Archivo de Mayo, 2020

Moreno Barcia, un estatuto gallego a toda velocidad

Domingo, 10 de Mayo, 2020

El ribadense muere hace 111 años después de una vida dedicada al republicanismo federal

SU NOTA NECROLÓGICA en El Progreso califica a Segundo Moreno Barcia (Ribadeo, 1841), de “prestigioso republicano”, y es que el hombre hace méritos en ese sentido.

Se acaba abril de 1909 y el diario de Lugo es un recién nacido de apenas ocho meses. Su militancia liberal le obliga a decir que políticamente está muy lejos del difunto, pero que aún así lo respeta y pondera para hacer justicia a sus “excepcionales condiciones”.

Era hijo de Segundo Moreno Torres, un riojano que morirá en Barcelona, y de la ribadense Francisca Barcia. Estudia Náutica y Comercio, hace cátedras e imparte aulas en los institutos de Lugo y A Coruña, donde será director de la Escuela de Náutica y Comercio. También preside la Asociación de Profesores y Peritos Mercantiles.

La Gloriosa, o revolución setembrina de 1868, que daría con el destierro de Isabel II, tuvo en Moreno Barcia un eficaz propagandista, pues extiende sus motivaciones en mítines que se celebran en toda la provincia lucense bajo las constantes de democracia y libertad.

Al triunfar, forma parte de la Junta revolucionaria de Ribadeo presidida por el abogado Andrés de la Cavallería, y después es nombrado secretario del Gobierno Civil de Lugo, todo ello antes de concluir cátedras e iniciar su actividad docente.

En el ámbito de la prensa, el año 1866 funda y dirige en Ribadeo el periódico La Cuenca del Eo, de corta vida, que dirigirá también Benigno Pico Bermiés. Y en 1868 escribe en El Ciudadano, semanario del Comité Republicano Federal de Ribadeo, también en compañía de De la Cavallería.

Asimismo forma parte de tribunales de oposición a cátedras y participa en el congreso internacional de Comercio en París.

Con la I República es elegido diputado en Ribadeo y dicen las crónicas que su voz y su paso por el Parlamento deja huella entre sus correligionarios, sus adversarios y la prensa, como cuando pregunta al ministro de la Gobernación sobre la detención de un ingeniero alemán en Zamora y el ministro le responde que le informe en el despacho, porque no tiene ni idea del hecho. Galicia y los problemas de la enseñanza fueron sus temas más constantes.

Aún así, en determinado momento acusa a Madrid de nutrirse de la sangre de las otras provincias y se lleva el mayor revolcón de su carrera política.

En el golpe del general Pavía, el 3 de enero de 1874, se le recuerda como uno de los diputados más enérgicos en la defensa de la legalidad y uno de los que votan en contra de Castelar, en consonancia con la moción de censura presentada por Pi y Margal, Figueras y Salmerón, que el general trata de enmendar.

Con la Restauración, Segundo Moreno lidera el Partido Republicano Federal en Galicia, reorganizándolo en Lugo. En mayo de 1883, a través de su Consejo Ejecutivo, redacta un proyecto de Constitución para el futuro estado galaico. Lo hace en colaboración con Santiago Casares Paz, terminándolo en 37 horas de trabajo a lo largo de cinco días para poder presentarlo el día 24 de ese mismo mes en la Asamblea Federal de Zaragoza.

También participa en la segunda asamblea federal gallega, celebrada en Lugo del 2 al 7 de julio de 1887, junto con Pérez Costales, Mosquera Lequerica, Tapia Segade, Faustino de Orantes, Castro López, Leiras Pulpeiro, Manuel Amor Meilán, Casares Paz y Aureliano José Pereira de la Riva.

Es amigo, confidente y consejero de Pi y Margall y Salmerón, que lo aprecian como hombre de cabeza bien amueblada. Fue miembro de la masonería con el nombre de hermano Manín de la Gran Logia Regional Galaica.

