Archivo de Diciembre, 2019

Un ombligo para toda la vida

Miércoles, 18 de Diciembre, 2019

Ombigo tuneado

Sr. Eneko Andueza, secretario general del PSOE de Guipúzcoa: Veo que está usted recibiendo una buena tunda por decir que Castilla-La Mancha es otra de las naciones que componen España, ya que “el concepto de nación es amplio y pueden existir tantos conceptos como queramos”.

Vayamos por partes. Su opinión está en la línea de lo manifestado por otros muchos antes que usted, incluido el presidente del Gobierno, y por lo tanto nadie debería asombrarse demasiado. No obstante, nadie ha sido tan claro como usted.

Ninguna otra palabra ha alcanzado en estos tiempos tal grado de polisemia como nación, excepción hecha de carallo para los gallegos. Este segundo punto no se lo voy a explicar porque en la red puede acceder con facilidad a varios tutoriales que lo abordan en dos o tres cursos.

La otra, como usted muy bien dice, es una palabra ombliguera. Cada uno tiene la suya, y no es de extrañar porque ambas están relacionadas con el nacimiento.

Nación es donde se nace, y ombligo, lo que se anuda para nacer. Ahora bien, siempre se ha dicho, porque es verdad, que unos están muy bien hechos y otros son horrorosos.

Usted nos vende que cada cual podemos tener nuestro propio concepto de nación, y sin querer ha venido a solucionar el grave problema español de un plumazo.

Yo puedo llamar nación a lo que me dé la gana, y usted también. Por ejemplo: “María de las Angustias, hoy no me esperes a cenar porque voy a tomar unos tragos en la nación con los compis de la oficina”. “Bueno, pues yo aprovecho para ir a la nación a arreglarme los pelos”. “Te mando una nación muy grande y muchos besos”. “Ciao”.

Solucionado, señor Andueza. ¿Para qué nos vamos a estrujar las meninges pudiendo tener cada uno el concepto que más nos acomode, o incluso dos. Felices Pascuas y Próspera Nación Nueva.

Guerra de granadas

Martes, 17 de Diciembre, 2019

Foto de la actualidad

Estimado señor don Alfonso Guerra: Por momentos da la sensación de que es usted el único que analiza con precisión lo que va a ocurrir por obra y gracia del actual cabecilla de su partido. No digo el único de su partido, sino el único de España.

Bueno, es una exageración. Hay otros muchos a los que tampoco les llega la camisa al cuello.

Se nota que usted, Leguina, Bono o el propio Felipe, están fuera de toda veleidad política y se expresan de volea, tal como les viene la pelota. Los otros, los que están en el ruedo, incluido el PP y algo menos Vox, hablan del asunto como si les fuese a ir de perlas la inestabilidad que está a punto de instaurarse. Cuanto peor, mejor.

Sánchez, Casado, Iglesias, Rufián, Lastra… son adolescentes, dice usted. Sí, algo menos que Greta, pero nada que ver con Adenauer. Aún así todos conocemos jóvenes que son muy responsables con independencia de su edad. Esto va a ser del cárter, como decían los mecánicos.

Coincidirá conmigo que las caras de póker que se han dedicado esta mañana Sánchez y Casado no auguran nada bueno. Juntos representan la mayoría de españoles, pero ninguno de los dos va a poder gobernar. El segundo, porque será el jefe de la oposición y el primero, porque va a tener tantas deudas que pagar, que serán los acreedores y no él quienes manden en las cuentas.

Usted lo simboliza con la imagen de una granada explosiva manoseada por niños, pero en ese sentido permítame que le corrija. La granada sería muy peligrosa para los infantes que la manipulan, pero para nadie que no estuviese cerca. En el caso que nos ocupa es al revés. Los niños pueden salir indemnes del jueguecito, pero el peligro es inmenso para todos nosotros, aunque estemos a quinientos kilómetros de la pandilla.

En cualquier caso, se agradece que dentro del PSOE queden voces como la suya.

