cualquier modificación.

Pese a ello, el texto impreso en L’Osservatore Romano del 17 aparece con esos tres aspectos aminorados, lo mismo que en La Croix de París y otras publicaciones. El Papa y el mindoniense son censurados por los vascos.

López Teimoy, una vida por el voto femenino

Sábado, 2 de Mayo, 2020

El vecino de O Incio muere asesinado cuando trata de permitir el voto de una mujer en una asamblea agraria

LA REIVINDICACIÓN DE la igualdad de la mujer está en deuda con este vecino de O Inicio. Los lectores de toda España se enteran los días 17 y 18 de abril de 1933 que el domingo anterior, el 16 de ese mes, se ha celebrado un mitin de propaganda electoral organizado por el Partido Agrario Gallego en O Incio.

Leen también que uno de los presentes interrumpe al orador porque pretende hablar él. Exasperado saca un cuchillo y al instante suenan dos disparos, uno de los cuales le produce la muerte.

Atención. Casi nada de lo dicho hasta ahora es cierto, pero hemos querido reproducir en su integridad esa primera versión de los hechos porque ayudará a entender lo que sucede.

Dos días más tarde, la versión de lo ocurrido en O Inicio es absolutamente diferente. Para empezar, no se trata de un mitín del PAG, que en todo caso se referiría al Agrario Radical Gallego, con fuerte implantación en esa zona.

En realidad es una reunión de la Asociación Republicana Agraria, más sindicato que partido, en la que se aborda una votación para elegir su junta directiva. Al frente del acto se encuentra su presidente, Pedro López Teimoy (O Incio, ?-1933), que lleva en su segundo apellido el topónimo local, hoy Teimoi, correspondiente a un río y a un lugar de la parroquia de Santa María do Mao.

En el momento de votar, una de las mujeres se dispone a hacerlo entre las protestas de otros miembros. Recordemos que el voto femenino encuentra no poca oposición entre grupos republicanos, ya que lo juzgan como un triunfo de la derecha. La propia Victoria Kent, radical socialista, intenta aplazarlo.

Cuando arrecia el alboroto, López Teimoy hace uso de la palabra para calmarlo y decir que la Constitución ya reconoce el voto femenino. Es más, todo hace pensar que en las próximas generales lo van a ejercer. Teimoy acierta porque el 19 de noviembre de ese año las mujeres estrenan su nuevo derecho.

Sin embargo, la medida es demasiado extrema para algunos miembros de la ARA y de repente, una mano se alza para cerrar definitivamente la boca de López Teimoy con dos disparos, uno de los cuales le hace caer muerto antes de que la mujer pueda exponer su voto.

Horas después la Guardia Civil ya sabe que el criminal es Gaspar Arias Arias, vecino de Leizán, un lugar de la parroquia de San Lourenzo de Vilarxoán, también dentro de O Incio y del que no se vuelve a tener noticia.

Desde la perspectiva actual no se pueden descartar otras motivaciones personales, ya que Dolores López Teimoy, su marido Santiago Torres y el propio Pedro son herederos de Josefa Manuela, Juan, Carmen y Pedro López Montero, vecinos fallecidos en Leizán; es decir, el lugar del autor de la muerte.

Es curioso saber que tanto en Lugo, como en el resto de España, se produce una sensación de alivio al comprobarse que el motivo del disparo es el voto de una mujer, pues se interpreta que ese crimen “no es violencia política” sino un delito común.

En ese sentido, el gobernador civil de Lugo, que está a punto de dejar de serlo, el pontevedrés de Caldas de Reis, César Torres Martínez, desmiente a la prensa que la asamblea fuese “ni un mitin, ni un acto político”. Y añade: “se trataba únicamente de una reunión de la Sociedad Agraria local que iba a proceder a la elección de algunos cargos de su directiva”.