El primo Siricio

Domingo, 10 de Mayo, 2020

_ ¿A cuánto estaremos?
_ A unos dos metros.
_ Pues hace pelete.
_ Yo también traduzco a Faulkner.

Siempre hemos dicho que el primo Siricio no es de la familia. Aparte de rarito, de estar suscrito a la revista Mecánica Popular y de su mirada crepuscular, Siricio es hijo de un sobrino del hermano del abuelo y gracias a esa lejanía todos nos lavamos las manos mucho antes de lo exigido por corona y solo se le llama para los entierros, pero no para bodas, bautizos y cuchipandas varias.

Vamos, que es un familiar a tiempo parcial. Hasta ahora todo estaba bajo control, pero al leer los condicionantes de la fase 1 a la que entramos este lunes porque creemos que corona está dormida, nos hemos llamado con la misma pregunta en los labios: ¿El primo Siricio es de la familia?

La pregunta no tiene nada de baladí, porque si lo es, cuando estemos reunidos, un suponer, ocho familiares y dos amigos, y llegue Siricio, uno de los dos tendrá que irse, pues su derecho a participar en la reunión, sin exceder el límite permitido de diez personas, es mayor que el de los amigos por vínculos de sangre.

Ahora bien, como esa reunión sólo está permitida entre individuos que no pertenezcan a los grupos de riesgo _ más de 60 años, con enfermedades cardiovasculares y pulmonares crónicas, hipertensión arterial, diabetes, cáncer, inmunodepresión y embarazo _, y como ninguno sabemos con exactitud si Siricio está en los 58 o si frisa los 62, si tiene la tensión alta, si padece de los bronquios o si está embarazado, nos vemos obligados a pedirle el historial médico antes de decirle que se acerque por casa para tomar un té con pastas.

Item más. El primo Siricio vive a 20 metros de la segunda residencia de su cuñado, y éste puede ir al domicilio de Siricio, pero no al suyo. O sí. O hay que esperar a la fase 2. O depende de la última ocurrencia del Gobierno. O de si vives en el condado de Treviño. O de yo qué sé…

Siricio, te quiero, pero de ésta tampoco nos vemos.

Negro y rosa

Sábado, 9 de Mayo, 2020

Las palomas no existen sin los pájaros de mal agüero (Escher)

Nunca ha recibido el hombre tanta información, es cierto; pero la calidad de la misma sigue siendo dudosa, por no decir, mucho más difícil de calibrar.

Entre “Nos estamos precipitando en la desescalada” y “El confinamiento no vale para nada” tiene que haber un bulo. El caso es saber dónde está.

Tampoco son compatibles las valoraciones que se realizan sobre una excelente política de compras de tests y material sanitario y una actuación chapucera y corrupta en ese sentido. No caben las dos. Como no cabe decir que el número de fallecidos es de 26.070 o de 36.588, con una diferencia de más de diez mil, una quinta parte de las muertes de Madrid en un año.

Entre “El virus fue creado en un laboratorio” y “Alguien se comió una sopa de murciélago sobre escamas de pangolín” caben todas las paparruchas que nos dé por inventar: “Corona proviene del cruce de una almeja con salmonete”.

Con la llegada del verano tenemos otras dos tendencias: “A corona no le gusta el calor” y “El clima no influye para nada en el contagio del virus”, lo cual te deja mucho más tranquilo porque solo tienes que comportarte igual que en primavera.

De cara a un futuro de más largo recorrido nos ofrecen también dos versiones. La optimista: “La pandemia se acaba en septiembre y no habrá otra tan peligrosa en décadas”, y la pesimista: “Va a haber dos oleadas más, y seguidas”.

Un peldaño más arriba encontramos la catastrofista, que se enuncia poco más o menos así: “Esto no es más que un ensayo general de lo que va a venir, que ésa sí que va a ser gorda”. Pero frente a ella también surge con toda la pachorra la teoría continuista: “Esto no es más que una gripe fuerte y sin vacuna. El año pasado murieron en España 6.300 personas y se dieron 490.000 casos teniendo vacuna”.