Basanta, el químico metido a relojero

Martes, 17 de Diciembre, 2019

Nacido en A Fonsagrada, de familia villalbesa, se casa en O Valadouro y pasa gran parte de su vida en Pontevedra

AL AÑO SIGUIENTE de nacer José Luis Basanta Campos (A Fonsagrada, 1924), su padre, Andrés Basanta Silva, que era juez de primera instancia allí, es trasladado a Pedrafita. Y así ese nuevo miembro de los Basanta, tan vinculados a la Terra Chá, conoce antes los aires de montaña, aunque prácticamente toda su vida, desde 1962, se va a desarrollar cerca del mar, en Pontevedra.

Se había hecho químico en Oviedo el año 1946, y después de varios destinos, como Fefasa en Miranda de Ebro, recala hasta su fallecimiento, el 20 de diciembre de 2016, a los 92 años, en esa provincia gallega como director técnico de Elnosa, Electroquímica del Noroeste, dentro del complejo Ence-Elnosa.

Basanta Campos contrae matrimonio en Ferreira do Valadouro con Julia Cillero Acevedo, y allí se dan cita su padre, presidente de la Audiencia de Burgos en ese momento, su madre, Angustias Campos, así como todos los Basanta Silva y todos los Cillero Alonso, encabezados por Gumersindo, padre de la novia y farmacéutico en Ferreira.

Este es el perfil familiar y profesional de Basanta Campos, pero las razones para figurar en el álbum vienen de sus tres principales aficiones; los relojes, las marcas de agua del papel y la teoría del Colón Gallego iniciada por De la Riega.

Basanta llega a reunir una de las mejores colecciones de libros de relojes del mundo, con cerca de medio millar de ejemplares donados finalmente a la Biblioteca de Galicia, y en la que se incluyen otros documentos, manuscritos e instrumentos mecánicos de gran valor.

Su aportación en este campo lo convierte en el primer especialista sobre relojes de sol de Galicia, con obras que ya son clásicas como Relojes de piedra en Galicia, Reloxeros de España y Portugal y La Pantometra del Padre Sarmiento. También coleccionó juguetes, cuarenta de los cuales dona al Museo Provincial de Lugo.

En cuanto al estudio del papel, su principal aportación es Marcas de agua en documentos de los archivos de Galicia hasta 1600, que en sus inicios estuvo coordinado por Xosé Filgueira Valverde y que cuenta con la colaboración de Xoán Ramiro Cuba sobre las existentes en el Archivo Histórico Provincial de Lugo.

Basanta es decano del Colexio Oficial de Químicos de Galicia cuatro años, recibe la Cruz de Oficial del Mérito Civil y entra como académico correspondiente en la Real de Bellas Artes de San Fernando. También forma parte del Patronato del Museo de Pontevedra, del que fue bibliotecario y gran valedor.

En su sede realiza el año 1976 la primera exposición de Relojes de sol de Galicia, con 119 fotografías de otros tantos relojes. Después serán 305 los ejemplares que formen su catálogo, y finalmente, en la segunda edición del libro, se ampliarán a 379, una cifra que se sitúa entre el 90 y el 95 por ciento de los existentes.

La exposición de 1976 se considera el punto de partida para su estudio en Galicia. De la misma forma, en 1985 participa en el I Congreso Europeo del Hórreo con un repaso a los existentes en Pontevedra.

También ha construido varios ejemplares, como uno declinante, otro horizontal y un tercero de varias caras. En el año 2010 diseña un reloj polar de veinte metros por diez para el tejado del centro social de Donramiro (Lalín), que es el más grande de Europa

Tras su fallecimiento, Basanta Campos es trasladado al cementerio municipal de Vilalba. Poco después se le rinde un homenaje en el museo pontevedrés con participación de Daniel Buján, director de la Biblioteca de Galicia, Eduardo Esteban, presidente de la Asociación Cristóbal Colón Galego y Carlos Valle, director del Museo.

