Lamela, fundador de Santa Rita de la Esquina
Jueves, 19 de Marzo, 2020Hijo de un molinero de Lugo, marcha a tierras argentinas con su hijo tras enviudar en Monforte
ESTABA DESTINADO A ser molinero en San Vicente de O Burgo, como su padre Basilio Antonio, pero la fortuna y el infortunio se cruzan en su camino para hacer de él lo que nunca puede sospechar en sus mocedades.
Nace el día de san Benito, 21 de marzo, y de ahí que Benito Lamela (Lugo, 1734), lleve ese nombre. Es el menor de cuatro hermanos, todos ellos emigrantes en Argentina. Vicente, en Río de la Plata, después de ser panadero en las Malvinas y en Pago de Areco, de donde es alcalde; Francisco estudia cirugía en Salamanca y ejerce en Río Negro y Marcelo es comerciante textil en Río de la Plata.
Se sabe de su paso por la escuela de la catedral lucense y de que con 23 años se casa en Monforte de Lemos, donde tiene a su único hijo, Santiago. Allí se instala como panadero, pero ocho años más tarde fallece su mujer.
Para combatir la viudedad, Benito se aleja de las tierras conocidas y busca otros horizontes donde poder olvidar.
Argentina se presenta como el destino con más opciones para acogerlos. El viaje lo harán como expedicionarios del general Ceballos, junto a nueve mil hombres que zarpan de Palos precisamente el 12 de octubre de 1776 y llegan al futuro Uruguay en febrero de 1777.
Tras abandonar la milicia se establece en un recodo del río Corriente, justo antes de unirse al Paraná. Allí actúa como un auténtico fundador de la ciudad que vendrá detrás de él, Esquina, en alusión a la que hace el río.
La fundación se inicia el el 8 de noviembre de 1782 con la dedicación de las tierras a la santa de su devoción, Santa Rita de Casia, patrona de la actual ciudad, que dista 668 kilómetros de Buenos Aires.
Alguien ha escrito que la elección de Santa Rita, “abogada de los imposibles”, está relacionada con las dificultades de tipo administrativo que se iba a encontrar Lamela y el resto de los pioneros.
El historiador Juan Andrés Codazzi Aguirre le dedica un libro y en él se lee: “Hubo un principal ideador, gestor y realizador, en la fundación de la hoy ciudad de Santa Rita de Esquina, que como tal comenzó sus días con la inauguración de su capilla pública el 22 de mayo de 1799, y que ese realizador no fue otro que don Benito Lamela”. Se dice que la imagen de la santa la trae Benito desde Italia, aunque no hay constancia de que hubiese ido antes a ese país.
A Benito lo acompañan en este momento 15 familias; 9 criollas y 6 italianas. Posiblemente la imagen perteneciese a una de ellas. Santa Rita de la Esquina supera hoy los 20.000 habitantes.
No obstante a todo lo dicho, la fundación de la ciudad es todavía hoy motivo de controversias históricas, cuyas interioridades superan el alcance de esta breve nota biográfica.
De ellas son protagonistas Santiago Lamela, su viuda Petronila Rodríguez, y su nieto Basilio, que recupera el nombre del bisabuelo.
Los posibles interesados en profundizar sobre la historia del fundador lucense pueden acudir a los extractos publicados del libro inédito “La polémica de tres siglos. Historia de un despropósito”, de Griselda Raquel Maidana y José Antonio Moreyra, y a los 8 tomos de la monumental Historia Cronológica de Santa Rita de la Esquina, de Codazzi Aguirre. El propio Codazzi es el autor del retrato de Benito Lamela que figura en el cromo, única imagen del fundador lucense.