Dirección asistida del voto

Viernes, 8 de Mayo, 2020

Una imagen para la historia

Por la mayoría de comentarios que se leen y por los propios análisis que hacen los políticos, da la sensación que el miércoles no se votaba nada relacionado con la salvación de la salud de los españoles, sino con la salvación del Gobierno.

En los argumentos respectivos no aparece por ningún lado si lo conveniente para luchar contra la expansión del virus es que el gobierno mantenga o no la alarma, sino otras cuestiones de varia especie.

Así nos encontramos que los partidos no nacionalistas a la derecha de Sánchez, Vox, PP y Cs, han votado respectivamente, No, abstención y Sí. Si hubiese un cuarto, votaría en blanco.

¿Cuáles son sus tres mensajes? Si nos atenemos al pie de la letra de lo que se puso en cuestión, Vox estaría diciendo: Me pronuncio totalmente en contra de que el Gobierno necesite prorrogar el estado de alarma para combatir el covid-19.

El PP transmitiría a propios y extraños una posición bastante infumable, pues se traduce como que estoy en contra de prorrogar el estado de alarma, pero por mí que no quede.

Y Cs, aquí estoy yo para respaldar al Gobierno en la prórroga y en lo que haga falta. Eso sí, ninguno de los tres se ha privado de cantarle las cuarenta a Sánchez, aunque minutos más tarde su voto fuese tridireccional, como si no les saliese de cuerpo coincidir.

Al desmenuzar el resto de votos encontramos un panorama similar, con motivaciones diferentes, objetivos políticos distintos y recompensas varias, con lo cual a los ciudadanos representados se nos debería quedar cara de pánfilos absorta y alargada. ¿Pero qué se votaba aquí? ¿Cañas o barro?

Y presidiéndolo todo, esa imagen de la pobre Carmen Calvo, con su mantita de Renfe por culpa, dicen, del aire acondicionado del Congreso que los otros disfrutaban tan ricamente.

Antía Cal, un libro esquecido durante medio século

Jueves, 7 de Mayo, 2020

Vencellada a Muras, nace en La Habana para regresar a Galicia coa idea posta en entregarse ao ensino

CHEGA A GALICIA logo de pasar os seus nove primeiros anos en Cuba, onde Antía Cal Vázquez (La Habana, 1923) nace porque a familia, vencellada ao Mesón de Muras, marcha á emigración. Comeza os estudos no Centro Galego, pero o pai quere que os fillos fagan a súa formación no vello continente desde o ingreso no bacharelato.

Xa na Coruña, son Elena Pernas e José Carballal os que se fan cargo dos tres nenos Cal Vázquez que chegan de América. Estudarán no recoñecido colexio Dequidt, un dos centros máis avanzados de ensino en Galicia, mixto e con educación trilingüe.

Logo fai Comercio, por darlle gusto ao pai, dono dunha casa habaneira de empeños chamada El Volcán. Pero o que realmente lle tira a Antía é Maxisterio, como así estuda despois, seguido de Xeografía na Facultade de Filosofía e Letras de Santiago, onde remata a súa licenciatura o ano 1945 cun Premio Extraodinario, apadriñada polo profesor Casimiro Torres.

Antes, no mes de decembro de 1942 gaña o Concurso Literario que convoca o SEU en Santiago, e ese mesmo ano realiza o servizo social de Falange en Muras, imprescindible naqueles anos. Alí, no Mesón familiar coincide con Aníbal Otero cando o filólogo leva a cabo os seus traballos de dialectoloxía por aquelas aldeas e nalgún dos seus desprazamentos Antía, a quen chaman Tita do Mesón, acompáñao.

Antía lembra os tres meses nos que debe substituir ao profesor na materia de Paleografía por ausencia do titular, que supoñen unha das primeiras experiencias docentes, senón a primeira.