Siete calles de Madrid deben su nombre a Otero Pumares

Lunes, 16 de Diciembre, 2019

Están en Carabanchel y se dedican a lugares de O Valadouro y Alfoz

POCOS HOMBRES HABRÁN recibido como José Ramón Otero Pumares (Alfoz, 1896), un homenaje en forma de siete calles, que si bien no están dedicadas a él, es a él a quien se quiere agasajar con ellas.

La charada se resuelve diciendo que en el madrileño barrio de Carabanchel existen siete calles que llevan nombres de los ayuntamientos de O Valadouro y Alfoz como agradecimiento a la labor desarrollada por José Ramón Otero Pumares. Son las de Valle de Oro (plaza, glorieta y calle), Carballido, Bacoy, Ferreira y Castro de Oro; así, con sus topónimos en castellano.

Nace en San Sebastián de Carballido (Alfoz), de donde se traslada con sus padres a Madrid. Allí obtiene el carnet de periodista en la escuela de El Debate, donde firma varios artículos, así como en El Eco del Valle y en Vallibria, que dirige Trapero Pardo en Mondoñedo. En 1939, publica el libro Amanecer. Dios y España. Versos raciales, ilustrado por el pintor Julio Quesada Guilabert. Y en 1960, publica el trabajo Un nuevo tipo de vivienda, en Documentación Social. En la mayoría de los casos firma como “Ramón del Valle de Oro”.

A finales de los años veinte gana por oposición una plaza de funcionario en la RENFE. Luego funda la Hermandad Ferroviaria, agrupación de obreros católicos inspirada en la encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII.

Milita y es vicesecretario de Acción Obrerista, que se integra en la CEDA de Gil Robles, y cuyo único diputado en las Cortes Republicanas, Dimas de Madariaga, de quien Otero es principal colaborador, muere asesinado en una cheka comunista durante la guerra.

Antes del conflicto, es concejal en el Ayuntamiento de Madrid de 1934 a 1936 por ese partido político y teniente de Alcalde del distrito del Palacio Real, con los alcaldes Rafael Salazar y Sergio Álvarez de Villaamil. Una vez que se declara la guerra, su esposa Matilde y los hijos que entonces tienen permanecen en Carballido, mientras que él la pasa en Madrid.

De este distanciamiento surge la promesa, si su familia sobrevive, de dedicar una hora diaria al apostolado. Y como es así, José Ramón la cumple a rajatabla.

Hombre de profundas creencias religiosas, dirige esa labor de apostolado en sintonía con el entonces obispo de Madrid, Leopoldo Eijo Garay, vinculado a A Mariña lucense y factótum del puerto de Burela; con el sacerdote cacereño Abundio García y con el sacerdote chantadino Emilio Eyré Lamas.

De ese pacto, nacen en 1947 las Hermandades de Trabajo, que él preside hasta su muerte, y el Patronato Virgen de la Almudena, una cooperativa con la que construye, en los barrios de Carabanchel, San Cristóbal de los Ángeles y Altos de Extremadura, 2.895 viviendas de protección oficial.

También está a su cargo en los años 1952 y 1953 la Tómbola Diocesana de la Vivienda, cuyos fines son la creación de tres grupos de viviendas con alquileres de 90 a 150 pesetas en la calle de Valderribas, en la Colonia Castañeda de la carretera de Extremadura y en la citada Colonia del Porvenir, en la calle del Doctor Espino. Una de las vendedoras de rifas en Recoletos es la marquesa de Villaverde, hija del jefe del Estado.

El gobierno lo nombra en 1960 consejero nacional de la Vivienda y la Corporación Municipal, que preside José Mª Finat y Escrivá de Romaní, Conde de Mayalde, le concede la Medalla de Plata de la villa.

A su muerte, el 14 de diciembre 1963, se inaugura en la Colonia del Patriarca una escuela de Formación Profesional que lleva su nombre.

