Cuando Josephine Baker invitó al Divino Hojalatero
Lunes, 3 de Febrero, 2020Es el autor de la estauilla del premio Puro Cora que hoy se falla
TENÍA UNA HABILIDAD innata para realizar caricaturas en tres dimensiones a partir de una hoja de lata. Era Patricio Sánchez Álvarez (Cenlle, 1908), lucense de adopción desde el año 1933, cuando llega como funcionario técnico en la Jefatura de Industria, examinador de automovilistas y posterior profesor de dibujo.
Éste es el caso del bondadoso Patricio, a quien la prensa de Lugo lo distingue ya con el título de El Divino Hojalatero. Patricio es hombre de buen humor. En su hogar ha colgado un cartel que avisa: “Cuidado con el perro”. El can es de barro talaverano, pero a quien se pide cuidado es al visitante, no lo vaya a romper el muy bestia.
Tal como señala Paco Nieto en su historia de Radio Lugo, el 2 de mayo de 1935, Patricio Sánchez se convierte en la primera persona entrevistada por la emisora con motivo de la exposición que va a inaugurar en Alemania. Meses después pronunciar una charla en la emisora.
El Divino Hojalatero muestra su obra en los ateneos de Madrid y Santander, antes de hacerlo en el Círculo das Artes, de ahí que en Lugo muchos se sorprendan al escuchar o leer el eco de sus exposiciones. ¡De modo que el Divino Hojalatero es vecino nuestro!
La obra que traslada consta de una selección de caricaturas tridimensionales sobre personajes españoles como Valle Inclán, Maura, Ortega, Lerroux o Benavente; e internacionales, como Chevalier, Josephine Baker, Bernard Shaw, Buster Keaton y otros.
Los lucenses se quedan de piedra cuando se enteran de que coincidiendo con una estancia de la Baker en Madrid el año 1930, la Venus de Ébano ordena a sus asistentes que localicen al autor de la caricatura para que almuerce con ella.
Fue el mayor premio que Patricio recibió nunca en vida, teniendo en cuenta que en aquellos momentos Josephine Baker es la máxima expresión del erotismo. Él, que vivía en un ático alejado de Montero Ríos, ¡comiendo con la Baker!
Sin embargo, la obra más conocida del Divino Hojalatero, la que sigue vigente año tras año y que figura en las estanterías de los más prestigiosos periodistas, es su Vendedor de Periódicos, que sirve de distintivo publicitario de El Progreso durante décadas y cuyas líneas maestras se mantienen en la estatuilla que simboliza el premio Puro Cora que se falla todos los años el 2 de febrero.
En los días previos al 18 de julio de 1936, luego de tres años de estancia en Lugo, donde también optó a una plaza de profesor de dibujo industrial en la Escuela elemental de Trabajo, es destinado al mismo puesto en la Jefatura de A Coruña y más tarde, a la de Barcelona.
Ero, o sea, Álvaro Ruibal cuenta en La Vanguardia que Patricio no se baña en el mar, “limitándose a tomar el sol en la arena con los calcetines puestos y el traje de nadador. Debe ser un espectáculo verle de esta guisa”.
Dice que no le gusta susoender a los posibles conductores y que se examinase en Ourense, los aprobaría a todos. “Pero en Barcelona, con tanto coche… no puedo. Figúrate que mi bondad sea la culpable los accidentes.”
A su coche le ha incorporado cama, cocina y un organillo. Al llegar a un pueblo, se detiene en la plaza, lo pone en funcionamiento y organiza el baile. Cuando finaliza, pasa con humildad el sobrero y entrega la recaudación al párroco o a las instituciones benéficas que allí existan.
A Lugo viene con Fernando Neira y en su coche reúne vinos de todos los pueblos por los que pasan. “Él es quien da los carnés!”
Regresado a Xubín, en el municipio orensano de Cenlle, fallece allí a los 74 años de edad.