Nese tempo data o seu noivado co oftalmólogo e poeta Antón Beiras, irmán de Manuel Beiras e tío de Xosé Manuel, e co que casa o ano 1947 en San Pedro de Muras para establecerse en Vigo.

Co seu home viaxa a Suiza e coñece de primeira man a obra do reformador da pedagoxía Johann Heinrich Pestalozzi, pois xa daquela tiña a intención de crear un centro inspirado polas máis modernas ideas sobre ensino.

O proxecto cristaliza o ano 1961 no colexio Rosalía de Castro, que terá varios emprazamentos en Vigo.

Xa entón ten rematada a enciclopedia O libro dos nenos, que non se publicará ata moitos anos despois. “Cando Miguel Piñeiro o atopou eu nin sabía del. Había tanto tempo…”, di Antía pouco despois de saír do prelo.

Tamén vai impartir aulas na Escola d’Estiu de Rosa Sensat, en Barcelona, e sempre recoñecerá que sen vivir esa experiencia non sería mestra. Con Marta Mata e Pilar Benejam i Arguimbau establece unha forte amizade durante moitos anos nos que intercambian experiencias.

En 1958 recibe o premio do Lar Gallego de Caracas que leva o nome de Otero Pedrayo. E máis de medio século despois tamén recibirá o Trasalba concedido pola fundación do escritor. O de 1958 era o premio mellor dotado neses anos, dentro e fóra de Galicia a unha obra escrita en galego. Nese momento a súa obra chámase “Un libro pra os rapaces”.

O segundo premio é para outro lugués, Daniel Cortezón Álvarez, de Ribadeo, por “O Esprito de Galiza”, e o terceiro para a Gramática Galega, de Carré Alvarellos.

Antía Cal é unha das firmas que colaboran no proxecto “Platero e máis eu”, editado en Lugo o ano 1965 como homenaxe a Juan Ramón Jiménez.

Antía queda viuva aínda moi nova e nos últimos anos reside en Moaña. Foi nomeada filla adoptiva de Muras, onde tamén leva o seu nome o centro escolar. Como curiosidade diremos que nunha páxina de internet en castelán, onde se fan as traducións automáticas, figura o seu nome como “Antía Cual”, o cal non deixa de ser todo un paradoxo.

Cambalache del bueno

Jueves, 7 de Mayo, 2020

¿Y cuánto dices que me costará aprobar un decretito chiquitín?

Los canarios votaron la prórroga porque a cambio les garantizaban los ERTE para el turismo; los vascos, porque no hay cosa que les pirre más que arrancarle la piel a tiras al Gobierno de España; los ciudadanos, porque total mireusté… Es decir, que los únicos que veían sensata la prórroga per se eran el PSOE y Núñez Feijóo. El resto, como si les pagan por lo contrario, el caso es cobrar.

La actitud no es nueva. Han convertido el parlamentarismo en el espíritu de Iván Redondo, son mercenarios del voto y allí donde más paguen, allí irá su voluntad. Lo mismo sirve para aprobar presupuestos, que leyes generales, impuestos leoninos o prórrogas del estado de alarma.

Lo sabían Maquiavelo y otros politólogos clásicos, pero desde 1934, cuando lo escribe Enrique Santos Discépolo, ya se puede cantar con aire de tango. Dice así:

“Siglo veinte, cambalache, problemático y febril, el que no llora no mama y el que no afana es un gil”.

Claro, Discépolo da una referencia temporal afincada al siglo veinte, pensando quizá que en el XXI el panorama mejoraría. Iluso tanguista, guionista y peronista, que olvidó lo que él mismo deja negro sobre blanco en el inolvidable cambalache.

Lo curioso del caso es que hemos llegado a tal desfachatez que ya nadie trata de disimular su carácter mercenario en el mercadeo de votos. Lo sueltan al aire con una ligereza pasmosa. “Hemos conseguido que nos den un paseo marítimo y por eso votamos a favor de la Ley de Defensa de Costas”.

