La tesis de Bernardo
Jueves, 20 de Diciembre, 2018
No íbamos mal de universidades en el XIII con Salamanca, pero algo se truncó
Es tan injusta y demoledora la suerte de Laura que todo se nos va en idear medidas para evitar lo que ya sucedió, o para evitarles sufrimientos a futuras Lauras. Y siempre es así, y siempre hay una nueva chiquilla despedazada en un paraje solitario.
Hasta Sánchez, que seguramente ha dicho lo contrario cientos de veces, promete legislar en caliente para garantizar la libertad de los españoles. Hay que ser iluso para creerlo, o simplemente, para decirlo.
Aquí tenemos montado un chiringuito que no solo no garantiza nada, sino que fomenta y subvenciona el odio y que traduce la convivencia en cinturones sanitarios contra los Montoyas, creyéndose los Tarantos muy superiores.
Basta asomarse a Cataluña para ver chutes de odio en vena, manifestaciones de amas de casa en las que proclaman abiertamente que no tienen por qué aguantar a españoles y que nos van a destrozar el cráneo, lo mismito que Bernardo a Laura.
Y vas a Valencia, a Baleares, a Zaragoza, ¡a Sevilla el otro día! Y solo ves medidas de exclusión, porque no hablas lo mismo, porque no votas lo mismo, porque no sueñas lo mismo. Ignorancia y violencia a raudales.
¿Dónde creerán estos aprendices de tiranuelos que crece, se alimenta y se desarrolla este tipo de asesino embrutecido, más que en el caldo de cultivo de una sociedad ágrafa e iletrada, que se mueve por impulsos del intestino, por mensajes televisivos de manipuladores inmorales y por la bandera oficial del mínimo esfuerzo?
¿Qué coño de ley en caliente va promulgar Sánchez para evitarlo si al día siguiente quiere ir a abrazarse con un torturador que disfruta cada vez que le dicen lo diferente que es de Laura, una chica de Zamora?
Si hasta la tesis doctoral del presidente es falsa, ¿qué le vas a pedir a Bernardo?