No parece ningún contrasentido, ni ninguna exageración, solicitar para Pedro López Teimoy el reconocimiento histórico de su sacrificio vital cuando él quiso dar carta de naturaleza al voto femenino.

Pobres de normalidad

Sábado, 2 de Mayo, 2020

Sin rastro del informe

Tomen nota para adaptarse a la nueva normalidad. Si un diputado de Bildu se salta el confinamiento y es cazado _ por error, seguramente _, en un control de la Guardia civil, ahí estará el ministro del ramo para sacarle la multa, que para algo son socios y se cobran las deudas como les plazca.

Si el cazado es Rajoy, además de la multa, se le impondrá pena de telediario durante un mes y lo que te rondaré morena.

La nueva normalidad es anomal, pero nos acostumbraremos pronto porque el mamoneo es el de siempre, solo que ahora los señoritos son de ultraizquierda, que es una etiqueta que siempre ha servido para disimular cualquier impudicia.

Lo que no se atisba en la nueva normalidad es cómo coño vamos a salir vivos de ésta, porque si no te mata el bicho, ahí están ellos para atracarte la cartera si tienes algo en ella, o para cerrarte el negocio si pretendías llenarla.

La nueva normalidad es la de los pobres de solemnidad, que son una maravilla, porque cobran la limosna del Estado y votan a la izquierda para que se la sigan dando. No como los millonarios, que votan todos al PP. Cuantos menos millonarios haya, menos se llevará la derechona.

Y eso, mientras no quede otro remedio que votar, porque es un vicio que lo estamos dejando. Servía para la toma del Palacio de Invierno, pero una vez tomado, se quema la escalera y nos quedamos dentro, que fuera hace un frío que pela y además hay que trabajar. Lo bueno es tener un ministerio y lo mejor, sin demasiadas competencias, que luego vienen los coronavirus y hay que torearlos.

Otra nueva normalidad va a ser que el presidente pueda citar los informes internacionales favorables que le dé la gana, aunque no existan, y además lo vamos a llamar libertad de expresión. No confundir con la crítica, que eso es una marranada.

Mexen por nós

Viernes, 1 de Mayo, 2020

“El que no esté cómodo, que no abra”

La gravedad es la presumible desde el triunfo de la moción de censura que tumba a Rajoy, multiplicada por ocho desde que se conoce la formación del gobierno y sus apoyos, multiplicada por mil desde la aparición del virus y elevada a la enésima potencia cada hora de cada nuevo día en las que se demuestra que los elementos encargados de la administración no son gente de solvencia.

Es decir, sorpresas, pocas y decepciones, ninguna.

La gravedad política, la desafortunada administración, la hecatombe moral, la crisis económica y la ruindad parlamentaria, unidas a una amenaza sanitaria de primer orden son tan evidentes que no precisan el apoyo de ejemplos. Si alguien queda todavía que lo ve del color de rosa, ha de apellidarse por fuerza Sánchez, Iglesias o Montero. Y de haber alguno más, está en el colectivo de miopes.

Ahora vivimos bajo los efectos narcotizantes de la desescalada, un palabro inventado a mayor gloria del muñidor comunicacional, pero tan innecesario como “nueva normalidad”. Admitámoslo por no perdernos en fruslerías.

Lejos de tranquilizar, el plan ha llevado el terror hasta los lugares donde aún no había penetrado. Los negocios se preguntan quién es la lumbrera que lo ha parido, las comunidades se disputan el honor de ser el primero en desobedecerlo, los particulares se pierden en el fárrago y la desconfianza avanza. Incluso esta mañana se llegó a comentar que podrían revisarlo. Es decir, caos sobre caos.

Navegamos en este mar embravecido con el vigía atento desde su carajo por si atisba tierra, o alguna tabla de salvación, cuando de repente sale la vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, diciendo que el plan hacia la nueva normalidad, “no se le impone a nadie”, y por lo tanto “el que no se sienta cómodo, que no abra”.

Ya solo falta que se abran la bragueta y…