Lo mismo da, que nos da lo mismo. Por eso no nos queda otra salida que pensar en sus votantes y llegar a la conclusión de que les encanta ver a sus representantes mercadeando con su voluntad política a cambio de unas perras, lo cual será todo lo útil que quieran, pero resulta de una zafiedad, pobreza y bajeza digna de artrópodos.

Peligra la bicoca

Miércoles, 6 de Mayo, 2020

Utilidad de la alarma como flauta

Hoy se vota la prórroga y al Gobierno se le ha puesto cara de no entender nada. Sobre el papel, ni vascos, ni catalanes, que lo sostienen por los pelos, van a votar en la dirección que él indica, pero a quien mira a los ojos para reprochárselo es al PP, que también ha prometido su negativa.

Entre el No y la abstención existen muchas diferencias y es posible que en estas últimas horas se descuelguen varios teléfonos y se negocie con la cogobernanza como moneda de trueque, así que nada demos por inamovible.

Ahora bien, el planteamiento inicial es que los que apuntalan el gobierno y lo hacen posible para aprovecharse de su debilidad sin sufrir desgastes por gobernar, pueden hacer lo que les dé la gana, pero el partido al que se le birla el poder con un juego de manos basado en la mentira, tiene que tener secuestrado su voto en aras de un supuesto caos para seguir con la alarma y sus poderes extraordinarios.

A Sánchez no le entra en la cabeza que a lo mejor ha creado desconfianza, y que sus hechos y actitudes durante estas semanas no son los correctos. Que su política de compras no es la buena, que su política de tests tampoco, que su desescalada no es la mejor. Y sobre todo, que se recela de la nueva normalidad, de que el fundamentalista Iglesias quiera entrar en el CNI en medio de la degollina y se recela de todos los tics prodictadura que cada día abundan más gracias precisamente a tener las manos libres para ejecutar a su antojo.

La decisión sobre la prórroga o no del estado de alarma debería obedecer únicamente a criterios sanitarios, pero ni unos ni otros van a utilizarlos hoy para justificar su voto, porque son políticos.

La prórroga tendrían que votarla los colegios médicos, epidemiólogos, directores de hospitales y jefes de UCI. Lo demás es trapicheo y a Sánchez se le puede acabar la bicoca.

Utilidad de la alarma como flauta

Las conversiones del pintor Fermín González Prieto

Miércoles, 6 de Mayo, 2020

El artista de Viveiro, considerado uno de los mejores paisajistas españoles, muere hace 33 años

QUIZÁ EL DÍA más decisivo en la vida del pintor Fermín González Prieto (Viveiro, 1900), sea también el más desconocido, y eso que él se lo narra con bastante detalle a su amigo, crítico y admirador, Luis Trabazo, el hombre que en su momento dijo sin ambages que González Prieto era el artista más importante de España, teniendo en cuenta que Picasso estaba fuera.

Fue así. Fermín llega a Cuba con trece años y no mucho después se enzarza en una pelea con otro mozuelo de La Habana. Se zurran de lo lindo y por quererlo, o por un episodio fortuito del lance, el rival de Fermín va a parar bajo las ruedas de un autobús, con grave peligro para su existencia, si al vehículo le da por arrancar en ese instante.

El pugilato es observado por un agente de la Policía que persigue a Fermín por la Calzada de Buenos Aires, en la barriada del Cerro. Las piernas de Fermín a sus catorce años son los bastante hábiles y fuertes como para tomar ventaja al guindilla y en el momento oportuno, porque el guardia no puede controlarlo con la vista, se lanza al portal que tiene expedito el paso, y que resulta ser, como puesto por la diosa Fortuna, la Academia de pintura Villate, contigua a la Sociedad de Amigos del País de la Habana.

De modo que el chaval se zambulle en un mar de cuadros y esculturas que profesores y alumnos de la Academia Villate han acumulado allí. Su espíritu sufre una transformación instantánea, un shock de belleza que convierte a aquel pillastre de las callejuelas habaneras en insigne paisajista, en el pintor del Camino de Santiago o en lo ya dicho por Trabazo.