Una lucense es la loca de Arriquibar de Bilbao

Lunes, 16 de Diciembre, 2019

Hoy cumpliría 104 años Mercedes Lorenzo, a la que se le atribuye la canción de Perales y Mocedades, “Le llamaban loca”

LA PLAZA DE Arriquibar en Bilbao rinde homenaje a Nicolás de Arriquibar y Mezcorta (1714-1779), un comerciante y economista de la ciudad. Sin embargo, para muchos vecinos la plaza está más unida a la figura de una mujer llamada Mercedes Lorenzo Souto, (Lugo, 1915), que hoy cumpliría los 104 de existencia si no hubiese muerto el 23 de enero de 1996 en Mondragón.

En un momento indeterminado, su familia se traslada a Bilbao, y allí comienza su triste historia. Mercedes es una mujer instruida, pues trabaja como secretaria en la oficina que los famosos fabricantes de vermú Martini & Rossi han establecido en la Alameda de Urquijo.

Coincide a menudo con el propietario de un ultramarinos abierto en esa misma calle y se enamoran. Pero cuando todo parece encaminado al matrimonio, el tendero corta las relaciones y se casa con otra mujer.

Mercedes no puede superar el disgusto que esta separación le causa y pierde la cordura. Entonces decide hacer de un banco de la plaza de Arriquibar su campamento permanente, su parapeto desde donde asaltar la fortaleza. La razón reside en que sentada en en ese lugar divisa el ultramarinos de su enamorado.

La lucense se lleva al banco una interminable labor de calceta, como si con ello imitase la eterna espera de Penélope en su particular odisea, y no deja de ser anecdótico que trabaje con lana en la única plaza de la ciudad dedicada a un comerciante de ese ovejuno material.

También da de comer a los pájaros y sonríe a los que pasan.

Pronto Mercedes es conocida en todo Bilbao como La loca de Arriquibar y muchos vecinos de otras zonas se acercan a verla para comprobar con sus ojos los destrozos del amor. Como la mujer comienza a tocarse con sombreros cada vez más llamativos y estrafalarios, que alterna con un turbante verde, también es llamada La loca de los sombreros.

Esta respuesta ante amores imposibles se conoce como erotomanía, pero sólo al final de sus días es hospitalizada, más por razones humanitarias, que por agravarse en su dolencia psíquica.

El lugar es paso obligado para docenas de niños y niñas que estudian en los cercanos colegios de Santiago Apóstol y de El Pilar. La situación cambia de repente el año 1981, cuando el grupo musical más famoso de la ciudad, Mocedades, graba una canción firmada por José Luis Perales que la titula Le llamaban loca. El hecho de que Mocedades sean bilbaínos, así como la coincidencia en varios pasajes con la historia de Mercedes, no dan opciones a la duda. Perales se está refiriendo a la mujer de Arriquibar y a su historia.

“El mundo fue sólo de los dos y para los dos”, “él se fue”, “ella dejó de cuidar las flores del jardín”, “y los muchachos del barrio le llamaban loca”, “estuve loca ayer, pero fue por amor”… todo parecía coincidir.

Muchos años después, José Luis Perales afirma en una entrevista que la mujer de su canción era una vecina suya de Madrid que enloquece de amor, lo mismo que Mercedes.

Ya da igual, porque en Bilbao nadie se para a discutirlo, especialmente después de que a principios de los noventa el periodista y presentador de Eibar, Antxón Urrusolo, organiza con la actriz Lola Herrera una puesta en escena de La loca de Arriquibar, que ilustra nuestro cromo de hoy.

Se la llevaron de la plaza unos hombres de blanco y fue de un hospital a otro, del de Zaldívar al de Basurtu, hasta que por fin recaló en el Aita Menni, de Mondragón, donde gentes amables la cuidaron y donde dejó de amar cuando había llegado a los 81 años.

