El escudo es el pacto
Lunes, 20 de Abril, 2020
Nada nuevo bajo el sol
Pedro Sánchez pide unidad con desesperación plañidera. Ha sido la palabra de su intervención del sábado. Más repetida que virus, niños o “porque soy presidente”.
Debemos unirnos en un pacto porque es bueno para la patria, nos dijo treinta o cuarenta veces, y cada vez que lo hacía regresaban con sus flashes las imágenes de sus socios de gobierno que tienen como primer objetivo político la destrucción de la unidad para construirse la suya propia y así ser dictadores a tiempo completo.
La unidad que reclama el presidente ¿es solo para ahora, para librarle de los males económico-sanitarios, y continuar después la labor de picapedrero, o es para quedarse y liberarse para siempre de quienes gastan nuestros dineros en estar cada vez menos unidos?
El presidente no lo aclaró el sábado y nos dejó muy desconcertados, como lo estarán quienes desde el minuto uno abogaban por esa unidad en lo fundamental.
Claro que la idea de un pacto político es atractiva. No lo va a ser si es lo básico y esencial. Quienes no lo ven así están apuntalándole ahora mismo en su Gobierno, convencidos de que su delicuescente liderazgo nacional les va a permitir avanzar a ellos en sus planes de desunión, destrucción o/y invertebración orteguiana.
De modo que Sánchez promueve un pacto. Vaya, igual que Isabel y Fernando. Eso es más viejo que las columnas de Hércules presentes en el escudo español.
¿Acaso ignoraba el presidente hasta el sábado por la tarde que el escudo español es la viva imagen de un pacto, con sus barras, sus leones y sus granadas, establecido hace mucho tiempo y despreciado hoy por quienes lo sostienen, no para que no se caiga, sino para que se caiga todo?
Pues aplíquese el cuento y haga proselitismo entre sus socios, que son los más necesitados de unidad.