Así no es de extrañar que cuando González Prieto recuerde ese día del atropello en el Cerro, diga con sorna: “Vamos a dejar a un lado eso de la inclinación o la disposición natural” hacia los pinceles.

Él nace para la pintura de unos mamporros mal dados y de una carrera a grandes zancadas que tanto pudo haberlo llevado a la Academia Villate como al Circo Pubillones.

Luego vendrán las clases en esa propia institución y en la Escuela Provincial de Artes Plásticas San Alejandro, para verlo ya convertido en profesor de pintura en el Centro Gallego con solo 17 años.

Es becado por el propio Centro para ampliar estudios en Madrid y su fama se dispara en 1922, cuando triunfa en la Exposición Nacional con su obra Rosaura, que le va a proporcionar la Cruz de Alfonso XII.

Se centra en el paisaje y busca horizontes lejanos para expresar sentimientos espirituales, por eso se queja de que Galicia tenga un paisaje de primeros planos. Él se regodea en las planicies castellanas, donde se abren kilómetros de tierra ante el lienzo.

Una de sus obras que más se le resisten es un paisaje de Viveiro desde el monte Naín. Hasta 28 veces debe caminar con el caballete a ese lugar porque el viento y la lluvia le impiden muchos días usar los pinceles, hasta el punto de que opta por clavar las patas del caballete en tierra.

Quizá por eso Antonio Rosón le construye una caseta portátil para que pinte los montes de Becerreá, O Courel y Ancares a su gusto, y por eso Novoneyra visitará sus exposiciones de Madrid para poder recordar las campas nativas con los colores de sus cuadros.

Casado con Concha Cociña Insua, se dedica a su cuidado en Viveiro hasta que fallece, convertido entonces en fotógrafo bajo el sobrenombre de Lander. ¿Hombre del Landro? Luego regresa a los pinceles antes de morir en Madrid el 9 de mayo de 1987, hace 33 años años el próximo sábado.

Atrás quedan persecuciones, premios y sinsabores.

Cociña, un periodista perseguido por liberal

Martes, 5 de Mayo, 2020

El de Viveiro funda dos periódicos, El Centinela de Galicia en A Coruña, y El Oriente, en Madrid

DE ACUERDO CON Parga Sanjurjo, su primer biógrafo, Cociña habría nacido el 1820 y hoy estaríamos celebrando el segundo centenario de tal acontecimiento, pero trabajos porteriores afirman que Vicente Manuel Cociña Vizoso (Viveiro, 1818) ve la luz en Celeiro dos años antes.

De su padre, Manuel Cociña, se sabe que era marinero y que muere en el Pacífico. Él estudia en el colegio fundación de María Sarmiento de Ribadeneira y del Landro salta a Compostela para estudiar Derecho, donde preside la Academia literaria, lo que nos informa del respeto que se gana entre sus iguales.

Su primer trabajo con título es Un sueño en Estambul, que merece las críticas de Murguía por considerar que era un ataque de Cociña a Galicia, a la que denominaba patria ingrata.

En 1841 publica el Opúsculo sobre la historia del Derecho romano, dividido en tres secciones y precedido de una sucinta idea del patrio, que no gusta a su paisano Luis Trelles, por criticar el sistema de enseñanza del Derecho.

Solo dos años después funda en A Coruña El Centinela de Galicia, una de las primeras cabeceras de la ciudad. En tal labor le acompaña su paisano Tiburcio Faraldo.

Con 26 años es nombrado primer suplente de diputado a Cortes por Lugo, y ese lo lleva a Madrid. Es entonces cuando aparece la Reseña histórica de los últimos acontecimientos de Galicia, firmada por Juan do Porto, en donde se justifica el alzamiento de Solís en Lugo, ahogado con su fusilamiento en Carral. Todavía hoy sin plena seguridad, se asegura que Juan do Porto es el seudónimo de Cociña.