Cocodrilos y ñus

Lunes, 16 de Diciembre, 2019

Querido señor Iceta: Le envío la presente con ánimo de compartir una reflexión que se deduce de las piruetas filológicas que tanto usted como los sanchistas se sacan de la manga para justificar lo injustificable.

En el invento ese de que España sea una nación de naciones, el absurdo viaja camuflado en el propio concepto, ya que si España lo es, y Cataluña, por lo visto, no, coincidirá, Iceta querido, en que estamos ante dos cosas distintas. Una contiene naciones y la otra no.

Piense en uno de esos vehículos que llevan otros vehículos desde las fábricas a los concesionarios y que se tarda bastante en adelantar. Es un vehículo de vehículos, pero no le llamamos así porque es una cursilería de libro.

Los coches trasladados no son otros vehículos de vehículos, porque nos metemos en un bucle interminable, de ésos que solía dibujar M.C. Escher.

De modo que nación de naciones es un imposible en sí mismo, es un muerto viviente, un helado caliente, un movimiento parado. Una de las dos debe cambiar de nombre. A la primera se le suele llamar estado sin que nadie, salvo imbéciles muy contrastados, se rasgue las vestiduras. Y a las segundas hay que denominarlas regiones, autonomías o incluso nacionalidades, un invento muy reciente que gustó a rabiar.

Incluso podríamos llamarlas naciones si el diccionario elimina el estado de entre sus seudónimos. En todo caso, para que las dos palabras sea iguales, media la independencia entre ellas. Y punto.

Viviendo entre cocodrilos independentistas, el ñu tiende a la cocodrilez. Y usted, querido Iceta, hace tiempo que ha dejado de ser ñu.

Lo que pasa es que le tiran los cuernos y se avergüenza de la fila de dientes que crece sin parar. De hecho ya le quitaron la E vergonzante al partido y ahora quieren que se vuelvan cocodrilos hasta los ñus que jamás cruzaron el río Mara.

La garganta de Cayetana

Domingo, 15 de Diciembre, 2019

Señor don Ángel Mascarell, concejal de Cultura de Ador (Valencia): He leído su sesuda reflexión sobre la garganta de Cayetana Álvarez de Toledo y su agudo dictamen en el que sostiene la aparente existencia allí de un pene con sus dos testículos.

Al margen de mayores honduras sobre su comentario, me apresuro a comunicarle que me parece usted tonto del orto, dicho en porteño, y que esa impresión, unida al cargo que desempeña en su ayuntamiento valenciano, me permite imaginar que no es proclive a la organización de actos de elevado voltaje en su área, como podría ser algún seminario sobre Epistemología temprana en Bertrand Russell y su relación con el existencialismo, ni siquiera, Azorín y el paisaje.

No, no es su línea. Usted es más de montar esos cursillos tan modernos sobre Cómo hacerse un dedo mirando al Mediterráneo, y todo lo que suene a guarrindongo.

Al leer sus pajas mentales sobre la interminable garganta de Cayetana _ que ciertamente es notable de tamaño _, recordé de inmediato el chiste de ese padre que va al colegio de su hijo para protestar de que al niño le atribuyan una mente calenturienta por interpretar todos los dibujos en clave sexual, y cuando a él le ponen delante dos paralelas, reacciona diciendo: “¡Hombre! ¡Es que pintan ustedes cada cosa!”

Bueno, pues ya sabemos quién era ese padre, o ese hijo, ¡usted! El hombre que pasó por este mundo viendo un pene en el esternomastoideo de las chicas. Si lo perfecciona un pelín, hasta podría ir con una barraca por las ferias.

_¡Y ahora una foto de Andrea Levy! ¿Qué ve en ella?

_ Ganga y la tribu Obembe retozando en un maizal tras la danza de las cosechas.

_ ¿Qué les dije? ¡Un fenómeno!

Pues nada, a seguir en esa línea y manténgame informado de cuantas cosas vaya viendo en su concejalía.

Velarde y la economía

Sábado, 14 de Diciembre, 2019

El Vesubio, una opción

Señor Velarde Fuertes: Le sigo desde aquella sección de las libretillas que siempre tendré entre mis referencias de buen periodismo económico, porque se entendía todo, o casi todo lo que en ellas iba exponiendo; con los números bien colocados, los antecedentes bien analizados y las predicciones bien fundamentadas. No es hacerle la pelota, sino la descripción de la pura realidad.

Quizás por ese recuerdo de clarividencia siento decirle que me ha decepcionado leer su consejo ante el posible gobierno que se avecina y que nadie con dos dedos de frente parece dispuesto a evitar.

Me ha decepcionado oírle decir que “Dios nos coja confesados”, porque aunque lo estemos, nada nos va a librar de ver las miserias del forro de los pantalones y de trabajar a mayor gloria de cuanto oportunista chupacaudales crece en los campos españoles en sus distintas modalidades de golfos apandadores, vagos redomados, racistas del terruño, o sus variantes, qué guapo que soy y mándame el sueldo a casa.

Por eso, señor Velarde, aconsejarnos que confesemos nuestros pecados y aguardemos pacientemente el desfile de las sacas por delante de nuestras puertas, con el ánimo encogido y el corazón contrito, no me parece la reacción más contundente, útil y suficiente.

Yo le entiendo. Quiere usted decir que si encima no estamos confesados, nos apalearán e iremos directamente a engrosar las bancadas de Pedro Botero. De Pedro a Pedro y sin pasar por san Pedro.

La verdad, don Juan, me sabe a poco su libretilla actual. Creo que no debería centrar en la confesión su receta económica para los próximos años. Hay otras soluciones más drásticas y contundentes; por ejemplo, hacerse el harakiri, inmolarse en el Vesubio, emigrar como cortador de caña a Cuba, o cambiar de sexo y opositar a una plaza en el Scandallo de Sao Paulo.

Eso sin contar que a lo mejor puedes pedir la nacionalidad catalana.

Tebas y el clásico

Viernes, 13 de Diciembre, 2019

O esto, o nada

Señor Tebas: No sé si está usted en funciones, en modo avión, o a tiempo completo, pero imagino que habiendo dimitido como presidente de la Liga Profesional de Fútbol el pasado día 2 con intención de volver, algo pintará todavía en el cotarro del todos contra todos.

Espero que no le hayan quemado mucho con el chiste “Tebas, ¿te vas?”, ni que su estrategia sea esperar a que pase el Barça-Madrid. Dicho en corto, que no sabía con exactitud a quién dirigir la carta y acabé por pensar que el más oportuno era usted.

Podría decirse que dentro del terrible marasmo en el que nos quiere introducir el señor Sánchez, la celebración o no del clásico, su posible suspensión por segunda vez, su traslado a otro campo o su disputa a puerta cerrada, es un tema menor, pero usted y millones de españoles sabemos que no.

¿Quiénes son Guardiola y el Tsunami? ¿Quién es incluso la Generalitat o cualquier partido, asociación o putiferio de manipuladores para chantajear con el Spain, sit and talk, con rodear el estadio, o con saltar al medio del campo para mostrar su vergüenzas políticas?

Nadie, me contestará usted, pero pueden armarla.

Correcto. Como puede armarla cualquier individuo que decida saltarse la ley y actuar en modo selva. Si eso ocurre, en cualquier país normal _ quiero decir, en otro distinto a éste _, las autoridades aplican el reglamento y seguramente el díscolo quede fuera de la partida y dentro de la cárcel.

Aquí sería mucho pedir una actuación correcta porque no estamos acostumbrados, pero borrada la persecución del delincuente, el siguiente paso, el único que se debe dar sea o no responsabilidad suya, es suspender definitivamente el encuentro, darlo por perdido al club encargado de organizarlo por no ser capaz de hacerlo y que les duela, al menos en la bolsa y el casillero.

Todo lo demás serían paños calientes en modo imbécil.