También es autor de un prólogo a la obra poética de José María Posada y de Las leyes de España emancipadas.

Seguidamente es representante de Viveiro, por lo que se afinca en Madrid, donde funda, otra vez con Faraldo, El Oriente, periódico destinado a defender el liberalismo, lo que les vale ser perseguidos, él y sus periodistas.

Antes de que esto suceda, se cuenta que habiendo escuchado en el café El Iris, de Madrid, a un gobernador civil que habla mal de José María Castro Bolaño, a quien él admira, se levanta y le propina una bofetada, seguida del correspondiente duelo para lavar afrentas. Se dice que del enfrentamiento sale airoso Cociña, pero no se dice en qué estado queda el otro duelista.

Con tanto infortunio a cuestas, marcha a ocultarse en Córdoba con su amigo y colega Antonio Romero Ortiz. En la ciudad andaluza está con su mujer Concepción Riveira y el 29 de abril de 1854, a la tempranísima edad de 36 años muere de una pulmonía.

Había tenido tres hijos, Aliatar, en homenaje a un caudillo hispanoárabe que en Asturias es heraldo de los Reyes Magos; Acacia, esposa de Servando Fernández Victorio, instructor del caso por la muerte de Prim, ya presente en esta colección de Lucenses, y Camelia Cociña viuda de Llansó, que continúa la labor literaria de su padre y del que en 1909 escribe su biografía en el Almanaque Gallego de Manuel Castro. Dice Camelia:

“La desgracia meció su cuna; hijo de marino, la desaparición de su padre, con el barco que mandaba, en las vastas soledades del Pacífico, debió nublar los días de su infancia y henchir de la punzante ansiedad de lo desconocido y misterioso sus años juveniles; adolescente apenas, más de una vez vióse obligado a subvenir por su propia industria los dispendios de una carrera brillantemente continuada: hombre, al cabo, su talento conquistóle envidiados puestos y su actividad echó los primeros cimientos de una fortuna para sus hijos. Todo se lo debió a sí mismo”.

Kahn lo sabía

Martes, 5 de Mayo, 2020

Herman Kahn, cuando tenía pinta de Sabio, el enanito de Blancanieves

A día de hoy las certezas sobre el futuro se reducen a una, la de siempre, que dentro de cien años, todos calvos. Vamos a poner 150, porque la centena se nos está quedando corta, salvo que a la tercera edad se la siga considerando prescindible, como la quieren ver seres despiadados.

Para empezar por algo, el estado de alarma que se vota mañana no las tiene todas consigo y hoy está en el alero. Lo peligroso del caso es que se decida por razones ajenas a las sanitarias, las únicas a tener en cuenta. Por ahí ya hemos oído el runrún del trapicheo, el quid pro quo rastrero y miserable de quienes son incapaces de ver más allá de su propio bolsillo.

Y si la alarma está en el aire, qué decir de todo lo demás. Qué decir del rescate europeo que ahora aparece inevitable después de las sucesivas ocasiones en las que España logró sortearlo.

Con rescate o sin él, las incertidumbres en el terreno económico son mayúsculas, pues con ser graves las previsiones que publica el Gobierno, nadie se las cree por optimistas. El crecimiento del déficit y del paro, combinados con otras cifras de la macroeconomía pintan un panorama negro, pero más que nada, hoy por hoy, borroso.

Política austera y gobierno de Sánchez parecen términos antitéticos que ni Europa tragará por la parte ancha del embudo, ni Podemos por la estrecha, de modo que elecciones en el 21.

Eso sin contar vascas, gallegas y catalanas mucho antes. El galimatías pone a prueba a los grandes gurús, pero no a los del teléfono que abundan, sino a los del estilo de Herman Kahn. Después de todo, Kahn era un hombre optimista. Creía que el capitalismo y la tecnología nos ofrecen la posibilidad de un progreso sin límites. Eso sí, pintó el escenario de las condiciones económicas idóneas para el año 2176, curiosamente 150 años más tarde, cuando todos estemos calvos.