Sargadelos vive su época psicodélica con Segis García

Viernes, 13 de Diciembre, 2019

Mañana cumple 68 años el actual propietario de las cerámicas creadas por Raimundo Ibáñez

SIENDO MOZUELOS, MI vecino del piso superior en la calle Aguirre baja por la tardes a jugar y a intercambiarnos tebeos. En ese trueque sale ganando él, porque los suyos los tiene fuera de Lugo, ya que aquí está hospedado en casa ajena. Se llama Segismundo García (A Pontenova, 1951) y hoy preside Sargadelos.

Mañana le caen 68 tacos y nadie lo diría porque Segis conserva ese aire de lector de pulgarcitos con el que envuelve un pensamiento bien amueblado, sin fisuras para la praxis de la vida y abierto a todas las dudas cuando filosofa.

Ya es así en aquella adolescencia, cuando su padre envía a El Progreso las novedades de la villa. Carácter firme en ideas flotantes. Dice que los jesuitas lo hacen ateo, pero en realidad milita en el librepensamiento, donde abunda el laicismo y se dan zarpazos de ateísmo cuando hacen falta.

Supera los estudios de tres carreras con solvencia y entre dudas y verdades, piensa que sería ventajoso para el negocio familiar contar con una franquicia de las cerámicas de Sargadelos, así que en el arranque de los ochenta se entrevista con Isaac Díaz Pardo y sus asesores.

Si Freud estuviese en el conocimiento de las cosas, determinaría enseguida que esa entrevista a tres bandas es la causa primigenia de lo que sucederá. Los asesores, más que Isaac, no ven conveniente que se cree un punto de venta en A Pontenova. No le ven nivel, o lo que sea, y a Segis se lo llevan los demonios.

¿Dijo entonces, a viva voz o para sus adentros, “algún día esta fábrica será mía”? No consta, pero Freud lo firmaría.

Al paso de unos años, cuando ya transitábamos la década de los noventa y con negocios abiertos en Ribadeo, Segis entra a formar parte del accionariado y comprueba en vivo cómo aquellos padres de la patria reunidos en torno a Isaac por obra y gracia suya, apenas hablan de la empresa en sus reuniones y todo se les va en grandes palabras sobre saudades.

Bueno, se entiende perfectamente lo que son saudades. Después estaban los desvíos de recursos de Sargadelos hacia otras empresas, principalmente el IGI, que es un pozo sin fondo y que jamás cuaja en nada rentable.

Y más adelante… Bueno, eso ya lo sabe el lector. Segis se hace con la mayoría y lucha contra pérdidas y sindicatos para reflotar Sargadelos hasta el punto actual, con productividad y rentabilidad satisfactorias.

En los momentos más duros de estos últimos años, el empresario que no le gusta llamarse así, reflexiona de esta guisa: “Gestiono o dirijo una representativa firma que, habiendo salido de la ruina hace dos años (y después de haber inyectado los accionistas casi un millón de euros en dos sucesivas ampliaciones de capital), se ve zarandeada, acosada y desacreditada por el sindicato UGT. La firma y mi persona”.

Gana el envite, como había ganado el anterior, pero en la historia de la fábrica no debe reflejarse el tránsito como una lucha entre dos épocas, la de Isaac y Seoane contra la suya. Son épocas que se suceden, tan distintas en sus protagonistas, como iguales en sus objetivos.

Una de las nuevas piezas que incorpora Segis es la Elesede 51, que representa el Yellow submarine de los Beatles, con el símbolo de Haz el amor y no la guerra al lado del periscopio. A ella sigue Psicodelia, el joyero Ágata o el perfume Brétema.

Quien pretenda penetrar en el por qué de las nuevas formas salidas de Sargadelos debe buscarlo en las páginas de “Nada, y que así sea”, el libro de Segis, cuasihomónimo del de Oriana Fallaci, donde su autor se nos abre en canal para que conozcamos sus dudas y sus certezas.